Un avance inmediato para los lectores, para que se enteren de lo que va a pasar y para saber que cada vez esta más cerca del final…

¿Verdad que no se esperaban la continuación tan pronto?

Bueno, aqui la tienen:


Un Regalo para Frida

Capítulo Diez: Esperanza mutua

-No…- en el último momento pudo actuar por si misma y detener el golpe que estaba a punto de encestarle, tenía planeado hacerlo vibrar y después con una simple maniobra lo haría caer a la lava, pero no pudo, algo dentro de ella la detuvo justo a tiempo, la mirada de resignación que le dirigía la había visto antes, en algún lugar, pero ¿Dónde?...

La música sonaba, resonaba en eco un tango y de la nada se volvió vals, esta terminando y los dos figuras estaban en medio de la pista mirándose fijamente, estaban a punto de besarse…

-Manny…-

La Cuervo lo arruino todo, se tuvieron que dejar y en medio de su voz que estaba llena de resignación, tristeza y decepción al igual que su apariencia lo escucho decir:

-Debo ir…-

-Lo se…- le contesto dejándolo partir.

Desde donde ella estaba en ese momento de su vida solo podía ver el piso, nunca vio cuando este se dirigió a pelar con ellas, y solo volteo a ver cuando ya se estaba dando la batalla, ahora podía ver perfectamente la expresión de su cara, estaba enojado, no había podido decirle lo que sentía nuevamente ahora que se había dado la situación perfecta y se había arruinado. Así que se lanzo a pelear y dejar su frustración a cada golpe que daba.

Después sintió el fresco de la noche, estaba abrazando a Manny desde atrás, estaban en el callejón donde la salvó de aquel tipo, estaba furioso y ella lo había detenido de matarlo por que no quería que se ensuciara las manos.

-¿Por qué?-le pregunto aun sin entender por que le quería perdonar la vida después de lo que la hizo pasar.

-No vale la pena- le explicó haciéndole entender que no quería perderlo si la mano de la justicia caía sobre el…. Y de nuevo esa cara, esa expresión de resignación y dolor, no quería separarse de ella ni ella de el, pero sus propias acciones los llevaban a los mas contradictorios malentendidos en lo que se pudieran meter lastimándose o lastimando al otro, pero al final perdonando.

Si el la había perdonado aquella vez ¿Por qué no debería darle la misma oportunidad de explicar su versión cuando lo vio con Zoe? ¿Por qué tuvo que haber pensado lo peor y marcharse a la perdición asegurada en el acto que dio comienzo a esa adversa pelea que estaba a punto de terminar? ¿Por qué si ya estaba completamente corrompida no podía terminar lo que ya había empezado? ¿Por qué al ver sus ojos se perdía y sentía que estaba cometiendo un error? ¿Por qué le ardía en los labios un deseo que no había sentido ni pensado antes con solo verlo?

Estaba sumamente perdida cuando se percató de que los dos ya estaban en el aire a punto de atacar al otro y no se detendrían, pero el no tenía ninguna intención de golpearla, todo lo contrario, estaba aceptando que lo derribara y esto no fue ignorado por Frida, esta segura de que debía matarlo, pero no podía, simplemente no quería, y dejo de intentar soltando su guitarra para darle a entender que tampoco lo atacaría. Al notar sus intenciones Manny no pudo hacer otra cosa más que sonreír, estaba regresando en si, recuperaría a Frida, pero a ninguno les daría tiempo de poder salvarse a si mismos ya que no se habían impulsado con la fuerza necesaria para llegar al otro lado, sino que solo llegarían a la mitad y luego, al lanzar a su oponente a la lava alcanzarían el impulso de arrojar al otro y saltar sobre su cuerpo para poder regresar a tierra. Pero una vez abandonadas esas intenciones terminarían cayendo los dos a la lava.

Al llegar al punto exacto donde los dos se encontraron arriba del ardiente peligro mortal se reunieron tomándose de las manos, las palabras sobraron y solo se miraron mutuamente en una mezcla entre perdón, comprensión y amor, entonces cerraron los ojos mientras la gravedad hacía lo suyo.

Sartana no se creía lo que veía, esperaba que ella lo terminara ahí mismo, pero no ocurrió, se preocupó por un momento al sentir y ver que ya no estaba bajo su poder, pero realmente se emociono cuando los vio a los dos caer juntos a la lava, al fin se había deshecho de El Tigre…

Más abajo, nadie se creía lo que estaban viendo, ¿Cómo era posible que los dos hubieran tomado la decisión de morir juntos en el último minuto?, por supuesto que el dolor arreció sobre los Rivera a tal grado que en un único ataque se deshicieron de sus adversarios esqueletos y se quedaran impactados viendo la cima del volcán, no podía ser cierto.

-¡Al fin he logrado mi victoria!-se vanaglorio a si misma segura de que ya había ganada cuando de pronto una garra retráctil paso cerca de ella y se aferró al suelo a unos cuantos metros -¡¿Qué?!-se quedo inmóvil al ver tal cosa, luego se volvió hacia atrás solo para apreciar al momento justo cuando Manny salía del volcán sin ningún rasguño y sujetada fuertemente llevaba a Frida prendida de su cuello mientras cargaba su guitarra en la parte de atrás -¡No pude ser…! –dejo escapar al ver tal escena en el aire.

El impulso que tomo fue tal que casi parecía que estaban volando, los dos, en medio de un abrazo, estaban cruzando por el cielo como solo las aves eran capaces de hacer.

-¡Eso!-

-¡Manny!-

-¡Ese es mi nieto!-gritó su familia al verlo sano y salvo salir como si nada. Estando a punto de tocar la lava alcanzó a lanzar una de sus garras mientras que con el otro brazo sujetaba a Frida para no dejarla caer ni separarse de ella, solo así los dos lograron salvarse gracias a esa última acción.

Sartana esta furiosa, no podía creer lo que estaba viendo, no podía ser verdad, no estando tan cerca de la victoria.

Los dos aterrizaron en el techo de uno de los edificios más cercanos que aun quedaba en pie, había sido demasiado emocionante que sus respiraciones estaban bastante aceleradas al igual que sus corazones.

-Eso…. eso… ¡Eso fue grandioso!-dejo escapar infantilmente ya en piso firme -¿Quién eres?-se atrevió a preguntarle ya que el hechizo que le había aplicado Sartana había manipulado sus emociones al igual que sus recuerdos.

Manny no respondió y solo se le quedó viendo felizmente esa alegría y emoción en su amiga que antes creyó no poder volver a ver nunca más. A Frida le pareció extraño que este no le respondiera, y antes de que pudiera al menos preguntarle por su actitud este la tomo entre sus brazos y la beso dejando caer violentamente sus labios en medio de un dulce pero apasionado beso que la dejo sin palabras. Sus labios le habían estado ardiendo en el deseo de querer probar los de el, y ahora que lo estaba haciendo solo se dejo llevar, esa sensación era tan fuerte y tan superior a ella que la estaba dejando al borde del desmayo, por su parte Manny no podía creer lo que estaba haciendo, al fin se atrevió a demostrarle sus sentimientos y quería decirle la verdad ahora más que nunca, quería que fuera suya y de nadie más, y tal y como se lo había imaginado, el sabor de Frida era igual o mejor de lo que el había pensado, era sumamente embriagador, tanto que lo embebía en todo su cuerpo, y era tan dulce que se podía comparar con el néctar más dulce que hubiera en el planeta e incluso superarlo, era lo mejor que pudiera haber conocido en toda su existencia.

Cuando por fin se separaron en los dos quedó el rastro de querer continuar, no querían que se detuviera, pero ese no era el momento adecuado si aún no habían acabado con Sartana.

-Soy tu mejor amigo-le respondió la pregunta que le había hecho con anterioridad –Y tu eres Frida Suárez, mi mejor amiga y la persona que más quiero en este mundo- La chica enmudeció al escucharlo, estaba en el momento más feliz de su vida y lo estaba disfrutando, y antes de que pudiera responderle que el sentimiento era mutuo Manny saco sus gogles, los cuales se había guardado en espera de poder devolvérselos.

-Tu… los guardaste-los tomó de sus manos agradecida y a punto de soltar el llanto, no podía creerlo. Manny le extendió su mano, tal vez el solo no podía detener a Sartana, pero si con ayuda. –Sartana es demasiado poderosa, no creo que podamos detenerla…- alcanzo a decirle un poco decepcionada y dudosa de que fueran a ganar.

-No lo sabremos hasta no haberlo intentado-respondió a su queja de desesperanza, Frida volteo a verlo y la expresión segura y llena de valor que tenía le regreso todo el ánimo que necesitaba, se puso sus gogles y tomo su mano, los dos saltaron desde el techo de aquel edificio con dirección a su enemigo, Manny utilizó sus garras para poder darse impulso mientras Frida no dejaba de sujetarse a el, y así los dos llegaron a la presencia del esqueleto que aún no se daría por vencido en la batalla.

-Así que los decidieron unir fuerzas…-se les quedó viendo fijamente y con cierta postura de desgano-Este debe ser su último recurso para tratar de vencerme- se rio al verlos a los dos dispuestos firmemente a pelear en su contra y a vencerla. En medio de su recelo mínimo al pensar en una ínfima posibilidad de que tal vez, solo tal vez, sí lograran derrotarla sintió algo de temor, pero nunca lo exteriorizaría, aunque para ella no era una opción perder, no si ya estaba a tal altura dela situación y se había declarado la vencedora, no se rendiría tan fácil…

Lo único que pudo hacer fue interpretar su silencio, no los convencería de que se dejaran vencer hasta haber luchado un poco, solo que sería un dos contra uno, aún así era lo más justo que pudiera haber si se iban a enfrentar ante Sartana. Para su mala suerte desconocían que ella tenía una de las cuerdas prohibidas que no debían caer nunca en manos equivocadas de alguien que tuviera malas intenciones al usarlas en un instrumento místico… solo alguien de puras y buenas intenciones sería capaz de usarlas a su voluntad para poder hacer realidad los actos más asombrosos nunca antes vistos por ojo humano pero si por los inmortales…

-¡Este ha sido el peor error que pudieron haber cometido!-grito al tiempo que comenzaba a tocar una canción violenta y agresiva con su guitarra mística, con las notas hizo que el propio aire se estremeciera y que Manny se llevara las manos a los oídos al no poder soportar escuchar aquello, mientras tanto las pupilas de su amiga se dilataban al sentir como la penetraba esa canción hasta los huesos.

-¡Frida!-miró como su amiga se quedaba inmóvil recibiendo las notas como si nada por más doloroso que fuera, definitivamente esta a punto de dejarse llevar-¡NO!-la vio caminar dirigiéndose hacía Sartana, el símbolo de tres círculos se marco en su cuerpo el cual ahora si el verdadero y no su alma, la estaba controlando.

-Así es Frida, aun te sigo controlando por más intentos que hagas- se rio burlonamente el esqueleto al ver que su poder aun no podía ser rebatido.

-¡No! ¡Frida! ¡Despierta!- probaba inútilmente de regresarla como lo había hecho antes pero esta vez no se veía que lo estuviera logrando y debido a la intensidad de las ondas de sonido no se pudo aproximar a ella-¡Frida!-

La pobre, en un intento de tratar de no seguir las órdenes de Sartana probó detener sus pasos, pero no pudo, lo único que alcanzo a hacer fue disminuir la velocidad de estos. Al darse cuenta, Sartana toco aun más intensamente para no perder el control que ya había logrado recuperar sobre ella, solo debía tocar su frente con su huesuda mano para poder completar en su totalidad el hechizo y volverla su cierva para siempre, y esta se estaba aproximando cada vez más a ella.

-¡No! ¡Frida!-trató de hacer un último intento, no quería perderla de nuevo y esta vez sería para siempre.

Dentro de su mente Frida trataba de contenerse, la marca le quemaba en la frente y no podía detenerse, no sentía que pudiera hacerlo.

-Vamos Frida, con más fuerza, tu puedes hacerlo-se decía a si misma en su mente-No puede estarme pasando esto de nuevo…-se quejo estando ya a pocos metros de ella.

El poder de Sartana era tal que un remolino se comenzó a formar detrás de ella formado por las ondas de sonido que formaba con las notas que tocaba, la furia del viento era implacable, lastimaba con solo tocarle y definitivamente no permitía que se pudiera respirar.

-Estas tan cerca Frida, pronto serás mía-se reía levemente la villana mientras seguía tocando.

-No, esto no puede ser…-se decía Frida quien ahora estaba casi obligada a dar cada paso que se hacía cada vez más forzoso al escuchar la música de Sartana. –Debo… ¡pelear!-grito dejando escapar cierta energía de su ser.

Sorprendida Sartana dejo de tocar, y a pesar de todo el imponente torbellino seguía presente.

-No lo lograras-tocó otra melodía aun mas intensa para evitar que esta escapara ya que veía que lo estaba logrando. Manny tuvo que valerse de sus garras enterrándolas lo más que pudo en la tierra para no ser arrastrado por el poder que tenía el aire, estaba feliz de ver que Frida estaba logrado detenerse y pelear contra las órdenes de Sartana, pero su alegría se desvaneció cuando la nueva canción que tocó dominó por completo a su amiga.

-No…- Frida ya había agotado la última reserva de energía que tenía para poder hacerle frente, no podía pedirle más, ahora solo debía esperar, esperar e implorar por un milagro que hiciera que su amiga estuviera a salvo. –Frida… Por favor…-rogó al cielo que parara y se contuviera lo más que pudiera, pero no se veía que fuera posible cuando llegó hasta la villana.

-Me jure a mi misma que haría que El Tigre me las pagara todas de una sola vez, no me voy a detener ahora-dejó de tocar y ciertos rayos de energía rojos como sus ojos comenzaron a hacerse visibles en el remolino tras de si. Frida estaba callada e inamovible, estaba apunto de volverse completamente la esclava de Sartana y nuevamente debería pelear contra su mejor amigo hasta la muerte cuando esta diera la orden.

Muy confiada Sartana comenzó a acercar su mano hacia la frente de la chica en el lugar donde llevaba la marca del hechizo en el que la envolvió, faltaban menos de cinco centímetros cuando fue detenida por la mano de la Frida evitando que esta hiciera contacto con su piel.

-¡¿Pero qué…?!-se desconcertó el esqueleto al ver que se encontraba completamente en si.

-Ya te lo dije…- Levanto su rostro con una sonrisa que había coloco en el, estaba completamente en sus cabales -pase lo que pase yo siempre le seré fiel a Manny- no cambiaría de opinión, no obedecería a Sartana nunca más…


Próximamente el final, primero debe terminar la batalla y luego solución a algunas cuantas cosas, si, ya saben, un poco de emoción. Por el momento me voy a estudiar un rato por que mañana tengo curso y si me preguntan algo y no lo se, bueno, ya saben, no debo bajar mis calificaciones…

Con respecto a que va a ser la primera historia que voy a acabar estoy orgullosa, solo debo poner un poco más de empeño para poder lograrlo.

Comenten, su opinión es muy valiosa e importante para mi.

Besos

Vixen