Sol, playa y en la arena...ejem. ¡Hola! Si, lo se, soy una pésima amiga y pésima fan XD lo siento, pero que mas puedo decir, la Magda ya se encargó de amenzarme en ponerme sesante de por vida. Y me mandó un sermon de responsabilidad de una hora, lo siento.

Eso si, no tendrán que aguantarme por mucho, la fecha definitiva de mi amiga es el 2 de Marzo, en el que les pondrá el cap de la próxima semana. Les adelanto que está para morderse las uñas de desesperación. Allí yo volveré a tener que esperar como ustedes xD buaaaa para saber lo que se viene con la historia.

Disclaimer: Todo es de Meyer a excepción de la historia y algunos personajes, que pertenecen a Magdalena Black.


Vista: Leonardo

La visión que tenía delante de mis ojos era mejor que estar viendo una guerra entre naciones, mucho mas peligrosa y mucho mas importante que una pelea callejera, y por supuesto, mucho mas terrible que una riña entre razas.

Bella se movía con gracilidad, letal y a la vez, increíblemente hipnotizadora, sus ojos estaban fijos en la presa que tenía delante, fijos en cada uno de sus movimientos, fijos en su objetivo. Era una maquina, una maquina de muerte.

Jacob por su parte se notaba cansado, y era obvio que se resistía a golpearla demasiado, o hasta de quitarle la vida con sus imponentes colmillos, se notaba el cuidado que le ponía a sus reacciones, se notaba que aún la amaba.

Pero no estaba celoso, no lo estaba por que sinceramente iba a ser la última vez que lo vería, unos minutos mas y el lobito estaría bajo tierra. Era un dolor que mi preciosa Bella tenía que pagar, aunque doliera, pero debía hacerlo, era su raza, sus instintos, sus costumbres.

La manada de Sam estaba quieta, sin inmutarse, en un rincón que se mantenía constantemente resguardado por Louis y Anne. Podía sentir como controlaban los instintos de acabarlos a todos ahí mismo. Podía sentir la energía que emanaba de sus manos, de su piel, de hasta sus bocas cuando hablaban en susurros.

Era la visión mas enriquecedora que podría ver en toda mi vida como ángel, cuando volviera a ser el humano torpe que fui, si es que lograba seguir con vida, nunca podría volver a ver esto. Esta perfección, este lado divertido de la guerra.

El primer arañazo que Bella logró dar atravesó toda la cara del licántropo, que retrocedió unos pasos. Dos lobos grandes, uno negro y otro un poco rojizo intentaron acercarse, pero otra vez fueron detenidos por mis hermanos. No pude evitar sonreír.

Acaba con el Bella, de una buena vez- gruñó Louis mientras se tomaba el pie herido. Sabía que le hubiera gustado ser el, el que matara a Jacob Black, lamentablemente ese privilegio era para mi ángel mucho antes de que fuera siquiera convertida. Ella debía acabar con Jacob, y también con Edward Cullen, era la única manera para que esos dos no batallaran, como en la conocida historia de Romeo y Julieta. Las acotaciones son muy simples y fáciles: luchan, Paris cae.

Bien, Paris iba a caer, no había duda de eso, aunque no fuera Romeo quien lo matara, sino la bella Julieta. Romeo debería esperar al alba, para así morir el también. Una vez acabado, Julieta volvería a la normalidad.

-Diviértete- solo logré decir cuando los ojos de Bella se fijaron en los míos, una fracción de segundo en el que pude ver la cordura en ellos. Una fracción de segundo en el que dejó de danzar el ritmo de la muerte, y fue, literalmente, tirada lejos.

Me horroricé.

Jacob había saltado a un lado, gruñendo.

Bella no se movía.

No. Ella era fuerte. Nunca fue débil.

No.

Y entonces su cuerpo se movió, y todo pasó muy rápido, como el parpadeo, por que para cuando abrí los ojos el cuerpo del licántropo yacía en una esquina. Y Bella respiraba, agitada, con el rostro y brazos sangrantes. Un liquido transparente salía de sus heridas, como el agua.

Me relajé. Uno menos.


Visión: Bella

Por un momento no supe que estaba ocurriendo, la vista se empezaba a aclarar, se alejaba todo tipo de empaño, la cordura volvía a mi, podía sentirla. Y también el dolor.

Podía escuchar los aullidos a mi alrededor, mareándome, y los gritos agudos de Anne y Louis diciendo algo que no lograba comprender. Leonardo respondía algo¿Qué respondía¿Qué ocurría?

Miré mis manos, volvían a la normalidad, pulcras y pálidas. Perfectas.

Pero sentía que me faltaba algo, algo realmente importante, como si me hubieran arrancado una parte del alma.

Y lo vi. Su cuerpo, ahora transformado nuevamente al humano, estaba tirado en una esquina de la casa, rodeado de algo que me costó comprender. Sangre.

Grité, mientras mis pies se movían por instinto, pero algo me detuvo al avanzar dos pasos. Unos brazos fuertes me rodearon, impidiéndome avanzar.

Ya Bella, todo está bien…- me susurró la voz

-¡Suéltame!- grité aterrada

-Tranquila, haz hecho lo que tenías que hacer…

-¡No¡Suéltame¡Jake!

-Shhh, tranquila…saquenlos que aquí chicos.

Escuché gruñidos, gritos y luego amenazas. Y Luego el silencio, el aplastante silencio.

Algo empezó a pitarme los oídos, un sonido gutural, como un gruñido, y me costó comprender que salían de mi pecho. Que era como si estuviera llorando, era como si las lágrimas cayeran sin caer, por mi pálido rostro.

-Suéltame… por favor- supliqué respirando a bocanadas.

Él suspiró, y relajó el agarre. Mis pies empezaron a avanzar, el sonido no se detenía, y sin embargo, cuando estuve a unos pasos de verle el rostro, ahora empañado por la sangre, me detuve.

Jacob estaba muerto.

Yo lo había echo.

Jake.

Su nombre se repetía incansablemente. Empecé a temblar y cuando pude darme cuenta, estaba de rodillas ante el.

-¿Jake?

Puse mi mano en su hombro, no me atrevía a mirarle. No podía.

-¿Jakie?- pregunté con la voz quebrada

-Es suficiente Bella…- sentía la voz de Leonardo como una maldición- Bella…

-Lo maté¿no es cierto? Yo…lo…maté…

-Tenías que hacerlo amor

-Yo…

No podía mas, me sentía de la peor manera. Quería acompañar a Jake, quería morir.

Lancé un sollozo, aunque no pudiera llorar y me levanté.

Quería desaparecer. Debía intentarlo, aunque no supiera si iba a funcionar.

Cuando pude darme cuenta, ya corría por el bosque.