Advertencias:Nada hasta el momento. Ah, el titulo da asco xD. Y... Bueno, no hay kakaxsaku pero es indispensable para seguir la historia.

Nota: ¡Pasen por el perfil y voten por la pareja para la próxima historia! Mas info al final de éste cap.

Naruto ©Masashi Kishimoto-sama.~


Capitulo 10

Perdidas en Suna.

¡Estoy enamorado!


Era el tercer día de su viaje, ya comenzaba a verse más árido el paisaje y ni hablar del calor. Las dos chicas estaban bastante cansadas y sucias, y sobre todo sedientas.

Pero no era por no haber llenado de agua las botellas, ¡nooo! Sakura era bastante responsable en todo sentido mucho más cuando se trataba de misiones largas. Ino también era responsable, aunque a veces solía olvidarse de pequeñas cosas. Bueno, el caso es que el agua debería haber alcanzado exactamente para el viaje, pero Ino había ocupado agua "para hidratar su cabello"

Esas habían sido sus palabras.

Sakura estaba furiosa. ¡Joder! Le importaba una mierda el cabello, por ella que se quedara calva, pero agua, en un desierto, era lo más sagrado que podían pedir. Pero claro, a Ino no parece importarle morir en el desierto.

El calor era insoportable, estaba sudada, con SU cabello asqueroso, con una sed marca diablo, y por si fuera poco, con el maldito viento que no refrescaba nada, vale destacar, la arena se le metía a lugares insospechados.

Ah, sí. Y lo más importante. ¡NO tenia agua!

Ino, quien no parecía para nada arrepentida, parloteaba casi lo mismo que Sakura pero en voz alta, claro. Pero lo que más destacaba de sus lamentos, era que su cabello, estaba horrible, pajoso, enredado y seco...

—¡Maldita sea Ino! ¿Quieres callarte ya? —explotó Sakura al borde del colapso nervioso y de la deshidratación.

—¡No me hagas callar, frente! Has venido casi todo el día con esa cara agria y te desquitas conmigo. Yo no hecho nada y... —no escuchó nada más. Sakura siguió con su camino ignorando el parloteo de su rubia a miga.

Me pregunto si fue buena idea traerla conmigo —pensó desanimada.

Ya comenzaba a caer la tarde, se supone que deberían estar llegando, pero no veía nada a su alrededor. Ni siquiera se veía Suna como un puntito lejano. Nada.

—Frente, estamos perdidas —Sakura ya lo sabía, aunque no había dicho nada porque seguía con la esperanza de que encontraran algo. Alguna señal. Casi río con su pensamiento, ¿alguna señal? ¿en el desierto?.

—Lo sé —fue lo único que pudo decir. Si no, comenzaría a enfadarse más de lo que ya estaba.

—¿Lo sabes? —pero a su rubia amiga no le era suficiente — ¡¿Y es todo lo que tienes que decir? —comenzó a chillar nuevamente su amiga.

Vale. Para la próxima vez, se aseguraría de no invitar a Ino. ¡JAMAS!

—¿Y qué demonios quieres que haga? Llorar o chillar —miró a Ino reprochándole— no arregla nada.

—¡Maldición!¡ Ni siquiera hay alguna indicación! —Sakura la miró estupefacta. ¡Estaba bromeando?

—Bromeas, ¿verdad? —Ino la miró sin entender— ¿Qué esperas?, ¿Que haya un letrero gigante en medio de la nada con flechas indicando hacia donde está Suna?

—Con luces de neón en lo posible —por la cara de Ino, Sakura sabía que hablaba en serio.

—¡Por kami-sama! ¿Eres idiota? ¡Es como invitar a los ninjas enemigos a que pasen una velada en la aldea! —La chica no lo podía creer. Ino a veces era tan... Naruto. Por kami ¡si eran idénticos!.

—¡Ash! ¿Pero cómo se supone que se orientan? ¿Tienen algún punto de referencia o qué? —la rubia miró hacia todos lados dando una vuelta completa y comenzó a reír— si claro, ¡como si fuera posible! Yo creo que ese montículo de allí —apuntó hacia su lado derecho— se ve igual al que pasamos hace un rato —comento sarcástica. Sakura rodo los ojos, no estaba de ánimo para sus bromas.

Siguieron caminando en línea recta, o al menos eso creían, en un desierto ¿cómo demonios sabes si caminas recto o no?. Ya estaban resignadas en que nadie las encontraría.

Morirían de inanición o deshidratación, lo que ocurriera primero, Tsunade-sama se enfadaría con ellas por no aceptar llevar escolta, aunque pensándolo bien, si morían poco importaba. Oh, y finalmente no podrían probar lo que es el amor correspondido.

—Me rindo —dijo Ino cayendo de rodillas en la arena— ya no puedo más. Este calor debilita la poca fuerza que me queda —Sakura se acercó hasta su amiga y la ayudó a levantarse.

—Ino, si nos detenemos, moriremos inútilmente. Tratemos de buscar un sitio con sombra.

Ino la miro rápidamente, al ver que Sakura estaba seria supo que hablaba en serio y rompió a reír tan fuerte que las costillas le dolieron. Sakura suspiró comenzando a caminar nuevamente.

Cuando la rubia pudo articular palabra, se acerco hacia su amiga aun con la sonrisa plasmada en su rostro.

—Sakura, el calor te calentó el cerebro —la chica la ignoró— ¿Dónde diablos ves algún árbol? ¿Tú crees que encontraremos un sitio con sombra? —y volvió a reír.

—Por si no lo sabías, eso de los "oasis" si existen. El desierto no es tan árido como parece, tiene lugares donde hay agua y vegetación —concluyó muy segura.

—¿Y eso como lo sabes? —preguntó curiosa.

—Simplemente lo sé —contestó indiferente. Ino la miró sin creer mucho pero no le quedaban fuerzas para rogarle nada.

Habían caminado unos 5 minutos, cuando Ino vio arena moverse misteriosamente a su lado. Miró hacia Sakura pero al parecer no se percató, justo cuando dirigió nuevamente su vista hacia el lugar, la arena entre sus pies nuevamente se movió rozándola levemente, Ino contuvo el aliento justo cuando Sakura se puso a gritar que habían dos personas frente a ellas a unos cuantos metros.

Comenzaron a correr con el alma en el cuello rogando que no fueran enemigos.

Parecía estúpido, pero corrían a pesar de que podían ser ninjas renegados.

Cuando estuvieron suficientemente cerca reconocieron a dos hombres, bastante altos, erguidos y con pose seria, cruzados de brazos a la altura del pecho. Sakura dio a gracias a kami-sama ya que eran nada menos ¡que los hermanos Sabaku!

Cuando estaban a unos pasos, ni siquiera pensaron, actuaron como si ellos fueran la reencarnación de algún Dios, o como si fuera el reencuentro de una pareja de novela que vivieron separados por muchos años.

Simplemente se dejaron llevar por la euforia de saberse a salvo. Los chicos estaban a punto de saludar, cuando ambas chicas prácticamente se aventaron encima de los hombres, dejándolos totalmente descolocados, no pudieron reaccionar, jamás se habrían esperado tal recibimiento.

Ambas parejas aterrizaron en la arena, con las chica abrazadas a ellos, gritando un sinfín de plegarias, sin tener la menos intención de soltarlos.

Ino estaba encima de Gaara, quien tenía un adorable rubor en sus pálidas mejillas, y Sakura encima de Kankuro, quien al igual que su hermano menor, sentía las mejillas acaloradas.

Ninguno de los dos era de mucho contacto físico, pero en esos momentos no hicieron ademán de querer sacárselas de encima.

—¡Oh kami-sama nos escucho! —gritaba Ino, para ella, el chico sería su dios pagano de ahora en adelante— ¡gracias! Gracias —seguía diciendo al tiempo en que repartía besos por donde hubiera piel expuesta, hablamos del cuello y cara del chico— oh kami, prometo hacerte un altar donde quiera que vaya, ¡eres el mejor! —chillaba sin ser consciente de lo que hacía.

Sakura estaba casi en las mismas, solo que ella no regalaba besos, solo estaba aferrada al cuello del chico, sin tener la mas mínima intención de dejarlo, estaba exhausta y allí se sentía bastante bien, seamos sinceros.

El primero en reaccionar fue Kankuro.

—Eh... Sakura —llamó el chico mientras se removía algo incomodo. La caída no había sido sueva precisamente.

En ese momento fue cuando ambas chicas reaccionaron. Levantaron su vista hacia los jóvenes encontrándose con sus rostros bastante cerca. Sus mejillas se cubrieron de rojo sintiéndose completamente estúpidas.

—Etto... ¡lo siento Kankuro-san! —Sakura con el nerviosismo trató de levantarse torpemente, consiguiendo un momento bastante embarazoso. Apoyo su mano derecha en el muslo del chico, quizás algo cerca de su... anatomía. Kankuro inmediatamente se quejó provocando que Sakura se sintiera nerviosa hasta el tope cayendo cobre él nuevamente— oh kami-sama, ¡perdón! De verdad lo siento, no me di cuenta, ¡lo siento! —al chico le dio tanta gracia la situación que no pudo evitar sonreír.

Al ver que nuevamente Sakura comenzaba a levantarse, evitó algún otro momento embarazoso, colocando ambas manos en la pequeña cintura de la chica levantándola sin mayor esfuerzo.

—No te preocupes, Sakura. No fue tan grave —trató de tranquilizarla ya que parecía la borde de los nervios. La chica lo miró apenada y asintió.

Mientras tanto, Ino había dejado de gritar, cuando escucho a Kankuro llamar a su amiga Sakura. En ese momento, se quedó tan inmóvil, que cualquiera creería que se había muerto de la felicidad.

—O sea... —pensaba Ino en unas milésimas de segundos— si Kankuro esta con Sakura, quien está debajo mío (que bien suena xD) es...

—¡Oh kami, oh kami... OH KAMI! —volvía a gritar, solo que ahora rogando porque no fuera Gaara. Levantó su rostro encontrándose con un par de ojos verde agua, que la miraban confundido, sin contar con el rubor de sus mejillas. Si fuera otra situación, Ino se habría reído, jamás pensó llegar a ver al chico ruborizado por una chica. ¡Era tan adorable!

Pero dejemos eso de lado, lo importante acá, es que se había abalanzado sobre Gaara, ¡el Kasekage de la arena!

—Oh no, ¡oh no! ¡Kasekage-sama! Lo siento, oh no, ¡de verdad lo siento! —¿cómo demonios había llegado allí? ¡Qué va a pensar Gaara! Si bien tenían casi la misma edad, no eran amigos ni mucho menos, habían hablado un par de veces pero todo había sido formal, ¡no en estas circunstancias! — que vergüenza, oh kami, ¡qué vergüenza! —seguía chillando Ino.

En ese momento, Kankuro comenzaba a levantarse con una Sakura ruborizada e incómoda, aunque para Sakura la escena de su amiga no tenia precio, para ella suponía que debía ser mucho mas embarazoso, tratándose de un ex asesino serial –Ja!- y ahora un reformado chico que se había convertido en ¡Kage! Que ganas tenia de reírse de la cerda, pero dado el caso en el que se encontraban no lo creía apropiado, ya tendría su momento a solas con su amiga.

Kankuro estaba igual de divertido, veía a su hermano menor, que jamás había tenido contacto con alguna mujer, allí, tirado en el suelo, con las manos en la cintura de la rubia, mirándola confundido, y con la cara roja.

—¡Oh maldición! Este es el momento "kodak" y ¡no tengo la cámara! —grito Kankuro con cascaditas en los ojos. ¡Este momento era para no olvidar! — rayos —murmuró frustrado, mientras Sakura trataba de no reírse. La situación era bastante cómica, claro, una vez que tu ya no estás allí, tirada en el suelo encima de un hombre, pues mirarla desde afuera, resultada la mar de gracioso. Sobre todo viendo a Ino que jamás se avergonzaba de nada, en ese estado de histeria pidiendo una y otra vez disculpa.

Y Gaara...

El pobre muchacho, estaba bastante incomodo, no así enojado o molesto, ¡para nada! Es solo que podía sentir la parte delantera de la chica en su pecho y lo ponía bastante nervioso. Sin contar con que la chica era atractiva y su rostro estaba muy cerca del suyo, podía sentir la respiración agitada de ella en su cuello, sin olvidar la parte en que lo llenó de besos. Al recordar volvió a sonrojarse aun mas, y la chica por lo visto estaba más entretenida en disculparse y chillar lo mucho que le avergonzaba, pues no hacía ningún movimiento para levantarse, por lo que tuvo que reaccionar él, si no quería seguir en la arena con ella encima y quien sabe que pudiera pasar.

—¡Lo siento, lo siento! No volverá a suceder —seguía diciendo Ino.

Gaara levanto su rostro y se encontró con la sonrisa burlona y divertida de su hermano, maldijo entre dientes, no se libraría de las burlas de su estúpido hermano mayor. Pero aun así, no cambiaria lo que había sucedido.

—Ino-san —habló Gaara por primera vez. Al escuchar la voz, Ino dio in respingo callándose automáticamente, aunque sin mirarlo, no podría mirarlo a los ojos ¡nunca más! Bueno, no es como si antes lo hiciera muy a menudo, su mirada la ponía levemente nerviosa.

—¿Si, Kasekage-sama? —Gaara suspiró, odiaba las malditas formalidades de su puesto, pero luego hablaría de ello.

—No te preocupes, no ha sido nada.

—¡Oh kami! ¡Lo siento! —volvía a decir. ¿Cuánto tiempo llevarían en esa misma posición?

—Ino-san, no estoy molesto, de verdad. Pero te agradecería que dejaras de lamentarte y pudiéramos seguir hasta la aldea —dijo serio, era verdad, no estaba molesto, pero sí incómodo. Incómodamente bien...

—¡Oh, lo siento! —gritó Ino, al darse cuenta se tapó la boca con una mano, si seguía así, seguramente sí se enojaría.

Y allí se percato que habían pasado varios minutos en que ninguno de los dos se movió, y volvió a sentirse estúpida, avergonzada y sin querer verlo en unos cuantos años más, aunque contando con que estaría en su aldea por tiempo indefinido, lo veía bastante complicado.

Trató de levantarse, pero sintió dos fuertes brazos tomarla por la cintura alzándola levemente y depositarla a un lado, mientras él se levantaba y sacudía un poco su ropa de Kage, se giró hacia Ino que aun no reaccionaba y tenía sus mejillas coloradas, y le tendió una mano. Ese fue el colapso total, miró la mano de Gaara, y se perdió en ella, era perfecta, blanca con dedos largos y delicados, bastante varonil y sin una marca de guerra. Lógico, teniendo a Shukaku dentro de él, había sido difícil que alguien lo tocara.

Se abofeteo mentalmente por estar perdiéndose en tales pensamientos mientras él la miraba curioso pensando que no aceptaría su ayuda, así que haciendo fuerzas de auto control —que no tenia— levantó el rostro mirándolo por unos segundos y tomó su mano. Era cálida. Aunque un tanto fría, irónico.

Al quedar frente a frente, ambos se miraron por unos segundos, aunque Ino había jurado no mirarlo a los ojos por la vergüenza, había sido inevitable, eran imanes que una vez conectados no podías despegarte, menos si no tenias auto-control, lo que le faltaba a ella.

Sin separar sus manos, quedaron unidos en una burbuja donde no importaba lo que hubiera a su alrededor.

Kankuro miraba asombrado a su hermano, esto era genial, por fin experimentaba esa sensación de atracción hacia una chica. Pero, debían volver a la aldea sino querían que enviaran a un escuadrón a buscar al Kage. Así que sin querer separarlos, tosió levemente mientras Sakura se aclaraba la garganta. Ambos se deshicieron del contacto mirando hacia los lados nerviosos y con una sensación extraña.

—Bueno, debemos ir a la aldea para que puedan descansar, supongo que deben estar exhaustas luego de dar vueltas por el desierto, ¿no? —dijo Kankuro, sabía que se habían perdido. Fue en ese momento en que recordaron lo sedientas que estaban y lo cansadas que sentían sus piernas.

—¡Oh, no tienes idea! —Sakura estaba tentada a dejarse caer en el brazo del chico para que la ayudara a caminar, pero luego del bochornoso suceso, unió fuerzas y se mordió la lengua.

—¿Quieren un poco de agua? —preguntó Gaara, mirando a ambas chicas.

—¡Oh! Se me olvidaba —se disculpó Kankuro tendiéndole una botella con agua a Sakura, por lo que Gaara se la dio a Ino. Ambas chicas bebieron todo el líquido sintiendo una sensación deliciosa.

—Vaya, veo que quedaron sin agua en el camino —habló Kankuro, mirando de reojo a su hermano y la chica rubia.

—Ni me lo recuerdes, Kankuro-san —Sakura miró a Ino con el ceño fruncido— cierta persona acabó con la provisiones que debían alcanzar para todo el viaje.

Ino prefirió no comentar nada, se sentía nerviosa aun.

—Por cierto —interrumpió Sakura— gracias por venir a buscarnos, pensábamos que moriríamos en el desierto. No sé como ustedes caminan tan seguros.

—Oh bueno, te acostumbras. Viviendo toda tu vida aquí, aprendes a orientarte, ¿sabes? No es tan difícil si lo intentas —hizo una pausa— ah y no hay problema. Nos dimos cuenta cuando empezó a caer la tarde, nos preocupamos por su ausencia y decidimos venir. No te preocupes.

—De todas formas, muchas gracias —hizo una reverencia— Kankuro-san, Kasekage-sama.

—Una cosa, dime Kankuro, ¿está bien? Que se el hermano de Gaara no me hace gran cosa —sonrió mirando a la chica— así que nada de formalidades, además viviremos juntos por varios meses, debe haber confianza, ¿no crees?

—Si tienes razón —le devolvió la sonrisa.

Mientras ellos iban platicando, la otra pareja se encontraba en silencio. De vez en cuando se miraban de reojo pero ninguno de los dos sabia que decir.

Luego de unos minutos, llegaron hasta las enormes puertas de la aldea de la Arena.

Comenzaba una nueva oportunidad.


Habían pasado 4 días desde la última vez que habló con Ino y le resultaba extraño que la chica no lo hubiera ido a buscar.

Bueno, en realidad sabía que no iría, pues su rubia amiga tenía el orgullo igual o más grande que Sasuke Uchiha.

Pero lo más extraño, era no haberla visto en la calle, siempre se topaban en algún sitio o en la torre Hokage, pero esta vez fue como si la chica no quisiera encontrarse con él. Incluso pasó un par de veces fuera de la florería, pero siempre estaba su madre.

—Extraño —pensó el chico mientras caminaba con las manos en los bolsillos de su pantalón y su vista puesta en el cielo.

Se dirigía a paso lento hacia el local en el que habían quedado de almorzar como el equipo 10. Por suerte, pues tenía ganas de ver a Ino y solucionar sus problemas.

Pero la pregunta era ¿Y desde cuando tenían problemas?

Ni el mismo lo sabía. Su rubia amiga era bastante cambiante y no tenía la menor idea del por qué estaba tan esquiva y malhumorada con él.

Se detuvo en la entrada del local, seguramente él sería el último en llegar y tendría que escuchar los chillidos de su amiga aumentando más aun la tensión entre ellos dos.

—Problemático —suspiró. No quedaba otra, debía afrontar lo que viniera.

Curioso, pues en la mesa donde siempre comían los tres, al fondo del local, se encontraba Chouji solo, pero ni rastros de la rubia. Pensó que quizás estaría en el baño, o por el contrario, seria ella la que llagaría tarde, argumentando que no encontraba su blusa favorita o una chica debía tomarse su tiempo para arreglarse.

Despacio, solo como él sabía hacerlo, se acercó a la mesa y saludó a su mejor amigo.

—Que tal Chouji —se dejó caer pesadamente en el asiento con sus brazos detrás de su nuca.

—Hola Shikamaru —respondió con la boca llena pues él ya había comenzado con el "aperitivo" — llegas tarde —comentó una vez tragado. Era costumbre, pero aun así siempre se lo repetía.

—Lo siento, me demoré un poco en casa, ya sabes, mi madre es experta en hacerme la vida imposible. —su amigo rió por el comentario.

—Bueno, ya ordené. No deben tardar —su amigo lo miró sorprendido, ya que jamás, repito, jamás ordenaban sin Ino, porque una que vez que lo hicieron la chica armó tal escándalo que no les quedó más que esperar a la bella durmiente cuando se le atojara venir, el que más sufría, claro, era Chouji.

—¿Estás hablando enserio? —su amigo levantó una ceja— digo, ya sabes que debemos esperarla —ahora Chouji era el confundido, levantó ambas cejas mirándolo de lado.

—Shikamaru, ella no vendrá —solo eso faltó para que el perezoso se irguiera colocando ambas manos en la mesa, mirando detenidamente a su amigo.

—Y se puede saber ¿qué le paso ahora? —vaya, y la oportunidad de verla y aclarar, sea lo que sea que esté pasando entre ellos, se fue por el caño.

—Se fue de misión, Shikamaru —hizo una pausa, eligiendo las palabras— ¿sucede algo entre ustedes que yo no sepa? —Shikamaru se acomodó en su lugar mientras miraba distraídamente hacia la calle.

—La verdad no lo sé —suspiro volviendo a enfocar su mirada en Chouji, quien lo miró sin entender— se ha estado comportando extraña, ¿sabes? Y no sé porque —hizo una pausa— Esta más insoportable de lo normal, y eso es mucho —añadió divertido— Además me esquiva cuando me ve y hace comentarios sarcásticos hacia mi o hacia Temari —Chouji quiso reír en su cara, para ser el genio de todo Konoha, era bastante ingenuo en cuanto a mujeres.

—No me digas —dijo divertido— ¿y le preguntaste por qué? —ahora comprendía por qué no le dijo nada de su misión. Lamentaba tener que ser el de la mala noticia.

—Hace cuatro días fui a verla, pero estaba con Sakura y nuevamente me ignoró, prácticamente me dejo hablando solo, así que le dije que cuando tuviera tiempo me buscara para solucionar nuestros problemas, te digo, no tengo idea qué le pasa.

—Bueno, algo sucedió para que esté así, ¿no crees? Piensa desde cuando está enojada y podrás tener una idea —él sabía lo que pasaba, pero no era quien para decírselo a su amigo, ellos dos debían solucionar su problema amoroso, además no sabía que intenciones tenia él con Ino, a veces pensaba que sentían lo mismo, pero cuando lo veía con Temari... la historia cambiaba, y eso molestaba enormemente a Ino.

—Desde que llegó Temari ha actuado rara —vaya, su amigo era Idiota con mayúscula, suspiró aburrido, mejor era comer— cuando me dejaron como guía, ella comenzó con todo este rollo. No soporta a Temari, y no entiendo por qué, ella es amable, jamás le ha dicho nada, pero sin embargo a Ino le molesta. Quizás esta celosa —Shikamaru sonrió al ver esa posibilidad— porque ya no pasábamos tanto tiempo juntos...

—Me imagino que puede ser eso —acotó Chouji con aire serio, pero tenía ganas de reírse en su cara.

—En fin, no queda más que esperar —tomó un trozo de carne —barbacoa Koreana es lo mejor :D— pero antes de llevárselo a la boca, se dirigió a Chouji— ¿fue sola? —al ver que su amigo lo miraba sin entender agregó— me refiero a Ino, ¿fue sola a la misión? Me imagino que como médico, ¿no? —Chouji se removió incómodo en su sitio.

—No, no fue sola, creo que Sakura iba con ella —Shikamaru se sorprendió.

—¿Sakura? ¿Dos ninjas médicos en una misma misión? Eso es raro —se quedó pensando mientras veía a su amigo— Chouji... no me has dicho todo, estas ocultando algo —vaya que se conocían muy bien.

—Etto... Shikamaru... —trató hacerlo menos doloroso, pero la verdad era que no había forma— Ino fue con Sakura a un intercambio de médicos —Shikamaru se atragantó con la carne

—¡¿Qué? —tomo un sorbo de agua tratando de mantener el ritmo de su respiración— ¿cuando vuelve? —preguntó, ya temiendo la respuesta.

—Es indefinido, Shikamaru —se sentía mal por su amigo, Ino a pesar de todo, debió despedirse.

Observo como cambiaba su semblante, imaginaba que estaba furioso

—Shika...

—No digas nada, Chouji —su amigo agachó la cabeza— perdona, no estoy enfadado contigo, pero sinceramente, no quiero platicar mas del tema —le sonrió con pocas ganas y continuo comiendo.

El almuerzo continuo en silencio, prácticamente no hablaron de ningún tema mas, Shikamaru estaba perdido en su mente, pensando en su maldito problema con Ino.

¡Bien! Si ella lo dejaba así, nada más, sin despedirse, pues no tenía por qué seguir buscando solucionar su problema con ella.

Se sentía traicionado, sea lo que sea que él haya hecho, no creía que fuera tan grave como para no despedirse siendo una misión sin tiempo fijo de regreso.

Había perdido a su amiga demasiado fácil, ¿a caso no significó nada para ella?


Un mes.

Había pasado un mes, y por fin hoy volvía a casa.

A su hogar.

Con Sakura.

Se sentía extraño. Ansioso. Pero también sentía que nada bueno pasaría cuando llegara. Habían dejado una conversación interrumpida cuando él tuvo que marcharse a una misión que se suponía, duraría una semana.

Y la plática no había sido cualquier cosa. ¡No! Se trataba de la declaración de su ex alumna. Ahora su esposa.

Aunque había tenido tiempo suficiente para meditar en las palabras de su "esposa" aun se sentía ajeno a toda esa vida. No podía negar que sentía mucho cariño hacia la mujer que tenia al lado. Y no cariño de amistad o alumna-maestro. Era más. Un cariño mas allá de lo que puede haber entre ellos. Pero, ¿era suficiente para aceptar el amor que le profesaba Sakura y privarla de vivir su juventud?

No estaba seguro, a veces tenía que ser egoísta, pero cuando se trataba de Ella todo cambiaba.

Y lo peor de todo es que se contradecía a cada instante.

Porque no quería quitarle las alas, quería que viviera antes que amarrarla a él.

Pero a la vez, no quería que fuera de nadie.

¿A caso se entiende? ¿Es eso ser egoísta? ¡Pues claro! Él estaba pensando en su deseo, no en el de ella. Así que... ¿por qué demonios no aceptaba de una buena vez lo que sentía y formalizaba como era debido?

¿Que él era independiente? ¡Claro! Nunca le ha gustado dejar su soledad y tranquilidad. Le gustaba estar solo, y no depender de nadie, pero si eso implicaba tener lejos a Sakura, ¿seguiría con su vida miserable, pasando las fiestas solo, y de vez en cuando hablando con sus perros?

—Oh kami, es patético —pensó el ninja copia.

¿Cómo había llegado siquiera a pensar en seguir con su antigua vida? ¡Como había sido capaz de rechazar la confesión de Sakura! Era un completo idiota.

Aun podía recordar su cara llena de lágrimas y rogándole que se fuera, que no la dañara más.

Y él, sin consideración alguna, había aprovechado su debilidad para besarla y recorrer su pequeño cuerpo.

¿Para qué? Para que al otro día no hiciera mención alguna de lo sucedido y dijera "lo siento Sakura, me deje llevar por el momento"

¡Oh si era una mugre de hombre! —en eso estamos de acuerdo xD

Tenía que pensar muy bien lo que hablaría con Sakura. Aclararía todo, y dejaría elegir a ella si quería pasar el resto de su vida con él.

Pero no todo era tan bonito y fácil.

Aun faltaba una cosa. La relación que tuvo con Yumi en su casa. ¿Qué haría?

¿Les habrá contado a sus amigas lo que paso entre ellos dos? ¿Sus amigas les habrán contado a sus otras amigas? ¿Y esas amigas le habrán contado a sus novios? ¿Será el tema del que se hable en todo Konoha? Por ende, ¿se habrá enterado Sakura de lo que pasó entre ellos dos?

—Maldición —murmuró furioso. Aun se arrepentía de lo idiota y cobarde que había sido ese día. No podía entender qué lo impulso a cometer semejante infidelidad.

¿No que quería tanto a Sakura? ¡Era su más importante tesoro y podía matar antes de dañarla! ¿Donde había quedado todo ese amor?

Oh sí, ya lo recordaba, había quedado en su pequeño "amiguito" que luego del encuentro fogoso con su compañera, había necesitado a "alguien" para bajarle los humos a su pobre "compañerito"

Se olvidó por completo, incluso había llegado a pensar que era Sakura mientras recorría el cuerpo maduro de la mujer que tenía debajo.

Era asqueroso, solo recordar le daba escalofríos, y no podía negar que sentía una opresión en el pecho al pensar siquiera que su linda esposa se enterara de lo sucedido.

Salió de sus pensamientos cuando llegó a las puertas de Konoha.

¡Por fin en casa!

Bien, lo primero, era ir a casa y ver a su pequeña compañera de hogar, y futura esposa oficial pensó.

Corrió tan rápido, que en menos de lo esperado ya estaba frente a su puerta. Estaba silencioso.

—Quizás esta tranquila leyendo algún libro —pensó sonriendo.

Abrió la puerta, quedando sorprendido por lo fría que se sentía. Era como si no viviera nadie allí en mucho tiempo. Se sentía como cuando vivía solo y llegaba de misiones largas.

Le pareció extraño, pero no se alarmó. Cerró la puerta, ingresando decidido hacia el salón. No estaba allí, y al parecer no se encontraba en la planta baja, precisamente. Subió la escalera ansioso, su corazón latía tan rápido que le extrañó esa sensación como de adrenalina. Estoy enamorado pensó con una sonrisa.

Llegó al pasillo y se acercó a su cuarto. Toco una vez pero no hubo respuesta. Toco otras dos veces y nada.

—Supongo que está en el hospital o con sus amigos —murmuró.

A fin de cuentas él no tenía fecha fija de regreso así que dudaba que ella lo estuviera esperando. Además, con lo que pasó antes de partir, le era imposible creer que ella lo estaría esperando.

Bajó desanimado los escalones para dirigirse hacia la torre Hokage. Quizás se topara con ella en el camino o en el mejor de los casos en la oficina de Tsunade-sama. O tal vez se daría una vuelta por el hospital.

Cuando llegó a la oficina, toco una vez, al escuchar el "adelante" entró perezoso cerrando detrás de él.

Tsunade se sorprendió de verlo. Ya se había olvidado que existía el perezoso despeinado. Inmediatamente le invadió una ira que supo controlar, y eso fue extraño porque habitualmente explotaba sin rechistar sobre todo si se trataba del vago de kakashi.

Sonrió internamente, ya quería verle la cara cuando se enterara de que Sakura se había ido. Eso sería interesante.

—Tsunade-sama —saludó con una reverencia.

—Kakashi... maldito vago perezoso —podía notarse la tensión, pero el ninja copia no se daba por aludido— veo que tomo más tiempo de lo planeado —comentó Tsunade.

—Hai, se nos complicó a último minuto. Pero todo salió un éxito —dijo orgulloso. Se mordía la lengua por preguntarle por Sakura o salir corriendo de allí y encontrarla en la calle.

—Si ya veo. Supongo que no trajiste el informe —dijo segura— no sé ni para que pregunto —suspiró.

—Hoy lo termino y se lo entrego mañana, sin falta —Tsunade lo miró con una ceja alzada— lo prometo.

—Si como digas. Bueno, tienes una semana libre, puedes retirarte —Kakashi asintió feliz, ¡tendría una semana completa con Sakura!

Salió de la oficina y caminó por la aldea. Saludó por aquí, por allá y ni rastros de Sakura.

Ni tampoco de sus amigos. Era extraño.

Estuvo indeciso entre ir al hospital o seguir hasta la casa y esperarla allí con alguna sorpresa.

Quizás una cena — Pensó animado. Así que se decidió por la segunda opción.

Habían pasado varias horas desde que estaba en casa. Y ningún movimiento de Sakura.

—Vaya, es extraño —murmuró kakashi, mientras miraba por la ventana hacia las calles desiertas.

Ya eran las 10 de la noche y ella aun no regresaba. Ya no andaba nadie por las calles.

Había preparado la cena y la esperó pacientemente, luego se dirigió hacia el estudio y comenzó a terminar el informe. Ahora, ya casi lo acababa y sin embargo la peli rosa aun no aparecía.

Era raro, pues ella nunca se quedaba a dormir a fuera o mucho menos se iba de fiesta.

Se sintió extraño. Como cuando sientes que algo no anda bien, el siempre sentía los presentimientos y nunca fallaban.

Subió corriendo la escalera con el corazón en la boca. Llegó hasta la puerta de Sakura y sin ninguna ceremonia de golpear primero, se adentró hacia la oscuridad. A tientas buscó el interruptor a la derecha de la puerta y encendió la luz.

Su pecho se oprimió, su respiración quedo atorada a medio camino y sus ojos inspeccionaban con detalle toda la estancia.

No había nada.

Ninguna pertenencia de ella.

Nada.

A paso lento se dirigió hacia el armario abriéndolo de un tirón, sin muchos preámbulos.

Nada.

En la mesita de noche.

Nada.

En el tocador.

Nada.

En un rincón, en el sofá había una bolsa grande, negra. La abrió despacio y encontró la mayoría de la ropa que compro al día siguiente de mudarse. Con el dinero que él le había dado.

Era claro lo que sucedía.

Se sentó en la cama, tratando de asimilarlo. Acaso, ella... ¿se había ido? Bueno, eso era más que obvio. Se abofeteó mentalmente.

La pregunta era, ¿a dónde? ¿Con alguna de sus amigas? ¿A caso con su tío?

Ante esta posibilidad, salto como resorte de la cama y salió disparado escalera abajo.

Buscaría hasta en los rincones más escondidos.

Preguntaría a quien quiera que viera por la calle. Haría cualquier cosa por encontrarla.

Porque la había dañado.

Tal como lo había hecho tantas veces Sasuke, y él mismo juró que nunca lo haría. ¡Ja!

No lo cumpliste Hatake —se dijo a sí mismo.

La había ignorado.

Tal como lo hizo él.

Había rechazado su amor. En su cara.

Tal como lo hizo él.

La había dañado.

Tal como lo hizo él.

Y sobre todo.

La había abandonado.

Tal como lo hizo él.

La buscaría hasta en la mismísima guarida del infierno.

Aun si tenía que ir solo.

Lo haría.

Recorrería, cielo, mar y tierra. Todas las aldeas. Todos los lugares.

Porque la amaba.

Continuará.


Hola! Soy Sofï (o Sophie como quieran) y soy amiga y prima de Yumei. Recién llego de mi turno en el hospital y ¡vengo con unas ganas locas de subir el capitulo! Así que, aquí está.

Espero que este capítulo sea lo que esperaban, o incluso mejor (si eso es posible) o al menos, que sea "pasable" Yumei me dejo algunas pautas a seguir, digamos que las ideas de lo que será hasta el final. Tiene el final, pero no el proceso ¡ha ha ha! Pero ahora me encargaré de hacer la historia lo más interesante posible hasta llegar al ansiado final. No sé cuantos capítulos tenga, quizás no sean muchos más, pero eso no importa, lo que importa es que la historia siga su curso y cumpla las expectativas de ustedes.

Bien, me iba a presentar, pero si lo hago aquí, El Autor Note se hará demasiado largo y no es la idea, a demás, siendo sinceros, no muchos lo leen, así que decidí presentarme en el perfil, ¿de acuerdo? Borraré lo de Yumei y hablaré un poquito de mi. Además está la dirección de mi Facebook allí por si me quieren agregar y platicar, no se :)

Ahora, algo importante. Tengo dos encuestas y me gustaría que me ayudaran.

La primera es sobre esta historia. Si se dan cuenta, puse a Ino con Gaara, o al menos un intento de atracción. Si bien al principio se ve que está interesada en Shikamaru, (y siendo sincera las dos me agradan), la historia no estaba definida para ella. Yumei quiso integrarla en la historia con un desamor para que complementara con Sakura. Pero, no estaba segura si los dejaría juntos o no. Así que... les pregunto, ¿Con quién les gustaría que Ino se quedara? Gaara ó Shika? Quizás no es taaan relevante, ya que la historia gira en torno a Sakura y kakashi, pero las demás parejas igual forman parte de la historia ^^

La segunda encuesta. Tengo una historia con dos capítulos. Lamento informarles que no será KakaxSaku, pero supongo que hay otras parejas que les gusta, ¿no? Así que les pido su opinión. Se trata de dos bandas de pop que acá en Japón son famosísimas. Una de chicos y la otra de chicas. Estoy indecisa en dejarla: ItaxSaku – SasuxIno ó SasuxSaku – ItaxIno. Ustedes dirán. ¿Cual les gusta más? Supongo que la que tiene más seguidores es SasuxSaku, pero no pierdo nada con intentar una votación.

Vayan al perfil de Yumei (o al mío :P), creé un "poll" y voten para poder seguir con la historia y de paso subir los capítulos que tengo listos. Las que no puedan votar porque no tengan cuenta, me lo dejan en un reviews, ¿de acuerdo? ^^

Bueno, gracias por el recibimiento de algunas que me enviaron un mensaje en Facebook y los de aquí que me dan ganas fuerzas para seguir con la historia. ¡Muchas gracias! Me iré a dormir que vengo cansadísima y con sueño, son las 06:40 AM! Buenas noches!

Agradecimientos a las fieles lectoras de parte de Yumei:

bugita-hatake

wendo

rmenfis

krizz-14

bugita-hatake

HatakeSandra

ANIME MIX

xXm3ch3Xx

AliceC.-Whitlock

lalesca73

k2008sempai

saku princess

jessy moon 15

Alvebia

Aire2409

Chiharu No Natsumi

Hatake-Katia

Alvebia

vmi5

rmenfis

Queen-of-sahdow

wendolyne

lalesca73

Lobablanca