Clasificación: K+
10. Si fueras gay (pareja)
—No puedo creer que estemos todos aquí, celebrando tu boda, Bill —le dijo Charlie a su hermano, acercándose a él durante una de las piezas de baile.
—Ni yo. Realmente luce bellísima, ¿verdad? —comentó Bill, deslizando su mirada a su nueva y flamante esposa, mirándola con absoluta admiración y devoción. Tenía las facciones un tanto idiotizadas, de hecho.
—Y... —respondió su hermano—, tiene descendencia veela —agregó, mirándolo como si éste fuera idiota—. Sería extraño si no fuera así de bella. Aunque... —frenó, fingiéndose dudoso—, todavía no logro entenderlo...
Charlie se llevó una mano al mentón y lo acarició con el entrecejo fruncido, en una actitud pensante.
—¿Qué cosa? —preguntó Bill aún con el rostro embobado.
—Cómo es que se fijó en ti habiendo tanta oferta en el mercado —bromeó.
—Idiota —murmuró su hermano, dándole un potente golpe en el hombro—. No olvides que el más apuesto de todos los Weasley, sigo siendo yo —se jactó, sonriendo algo engreído—. Así que si dudas de mi capacidad para atraer al sexo opuesto, ¡no quiero ni pensar en cómo te las arreglas tú!
—¡Oye! —se ofendió Charlie—. ¡Eso de "más apuesto" depende de a quién se lo preguntes!
—Puede ser... —concedió Bill con una sonrisa—. Apuesto a que si se lo preguntáramos a Hermione en este preciso momento, yo ni siquiera cruzaría su mente—acotó mientras señalaba la pista de baile y alzaba las cejas, enfatizando—. Mira —le pidió a su padrino de bodas, apuntando a Ron y a Hermione, quienes bailaban entre risas y algún que otro quejido de dolor a causa de los pisotones que se estaban dando.
—Además no sé de que hablas... —Al parecer, Charlie no le había prestado ni un ápice de atención a su hermano, sino que se quedó analizando lo que éste le había respondido momentos atrás—, porque a mí, sexualmente hablando, no podría irme mejor —concluyó, satisfecho con la respuesta -tardía- que había espetado.
Bill apartó la mirada de los dos adolescentes, elevó una ceja y miró de reojo a Charlie.
—Si tú lo dices...
—¿Por qué el tono sarcástico? —inquirió el más pecoso de la familia Weasley.
—Nunca te he visto salir con una mujer más de dos veces seguidas.
—Y eso reafirma lo que te digo —agregó Charlie, con una mirada conocedora.
—Ni siquiera Fred o George son así. Me refiero a que sí, son dos casos perdidos, pero tienen etapas en las que se apegan bastante a alguna de sus... amigas. Es más, apuesto a que justamente ahora están pasando por ese tramo.
—¿Y?, ¿a qué viene el comentario?
—Es que tu actitud sólo la tiene alguien que no quiere atarse a ninguna clase de compromisos... lo cual, da que pensar.
—Si dejaras de dar vueltas y me dijeras lo que tienes que decir todo sería mucho más constructivo, ¿sabes?
Charlie ya se estaba poniendo bastante nervioso. Su temperamento siempre fue muy parecido al de Ron: ambos tenían muy poca paciencia.
—Charlie... no tienes por qué ocultarlo —dijo Bill, poniéndole una mano sobre el hombro— Soy tu hermano. No me importa lo que elijas; yo siempre te voy a querer del mismo modo.
Charlie le dedicó una mirada con los ojos exorbitantemente abiertos, sin poder creer lo que le estaba insinuando.
—¿Me estás hablando en serio?
Lejos de responder, Bill lo miró condescendientemente y le dio la espalda, dando por terminada la conversación y dispuesto a pedirle un baile a su madre. Charlie, por su parte, lo escrutó con la mirada, analizando lentamente lo que acababa de suceder. ¿Es que realmente acababa de suceder? El joven dragonolista calló sus pensamientos y se permitió oír la canción muggle que su padre acababa de convocar -YMCA de Village People-, y el ver cómo Fred y George la bailaban payasamente, provocando las risas de todos, le causó escalofríos.
—Espera, espera, espera —le dijo a Bill, agarrándolo del brazo y atrayéndolo hacia sí—. Yo no soy gay —agregó sin rodeos.
—¡Yo no dije que lo seas! —se atajó el recién casado—. Sólo dije que elijas lo que elijas, yo siempre te voy a querer igual.
—No puedo creer que estés hablando como si fuera algo sumamente obvio —exclamó Charlie sin poder salir de su asombro.
—Todo está bien, Charlie. Siempre seguirías siendo el dragón Weasley —El susodicho negó con la cabeza mientras se llevaba la mano a la frente, y Bill continuó alentadoramente: —Sólo me gustaría que confiaras más en mi.
—¡No tengo nada que confiar porque no soy gay! —se exasperó, enfatizando las últimas tres palabras.
—Claro, claro; es que... estando separados tantos meses al año... tú allí en Rumania, solo, sin más compañía que los dragones, era de esperarse todo esto. Ya no sé nada de tu vida —se disculpó Bill—. A ver, cuéntame, ¿cuando llegará la hora?
—¿La hora?, ¿de qué? —Charlie no podía más que sentirse completamente ofendido y desorientado.
—De que sientes cabeza —aclaró Bill—. Si es como tú dices, debes tener alguna mujer oculta por ahí.
—Me gusta mi libertad —suspiró Charlie, agobiado y con dolor de cabeza—. Además, aún no tuve la misma suerte que tú al casarte con un pedazo de mujer como lo es ella —dijo, señalando al sitio donde Fleur bailaba con su padre.
Bill suspiró.
—¿Por qué no dejas ya de fingir? No me importaría, de verdad.
—¡No puedo creerlo! —Charlie ahora sentía verdaderas ganas de embocarle un buen puñetazo a Bill en medio de su cicatrizada cara—. No pienso hablar más contigo. ¡Esta conversación se terminó!
—Pero...
—¡Se terminó!
—¡Bill! —Fleur se acercó a ambos muchachos: uno con expresión condescendiente y otro que por poco echaba humo de lo rojo que se había puesto—. ¡Oh, cagiño!, ¡me siento tan feliz! —dijo, antes de besarlo en los labios—. Espego que la pgóxima boda sea la tuya, Chaglie. Y así te devuelvo el favog y me conviegto en tu madgina de bodas —agregó, sonrientemente radiante.
—Justamente hablábamos de ello —acotó la señora Weasley, volteándose para afrontar a sus dos hijos y a su nuera, mientras Ginny intentaba unirse a la conversación.
—¡Esto es indignante! ¿Tú también, mamá? —inquirió Charlie, ya pasando del rojo al violeta debido a los nervios—. ¡No puedo creerlo! Sinceramente. ¡Me voy a buscar a Fred y a George que, al menos ellos, sí me entienden! —espetó, apenas un segundo antes de alejarse bruscamente como un Colacuerno Húngaro.
Molly esperó a que su hijo se alejara un poco para volver a girar y afrontar confidencialmente sólo a Bill y a Fleur.
—¿Hablaste con él? —le preguntó en un susurro.
—Sí, pero lo ha negado —respondió el mayor de los hermanos Weasley.
—Quizá tema enfgentagse a tu reacción —sugirió Fleur.
—No. En realidad, no creo que sea gay —Bill sonrió maliciosamente—, pero me fascina torturarlo.
Nota de Autora: Esta viñeta va dedicada a todos aquellos que piensan que Charlie es gay, ¡CUANDO NO LO ES! Jajaja. Acá estamos tú club de fans, Charlie, te hacemos el aguante en el FoFo :) Gracias Minerva Tonks Black (Sofi) por alentarme a subirlo!
PD: gracias a todos los que me señalaron la fe de erratas! Jajaja :P
