Ok, un nuevo capítulo para esta historia. Debó confesar que estaba lista para actualizar pero unos problemas con el word me dejaron con las ganas de publicar antes, pero por lo menos salio para esta semana. Este episodio es bastante importante, hay un poco más de profundidad con algunos personjes y bueno un poc más de intriga. Eso en cuanto al este capitulo, con respecto a Bleach, como explicar lo feliz que me hizo ese episodio, 459, aún de solo recordarlo me llena de alegría, mejor no sigo deciendo más para no dejar a nadie con spoiler o algo parecido, Pero ¡Como me encanta ver a esos dos juntos!
ACLARACIÓN: Ni Bleach ni sus personajes me pertencen, son de propiedad de Kubo Tite, que esta semana me hizo muy feliz. "Cenicienta" y la pelicula "Por siempre Cenicienta", tampoco me pertenecen, solo sirvieron como de inspiración para esat historia.
Sin más que agregar ¡Disfruten el capitulo!
CAPITULO 10
La casa que había dejado hace unas horas atrás no parecía ser la misma; todas las cortinas estaban relucientes, el piso de las salas brillaban como espejos, las ventanas aparentaban estar sin vidrios, ningún plato en fregadero, la cocina estaba organizada e incluso la lavandería estaba impecable.
-pero… ¿cómo?-preguntó sin palabras la morena, a lo que Uryuu salto en su contestación
-mis órdenes fueron estrictas y no podíamos dejara nada al azar-informo con los ojos cerrados convencido de su trabajo
-¡waaa!...como se los podría agradecer-pregunto mirándolo seria
-nada de eso, solo cumplimos las ordenes reales, y por supuesto los deseos de un amigo-termino figando sus gafas.
-¡señorita Rukia!-Hanantarou se ecercaba corriendo
-Hannatarou ¿qué pasa?
-Las señoras. El carro se acerca por la entrada-le contestó agitado
-Rápido deben marcharse- se apresuro a decir-y …¡rayos! debo cambiarme
-al carruaje-le indico Ishida, y en menos de 10 segundos Rukia estaba con la ropa de servicio, lista para recibir a las amas.
-ahora todos adentro, debemos marcharnos-le indico a la enorme cantidad de empleados que estaban afuero, esperando el momento oportuno para arribar los carros.
-Muchas gracias a todos-dijo encantada la morena al tiempo que el gran número de servientes llenaban los carruajes.
-recuerda estar lista para mañana-le indico Ishida. Rukia tomó una pose seria
-si-contesto firme-mañana a las siete.
-así es, deja todo en nuestras manos-él se inclinó y se subió al carruaje-en marcha y todos los carros corrieron firmes tras el bosques.
Unos minutos más tardes Orihime, Nell y Soi Fing se bajaban del carro de alquiler. Cuando entraron a la casa, quedaron con los ojos deslumbrados con lo que veían; la casa era un espejo.
Soi fong irritada ante tan pulcritud gritó firmemente a la morena
-¡RUKIA!-la morena se presento ante ellas, orgullosa de todo el orden
-¿si?-pregunto reverenciando a las damas
-¿qué significa esto?-La peli negra, con una actitud un tanto altiva le respondió
-es mi trabajo, lo acabe hace unos minutos-respondió firme
-no te creó-le contestó a su vez Soi Fong-¿quién te ayudo?
-los empleados de la casa ¿quién más podría hacerlo?
-eso no es cierto-dijo intransigente la mujer, mientras sus hijas miraban con ojos redondos la discusión.
-¿quién más podria haberlo hecho?-le preguntó irónica-no tengo poderes mágicos para hacerlo
-cuida tus palabras, aquí no eres más que una vulgar sirvienta-Rukia se mordió la lengua para no replicar tamaño insulto.
-si no me cree, eso es su problema hice lo que me pidió, no tengo nada que ocultar-Soi Fong se indignó al escucharla hablar de esa forma y la tomó firmemente por el brazo, sacudiéndola en el acto.
-¡NO VUELVAS ALZAR ASÍ LA VOZ!, ¡DE LO CONTRARIO TENDRAS QUE AFRONTAR UN NUEVO CASTIGO Y PROMETO QUE NO VA SER TAN SUAVE COMO LA VEZ ANTERIOR!-La miró con odio y la tironio en dirección a la cocina-¡LARGATE!-Rukia la miró de igual forma que lo hacia la mujer, luego se ergio y se retiro, no quiso seguir discutiendo con alguien que no aceptaba la derrota, pues sabía perfectamente el porqué de su actitud, no habían conseguido el pez gordo que pretendía pescar, y lo más divertido de todo es que fue por su culpa, pero eso ellas lo ignoraban. Al alejarse sonrió para sí.
Nell vio como se alejaba la morena, no había emitido ni una palabra ante la escena anterior, pero si observo detenidamente cada uno de los detalles. Cada uno de esos movimientos fue registrado en su memoria. Sus ideas aun estaban en pañales en cuanto a la vinculación de la morena y la chica del baile, pero sospecha que en algo se entrelazaban.
Orihime por otro lado no cabía en si; la desiluciónla tenia con una mirada triste y desolada. Las ideas que alimentaba su madre la hacían más miserables.
-madre, voy a mi cuarto-dijo entristecida
-Hime, no pongas esa cara-se acercó a su hija-en unos días visitaremos al Rey preguntaremos por las noticias en cuanto al compromiso del Príncipe
-está bien, madre-respondió la chica-ahora quiero dormir, adiós.
-adios hija-le acaricio el cabello, Nell la miró fijo no podía creer como su madre la manipulaba. Por ahora no haría nada pero pronto tendría que tomar cartas en el asunto, de lo contrario Orihime caería en un hoyo muy dificil de salir.
Los rayos del sol comenzaron a iluminar cada rincón de la enorme habitación, Ichigo se removió en su cama luego de percibir la luz, "como rayos hay sol en julio" se preguntaba, aunque agradecía que las estrellas que iluminaron la bella noche de ayer que el solo recordarla sus labios se curvaban en una sonrisa, rememorar el rostro de Rukia durante esa noche le divertia, no podía negar que le hizo sudar frio con cada una de las confesiones que le hizo, pero también disfrutó de su alegría y sus ojos profundos.
La idea del secuestro estaba en su cabeza desde el día que se decidió acabar con los planes de Aizen y su retorno al reino, lo había comentado con Ishida unos días antes del baile y le ofreció su ayuda.
Con la cabeza aun llena de ideas y sensaciones de la noche anterior, tomo unas toallas y fue a tomar un baño, sería un día dificil, no solo por el secuestro que estaba en curso, también enfrentaría a su padre para montar esta idea de matrimonio, no sería fácil. Cuando estuvo listo, salió de su cuarto y se dirigió al escritorio de su padre, golpeo firme a la puerta y por dentro su padre le dio la orden de entrada.
-¡hijo!-le iba a lanzar un puñetazo en el rostro pero el Principe lo frenó y figuro una cara muy seria, el Rey se extraño de su actitud y lo miro fijamente
-siéntate-con una nueva actitud el rey con una formalidad irreconocible le indicó el asiento frente al escritorio- ¿de qué se trata?
-bueno...-ichigo se rasco la cabeza, estaba tan nervioso que las palmas le sudaban-hace unos días me dijiste que era hora de que tomara ciertas responsabilidades
-no me digas…-Isshin se levantaba del asiento expectante
-espera, deja terminar. Conocí a alguien-le dijo un poco colorado-en el baile
-¡hijoo...!-las lagrimas de Isshin ya salían como rio desde sus ojos
-y le propuse…-Ichigo evito la cara de su padre, sabía que no cabía en si de la alegría-…que se casara conmigo
-¡ahhhh Ichigoo...!-Isshin se abalanzó sobre su primogénito feliz de lo que oía, Ichigo lo esquivó con agilidad
-¡AUN NO ACABO, MALDITA SEA!-le grito irritado, a lo que Isshin se sentó obediente en su escritorio con su rostro llenó de satisfacción -el problema es que ella vive muy lejos de aquí, y sus padres murieron; le dejaron su nombre y unas tierras que ahora pertenecen a sus tíos, quienes la criaron hasta ahora, como agradecimientos por sus servicios-Ichigo estaba serio al relatar esta historia que no era del todo ficticia, después de todo la madrastra de Rukia se quedaría con todas sus tierras. Isshin estaba muy triste por el relato, el peli naranjo tomó aire de nuevo para continuar.
-y por eso, ella se quedó donde unos conocidos, y como ahora es mi prometida, bueno…pensé en traerla a que viva con nosotros por un tiempo antes de la ceremonia…-Isshin estaba con la boca abierta, su hijo era bastante rápido
-¡ahhhhh hijo!, así me gusta: Un experto cazador de doncellas-le dio una patada en la espalda que el chico no pudo evitar
-¡VIEJO, MALDITO!. NO PUEDO DEJARLA SOLA, DESPUES DE COMPROMETERME CON ELLA- el mayor de los Kurosaki estaba sobre el próximo heredero
-eso es Ichigo, no dejes que se escape, ¡claro que te doy mi autorización! Jajaja…. para eso soy Rey ¿o no?-el hombre se rió firme, a lo que el muchacho aprovecho para salir de las garras de su padre.
-¡contigo no se puede!-le grito y pego un fuerte portazo a la oficina. El chico tomó rumbo al establo. Debía comenzar con la primera etapa del plan y no tenía tiempo que perder.
La tierra se levantaba con facilidad en ese sitio, era templado y parecía pasar bien las lluvias, pese a tener lo ideal para levantar una buena casa para formar un hogar ese lugar estaba desierto, la aldea se hallaba a unos días de aquel pedazo de tierra y con lo único que podían contar eran con el carro y sus propias manos. Por lo menos el frió no sería problema, pues al parecer el tiempo se le olvidaba que aquello no era estío sino invierno.
La mañana estaba bastante cálida a lo que decidieron tomar rumbo a la aldea, cubrirían sus rostro y robarían lo necesario para opacar el hambre, por ahora unos conejos, un poco de charqui y el agua de un rio los ayudarían a llegar a la ciudad. Gin llevaba la ropa de los guardias que enterraron durante la noche, a quienes vistieron con las desgarradas y sangrientas prendas que pertenecían a los traidores, y con una capa lograba cubrir por completo el elegante traje de soldado. La mirada altiva del castaño, que relucía en aquel rostro y ante sus nuevas prendas idénticas a las de su compañero, no evidenciaba la derrota que había sufrido ante el Príncipe. El orgullo era el motor de su venganza, no permitiría que el chico viviera feliz por la humillación y la derrota de aquel golpe que hace más de treinta años llevaba planeando.
Flashback
-padre-decía un niño de unos doce años de edad con las prendas desgarradas y los ojos llorosos, estaba a la orilla de la cama de un hombre moribundo que sostenía su mano acompañados solo por una vela que los iluminaba en la oscuridad y el dolor.
-Sousuke-dijo casi en un quejido, el hombre tenía el cabello castaño con unas pocas canas nacientes desde su cuero cabelludo, no tenía más cuarenta años. Llevaba ropas de soldado, estaba herido y cubierto de sangre-promete que te convertirás en un hombre, y que no te dejaras amedrentar por nadie-el hombre tosió a lo que el pequeño se desesperó mirando a cada rincón del lugar, pero su padre apretó aun más su mano sobre la pequeña de Aizen- lleva con respeto y dignidad el nombre de tu familia, hónralo y protégelo de cualquier agravió. Si es necesaria la muerte para hacerlo, hazlo-un nuevo quejido lo llevó hasta la altura del pequeño-hijo, ve cuida nuestro orgullo con tus manos.
Y con un último suspiro el hombre, se sentó bruscamente en la cama miro al techo como percibiendo el comienzo del fin y con otro brusco movimiento cayó muerto en la cama.
-Padre ¡PADRE!-gritó Sousuke a las afueras, para que el resto de la gente que esperaba ver al guerrero entrara. El niño quedó en medio de la sala acompañado de su único amigo; Gin, este lo miro atento esperando alguna reacción, pero Aizen lloraba sin emitir quejido solo con las lágrimas que se deslizaban por su rostro.
-Gin.-el chico de cabello gris lo miró atento-voy a honrar el nombre de mi familia, me vengare en el nombre de mi familia-el pequeño de cabello castaño lo miró con todo la determinación que fue capaz de emitir mientras sus ojos parecían despedir fuego. Ichimaru nunca fue capaz de abandonarlo siguiendo sus pasos. Con el correr de los años el chico de cabello gris jamás volvió a ver ni una sola lágrima acudir a los ojos de su compañero, era como si no existieran en sus orbes cafés. Aizen se convirtió en un hombre frio y calculador con el único objetivo de llegar al reino Kurosaki, Reino por el cual el Reino Kazan fue derrotado y su padre encontró la muerte.
Fin flash back
Todo aquello había endurecido el corazón de Sousuke. Su madre también había muerto días antes producto de las invasiones y las guerras de parte del reino Kurosaki. Por supuesto, él había aprendido a actuar tal cual los mandatarios deseaban y fácilmente se ganaba su confianza, por eso llegó rápido a la corte de los Kurosaki. Gin, por su parte, nunca tuvo a nadie más que a Aizen, desde que tenía uso de razón su vida había sido un ir y venir de sobrevivencia, por lo cual nada tenía que perder y mucho que ganar si estaba con Aizen.
-Sousuke, ¿cómo harás para poder infiltrarte de nuevo en el castillo?
-será fácil-el trote de los caballos era uno muy suave, no había prisa por la cual marchar. Despúes de todo nadie se esperaba la presencia de ellos-solo debemos encontrar la carnada ideal para eso-una fría sonrisa se asomo por los labios del hombre que ahora peina su cabello hacia atrás-déjamelo a mí- Ichimaru lo observó por unos segundos y descubrió, que de verdad aquel hombre tenía todo bajo control.
Eran las seis de la tarde y la hora pactada para el gran secuestro se acercaba, Rukia solo tenía una cosa más por hacer y por fortuna esa persona se acercaba presurosa hacia ella, con su clásico andar rápido, ansiosa de las novedades y secretos.
-Rangiku-la llamó Rukia.
-Cuentame todo-dijo roja de emoción, no dejaría escapar ningún detalle de parte de su amiga. Camino al bosque Rukia se paró en seo para mirar firmemente a los ojos a la rubia.
-me estas asustando-dijo un poco temerosa
-me voy-dijo seca la morena
-¿qué?
-me voy de aquí-confirmó
-pero ¿qué estás diciendo, Rukia? ¿a donde te pretendes ir?, ¡escapar!-cada vez se agitaba más la rubia
-a las siete, es decir en una hora más, me secuestraran
-¡¿estás loca? ¡¿cómo que te secuestraran?.
-recuerdas el baile-la chica de ojos celestes asintió preocupada- Yo baile con Ichigo
-pero si tu...
-sí, era el Principe Kurosaki todo este tiempo.
-eso es...
- Tampoco quería creerlo-dijo mirandola a los ojos- pero es cierto.
-pero que tiene que ver con lo de tu "secuestro"
-¡todo! Él me pidio un favor, me pidio ser su esposa.
-¡su esposa! Rukia eso es imposible es...
-de mentira; fingiremos casarnos, ser una pareja. Pero nada será de verdad
-eso no tiene mucho sentido…-la rubia ladeo su cabeza
-lo sé, pero es un asunto más bien "real"… un poco difícil de explicar ahora.
-pero ¿cómo háras para que no descubran que esa persona eres tú,? Soi Fong explotará si se entera que eres la prometida del Príncipe-Rangiku rio por lo bajo.
-por eso el secuestro y ahora necesito de tu ayuda.
-yo-se apunto con los ojos desmesuradamente abiertos por la sorpresa-¿qué necesitas?
-que finjas estar enferma, así distraeremos a quienes tú ya sabes y así podre salir de la casa sin muchos problemas ¿me entiendes?-dijo enfatica la chica de ojos violetas.
-claro…-el semblante de Rangiku se vió entristesido-Será una pena no tenerte aquí-Rukia le sonrio-te ayudaré en lo que sea necesario.
-gracias- le regaló una sonrisa
Los galopes presurosos de un carruaje se detubieron frente al bosque, un hombre bajo rápidamente y fue camino al establo, Rukia no alcanzó a divisar de quien se trataba y junto a Rangiku se acercarón poco a poco, se asomarón por la entrada del establo y vieron a quien no esperaban ver.
-¡Señor Ukitake!-dijo feliz la peli negra
-¡Señorita Rukia!-dijo sorprendido-Señorita Matsumoto-las reverenció con su sombrero en mano.
-¡qué bueno verlo aquí!, antes de marcharme
-¿antes de irse?-preguntó preocupado
-es una larga historia y necesitaremos de usted para lograr que este enredo salga bien-Le dio una melancóloca mirada al cochero, luego miró a su amiga
-Rangiku puedes contarle todo lo que ha pasado, yo tengo que servir la cena-ambos la miraron un poco entristecidos-no se preocupen, estoy segura que todo saldrá bien.
A la hora de la comida, las mujeres ahora mejor repuestas de la fatídica noche según sus propios pronósticos, se sentaron a recibir su última alimentación del día. Orihime aún llevaba los ojos rojos mientras Nell la miraba con lastima y su madre parecía estar en la cúspide de la corona; altanera y orgullosa.
-Hime, querida no hay de qué preocuparse no creas que una muchachita sin gracia pueda ser la prometida del Príncipe-le platicaba amena y segura Soi Fong
-ammhh-solo asentía la cabeza, pero el orgullo y el pensamiento de figura inalcanzable e arrestable que su madre le había construido se iba cayendo a pedazos en su mente. Ya no sería lo mismo que antes y eso su hermana lo sabía. Nell quería mucho a Orihime, pero también sabia de la debilidad de carácter que esta poseía, y su madre sin darse cuenta estaba dejando salir ese mal veneno que sin querer; que en vez de subir el ánimo a su hija la hundía más. "¿cómo podría perder ante una mujer inferior a mí?, debe estar pensando Orihime" reflexionaba Nell y no estaba tan lejos de sus suposiciones.
-Hime, no hagas caso-le recalcaba su hermana-encontraras a un hombre que te ame de verdad.
-Nell, te prohíbo que hables de esa manera. Tu hermana será reina a como dé lugar-la amenazo con la mirada, la peli verde suspiró resignada.
-así es que por fin llegas-elevó la voz la mayor de las mujeres, y miró furiosa a la morena que se asomaba para servir la cena, luego pego una fuerte mirada a Nell, esta la sostuvo firme, no se dejaba doblegar por su madre pese al poder que esta podría tener. Luego miro a Orihime, quien la miró dudosa-de esto deberías preocuparte, pequeña; en no llegar a ser como eso: sin gracia, sin saber tocar ningún instrumento, no cantar y tener una figura tan poco agraciada, crees que alguien se querría casar con alguien así-miró a Rukia despectiva y con altivez. La muchacha abrió de forma desmesurada sus ojos, sabía que esa mujer la odiaba y la tenía como su centro de burlas, pero eso ya era el colmo.
-si se tocar el piano-le respondió conteniendo su voz lo más fría que le fue posible-también se cantar, y por supuesto que se bordar y miles de cosas que usted ni siquiera sospecha- Soi Fong poso su rostro en la mesa sosteniéndola con la mano-que lastima que no puedas salir de aquí para mostrárselas a otras personas, y morir siendo una pobre y triste sirvienta, nadie ni menos el Príncipe podría mirarte con otros ojos que no fueran para servirlo como una simple mucama o cocinera
Soi Fong rio por lo bajo orgullosa de cada una de sus palabras, Rukia contuvo con sus puños apretados sus impulsos de cortar la cabeza de esa mujer, con la frente en alto, decidió que era mejor abandonar ese lugar. Nell la miró con lastima sabía que la morena, no era lo que su madre decía, por primera vez en mucho tiempo sintió pena, pero también mucha envidia, ¿cómo era posible que levantará la cabeza después de tantos insultos?, la pena se transformó en rabia, y luego en simple indiferencia. Pasado unos segundo vio el rostro de Orihime, por alguna razón sonreía parecía disfrutar que su madre insultara y humillara a Rukia y una extraña sensación de culpa, pesar y asco inundó su corazón.
-con su permiso-Nell se levantó de la mesa
-Nell, ¿qué pasa querida?-preguntó su madre
-no me siento bien, voy a mi cuarto
-es de mala educación no esperar a que todos terminen con su cena- Nell se detuvo, y una ira le inundó las venas ¿por qué no tenía el valor de enfrentarla?, eso era lo que siempre se preguntaba, y siempre llegaba a una misma conclusión "miedo".
Rukia llegó a la cocina y tiró lo que traía consigo en el fregadero, un frio y duro sentimiento se alojo en su corazón, fue otra vez humillada, despreciada y por una extraña razón estaba vez le dolía más que antes. "nadie ni menos el Príncipe podría mirarte con otros ojos que no fueran para servirlo como una simple mucama o cocinera". Sintió rabia, pero no hacia ella, rabia al estúpido peli naranjo, aunque no lo quisiera, ahora ella era una sirvienta casi una esclava en ese lugar. Empuño sus manos haciendo escapar la adrenalina de su cuerpo
-¡A ESE IDIOTA, LO MATO!-gritó
-¿pasa algo?-gritó intransigente la mayor de las mujeres desde la sala
-no nada disculpe mi impertinencia, señora-se apresuró a anunciar la morena.
-¿a quien vas a matar, enana?-esa voz la hizo voltear de forma lenta y escalofriante, Ichigo que había entrado por la puerta de la cocina, sin sospechar de los planes de la morena, un sudor frio le comenzó a recorrer la espalda cuando la vio girando en su dirección, no sabía cómo explicar pero estaba seguro que esa acción de Rukia no iba ser pacifica.
-¡tú!, idiota, desvergonzado...quiero saber una vez más ¿por qué tenia que ser yo?-dijo con los ojos desorbitados y compungidos, lo enfrentó a la cara con ira e indignación.
-pero ¿qué te pasa?, ya te di mis razones-dijo con el mismo tono
-¡ah! olvidaste mencionar lo poco atractiva, la facilidad de adaptación de una sirvienta ¿no?-dijo enfática.
-¿qué?, no digas cosa tan estúpidas-le respondió de la misma forma que ella.
-claro, que no, era para no preocuparte que me podría pasar después no te hagas-lo miró incrédula- Con unas pocas migajas te podría dejar tranquilo-dijo con una voz realmente escalofriante.
-espera, ¿de dónde sacas esas ideas?, yo nunca he dicho eso, y no pienso de esa forma, tu sacaste esas conclusiones, o acaso no confías en lo que te digo, Rukia-ella solo lo miro directo a los ojos, él no quito su mirada de los suyos eran sinceros y sin pisca de malas intenciones. Poco a poco el semblante de la morena se relajo y se sintió segura, aquel chico no le mentiría.
-sí, confió en ti-le dijo más tranquila, Ichigo sintió como el ambiente cargado se controlaba y se tornaba más agradable, una timida sonrisa se asomo por los labios de la chica y sin querer los suyos también se curvaron, una mirada cómplice compartieron unos segundos.
-ya terminaron-les dijo Ishida desde el marco de la cocina
-Uryuu-dijeron al unisonó
-¿comenzamos?-dijo el chico de gafas, mientras los otros asentían.
Unos rápidos galopes llegaban desde la entrada de la mansión Kuchiki, se fue a todo lo que su caballo le daba hasta la entrada del establo, bajó despacio. Las botas del hombre resonaron ante el sepulcral silencio que eran testigos dos carretas en la misma dirección en la se dirigía, extrañado se mescló entre ellas, amarró su caballo a uno de los carros y se dirigió a la zona donde todo el mundo estaba concentrado.
En medio de una de las salas estaba tirada en el piso una chica de alta estatura y rubia cabellera.
-¡hayyy...me duele, me duele...hayyyy!-gritaba desesperada-¡hayyy me duele!
-¡Señorita Matsumoto!, ¡Señorita!-gritaba Hanantarou para tranquilizarla, los gritos eran tan fuertes que de improviso llegaron las damas de la casa.
-maestra, ¡¿qué le sucede?-preguntó Nell, un poco preocupada
-¡mi estomago!, ¡me duele me duele hay… hay!-repetía frenética
-¿qué pasa?, ¡Por favor!-dijo Soi Fong
-es la maestra, dice que le duele el estomago-informo Nell
-pero ¡¿qué hace ella a esta hora aquí?-
-no es solo que... ¡hahyyyy me duele!-repetía nuevamente
-es mejor no molestar-decía más atrás Orihime.
-Señora, no es mejor llamar a un medico-sugirió Hanantarou
-¡¿un médico? ¡¿aquí?, ¡¿para ella?, ¡eso saldría un ojo de la cara!-dijo alarmada la mujer de cabello corto.
-pero… ¡ahhhaaayyyy!-Rangiku nuevamente gritó
-Madre sería muy mal visto dejar morir a una mujer en nuestra casa sin atención medica-defendió Nell
-en eso tiene razón-dijo un tanto pensativa su madre
-¡ahhhh me duelllllleeeee!-gritaba del dolor, casi comenzaba a sudar
-llévenla a un cuarto-dijo un poco preocupada por la posible muerte
-¡Rukia!-llamó fuerte la dueña de casa
-si señora- como un rayo la chica apareció desde la cocina.
-atiende a la profesora en la sala de invitados-ordenó fría
-si señora-Rukia subió. Nell y orihime Iban tras la chica de negros cabellos y las escoltaba su madre, mientras Rukia tomaba el brazos izquierdo de su amiga Hanantarou tomaba el derecho.
-psss…Hanantarou, vamos a dejar a Matsumoto en la habitación y cuidas de ella, yo iré por el médico ¿está bien?-la chica le giño un ojo
-sí, claro-le mencionó y otro alarido de Rangiku salió de sus labios.
Todos estaban tan pudientes de la salud de la rubia que nadie recordó a Rukia, quien había ido por el médico.
A las afueras estaban todos listos, los pocos empleados, estaban ya recogidos y apenas sintieron la revuelta. Omaeda, el guardia personal de Soi fong, lo sedaron con unas hierbas y los encerraron en la bodega.
Cuando Rukia bajó, Uryuu estaba listo para entrar en escena, solo debían esperar unos minutos para no levantar sospechas.
-entonces, tu sabes que hacer, no dejes con en mal estado a mi amiga, no le des nada que le caiga mal-le menciono la morena
-no hay problema con eso, aunque no lo creas también soy un excelente médico es la carrera principal en mi familia-dijo levantando sus gafas-y ustedes buena suerte.
-también para ti -le dijo Ichigo tocando el hombro de su compañero-con esta van dos Kurosaki, no te va salir barato
-mejor cállate y ve hacer tu trabajo-le respondió entre broma, el chico de gafas solo lo miro de reojo mientras se adentraba a la mansión.
-bien-dijo Ichigo enfrentándose a Rukia
-bien, vamos-dijo la peli negra al tiempo que se volteaban.
-¡un momento!-dijo una voz tras ellos
-¿tú?, ¿qué haces aquí?-pregunto el peli naranjo.
-no puede ser...-la chica se separó un poco del Príncipe y se aproximó al hombre frente a ellos.
-debemos arreglar unas cuantas cosas antes, Ichigo.
Bueno, espero les haya gustado el capitulo, puedo adelantar que estoy escribiendo el siguiente capítulo y espero tenerlo pronto al "Aire". ¿Qué les pareció, ¿está bien?, lo que quieran aclarar o lo que deseen decir pueden hacerlo con un Review, siempre son bien recibidos. Y gracias por leer
Sin más que agregar.
Se Cuidan y nos estamos leyendo
Claw-13
