Aviso

La mayoría de los personajes de este anime "Candy Candy" pertenecen a Mizuki e Igarashi y TOEI Animation; pues yo al igual que todas ustedes solo los tomamos prestados para escribir nuestras historias con ellos.

La siguiente historia está escrita solamente con el fin de entretener, es totalmente salida de mi imaginación y cualquier parecido con otra es pura coincidencia


Mansión Ardley, Chicago, febrero 20 de 1822

Era de noche, cuando un poderoso estruendo se escuchó al momento que una figura cerraba la puerta tras de si.

Albert quien en ese momento se recargo sobre esta, soltó un suspiro de alivio y agradecimiento al Todopoderoso por llegar al fín a Chicago; haber dejado los viajes de negocios de repente sí que lo afecto después de todo, pues desde su estadía en Escocia había dejado los viajes de continente a continente de los cuales solamente se había hecho cargo George en todo este tiempo, mientras él supervisaba Escocia e Inglaterra y solo por telegrama o cartas hablaban con él sobre los negocios o iba alguien de confianza a Escocia para entregarle documentos que firmar y revisar a modo de siempre representar lo bien enterado que estaba al momento que Archie y George hacían un negocio.

Pero vaya que lo único que quería era subir al cuarto y dejarse caer como un tronco en su cama, pero tenía que prepararse algo para cenar porque también tenia hambre, por lo cual dejo su maleta al pie de las gradas y se dirigió a la cocina.

Había enviado una nota la semana pasada al mayordomo principal de la mansión informando de su llegada, por lo cual solicito que le dejaran todo preparado y provisiones en la cocina para comer, dejándoles también esos días libres que él estuviera en la gran casona y pidiendo estrictamente mantener en silencio su llegada inesperada.

Nadie sabía que él estaba en Chicago ni siquiera George, pues quería tener unos días libres para pensar las cosas antes de la boda de su sobrino con Annie. Sabía que nadie estaria allí y también sabía que dicho evento se llevaría a cabo cerca de Lakewood para después tener la recepción en la "Mansión de las Rosas" por lo cual toda la gente estaba allá, seguramente preparando como locos todo para ese día.

Bien pudo haber pasado estos días en la vieja cabaña del bosque, pero el temor de ser descubierto por alguien y ser arrastrado a las multitudes de personas lo obligo mejor a tomar la decisión de permanecer en la mansión de Chicago, eso más la avalancha de preguntas sobre cómo ha estado todo este tiempo allá en las "Tierras Altas".

No es que él tuviera miedo de tanta pregunta, pero no podía revelar abiertamente como sucedieron las cosas con Kate, pues podía manchar toda su reputación junto con la de Evelyn por ser una bastarda al no tener el apellido de su verdadero padre y él no estaba dispuesto a que las dañaran, por esa razón habían decidido con la morena que lo mejor es que ellas se quedarán en Escocia, esa y otra más poderosa "Candy" porque sí, una cosa era ver el camino de su felicidad, pero no por ser egoísta en lo suyo las iba a dejar solas, iba a buscar la manera en que no les afectará.

Pensaba el rubio que después de haber cenado se dirigía a su habitación para tener un sueño reparador y pensar con claridad en todo lo que le esperaba por delante.


Mansión Ardley, Chicago, Febrero 21 de 1822

Tenía que admitirlo, el aire de América con el de las Tierras Altas era totalmente distinto, quizás pudiera parecer loco lo que pensaba, pero el de Escocia le parecía lleno de vida y frescura total, a pesar que era el país de sus raíces América le traía un aire familiar y de confianza talvez porque aquí pasó él casi toda su vida desde la infancia, pensó con nolstalgia.

Albert trataba de llenar sus pulmones lo más que podía con este aire de confianza que traía una suave calidez a su corazón, desde que hubiera admitido con todo su ser estar enamorado de "Candy" sentía cómo su corazón anhelaba un nuevo comienzo junto a ella; quería verla, abrazarla y demostrarle lo mucho que la amaba porque sí, la amaba como si ella fuera la luz y él la oscuridad a cuál tenía que iluminar y guiar como siempre hizo desde que la conociera y estuviera en su vida.

Pero… sí ese "Pero" que antes de todo lo que él pudiera añorar; tendría que explicarle todo lo sucedido a ella sin miramientos y decirle la verdadera naturaleza de su relación con Kate y en especial la de Evelyn.

Sí, eso era lo primero que tendría que hacer; después tendría que estar preparado para los reclamos de haberla abandonado así de repente, porque si lo que Archie le había dicho hace un tiempo era cierto, significaba que él sí tuvo que haber herido profundamente a Candy.

¿Pero sería posible qué, en verdad Candy ya lo hubiera amado desde ese tiempo? o ¿Tener sentimientos profundos hacía él? el rubio sintió como su corazón se hinchaba de emoción al imaginar que esas preguntas fueran verdaderas, pero de repente, una afirmación paso por su mente "Tú no sentías nada por ella en ese tiempo, no la amabas como a una mujer, apenas y acabas de admitirlo" al tener en cuenta ese pensamiento su cuerpo entero sintió un frio, como respondiendo la verdad ante esa afirmación interna sin palabras.

¿Qué pasaría si todo lo vivido hasta ahora nunca hubiera pasado? ¿Hubiera sido capaz de aceptar el amor de Candy si en verdad ella ya lo amaba desde hace tiempo? la verdad era que tal vez no lo hubiera hecho – los pensamientos de él iban y venían como un tornado dentro de su cabeza, pensar en lo que "Paso y lo que no pudo pasar" lo tenía con una revolución de sentimientos encontrados.

Albert extendió los brazos para recibir el aire que el viento arrojaba, tenía que calmarse; antes de seguir pensando en todo eso, ¿Tenía que saber también si Candy lo amo o mejor aún si lo amaba todavía? sabía que ella estaría presente en la boda de su sobrino, después de un tiempo de no saber dónde pudiera estar ella y su tía Elroy, al fin recibió la noticia de su aparición y su asistencia al evento.

Esa sería una buena oportunidad para aclarar todo con ella - sonrío con suspicacia, ahora comprendía la urgencia de Kate para enfrentarlo "Era una mujer vil, seguro ya lo tenía todo planeado" pero aun así lo seguía agradeciendo además tubo que haber tenído en cuenta también su viaje a Africa a mediados de marzo por el nuevo proyecto - reflexiono, además se sentía libre de cualquier aprensión y negación contra él mismo.

Ahora que lo recordaba, la última ves que estuvo en esta mansión había dejado un presente para Candy (claro que se lo hubiera dado si tan solo hace años habría pasado el domingo con ella en Lakewood) por supuesto que dicho domingo nunca llego ya que ese día, él con maletas en mano abordaba un barco con destino a Escocia justo camino a su boda.

Así pues, dejando a un lado la frescura de la mañana, con paso seguro se dirigió a su despacho dentro de la mansión

Albert llevaba ya dos horas en su despacho y no podía encontrar el "Presente de Candy" el mayordomo le había escrito, luego de haber seguido sus instrucciones que todo estaba listo y que el despacho estaba tal y como él lo había dejado la última vez, pero ¡Por todos los cielos! que no lo encontraba y él se lo quería dar a ella fuera cual fuera el resultado de todo. Le habia dado ya toda la vuelta a la biblioteca; busco por todos lados incluso en la caja fuerte y nada; recordaba haberlo dejado entre uno de los libros, pero había ya sacado varios de los cuales el creía que pudiera estar y nada, ¡nada!.

Se dejó caer ya todo fatigado sobre la silla del escritorio ¿Dónde pudiera estar? Llevo su vista a los cajones del escritorio ¿Será que aquí? Se preguntó al momento que habría el cajón de abajo, lo revolvió y nada; seguidamente, lo cerro justo para abrir el arriba - ¡Bingo! – dijo con una sonrisa de satisfacción, era raro, podía asegurar que no era allí donde el lo había dejado.

Allí frente a la vista de cualquiera se encontraba una caja negra aterciopelada, la cual por dentro contenía una delicada, pero resplandeciente cadena, que parecía brillar más ahora al ser vista de nuevo; él mismo había mandado a hacerla para ella, era de plata, con una rosa hecha a base de zafiros celestes representándola y con esmeraldas verdes en algunos alrededores simulando se hojas – la tomo entre sus dedos y la observó detalladamente – había escogido esos colores porque le pareció en aquel entonces agradable que ella tuviera algo que cargara y la hiciera pensar que él siempre estaria con ella (además del broche) – voltio el lado reverso de la rosa la cual estaba sobre la base de plata, para toparse con la diminuta inscripción que estaban escrita sobre esta "Mi Pequeña Hechicera" de manera diminuta, pero bien entendida porque eso era ella para él, una pequeña hechicera a la cual no podía negarle nada y menos ahora (claro que ahora que se lo diera ya no era como un apoyo, si no más bien estaría colmado por los más profundos sentimientos suyos) – agarro la caja solo para asegurase que estuviera en buen estado y así entregársela.

Al comprobar que ambos objetos estaban en buen estado, metió de nuevo la cadena en la caja de manera amorosa y cuando se disponía a devolverla al cajón se encontró con un sobre; de un papel rosa pálido el cual tenía escrito el nombre de "Albert" con esa delicada letra que él concia muy bien.

Candy...