Capitulo X:
Recuerdos del pasado
-¡papa! ¿Aun estas enfadado?-pregunte ya una vez abajo, aun con pijama. Era día sábado
-te
lo e repetido una y mil veces-suspiro agotado-y al parecer poco haces
caso a mis ordenes-
-lo siento. Es que solo se me paso la
hora-junte mis manos en forma de disculpa. No me gustaba ver a papa
enojado conmigo por mucho tiempo-ya te dije, estaba taisho
conmigo-le volví a recordar y se volvió molesto
-¿Quién es taisho?-pregunto miroku integrándose
a la conversación. Ya se había vestido, ahora venia a
desayunar
- es un compañero nuevo del colegio, solo lleva dos semana-le informo. Dos semana y solo faltaba una.
-ya veo ¿es simpático?-interrogo
-mas o menos-reí al pensar si el era simpático o no-es muy frío e indiferente con todos; conmigo costo que hablara, que por lo menos dijera pió-
-ajajajajaja ¿es así?-yo solo asentí
-si,
y por ello no me gusta que te juntes con ese tipo de gente. No me da
confianza-sentencio mi padre
-¿no lo conoces o si tío?-
-si lo debe conocer, somos vecinos-mire a papa expectante y confiada
-si-asintió mi padre categórico. Se sentó, cerro sus ojos pensativo y los volvió a abrir dirigiendo su mirada hacia a mí-no obstante ese chico no me gusta para nada, conozco a su familia y no es de fiar-me asevero con resolución. Lo mire con Escepticismo, no le creía mucho, reconozco que taisho es extraño pero…algo tiene que no es malo, que no denota desconfianza.
-¿Qué es lo que conoces de los taisho?-pregunte con cierta curiosidad, ya que mi padre era muy cuidadoso cuando hablaba de ellos, y eso me llevaba a pensar en mis extrañas visiones
-nada-me respondió rápidamente-tengo que ir a comprar-cambio el tema rápidamente. Tomo las llaves de su auto, me dio un beso y se fue
-raro…-musite
para mi misma, pero miroku escucho
-hay un taisho en mi
universidad-me comento con incertidumbre, ya que podía
observar sus ceños fruncidos
-¿un taisho?-esa era mas una pregunta para mi, que para miroku. Agache un poco mi cabeza y comencé a pensar.
Ese día que descubrí que taisho vivía en el mismo bosque que yo, lo vi a él y a unas personas extrañas; una de ellas debe haber sido su hermano mayor-puede ser posible-conteste en tono pensativo-¿Cómo se llama?-pregunte sin mirar a mi primo
-seshomaru
taisho-
-seshomaru…-cerré mis ojos y entonces
hipotetise-si ese chico, joven de cabellos largos estaba ahí
junto al señor y la señora que son obviamente los padre
de taisho, entonces el chico que estaba al lado de taisho, era nada
más y nada menos que su hermano mayor, seshomaru-
-¿eh?
¿De que hablas?-me pregunto confundido
-¡que Tienes
razón! seshomaru taisho es hermano de inuyasha taisho-grite
emocionada por mi gran y estupido descubrimiento
-aunque mi tío tiene razón, esa familia a veces da miedo, bueno solo especifico a una persona: seshomaru, ya que no conozco a su familia y como es el. Pero seshomaru es de temer, aunque para mi es indiferente a veces incluso e visto como pone tenso el ambiente y nadie le habla por miedo. Una vez dejo muy mal a un idiota por provocarlo-me informo recordando entusiasmado la escena
-¿y te hace feliz eso?-pregunte con la ceja enarcada
-no sincesaremente, pero ese chico se merecía unos cuantos golpes-respondió poco interesado por el joven que fue golpeado por taisho-para confirmarlo quiero ir a la casa de los taisho ¿son tres horas?-vio como yo solo asentía-vamos-me tomo de la mano casi obligándome a llevarlo hacia los taisho
-pe-pero…!miroku!-trate de replicar, pero cuando mi primo esta decidido en algo no deja que nadie le hable, por el temor de no dejarle cumplir con sus objetivos
Ya llevábamos hora y media. Un profundo silencio. Mi primo no hablaba, ni yo tenia ganas de conversar. Seguimos a paso rápido; al parecer a miroku le entro la curiosidad
-¿la curiosidad mato al gato?-pensó alguien; una persona, quien espiaba a la pareja de primos que se dirigía a la casa de la familia taisho, la temerosa familia taisho, para que los conocen perfectamente
Dos horas con cuarenta minutos:
-¿ya?-pregunto algo cansado, ya que no acostumbraba caminar tres horas sin parar y a pie
-falta poco-lo anime, mirando hacia atrás para regalarle una sonrisa dándole mis sinceros ánimos de seguir. Yo estaba acostumbrada de caminar tanto, ya que lo hacia diariamente
Dos horas con cincuenta y nueve minutos:
-no
se como caminas tanto-se pregunto con aire entrecortado
-si los
caminas sin parar todos los día, si puedes-le aconseje-haz
ejercicio flojo-bromee
-silencio-
-ummm…-deje
de mirar a mi primo para dirigir mi vista hacia delante, donde se
encontraba esa mansión, la casa del susodicho hombre cuyos
misterios no son revelados aun-mira-le susurre bien bajo. Se acerco y
se puso a mi lado a observar la casa
-nunca pensé que
vivirían "cerca" de tu casa-susurro ahora el, sin dejar de
mirar la mansión-¿cuando fue que la descubriste?-
-solo
hace una semana aproximadamente-le respondí pensativa-en esa
ocasión estaba toda la familia reunida y había un joven
alto de largos cabellos plateado. Calcule que podría ser el
hermano mayor de taisho-
-probablemente sea seshomaru-
-lo
mismo pienso-le di la razón-esta sensación…-masculle
para mí, pero miroku no pudo escuchar, aunque si sintió
que yo murmuraba algo, por ello frunció el ceño
-oye
kagome….-me llamo extrañado
-miroku-lo llame, lo mire y
luego mire hacia atrás. No me equivocaba, taisho nos había
descubierto hace tiempo, pero no se encontraba detrás de
nosotros, si no escondido arriba de los árboles-me quiero
ir-pedí con disimulo
-ay…kagome
hemos estado dos minutos para caminar tres horas-me reprocho
-pero
primito-replique-no me gusta estar mucho aquí, siento que me
espían-ok eso era un indirecta para el chico que nos espiaba
De la nada salto un joven de los árboles. Cuando nos enteramos de ello fue por el ruido de cuando caes el piso y aplastas las hojas y crujen. Brinque asustada. Apareció, me dije. Mire tras mió y estaba el efímero joven con el ceño fruncido, los brazos cruzados con cara de preguntarse ¿Qué hacen aquí?
-¿que hacen aquí?-pregunto el de gélida mirada, quien nos observaba a los dos
-emmm…yo…este…-no sabia que inventarle, tampoco tenía las intenciones de revelarle el verdadero objetivo
-te estábamos espiando ¿algún problema con eso?-pregunto mi primo desafiante. Yo lo mire con reproche
-ahhh-suspiro remiso-respeto-pronuncio después de una corta pausa-respeto al espacio de las personas ¿acaso no esta en tu buena educación?-
-y a mi que…-no deje que siguiera hablando. Le cubrí la boca con mis manos para que no siguiera con la oración
-lo siento taisho. No vamos-tome la mano de mi primo-a…
-¡¡inuyashaaa!!-una voz me interrumpió. A simple vista la voz femenina parecía levantisca.
Una corriente de aire rozo mi cuerpo y me di cuenta que una chica se acerco a taisho, abrazándolo del brazo-¿Quiénes son ellos?-se dio cuenta después del abrazo y nos miro
-nadie-contesto
sin importancia-ya se van
-ah-asintió. Nos miro
despectivamente y se dirigió a taisho jalándolo del
brazo como una niña pequeña-¡vamonos ya!-rogó
y sin recibir respuesta comenzó a irse con la joven al lado.
-no esta fea-comento con morbosidad
-a
veces me digo que no te interesas por rin-toque el tema que deseaba
aclarar hace unos días. Comenzamos a caminar
-si me
interesa-me aseguro
-mmmm-con Escepticismo asentí-tal vez no estas tan enamorado como hace un año; se ven muy poco y tu que eres de las personas que ama a las mujeres…-
-cof, cof solo me atraen nada mas-corrigió sonrojado
-no me engañas…-reí por el comentario y no toque más el tema
Domingo 1:50pm
En mi cama me encontraba, leyendo un libro de poca relevancia. Era obvio que estaba aburrida y no me quedaba más que leer este libro que pidió el colegio para la materia de lenguaje.
Hoy vendrían visitas: mis abuelos por parte de mi difunta madre que murió en un accidente automovilístico. Mi padre no me habla mucho de eso, era concreto con el tema a tocar. Siempre me decía que había muerto en un accidente, nada más, solo eso, y de vez en cuando me contaba cosas de su vida y seria. Los recuerdos que tengo de ella son: Una fotografía que esta en mi mesa de noche; esta ella, mi padre y yo con 6 años; un péndulo muy particular, la piedra era de color rojo intenso; por último vagos recuerdos de ella; Esas tres cosas tenía como un recuerdo de mi madre y sentía que ella estaba cerca y eso me lo transmitía aquel péndulo que guardo como tesoro, incluso tengo un vago recuerdo de mi madre cuando me regalo este péndulo. Tenía siete
Flash Back:
Estaba en la cocina junto con mama. Ella no se encontraba, ya que hace unos minutos llamaron a la puerta.
Estaba jugando con mis juguetes. No le daba mucha importancia a la visita de mama, pero sentía uno murmullos y luego unos gritos, ahí fue cuando deje de jugar y me preocupe. No Salí, ya que justo cuando me iba a asomar se escucho un fuerte portazo, enseguida llego ella azorada. Se hinco y me abrazo tan fuerte como si su vida dependiera de ello. Me soltó y me sonrió
-¿Qué paso mama?-le pregunte preocupada
-nada. No te preocupes-me acaricio el cabello-te tengo un obsequio-me sonrió y yo no pude disimular una gran sonrisa de oreja a oreja al escuchar la palabra "obsequio"
-¿Qué es?-volví a preguntar interesada por el obsequio de mama
-esto-saco
algo de su cuello y me lo mostró-esto es un péndulo
-¿un
péndulo?-pregunte con incertidumbre
-si-acto
seguido me lo colocaba en el cuello-este objeto te protegerá
siempre
-¿Cómo un ángel guardián?-
-algo así, pero ese ángel guardián seré yo, por que cada vez que estés solita, estaré yo ahí siempre a tu lado dentro de el-apuntando el extraño objeto
-¿algo así como unión al péndulo?-pregunte asombrada y con una inocencia indescriptiva
-algo así-
-¡entonces lo llevare siempre conmigo y no me sentiré sola mas nunca!-sonreí feliz y abrase a mi mama
Nunca me saque ese péndulo, siempre lo traía conmigo. Pero luego de seis meses mi madre murió. Desde ahí ya no lo traigo conmigo, si no lo guardo como un valioso tesoro que no deseo perder y tenía razón, siento que ella esta ahí, en ese péndulo
Fin Flash Back
Toc-Toc
Escuche que llamaban a la puerta y Salí de mis pensamientos, guardando el único recuerdo que me dejo mama y me levante para recibir a la visita. Tal vez…sea….
-¡¿como esta mi nieta favorita?!-grito una anciana de unos 65 años, aunque sea anciana conservaba bien su cutis. Aquella señora era mi abuela
-abuela
kaede-sonreí feliz. La abrase fuertemente. Hace ya ocho meses
que no la veo y verla ahora me hace feliz-te veo bien-
-soy tan
sexy como siempre-bromeo-y tu estas más alta y mas flaca ¿no
tendrás anorexia?-me pregunto con la ceja enarcada
-abuela-replique-como
lo mismo de siempre-
-claro como tu padre no sabe cocinar-río
-mejor bajemos, quiero saludar al abuelo-empuje a mi abuela fuera de la habitación y bajamos
-que bueno que nos toco buen clima para venir a visitarlos-miro el cielo azulado. Despejado estaba, un sol radiante, hermoso.
-es una suerte, ya que los últimos días a tocado solo lluvia-informo mi padre, quien limpiaba el auto fuera del garaje
-¡ABUELO!-inefablemente,
sin decir ni poder decir nada me abalance a mi abuelo, quien me
estrecho en sus brazos
-hey, pesas-me bromeo
-mi abuela dice que estoy muy flaca-reí con el
-cada vez más te pareces a sonomi-me elogio con nostalgia, pero jamás borro esa sonrisa de su rostro
Solo respondí con una sonrisa, también nostálgica al recordar a mama. El ambiente se sentía, la echábamos de menos.
¿Por qué sentía que mama tenia que ver con algo? Fruncí el ceño por tal pregunta que jamás nunca había circulado en mi mente, sino a ahora al tener un pequeño presentimiento, ósea una pequeña imagen.
"mi madre mirando despectivamente a alguien"
Creo que tiene que ver conmigo. Todo esto era un acertijo muy difícil de descifrar
-y…¿Cómo están los taisho?-pregunto mi abuela a mi padre, inconciente de mi presencia. Yo voltee rápidamente al escuchar "y los taisho"
-¿los conoces?-pregunte asombrada
-no-contradijo mi padre algo alterado sin dejar que mi abuela me diera una respuesta-ella no los conoces-
-abuela-replique observando a la anciana que me sonreía
-no los conozco-admitió-solo los e escuchado por ahí-
-mmm-asentí dubitativa. No creí nada.
Mire a mi primo miroku que saludaba al abuelo totosai y luego a la abuela kaede y se dirigió a mí. Desordenaba mis cabellos azabaches, mientras lo reprendía
-¿de que hablaban? Están muy serios-pregunto risueño
-de los taisho-respondió mi abuela con naturalidad, no como papa que se alteraba al escuchar el apellido de esa familia
-¡kaede!-reprocho
-los vecinos-susurro bajo, muy bajo para que mi padre no lo escuchara-son un misterio-se dirigió a la comunidad
-un misterio sin resolver-corrigió mi abuela, parecía como si los conociera. La mire interrogatoriamente, tenia muchas preguntas en mente que deseaba que me las contestara
-bien, mejor empecemos con el almuerzo. Abuelo ayúdame con el carbón-le pidió algo irritado, yéndose de inmediato del lugar seguido por el anciano totosai
-como
no tengo nada que hacer, tal vez les ayude en la cocina-contesto
trémulo y me abrazo
-flojo-
El silencio abundaba en la cocina. Mi abuela estaba feliz cortando la ensalada y mi primo no se que diablos hacia en la cocina, no ayudaba mucho; yo ponía la mesa y demás, sin quitar aquellos pensamientos, acontecimientos pasados y visiones poco claras en mi mente que delataban a mama ¿pero de que? Mi madre no era común y corriente, tal vez….imposible….
-¿ocurre algo kagome?-me pregunto mi abuela dejando su trabajo de lado-te veo algo perturbada
-no me pasa nada-sonreí con disimulo
-yo…voy a ver al tío y al anciano-dicho esto miroku desapareció rápidamente, dándose cuenta de que queríamos estar sola
-ahora que miroku no se encuentra, dime-
-¿Qué cosa?-eludí a sus palabras, mientras movía los cubiertos, los platos de forma incoherente. Ella observo persuasiva y yo no pude evitar suspirar por aquella mirada, aquella que no permitía secretos entre familiares
-mira-se seco las manos con el paño de cocina más cercano que tenía. Se acerco a mí y me toco mis mejillas, mirándome con dulzura-quiero que me mires-le obedecí-no me mientas-cerro sus ojos, luego suspiro para abrirlos nuevamente-dime: ¿que visiones haz tenido últimamente? y ¿que visiones has tenido hoy?
…Continuara…
