Disclaimer: Jotaká es una mujer hermosa, fuerte y humilde. Yo soy sólo una chica de quince años a la que le divierte escribir disparates. Inherentemente Harry Potter no me pertenece y tampoco gano dinero con esto. Triste pero cierto.
Este fic participa en el Reto Especial de Aniversario: "Almas gemelas" del foro Hogwarts a través de los años.
...
Neville estaba sentado en el pasto frente al Lago Negro, estaba pensando.
Voldemort había tomado Hogwarts, el castillo ya no era un lugar seguro.
El director Snape no se dejaba ver casi nunca y los profesores Carrow impartían sus castigos a diestra y siniestra.
Neville se oponía tácitamente a eso, Neville no iba a estarse quieto mientas unos niños de primer año era atacado bajo un crucio, Neville no estaba hecho para ser doblegado.
Mucho tiempo había estado bajo la sobra de su timidez y torpeza, ahora no iba a dejarse pisotear por el régimen de los Carrow.
—Neville—siente a su novia sentarse a su lado y Neville tantea el césped hasta dar con su mano.
—Hola, Luna—Cuando el pelinegro levanta la mirada y se encuentra con el rostro de su novia una furia sórdida no invade. El rostro siempre sereno y amigable de Luna se encontraba muy maltratado, un hematoma recorría la curva de su mandíbula, sobre su ceja derecha había un gran corte que se estaba volviendo azul y sus mejillas estaban llenas de pequeños rasguños—. ¿Qué te pasó?
—Los Carrow—su novia se encoje de hombros—. Estaban usando el maleficio crucio con niños de primer año, con Hufflepuffs, una niña había comenzado a sangrar, dos niños ya estaban desmayados. No podía quedarme sin hacer nada, Nev.
Y el pelinegro simplemente suspira, porque el hubiese hecho lo mismo. Y sacando su varita cura las heridas de su rubia, desde que había comenzado su quinto año el pelinegro se había vuelto un experto en hechizos de curación.
—Gracias, Neville—Luna recuesta su coronilla en el hombro de su novio.
—Siempre, Luna.
Y Neville toma la barbilla de su Luna y deposita un suave beso en sus labios.
Porque no importaba que tan mal estuviesen las cosas, no importaba que tan negro era el camino. Siempre que tuviese a su rubia estaría completo, estaría preparado para enfrentar todo.
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N° de palabras: 316.
Esto es en honor a mi mejor amiga, Fabi, sé que si no te digo que lo veas, nunca lo harás.
Pero si te digo que lo veas, lo amarás.
Carly C.
