Wolas~ ¡aqui estoy! se que no meresco perdon de nadie por tardarme años y felices días en actualizar pero es que la maldita imaginación se fue de vacaciones y no llegaba, ¡pero ya llego! en fin... espero y les guste el capi por que a mi me encantó~ ^^ . sin más aqui esta el capí.
Renuncia: Hetalia no me pertenece
Capítulo 10. Amigos e invitaciones
-Buenos días Señor Antonio- saludó la joven recepcionista
-Ah Lily , buenos días- respondió el español con una de sus tipicas sonrisas
-Señor, el señor Beilschmid lo está esperando en su oficina
-Gracias Lily- dijo mientras se dirigía a la oficina de Gilbert. Abirió la puerta y se encontró con la más extraña de las escenas, Gilbert con una camisa blanca en calzonzillos con estampado de pollitos y dos trajes, uno azul y otro gris en cada mano.
-Toño, cuál de los dos trajes me hace ver más asombroso- Antonio parpadeo un par de veces y señalo el traje azul
-¿Y eso para que es?- preguntó el ojiverde todavía confundido -¿una reunion de la cual no me entere?
-Kesesese, no, el asombroso yo tendra una cita con una linda chica- decía mientras se colocaba los pantalones
-De nuevo vas a ir a molestar e Elizabetha?- dijo Antonio un tanto burlon mientras se dejaba caer en un pequeño sillón que adornaba la oficina. Gilbert solo empezó a reir estruendosamente llevandose las manos hacia la cintura
-JAJAJAJA, ¿yo? ¡¿con esa marimacho? jajaja no se merece estar con esta asombrosa persona
-¿Entonces quien es la chica?- Gilbert solo volteo a ver a Antonio de forma maliciosa mientras una extraña sonrisa apareció en su rostro.
X
Aunque ya había pasado una semana desde todo ese asunto de la visita de su nonno, Lovina seguia pensando en todo lo que había ocurrido ese día y todo lo que se habían dicho. Aún sentía esa fría mirada, tan obscura. De alguna manera le recordaba a alguien o algo, esa mirada no era fácil de olvidar. Pero sobre todo ¡¿que sentía ese bastardo robandole un beso?, pensaba mientras llevaba una mano a su mejilla total mente enrojesida. Que más daba, lo importante es que todo había vuelto a la normalidad, bueno, si a su situación se le podía llamar normalidad.
Llegó a la parte trasera del restaurate. Otro jodido y agobiante día de trabajo, abrió la puerta de la cocina. Al parecer era algo temprano ó la mayoría se puso en huelga y no fueron a trabajar, eligió la primera opción
-Lovina, mon petit!- gritó cierto frances mientras corria a recibir a la castaña -oh por dios , el mundo se va a acabar~ ¡Lovi llegaste temprano!
-Callaté idiota y quítate!, no quiero que se me acumule el trabajo- dijo la chica algo molesta por la actuación de Francis mientras lo apartaba con un brazo, mismo brazo que el rubio tomo sorpresivamente -¡idiota que crees que estas haciendo!- gritaba mientras intentaba safarse
-Hoy mon petit, trabajaras haciendo otra cosa
-Haciendo que?- preguntó deteniendo el forcejeo y con el ceño fruncido
-Nuestra querida Yakaterina ha enfermado y necesito que la hagas de mesera por unos días, claro, si te crees capaz de poder hacerlo
-¡Claro que puedo!- dijo Lovina un tanto ofendida de que la creyeran una inútil. Le dio un leve aventon al rubio para dirigirse a los casilleros donde guarda sus cosas. Miró al rubio con algo de enfado -¿y el uniforme?
Con una llave maestra Francis abrió otro casillero, parecía pertenecer a esa chica Yakaterina, de el sacó un conjunto de blusa blanca y falda, zapatos y mandil negros
-Bien mon petit, aqui tienes el uniforme, si la blusa te queda demaciado grande - dijo haciendo un gesto con las manos refiriendose a los pechos de la chica -puedes usar la que traes puesta- terminó de decir el rubio con un claro tono de burla a lo que Lovina solo contesto con un "stupido francese"
Realmente el trabajo de mesera es más agobiante de lo que ella pensaba, Dios, que daría por estar durmiendo en esos momentos, pero lamentablemente hay tantas razones que se lo impedían, una de ellas es el estúpido trabajo que tiene, ¡pero mierda!, ella no estudió tanto para acabar en un jodido restaurante, de un jodido sujeto, lavando jodidos trastes, para ahora atender jodidos clientes, cazzo, ella debería estar trabajando en una linda oficina con un lindo decorado y con un sueldo decente, pero no, Dios la odia de antemano y claro, no podía darse el lujo de pensar si quiera que algún día saldría de ese puñetero lugar. -Lovina, atiende la mesa 5- le dijo alguien sacando a la chica de sus bellos pensamientos, se acercó de mala gana a la mesa indicada
-Bienvenido a...- Lovina abrio los ojos desmesuradamente, la maldita cabeza le empezó a dar vueltas ¡¿que demonios estaba haciendo ahí ese sujeto de entre toda la maldita gente del mundo? -tu... que estas haciendo aquí...?
-Yo me pregunto lo mismo...
X
Maldito papeleo, eso es lo que más odia de su trabajo, el maldito papeleo, en fin la hora de la comida se acercaba. No sería mala idea ir al restaurate de Francis solo para ir a ver un rato a Lovi, pero el maldito trabajo es demaciado ¡joder!, tal vez solo vaya al restaurante de enfrente del edificio , o simplemente suspenda la hora de la comida, bien eso realmente lo deprimió. La pantalla de su móvil que estaba sobre el escritorio se iluminó haciendo que el aparato comenzara a vibrar
-Diga
-¡Toni~ como estas!
-¡Emma! bien y tu?
-De maravilla, oye, te invito a comer!
-Jajaja, no puedo, lo siento, estoy empantanado de trabajo
-Mmm... ¡entonces a cenar!
-Pero yo...
-Toni~, tengo algo importante que contarte, porfas~
-...- maldito dilema, pero es algo importante seguro Lovi lo entendera -esta bien, pero en ese caso yo invito
-¡Oye~!, eso es trampa,pero bueno, en donde y a que hora?
X
Quería que la tierra se la tragara justo en ese maldito y presiso momento que demonios tenía que hacer ese sujeto AHÍ, dios santo, eso era el colmo, casí después de 5 malditos años aparece ese estúpido así como si nada, y en ese maldito restaurante habiendo miles por toda la jodida ciudad tenía que aparecer Arthur Kirkland ahí ¿que mierda habra hecho en su otra vida para que le pasara todo aquello?
-Pense que estarías trabajando, pero nunca pense que trabajaras aquí...
-Muy gracioso Arthur, y esto es solo temporal hasta que encuentre otra cosa mejor
-Admitelo Lovina, jamás encontraste trabajo y solo te quedo esta absurda opción, pero lo interesante del caso ¿que estas haciendo aquí en España?
-¡Que te importa estúpido cejón!
-¡Bloody git! ¡¿Así es como me tratas después de 4 años de no vernos?
-Stupido, ¡son 5 años! ¡¿y que esperabas que me lanzara a tus brazos como una estúpida colegiala?- gritó la chica frunciendo el ceño
-¡Git, yo no dije eso!- respondió gritando, frunciendo el ceño aun más cruzando los brazos
-Pero... me da gusto volverte a ver...- mustió Lovina bajando la mirada mientras jugueteaba con la libreta de los pedidos
-A mi también...- dijo él con media sonrisa -y supongo que no te puedo invitar a sentar porque estas trabajando
-¡Me sorprndes Arthur, hasta que usas tu sentido común!
-Tan linda como siempre- dijo denotando sarcasmo para luego empezar a reir, risa a la que se le unio Lovina -entonces ¿que te parece si te invito a cenar?- dijo Arthur aun entre risas
-¿A cenar?- contestó la chica limpiandose una lagrimita que salia de su ojo -pero...
-Vamos, necesitamos platicar ¿o tienes otro compromiso?- preguntó él alzando un a ceja un poco más serio mientras Lovina estaba en un pequeño debate con sigo misma. Le exigía a Antonio llegar a cenar ¿y que iba a hacer ella?, ¡pero que diablos, era Arthur por dios! hace 5 largos años que no tenía noticias de él y no iba a desperdiciar esa maravillosa oprtunidad. Ya tendría alguna buena escusa que inventarle al idiota entomatado
-Esta bien- contestó ella finalmente -pero tendras que venir por mi, no pienso ir a buscarte
-Okay, ¿a que hora paso por ti?
-Supongo que hoy saldre más temprano... pero aún así ven por mí a las 7, ¡y no exageres con tu maldita puntualidad!
-Pense que primero irias a tu casa a cambiarte
-No hace falta, le hablare a Felicia para que me traiga algo y además le avisare que llegaré tarde
-¡Felicia también esta a quí!
-Larga historia Arthur, larga historia~
X
Abrio lentamente la puerta, era extraño que su sorella le hubiera llamado a esa hora para pedirle que fuera por su ropa, pero era aún más extraño que le hubiera pedido que se la llevara a su trabajo. No era que le molestara, pero no era mejor llegar a cambierse ahi en la casa? Pero por el momento no era muy conveniente contradecir a Lovina. Felicia guardó la ropa y los zapatos en una pequeña maleta para dirigirse despues al restaurate de Francis; cerró nuevamente la puerta de la entraday se encamino hacia dende su hermana. De alguna forma ella también se podría dar el lujo de llegar un poquito más tarde para estar más tiempo con Ludwing.
No tardó mucho en llegar, sacó su móvil para enviarle un mensaje a su hermana diciendole que la estaba esperando afuera, en la parte de atras. No tuvo que esperar demaciado, Lovina salió enseguida
-Vee~ sorella aqui esta tu ropa- dijo Feli a modo de saludo
-Grazie- contesto Lovina mientras recibía la pequeña maleta -supongo que ya te abras dado cuenta que llegaré tarde, verdad?- la menor de las italianas asintio con la cabeza -no le digas al bastardo saldre esta noche, es más...- miro amenazante a Feli -tu no sabes nada, ¿Capisci?- nuevamente Felicia asintio con la cabeza, pero entonces algo no le quedo muy claro
-Vee~ ¿entonces no saldras con Antonio?
-No, y no te debe interesar. Conformate con saber que llegare tarde- La castaña mas joven tomo la mano de su hermana
-Solo trata de tener cuidado ¿esta bien?- dijo Feli con una sonrisa
-Esta bien
X
-¿Te vas temprano?- prguntó Antonio al observar a Gilbert salir de su oficina
-Por supuesto Toño, mi asombrosa persona no debe de hacer esperar a una señorita- dijo este mientras se dirigia a un asensor
-Entonces te deseo suerte- comento el ojiverde con una sonrisa mientras levanta su pulgar
-Soy tan jodidamente asombroso que no necesito suerte para salir con una chica - pico el boton del asensor esperando a que este se abriera
-No es a la chica a la que me refiero, si no a quien vive y cuida de la chica- el elevador se abrio permitiendole la entrada al albino, trago gordo, era verdad lo que decia su amigo. Giró para encarar a Antonio y volvio a tragar gordo antes de contestarle
-Ok, mi asombrosa persona acepta tus buenos deseos, solo por esta ocación- y después de eso el elevador se cerró.
Mientras tanto en la pequeña boutique de Elizabetha había un pequeño alboroto
-¡Matty que guapa! ¿a done vas?- pregunto la mismisima Eli al ver a la rubia bastante arregalda que de costumbre
-U-un chico me invitó a salir- dijo Matty mientras un leve rubor se apoderaba de sus mejillas
-¡Vee~ en serio, que bien!- gritó Feli mientras tomaba las manos a la chica de los lentes
-Oye Matty- habló Eli al mismo tiempo que sus ojos parecian aventas chispitas -¿y quien es?¿como se llama? ¿como lo conociste? ¿en donde lo conociste? ¿es guapo? - y una interminable serie de preguntas empezaron a bombardear a la rubia, cuando el sonido de un claxón las distrajo al mismo tiempo que un lujoso auto negro se detenia en frente del local.
-Al parecer ya llego por mi- Matty salió de la boutique seguida de las otras dos chicas. La puerta del chofer se abrio dejando ver a un sujeto de pelo blanco y ojos rojos que sonreia de forma altanera. Rápidamente rodeo el carro para abrir la puerta del coopiloto, para invitar a subir a Matty de una forma galante, cerró la purta después de que la chica subio. Volvio a rodear el carro para él tambien subir y marcharse, no sin antes mirar de reojo a Eli.
Eli mientras tanto miraba todo como en camara lenta. Cada paso, cada mirada, cada sonrisa que se dedicaba aquel par, aquel maldito sentimiento de remplazo, esos malditos celos. ¿Celos? ¿Por que demonios se sentia celosa si ella misma le habia dado a entender a aquel maldito narcisista que nunca tendría nada con él?. Observo como se alejaba aquel carro negro, mientras Felicia ajena a la batalla interna de Elizabetha se despedia de ellos con la mano en alto. Malditas ironias de la vida, como podía sentirse feliz de que Matty por fin conociera a alguien pero al mismo tiempo sentirse desplazada por aquella que le causaba felicidad. Tal vez por eso no pudo evitar que una solitaria lagrima corriera por su mejilla mientras susurraba un nombre de forma apenas audible
-Gilbert...
X
-Vaya Arthur, realmente te luciste trayendome a este lugar- dijo Lovina mientras observaba a detalle el lujoso recinto a donde el chico ingles la había invitado a cenar
-Haciendo ese tipo de comentarios me haces pensar que ahora realmente perteneces a la clase obrera- comentó el ingles de forma casual
-Stupido burgues. Pero sabes, me extraña no ver aqui a tu "hero" personal, el cual te acosaba a todas horas
-Ese idiota se quedo en casa
-¿En casa?- pregunto Lovina mientras sonreia de forma ladina
-¡NO!, no, no, no, no, yo... y-yo no quize decir eso... bueno...no...bueno si...bueno tu sabes- decía Arthur de forma atropellada mientras un curioso rubor aparecia en sus mejillas
-Siempre supe que acabarian juntos, asíque realmente no me extraña
-Bloddy git- suspiró -poco después de que llegue a Londres llamaron a la puerta, y frente a mi estaba ese idiota diciendo que no podía dejarme solo, que yo necesitaba un 'Hero', aunque realmente creo que fue al reves- dijo Arthur mientras una pequeña sonrisa aparecía en su rostro.
Después de eso un pequeño silencio aparecio dejando a ambos chicos hundidos en sus recuerdos, pero el rubio rompio el silencio -pero... no me has dicho por que estas aqui en España- Lovina suspiro pesadamente mientras colocaba su rostro entre ambas manos apoyando los codos en la mesa
-¿Estas dispuesto a escuchar la historia más estúpida que jamás hubieras imaginado?
-Estoy curado de espanto- dijo el chico mientras se encogia de hombros. La castaña volvio a suspirar
-Todo empezó cuando...
X
Ya habia oscurecido un poco más, y un auto se estaciono en frente de una casa más que conocida a estas alturas. Adentro del carro se encontraba un aleman bastante nervioso y una italiana bastante relajada
-Vee~ gracias por traerme Lud
-N-no hay problema, buenas noches Feli- la italiana estaba a punto de bajar del vehiculo, pero algo la detuvovolteando a ver al ojiazul
-Ludwing... ¿tu me quieres?
-¿¡Eh!, p-pero Feli que pregunta- respondio un poco alterado el aleman mientras desviaba la mirada
-Porque yo te quiero mucho- dijo la chica mientras ponia su mano encima de la del rubio -entonces ¿tu me quieres?- normalmente Ludwing siempre ha podido jactarse de que es un hombre impertubable, serio y de caracter firme; pero esa chica lo ponia nervioso y hacia que tartamudeara y podia lograr lo que nadie nunca habia podido hacer, enrojecer sus mejillas a tal punto que casi podia jurar que le saldría humo por las orejas.
-Yo...- el rubio se empezó a hiperventilar mientras movia los ojos de un lado a otro. Respiró hondo, tenia que relajarse y conservar la calma - yo también... yo también te quiero- muy bien ya estaba dicho, pero la pregunta aquí era ¿que significa para Felicia ese "te quiero"?
-¡Vee~ de verdad!- y en un abrir y cerrar de ojos la castaña ya estaba abrazada del cuello de Ludwing, este ultimo se tenso ante tal acto de la chica, mientras que sus mejillas se encendian aun más -vee~ Lud me haces muy feliz~- canturreaba Feli al mismo tiempo que le depositaba un casto beso en la mejilla -buonanotte Ludwing y gracias por traerme- decia Feli mientras bajaba del auto dejando a un aleman bastante atolondrado al volante.
Feli entro a la casa , ahora tenia que pensar una buena escusa para cuando llegara Antonio y preguntara por su sorella. Prendio las luces, ya se preparaba para calentar un poco de la comida que habia sobrado días anteriores, cuando el tipico sonido del telefono de la casa sonó
-Ciao~
-Hola Feli
-Antonio~ ¿como estas?
-Bien , oye, me puedes pasar a Lovi?- Feli abrio los ojos desmesuradamente, que demonios le hiba a decir, "oh lo siento, pero no esta, salio con alguien y no me quizo decir su nombre ni quien era, tambien me dijo que no te dijera nada, pero bueno que me costaba decirte la verdad?", no, seguramente si decia eso le esperaba una lenta y dolorosa muerte a manos de su sorella -¿Feli aun sigues ahi?
-¿Eh? ah, si~, mi sorella llegó muy cansada, al parecer hoy fue un día muy dificil y comio cualquier cosa y se fuea a dormir- ¿que clase de escusa barata era esa? y sobre todo ¿habia sonado creible?
-Oh~ ya veo, entonces hazme un favor, no le digas a Lovi que llegare tarde
-¿Tu también?
-¿Tu también, que quieres decir con eso?
-¿Eh? ah jajajaja, quiero decir que yo tambien llegue un poquito tarde y me encontre a mi sorella cenando, vee~
-Ya veo, bueno, gracias Feli
-No hay problema, ciao~
-Adios- tras de eso Feli colgo el telefono. Bueno, tenia la noche libre para ella, así que lo unico sensato que podía hacer era esperar a que llegara Lovina mientras ordenaba una pizza para cenar.
X
-Buenas noches preciosidad
-Toni~, te tardaste- dijo con falso enojo la rubia
-¿Enserio?- pregunto Antonio mostrando verdadera preocupacion -¿cuanto te hize esperar?
-Tontin, acabo de llegar- sonrio Emma de forma gatuna
-Oh, menos mal- contesto el ojiverdemientras se sentaba enfrente de la chica
-Si no te molesta ya ordene por los dos
-No hay problema- sonrio el chico -¿pero que eso tan importante de lo que me tenias que hablar?
-¿Te acuerdas de los muchachos de la oficina?
-Claro, como olvidarlos
-Sabes- dijo mientras un extraño rubor cubria sus mejillas -te extrañamos mucho
-Vamos, vamos, que no es para tanto. Pero no entiendo ¿eso que tiene que ver?
-Bueno, el proximo fin de semanava a ver una especie de fiesta por una "alianza" entre compañias. Y se nos ha permitido invitar a más personas... y bueno, yo pense en ti, así que ¿que te parece?¿aceptas?- un extraño brillo aparecio en los ojos de Antonio
-¡Claro!, encantado. Y Govert va a estar ahí?
-¿Govert?
-Si~, hace tiempo que no lo veo y me gustaría platicar con él, ya sabes, desde que mando todo al carajo diciendo que ese lugarcete era una mierda y él podia hacer que su propia empresa creciera sin ayuda de esos malditos bastardos y bueno, tu conoces el resto de la historia
-Pues, no habia pensado en él, pero si quieres lo puedo invitar- Emma sonrio
-Eso sería genial- Antonio tomo la mano de la chica -juntos, como en los viejos tiempos
-Si, como en los viejos tiempos...
X
-Y eso es todo- dijo Lovina mientras jugaba con una copa de vino que tenía entre la manos
-Si no te conociera, diria que todo es culpa de tomates alusinogenos que compras en el mercado negro- contestó Arthur
-Idiota- murmuro la chica mientrs fruncia el ceño -no existen tomates alusinogenos. Yo más bien dudaría de la comida radioactiva que preparas. Pero si, mi vida es una asco. Realmente estoy pensando en volver a Italia y ayudarle al abuelo con su negocio; por lo menos estaría en casa.
-Ignoraré lo que dijiste de mi comida, ¡por dios, que no es tan mala!, pero en fin, estaba pensando...
-¡Ya piensas!
-Te decia...- Arthur solo miro mal a la castaña -¿por que no te vienes conmigo a Londres?
-¡¿Que?
-Si, mira, yo no te puedo ofrecer todo lo que esos idiotas te dijeron que te darían, pero te pagare bien, te dare un adelanto y puedes comprar un departamento además que trabajarías en lo que estudiaste
-P-pero... bueno, no es que no me guste la idea, ¡es grandioso!, pero mi ingles es una mierda, y mi sorella ya consiguio empleo, y... y... pues no puedo renunciar así como así, y pues, bueno...
-¿Tanto lo quieres?
-¡¿Que?, ¡no! ¡¿quien va a querer a ese imbecil bastardo idiota, bueno para nada, ladron secuestrador de mujeres italianas!
-¿Y quien dijo que hablaba del sujeto ese?- preguntó Arthur fingiendo desinteres, recargando su cara en la mano apoyando el codo en la mesa. Lovina relajó su expreion para tornarse totalmente roja mientras desviaba la vista
-¿E-entonces a que coño te referías?- preguntó aun roja y muy nerviosa
-Me refería a tu trabajo- sonrio con malicia -pero ahora puedo darme cuenta del verdadero motivo. Pero aún así contestame una cosa, ¿él te quiere como tu lo quieres a él?- la chica enmudecio y el color de sus mejillas comenzó a desaparecer, tardando varios minutos para responder
-No lo sé... supongo- mustió ella
-¿Realmente no lo sabes o no me quieres contestar?- el rubio preguntó frunciendo se ceño. Lovina solo calló ante tal pregunta -¿alguna vez te lo ha dicho?
-No, pero me ha tratado de besar varias veces y...
-¿Tu le has dicho algo?
-No, pero...
-¡Bloddy git, Lovina! ¿¡que es lo que piensas, que él te leera los pensamientos y se dara cuenta! ¡esto es la maldita vida real, no un estúpido cuento de hadas!- finalizo el rubio dejando a ambos chicos en un incomodo silencio -sabes- continúo Arthur -independientemente de lo que me respondas, la propuesta sigue en pie, si aceptas seras bienvenida y si no, pues, sera en alguna otra ocación
-Grazie- dijo finalmente Lovina -tendre muy en cuenta tu oferta
-Do not worry- sonrio Arthur -para eso somos amigos- concluyó el chico mientras tomaba la mano de la castaña que reposaba en la mesa -es tarde, ¿te gustaría que te llevara a "tu" casa?
-Claro Arthur
X
Las luces estaban apagadas. Entró silenciosamente, le sorprendió que la televisión estubiera encendida pero no hacía ruido, pero lo que más le llamo su atencón fue que su sorella estubiera dormida en el sofá junto con una caja de pizza la cual descansaba en el suelo junto a ella.
-Felicia, Felicia- susurraba Lovina mientras sacudía a su hermana para que despertara
-¿Vee~? ¡sorella!- la menor de las italianas se abalanzo hacía su consanguinea haciendo que ambas calleran estrepitosamente al suelo
-¡Quitate maldición, que pesas demaciado! Además haces demaciado ruido, despertaras al bastardo- gruño Lovina
-¿Eh?... ah si Antonio
-¿Que dijo el bastardo sobre mi ausencia?
-No te preocupes- dijo Feli con una sonrisita -llegó muy cansado y se fue directo a dormir
-Menos mal- supiró un poco aliviada la castaña mayor -Che palle Felicia, limpia un poco este desorden y ven a dormir. No debiste esperarme- terminó replicando Lovina subiendo hacia la habitación. Feli solo se estiro cual gato para desperezarse un poco y darse animos de recoger el pequeño picnic que monto en la sala.
Volvio a escuchar como se abria nuevamente la puerta de entrada. Esta vez Antonio entraba silenciosamente.
-Vee~ Antonio, buonanotte- saludo Feli
-Shhh~ Feli no hagas tanto ruido- susurro el castaño -Lovi se va a despertar
-No lo creo Lovi tiene el sueño muy pesado- dijo mientras empujaba al ojiverde hacia arriba de las escaleras -lo que deberías hacer es irte a dormir, por que hoy llegaste muy cansado- finalizó guiñandole un ojo
-Gracias Feli, te debo una- Antonio subio hasta su habitación cerrando la puerta tras de si. Felicia suspiro pesadamente. No le terminaba de convenser estar en medio de esos dos, pero las circunstancias la obligaban. Aún así terminó de limpiar y subio al cuarto que compartía con Lovina, total, solo esperaba a que las cosas entre ese par no se complicaran más.
Ojojojojo que les parecio? Por cierto una disculpa a Chibi Neko-chan por no haberle contestado en el capi anterior pero como no tienes cuenta se me paso U.U
Aqui les va una pregunta ¿merece review? Bye (^0^)/
