Disclaimer: Estos maravillosos personajes no me pertenecen si no al grandioso Masashi Kishimoto, pero la historia sí.
.
.
.
.
.
.
Capítulo 10: Malentendidos.
Sakura rápidamente soltó el agarre de Sasori con sus mejillas levemente sonrojadas.
-Vamos linda, no muerdo-le sonrió amablemente el pelirrojo tratando de brindarle confianza-¿Dónde vives?-Sakura no se atrevió a abrir la boca y solo señalo el camino en el que ella caminaba; Sasori sonrió nuevamente ante las acciones tímidas y penosas de la joven, la tomó de la mano y la encaminó hacia el lugar que la joven había apuntado-Te acompaño, el clima es horrible para que una señorita como tú ande sola por las calles-la pelirrosa no se limitó a detenerse, estaba confundida, ese sujeto le brindaba demasiada confianza, como si ya la conociera, pero esta se frenó haciendo que el de ojos miel se detuviera y volteará a verla.
-O..olvidé mis cosas…-caminó rápido a la esquina y recogió las bolsas, vio el oso de peluche de Sasuke y se armó de valor-Discúlpeme pero, puedo ir yo a mi casa sola- Y antes de que el hombre dijera alguna palabra la chica empezó a caminar lo más rápido posible dejándolo atrás.
Sasori se quedó viendo a la dirección en donde la pelirrosa se había escapado, luego sintió un tirón de su hombro seguido de un fuerte dolor en su mejilla, como si le hubieran lanzado una roca.
-Ni se te ocurra volverla a tocar-dijo un azabache aún con el puño formado.
Su mejilla se pintó de un color rojo suave y un pequeño hilo de sangre empezó a caer de su labio, su cara estaba volteada aún como cuando recibió el golpe, se dibujó una sonrisa en su rostro dejando al Uchiha anonado.
-Eso está por verse-le sonrió de la manera más cínica que pudo y se marchó como si no hubiera pasado nada.
.
Sakura caminaba cada vez más rápido, llegando al edificio, subió las escaleras como un rayó y se adentró a su departamento. Soltó las cosas en el sillón y se dejó caer en el.
Trató de tranquilizar su respiración, estaba bastante agitada por la "caminata rápida" que más bien era corrida, volteó hacia la bolsa y sacó el oso de peluche, el cual apretujó contra su pecho y sonrió, aunque no estuviera presente, cualquier cosa que lo recordará a él, la haría fuerte. Entonces recordó la dichosa carta que la había hecho meterse en pequeños líos, que gracias a Dios, Sasuke, con lo prepotente que era, le hubiera roto la cara al muchacho pelirrojo por tal confianza…
La abrió y desesperadamente empezó a leer.
Sakura:
No entiendo la razón por la que no quieres que te hable, ¿es por Tayuya verdad? Sabes, no me interesa si me arranca los brazos y las piernas por tenerte cercas mío, de todos modos sería la persona más feliz del mundo por tenerte a mi lado.
De cualquier manera, aceptaré tu extraña petición respecto estas cartas.
El oso que el dobe compró con mi dinero, es para ti, ya que, no podré estar contigo, quiero pensar que soy ese peluche para poder estar a tu lado.
Te amo
Atte: Sasuke
Realmente Sasuke tenía un hermoso Kanji, si alguien le mostrará un cuaderno perdido y con ese kanji, reconocería perfectamente que es de él.
La joven de nuevo abrazó al oso, sus ojos se iluminaron y sonrió, estaba contenta, esta vez, Tayuya no le podría reclamar nada ya que no violaba ningún trato.
Una extraña vibración la sacó de su mente y volteó hacia su bolsa.
-El celular-recordó ella.
Busco entre la bolsa y lo encontró, era un mensaje.
Mañana a las once y media en el centro comercial, atte Hinata H.
-Bien, mañana saldré con Hinata-sonrió y siguió abrazando su oso de peluche.
.
La puerta azotó, Naruto se alarmó, se levantó del piso que estaba fregando con una esponja y caminó rápido hacia la entrada de la cocina.
-¿Sasuke? ¿Qué haces aquí?-preguntó asombrado al ver a su amigo en casa.
-No te incumbe-dijo cortante y molestó, el rubio inmediatamente se percató de que algo no andaba bien con su amigo.
-¿Qué es lo que pasa?-preguntó consciente de que lo estaba provocando.
-Un tipo idiota se atrevió a tocar a MI Sakura-bufó molesto.
-¿La beso?-preguntó sorprendido el Uzumaki, pero solo recibió una mirada asesina por parte del pelinegro.
-No, le tomó la mano-se dejó caer al sillón, aún seguía mareado por la falta de sangre.
-¿Le tomó la mano? ¿Hablas en serio?-Se dejó caer en el otro sillón impresionado por lo celoso que era-Ya ni yo soy así teme-dijo poniendo una mano en su frente.
-Tú no entiendes Naruto- una mirada fría observó al de ojos azules-Ella antes de que fuera lo que hoy es, nadie, absolutamente nadie le hablaba, ni si quiera tú y yo-Naruto pudo sentir cierta culpabilidad-Pero ahora que la he hecho florecer, todos me la quieren arrebatar, me quieren arrebatar al precioso botón de cerezo que vi florecer-Terminó sus palabras poniéndose de pie y dirigiéndose a la planta alta, una ducha caliente era lo que necesitaba.
Naruto siguió recapacitando las palabras "poéticas" de su compañero, las clases de literatura le estaban afectando, y más con el romanticismo. Sacudió su cabeza y pensó seguir con su labor de limpieza, tal vez recibiría un poco de paga.
Después de tanto esfuerzo terminó, se estiró contento al reconocer su buen trabajo, Sasuke entró a la cocina con un suéter azul claro y unos pantalones grises.
-Pensé que te habías ido-le dijo este acercándose a la nevera, Naruto se acercó y estiró su mano-Yo nunca te dije que lo hicieras-mencionó sin verle-No tengo por qué pagarte-el rubio abrió la boca.
-¡Si serás miserable!-le gritó enojado-¡Soy un buen amigo y tú te aprovechas de mí!-Mientras el renegaba Sasuke lentamente lo empujaba hasta llegar a la puerta principal, donde lo dejó discutiendo con el pedazo de madera-¡Imbecil! ¡No me dejes aquí hablando solo!-le gritaba golpeando la puerta con el puño, al final soltó un soplido y se marchó a su casa molesto, Sasuke nunca cambiaría, por lo menos, no cuando era él.
Pasaron varias horas y las nubes no se marchaban, más bien, ya había empezado a llover, dentro de un almacén viejo y abandonado se encontraba una joven pelirroja sentada en un escritorio con un hombre frente a ella.
-¿Me dices que la pelos de chicle le envía cartas a Sasuke-kun?-le preguntó molesta-Vaya, si que es odiosa-masajeó sus sienes, pero luego se detuvo al encontrar una brillante idea en su cerebro, sacó del escritorio una hoja y una pluma-Vamos a hacer que mi primito se ponga en acción-sonrió maliciosamente y empezó a escribir.
.
La mañana siguiente, las nubes seguían sin esfumarse, pero por lo menos, el diluvio había parado, eran no mas tardar las once pasadas, abrió los ojos perezosamente, no había podido dormir bien gracias a las palabras que el desgraciado pelirrojo le había dicho.
Se sentó en la cama y se quedó quieto, reflexionando lo que tenía que hacer. Fue al baño, se cambió, y se dirigió a la planta baja, después de todo, invitarle un ramen a Naruto no sería mala idea, tal vez, si estaba exagerando.
Caminó hacia la casa de su compañero, la verdad, aquella ciudad no era muy grande, aparte, Naruto había sido su amigo desde hacía años, lo conocía muy bien.
Llegó a la casa, entró sin permiso alguno, conociendo al Uzumaki, dejaba la puerta sin candado y de seguro su cuarto estaría hecho un desastre…y sí no se equivocó…allí vivía Naruto o… ¿una rata?
-Usuratonkachi-le dio una patada a la cama en donde Naruto se levantó de un brinco aún abrazando un muñeco de Kakashi-sensei, que al ser mostrado ante Sasuke, este se limitó a sonreír burlándose del rubio.
-¿Qué rayos haces aquí teme?-le preguntó casi gritando, aun sin soltar al muñeco.
-Te venía a invitar un ramen…pero viendo que no estas listo-se dio la media vuelta para salir de aquella ratonera.
-¡Espera Sasuke!-se lanzó de la cama hacia su desacomodado armario en donde empezó a revolver aún más la ropa-Espérame en la sala, y no te vayas-dijo este adentrándose en la ropa.
Una vez que terminó de colocarse la ropa correctamente, caminó hacia su sala asegurándose de que su amigo lo esperaba ahí.
-Hasta que por fin sales dobe-dijo este poniéndose de pie.
-Pensé que te habías ido-dijo este caminando tras de él cerrando la puerta.
-Ya casi lo hacía-dijo el moreno.
Ambos amigos caminaron discutiendo hacia el centro comercial.
.
Con la vista perdida en el techo, la pelirrosa espera su amiga para que le contará como iban las cosas entre ella y Naruto.
-Hola-Sakura giró la cabeza y para su sorpresa, el mismo chico de ayer la acababa de saludar, enmudeció, no tenía nada de qué hablar con él-¿Te comió la lengua el gato o qué?-dijo un poco burlón, la joven solo lo miraba-Me pareces una persona interesante…te invitó un café-le sonrió y la jaló de la muñeca, pero esta vez, no la iba a dejar ir.
-¿Por qué haces esto?-preguntó ella al final, si soltarse del agarre del pelirrojo.
-Porque soy una persona muy curiosa y muy terca-dijo el sin verle buscando el café.
-Soy como cualquier otra persona-respondió ella.
-Mmm… ¿cuándo ves a una chica de cabello rosado natural… porque es natural verdad?-Le dio en el punto exacto para hacerla enojar.
-¡Sí es natural!-protestó Sakura
-Ves, eres raramente linda, tienes unos grandes y hermosos ojos verdes que cautivarían a cualquiera, y esa personalidad de misterio, pero a la vez con timidez y un poco explosiva-se sonrojó al escuchar lo que decía sobre ella-Eres realmente fascinante, y eso que ni si quiera te conozco- se sentaron en una de las mesitas a fuera del local.
-…-no sabía que decir, esto era completamente extraño para ella, entonces lo observó bien, un cabello no tan chino pero tampoco tan lacio pelirrojo que hacían juego con sus ojos miel, lo admitía, ese joven era guapo y extrañamente te inspiraba confianza.
-¿En dónde estudias?-preguntó el viendo que la muchacha no iniciaba tema de conversación.
Así fueron preguntando cosas hasta que entablaron un conversación, Sakura se sintió cómoda… tan cómoda que olvidó su asunto.
.
-¡Y te lo digo en serio!-exclamó Naruto contento eliminando su décimo tazón de ramen y depositándolo en donde se encontraban los demás vacíos.
-Vaya…que interesante…-dijo Sasuke aún con su primer plato-Necesito ir al baño, creo que vomitaré de tanto ver como te atragantas de esto-se puso de pie y buscó el baño pero no lo encontró pero si a alguien que no quería ver.
Frunció el ceño al ver que la joven se dirigía a él.
-Hola, Sasuke-kun-dijo melosamente.
-¿Qué quieres Tayuya?-preguntó enfadado, simplemente odiaba esa mujer por todo lo que había provocado.
-Oh…. Solo venía a mostrarte la cruda realidad-dijo esta con un sonrisa en su rostro-Acompáñame-hizo un intento de sujetar la muñeca del azabache pero este solo la quito de su alcance de golpe.
-No me toques, yo puedo caminar solo-le espetó.
-Como quieras-dijo ella caminando entre la gente.
.
Ya habían pasado más de veinte minutos en los cuales Naruto había descubierto que por fin tenía fondo, lo que se le hacía raro era que Sasuke no regresará, el mesero se paró en frente de él extendiéndole un papelito.
-Su cuenta, joven-dijo este aún con el brazo extendido.
Naruto tomó el papel y empezó a leerlo y sus ojos se salieron de orbita al ver el precio, revisó sus bolsillos, nada… ni una triste moneda cargaba consigo, pero su ojos se llenaron de esperanza al ver que a Sasuke se le había olvidado la billetera, la cogió y la abrió, si ahí está lo que necesitaba para poder salir de ahí y no meterse en problemas. Sonrió maliciosamente.
-Tome-dijo dándole el dinero-Quédese con el cambio- se paró y se marchó del lugar, era hora de buscar al Teme.
.
Sasuke y Tayuya seguían caminando.
-No se que es lo que quieres que vea-dijo este molesto.
-Esto-dijo ella.
Sasuke sintió como su mundo se vino abajo.
¿Sakura si conocía a aquel sujeto?
-Sé que dirás que todo esto es una trampa mía pero no es así, mi querido Sasuke-kun-dijo Tayuya cruzándose de brazos-Tal vez Sakura ya no esté tan interesada en ti-vio como el rostro del azabache seguía mostrando incredulidad, lo cual aprovechó para agregarle "pequeños detalles"
-Ayer, Sakura te vio, esa fue la razón por la que corrió lejos de él, no quería ser descubierta, ella no te ama Sasuke-el Uchiha seguía con la mirada en la pareja-Solo te utilizó para hacerse bonita y asi tener todas las citas que nunca ha conseguido-Continuó con su mentira-Ella te está utilizando…-Tayuya pudo jurar que vio un destello rojo en aquellos ojos que reflejaban la misma oscuridad, que luego giraron a observarla.
-Mientes-dijo frío.
-¿Crees que miento?-se puso las manos en las caderas-¿Por qué crees que Sasori te dijo eso ayer?-Sasuke se desconcertó.
-¿Cómo es que sabes lo que pasó ayer?-preguntó extrañado.
-Él mismo me lo contó, el mismo me ha dicho que ya han salido varias veces y a tu espalda-dijo ella, derramando la última gota del vaso…
.
Sakura por un momento apartó la vista del joven de cabellos pelirrojos y puso una expresión de horror al ver a las dos personas que los observaban.
-¿Qué pasa?-preguntó algo extrañado.
La chica no respondió, se puso de pie y caminó hacia la pareja, en donde, rápidamente Tayuya escapó para ver la escena de otro ángulo.
-Sasuke…-dijo ella acercándose.
-¡Callate!-la chica paró inmediatamente-¿Cómo… cómo pudiste hacerme esto Sakura?-tenía la cara gacha.
-No es lo que tu crees-sabía que era a lo que se estaba refiriendo.
-Tayuya tenía razón-levantó la cara, sus ojos reflejaban todo el dolor y odio que sentía en ese momento-Eres como todas las demás, solo buscaste mi dinero…-Sakura se molestó ante tal comentario que le dio una cachetada, que resonó en todo el lugar y Sasori se puso de pie para averiguar que era lo que estaba ocurriendo.
-Esto se acabó…-mencionó el azabache, con la mejilla sonrosada, dándose la media vuelta para caminar hacia su casa.
La pelirrosa no creía lo que acababa de suceder, ni lo que acaba de hacer.
-¿Estás bien?-Se acercó Sasori, la ojiverde no encontraba las palabras, así que negó con la cabeza para luego romper en llanto, el pelirrojo solo la abrazó para tratar de consolarla. ¿Qué había ocurrido?
.
.
.
.
¡Hasta aquí las dejo! Ya sé que es bien poquito pero ténganme paciencia, la escuela me va a volver loca, aparte, no es una, si no dos, y es demasiado para mi pequeño cerebro x.x Discúlpenme por no poner mi mejor empeño en esto, pero trato de hacer lo mejor posible.
Agradecimientos:
msdupree22, Chris-san100, , Yoouarebeautiful, danny, Aiko-Uchiha05 y un anónimo que anda por ahí.
