INESTABLE,

Capítulo 10: Indispensable


"Te escucho" dijo Camille, "¿Me está retando?" pregunté a mis adentros. Respiré profundamente y vi la mirada reprobante de James sobre mí, me daba igual, estaba dispuesto a decirlo todo, estaba dispuesto a hacerlo todo.

"Resulta que James y yo somos más que amigos, de hecho somos..."

"¡GRANDES AMIGOS!" gritó James interrumpiéndome, yo me sentí fastidiado y abrí la boca para hablar pero él me interrumpió nuevamente.

"¡Le explico porque yo pensé que él estaba enamorado de tí!"

"¡¿QUÉ?!" gritamos Camille y yo casi a coro, James me dedicó esa mirada de "Sé lo que hago" decidí seguirle el juego, pero sería la última vez.

"¡James cuantas veces debo decirte que no me gustan ni Camille ni Jo, son mis mejores amigas!" dije actuando una discusión que aparentemente "Ya habíamos tenido" aprender a actuar es algo que debo hacer antes de morir, soy bueno.

"¡No debes preocuparte por eso, sé que Kendall no siente nada por mí!" dijo Camille con una sonrisa acercándose nuevamente a James haciéndolo dar unos pasos atrás en señal de no quererla a su lado.

"¡Hola!" por la puerta apareció una mujer que al parecer era la madre de James "¡James, cariño has vuelto! ¿Por qué no me avisaste ni me dijiste que tenías visitas?" Sí, en definitiva era la madre de James, Brooke Diamond.

"De hecho no, sólo pasaba por aquí a buscar unas cosas... Mamá ellas es Camille y él es... Kendall" hizo una pequeña pausa para mencionar mi nombre, ambos interceptamos la mirada y sonreímos al otro.

"¡Tú eres Kendall, me alegra que hayas invitado a James a pasar unos días en tu casa, a veces está muy sólo porque no podemos dedicarle mucho tiempo...!" la madre de James empezó a parlotear haciendo a James sentir un poco incómodo.

"¡Espera! ¿James está en tu casa?" ahora hablaba Camille quien se dirigía a mí, "¿Qué tipo de conversación es esta?" me dije a mí mismo.

"Sí desde hace.. unos.. días" dije haciendo una pausa en cada palabra intentando hacerlo parecer obvio.

"¿Por qué no me lo dijiste?"

"Ah... No creí que fuera de gran importancia..." dije intentado parecer relajado, pero estaba un poco tenso.

"¡Les dejaré dinero para que ordenen algo de comer! Sólo vine a tomar un baño y cambiarme, debo volver a la oficina, tengo una reunión..." dijo la madre de James volviendo con su parloteo, "¿Soy yo ó habla demasiado?" me parece divertido escucharla.

"No te preocupes, mamá, ya casi nos vamos" dijo James cortante, pero con su perfecta sonrisa.

"Bueno, los dejo, James pórtate bien" me pareció gracioso escuchar eso, me recuerda un poco a mi mamá que también pasa todo el día trabajando.

Decidimos ir a mi casa y dejar a Camille en el camino, no sin antes explicarle varias cosas a base de mentiras, James y yo construimos un segundo muro de berlín que separaba la verdad de nuestras explicaciones. Al dejarla en su casa, el camino a mi casa fue largo y silencioso, él sabía que yo continuaba a la defensiva y enojado por no haberme dejado explicarle a Camille, "¿Por qué no quería que le dijera?" me dije a mí mismo y pude sentir el eco de lo que me decía mentalmente por toda mi cabeza.


Al llegar, como de costumbre no había nadie en casa y silenciosamente subimos a mi habitación cuyas paredes ocultaban esos momentos y extrañas discusiones que hemos tenido, me senté en silencio sobre mi cama y él tomó asiento a mi lado.

"Lo siento" me dijo observando un punto fijo del piso

"¿Lo sientes?" empecé "¿Sientes mentir acerca de lo que está pasando entre tú y yo?" le pregunté.

"Créeme que estoy más impaciente que tú... ¡Deseo que todo el mundo lo sepa! pero hay algo en ella que no me gusta"

"¿A qué te refieres?"

"Me refiero a que tal vez esté obsesionada conmigo, no lo sé, pero me pareció extraño verla llegar a mi casa sin siquiera saber donde vivía, tuvimos una conversación que más bien fue un interrogatorio y luego se abalanzó sobre mí, justo en el momento en que llegaste"

El silencio fue mi respuesta, él continuó.

"Por favor, no sé que piensas en este momento pero podría jurar que nunca sentiría por ella lo que siento por tí, tengo que protegerte, te has vuelto indispensable para mí" terminó de pronunciar esas palabras y sentí como un impulso eléctrico hacía que la fuerza en mi pecho corriera a tal velocidad hasta llegar al punto de querer explotar, continué en silencio pero la expresión en mi rostro le daba a entender que no estaba enojado, entonces, me remató.

"Kendall, si quieres el próximo lunes gritaré frente a todos lo nuestro" sentí congelarme pero reaccioné velozmente.

"¡¿ESTAS LOCO?!"

"Pero si yo..."

"¡Pero si nada! James eres todo para mí pero sigo aterrado, aún no conozco este mundo, dame más tiempo"

"Contaré los minutos hasta que estés listo"

Después de eso no pude hacer más que besarlo, no fue necesariamente un beso, fue más un roce de labios que me elevó hasta los cielos y me regaló un rayo de sol. El resto del fin de semana no estuvo mal, al día siguiente James finalmente pudo conocer plenamente a mamá y pasó el día con nosotros de hecho fuimos al cine y mamá encontró la manera de avergonzarme frente a él unas quinientas veces.

El lunes, James tenía práctica, estábamos en la pista de hielo durante su descanso cuando recordé sobre su partido que ya era el lunes siguiente.

"¿Debo estar allí para apoyarte?" le pregunté.

"Necesito tener un amuleto de la suerte en un partido tan importante, ¿No?"

"Seré bienvenido ¿Verdad?" pregunté nuevamente recordando el incidente con Carlos de la práctica pasada.

"Si no lo eres, yo tampoco"

"Por favor, no abandonarías algo tan importante por mí" le dije, pues era verdad, osea, James adora el hockey.

"Abandonaría eso y más"

Me quedé en silencio disfrutando el momento y sus palabras para después darle una lluvia de preguntas.

"¿Y están listos para jugar?"

"Tenemos meses entrenando"

"¿Y como será todo? ¿Van a venir aquí o deberán ir a otra escuela?"

"Ellos serán los visitantes esta vez, será todo aquí" por alguna razón adoro la manera tan seria en la que me explica esas cosas, sin abandonar su sonrisa pero con ese tono serio...

"¿Y cuánto tiempo duran esos partidos?"

"Algunas dos horas, varía de equipo en equipo..."

"¿Pero realmente están listos, ustedes son buenos?"

"Por favor, somos los mejores en el hockey" dijo alardeando.

"De eso no tengo duda, tienen a James Diamond" le dije.

En ese momento el entrenador anunció que el descanso finalizaba, Carlos pasó frente a nosotros y nos dedicó una sonrisa que yo le devolví, James observó curioso la escena.

"¿Desde cuándo las sonrisas?" preguntó divertido.

"Desde detención" le respondí.

"¿Y qué sucedió ahí? Había olvidado preguntarte"

"Cosas..." empecé "La maestra prácticamente nos persuadió para llevarlas en paz, además nos dejó salir temprano gracias a ello"

"Veamos cuánto dura" dijo divertido, levantándose y volviendo al hielo, él también es consciente de que Carlos puede ser una caja de sorpresas.


Al terminar el entrenamiento Carlos vino a nosotros mejor dicho a mí, ya que James se encontraba un poco alejado hablando con Jett sobre no sé que cosa.

"¡Kendall!" me dijo con una sonrisa.

"¡Carlos!" le devolví la sonrisa.

"Bueno... Eh... Tenemos una especie de reunión del equipo en mi casa, James y tú están invitados..."

"Ah..." realmente no deseaba ir, pero no sería tan directo "Y... ¿Quienes irán?"

"Pues los chicos del equipo... Menos Jett"

"¿Jett no? ¿Y por qué?"

"No creo que él desee ir..."

"¿Lo invitaste al menos?"

"Sí..." me dijo en tono poco convincente, yo le dediqué una mirada acusadora "Bueno no..."

"¿Tienes problemas con Jett?"

"No... Es que... James y Jett nunca fueron muy bienvenidos que digamos en el equipo, siempre están alejados y ajenos a lo que nosotros hacemos..."

"Creo que primero debes recordar que ustedes son unos matones, tal vez a ellos no les guste eso"

"Tienes razón, pero aún así debe haber hermandad en el equipo" su pretexto no estuvo mal, pero tengo también tengo mi argumento.

"Esa hermandad de la que tu hablas no es real, la hermandad entre matones no existe, ellos están ajenos a lo que ustedes hacen pero si cambiaran estoy seguro de que se acerarían a ustedes"

"Sólo diles que vengan y ya, vamos a ir todos juntos saliendo de la escuela y si no quieren ir con nosotros, saben dónde vivo" dijo Carlos dándose por vencido después de reflexionar.

Casi todos se marcharon y vine en el pasillo hablando con James y Jett y les mencioné sobre la fiesta.

"Carlos los invitó a una reunión del equipo a su casa" les dije.

"¿Carlos?" dijeron ambos casi a coro.

"Sí, Carlos, es en una hora pero pueden llegar antes"

"No pienso ir para allá" dijo Jett, decidido.

"Pero debes de ir ¡Le dije a Carlos que te invitara!"

"¡Me da igual, sé que no me divertiré ahí!" me respondió.

"Pero creo que el entrenador estará ahí... ¿Y si es algo importante?"

"Si tiene algo importante que decir tiene las próximas prácticas para decirlo" dijo James en completa calma.

"¡Chicos!" les dije, algo fastidiado.

Ambos intercambiaron miradas para que James luego me respondiera.

"Si tú vas, yo voy"

"Estoy invitado, pero ni iré porque no estoy en el equipo" le dije.

"Entonces no hay trato" me dijo divertido.

"¡James!" le dije.

"¡Que no!" me respondió.

"¡Tendremos problemas!" les dije a ambos.

"Si James no va, yo no voy" dijo Jett.

"¡Ambos irán y PUNTO!" les dije enojado provocando su sorpresa, intercambiaron miradas nuevamente y me dí cuenta que sucumbieron ante mí asintiendo, parecían gemelos, hacían lo mismo al mismo tiempo.

"Iremos, pero si me das un abrazo" me dijo James y yo me encogí un poco por la presencia de Jett.

"No te preocupes, él lo sabe..." me dijo James.

"¡¿QUÉ?!"

"No te preocupes, Kendall, sé guardar secretos"

"Hablaremos luego" me dijo James dándome el abrazo que le debía.

Yo me quedé en shock observando como se dirigían con los demás, en ese instante, las voces dentro de mí me atacaron debatiendo a gritos lo ocurrido.


(A/N): ¿Cómo estuvo? ¿Excelente? ¿Bien? ¿Regular? ¿Mal? ¿Horrible? Quiero saber :3 Este capítulo fue algo instantáneo, las letras se escribieron solas y tal vez no es lo que yo esperaba pero me conformo con esto. Quiero ser un unicornio:3 ¡DIGANME LINDURA! hahaha... Hasta la próxima.

Besito, Liz.