Real fantasy

Hola, hola!, Como va?, les dejo por aquí a la velocidad de la luz una mini historia nueva, espero que les guste!.

Les dejo aquí la primera parte de esta historia, como siempre los VegeBul, me quedan largos, jajaja…

Les comento, sin bien no es capitulo así super fuerte, tiene su toque de picardia, es por eso que pido leer con discreción, solo aviso no mas!

Espero que les guste! Espero sus comentarios, opiniones, análisis o lo que sea!, jejeje.

Las quiero

Luxia


Vegeta

Soy un hombre de gustos simples, nunca fui complicado para nada, todos en mi familia lo saben.

O eso creí...

Jamás fui ostentoso ni soberbio, todo lo que tengo lo he ganado por mi mismo. Sabiendo muy bien, que podía ser lo que yo quiera y aún así, me conforme con esto.

Mis padres fueron herederos de una inmensa fortuna, por lo cual, será mía en el futuro, ellos me dieron lo mejor, no lo niego, sin embargo, mis valores jamás me permitieron usar un solo centavo de todo aquello.

Fui a una escuela pública por elección y pagué mis estudios universitarios con mi trabajo y esfuerzo.

Me despertaba día a día al alba y regresaba a mi pequeño y humilde departamento al anochecer.

Si, todos se burlaban de mi, ser propietario de inmensas mansiones, de empresas y autos y sin embargo todo lo que tengo, fue porque lo gane yo solo y eso me hace sentir orgulloso de mi mismo.

Mis padres siempre se quejaban, por mi ropa, mi auto, mi morada, hasta incluso de mis novias, aún así, jamás hice nada que odiara para darles el gusto a ellos. Soy demasiado independiente y amo serlo.

A los 15 años me fui de mi casa, busque un trabajo decente lavando autos y comencé mi vida autónoma.

Jamás les pedí un solo centavo a mi familia y a pesar de que ellos intentaron darme dinero, jamás lo acepte. A pesar de ser joven y tener solo 22 años, mi vida es como la de un adulto y a veces me aburre.

Es por eso, que decidí tomar este juego en mis manos, jamás creí que caería de esta manera.

He caído… casi en lo más profundo de todo y fue por culpa de una mujer…

[...]

Mis relaciones con las mujeres eran simples. He tenido varias novias, chicas humildes y sencillas que me querían y aceptaban que yo fuera pobre, pero cuando se enteraban de quién era en realidad se volvían locas y comenzaban a pedirme cosas que yo con mi pequeño salario no podía pagar, cuando eso ocurría, me exigían buscar a mi familia, pero al darles mi respuesta negativa, automáticamente me dejaban.

Todas eran interesadas, solo querían mi dinero y yo sufría en silencio. Tanto, que un día decidí que se terminaría aquello para siempre.

Jure no enamorarme nunca más y darles el gusto, pero solo a las mujeres que quieren dinero de verdad.

Suena extraño, pero fue una decisión, no volvería a tener pareja, las mujeres solo querían mi dinero, así que yo se lo daría, pero sólo a aquellas que realmente lo quieran y no me digan te amo para conseguirlo.

Sonaba a un buen plan, sonaba perfecto, buscar prostitutas, pagar por sexo, satisfacer sus ambiciones y yo no tener problemas de sentimientos nunca más.

Es por eso, que desde que mi última novia se fue con mi hermano, porque él sí gastaba el dinero de mi familia, tomé aquella peculiar decisión.

No se si era la correcta o la mejor, pero por lo menos no sufriría nunca más… o eso pensé.

[…]

Las vacaciones de un nuevo año comenzaron y como siempre, ocupo mi tiempo libre yendo a la calle en busca de aquel consuelo físico que solo una mujer me puede dar, una mujer de una noche, eso es lo que necesito y ya… El amor es basura y ellas no fingen, por eso las quiero.

A pesar de saber que esto me hace sentir vacío y complejo, acepto mi vida y no hay nadie que me pueda hacer cambiar de opinión.

Sin embargo no estoy solo, mi querido compañero Kyabe está conmigo. Él es un muchacho que aún está en la universidad, pero como está a punto de recibirse, a veces viene conmigo y aprende un poco de la profesión, me gusta guiarlo, es un buen chico. Quizás, si mi hermano no me odiara tanto por ser como soy, hubiese tenido una relación igual a la que tengo con Kyabe.

El mocoso es dos años menor, pero es una sabandija. Le gustan las mujeres como los dulces y se convirtió en mi compañero de aventuras. Ambos somos iguales, odiamos el amor y adoptamos esta clase de vida para mantenernos desestresados, si queremos compañía afectuosa y respeto mutuo, nos tenemos el uno al otro, si fuéramos homosexuales sería más fácil, pero nos gustan demasiado las mujeres, así que ese campo lo buscamos afuera.

Jamás en mi vida imaginé que aquella noche, en la cual llegó con una idea nueva, mi vida cambiaría para siempre y de la peor manera…

-Prostíbulo?...

-Si!, un lugar donde hay mujeres, muchas y tu puedes elegir la que quieras!. Hay de todo, sadomasoquismo, juguetes sexuales, transexuales, tríos… de todo!, en ese lugar se cumplen todas las fantasías! Se llama "Real fantasy"...

-Olvídalo!, con las de la calle estamos bien!, no arruines nuestra diversión!

-Vamos Vegeta, no seas tan anticuado!, vayamos, echemos un vistazo y si no nos gusta, nos vamos!... Hay de todo en ese lugar, quizás algo que te interese!... dime, no tienes alguna fantasía que te gustaría cumplir?

Recuerdo mirar la calle y dejar salir una sonrisa involuntaria. Si, había algo que siempre quise, pero nunca me anime por mi trabajo…

No me pareció tan mala idea… si en la vida real no podía hacer eso… quien decía que una fantasía estaba prohibida?...


Bulma.

Cada día que pasa se hace más difícil toda esta situación, ya no se puede controlar. Siento que muero a cada instante y es todo por culpa de la realidad, pues cuando esto era una fantasía, era hermoso, pero desde el día que se volvió real, se vino todo abajo.

Me llamo Bulma Brief y si me lo permiten, les contare una triste historia, ojo, no hay que confundirnos, no es una historia de amor y romance, al contrario es una historia de lujuria y pasión.

De esas que si eres una chica pura y decente te haría sonrojar, pero como no lo soy, esto no es nada para mi.

No soy pura, ni soy decente, todo lo contrario. Soy una prostituta de roles… Sabes que es eso?, pues es muy simple, cumplo la fantasía de los hombres adoptando el rol que más deseen, cualquiera está bien para mi.

Tengo mi armario lleno de trajes eróticos, los cuales uso en la intimidad. Cada hombre que llega a mi habitación, debe abrir las puertas del armario y elegir con que se quiere acostar, yo solo me visto y hago todo lo que se me pide, siempre fue sencillo, siempre fue fácil, hasta que un día… un hombre en especial me pidió un disfraz muy peculiar…

Antes de llegar a eso, les contare un poco sobre mi vida. Vivo en un prostíbulo desde que nací. Mi madre era una prostituta S.M*, pero antes de eso, era una buena chica, pura e inocente como las que mencione antes, pero por una broma del destino, fue abandonada en el altar. El hombre de su vida la dejó por otra mujer y eso la destruyó por completo. Nunca pudo recuperarse de su perdida y decidió que no valía nada, solo dinero por placer y cuando la lastimaban en la intimidad, ella sentía que lo merecía.

Una noche conoció a un hombre egoísta y muy despiadado que no quiso cuidarse… El resultado de esa irresponsabilidad, fui yo.

Ese hombre jamás volvió y nunca se hizo cargo ni de mi, ni de mi madre, pero a ella pareció no importarle.

Fue entonces que crecí rodeada de mujeres de la vida, a las que llamo "Madrinas", que se alimentan y pagan sus cosas, con el dinero que ganan usando sus cuerpos.

Las vi desde pequeña realizar aquel trabajo y con el tiempo me di cuenta lo fácil que era aquello.

Los hombres son animales en celo y muy fácil de manipular, ellos harían cualquier cosa por un cuerpo hermoso y femenino y así fue que aprendí que podía tener el mundo en mis manos con solo mover mis caderas… pero, no era eso lo que yo quería.

Mi madre murió de una enfermedad sexual cuando yo tenía 13 años, eso me hizo dar cuenta que no podía vivir en aquel prostíbulo para siempre, entonces fue así que comencé mi negocio, pensando en mi futuro, para que cuando vaya a la universidad, tenga dinero suficiente y jamás volver a ejercer aquella profesión, pero mientras, debía trabajar duro y ganarme cada centavo.

Mis planes eran concretos, trabajar hasta tener suficiente dinero y luego irme lejos, no parecía complicado, pero supongo que mi meta de verdad fue afectada con la realidad… Por culpa de algo tan simple y estúpido… Algo patético… algo que jamás incluí en mis planes….


-Bienvenidos a "Real fantasy"!, donde los sueños se vuelven realidad!

Una hermosa joven de cabello rojo les dio una cálida bienvenida a los dos hombres que entraban al lugar. La mujer llamada Lía, era hermosa a los ojos de cualquier hombre y supo enseguida que el más joven de los dos estaba completamente emocionado.

Se acercó a ellos y los invito a pasar al lobby del lugar. El espacio era de color azul marino, contaba con amplios sillones de color rojos de terciopelo, que estaban rodeados de puertas con números y una cortina. En la esquina derecha, había un pequeño mostrador, que al parecer, el hombre dormido, tomaba el dinero de los visitantes y les daba los turnos para hacer realidad sus más profundas fantasías.

La chica se retiró pasando la cortina de seda de color verde y regresó enseguida con una bandeja y dos vasos llenos de licor.

Se sentó en un de los sillones y dejó la bandeja sobre una pequeña mesita que se encontraba delante de ellos.

La chica sonrió de manera dulce y amable, cruzó sus piernas dejando ver sus hermosas extremidades cubiertas por medias de red que le llegaban hasta el muslo y entregó las copas.

-Díganme caballos… que están buscando?

Kyabe fue el primero en hablar, pues Vegeta estaba serio, con los brazos cruzados demasiado negado a aquella situación. Por eso, dejó que el más joven se exprese libremente.

-Yo quiero estar con dos mujeres!

La chica sonrió de nuevo y se puso de pie, se sentó junto al joven y apoyó su mano en su entrepierna.

-Dime cariño… cómo quieres a esas dos mujeres?

El joven bajó la mirada y vio el corset negro de la chica, que dejaba ver sus enormes senos.

-Quiero que tengan los senos grandes!... y que se toquen entre ellas también… No me importa el color de cabello ni su contextura… solo las quiero penetrar hasta cansarme a las dos juntas!

-Eres un hombre que sabe lo que quiere… muy bien mi cielo, la tarifa de dos horas es de 400 yenes, pero si quieres puedes pedir tiempo libre y pagas 1000 yenes… te puedes ir cuando quieras…

Kyabe sonrió complacido.

-Definitivamente quiero tiempo libre!

Vegeta abrió los ojos sorprendido, no podía creer lo caro que salía estar en aquel lugar.

-Kyabe!, estas loco?, 1000 yenes es una fortuna!

El joven de cabello negro se giró molesto.

-Son dos mujeres Vegeta!, lo pagaré sin ningún problema!... No me arruines la noche!... -El chico se giró y miró de nuevo a la pelirroja. -Tu me gustas… puedo elegirte como una de las chicas?.

La joven sonrió y susurro en el oído del chico.

-Por supuesto, buscaré a mi compañera… Quieres algo más?, algún juguete… látigos o algo?

-Quiero esposas… no me gusta el sado, pero si las quiero atar!

-Bien, entonces ve a la puerta número 5 y ponte cómodo, llegaremos juntas en unos minutos… Pasa por el mostrador y pagale a Piccolo, él te anotara…

La chica se puso de pie y volvió a salir del lugar por la cortina verde. Kyabe se puso de pie, pero Vegeta tomó su mano.

-Estas loco?. Es mucho dinero!, vámonos de aquí, las putas de la calle no cobran más de 100 yenes!... Esto es un robo!

Kyabe se giró y suspiro.

-Mira, si tu quieres, vete!... yo me quedaré!... Si no me gusta, no volveré a este lugar, pero si es lo que yo deseo, trabajaré el doble para volver!... Quédate aquí a tomar y espérame, pero no prometo volver rápido!

Kyabe se acercó rápidamente al hombre de cabello verde, llamado Piccolo, este le sonrió con picardía y tomó el dinero del chico. El pelinegro sonrió alegre y se metió rápidamente por la puerta número 5.

Vegeta lo vio alejarse y desaparecer. Suspiro pesado y se puso de pie, él no gastaría tanto dinero en una prostituta, ni por una, ni por 2, así fuera la mejor en la cama, no lo haría.

Se giró decidido a marcharse, pero se detuvo abruptamente cuando escucho una voz hermosa que se acercaba al mostrador del hombre peliverde.

-Piccolo… Donde está Lía?, mi disfraz de enfermera se descoció de nuevo… El imbécil que se fue hace 4 horas, le rompió todos los botones!

-B.B, Lía estará ocupada ahora.. tiene clientes…

-Y qué hago?, no puedo tener el traje así!... si el próximo quiere una enfermera no puedo presentarme con el uniforme todo roto…

La joven suspiro enojada y se giró. Levantó la mirada y vio a un hombre de cabello negro que la observaba intensamente.

Sonrió pícaramente y miró a Piccolo.

-Él es el cliente de Lía?

-No, es el acompañante, el chico está en la 5.

-Un trió, mira que bien…

Vegeta sintió su cuerpo temblar al ver a la chica de cabello azul que lo miraba tan coquetamente. Dio un paso adelante y tragó con fuerza.

-Tu…

La peliazul sonrió y se acercó al joven.

-Yo que?... Necesitas algo?...

El pelinegro sintió su cuerpo arder. La chica estaba vestida con una minifalda de colegiala muy corta que dejaba ver sus glúteos y una camisa atada en su cintura que dejaba ver su abdomen y su ombligo, de color blanco semitransparente. Los zapatos de estudiante color marrón y su cabello atado con dos coletas una en cada lado de su rostro. No tenía ni una pizca de maquillaje, lo que la hacía ver hermosa y natural.

Era una vista extremadamente agradable para el pervertido que Vegeta llevaba escondido.

-Estas… estas disponible?...

La chica se acercó y puso su dedo índice en su boca de forma inocente.

-Depende de cómo esté tu billetera…

-Está llena…

-Entonces estoy completamente libre…

Piccolo sonrió, realmente la chica era una terrible tentación con sus disfraces. Miró a Vegeta y repitió los mismo que dijo Lía.

-Son 400 yenes por dos horas o…

Vegeta lo interrumpió abruptamente sin dejar de mirar a la peliazul.

-Que sea tiempo libre…


Lía traspasó las cortinas de color verde con su hermosa compañera de cabello negro. Miró él lobby del lugar y al verlo vacío, miró a Piccolo.

-Acaso el acompañante ya se fue?... Que mal, pensé que podría meterlo con alguna…

El hombre de cabello verde miró a su hermana y sonrió.

-Está en la habitación número dos…

Lía abrió la boca sorprendida y sonrió.

-Interesante… Muy interesante…


Vegeta

La verdad que mi mente estaba en blanco, de verdad estaba dispuesto a pagar todo ese dinero por unas horas de placer?... Sí, absolutamente y definitivamente, lo estaba.

Delante de mis ojos tenía una hembra espectacular y vestida como siempre soñé. Ella tomó mi mano y nos fuimos directamente a la habitación número 2, luego de darle todo mi dinero al hombre del mostrador.

Se acercó a la pared y apretó un botón, nada se prendió, pero ella se quedó tranquila. La mire curioso y como si pudiera leer mi mente, se giró y me sonrió.

-La luz de afuera se prendió… Es para que sepan que estaré ocupada…

Comprendí lo que ocurría, era una especie de señal para posibles clientes. Camine detrás de ella y rápidamente me senté en su cama. Observe el lugar.

Parecía una habitación normal, una cama de dos piezas con sábanas de color blancas, un pequeño escritorio con una laptop y algunos libros, un estante con adornos y un suelo alfombrado.

Delante de la cama había un enorme armario de color marrón con dos puertas, a la derecha una pequeña ventana cerrada, una puerta blanca y un lindo tocador con su silla.

No parecía, pero el lugar era enorme. La vi caminar hacia el armario y me miró con una hermosa sonrisa.

-No se si sabes… pero soy una prostituta de roles… aquí dentro tengo todo tipo de disfraces… puedes mirar dentro y elegir el que quieras… yo me lo pondré y haré lo que tu quieras…

La mire sonriendo, no se porque. Ella era ese tipo de puta, la que cumplía tus fantasías disfrazada. Negué con mi cabeza rápidamente.

-Me gusta lo que tienes puesto…

La vi que volvió a sonreír cálidamente y despacio se acercó a mi. Mi cuerpo comenzó a temblar, de verdad me gustaba esta clase de cosas?... Al sentir mi miembro completamente despierto, descubrí que si.

La veo caminar hacia una mesa de noche y la veo abrir un cajón, en el interior hay condones, está lleno, de muchos colores, toma unos cuantos y los tiende en la cama, al parecer se dio cuenta que no estaré poco tiempo.

Se subió a la cama y puso una pierna en cada lado de mi cuerpo, la sentí cálida y ardiente, jamás dejó de mirarme a los ojos, era hipnótico.

Levante mi cuello y la miré profundamente, se acercó demasiado y con una tierna voz inocente, me susurro al oído.

-Lo siento sensei… no he podido terminar mis tareas… lo siento mucho… como puedo hacer para aprobar la materia?...

Me prendí fuego… maldición, soy un maldito pervertido… Con solo una oración, estoy que exploto.

Su juego me estaba enloqueciendo, la tome de la cintura y la acerque completamente a mi cuerpo, quería destrozar su ropa, pero debía contenerme un poco.

-Eres una niña muy mala… Debo castigarte!...

Puso un rostro inocente y puro, como si de verdad fuera una alumna de secundaria, me estremecí completamente, fue en ese momento que me di cuenta… estaba condenado…


Bulma

Sentí su miembro completamente duro bajó mi cuerpo, tenía la piel caliente y demasiado fuerte. Jamás en mi vida me habían agarrado de esa manera tan gentil, pero lujuriosa.

No sé quién demonios es este tipo, pero con solo rozarme ya me estaba prendiendo totalmente.

Solo le dije unas palabras y comenzó a besarme con tanta pasión, que me dolían los labios.

No suelen besarme en la boca, pues supongo que el ser puta les da asco y evitan tratarme así, sin embargo él no solo me toca con cuidado, si no que me besa y me acaricia como si fuera su novia.

Sin embargo su instinto animal se deja ver, me tira a la cama desesperado y lo veo quitarse la camisa con rapidez.

Por dios, su cuerpo es espectacular, su abdomen marcado, sus músculos, su pecho… Es un adonis tallado a mano.

Sigue besándome mientras toca mis piernas, creo que le gusta mucho el traje. A pesar de estar muy excitado, tiene cuidado con ellas, parece que disfruta tenerlas bajó de él.

-Sensei… que hace?... yo soy una niña virgen…

-Ya no lo serás… es esto o desapruebas... tu eliges…

Lo veo sonreír, creo que es un especie de pervertido que le gustan las colegialas, no se porque demonios me estoy excitando con este personaje, será el karma tal vez?...

Está tocando demasiado profundo, levanta mi falda y frota mi intimidad, me estoy humedeciendo bastante, sus manos son un sueño.

Lo veo besarme descepado mis senos, gracias mamá, heredé lo mejor de ti. Es imparable, me estoy desarmando, me derrite cada vez que pasa su lengua caliente por mi piel, esto es un hombre y me está gustando bastante.

Ya ha jugado mucho conmigo, si no hago algo seré dominada completamente y no soy yo la que debe recibir placer, sino él.

Cambio de roles, es necesario. Lo empujo un poco, gruñe enojado al sacarle mis montes grandes de su boca, pero es importante que comience a sentirme él a mi.

Me pongo de rodillas y lentamente me subo arriba suyo nuevamente, debo tocarlo, complacerlo, hacer que pierda la cabeza, debo conseguir más dinero como sea.

Beso su cuello y lo veo quitarse su pantalón, veremos que tienes ahí que golpea tanto, es hora de que haga valer tu dinero.

Estoy cegada, no puedo casi respirar, su miembro es demasiado grande para mi novia, pero escucharlo gemir y gruñir de esa manera, me encantan.

No puede resistirlo, me levanta de un solo movimiento y me sube su cuerpo, es increíble lo excitado que está y lo mucho que me gusta, jamás pensé que algún día, este personaje me traería tanto placer.

No deja de tocarme, de acariciarme, de besarme, cariño, soy una puta, no hace falta el buen trato….

No se detiene, me hace escapar intensos gemidos involuntarios, por primera vez no estoy fingiendo, no se como lo hace, pero lo hace y me encanta.

Siento sus dedos sobre mi entrada, los mueve como un experto, maldición, estoy cayendo profundamente en sus juegos, pero no puedo dejarme vencer.

Intentó detenerlo con caricias, pero solo me prendo peor, esto es malo, siento que perderé la cabeza en cualquier momento, me siento como una niña y no como la puta profesional que soy…. Esto es malo, muy malo…

Vegeta.

Siento su piel estremecerse, me derrito con cada gemido que sale de su boca. Se que está fingiendo, que lo hace para complacerme, sin embargo, no puedo evitar excitarme más.

Está mujer es demasiado para mi, me está volviendo loco, actúa de verdad como una niña virgen que se prende con mis caricias.

Lo sé, sería muy idiota si pienso que es real, pero no me importa, me está atormentando completamente.

No lo resisto, sus juegos son demasiados provocativos, necesito estar dentro de ella ahora mismo.

La veo sonreír, me está autorizando a entrar, la mujer sabe lo que hace. La recuesto suavemente en la cama, tomó uno de los condones que dejó en la sábanas y me pongo uno, levanto sus piernas y sin pensar un momento más, me deslizo como un adolescente desesperado en su interior.

Es cálida, suave, demasiado para un viejo cazador como yo. Se ve pura, una niña y a pesar de que no soy un pedofilo y jamás tocaría a una niña de verdad, me encanta esta situación.

No puedo dejar de embestirla, escucharla gemir de esa manera me pone frenético, sigue fingiendo, me encanta que lo hagas…

Me levantó un instante y la doy vuelta, tiene un cuerpo angelical, mezcla de lujuria y pureza, me hipnotiza, verla mecerse, chocar contra mi pelvis de forma descarada y brutal, ya no aguanto…

No lo puedo evitar, aprieto su piel dejando marcas rojas y la penetró con fuerza al escucharla gritar.

Me llama "Sensei", me pide más fuerte, ,me está matando, estoy en el paraíso… No puedo resistirlo más, se que dure poco, pero no te preocupes… la noche recién comienzo para nosotros.


Kyabe salió de la habitación con una inmensa sonrisa en sus labios. Suspiro cansado y miró hacia el living del lugar.

Al verlo vacío, se acercó a mostrador y sonrió calmando.

-Oiga… Recuerda el hombre que estaba conmigo?... Sabe si se fue hace mucho?...

Piccolo abrió un ojo y sonrió.

-Él está en la habitación número 2… Hace cuatro horas… Si quieres espéralo en el lobby, puede hacerlo… La bebida aquí es gratis para los clientes habituales…

-Maldito perro… menos mal que no quería… -Kyabe miró a Piccolo y sonrió. -Bueno… aún no somos clientes…

El hombre de cabello verde sonrió ampliamente.

-Yo creo que lo serán…

[…]

-Kyabe… despierta…

El muchacho de 20 años abrió sus ojos despacio y bostezo de forma grotesca. Levantó la mirada y vio por una de las ventanas de lugar, que el sol resplandecía completamente.

Frunció el ceño y miró a Vegeta enojado.

-Maldito perro!... Es de día!... Estuviste toda la noche con una mujer en su cuarto?, menos mal que no quieras!...

Vegeta se sentó en el sillón y miró el suelo. El lugar estaba desierto, algunos hombres salían de las habitaciones, acomodaban sus ropas y se marchaban rápidamente.

Suspiro pesado. Había pasado más de 8 horas con una mujer, descansando brevemente, recargando energías, para luego volver a tener sexo.

Jamás en su vida le había pasado algo similar, estaba loco… completamente.

-Kyabe… Tengo un problema…

-Mira, no te hagas el idiota!... Ahora me invitas a desayunar!. No tengo un centavo!...

Vegeta se giró y miró a los ojos de Kyabe en silencio. Suspiro y aparto su mano.

-Creo que salí de ese cuarto algo enamorado…

El hombre más joven abrió sus ojos alarmante. Se puso de pie, saludo a Piccolo cortésmente y tomó de la mano a Vegeta, arrastrándolo hacia la salida.

Lo empujó por la vereda de la ciudad, en donde la gente ya comenzaba a salir para comenzar sus quehaceres y lo acorralo en una pared, cuando cruzaron la calle.

-Estás loco?, que demonios te pasa?!... Como vas a decir una estupidez tan grande como esa?... Es solo sexo Vegeta!, tu mismo me lo dices siempre…

Vegeta estaba en silencio, él tampoco entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando por su cabeza.

Levantó la mirada y vio hacía él prostíbulo más famoso de la ciudad. Agudizó su sentido y pudo notar la ventana grande, aquella con cortinas naranjas y no pudo evitar sonreír.

La hermosa peliazul miró a través del cristal y vio en la calle al hombre que la había llenado de placer toda la noche.

Apretó su puño con odio y con total indiferencia, cerró rápidamente la cortina, pidiéndole al universo, no volver a verlo jamás.

Vegeta sonrió nuevamente, miró a Kyabe y trato de sonar calmado.

-Solo era una broma… necesito dormir…

Kyabe miró a los ojos negros de Vegeta y suspiró calmado, de verdad se había asustado, lo peor que le podía pasar a un hombre, era enamorarse de una puta.

Levantó su brazo y apretó el cuello de Vegeta sonriente.

-Vamos a desayunar… festejemos que tuvimos la mejor noche… Quiero que me cuentes todo!

-Olvídalo.. los caballeros no cuentan sus aventuras privadas…

-Vamos, eso es cuando se trata de una dama, está era una puta!... A las putas no le importa nada de eso!... Yo si te contare todo!

Vegeta miró el suelo y sonrió. Era cierto, aquella mujer era una puta, una mujer cualquiera, sin embargo, se había apoderado de todo sus sentidos por completo.

Decidió quedar en silencio y caminar hacía una cafetería, escuchando la historia que su amigo le contaba.

[...]

Bulma miró el suelo enojada. El agua recorría su piel, mientras el jabón intentaba quitar el olor especial que ese hombre había dejado en su cuerpo.

Miró con rabia su mano y pensó unos cuantos minutos lo que había pasado. El hombre la había embestido toda la noche y al irse, tomó su mano y la beso como un caballero.

Que clase de idiota trata a una puta como a una dama?... Un imbécil, no había duda.

-Debo olvidarme de esto… Si vuelve, me negare, le diré que estoy ocupada… No puedo volver a bajar la guardia… mi futuro está en riesgo…

La hermosa mujer de cabello azul tomó su esponja y con brusquedad, frotó su mano, lo único que quería , era quitar aquel recuerdo de su mente.


-Maldita sea!...

Vegeta golpeó la pared con odio. Ya era la sexta vez que iba al prostíbulo y la luz de la habitación 2, estaba encendida.

No importaba la hora, ni el momento, ni él día, ella siempre estaba ocupada. Kyabe lo observaba completamente irritado.

Cada vez que Vegeta veía a su niña de disfraces ocupada, se enojaba y lo obligaba a salir del lugar.

Él si quería quedarse, pero Vegeta no lo dejaba. Lo arrastraba hacia un bar y bebían hasta el amanecer, completamente enojados y frustrados.

Esto ya era demasiado extraño, Vegeta tenía un comportamiento anormal para Kyabe.

Dos semanas y no había podido estar con ninguna mujer por culpa de su compañero, algo estaba mal.

-Vegeta, ya deja eso!. Vamos a la calle… Pronto terminan las vacaciones, debemos volver a nuestra vida!. No podemos perder el tiempo aquí!

-No!... Yo quiero verla a ella!...

-Está bien, intentémoslo una vez más, pero si está ocupada, toma otra mujer, son todas iguales!

Vegeta levantó la mirada enojada y gruñó con odio.

-Ella no es igual a las demás…

Ambos hombres volvieron a entrar al "Real Fantasy". Vegeta comenzó a respirar con profundidad, al ver a un hombre salir de la habitación número 2 y que la luz se apagaba.

Se acercó al mostrador y puso 1000 yenes rápidamente.

-Quiero la dos….

Piccolo miró al hombre y sonrió.

-Está ocupada…

-La luz está apagada!...

-Ella ya tiene un cliente programado…

Vegeta apretó los dientes con odio. Él quería a su pequeña colegiala como sea. Suspiro pesadamente y trato de hablar, pero la hermosa mujer de cabello azul lo interrumpió.

-Está bien Piccolo… me han cancelado recién… Estoy… -La chica suspiró nerviosa y ansiosa. -Estoy libre…

Vegeta se giró y sonrió completamente. Se olvidó completamente de todo, de su enojo, del tiempo que la fue a buscar y no la pudo tener, de los hombres que salían de su cuarto, de todo.

Tenía de nuevo a la hermosa mujer de cabello azul y era todo lo que le importaba.

[…]

Bulma sentía su corazón arder. Otra vez venía por ella aquel hombre y a pesar de que se había negado completamente, no podía resistirlo más.

Decidió darle a su cuerpo uno noche de placer egoísta, en donde ella podía gozar tranquila y sentir unos fuertes orgasmos.

Pero sería la última, se lo había jurado….


Vegeta salió del cuarto de la mujer de cabello azul con su corazón ardiendo, su cuerpo temblando, su piel erizada y una inmensa sonrisa.

Vio a Kyabe sentado en el sillón, dormido y suspiro. Estaba mal, muy mal, pero cada vez que sus manos tenían el privilegio de tocar a esa hembra, se moría una parte de su razonabilidad.

Despertó a su eterno compañero y sonrió.

-Vamos… Esta fue la última vez… lo prometo…

El muchacho miró fijo a los ojos a su amigo y lo entendió. Sería la última vez, hablaba en serio y conocía muy bien la razón… de verdad su amigo se había enamorado de aquella mujer.

Se puso de pie, saludaron a Piccolo amigablemente y se despidieron de aquel bendito y maldito lugar.

Cumplir las fantasías a veces es hermoso… pero a veces puede ser una realidad amarga y dolorosa.

Ambos se miraron, ya fuera del prostíbulo y suspiraron. Kyabe susurro.

-Listo para comenzar en tu nuevo trabajo?…

Vegeta se giró, miró la ventana de la hermosa mujer de cabello azul y recordando la promesa que le hizo de no volver por allí, suspiro derrotado.

-Listo para seguir adelante… como siempre…

Caminaron en silencio, algo se había roto dentro de Vegeta, pero lo mejor era no tocar jamás ese tema…


2 mese después….

Vegeta bajó del autobús y miró hacia adelante. Las puertas inmensas de su nuevo trabajo estaban abiertas y lo esperaban con entusiasmo.

Camino un poco nervioso, jamás pensó que estar vestido de aquella manera lo haría sentir tan avergonzado.

Pues, su humilde traje, no encajaba para nada con aquel lugar lleno de lujosos pasillos y delicadas decoraciones.

Aún así, él no cambiaría su forma jamás, él era así y punto. Suspiro tranquilo y se introdujo rápidamente dentro de aquella institución, en donde de ahora en adelante, él llevaría a cabo su trabajo.

Camino por los pasillos observando lujoso edificio, bien cuidado, lleno de lujos y fue directo a la oficina de su nuevo jefe.

Se acomodo su pequeña corbata morada, aquella que había comprado hacía años y toco la puerta.

-Adelante!...

La voz de un hombre le dio permiso para entrar a aquel espacio pequeño pero bien lujoso, aquella oficina del hombre que lo había contratado por sus excelentes notas y su perfecto e impecable desempeño.

Vegeta entró rápidamente y sonrió respetuosamente.

-Buenos días… Usted es él señor Mr. Satán?...

El hombre de cabello negro y ojos celeste sonrió y se acercó contento a Vegeta.

-Señor Yasai!, que gusto verlo!. Es usted ,muy parecido a su padre!, pase por favor, siéntese!

Vegeta asintió despacio con la cabeza. Se sentía orgulloso de saber que había conseguido aquel trabajo por sus propios métodos y no por ser hijo de…

Se sentó tranquilo y comenzó una amigable charla con él hombre de traje verde. Ambos comenzaron a tomar un té, mientras él hombre de barba fina, le explicaba a Vegeta como sería su puesto de trabajo en aquel prestigioso lugar.

-Bien, si hay algo que necesites, no dudes por favor en decírmelo!... Está escuela es una de la más prestigiosas… Aquí hay gente de alta sociedad, que pagan mucho dinero por que sus hijos tengan la mejor educación…

Vegeta miró el suelo y se puso un poco nervioso, si su jefe se llegara a enterar el fetiche oculto que tenía por las mujeres con disfraz de colegialas, de seguro no lo contrataría.

Sonrío falsamente y asintió con la cabeza.

-Si, lo haré… Amo enseñar… Es lo que más me gusta!. Me gradué muy joven y di lo mejor para poder conseguir un puesto en esta escuela!... Gracias…

-Bien, hay una consejera, puedes contar con ella para lo que necesites, ella se ocupa de guiar a los profesores nuevos y los alumnos, a si que por favor, cualquier cosa, habla con ella o conmigo hasta que te adaptes!

-Si, lo haré, gracias.

-Bien, debes saber, que aquí tratamos a todos los alumnos por igual, pero no puedo negarte que hay algunos que destacan más que otros, ellos son los "privilegiados" y tratamos de que siempre estén cómodos…

-No le regalare la nota a nadie…

-No, no hablo de eso, ellos en verdad no lo necesitan… Son los becados, que estudian y se esfuerzan mucho por estar aquí, no digo que les regales nada, solo que si fallan en algo, les des una segunda oportunidad, ellos de verdad lo merecen…

-Vegeta miró hacía la ventana y suspiro.

-Está bien, analizaré cada caso en particular.

-Es excelente!... Gracias, a veces los profesores se niegan, pero los niños no son malos!... Además , debemos apoyarnos entre nosotros!... Por eso la consejera es tan importante aquí… Ella es un ejemplo para todos, una mujer íntegra y muy decente, cuenta con ella siempre.

Vegeta asintió tranquilo y se puso de pie cuando vio a su nuevo jefe que le abría la puerta.

-Ven, quiero mostrarte las instalaciones y tu nuevo curso. Ahora están en educación física, pero los becados, están en una clase especial, te los presentare mientras….

El joven de cabello negro asintió con la cabeza y siguió los pasos de su director. Miró con determinación todo el lugar, pensando y analizando cada cosa que se le venía a la mente.

De repente se detuvo al ver al director que saludaba despacio y muy formalmente. Levantó la cabeza y vio la espalda de una hermosa mujer con el cabello recogido y a lado de ella, una niña con uniforme que hablaban tranquilas.

El señor Mr Satán se giró y miró a Vegeta.

-Te presentare a la consejera y a una de las becadas, la mejor de toda la escuela…

Ambos hombres se acercaron y Vegeta comenzó a temblar con brusquedad , mientras sentía el corazón latir con fuerza.

De repente su mundo se vino abajo mientras veía a las dos mujeres que tenía enfrente.

Ambas damas se miraron en silencio y completamente serias. El director sonrió y presentó a las mujeres.

-Vegeta, ella es Liana Trip, es la consejera de la escuela -Dijo el hombre mientras apuntaba a una hermosa mujer madura de cabello rojo. - Y ella es la señorita Bulma Brief, una de las mejores alumnas de toda la institución… -El hombre sonrió y miró a las mujeres. -Él es el señor Vegeta Yasai, el profesor nuevo que dará química…

Bulma miró a su madrina profundamente y está sonrió con falsedad. Miraron a los ojos al hombre y la mayor sonrió con cinismo.

-Un gusto conocerlo… señor…

Los tres se quedaron mirando en silencio, sin embargo, Vegeta miró totalmente shockeado a la hermosa niña de cabello azul que miraba hacia el costado, muy indiferente, en completo silencio…. Mientras pensaba con un horrible dolor en su pecho...

"A veces algunas fantasías… es mejor no volverlas realidad nunca…"

Continuará….

*S.M: Sadomasoquismo.