Nada de Crepúsculo me pertenece, la historia es de Sthepenie Meyer y yo solo lo utilizo con fines de entretenimiento.
Summary: Estaba segura de tres cosas: primero, no era un personaje de esta novela; segundo, posiblemente termine loca de remate y tercero, estoy perdida en crepúsculo.
Advertencia: Todos los presonajes le pertenecen a Meyer, excepto Hannah James, Danielle James, Charles y aquellos que esten relacionados con Hannah.
Advertencia 2: Algunas frases orginales del libro, apareceran en esta historia.
Parte X
— ¿Por qué? —pregunto Edward dirigiéndome una mirada por encima del hombro.
Ignore a Edward, lo menos que deseaba era un interrogatorio cuando tenia a Bella entre sus brazos, él sabia perfectamente el motivo de la incompatibilidad entre Mike y yo, así que las palabras sobraban, tal vez yo era la culpable de todo este problema, hubiera hecho mucho mejor yéndome a la Push y asistir a una escuela de nativos.
Antes que alguno dijera algo más, llegamos a la enfermería, Bella tenia los ojos cerrados y apretaba la boca como si en cualquier momento fuera a vomitar, el vampiro se las arreglo para abrir la puerta y yo solo continúe con el show.
—Oh, Dios mío —dijo de forma entrecortada la voz de la señora Cope
—Se desmayó en Biología —le explicó Edward.
La señora Cope se adelanto y mantuvo la puerta abierta, Edward ingreso al enfermería, donde una dulce señora se apresuro atender a Bella, Edward se aparto lo mas posible que pudo de la paciente, yo permanecí cerca un poco ansiosa, no quería darle malas noticas a Charlie, Edward gruño un poco, eso le pasaba por estar metiéndose en mis pensamientos, mi cabeza no era un sitio de fiestas.
—Ha sufrido un leve desmayo —tranquilizó Edward a la sobresaltada enfermera—. En Biología están haciendo la prueba del Rh.
La enfermera asintió y frunció los labios, yo apreté mis labios evitando reírme, el vampiro me observo unos segundos y luego se volvió a centrar en Bella.
—Siempre le ocurre a alguien —comento la enfermera sin mucha emoción.
Edward se rió con disimulo y yo le lance una mirada fulminante.
—Quédate tendida un minutito, cielo. Se pasará —le aconsejo la enfermera a Bella.
—Lo sé —dijo con un suspiro.
— ¿Te sucede muy a menudo? —preguntó la enfermera un tanto curiosa.
—A veces —admitió.
Edward tosió para ocultar otra carcajada y yo solo desee ser lo suficiente fuerte para pisarle un pie.
—Pueden regresar a clase —dijo la enfermera a nosotros dos.
—Se supone que me tengo que quedar con ella —contesto Edward con un tono autoritario tan característico de su insufrible personalidad.
— Por favor Hannah —dijo Bella con un hilillo de voz—, no me dejes sola.
— Aquí me quedare —le asegure para descontento de unos cuantos.
—Voy a traerte un poco de hielo para la frente, cariño —dijo la enfermera no muy contenta de tener a tanta gente en su recinto sagrado.
Todos tres nos sumimos en silencio, por mi parte me dedique a observar el sitio como si pretendiera descubrir una cosa interesante, pero lastimosamente era igual a todas las enfermería escolares, Edward tenia los ojos cerrados y se apretaba el puente de la nariz como si quisiera quitársela, a lo mejor estaba considerando seguir el concejo de Rosalie y terminarían mis restos en el mar.
—Tenías razón —comento Bella con los ojos cerrados
—Suelo tenerla, ¿sobre qué tema en particular en esta ocasión? —dijo Edward fijando su atención en Bella como si fuera la única humana existente en la habitación.
—Hacer novillos es saludable —dijo Bella esbozando una sonrisa.
Camine hacia la entrada para recibir un poco de aire, iba terminar vomitando de tanta emoción, si no fuera por que deseaba ver a Bella bien, me iría cuanto antes directo hacia el Logde, Newton se aprovecharía de los deportes para cobrarse la afrenta de la cafetería.
— Ahí fuera hubo un momento en que me asustaste —admitió Edward con un tono que sonaba como si confesara una humillante debilidad—. Creí que Hannah arrastraba tu cadáver para enterrarlo en los bosques.
Me volví con brusquedad, esto era el colmo, sabia que era una perfecta extraña que sabia casi todo, pero que me tratara como una potencial asesina me dolía, volví la cara de nuevo hacia la puerta, cerré los ojos y conté mentalmente hasta diez, yo seria la única herida en un intento de venganza.
—Ja, ja —dijo Bella con desdeño.
—Lo cierto es que he visto cadáveres con mejor aspecto. Me preocupaba que tuviera que vengar tu asesinato —dijo Edward con un tono que me hacia hervir la sangre
—Pobre Hannah —comento Bella—, ¿No estarás enfadada cierto?
— No —dije con un tono seco.
La habitación se sumió en silencio y yo decidí que lo mejor era esperar fuera, no deseaba tener un enfrentamiento, no cuando sentía que iba explotar y lo único que terminaría haciendo serian puras tonterías, tome asiento y deje escapar un sonoro suspiro, definitivamente hoy me había levantado con el pie izquierdo.
Antes de que pudiera reponerme, Mike arrastraba a otro compañero fuera de combate, Newton me lanzo una mirada asesina y entro a la habitación, agache la cabeza y observe las baldosas como si fuera lo suficientemente interesantes para retener mi atención.
—Por una vez me has hecho caso —comento la voz melodiosa voz de mi verdugo.
—Olí la sangre —comento Bella unos segundos después.
—La gente no puede oler la sangre —contradijo Edward con un tono serio.
—Bueno, yo sí. Eso es lo que me pone mala. Huele a óxido... y a sal —contraataco Bella haciéndome esbozar una sonrisa.
— ¿Qué? —Pregunto Bella con un tono exaltado.
—No es nada —musito Edward con un tono sosegado.
Antes de que pudiera levantar la cabeza, otra persona entro en el pequeño circulo, sabia que era Newton representando el mejor papel que se le daba, la preocupación por Bella y un obvio pretendiente que jamás tendría suerte, no tenia necesidad de presenciar todo este espectáculo, debía mantenerme al margen de los sucesos y eso haría partir de este momento.
—Tienes mejor aspecto —comento Mike con un tono acusador—. Ya no sangra nadie más. ¿Vas a volver a clase?
— ¿Bromeas? Tendría que dar media vuelta y volver aquí —dijo Bella casi con un dejo de exasperación.
—Sí, supongo que sí. ¿Vas a venir este fin de semana a la playa? —pregunto Mike sin dar el brazo a torcer.
No aguantaba un segundo más en la habitación, antes de que Bella dijera "Claro, te dije que iría", traspase la puerta de la oficina sin mucho dramatismo y sin lanzar una mirada a los que la ocupaban; recibí una corriente de aire fresco en la cara y masajee la sien con los dedos índices, necesitaba paz, era mucho pedir un sitio donde pudiera ser yo realmente.
Camine un poco por el parqueadero y comencé andar en círculos como si fuera una zombi, era precisamente como me sentía, una zombi que se levantaba por que así tenia que ser, que iba a la escuela por que tocaba y hablaba para que no se me olvidaran las palabras, me sentía tan deprimida como escuchar una canción suicida un domingo a medianoche.
— ¿Hannah? —pregunto Bella deteniéndome en mi vaivén.
Pare un instante, percatándome que mi ropa estaba salpicada de gotitas de lluvia, levante la vista al cielo encapotado, hasta el clima se ponía de acuerdo conmigo, ambos estábamos deprimidos y lo único que me faltaba era tener que atender a el extraño hombre que siempre venia la Logde.
— ¿Estas bien? —pregunto acercándose cautelosamente a mí.
Negué con la cabeza y baje la mirada, una lagrima abandono el ojo derecho y cayo limpiamente sobre el asfalto del parqueadero.
— No te preocupes —musite tratando de componer una sonrisa.
— Odio cuando dicen eso —dijo Bella abrazándome—. Te hará bien venir a la Push y di que si, ya que Edward no acepto venir.
Sonreí con Bella y limpie la única lagrima que derrame.
— Me gustaría, pero sabes que Newton y yo no nos podemos ver en pintura —dije lanzando una mirada a un Edward con un gesto serio—, lo ultimo que quiero es tener que lanzarlo por un acantilado.
Bella frunció el cejo un poco, mientras Edward paso a paso se iba reuniendo con nosotras.
— ¿Qué paso en la cafetería? —pregunto Bella—, armaste un buen jaleo.
— Mike se lo merecía —comento Edward sobresaltándonos—. No se como Hannah ha resistido desde que piso la escuela.
Mire a Edward con expectación, jamás espere de sus labios una justificación de mis malas acciones, este pueblo y esta historia estaba poniendo a prueba mis nervios, fruncí los labios un poco, tal vez estaba intentado una nueva manera de sonsacar información, era un vampiro demasiado astuto.
— ¿Qué ha ocurrido? —preguntó Bella mirándonos alternativamente—, ¿Qué parte me perdí?
— Si te digo no me lo creerás —conteste a sus preguntas—, pero Mike es el ultimo humano confiable en este planeta.
Edward soltó una risita y negó con la cabeza.
— Basta —dijo Bella cruzándose de brazos—. Tengo la sensación que ustedes dos saben mucho y se niegan a decirme algo "importante".
— Solo es un drama adolescente —dije alzando los hombros—, Mike quiere quitar del medio a Edward.
Bella lanzo una atónita mirada al vampiro, que por cierto me estaba aniquilando con la mirada, yo enfrente su dureza, estaba harta de estar soportando los reclamos de Newton y esto tenia que terminar, al igual que este embotamiento llamado vampiro de cabello brocino, alias: modelo que acaba de rodar una propaganda para pasta de dientes.
— No comprendo —dijo Bella mirándome a mi e ignorando al vampiro—, ¿Tú que tienes que ver en el drama adolescente?
— ¿No te lo imaginas? —dije observando con preocupación como la lluvia aumentaba—. Se suponía que yo debía ser la villana del paseo, pero le salió el tiro por la culata y si no les importa debo irme a la siguiente clase, además debes irte a casa Bella, la lluvia esta aumentando y podemos pescar un resfrió.
— Hannah prométeme que me terminaras de contar todo —dijo Bella con ojos suplicantes.
— De acuerdo —prometí—, así entenderás por que Newton termino empapado hoy en la cafetería.
— ¿Cómo te iras al Lodge? —pregunto Bella mortificada.
— Dale las llaves para que maneje —sugirió Edward protegiendo a Bella de la lluvia.
— Ella no sabe manejar —le informo Bella al ignorante vampiro.
Edward soltó una risita irritante, yo me limite a rechinar los dientes.
— Por que no le das las llaves a Hannah y Alice la llevara a su trabajo, luego mi hermana dejara sano y salvo tu coche en la entrada antes que Charlie se de cuenta —dijo Edward armando un plan muy coherente.
— Bien —dijo Bella entregándome las llaves con preocupación—, que tenga cuidado.
— No te preocupes —dije recibiendo las llaves—, le recomendare que no lo desbarate por el camino.
— Nos vemos Hannah —se despidió Bella con una sonrisa.
Yo agite mi mano como despedida.
—Nos vemos —se limito a decir Edward.
"Claro, procura no asustarme a la medianoche mientras espías; por cierto deja en paz a Debussy, sonaría mejor el Estudio de la revolución en do".
La clase de gimnasia no resulto como yo esperaba, el entrenador Clapp hizo lo posible por mantenerme en la punta extrema respecto a Mike, se lo agradecí, por que donde no hubiera tomado precauciones, se armaría una batalla de balones a mitad de clase.
Newton parecía no muy contento con las medidas del entrenador, procuraba por todos sus medios tratar de alcanzarme con cualquier utensilio que estuviera a la mano, los compañeros de mi equipo procuraban esconderme o atajar los elementos que accidentalmente llegaban a nuestro espacio.
En cuanto sonó el timbre de finalización, trate de salir lo más rápido posible, agilice mis pies hacia el parqueadero rezando para que Alice viera mi angustia, los estudiantes bullían en los pasillos y ninguno era un vampiro, respire agitadamente presintiendo que le daba ventaja a Mike para que se vengara.
— ¡Hannah! —llamó Alice agitando su mano.
Susurre un ferviente gracias, mientras me dirigía al monovolumen.
— Gracias al cielo —dije en cuanto llegue al auto.
— Vine en cuanto pude —musito extendiendo su mano—, Mike haría algo en tu contra si te encontraba sola.
— No me extrañaría —dije pasándole las llaves—; debe estar pensando seriamente en matarme.
— Su imaginación no da para tanto —comento Alice frunciendo las cejas—. Solo intentara que te sientes encima de una bolsa con huevos.
Rodé los ojos, yo me imagina una venganza con más sustancia, algo que me hiciera desear irme de Forks, no una bolsa con huevos.
— Me alegro que hayas tomado la decisión correcta —comento Alice mientras sacaba el trasto fuera del parqueadero.
— No ha sido fácil —comente apoyando mi cabeza en la ventanilla—; yo creí que las cosas no resultarían tan complicadas, que al venir aquí mi amor por Charles seria fuerte, se suponía que estaba prevenida para no caer en el deslumbramiento que causan los vampiros.
— Pero no siempre sale lo que uno planea —comento Alice conduciendo algo exasperada el vehículo de Bella—. Edward también ha tomado sus decisiones y a pesar de que siente algo extraño por ti, sabe que Bella es su horma del zapato.
— Créeme que así será —repuse sin prestarle demasiada atención a la carretera—, Bella lo transformara completamente; digamos que yo solo he sido una cascarita en el camino.
Alice esbozo una sonrisa algo triste, las cosas eran así, aunque estábamos conscientes de un gusto mutuo, no se podía echar por la borda las cosas importantes, cuando se pensaba con la atracción las cosas terminaban hechas un desastre.
— ¿Qué sientes cuando los ves? —pregunto Alice parqueando limpiamente la frente del Lodge.
— Debería sentirme enfadada —reconocí algo perpleja—, pero la verdad me alegro de verlos juntos; se que no pertenezco a su mundo y meterme en el medio solo conseguiré que el planeta me odie, tachándome como una nueva Tanya.
— Eres una mujer fuerte —dijo Alice esbozando una sonrisa—. Otra en tu lugar sacaría a Bella del medio y haría hasta lo imposible por quedarse con Edward.
— Muchas lo desean así —comente recordando los comentarios de varias fanáticas en diversas paginas web dedicadas al libro—. Gracias por traerme Alice, siempre me hace bien hablar contigo, o sino no podría ser yo de nuevo.
— No ha sido nada —dijo Alice guiñándome un ojo—. Estaré ahí cuando quieras ser normal.
Antes de que pudiéramos despedirnos, la puerta del copiloto se abrió, Jasper me asusto con su cara agónica, por un instante mi corazón palpito como un caballo de carreras, esperaba que hubiera cazado antes de presentarse, no quería ser la cena de ningún vampiro.
— Jasper —reprobó Alice—. Hannah no es ningún peligro.
— Vampiro precavido, vale por dos —medie ante el gesto mortificado del rubio—, gracias por dejarme con vida.
— No ha sido nada —comento Jasper ayudándome a bajar del auto—. Me imagino que comprendes por que reacciono de este modo.
— Claro, amas Alice sobre todas la cosas —comente esbozando una sonrisa—. No te preocupes, no pretendo hacer daño en tu familia, solo quiero salir de esta pesadilla.
Jasper esbozo una sonrisa antes de subirse al auto con Alice. Yo observe mientras el monovolumen se perdía en la carretera, sabia que podía confiar en ellos, a pesar de los problemas tenia una mano amiga en esta historia.
Hola a todos, he vuelto muy pronto ya que hacia tiempo tenia terminado este capitulo, me esta costando trabajo el siguiente y más interesante, la excursion a la Push y en mi concenpto el momento clave donde Bella ata los cabos sueltos.
Muchas gracias por sus mensajes, deberia existir otra palabra para agradecer el tiempo que se toman para divertirse con la historia.
Alguien me escribio que su hermano debia pensar que era una loca psicotica por reirse frente a la pantalla, bienvenida al club de los que nos reimos solos, en mi casa deben estar pensando lo mismo, por que hasta yo me rio sola mientras escribo los capitulos, hasta mi madre me pregunto que si yo me reia de ella, bueno no me creyo cuando le dije que era por mis propias ideas.
Espero que les haya gustado este capitulo, a mi no me ha convecido del todo, pero es la transicion para el siguiente capitulo, que por cierto aun no termino y espero terminarlo pronto, porque tengo muchas ideas que me zumban por la cabeza.
Hasta una proxima actualizacion, dejen sus comentarios despues de estos cortos creditos.
Kathyarius.
