Mañana del 13 de Septiembre, 2018
Wyatt y Chris estaban a la entrada de un cementerio que ya conocían muy bien, y uno de los más usados en San Francisco. Ahí es dónde estaban enterrada su madre y su hermana, su tía Prue, su abuela, y su bisabuela. Ahora era el momento de enterrar las cenizas de su amada tía Phoebe y su tío Coop.
Wyatt no podía entender por qué se habían presentado tantas muertes en la familia en tan poco tiempo, y por más que su hermano le repitiera que él no tenía la culpa, él sabía muy dentro de sí que todo había sucedido por él.
La muerte de una bruja, después de que todos los mortales conocieran la magia, la historia de las hermanas Halliwell y la naturaleza del mundo mágico en general; había sido una noticia de carácter internacional. Los periodistas ahora perseguían a Wyatt y a Chris, no para que les contaran de su experiencia con lo sobrenatural, o por lo que había pasado en la fiesta de graduación; sino que esperaban captar sus impresiones en el cementerio. Gracias a Dios, la policía no les había permitido la entrada para que la familia pudiera tener una funeral privado.
Chris sonrió al ver que entraba una figura al cementerio, quizás una de las únicas que tenían el privilegio de acompañarlos en aquél fatídico día. Le pareció que Bianca lucía más hermosa que nunca con un vestido negro entallado y un pañuelo blanco en la mano. Ella se acercó primero a Wyatt para abrazarlo y darle el pésame (después de todo era su mejor amiga), después hizo lo mismo con Chris, después él la besó.
"Me da mucho gusto que hayas podido venir, no tenemos muchos amigos", le sonrió Wyatt.
"Tú fuiste mi mayor apoyo cuando mamá murió, si puedo ayudarte de la misma manera cuantas veces sea necesario lo haré. No hay nada no pueda hacer por ustedes dos, chicos. Siento que son lo único que me queda."
"A veces nosotros sentimos lo mismo", respondió Chris.
Para Wyatt era ya muy evidente que se creando una relación entre su hermano menor y su mejor amiga, por la forma en cómo se cruzaban la mirada o se sonreían de repente. Se gustaban el uno al otro y no tenían forma de ocultarlo. Wyatt se alegró como los dos.
"Entonces ¿Qué estamos esperando a que el funeral empiece?", preguntó Bianca.
"Sólo que llegue la sacerdotisa", contestó Wyatt volviéndose a la entrada y percatándose que justo en ese momento entraba una mujer joven con un largo vestido blanco, "pero me parece que ella viene por ahí. La tía Paige, el abuelo, un tal amigo de la familia llamado Jason Dean y los amigos de Phoebe del trabajo ya están dentro del mausoleo esperando a que empiece la ceremonia."
"Pues entonces no me queda más que entrar.", Chris tomó a Bianca de la mano y empezaron a caminar, cuando notaron que Wyatt se había quedado parado detrás de ellos.
"Wy, es tiempo de que entremos", dijo Chris.
Wyatt negó con la cabeza.
"Vamos, ya seguimos este juego con mamá y con Melinda. Yo te voy a preguntar que es lo que te pasa."
"Y yo te voy a contestar que el hecho de entrar al mausoleo significa que tengo que aceptar que la tía Phoebe no va a regresar. Lo mismo de siempre."
"¿Entonces por qué lo haces?"
"Enfrentar la muerte de un familiar cercano no es nada fácil, Chris. Duele estar ahí adentro… duele respirar… y duele hablar."
"No importa, yo estoy aquí para ayudarte con todo esto. ¿No somos hermanos? ¿No estamos aquí para apoyarnos en todo?"
"Supongo que sí", contestó Wyatt avergonzado de que su hermano tuviera una personalidad mucho más fuerte en esos momentos.
A Bianca, más que enternecedor, toda esa conversación entre los dos hermanos le había resultado muy divertida. Los conocía de toda la vida y sabía que cuando se ponían a discutir sobre algún tema, todo iba a terminar en sarcasmos o en cursilerías, y esto no tenías por qué ser la excepción.
Así, ya hablado el tema, Wyatt se unió a Chris y a Bianca y los tres juntos entraron al mausoleo y se sentaron en la parte más cercana del altar, en los lugares que Paige les había guardado. Junto a ella estaba Victor Bennet, luego Elise Rothman, y junto a ella Jason Dean. Todos llorando la muerte de Phoebe Halliwell y de Coop. Entre los invitados también había muchos seres mágicos a los que las hermanas habían ayudado con el paso de los años, y que no habían podido ir a los otro funerales por no exponer la magia. Así que había musas, duendes, hadas y ogros.
La ceremonia empezó emotiva con un discurso de la sacerdotisa sobre el significado de la vida y la muerte, de la rueda que gira hasta el momento que todos se puedan encontrar una vez con sus hermanos, Phoebe y Coop. Después Paige habló de cómo Phoebe la había ayudado a conocer su lado como bruja, seguida de Elise que habló de lo buena columnista que era. Luego le tocó el turno a Wyatt y a Chris que comentaron sobre como sus tíos les habían ayudado con la muerte de su madre y de su hermana, y al final habló el hermano de Coop sobre cómo éste había sido uno de los cupidos más exitosos de la historia.
Como una buena ceremonia Halliwell, cuando los invitados terminaron de dar el pésame y salieron, aparecieron una horda de demonios de bajo nivel esperando matar a los Halliwell, Paige les regresó sus bolas de energía, Chris los lanzó contra las paredes con su poder y Wyatt estiró las manos para que su poder los terminará todos. Terminando con eso, regresaron a la mansión Haliwell para llorar y compartir anécdotas sobre los muertos. Chris aún no podía olvidar las palabras de su tía Prue ¿Qué podían significar?
