Hormonas de una kyubi

Capitulo X: Suspenso

Esa misma noche la guerra había acabado, las bajas no habían sido excesivas, pero habían logrado atrapar algunos enemigos que rebelarían la ubicación de la villa enemiga lo que permitiría poder rescatar a donceles capturas, aunque estos asuntos no eran de gran importancia en el hospital de tsuna. La situación era sumamente tensa y triste.

Tanto Naruto como Sai se encontraban ingresados como graves dentro de la villa, aunque Sai se encontraba con riesgo vital, pues a pesar de haberlo estabilizado, la tensión y la baja de chakra habían hecho estragos en su cuerpo, por lo cual era el que se encontraba más grave.

Naruto por otro lado había logrado recuperar su chakra y sanado sus heridas, pero aun no podían estimar el daño psicológico debido a que el rubio no había despertado y no daba signos de hacerlo.

Ante todo aquello Gaara se encontraba recuperándose de sus heridas y bajo nivel de chakra, pero su comportamiento distaba mucho de lo normal, ya que se veía decaído y asustadizo a todo hombre que se le acercara.

Los ninjas de konoha no estaban muy seguros de lo que había sucedió, por lo cual intentaron socavar información de Iruka y Kiba, pero estos tampoco se encontraban muy bien.

Desde que Iruka y Kiba se habían enterado de la situación de los chicos se habían alterado bastante, pero principalmente Kiba para extrañeza de todos había roto en llanto y desde entonces no había parado, el delfín se convirtió en sus sostén, pues el Inuzuka parecía un pequeño cachorro asustado, con las mejillas completamente sonrojadas y las mejillas llenas en lagrimas. Por ello cuando algún ninja se quería acercar para preguntar alguna cosa, el moreno le mandaba una horrible mirada de advertencia, pues el pobre de Kiba no estaba emocionalmente preparado para ese tipo de emociones con las nuevas adaptaciones que les había otorgado kyubi así que intentaba mantenerlo alejado de toda aquella difícil situación que le partía el corazón.

La situación se encontraba dividía entre la incertidumbre de la vida de los ninjas donceles y la alegría de conocer a las pequeñas criaturas que se unían a naciente familia Uchiha.

Sasuke por su lado se encontraba con Ichigo en brazos el cuala pesar de la separación con su "madre" se encontraba tranquilo mirando por primera vez a su padre que lo veía interesado, pues aquel pequeño bebe que se encontraba en sus brazos era el fruto de la relación con su rubio mayor, tan solo esperaba que Naruto fuera tan fuerte como situaciones anteriores, para que se recuperara de aquellas experiencias las cuales el como su pareja y apoyo no había podido evitar.

Por el otro lado se encontraba Itachi el cual se encontraba en una situación muy similar, pues estaba conociendo a sus pequeños, pero a través de la incubadora, los gemelos se encontraban relativamente bien , su color rosáceo distaba del pálido de Sai, pero eso en esos momentos no lo tenia preocupado, si no el mas pequeño de los gemelos que estaba siendo apoyado por un respirador artificial, ya que aun era muy pequeño para que el chakra fluyera por su pequeño cuerpo y a pesar de esta felicidad su corazón se sentía acongojado, pues la salud de Sai lo tenia desesperado, le habían dicho que habían logrado atender sus heridas, pero su cuerpo se había descompensado por la tensión, la baja de chakra y la perdida de sangre, sin contar con el shock que había sufrido, por ende no le habían podido asegurar que con los procedimientos la vida de Sai seguiría, si no que su sobre vivencia dependía exclusivamente del pequeño ambu. Aquello lo tenia sumamente preocupado, pues el chico ya había pasado por una situación traumática en su vida y ahora nuevamente por su descuido podría perder la vida. Si algo le ocurriera a Sai perdería el sentido de su vida.

Se sentía destruido, si tan solo hubiera analizado mejor los peligros tras haber salido de Akatsuki, ni el ni Konoha estarían atravesando por aquella situación, pues no eran momentos de perder ninjas, ni de que Sai volviera a sufrir tan traumática situación.

Iruka se encontraba un poco alejado del resto con Kiba apoyado en su regazo pues se había quedado dormido por las emociones intensas que habían pasado y la anterior noche batallando. El delfín pensaba que el mas inocente en sentimientos era Gaara seguido por Kiba, ya que muy Inuzuka será, pero el chico jamás se había sentido atraído por nadie, su mundo lo eran su familia, amigas y la vida ninjas y al parecer aquella situación en la cual se encontraban había hecho florecer sentimientos que se encontraban escondidos en su corazón, tan solo esperaba que todo resultara bien para todos principalmente para Sai que había sufrido varias adversidades y que en esos momentos merecía ser feliz.

.O. En el cuarto de Sai .O.

Sentía el cuerpo sumamente pesado, la cabeza la sentía adormecida y le pesaban los parpados, estaba cómodo en aquel lugar, sin preocupaciones, sin dolor sin sufrimientos, se encontraba sumido en la nada.

-¿Estas seguro que quieres quedarte así?-escucho una voz retumbar en su cabeza. Se le hizo extraña la pregunta ¿a que podría referirse?

-¿Es aquí donde te vas a rendir?- La voz volvió a hablar, ante aquella pregunta sintió algo extraño en su pecho, no estaba seguro de lo que era, pero la idea de rendirse no le gusto, aunque no sabia exactamente a que.

-¿Dónde estoy?- Pregunto el amb., sin abrir la boca.

-Donde tú decidiste terminar.-

-¿Dónde quiero?, pero no siento absolutamente nada aquí, ni siquiera se porque estoy aquí-se cuestiono.

-Eso es lo que quieres, esto es lo que elegiste, la soledad, el olvido el entregarte a la muerte a pesar de todo.-

-Yo no quiero estar solo, yo no puedo morir-alego desesperado ante la idea-

-¿Por qué no puedes morir? Tu mismo dejaste de luchar, tu mismo perdiste tu horizonte-

-Yo…-no sabia como argumentar aquello, tenia razón pues había perdido su norte, su razón, solo sabia que era el, pero nada mas, todo recuerdo había sido olvidado.

-Como ya perdiste tus ganas de vivir, no puedes recordar una razón para recuperarlas-sentencio la voz segura.

-…-Sai se sintió desesperado ante eso, pero de un momento a otro comenzó a escuchar un llanto que fue secundado por otro, eran llantos de bebes y algo dentro de el reacciono-No puedo dejar a mis pequeños sin padre, no puedo dejar solo a Itachi…quiero ser feliz-lo ultimo fue dicho en un simple susurro.

Todo a su alrededor se volvió silencio, pensó que había perdido su ultima oportunidad de volver, pensó que estaba muerto cuando empezó a escuchar voces, al principio no eran nítidas, pero poco a poco se fueron haciendo mas claras. Sintió completamente adolorido el cuerpo, incluso en partes perturbadoras, no estaba seguro de lo que pasaba, por lo cual quería abrir los ojos. Le costo algunos minutos ser capaz de abrirlos y no vio nada nítido, solo una mancha borrosa blanca, supuso que era el techo, la luz del ambiente le irritaba los ojos. Hizo un leve recorrido con la mirada y a su izquierda vio algo que sostenía su mano con delicadeza, no estaba seguro de lo que era, pero se arriesgó.

-¿Itachi?-su voz se escucho baja, pero la mancha reacciono a su llamado, quiso abrazarlo, pero su cuerpo no le respondía.

-Sai…-pudo escuchar su voz estrangulada, no estaba seguro de lo que pasaba, pero al parecer no había sido muy bueno, sus sentidos se sentían embotados, no recordaba nada tan solo miraba el techo blanco que a cada minuto se le hacia mas nítido, se sentía casado de solo hacer eso, tenia ganas de dormir nuevamente.

-Quiero dormir…-soltó en un leve susurro e Itachi se altero enormemente, no se sentía con fuerzas par anda y mucho menos para hablar, quizás después se sentiría mejor, después de dormir, los ojos le estaban pesando, apareció alguien al lado de Itachi, pero sus vestimentas eran blancas, por lo cual se le hizo imposible enfocar. La inconciencia lo venció a los pocos minutos.

-¡¿Por qué lo puso a dormir?!-increpó furioso Itachi a la enfermera.

-Son ordenes explicitas del medico, pues su condición aun es delicada, esperáremos un poco mas a que el tranquilizante pierda su completo efecto, ese seria un buen momento para que despertara y evaluaremos realmente su evolución, pues aun presenta secuelas del incidente y el descanso es primordial para su recuperación.

Tuvo que morderse los labios con fuerza para no gritar, se sentía frustrado y perdido en toda aquella situación, pero lo único que lograba sacarlo a flote es que le estaba ganando la guerra a la muerte. Sentía que su destino se estaba iluminando lentamente.

.O.O. En la habitación de Naruto .O.O

Habían pasado 3 días desde que habían sido ingresados y a pesar de estar físicamente bien, Naruto no despertaba. Los médicos solo podían atribuirlo a que había sufrido una experiencia traumática demasiado fuerte, por lo cual no quería despertar para evadir la situación y las posibles consecuencias. Sasuke ante aquellas noticias se había sentido morir, su rubio se le escapaba de las manos y no se le ocurría que hacer para traerlo de vuelta.

En esos días Gaara había sido dado de alta al igual que Ichigo, los cuales se encontraban visitando al portador de kyubi. El pelirrojo se sentía muy mal por aquella situación, pues Sasuke no debería estar sufriendo, pues el mismo debería estar en el lugar del rubio, pero fue débil en su momento, no fue capaz de luchar por sus amigos, por aquellas familias, se sentía sumamente desdichado.

Iruka intentaba mantener la calma dentro de aquel caos, pues a pesar de tener las mejores intenciones, los hermanos Uchiha eran personas difíciles de tratar y de lidiar, por lo cual simplemente los había acompañado en su dolor y en su espera. Ya que eran los que se estaban desmoronando con aquella situación tan difícil.

A paso lento se acerco a sus conocidos y amigos, se sentía contento por la mejoría de Sai, pero a la vez asustado de las posibles secuelas, por las cuales tendría que pasar su pequeño, después de superar su condición.

-Hace algunos minutos Sai logro despertar y me hablo-comunico con una leve sonrisa, pero sus ojos no lo acompañaban.

-¡Es un gran noticia! ¿Cómo esta?-pregunto Iruka esperanzado.

-No les podría decir a ciencia cierta, pues lo sedaron inmediatamente, para su recuperación, así que solo me pudo llamar por mi nombre y me dijo que tenía sueño-

La desilusión quedo plasmada en los presentes a pesar de la alentadora noticia.

.O.

Asustado sus ojos se abrieron, rápidamente sus ojos se acostumbraron a la luz del lugar, no estaba muy seguro de donde se encontraba, ya que los últimos sucesos eran muy confusos, pero eso no evitaba que se sintiera extrañamente molesto. Se sentó con un poco de dificultad en la cama, y se encontró solo en la habitación lo extraño, pero no le preocupo mucho, así que se levanto de la cama.

-Demonios, el piso esta congelado…tengo un hambre horrible!!-se quejo, no estaba seguro del tiempo que había dormido, pero tenia mucha hambre. Fastidiado salio de la habitación, pero no alcanzo a dar 2 pasos cuando se topo a la persona que extrañaba hace meses. Sintió como su corazón latía con violencia y sus mejillas se coloreaban

-Te estuve esperando bastardo-fue lo único que se le ocurrió decir antes de abalanzarse a sus brazos, infundirse en su calor, en su aroma, sentir su cuerpo.

-Baka, me tenias preocupado- su voz sonó ronca. El verlo parado cara a cara, después de 3 días inconciente y meses sin verlo desarmaba a cualquiera. Sus ojos se llenaron de lágrimas que no impidió caer. Lo había ansiado tanto, lo había extrañado tanto.

-Ya no llores, van a pensar que el bastardo y desalmado Uchiha se esta ablandando-le dijo mientras se separaba un poco, sus azules ojos estaban cristalinos por las lagrimas contenidas.

-Me preocupaste-

-Me gusta saber que tienes corazón en vez de un témpano de hielo-se dio el lujo de bromear, pues se sentía inmensamente feliz-viste a Ichigo?-le pregunto ilusionado por su pequeño, su pequeño tesoro.

-Lo vi es un niño hermoso-dijo con orgullo.

-Claro que lo iba a hacer si yo fui su madre, tan solo espero que no saque tu humor de perros-

-que gracioso…-suspiro, la tensión en su cuerpo desapareció-Gracias por darme una familia Naruto, gracias por iluminar mi vida-

-Tu hiciste lo mismo conmigo Sasuke-le respondió sonrojado

-Es mejor que vuelvas a la cama o los médicos te regañaran-dijo un poco mas serio mientras lo empujaba de regreso a la habitación y a la cama. Logro sentarlo en la cama, pero sus intensos ojos no lo dejaron en paz-¿Qué?

-¿Cuánto tiempo llevaba dormido?

-Solo 3 días-respondió tajante dando por zanjado el asunto.

-Gaara y Sai como están?-pregunto preocupado y esta aumento al ver que sasuke le escondía la mirada

-A Gaara lo dieron de alta tan solo le dijeron que no se esforzara, pues su chakra estaba recuperándose, Sai…bueno Sai, despertó hace un rato por lo que pude escuchar, pero lo sedaron por su delicada condición…-no quería asustar al rubio recién despertado.

-..-El semblante del otro le dijo que Sai no se encontraba para nada bien y le hizo sentír mal, pues se había jurado cuando pequeño que no volvería a sufrir lo que sufrió cuando tenia 9 años, pero había faltado a su promesa miserablemente- los gemelos?-pregunto con un hilo de voz.

-Se encuentran bien dentro de su delicadaza condición. El menor esta delicado pues permaneció mas tiempo dentro del vientre de Sai, mientras el se desangraba-aunque no quisiera debía ser sincero, pues Naruto estimaba mucho a Sai.

-Ya veo…Iruka y Kiba?-pregunto al recordarlos.

-Iruka esta bien, preocupado pero bien, el que nos preocupa es Kiba, ya que desde que supo su estado a permanecido decaído y explota en llantos en cualquier instante, Naruto ¿Qué sucedió mientras estuvieron en la villa?-pregunto preocupado mientras miraba directamente a los azules ojos de su pareja.

-Kyubi les dio el don de dar vida a Iruka-sensei, Gaara y Kiba, fue cuando estaba dando a luz, lo mas probable es que las hormonas que les transmití fueron excesivas, no estoy seguro…-el escuchar la condición de Kiba lo preocupo, pues era extraño, quizás algo no había resultado o Kiba tenia problemas mas profundos, tendría que hablar con el Inuzuka-Quiero ver a mi hijo-ordeno sorprendiendo al Uchiha por el cambio de tema y tono en la voz.

-Primero debe verte el medico-

-Pero si me encuentro en perfecto estado-alego

-Hasta no hace mucho tu actividad cerebral era horrible y preocupante, solo el puede asegurar lo que dices-

-Esta bien Uchiha-le siseo molesto mientras se apoyaba en la cama

A los pocos minutos apareció el medico y lo reviso, se sorprendió de la recuperación veloz del rubio,, pues en una persona normal hubieran quedado secuelas y heridas graves, pero en Naruto no había nada, así que le dijo que esa noche se que4daria en observación y si todo resultaba bien seria dado de alta al día siguiente.

-Lo vez preocupon estreñido, estoy bien, confía alguna vez en tu pareja-le dijo mientras le pegaba suavemente en la frente- No soy un niño, soy un ninja y ni cualquiera, soy Uzumaki Naruto hijo del cuarto y próximo Hokage y que no se te olvide-finalizo con una retadora sonrisa.

-Baka-lo insulto negando feliz

-Yo igual te quiero. Vamos Uchiha muévete mi hijo me espera-protestaba empujando a Sasuke fuera de la habitación.

-Nuestro hijo esta con Iruka sensei y Kiba

-Mejor, así me ven llegar y se sorprenden-le sonrió infantilmente

-Estas loco Naruto-

-De este loco te enamoraste y con este loco tienes un hijo y no te quejas en lo mas mínimo –

-Tengo una familia-corrigió con chulería

-Tu ímpetu y soberbia no merman con nada-respondió divertido a solo unos metros del resto de los ninjas que se encontraba en la sala de espera-Arriba ese animo de muerte, nadie se va a morir por aquí que yo sepa-hablo con chulería mostrando el dedo en señal de victoria.

Todos quedaron congelado al escuchar la voz del rubio y verlo parado como si nada al lado de Sasuke.

-Naruto!!-grito emocionado Kiba.

-El que viste y calza Kiba-bromeo acercándose al Inuzuka abrazándolo, el cual rompió en llanto. Aquello inquieto a Naruto, pero no quito su sonrisa, ese seria un asunto que arreglaría después de inmediato- No apretes tanto que soy de carne al final-rió soltándose del agarre del chico, lo vio un par de segundos y supo que lo de Kiba era serio, no sabia lo que era, pero debía averiguarlo, no pudo pensar mas pues sintió el abrazo de oso de Iruka-sensei.

-Pensé que te perdíamos, por lo que me contaron, por lo que vimos, me asustaste como no tienes idea-su voz sonaba extraña, ya que también había empezado a llorar, pero no tan triste como Kiba.

-Siento haberlos preocupado-dijo apenado cuando el delfín lo soltó- E Ichigo?-pregunto extrañado de no ver a su hijo con el moreno.

-Gaara lo tiene, esta en el cuarto de Sai, creo que la situación lo supero ¿Qué fue lo que sucedió en la montaña?-pregunto preocupado

-Te contare, pero no ahora Iruka-sensei

-Cuando te sientas preparado

-Jamás estaré preparado para contar aquello, pero cuando sea el momento oportuno

-tienes razón, disculpa…

-No pidas disculpa, les he dado un susto de muerte, peor ahora debemos preocuparnos de Sai y sus gemelos, ellos merecen nuestra preocupación ¿el por que? Y ¿el como? Vendran después-Naruto había madurado con el secuestro y con la responsabilidad de ser padre, demasiado rápido y demasiado brusco para su gusto.

-Siempre vas por la vida asustándonos o sorprendiéndonos comentario había venido de kakashi

-Ser el ninja número 1 en sorprender, así que no lo olvides.-le afirmo dándole un rápido abrazo- Shino!!!-exclamo al ver al chico insecto al lado de su sensei.

-Recuerdas mi nombre-le devolvió serio como siempre

-¿amas me vas a perdonar el no haberte recordado cuando volví de mi entrenamiento? Eres un resentido-respondió con un infantil berrinche

-Y tu un niño-

-Soy padre ya no soy un niño, así que iré a ver a mi hijo-les dijo mientras desaparecía

-Me pregunto como llegara-se pregunto Yamato-sensei

-Los puedo oler y apestan-se escucho el comentario mordaz a espaldas de Sasuke que dio un brinco por el susto-deberían pensar en bañarse- y desapareció por el pasillo que iba a la habitación de Sai con una gran sonrisa.

-Despertó muy bien-comento Iruka feliz

-Lo encontré levantado a unos pasos de su habitación-soltó Sasuke mientras tranquilizaba a su pobre corazón.

-Si que tiene agallas.

-Tu lo haz dicho Shino, tiene muchas agallas-compartió kakashi al recordar como los habían encontrado.

-Te he dicho un montón de vez que primero muerto me caso contigo, un arrogante como tu, además nos prácticamente odiamos, ¿Cuál es tu obstinación de casarte conmigo?-se escucho y vio al que vociferaba sobre matrimonio, no era otro mas que Suichi que venia acompañado por el rubio capitán.-Chicos!!!-chillo lleno de felicidad-siento tanto no haber podido venir, pero me enviaron en misión y…-

-Te escabulliste en la misión- le interrumpió el frío rubio

-Cállate estreñido y frígido nadie pidió tu opinión, la cosa es que hoy volví y quería saber como estaban-preguntó con la preocupación y angustia reflejada en su rostro

-Si hubieras llegado un minuto antes te hubieras encontrado a Naruto con nosotros, despertó como si solo hubiera estado dormido-respondió Iruka contento.

-Oh, entonces naru-chan ya se encuentra bien y ¿Sai con los gemelos?- al ver la cara de preocupación que pusieron pensó lo peor.

-Despertó, pero lo sedaron, sus heridas están delicadas, el menor de los gemelos se encuentra con apoyo respiratorio-respondió Shino al ver que nadie quería tocar el tema.

-mmm bueno los gemelos aun son pequeños, tan solo debemos esperar, pues ellos son muy fuertes-

-Tienes toda la razón chicle-

-Que no me digas chicle, rubio oxigenado- Y así iniciaron una nueva discusión que hizo reír a los presentes, sacándolos un poco de su preocupación.

Gaara se encontraba con Ichigo cuidando de Sai, pues le había insistido a Itachi que descansara. Se sentía un inútil, pues no tenia a nadie, por lo cual el debería ser el que se encontrara en aquella cama y no el.

-Yo debería estar en tu lugar Sai-susurro con dolor

-No deberías pensar de esa manera, Sai se pondría triste de solo escucharte-

-Naruto!!!-exclamo sorprendido al verlo parado a su lado, como si nunca hubiera ocurrido lo de las montañas-siento tanto no haber sido de ayuda, si tan solo…-se sentía responsable de la condición de Sai y de los que le había pasado a Naruto que las lagrimas llegaron a sus ojos y comenzaron a mojar sus blancas mejillas.

-No pienses así Gaara-le dijo arrodillándose frente a el-no debes sentirte responsable de lo que ocurrió, eso estaba fuera de tus manos, las cosas que sucedieron son cosas que debían pasar, así que no te culpes, no había forma en que hubieras podido ayudar-intento explicarle poniendo una de sus anos sobre la de Gaara, la cual se encontraba cargando al pequeño Ichigo.

-Pero su yo me hubiera entregado ustedes…-

-No termines esa frase-le dijo tajante y con un brillo extraño en los ojos que callo completamente al pelirrojo-jamás pienses que hubiera sido mejor que te entregaras yo o Sai no nos hubiéramos perdonando que hubieras pasado por eso, tu has tenido una infancia difícil, por lo cual desconoces ciertas cosas y nosotros no queríamos que las descubrieras de esa forma. El pasado no se puede cambiar, tan solo nos tocar vivir el presente.

-Pero Sai…-había miedo en su voz.

-Sai es fuerte, el se repondrá-dijo con seguridad , aunque sus pensamientos no eran tan seguros-" tan solo espero que quieras ser feliz Sai y que luches-" pensó el rubio apoyando una de su sanos en una de las blanquecinas mejillas del amb..

Continuara….