LAMENTO LA DEMORA!! DX es que he estado tan perdida por la vida! Primero me fui de vacaciones a Bolivia a ver unos familiares y amigos de mi madre allá y no tenía acceso al internet y luego con esto del terremoto en chile quedó todo horrible (Soy de Talca, zona de catástrofe) y bueno….. asdasdasd la inspiración no quería llegar tampoco y ayer a duras penas escribí este capítulo D8

Espero les guste de todas formas, y nuevamente dejo un regalito aquí el formspring de Alfred donde pueden llegar a preguntar lo que quieran y encontraran los formsprings de otros personajes

http:// www. Formspring . me / WorldHero

O si quieren mi formspring también para que me hechen puteadas cuando demoro mucho ahahahah

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Bueno, ahora si les dejo con éste capítulo!

Disclaimer: los personajes de hetalia no me pertenecen, todos sus derechos reservados a Himaruya-san


Cap 8:

-¡L-lovino!- Respiró agitadamente el español sin borrar de sus labios esa boba sonrisa que le caracterizaba había corrido bastante ya que el susodicho había corrido en un comienzo al ver cómo Antonio se le acercaba –Espérame- Le dijo y como si el enojo del italiano no estuviera presente le tomo de la mano haciendo que el otro en un movimiento brusco se soltara.

-¿Que mierda crees que haces?- Le preguntó sonrojado y con el ceño fruncido el otro chico, alejándose unos pasos del español.

- Te tomo de la mano –Le respondió con simpleza, sonriendo cálidamente para su amante.

-¡Estamos en mitad de la calle, idiota! A-además se supone que estamos peleados, no vengas a tomarme de la mano pedazo de imbécil –Dijo algo nervioso ante la hermosa e inquebrantable sonrisa de Antonio, intentando no mirarle sin poder evitarlo.

-Ya sé que estamos en mitad de la calle -Se le acerco acariciándole el rostro, juntando las frentes de ambos- Y vine para que no te enojaras conmigo, perdóname Lovi – Le dijo mirándole de forma tierna-

-Y-ya idiota, pero no te pongas así- Se separa notoriamente sonrojado, desviando la mirada, sintiendo como su corazón se descolocaba de lo rápido que iba. Ahí fue cuando reparó en lo extraña que se debía ver la pose en la que estaban, él sonrojado como tarado y el otro sonriendo como estúpido… ambos con las frentes unidas y los cuerpos realmente cerca – Dijiste que sabias que estábamos en mitad de la calle, así que aléjate de mi maldito español pervertido – Se apresuró a decir a tiempo que daba un paso hacia atrás, demasiado rápido aparentemente, pues perdió el equilibrio siendo agarrado por los brazos del español justo a tiempo.

-¡Lovi! ¿Estás bien?- Preguntó mirándole preocupado para luego notar el enorme sonrojo en el rostro del otro y reír sin poder controlarse – ¡Ahahahah estás todo rojo, pareces un lindo tomate así! – Recibió una mirada asesina por parte del italiano quien no demoró en levantarse nuevamente de forma brusca, con el orgullo algo afectado, comenzando a caminar quedándose extrañamente callado esta vez.

El de ojos castaños noto que Antonio no le seguía y suspirando para armarse de paciencia y valor, aún algo sonrojado y con el ceño fruncido dio media vuelta mientras seguía evitando mirar fijamente al español, estiro su mano hacia el español haciendo que este con una sonrisa aún más brillante y hermosa de lo normal corriera para alcanzarle tomándole de la mano. Aquello había sido una invitación a que siguieran caminando, fue un "vamos a casa" sin palabras, y es que entre ellos dos estas no se necesitaban e incluso solían entorpecer algunas cosas… Al menos así era como Lovino lo veía.

Caminaron en silencio hasta llegar, cada uno inmerso en sus pensamientos, en su propio mundo, disfrutando de la calidez de la mano del otro.

Tardaron poco en llegar, o al menos eso fue lo que le pareció a ambos.

-Lovi- Llamo quedamente el español logrando atraer la mirada de éste, quien intentaba abrir la puerta. Besándole sorpresivamente apenas tuvo la oportunidad.

El italiano iba a reprochar, por mucho que le gustaran sus besos algo en su interior no le permitía mostrarse de esa forma con él, sin mencionar el hecho de que él no estaba a la merced de Antonio y simplemente no se iba a dejar hacer, ¡¡MENOS AÚN CUANDO CUALQUIERA PODÍA VERLES!! ¿¡Qué pensarían los vecinos de él?! Ósea, ya todos saben que Antonio es un pervertido, pero… ¿Y él?. Dios, debía verse penoso siendo casi literalmente tragado y violado por un tarado sin cerebro español.

Esos pensamientos corrieron por su cabeza en unos segundos, mientras él intentaba liberarse del agarre, pero un ligero toque en su extraño rulo hizo que esas ideas quedaran en el olvido atrayendo a sí una exquisita oleada de placer y ansias de sentir más de aquello, de aquel placer cosquilleante en su cuerpo, queriendo tocar un poco más, sentir el roce de sus pieles, quería más de su amado español.

Y así, sin casi siquiera pensarlo Lovino se aferro al cuerpo del español volviendo más pasional aquel beso para gusto de Antonio, quien sin hacerse de rogar le siguió animadamente, sonriendo para sus adentros al llevar una mano a la llave que estaba aún en la puerta para terminar de abrirla y poder hacer las cosas de manera más adecuada. Error que le costaría el enojo renacido del menor.

-¿Q-que demonios crees que haces? ¿¡Quién demonios te crees que eres para llegar y hacer algo así en público tu maldito español de pacotilla!?- Le preguntó una vez volvió a sus cávales, alejándose del español rápidamente. Mostrándose enojado aunque su sonrojo y respiración agitada denotara algo muy contrario a sus palabras. El español se limitó a reir antes de volver a acercarse al italiano, atrayéndole a su cuerpo con un brazo que cruzó por la cintura del otro.

-Nadie nos estaba viendo Lovino, y ya no tienes tampoco por qué preocuparte- Sonrió antes de besarle la mejilla de forma lenta y sinuosa, recorriendo con sus labios la piel del otro hasta llegar a su oreja –Ahora estamos en casa y nadie puede decirnos nada- Le susurró sintiendo al otro estremecer ante su voz ronca.

-Y-ya! –Le empujó con fuerza logrando que perdiera el equilibrio y callera sobre la alfombra del living… llevándose consigo al italiando también, logrando nuevamente que el español riera y que su orgullo se sintiera herido –Callate maldit… - No alcanzó a terminar la oración pues el mayor le había callado con un beso-

-No es necesario que digas nada, fue entretenido- Le dijo sonriéndole, besándole nuevamente antes de que él castaño dijera cualquier cosa en forma de reproche, moviéndose para poder cambiar de posición y quedar él arriba, mirándole de forma intensa al separar sus labios de los del otro, haciéndole sonrojar.

-Eres un maldito pervertido- Le dijo con el ceño fruncido, girando su rostro hacia un lado en un vago intento de evitar que notara lo sonrojado que estaba, intentando también no perderse en el brillo de aquellos ojos que tanto le gustaban, no lo admitiría nunca pero ya había cedido y esperaba al siguiente movimiento de Antonio con ansias e impaciencia –… Eres molesto…- Volvió a quejarse mostrándose enojado, más sin hacer nada para quitarse al mayor de encima ya que esta no se quejaba de sus acciones, si no de la falta de estas. No lo iba a decir y no haría nada al respecto pero le molestaba de Antonio el tiempo que perdía mirándole y lo que demoraba en volver a besarle o hacer algo.

-Aah…- Ladeó el rostro aún sonriente, mostrándose falsamente pensativo –¿Lo crees? Yo pensé que… -Esta vez el fue quien se vió interrumpido por los labios del otro, y no pudo evitar sorprenderse en un comienzo para luego mirarle divertido ante aquella reacción.

-Cállate ya y haz lo que vayas a hacer- Le dijo sin mirarle, hablando de manera tosca sacando una enorme y sincera sonrisa de los labios del otro quien no demoró en volver a besar esta vez con más pasión y hambre. Y el italiano no se hizo de rogar esta vez y respondió con igual intensidad y necesidad, aferrándose al cuerpo del mayor.

Las caricias no se hicieron esperar y la ropa salía despedida para terminar olvidada en distintos puntos del salón, en esos momentos solo estorbaba en la necesidad de amar, de demostrar el cariño y dejar explotar la pasión contenida que esperaba salir por parte de los dos.

-Te amo Lovino- Se escuchó el susurro de la agitada voz de Antonio perderse en la inmensidad del lugar, siendo correspondido por un aún más quedo "Yo también, idiota" por parte del susodicho.

Hacer el amor… esa era la única forma que tenía el italiano de demostrarle su cariño sin tapujos al español, con besos toscos y movimientos posesivos y quedos susurros que eran entregados entre jadeos y gemidos.

-Eres hermoso- Le susurró al oído Antonio a Lovino, recorriendo con un solo dedo la espina dorzal del otro haciéndole arquear mientras luchaba por mantener los ojos abiertos a pesar de que el placer que sentía le obligaba a cerrarlos de cuando en cuando.

-N-no digas cosas vergonzosas- Le respondió tapándose el rostro con el brazo.

-Digo la verdad- Dijo quitándole el brazo del rostro al otro, besándole la frente antes de besarle nuevamente los labios recibiendo un empujón por parte del menor.

-¡Pero sigue siendo vergonzoso!- Logrando incorporarse haciendo que Antonio también se sentara sobre el suelo mirándole extrañado. ¿Es que realmente se iba a ir?... lo dudaba, conocía a lovino, pero aún así cuando el menor mostró ademanes de levantarse con ligero toque en su rulo le retuvo haciendo esa idea desaparecer junto al eco de los gemidos ahogados que Lovino, ahora con la frente apoyada en su hombro, intentaba con todas sus fuerzas retener en su garganta, sin lograrlo del todo –I-idiota n-no me toques ahí- Dijo a duras penas, entre jadeos. Cerrando con fuerza sus ojos mientras intentaba controlar todas las sensaciones que se le venían al cuerpo cuando le tocaba ahí. No importaba realmente la cantidad de veces que lo hubiera hecho en el pasado, siempre se le hacía extraño.

-¿Pero porque? Te vez lindo cuando haces esas caras y sueltas esos gemidos- Habló de forma tranquila.

-I-idiota- Fue todo lo que logró auricular antes de soltar un fuerte gemido que rozaba el placer, el dolor y la sorpresa. Antonio de improviso había adentrado uno de sus dedos a la entrada del italiano, jadeando él luego al sentir la mano de Lovino rodear su sexo, encontrándose con la sorpresa de tener esos profundos y ahora, gracias al placer, algo acuosos ojos cafés mirándole fijamente. Estaba mordiéndose el labio y tenía el ceño ligeramente fruncido y las mejillas sonrojadas. –Tú también necesitas atención- Fue todo lo que dijo, casi como si se excusara de lo que estaba haciendo… no, no casi, lo estaba haciendo y todo gracias a la enorme vergüenza que le causaba aquello.

Cuando noto que el español iba a abrir su boca para hablar si apresuró a apretar ligeramente la erección del otro sacándole un fuerte jadeo, comenzando inmediatamente a mover su mano masajeando el miembro de su amante, notando como Antonio se relamía los labios y movía luego su cabeza hacia donde se encontraba él para poder besarle húmedamente a tiempo que, de forma impaciente, adentraba un segundo y tercer dedo en la entrada del menor.

Lovino no pudo evitar exaltarse y jadear con fuerza, ese maldito español era un desconsiderado. ¡Esa clase de cosas dolían!, pero ya vería se iba a vengar. Sonrió para sus adentros y sin pensar o decir nada se terminó de acercar a la entrepierna del español, agachándose para quedar sobre sus codos mientras dejaba su cadera elevada para seguir recibiendo las atenciones del otro, pudiendo ahora si dar una corta lamida a la entrepierna del otro, sacando un extasiado suspiro del otro antes de morder ligeramente la punta de la misma logrando recibir un pequeño jadeo de dolor que agrado como música para sus oídos. Rió internamente antes de llevársela a la boca para poder acariciarla con su lengua, no quería escuchar las quejas tontas de ese estúpido español, no ahora.

-Q-que cruel eres Lovi- Logró de todas formas auricular con su entrecortada respiración y jadeos. Lovino no lograba verle, pero sabía que probablemente había acompañado sus palabras con un ligero puchero.

Antonio se mordió los labio dejándose llevar por las deliciosa sensación que le entregaba la húmeda cavidad del italiano envolviéndole y su lengua acariciándole mientras se dejaba hipnotizar por el sube baja lento y tortuoso al que jugaba el menor, succionando o mordiendo suavemente al llegar a la punta. De manera inconsciente el comenzó a mover sus caderas a su ritmo, al igual que sus dedos al interior del otro. Realmente le encantaba cuando su Lovino comenzaba a jugar de aquella manera, pero ya no podía más y necesitaba sentirse dentro del otro por lo cual saco sus dedos del interior del otro antes de separarle un poco obligándole a levantar el torso, besándole a penas pudo mientras iba recostándole lentamente sobre la alfombra nuevamente, posicionándose sobre él mientras le abría las piernas con delicadeza al hacer esto, posicionando su erección en la entrada del otro, rozándola a penas.

-Lo siento Lovi, pero te necesito- Le dijo jadeante mirándole, esperando el consentimiento del otro quien desvió la mirada alzando sus caderas.

-Solo cállate y hazlo de una vez- Se mordió el labio inferior cerrando un momento sus ojos por la vergüenza antes de mirarle, el español le sonreía de esa forma estúpida, de esa forma que él tanto adoraba.

Antonio asintió y sin más comenzó a adentrarse lentamente dentro del otro haciéndole arquear la espalda mientras ahogaba un fuerte gemido de dolor y sus ojos se cerraban con fuerza intentando controlar las lágrimas que aparecían en sus ojos. Ante aquello el español comenzó a masturbarle con una mano besándole ambos ojos para intentar aminorar el dolor mientras terminaba de adentrarse en él otro, y es que a pesar de todo el italiano seguía siendo bastante estrecho.

Se mantuvieron quietos un momento, respirando agitadamente los dos hasta que Lovino susurró un pequeño "Sigue" a lo cual el español respondió con un beso a tiempo que comenzaba a moverse de manera lenta y cuidadosa dentro del otro, susurrándole palabras melosas y llenas de amor al oído que sabía hacían derretir aunque nunca se lo fuera a decir el ya tenía claro que era así.

-T-ti amo- Jadeó de forma inconsciente el menor de los dos aferrándose al cuerpo del mayor.

-Yo también te amo- Respondió de forma entre cortada junto a una risa ahogada por la falta de aire.

-----------------Continuará-------------------

Dx y que tal ha estado? Asdasd espero que bien jejejeje

Bueno, les compensaré escribiendo algo para el lunes 8DUu byeee