Disclaimer – Cualquier parecido con nombres de personajes de Stephenie Meyer es sólo coincidencia, no sé que le da a la gente por andar plagiando… nah! Edward, Bella y el resto de los personajes en este fic pertenecen a Stephenie Meyer… yo sólo se los pedí prestado un rato para contar esta pequeña historia.

Este relato esta basado en hechos reales… ok, sólo está inspirado en una loca noche de despedida de solteras como cualquier otra.


¿Qué hice la noche anterior?

Chantaje

—Edward… —murmuró—, hay una cosa que me ha estado atormentando todo el día y aún con mayor razón después de que te vi esta noche —su voz ganó confianza a medida que hablaba—. Si te busqué después de que te fuiste del baño es porque eres la única persona que podría responderme con seguridad.

—Soy todo oídos — dijo Edward con curiosidad.

—Exactamente… ¿Qué hice la noche anterior?


Sentía el rostro arder. Tan sólo la sonrisa sugerente que se dibujó en el rostro del Edward había bastado para que ya no quisiera saber la respuesta a su pregunta.

—Por tu expresión, imagino que no recuerdas mucho.

—Sólo algunas partes —corroboró avergonzada.

—¿Quieres saber si no hiciste algo de lo que arrepentirte?

—Bueno… yo…

—Tranquila. Te llevé a tu casa, no estabas en condiciones de conducir —le respondió sonriendo—, y conversamos un poco… sólo eso.

—¿Conversamos? — preguntó Bella, no era precisamente imágenes de conversaciones las que la habían estado asaltando todo el día. Para su total intranquilidad su memoria se había vuelvo pervertidamente selectiva con los recuerdos que tenia de la noche anterior.

—Un poco —repitió sonriendo algo avergonzado— ¿no recuerdas nada de eso?

—Obviamente no lo recuerdo, de lo contrario no te lo preguntaría ¿no?

La sonrisa en el rostro de Edward se ensanchó —¿Entonces ¿Qué es lo que quieres saber?— le preguntó dedicándole una larga mirada.

¿Qué es lo que quería saber? Había una cosa que la había estado molestando todo el día, pero era una pregunta vergonzosa, ¿Cómo podría decirlo?, no había una forma "delicada" de expresarlo.

—Tú… yo…—¿tuvimos sexo ?, ¿nos acostamos? No podía preguntarlo así—… mi amiga, Jess… dijo que podrías haber ofrecido un servicio adicional, anoche…

Si el rostro de bella era un tomate, y para su sorpresa, Edward también se sonrojó.

—¡NO! ¡Dios! ¡NO!—negó rotundamente gesticulando hasta con las manos —Yo sólo bailo. Te acompañé a tu casa, es cierto, pero sólo eso ¡Lo juro!

Había algo en la manea tan rotunda que lo había negado que logró hacerle sentir ofendida ¿tan malo era tener sexo con ella?

Edward pareció ver algo de eso en el rostro de Bella.

—No digo que no quisiera, pero yo no hago ese servicio.

—Tú dijiste que estabas siempre listo para todo tipo de servicios — le rebatió Bella, feliz de estar segura de ese recuerdo.

—¿Lo dije? —murmuró para si mismo — probablemente sólo estaba tratando de disuadirte, tú sabes, no es común que la novia quiera realmente pasar la noche con un desconocido.

—Pero… sacaste un condón — volvió a rebatir Bella.

—Es parte del encanto del personaje, hay que parecer dispuesto a todo… generalmente eso intimida a las clientas… espera, dijiste que no recordabas nada.

Aunque la afirmación había sido totalmente acusatoria la coqueta sonrisa de Edward no lo era para nada. El rostro de Bella era de una rojo permanente, no se había sentido intimidada por el condón la anoche anterior, obviamente el alcohol sacaba a sus desvergonzada interior, sin embargo en esos momentos la que estaba al mando era doña pudorosa.

—Esta conversación es bastante incomoda —murmuró Bella desviándose la mirada —¿entonces no pasó nada?

—Yo no diría que "nada" —señaló Edward—, pero el "servicio especial" no sucedió.

Bella se quedó pensativa mirando la nada… debería sentirse aliviada ¿no? Pero se sentía algo decepcionada.

—¿Creías que abusaría de una chica ebria? —continuó Edward —Aún me quedan valores ¿No me crees capaz de conseguir a una chica sin que tenga que emborracharla? — explicó divertido.

—No es eso… es que —jugó con su cabello mientras intentaba descifrar porque se sentía de esa manera—, ¿estás seguro?

La confusión en el rostro del bailarín era evidente.

—Sí, yo era el sobrio. Estoy seguro de que no sucedió nada más —respondió con preocupación— ¿No estás aliviada?

—Si, lo estoy. Y mucho. A pesar de… tu trabajo, eres todo un caballero. Es sólo que de verdad parecía que había sucedido algo más — le explicó aún avergonzada.

Edward Rió con ganas por unos segundos, se detuvo instantáneamente luego de que bella le dedicara su mejor expresión "no le veo al gracia".

—Creo que puedes olvidar la parte sobre ser un "caballero", no te rías de mí, pasé todo el día preocupada.

—No sucedió lo que temías, lo prometo... Es más, —agregó con repentina seriedad—, te aseguro que si algo así hubiese sucedido… jamás permitiría que lo olvidaras.

—Vale, te creo. Y ya deja el stripper de lado, me das escalofríos — murmuró incomoda. No tenía como "no" creerle, lo único que recordaba de la noche anterior eran las partes más pervertidas. Las cuales también hacían muy difícil ver a Edward al rostro sin sonrojarse.

—Entonces…—decidió cambiar el tema— ¿me explicas cual es el asunto pendiente que teníamos?

—¿Asunto pendiente?

Bella lanzó un bufido exasperada.

—Me seguiste al baño de damas por ese "asunto pendiente", ¿o no era tan importante y decidiste olvidarlo?

—No es la gran cosa — señaló quitándole importancia y aun así sonrió de manera que logró hacer crecer su curiosidad.

—Supongo entonces que tendré que vivir con la duda — farfulló Bella rencorosamente a la vez que se cruzaba de brazos.

—Espero que disfrutes la decepción — respondió sonriendo Edward cruzándose de brazos también.

—¿Me vas a dejar con esa duda? ¡Es que no lo creo! Hoy tuve uno de los días más miserables de mi existencia y ahora que, finalmente, pensé se había aclarado todo ¿tú no me quieres decir que es eso del "asunto pendiente"?

Frustrada era descripción pobre para lo que estaba sintiendo en ese momento.

—Quizás debas ofrecerme algo a cambio para que te lo cuente — señaló Edward desafiante.

—¿Qué?— preguntó sin creerlo que había escuchado.

—Me escuchaste perfectamente. Hay una razón por al que te seguí al baño, pero no creas que te lo diré sin ganar algo a cambio. Es ya bastante vergonzoso el tan sólo haber entrado a un baño de damas.

Bella estaba segura era imposible, pero sentía que su mandíbula se encontraba en el piso. No importaba que Edward le hubiese asegurado que no había habido sexo entre ambos, ciertamente "algo" había sucedido entre ellos y debía ser importante si recurría a esos chantajes infantiles para disuadirla.

Si no era lo que había temido todo el día ¿Qué había sucedido realmente la noche anterior?


Hora de los comentario de la autora (léase "mujer irresponsable que dejó abandonado a su bebé por meses y que una noche cualquiera el muso apareció y le dijo… ¿no crees que es hora de que retomes eso?")

Bueno, aquí me tienen… publicando otra vez, después de meses (muchos) de no haber subido nada.

No las voy a aburrir contándoles mi triste vida (porque en realidad no es nada triste… es más, es muy entretenida... algún día se las contaré), pero sí les voy a pedir disculpas por la prolongada ausencia y contarles que gracias a una autora que entrevisté me hice del ánimo para terminar este capítulo y publicarlo.

Además quiero agradecer a todas, todas las chicas que me dejaron reviews durante esta ausencia. Les aseguro que los leí todos y que cada palabra que me dejaron contribuyó a que finalmente agarrara el hilo de la historia y comenzara a atar cabos (porque ese era el problema que me tenía en hiatus. Dejé que volara mi imaginación y cuando aterrizó me encontré con varios cabos sueltos que no sabía como resolver)

Quizás algunas de ustedes recuerde que mencioné que a este fic le quedaban pocos caps… pues pueden olvidarlo, no sé cuantos capítulos me tome terminar de resolver la trama ahora. Podría darle un final rápido, pero vamos… tampoco es un fic tan mísero.

Y eso… besotes y abrazos.

Recuerde que bajo presión trabajo mejor.

Jennifer