Hola, Hi, Shalom. ¿Cómo andamos? Espero que bien. Aquí esta el decimo capitulo de esta cosa, ya mero se termina esto (o eso espero). Ah que semana tan sarra (mala), lo único bueno últimamente es que fui a una convención donde vinieron las voces de Wakko Warner y Cerebro XD… ¡Ah y además…! TA TA TAN… ¡Me compre un peluche de Hidan X3! ¿Qué más…? Ah pásense a mi Deviant art para que vean una fotikos XD. Ah bueno espero que lo disfruten, lean y entreténganse un rato.
LEVITA HATAKE: EN PROCESO DE HACER COSPLAY DE EDWARD ELRIC.
"El que no tiene celos no esta enamorado…"
-¿¡Lo ves niño rico…!
-Hum… Ok… Admito que te ves bien, hum…
Hidan estaba delante de un gran espejo de cuerpo entero mirando su look "elegante": Se había puesto un traje negro, dejando el saco abierto para dejar ver su pecho desnudo y luciendo su collar con el símbolo de Jashin. Traía unos brillantes zapatos negros y unos lentes oscuros que le daban un extraño glamour.
-Ok, llevemos esto, hum…-dijo Deidara al ver que había perdido contra Hidan.
[Y más tarde]
-Entonces… ¿Le hablaras al viejo para que te vea?-pregunto Yahiko sonriendo con malicia mirando a Konan con algo de burla.
-Claro que no… Lo vera cuando el venga-le respondió Konan sintiendo que algo de arrepentimiento llegaba-. No puedo creer que no haya nada para cenar, ¿Cómo se me pudo haber olvidado ir al mercado?-dijo la chica revisando la nevera.
-¿No será por que te emocionaste demasiado por lo del piercing?
-Si claro… Bueno creo que voy a ir a comprar algo para cenar-dijo Konan cerrando el refrigerador.
-¿Te acompaño?
-No gracias, tienes que pasar los apuntes de las clases a las que faltaste-le dijo Konan.
-Ah cierto... ¿Están en tu mochila, no?
-Si…-y Konan se dispuso a irse, fue hacia la puerta y cuando ya estaba en el recibidor se dio cuenta de que no traía su monedero-. Yahiko… ¡Yahiko…!
-¿Qué pasa?
-¿Me puedes traer mi monedero?
Nagato ya venia cerca de llegar a su antigua casa. Su corazón latía violentamente, a cada paso que daba sus piernas querían detenerse y darse la vuelta y regresarse...Su estomago se hacia un nudo al imaginarse al estar de nuevo al frente de Konan.
-Aquí tienes-y Yahiko le dio un pequeño monedero azul.
-Ok, gracias, volveré pronto, no vayas a quemar la casa-le dijo Konan.
-Si ya ¿acaso me crees un loco rebelde?
-Pues no lo creo, casi lo eres…
Yahiko tomo a Konan por la barbilla tocándole ligeramente la pequeña perla que traía como piercing.
-Tú también eres así, aunque sea un poco-le dijo Yahiko.
Konan miro algo asustada a Yahiko, estaban muy cerca, ese rubor había vuelto a la cara de Konan de nuevo… Los azules ojos de Yahiko miraban simpáticamente a la pobre chica que se moría de la incomodidad. Sus caras estaban a un palmo de distancia…
Nagato lo noto con una fría, fría y horrible sensación en le pecho. Se quedo congelado contemplando con horror la escena.
-Ya déjame, ahora vengo…-y la chica se aparto pronto de el y se fue rápidamente tanto que se le cayo el monedero. Nagato se oculto detrás de un poste de luz, agradeció que Konan iba con mucha prisa y no se diera cuenta de lo que había alrededor.
Yahiko lo recogió y fue rápido tras ella.
-¡Konan! ¡Se te olvido el dinero…! ¡Ten, ahí te va…!-y Yahiko lo arrojo con fuerza para que cayera sobre las manos de la chica.
-¡Gracias…!
Yahiko sonrió y se dispuso a volver a casa pero de pronto escucho un ruido como si alguien estuviera por ahí cerca.
"Maldita sea…" a Nagato se le había olvidado que llevaba un celular, un mensaje le había llegado en el momento menos indicado.
-¿¡QUIEN ESTA AHÍ…!-inquirió Yahiko fieramente poniéndose en posición de defensa-¡SAL DE UNA VEZ…!-reto el chico sintiendo perfectamente que alguien lo estaba espiando.
Nagato se dio por vencido, no le servía de nada seguir escondiéndose. Salió a dar la cara; el rostro de Nagato miraba rencorosamente a Yahiko…
-Nagato…-musito Yahiko mirando asombrado a su amigo como si fuera un fantasma.
Nagato no dijo nada.
-¿Qué haces aquí…?-pregunto Yahiko seriamente-. Nagato…
Nagato siguió sin decir nada.
-¿¡Por que no me respondes! ¿¡Acaso te hice algo…?-inquirió Yahiko mirando profundamente a Nagato.
Nagato cerró un momento los ojos y se dispuso a darse la vuelta para irse.
-¡¿Qué has estado haciendo eh? ¿¡Acaso ya te olvidaste de todo…? ¡¿Ahora resulta que nunca nos conociste y decides olvidarnos como si fuéramos nada…!-siguió diciendo Yahiko-¡Dime a que has venido si no es a vernos…!
Y al no recibir respuesta por parte de Nagato, Yahiko se acerco a este tomándolo por el cuello de la camisa y alzándolo un poco del suelo.
-¡CONTÉSTAME…!
Y entonces Nagato le dio un ligero golpe en la mejilla haciendo que lo soltara.
-¿¡Ahora peleas eh Nagato…? ¡Vamos niño tímido a ver que tanto has aprendido…!-le reto Yahiko.
-¡YA DEJA DE HACERTE EL HOMBRE YAHIKO!-le grito Nagato de repente.
-¡AL MENOS YO DIGO LAS COSAS DE FRENTE…!-le contesto a su vez el otro.
Y entonces Nagato no soporto más tenia que desahogarse de todo lo que sentía contra Yahiko; se abalanzo sobre el dándole golpes seguidos en el rostro. Yahiko pronto lo empujo con fuerza haciendo que se golpeara contra un muro. Yahiko fue por Nagato pero este lo aparto con una patada que le dio justo en la quijada…
Yahiko cayó al piso estrepitosamente boca abajo, un pequeño hilo de sangre surgía de su labio inferior.
-Yahiko…-Nagato se acerco para ver el estado de su amigo. Nagato volteo a Yahiko y observo que le había dejado un par de moretones y le había roto el labio y dejado roja la barbilla. Nagato se espanto de si mismo, ¿pero que había hecho? Pero, a pesar de eso, sorprendentemente, Yahiko esbozo una sonrisa.
-Estoy orgulloso de ti-musito Yahiko-, siempre pensé que nunca aprenderías a defenderte…
Nagato miro asombrado a Yahiko.
-Vaya que me dolió, parece que hice algo muy malo para que me pegaras así…
Nagato no sabía que hacer, decir o pensar.
-Dime Nagato, en verdad, ¿Me odias…? ¿Qué te hice…?
-Yahiko yo…-y los ojos de Nagato empezaron a humedecerse.
-No, cielos… Pensé que no volverías a llorar-dijo Yahiko-. Por favor Nagato dime que te pasa…
-Yo…-y unas lagrimas empezaron a rodar por el pálido rostro de Nagato.
-No debe ser peor que cuando me confesaste que mojabas la cama allá en el orfanato-le dijo Yahiko riéndose.
-Yahiko…
-Vamos, puedes decirme… ¿Acaso no recuerdas que nos prometimos contarnos cualquier problema? Ahora que me doy cuenta se escucha como un pacto de niñas, que asco…-le dijo Yahiko.
-Si… Lo recuerdo…
Yahiko se puso de pie.
-Entonces, vamos a caminar un rato…-y Yahiko puso una mano en el hombro de Nagato.
[En otra parte]
Hidan y Deidara ya estaban listos y arreglados para salir a cenar.
-Vaya que luces guapo, hum-comento Deidara quien se había puesto un saco color blanco con un pantalón negro.
-Yo siempre niño rubio…-dijo Hidan mirándose en el espejo. Nunca en su vida había lucido tan elegante o más bien nunca se había puesto ropa como esa. En cierta parte se sentía muy raro y en lo más profundo le tenía algo de gratitud (aunque el no supiera exactamente que era eso) a Deidara.
-Vamos, hice reservaciones, tengo que llegar a tiempo, hum.
-¿¡Que que…?
-Que reserve la mesa, hum.
-Si, ya se que es eso, ¿¡pero por que lo haces?
-Puede que cuando vayamos no haya disponibilidad y no quiero tener que estar buscando lugares y eso, hum…
-¿Y por que no? Hasta para eso eres un jodido flojo, niño rico…
-No es por eso, es que quiero que todo este perfecto para esto por que…-y se callo.
-¿¡Por que…!
-Por que tu iras conmigo idiota, hum.
Hidan no pudo evitar sentirse halagado, si halagado, por esos gestos que hacía Deidara solo por el.
-Itachi vayamos a cenar…-propuso Kisame.
-¿A cenar?-Itachi se encontraba acurrucado en un gran sillón junto a Kisame.
En toda la tarde no habían hecho más que hablar y hablar y hablar y hablar (Y obviamente besarse) en casa de Kisame.
[Vaya con que rapidez y rareza se dan a veces las cosas, ¿no creen?]
-Si, será nuestra primera cena oficial-le dijo Kisame sonriendo.
Itachi le devolvió la sonrisa.
-Así que… ¿No sabes por que te guste…?-pregunto de nuevo Kisame mientras se levantaba del sofá.
-Ya te lo había dicho…
-¿Solo por que te hago sentir bien y te hago reír?-inquirió Kisame poniendo sus manos en su nuca.
-No es solo por eso… Bueno, ni yo lo se…
-Vaya aún me resultas todo un misterio Itachi, ¿estas seguro de que no estas ciego?-pregunto Kisame acercando un dedo a la cara de Itachi-. Dime ¿Cuántos dedos tengo aquí?-se burlo Kisame haciendo un chiste de su apariencia.
-Ya Kisame san…-e Itachi también se levanto también del sillón.
[Mientras tanto]
-Ahora si, sácate todo lo que tienes guardado ahí…-le dijo Yahiko poniendo un brazo alrededor de el reconfortándolo y acercándose todo lo que podía a el.
Nagato tomaba aire y valor para confesarle su gran secreto… Si… Como Yahiko le había dicho, era su único y mejor amigo durante toda su vida, tenia que contárselo y continuar su camino y llegar a cumplir su meta… Era justo que se lo dijera… Era como el hermano que nunca tuvo.
-Yahiko yo… Yo me tuve que ir de casa…
-Si lo se perfectamente.
-Por que…-su corazón parecía a punto de explotar.
Y parece que fueron largas torturas por largos y dolorosas años.
-Yo no podía seguir ahí, por que… por que…
-¿Por qué…?
-Yo… Yo siempre… No podía seguir ahí, por que… Yo…-el pecho le oprimía.
Y otra larga tortura.
-Yo… yo siempre… yo la he… Yo… yo quiero a Konan, la quiero…-y por fin lo dijo.
Yahiko parpadeo asombrado. ¿En verdad había escuchado bien?
-O sea… -dijo Yahiko entrecortadamente-¿Tu la…? ¿En serio…?-los ojos de Yahiko no dejaban su expresión atónita.
Nagato bajo su rostro y se enterró las uñas en los muslos.
-¿Por qué…? ¿Por qué no me lo habías dicho antes Nagato?-musito Yahiko sin poder asimilarlo aun.
-Yo no… Nunca quise admitirlo, siempre pensé que era otra cosa, por que… Por que era como una hermana para mi, pero…-y Nagato cerro fuertemente los ojos tratando de que las lagrimas no le escaparan de sus ojos.
Yahiko miraba a Nagato con preocupación.
-No sabes que… Que sufrimien…No podía evitar verla como algo más… No podía aceptarlo…-decía Nagato con voz quebrada-. Y lo peor es… que cuando te veía con ella… Yo… yo deseaba que… que desaparecieras…-y el llanto no dejaba de cesar-. Me odio a mi mismo por haber pensado eso… Me odio por haberles hecho esto… No…Pero… No podía seguir a su lado, no lo soportaba… Me detesto… Lo, lo siento…
-Nagato.
-Perdóname Yahiko… Lo siento…
-No hay nada que perdonarte tonto-le dijo Yahiko sonriéndole y tratando de levantarle la cara-¿Te digo algo? Cuando te fuiste… Yo me enfurecí, como nunca… Tanto que incluso te llegue a maldecir, pensaba que ya te habías alejado completamente de nosotros para siempre…
-Yahiko…
-Pero dejemos eso ya, así que ¿Y entonces que haremos niño? ¿A que venias en primer lugar?-pregunto Yahiko animando y calmando a Nagato.
-Yo… Traía esto…-y busco el boleto en su bolsillo y se lo mostro a su amigo, su respiración ya volvía a su estado normal y su corazón ya estaba latiendo con calma-. Venía a regalárselo a Konan…-y su semblante volvió a entristecerse.
Yahiko observo impresionado el boleto.
-Vaya ¿Cómo le hiciste para conseguirlo? Es imposible conseguir uno de estos…
-Lo gane.
-Que suerte, en serio… Que suerte…
-¿Podrías dárselo a ella? Por favor…-le rogo Nagato.
-Claro que no idiota-contesto Yahiko.
-¿Eh…?-balbuceo Nagato sorprendido por tal respuesta.
-Claro que no voy a hacer eso, estas idiota Nagato, tu debes de…
-Pero…
-¡Tengo un plan eh Nagato…!-exclamo Yahiko de repente.
Nagato volvía a sentir ese miedo infantil de cuando a Yahiko se le ocurría una loca, tonta y arriesgada idea.
-¡Escucha bien, esto es lo que haremos…!
[Mientras tanto…]
-Llegamos, hum-Hidan y Deidara llegaron a un suntuoso restaurante de comida japonesa, algo muy raro en la ciudad en estos días (solo el nombre y el idioma mantenía lo japonés de la ciudad).
-¡POR JASHIN SAMA…!-exclamo Hidan mirando la pretensiosa fachada del lugar.
Deidara le dio las llaves al "ballet parking" y junto con Hidan entro en el restaurante.
-Buenas noches, tenemos reservaciones, Mingei Deidara-indico el rubio.
-Si, pasen por aquí por favor-y el anfitrión los llevo hacia su mesa.
Deidara y Hidan tomaron asiento en una mesa del centro de todo, el lugar tenía varios tanques donde nadaban distintos peces, algunos exóticos y otros sin mucha gracia. La iluminación era tenue y había varias pinturas en pergaminos al más mero estilo tradicional japonés (con la ya antigua tinta china). En algunas mesas no había sillas sino que se sentaban en pequeños cojines.
-Esto si es raro niño rico… ¿Habías venido aquí antes eh?
-La verdad no me acuerdo, ah si creo que si, hum.
Hidan tomo el menú.
-¿¡Pero que mierda es esto…! Nunca había oído nada más que el sushi.
-Ah Hidan, hum…
-Kisame san, ¿ya puedo abrir los ojos?-pregunto Itachi Uchiha.
-No todavía no…-y Kisame le ayudo a bajar del carro-. OK, ya puedes abrir los ojos-Itachi abrió sus ojos y miro que estaban enfrente de uno de sus restaurantes favoritos.
-Kisame san…
-Vamos, entremos de una vez-y entraron pidieron una mesa para 2 y tomaron asiento en una mesa que contaba con cojines para una cena japonesa.
-¿Ya sabes lo que vas a pedir, hum?-pregunto Deidara.
-¡Pues te dije que no entiendo ni madre de esto…! Solo pide algo que tenga carne para mí…
-¿Te pido un plato de Teriyaki o que, hum?-pregunto Deidara sintiendo que eso era demasiado sencillo y corriente.
-Ah si, eso, ya me acuerdo que lo comí una vez…-le dijo Hidan.
-Eh ok, hum, si tu lo dices…
-¿Qué vas a pedir Kisame san?
-Creo que pediré solo un rollo tempura…-contesto Kisame.
-¿En serio…?
-Si, tú pide lo que quieras… ¿Me dijiste que te gusta el sashimi?
-Eh si un poco, pediré eso entonces acompañado de onigiris.
-¿Onigiris?
-Bolas de arroz con alga-le recordó Itachi.
-¿Y que es sashimi?-pregunto Kisame.
-Creí que ya sabias Kisame san…
-Solo te seguía la corriente, no entiendo muy bien los nombres, allá en Australia solo comía pescado frito y camarones sencillos, la verdad.
-Buenas noches señores, ¿Me permiten puedo tomar su orden?-pregunto el mesero a Deidara y a Hidan. Era un joven muchacho como unos 4 años menor que ellos, tenia el cabello negro, una piel muy blanca y rasgos que gritaban que era japonés. Poseía una sonrisa algo falsa.
-Si… Quiero "Bakudan", hum y…
-Buenas noches, bienvenido señor Yokubari, pase por aquí, su mesa ya esta lista-y el anfitrión llevo a Kakuzu Yokubari hacia su mesa.
-¿Qué es esa mierda de Bakudan eh…?-preguntaba Hidan hasta que se quedo con la boca abierta al ver horrorizado a aquel hombre que entraba al restaurante, agarro el menú y oculto su cara rápidamente antes de que lo viera.
-¿Qué te pasa, hum? ¿Quieres algo más?
-¡Ah si…! ¡Quiero esta cosa…! ¡Yakimeshi, si, eso!
-Ok, hum…
Kakuzu afortunadamente no se dio cuenta y siguió hasta su mesa que quedaba como a 6 mesas detrás de donde se encontraban Hidan y Deidara.
-El sashimi son ligeras y delgadas tiras o cortes de algún pez, el Yakimeshi solo es arroz frito con acompañamientos y los dangos son bolitas dulces que pueden venir con una salsa especial, se sirven en brochetas y antes de comer se agradece diciendo: "Itadakimasu"…
-Ok, creo que me tendré que leer bien el menú, je, todo el tiempo que llevo aquí y no había comido más que hamburguesas o pizza…
Itachi sonrió mirando fijamente a Kisame, tenia que controlarse en un lugar publico.
-¿Qué te pasa?-pregunto Kisame al ver que Itachi había cortado la conexión visual con el.
-No debería hacer esto aquí, podrían vernos…-dijo Itachi sintiéndose algo apenado.
Kisame miro con indulgencia al muchacho.
-Bien pensado, no me acordaba de eso.
-Si…-e Itachi volteo y miro sorprendido que Deidara y Hidan estaban ahí también-. No puede ser…
-Necesito ir al baño, hum…-dijo Deidara poniéndose de pie.
-Te acompaño-se apresuro a decir Hidan.
-¿Eh? Ok, hum-y Deidara dejo que Hidan lo acompañara, Hidan fue con el solo para no quedarse solo en la mesa con el riesgo que Kakuzu pudiera verlo y se acercara a el.
Itachi observaba como sus amigos iban juntos al tocador y se preguntaba que rayos sucedía con ambos.
-¿Estas bien? Pareces preocupado Itachi…-noto Kisame.
-Es… Mis amigos están aquí-le dijo el muchacho.
-¿En serio? ¿Quieres que nos vayamos?
-No, por favor, no quiero ser molestia… Ni siquiera se dieron cuenta de que estoy aquí-le dijo Itachi tratando de no hacer un escándalo de eso.
-¿Dónde están?-pregunto Kisame.
-Están sentados en esa mesa, del centro…
-Oh si ya mire… ¡Yokubari!-exclamo Kisame al ver que Kakuzu estaba cenando ahí.
Itachi también pudo notar que en efecto ahí estaba Kakuzu; ¿Qué rayos le pasaba al destino esta noche?
-¿Qué hacemos Kisame san? ¿Nos vamos?
-No… Cielos… Que locura… Vaya… No, calmémonos, no pasa nada. Si nos vamos ahora nos podrán ver más rápido, y si seguimos cenando tal vez ni se de cuenta de que estamos aquí…
-¿Y si llegara el caso de que si?
-Pues decimos que solo es una cena entre tu y yo hablando del trabajo con tu padre… O algo así… digo… Cielos-soltó Kisame riéndose de lo nervioso y estúpido que le resultaba todo.
-Eh… Si lo dices…
Y Hidan y Deidara volvieron del tocador.
-Hidan… Quería decirte… ¿Podrías quitarte el menú de la cabeza por favor, hum?
-Eh ¿Por qué? lo estoy viendo…
-Ya ordenaste, hum.
-Eh si…-y lentamente se lo quito. (Y la verdad ni le servía, no podía taparse por detrás, su cabello claro casi único por esos rumbos lo delataría de inmediato)
-Hidan quería pedirte que… Bueno mañana iré con mis padres y me gustaría que fueras conmigo, hum.
-¿Eh, con tus padres?-se quedo algo perplejo-. No gracias niño rico, no me gusta mucho socializar con padres y gente adulta-le dijo Hidan empezando a jugar ansiosamente con las servilletas y los palillos con los que comería.
-Hum… Ok, lo entiendo, hum-aunque Deidara no pudo evitar decepcionarse un poco.
-Si…
Y el mesero llego con sus platillos.
-Aquí tienen. Esta botella de sake viene por parte de un comensal-les dijo el muchacho dejándoles una larga botella de sake junto con los platillos.
-¿En serio, hum? ¿Nos podrías decir de que mesa, hum?-pregunto curioso el muchacho.
-El comensal de aquella mesa señor-y le apunto con la mirada justo donde se encontraba Kakuzu más sin embargo Kakuzu no se dio cuenta ya que estaba revisando su celular. También Hidan estaba demasiado ocupado jugando ansiosamente con los palitos para escuchar que alguien más les había enviado esa botella.
-Ok, gracias, hum, supongo que iré a agradecerle al final de mi cena, hum…
Y así continuo la cena, hasta que:
-Kisame san ¿Vas a quedarte para el postre?
-Si, ya estamos aquí, tengo que probar esos… ¿Cómo dijiste que se llamaban?
-Dangos-respondió Itachi.
-Si, esos.
-Me encanta esta comida, hum, es tan artística ¿no lo crees Hidan?
-Si, si es… Está bien… Como digas-dijo Hidan terminando su Yakimeshi.
-Oh si, tengo que ir a agradecerle a la amable persona que nos invito el sake, hum-dijo Deidara levantándose y empezando a caminar-¿vienes Hidan?
[Como que Deidara se la esta creyendo mucho de romance con lo de Hidan, ¿no?]
-¿Eh?-y cuando menos se dio cuenta miro que Deidara estaba delante de Kakuzu-. Mierda…
-Mira Itachi-y Kisame le señalo la mesa de Kakuzu a donde se había acercado Deidara y a la que también se dirigía un Hidan con una postura amenazante.
-Oh no… No, Hidan…-musito Itachi rezando para que no pasara una tontería.
-Espera Itachi…-le alcanzo a detener Kisame.
-Buenas noches, ¿usted fue el que envió la botella de sake a nuestra mesa, hum?-pregunto Deidara al llegar al frente de Kakuzu.
-Así es.
-Muchas gracias entonces, mi nombre es Mingei Deidara, mucho gusto, hum-y el rubio le tendió la mano.
-Yokubari Kakuzu, es un placer-respondió Kakuzu con voz grave y a la vez tan suave, de igual manera le estrecho la mano.
-¿Lo he visto antes, hum?
-No lo creo muchacho, soy un hombre de negocios muy ocupado-le dijo Kakuzu mirándolo inquisitoriamente.
-Oh entonces tal vez si, verá mi padre es dueño de algunas empresas importantes de la ciudad, hum-confeso Deidara.
-¿Ah si…?
Y Hidan ya estaba a unos pasos de llegar a la mesa pero de pronto se quedo quieto pensando en que llegar y gritar lo serviría de nada… Su instinto destructivo volvía a el en un momento no muy apropiado, tenía que hacer algo más…
-¡HIDAN!-gritaron Itachi, Deidara y Kakuzu al unísono. Todos los demás comensales estaban aterrados al ver tal espectáculo.
Hidan había saltado sobre la mesa de Kakuzu pateando y tumbado todo lo que podía hacia Kakuzu, dejándolo empapado y totalmente sucio por los condimentos, sobras de comida y bebidas.
-¡BÁJATE DE AHÍ HIDAN, HUM…!-le grito Deidara tratando de sujetarlo. Se le había olvidado como podía comportarse Hidan. Estaba más que muerto de la vergüenza.
Kakuzu se levanto de su asiento y ágilmente agarro a Hidan.
-¡SUÉLTAME BASTARDO…! ¡ESTO ES POCO DE LO QUE TE MERECES IDIOTA…! ¡SUÉLTAME…!-gritaba Hidan sin parar y sacudirse-¡SUÉLTAME BASTARDO…!
Deidara se quedo un momento mirando confuso a Hidan y a Kakuzu y por fin entro en la cuenta…
-Usted…-musito el rubio; Deidara le dio un fuerte bofetón a Kakuzu haciendo que soltara a Hidan.
Hidan cayó al suelo y se puso de pie rápidamente. Kakuzu no dijo nada, miro fugazmente a Hidan y salió de ahí casi corriendo dejándole una tarjeta de crédito al mesero para desaparecerse de ahí lo más pronto posible.
-¿Estas bien Hidan? ¡No debiste hacer eso idiota, hum! ¡Debiste haberme dicho que era el…!-le reclamo Deidara tratando de calmar a Hidan que estaba completamente alterado.
-¿Están bien?-pregunto Itachi acercándose a ellos.
-¿Itachi?-se extraño Deidara.
[Mientras tanto]
-¡Y eso es lo que harás Nagato…!-y Yahiko termino de dar su plan.
-¿¡Eh? ¿Lo dices en serio?-Nagato estaba con los ojos como platos.
-¡Piénsalo, es una perfecta oportunidad y será algo inolvidable! ¡Es único Nagato, lo tienes que hacer…!
-¿Y necesariamente tengo que hacerme…?
-¡Claro tonto, ese es uno de los principales medios!-le refuto Yahiko dándole unas palmadas en la espalda.
-Pero…
-¡No te preocupes, confía en mi, yo mismo lo hare…!
-Pero…
-¡Mira mañana por la tarde pásate a esta dirección y comenzaremos!-y le empezó a decir tal dirección.
Nagato: Eh… O_o!
-No estoy muy seguro Yahiko…
-¡Te lo digo, este plan es sensacional, será único y te lo prometo, lo juro, todo saldrá bien, te lo prometo…!
Nagato no sabía si acceder a la loca idea de Yahiko o ignorarlo.
-¿Crees que Jiraiya nos vaya a decir algo al respecto?-indago Nagato aun temeroso.
-¡Te apuesto a que se alegraría y hasta nos apoyaría con esto!-le respondió el muchacho de ojos azules.
-Lo llamaré mañana…-musito Nagato.
-¡Ay Nagato, ya deja de ponerte obstáculos, no pasa nada!
-Pero…
-¿¡O quieres quedarte así para siempre?
-Claro que no…
-Entonces ya dejemos de estar discutiendo, ya estamos…-y Yahiko le tendió la mano.
-D-de acuerdo…-y Nagato le estrecho la mano.
-¡OK!
-Creo que es hora de irnos, tengo que ir temprano a la escuela mañana-le dijo Nagato.
-¿En que prepa te inscribiste?-pregunto Yahiko curioso.
-En la preparatoria #799-contesto Nagato-. Solo voy a unas cuantas clases-le informo el pelirrojo.
-Órale… Y… ¿Piensas regresar a la escuela con nosotros cuando todo esto pase?-le pregunto Yahiko poniéndose algo serio.
-No… No lo se… Me tengo que ir…
-Si… entonces te espero mañana allá ¿verdad?-le dijo Yahiko sonriendo.
-Si hasta mañana…-y Nagato le devolvió la sonrisa lentamente y se dispuso a irse con un peso menos en su alma y un nuevo rayo de esperanza en el horizonte, eso esperaba con toda su alma...
[Mientras tanto]
Los meseros se encontraban limpiando el desastre que Hidan había dejado.
-¿Qué estas haciendo aquí, hum?-pregunto Deidara con algo de hostilidad a Itachi mientras le ayudaba a Hidan a limpiarse un poco.
-Vine a cenar obviamente-respondió Itachi algo ofendido-¿Estas bien Hidan? No debiste hacer…
-Ok, Hidan será mejor que nos vayamos, hum-le interrumpió Deidara con toda la intención de sonar descortés.
Itachi noto con tristeza y algo de fastidio, sintió una fría sensación, como sus amigos le ignoraban y alguien más lo noto también…
-Oye ¿Tienes algún problema?-inquirió Kisame mirando a Deidara con toda la intención de intimidarlo.
Deidara miro a Kisame con cierto miedo, no pudo evitar recorrer la gran altura de Kisame con sus ojos y una leve expresión de preocupación se plasmo en sus cejas.
-Claro que… No, claro que no, hum-respondió Deidara inteligentemente al ver que ni de broma debía meterse con aquel tipo de hombre.
-Kisame san, esta bien-murmuro Itachi-. Por favor, necesito hablar con ellos…-le pidió el joven y entonces Kisame se retiro a pagar la cuenta sin dejar de mirar a Deidara.
Itachi quedo solo junto con Deidara y Hidan.
-Se que no debí actuar así contigo Hidan-empezó a decir Itachi mirando a Hidan respectivamente-. Me comporte como un idiota, quería decirte que… Lo siento aunque no sirve de nada en sí.
Hidan miró a Itachi con algo de indiferencia y pasados unos segundos pregunto:
-Solo dime si ese tipo no te hizo lo mismo que a mi me paso…-le dijo Hidan con la mirada puesta en el piso y con una voz fría, afectada y algo vacía.
Itachi se conmociono, sintió más culpabilidad aun; así que Hidan solo se había preocupado.
-No… Claro que no… -le contesto Itachi-. Hidan…
-Ya no te pongas así de sentimental, ahora resultaste un marica más…-soltó Hidan con un deje despectivo-. Lo que nos faltaba…
-Quieres decir que tú… ¿en verdad Hidan?-indago Itachi sorprendido.
-Hidan, no hables así, hum-murmuro Deidara molestándose un poco por tal comentario-. Así que…-y el rubio dirigió su atención a Itachi-¿Tu también ya caíste en ese maldito juego, hum?
-¿A que te refieres?-ignoro Itachi a que se podría estar refiriendo.
-Sabia que algo raro pasaba contigo, sabia que era justo esto, hum-le dijo Deidara cruzando los brazos y con un semblante maduro.
Itachi se ruborizo un poco.
-Aunque debo decirte-agrego Deidara con un tono más relajado y abierto-que hasta para el amor tus gustos son raros, hum…
-¿¡Que es lo que le viste a ese wey…!-se metió Hidan sin poder evitar su naturaleza-¡Tiene cara de pescado, digo…! ¡Por Jashin sama, con toda la pinta parece un tiburón, no mames…!
Itachi se quedo algo, digamos, serio al oír tales comentarios, o sea: ¬¬
-No es por ofender pero, vaya Itachi, hum…
-¡No me digas…!-exclamo Hidan-¡Creo que ya se por que anda con el, me imagino que como esta de alto ha de tener el pi…!
-¡HIDAN!
-OMJ, ok, como se alteran...
Itachi, sin embargo, sonrió al ver que Hidan había olvidado su disgusto y había vuelto a inventar comentarios sin sentido y sin vergüenzas.
-Bien Itachi solo quiero advertirte, prepárate para sufrir mucho, hum-le dijo Deidara.
-¿Eh? ¿Por qué lo dices?
-Por que eso pasara amigo, hum. Ok, cuídate mucho, creo que todos tenemos que irnos, hum…
-Aquí tiene señor-y el mesero de cabello negro y piel muy blanca se acerco al muchacho rubio para devolverle su tarjeta de crédito.
-Oh gracias, perdón por el desastre, realmente agradezco tu ayuda… ¿Cómo te llamas, hum?-pregunto Deidara al mesero.
-Ah sushi…
-No, tu nombre, ¿Cómo te llamas, hum?
-¿Mi nombre…?-musito el mesero quedándose totalmente quieto y de pronto salió huyendo.
-¿Eh, que pedo con ese tipo? ¿Acaso no sabe como se llama?-indago Hidan.
-Creo que es hora de que me vaya-dijo Itachi volteando a ver hacia afuera donde Kisame ya lo esperaba.
-Si, igual nosotros, hum…
-Hasta luego, cuídense los 2, ¿De acuerdo?-les pidió Itachi.
-Si, tú eres el que se tiene que cuidar, hum-le contesto el rubio.
Itachi solo dio un pequeño bufido y dándoles una sonrisa a sus amigos se dispuso a retirarse.
-¿Estas bien?-pregunto Kisame.
-Si, descuida, todo esta bien…
-¡¿En donde has estado!-pregunto Konan al ver que Yahiko llego a casa con la cara lastimada.
-Eh… No es nada, unos tipos querían algo de dinero y no lograron sacarme nada y así-le mintió Yahiko con toda la naturalidad del mundo.
-Por todos los cielos, ven aquí tengo que ver que tan grave es eso…-y la chica examino las heridas.
-No, déjalo, estoy bien, yo me curare ahorita, tengo mucho sueño ¿sabes? Me voy a acostar…
-¿Eh? ¿No vas a cenar?
-No, en verdad tengo mucho sueño Konan-y Yahiko se fue directo a su cuarto.
Konan se quedo perpleja; se quedo pensando en que rayos pasaría en verdad (no le había creído del todo a Yahiko).
Kisame e Itachi iban rumbo a la casa del último; ya era tarde.
-Itachi, quiero preguntarte algo-dijo de pronto Kisame al ver que el ambiente iba muy callado.
-¿Si?
-¿Te incomodo lo que hice en el restaurante? Quiero decir, ¿te molesto que me entrometiera entre tu amigo y tu?
-Eh… No… Para nada…Pero debo decir que me asuste un poco-dijo Itachi algo tímido.
-Lo siento, no podía dejar que te hablaran de ese modo, aún si son tus amigos-le confeso Kisame sin dejar de mirar el camino.
Los ojos de Itachi se iluminaron y todo su interior se emocionaba; en verdad Kisame se interesaba por su persona, su ambiente, su bienestar.
-¿En verdad…? Gra-gracias, no tienes nada de que preocuparte…-le dijo Itachi.
-Je, verás, me preocupa el hecho de que eres el tipo de persona que por no crear conflictos dejas que los demás te lleguen a subestimar o algo más…
Y Auch, Itachi se puso a analizar bien las cosas; Kisame no tenía ni un mes completo conociéndolo pero parece que había entrado en su vida desde hace ya varios años atrás.
-Por eso es que metí la cara-siguió diciendo Kisame-. Discúlpame…
-No, descuida…-le dijo Itachi sintiéndose algo débil como persona.
Y de nuevo el silencio reino en el auto. Y finalmente llegaron a la casa de la familia Uchiha.
-Cuídate mucho…
-Tu también…
-Duerme bien por favor-le dijo Itachi.
-Ahora si lo hare-le contesto Kisame- ¿te podre ver mañana?
-No lo se…
-Bueno, supongo que al menos te llamare-dijo Kisame-. Buenas noches…
-Si, buenas noches-e Itachi acerco su cara a la de su amante y aun sin dejar atrás su particular modo tímido se propuso a juntar suavemente sus labios sobre los de Kisame. Kisame coloco sus manos sobre la espalda de Itachi deslizándose lentamente hacia…
E Itachi se aparto de el sintiendo un enorme calor y pudor.
-Kisame san…
-P-perdón si te incomode-se disculpo Kisame apenado aunque en el fondo se había emocionado de más.
-No, no… Es solo que… No me lo esperaba-explico Itachi-. Bien… Nos vemos luego, cuídate…
-Y lo seguiré diciendo, ¡debiste habérmelo dicho, hum!-espeto Deidara conduciendo.
-¡NO QUERÍA DECÍRTELO, QUE MIERDA…!-le contesto Hidan con los brazos cruzados.
-Pero hubiera sido mejor a ver hecho tal escándalo, hum-le dijo el muchacho rubio.
Hidan, como raras veces ocurría, se quedo callado. No sabia si seguir discutiendo (por que aun tenia mucho de que quejarse) pero le llego la culpa (si la culpa); Deidara se había esforzado por llevarlo y pasar un rato diferente junto con el y el para colmo se comporto como siempre…
-Discúlpame…-murmuro Hidan. Deidara no lo pudo escuchar.
Deidara acelero la velocidad.
-¿Por qué vas tan rápido?-pregunto Hidan tratando de lucir despreocupado.
-Ya quiero llegar a dormir, hum.
-Si quieres déjame aquí, yo puedo irme a mi casa solo y tú te puedes largar a dormir-le dijo Hidan.
-Claro que no, dormiré contigo, hum-le comunico el rubio.
-¿¡Eh?
-Solo dormiré hum. Estoy muy cansado, además no quisiera dejarte solo después de lo que paso en el restaurante, hum-le dijo Deidara.
El semblante de Hidan se torno un poco más serio.
-Esta bien…
-Maldita sea… Maldita sea…-decía Kakuzu mirándose al espejo mientras se quitaba su camisa y saco que estaban completamente sucios y mojados por el ataque de Hidan.
¿Qué rayos ocurría con el? ¿¡Por que perdía su tiempo de esa manera…! ¿¡Por que se molestaba tanto? ¿¡Que le costaba gastar cierta cantidad de dinero para irse a conseguir a otro…! Cualquiera pudiera servirle para desahogarse, eso era obvio, pero su cabeza, su cabeza no lo dejaba en paz, una maldita y estúpida desesperación y frustración; "¿¡Y ahora que? ¿No es maravilloso…? Ahora ni siquiera un simple juego por la noche me serviría para estar tranquilo…" pensó el hombre. Maldecía, maldecía en verdad su maldita fortuna…
Kakuzu se dispuso a darse un baño. A pesar de que el agua relajaba su cuerpo y todo el ambiente irradiaba tranquilidad se sentía demasiado ansioso, la locura parecía invadirlo; le parecía ver el rostro arrogante y retador de aquel muchacho reflejado en el agua.
Tenía que hacer algo, pero ya, era urgente volver a tener cerca a Hidan, la ansiedad y la frustración, la impotencia le consumía las entrañas; recordaba su suave y blanca piel, sus ojos, su aroma, su cabello, su cuerpo… El pulso de Kakuzu aumentaba conforme visualizaba con más detenimiento cada detalle de Hidan…
-Hidan, ¿ya te tomaste tu medicina?-pregunto Deidara mientras se terminaba de poner su pijama.
-Si, ya. No mames Deidara, ¿Por qué usas esa mierda de ropa? Vas a dormir no vas a un desfile de modas-le dijo Hidan.
-Ya Hidan, solo es una pijama, no te vas a dormir desnudo ¿verdad, hum?
-Pues si… Solo por ti no me quito la maldita trusa…
Deidara soltó una débil risa y se acerco a Hidan.
-¿Qué traes?-inquirió Hidan-. No me digas que te pusiste sentimental, por Jashin sama…
-No, es solo que, hum…
-Ya vas a empezar jotito cursi…
Deidara empezó a acariciar la fuerte y ancha espalda de Hidan, Hidan solo se mantuvo en silencio (cerro los ojos lentamente). El rubio prosiguió a besar suavemente el cuello del otro.
-Ya para, es suficiente-le corto Hidan apartándose de el. La sensación de incomodidad y sus horribles recuerdos le hicieron apartarse para no seguir atormentándose. No podía hacer ni meterse (ni de broma) en ese ámbito por esa noche; la imagen de aquel bastardo, la cara de Kakuzu estaba plasmada en su mente, no lo dejaba en paz.
Deidara miro directo el rostro de Hidan.
-¿Es por lo que paso hace rato, cierto?-pregunto Deidara poniéndose totalmente serio y apagando por completo su libido.
-¡CLARO QUE NO…! ¡Además tu mismo dijiste que solo ibas a dormir, nada más…!
Deidara dio un profundo suspiro con un aire evidente de angustia.
-Será mejor que durmamos ya, hum.
Y ahí quedo el asunto.
Ok, esto es todo, la verdad no tuve ganas en este capitulo, esta semana es la semana pre-exámenes así que ando medio ocupada T_T. Bueno espero que les haya gustado, entretenido, etc. Etc. Y si no les gusto... XD mejor no digo nada, ya estoy como iCarly con el publico... XD
¡MUCHAS GRACIAS POR LEER, HASTA LA PRÓXIMA, DEJEN SUS COMENTARIOS!
Atte. Levita Hatake
