Saben, si esto fuera un trabajo hace rato que me abría puesto en huelga… ¡Es más! ¡Formare un sindicato con todos los fickers insatisfechos como yo! Hahaha ya hablando en serio, chicos en verdad aprecio cada Review que me han dejado. ¡En serio, cada uno es un buen motivo para seguir escribiendo mes a mes cada capítulo!

Capitulo 9:

"El Peor Espía"

Encontrarse con el jefe de la tribu y con el alfa de la manada no había resultado tan provechoso como Carlisle había esperado. Lo único que la manada había visto era a la singular mascota de Perseo Jackson, que según Edward era el nombre del muchacho con el que Emmett y Jasper se habían cruzado.

-¿Pero cómo es que no lo han visto a él?-Inquirió Rosalie, de pie y de brazos cruzados al fondo de la estancia.

-No es como si siempre estuvieran juntos-Supuso Jasper-Emmet y yo estábamos siguiéndolo a él. De la nada su perro me salto encima.

Se habían reunido para discutir acerca de cómo actuar. Desde que Emmett les hablo de la espada que llevaba ese muchacho, y de la cicatriz que él mismo aun tenía en su mejilla, Carlisle no dudaba que él era el responsable del vampiro muerto que encontraron antes en el rio. A pesar de que suponer que la dura piel de granito de un vampiro podía ser cortada por un pedazo de metal era ridículo, Rosalie se encargo de dejarlo muy en claro. Pero Edward concordaba con su padre en que era la opción más lógica; según lo que había visto en las mentes de sus hermanos, ese tal Perseo Jackson era sumamente agresivo.

-Tal vez solo se estaba defendiendo…-Tercio Esme, sentada junto a Jasper y Alice.

-Tal vez, ¿pero cómo se dio cuenta que lo seguíamos?-Apunto Jasper, inclinado hacia adelante, con sus codos apoyados en las rodillas y sus manos entrelazadas-También sabía que no éramos humanos.

-El sujeto está loco-Concluyo Rosalie-Es un muchacho ¿no? Seguramente es fan del ejercicio, se mete esteroides y cree que puede hacer lo que quiera.

-Tú no lo viste Ross´-Esta vez fue el turno de Emmett-Parecía tranquilo, como si estuviera acostumbrado y cuando dije que su perro era un hombre lobo, se puso furioso.

-Dijo que se llamaba Señorita O´Leary-Acoto Jasper. ¿Quién le pone un nombre tan tierno a un perro monstruo?

-No estamos llegando a ningún lado-Intervino Edward, entonces se dirigió a su padre-Carlisle…-Gracias a su don pudo ver que un nuevo pensamiento llegaba a la mente del líder-Podría ser.

-Hace un par de días la policía llevo a un muchacho por urgencias-Explico al resto de su familia-Tenia un brazo roto y se le puso una férula. Creo que se trata del mismo muchacho.

Con eso quedaba más que claro que aquel sujeto del bosque era realmente un humano. Cosa que Jasper había estado dudando desde un principio; entonces se trataba de un ser humano muy especial. Perseo Jackson, sin duda era un nombre extraño y le recordaba mucho a la Ilíada, uno de sus materiales de lectura favoritos. Pero no podían seguir haciendo suposiciones y conjeturas. Carlisle sabia, por Charlie Swan, que Jackson se estaba quedando en la ciudad. Aunque no estaba seguro de donde, o por cuánto tiempo más se quedaría. Después de discutirlo un poco decidieron que lo buscarían en el pueblo y sus inmediaciones. Carlisle argumento que era mejor asegurarse de que no fuera una amenaza, ni para ellos ni para las personas de Forks.

-¿Qué pasa si la manada los encuentra primero?

-Nos harán un favor-

-Lo que ellos decidan hacer, no podemos involucrarnos-Tercio Carlisle, haciendo caso omiso del comentario de Emmett.

-¿Alice?-Esme se giro a ver a su hija, sentada a su derecha. Durante toda la discusión ella había estado sumida en sus pensamientos. Al verla con la mirada tan ida, todos se quedaron expectantes ante la pequeña vampiresa.

-Nada-Dijo finalmente-No sirve. No veo más que sombras y ya. Es igual que con Bella…

Ninguno dijo nada, mas por consideración con Edward. Todos sabían que la chica solía desaparecer de las visiones de Alice cuando estaba con Jacob Black. Por alguna razón los Quileutes estaban exentos de su don. Pero aquello dejaba en evidencia también:

-La manada lo está cazando-Fue lo primero que dijo el lector de mentes-Lo vi en la cabeza de Sam. Creen que el perro puede ser peligroso. Pero solo lo han visto un par de veces y no saben que tiene un dueño

-Entonces ellos lo encontraran antes que nosotros-Dijo Rosalie-¿Qué harán entonces?

-El muchacho es humano, dudo que le hagan daño-Analizo el padre, llevándose la mano al mentón-Pero tampoco es del pueblo. Tal vez lo obliguen a dejar Forks.

-Especialmente si descubren que fue él quien mato a ese vampiro-Acoto Emmett-En el peor de los casos, ¿qué? ¿Le pedirán que se les una? ¿Qué sean aliados?

-Dudo que Jackson distinga entre una cosa y otra-Jasper intervino. Había estado analizando todo en su cabeza, y solo podía llegar a una conclusión-Él es como un nómada. Siempre está en movimiento, tendrá sus motivos. Pero si alguien intenta pararle los pies no sabemos que pueda pasar.

-Lo más seguro…-Comento Rosalie con una media sonrisa-Es que termine por golpear en la cara a quien se le pare en frente.

-Ross´…

-Es en serio-Se defendió de inmediato la vampiresa-Jasper lo dijo, Jackson va por su cuenta. Dicta sus propias reglas. Y si es capaz de plantarle cara a dos vampiros, sin tener idea de que lo son, dudo que sea del tipo que acepta que le digan que hacer.

-Tiene razón-Secundo Alice.

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A pesar de haber tenido que pasar toda la noche soportando las burlas de sus compañeros, y de uno que otro ocasional "idiota" o "imbécil" por parte de su alfa, Jacob no podía enojarse. No por eso al menos. La razón por la que estuvo dando vueltas en su cama al volver a casa, y de no querer esperar hasta que sonara su despertador para poder salir a buscar a Percy. Era porque quería encontrarlo y golpearlo en la cara por haberle robado su billetera. ¡Tenía cinco colares y su tarjeta de Base Ball de la suerte en ella!

Pero era más fácil decirlo que hacerlo. Se había levantado temprano y salido directo a Forks, de paso sea dicho tuvo que pagar el autobús con dinero que tuvo que pedirle a su padre ya que le habían robado su billete. Al bajarse en la parada no tuvo más opción que suspirar pesadamente. Lo único que sabía, y no con absoluta certeza, era que el tal Percy debía estar quedándose en Forks. Y como aun le dolía el orgullo por su anterior llamada a la casa Swan, prefirió ponerse a buscar él mismo. Solo él y su olfato.

-Espera a que ponga mis manos en su cuello-Era una suerte que no hubiera nadie en la calle a causa de la lluvia o cualquiera que lo viera caminando mientras murmuraba y estrangulaba el aire lo habría tachado de loco.

Se calmo lo mejor que pudo y siguió con su búsqueda. Aunque no estaba seguro de lograrlo del todo. La lluvia ese día era torrencial y lavaba por completo todos los olores del aire. Pero, ya había olfateado antes el aroma de ese chico y confiaba en poder encontrarlo de nuevo. Su pecho vibraba en ganas de retorcerle el pescuezo. Estuvo recorriendo cada calle, una a una de esquina a esquina. Era una suerte que se trajera el paraguas de su padre o ya estaría todo empapado. Aunque podía sentir sus zapatos llenos de agua, y tenía el pantalón mojado de las rodillas para abajo.

A su lado en la acera solo pasaban unas pocas personas que se veían obligadas a caminar bajo la lluvia por alguna razón. Claro que todos iban bien resguardados, con impermeables o paraguas igual que él, aunque si había uno que otro distraído que corría con un periódico sobre su cabeza. Paso frente a algunas tiendas y casas, la biblioteca, y la estación de gasolina, pero no había señal alguna de su presa.

Al menos ya había dejado de pensar en él como si fuera un viejo amigo, llamándolo Percy, y si como el ladrón que era. En serio, que cada vez que pensaba en ello se sentía más imbécil. Pero en un principio no había podido evitarlo.

-Esta vez será diferente-Se dijo firmemente. Esta vez sabía de qué clase de persona se trataba, así que… Bueno, no podía hacerle nada, aun. Las ordenes de alfa eran: "vigílalo y no lo pierdas de vista. Y no dejes que te descubra". Así que, aunque lo encontrara, no podía ponerle las manos encima; por el momento al menos. Se suponía que debía averiguar quién era, donde vivía, si realmente era de Forks, y si tenía algo que ver con los Cullen o ese perro gigante.

Debía admitirlo, Seth tenía razón cuando dijo que su misión parecía la de un espía. Honestamente, a pesar de ser un ladrón, no podía pensar peor que eso. Tal vez solo había estado en el lugar equivocado al momento equivocado y por eso era que-

-¡…!-Hablando de estar en algún lugar. El viento trajo de repente ese aroma, salino y varonil, que había estado buscando. No tenía ninguna duda. Era una suerte que fuera tan intenso como para mantenerse aun en la lluvia, cosa que aun no se explicaba, así que podía seguirlo fácilmente. Aunque si estaba algo lejos. Tuvo que caminar por varias calles, con paso apresurado pero sin correr-"¿Cómo es que es tan intenso?"-Se pregunto mentalmente mientras caminaba.

Finalmente había llegado al súper mercado del pueblo. No pudo evitar pensar en lo cliché que sonaba encontrarse de nuevo al chico, en el mismo lugar donde lo había conocido por primera vez. Pero no tenía tiempo para reclamarle al ancestro que estuviera escribiendo la historia. El aroma provenía del interior del lugar junto al del aire acondicionado. No tenía sentido entrar porque sería descubierto de inmediato. Así que solo fue a sentarse en la parada de autobús que había en la acera de en frente. Podía pasar desapercibido gracias a las demás personas que esperaban el auto bus. Espero por un rato hasta que vio a alguien salir con dos bolsas de plástico en una mano ya que la otra la tenía fracturada.

-Bingo…-Se quedo en donde estaba, siguiendo con la mirada a Percy. Esta vez llevaba una franela naranja, jeans y deportivas. Además su negocio de carterista debía ir muy bien, a juzgar por lo llenas que llevaba esas bolsas. Espero a que llegara a la esquina para él levantarse y comenzar a seguirlo por la acera opuesta. Aunque había algo más que llamaba su atención-¿Por qué no lleva chaqueta?

Aun seguía lloviendo a cantaros y el viento azotaba, él estaba bien gracias a su sangre pero, todas las demás personas estaban tiritando de frio. Y, si lo pensaba detenidamente, cuando se lo encontró en la playa tampoco llevaba nada que fuera medianamente abrigador. ¿Estaba loco o qué? Tras de que tenía un brazo así, no se cuidaba.

-No seas tonto…-Se dijo. El tipo iba y le robaba la cartera. Y él ahí, preocupándose por su salud. No tenía idea de a donde se dirigía, y la vos de Sam en su cabeza le martillaba las sienes recordándole su tarea, y también la suya propia recordándole que ese chico le había robado su billetera luego de que él le había hecho un favor-Aff…-Suspiro dándose finalmente por vencido-En verdad, soy un idiota…

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Después de casi un día durmiendo Percy se sentía especialmente hambriento. Luego de su improvisado encuentro con esos sujetos en el bosque, de su excursión a una reservación india y de robarle su billetera a un sujeto demasiado confiado con los extraños, Percy había regresado al motel donde se quedaba. Lo último que recordaba era haberse acostado cerca de las cinco de la tarde:

-Las tres y media…-Murmuro mirando el reloj que había en la pared. Se estiro lo mejor que pudo, aun con su férula, y miro alrededor del reducido espacio. No había señal de la Señorita O´Leary, probablemente se había aburrido de ver a su amo dormir y se había ido a dar una vuelta o a cazar un bocadillo en algún lugar. De ser lo segundo, Percy estaba a punto de imitarla. Tomo su ropa, se vistió y salió de la habitación.

-Buenas tardes-En lugar de estar el sujeto apestoso en la recepción, estuviera una muchacha más joven y de buen humor. Aunque a Percy no le importaba. Solo respondió con un gesto de la cabeza y siguió su camino fuera de la recepción. Poco se sorprendió al sentir el clima lluvioso, y también poco le importo. Caminar por las calles bajo la lluvia se había convertido en un hábito agradable, de esos que le ayudaban a mejorar un poco su humor. Pero aun así no quería entrar a ninguna cafetería ni restaurante repleta de gente. Se conformaría con comer una hamburguesa o algo así. Por suerte recordaba un puesto, a unas cuantas calles más allá de donde estaba. Era una suerte que tuviera el dinero extra que completara el precio. Debía admitirlo, le debía las gracias a Jacob Black.

Después de comer aun no había señal de su perra, se sentía un poco solo sin ella pero no podía llamarla en medio de la ciudad. Se quedo sentado en las sillas de plástico del puesto de hamburguesas mientras pensaba que mas hacer. Era algo recurrente desde que había huido. Tenía todas las veinticuatro horas del día libres, sin nada que hacer más que jugar con la Señorita O´Leary o comer, para lo que antes tenía que robar. Siendo sus necesidades tan simples pensó que no estaría de más ir a conseguir algo en súper.

Resultaba tan sencillo que incluso era aburrido. No podía creer lo letárgica que se había vuelto su vida en los últimos meses, como para desear emoción al robar un supermercado. Suspiro pesadamente en medio del pasillo de cereales mientras tomaba unos de chocolate. Lleno la cesta y fue a formarse en la fila para pagar. Fue rápido, y cuando salió aun seguía lloviendo a cantaros. Aun así caminar bajo la lluvia no era ningún problema, podía mantenerse seco si así lo deseaba, además debía cuidar especialmente que no callera agua en su férula o después le daría una comezón insoportable. Además estaba de-

-Vas picar un resfriado-De la nada escucho a su espalda una vos, ligeramente familiar y algo tosca, a la vez que sentía algo sobre su cabeza. Cuando se giro vio al mismo chico de la reservación.

-Hola-

-¡…!-Jacob en verdad quería estrujarle el cuello. Tras de que se toma el trabajo de alcanzarlo, de paso sea dicho yendo en contra de las ordenes de Sam, y quitarse su chaqueta para ponérsela. Y él, en lugar de decir un "Gracias" solo decía, con esa cara dura-¡¿Hola?!

-¿Qué haces aquí?-¿Que tan difícil seria atravesarlo con su paraguas y hacerlo pasar por un accidente?... Mejor luego.

-Quiero mi billetera-Espeto de golpe, pero asegurándose de que su paraguas los cubriera a los dos.

-No la tengo-Es que era cínico, y de paso se estaba poniendo su chaqueta al mismo tiempo que le respondía. Aunque tenía cierta dificultad, debido a las bolsas y su férula.

-¡Afff!-Era increíble. El Quileute suspiro pesadamente antes de extender su mano libre-Dame eso-Bueno, en realidad se las quito de la mano sin esperar respuesta antes.

-Que amable…-Comento, como no, con sarcasmo el ojiverde mientras pasaba su brazo bueno por la manga y se cubría el hombro opuesto, cubriéndose bien su brazo malo.

-De nada-Rebatió Jacob, también con sarcasmo.

Percy lo evaluó con la mirada un momento. El chico era sin duda varios centímetros más alto que él, también, sin su chaqueta, visiblemente más musculoso y su expresión denotaba un ceño fruncido. Pero no parecía peligroso ni enojado, no en serio al menos. Así que solo hizo una cosa:

-¿A dónde crees que vas?-Pregunto Jacob al ver que Percy comenzaba a caminar.

-¿Quieres tú billetera o no?

-Eres un maldito…-Comento Jacob comenzando a caminar junto al pelinegro.

-Y tu un idiota-

-"Tenía que decirlo"-Ese maldito le había dado directo en el orgullo. Pero lo único que se le ocurrió fue no seguir discutiendo. Solo podía pensar en intentar excusarse. Técnicamente estaba haciendo lo que debía: seguirlo y averiguar cosas de él. Incluso estaba haciéndolo muy de cerca, eso era mucho mejor, ¿verdad?-"Sam me va a matar"

Aunque podía pensar en eso luego. No podía negar que una parte de él estaba complacida. Podía aspirar de primera mano el aroma de ese chico; no entendía porque pero sencillamente le gustaba. Era como cuando pasabas frente a una panadería y podías oler el pan fresco. No era nada que no hubieras sentido antes, pero aun así te gustaba y querías volver a pasar para sentirlo de nuevo en tu nariz.

Además había algo más concerniente a ese chico que lo intrigaba. Siguiéndolo llegaron a un motel que a Jacob, aun sin ser muy exigente, se le hizo de muy mala muerte. Las paredes y el techo tenían filtraciones, lo que daba a todo el lugar un olor a humedad bastante desagradable; la alfombra era vieja y raída, y la chica en el mostrador que los saludo le dio la misma confianza que una callejera. Y la habitación no era mejor. Estaba toda sucia, no tenía más que una ventana tapiada con mugre, y las sabanas de la cama olían a polilla.

-¿En serio vives aquí?-No pudo contenerse de preguntarlo mientras dejaba las bolsas, que él había cargado todo el camino, sobre una silla de plástico.

-Es lo mejor que puedo pagar-Respondió Percy sentándose al borde de la cama. Extendió su brazo hasta debajo de la almohada y sacar algo-Ten…-Jacob atajo en el aire su billetera.

-Falta el dinero-Gruño tras revisarla.

-Te debo los cinco dólares-

-¿Y mi carnet?

-Ah sí, creo que…-Jacob podía sentir palpitar las venas de su cien mientras veía al ojiverde rebuscar entre las sabanas desordenadas. Jamás había conocido a alguien tan descarado. Era irritante en serio-Aquí esta.

Luego de tener de regreso sus cosas Percy pensó que el tal Jacob se iría de inmediato. En lugar de eso el quileute se quedo de pie allí, junto a la puerta abierta para que corriera un poco el aire. Percy rebusco entre la bolsa y saco uno de esos yogures de sobre, arranco la boquilla con sus dientes y se bebió la mitad del contenido. Jacob no pudo dejar de notar lo bestia que era Percy. Genial, y ya de nuevo estaba llamándolo por su nombre.

-No te robe nada más-Dijo Percy.

-No llevaba nada más-

-¿Entonces porque sigues aquí?

-Yo…-A buena hora venia a quedarse sin argumentos convincentes. Lo único que pudo hacer fue inventarse lo primero que le vino a la mente. Al mismo tiempo, abajo en la recepción, la chica sentada detrás del mostrador charlaba por teléfono:

-Si no te preocupes…-Decía con el auricular en su oreja-Si, si… Me pagaran el sábado, entonces iremos de fiesta a Port Ángeles… Ah, ¿en serio?-Su conversación habría seguido siendo mas existente, de no ser por el chico que rodo escaleras abajo hasta caer en la recepción-Te llamo luego.

-Sera imbécil…-Ahora que se fijaba de cerca era el mismo pedazo de hombre que había entrado antes junto al muchacho de la quince-¡Ya verás!-Le habría preguntado que ocurría pero volvió a subir las escaleras, esta vez arremangándose su camisa. Estaba a punto de subir a ver qué pasaba, pero antes de que diera un paso el mismo moreno atractivo volvió a rodar escaleras abajo.

No estaba segura de que ocurría pero no podía negar que toda aquella situación le resultaba un tanto divertida, solo un poco. Le recordaba a una comedia romántica, de esas que siempre veía por las noches y de las que se quedaba dormida a la mitad.

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-Al fin, un poco de paz…-Percy se dejo caer en la cama mientras miraba al techo. Le dolían un poco los nudillos de tanto golpear a Jacob Black. El tipo en serio tenía la cabeza dura, para haber soportado todas las veces que lo arrojo por las escaleras.

Pensando un poco mejor… No, no había nada que pensar. Sus acciones estaban perfectamente justificadas. Además, ese sujeto parecía estar en buena forma. Después de todo se fue solo con un ojo morado. Por suerte la chica de la recepción no había subido a reclamarle nada por el alboroto. Después de que Black se fuera, azoto la puerta y termino de comerse su yogurt. La Señorita O´Leary no mostraba señal aun, eso le obligaba a seguir rumiando su rabia en silencio.

-"De ahora en adelante no saldrás a menos que yo este…"-

¡Era increíble! ¿Quién se creía ese alcornoque para querer darle órdenes? Solo de recordar sus palabras deseaba que volviera solo para, esta vez, arrojarlo por la ventana. No recordaba la última vez que alguien se atrevió a hablarle así. Ja, seguramente había sido Nico, la noche que se encontraron y despidieron. Si sus cuentas no le fallaban, ya tenía cerca de medio año desde que se fue.

¿Cómo les estaría yendo a todos? Tal vez, ya era tiempo de dar alguna señal de vida de su parte…

Continuara…

Bueno, creo que todos sabíamos que tarde o temprano Percy acabaría por darle una buena paliza a Jake, hahaha aunque creo que esta vez salió bien librado… ¿Qué hará ahora nuestro agente -007? ¿En serio pensara convertirse en la sombra de Percy Jackson? ¿Acaso Jason ya aprendió la lección o sigue con su faceta de sabueso? ¿Nico seguirá mandándolo a él y a Will al lago? ¿Qué hara Percy ahora? ¿Contactara con Quirón? ¿O con su madre?

Recuerden: los reviews son comida, y si no como me muero… y si me muero… ¡NO SABRAN QUE PASA EN EL PROXIMO CAPITULO! MUAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Ross: pero que extraño eres…