Hoy desperte con una ansiedad horrible, asi que como no se como rayos se menaje, pues... les dejo otro capítulo. Espero les guste ^^

Saf (te dejo Respuesta aqui, por que no tienes cuenta xD): Mas adelante se sabrá, maaaaaaas adelante se sabra *voz misteriosa xD*

Disclaimer: Personajes y algunos eventos, de JK Rowling


CAPITULO X "La Enfermedad de Crookshanks"

Desde el descubrimiento de la varita, había olvidado todo lo demás, Hermione Granger había pasado un segundo plano sin importancia.

No podía hacer magia en la cafetería, pero aprovechaba para practicar los movimientos y la pronunciación con un lápiz, yo estaba muy emocionada, por dios, una bruja ¡Yo!

Al pensar en ese momento, en el momento de mi descubrimiento, me emociono todavía, después de todo, no todos los días descubres que eres una bruja, y que puedes hacer magia, y todo eso con tan solo un movimiento de un trozo de madera.

Esa mañana, yo había dejado la varita junto a mi cama, Crookshanks no se había levantado, así que le deje su desayuno en su plato en la cocina. Llegue a la cafetería muy temprano, la calle parecía completamente vacía.

¿En que piensas sabelotodo? –algo o más bien alguien me saco de mis pensamientos, el era el único que llegaba siempre que yo estaba distraída como en esa ocasión.

Eh, ah, hola Draco, en nada, nada importante –le dije.

¿Por qué insistes en intentar mentirme?

Ese, era un Martes particularmente solo, ya eran las 4:00 pm, y el lugar estaba completamente vació, al igual que la calle.

Yo no miento –¡Cielos, ni yo me creí eso!

Te ayudo a cerrar, y vamos a platicar –dijo, o más bien ordeno.

¿Alguna vez han estado tan distraídos que no atinan a servir agua en un vaso sin derramarla?, ese día, yo estaba así. Crookshanks llevaba algunos días sin levantarse de mi lado en las mañanas a pedirme el desayuno como era su costumbre, lo había examinado, pero no parecía tener nada roto.

Decir que estaba preocupada no era nada que describiera lo que sentía, preocupada estaba cuando no lo encontraba en el departamento al regresar, pero el hecho de que ya casi no comiera, que no saliera, que no se moviera si quiera, estaba muchisisisimo mas arriba que una simple preocupación.

¿Que tienes? –me pregunto Draco.

Me volvió a sorprender, note que la cafetería ya estaba cerrada, Draco lo había hecho todo, y en ese momento me veía preocupado.

No es nada –repetí yo, aun sin creérmelo- nada importante.

Entonces tomo mi rostro con sus manos obligándome a verlo directo a los ojos, sus ojos grises parecían brillar de una forma que yo no había visto antes, o que no recordaba haber visto, creo que era preocupación.

Niña, te conozco lo suficiente para saber tu nivel de "nada importante", te lo repito, y espero una respuesta sin rodeos: ¿Qué es lo que te pasa?

Por un momento no supe que hacer, me perdí en sus ojos, y cuando reaccione, estaba llorando en sus brazos, ¿Cómo llegue a ellos?, no lo se, pero de pronto, él me estaba abrazando, y yo estaba llorando hecha un ovillo en ellos.

Hubo un silencio, él no dijo ni decía nada, ¿Por qué me solté a llorar tan de repente? Creo que fue por que Draco me inspiro una confianza que no había sentido antes, algo que dijo o hizo logro que yo me viera y me sintiera débil.

"Nunca demuestres tus sentimientos frente a los demás, o te aplastaran como un insecto asqueroso –la voz de Draco, mas siseante y venenosa, pero a final de cuentas su voz retumbo en mi cabeza".

Deje de llorar de inmediato, y me aparte de él, me miro sorprendido y yo sonreí para tranquilizarlo mientras me prometía a mi misma no volver a llorar nunca frente a nadie, y esa ha sido de las promesas mas ridículas que me he hecho en toda mi vida y obviamente una de las que nunca he podido cumplir, no con él.

¿Qué pasa? –me pregunto.

¿Qué pasa de que? –fingí demencia mientras secaba mis ojos con una servilleta

¿Por qué te soltaste a llorar? –me dio la impresión de que aun no asimilaba la rápida separación.

Es solo que estoy un poco preocupada.

Por qué, la cafetería va mejor que bien, ya eres una persona solvente, ¿Qué es lo que te puede preocupar? –pregunto tomando un poco de jugo.

No todo en la vida es dinero –dije yo reprovatoriamente. -No, lo que me preocupa es Crookshanks.

Draco se atraganto con el jugo, y comenzó a toser mientras trataba de recuperar el aliento y la compostura, lo mire, pero la verdad estaba lo suficientemente distraída en ese momento, como para ponerle mucha atención a ese reflejo.

¿Quién es Crookshanks? –pregunto muy pálido.

Es mi gato, con el que te dormiste la otra vez en mi departamento, no ha estado muy bien últimamente, uno de mis vecino me hizo el favor de revisarlo, es veterinario…

Viteri… ¿Qué? –me interrumpió.

Oh si, lo olvidaba, -dije yo recordando que Draco como mago seguramente desconocería muchos términos comunes del mundo muggle- un doctor especializado en animales.

Ah –dijo el, pero la verdad no creo que me haya entendido.

Si. Lo reviso y me dijo que no tenia nada malo, que solo… -trague saliva, era muy difícil para mi, Draco me comprendió, y no me interrumpió- que solo… que solo estaba cansado de la vida.

"Cansado de la vida", yo no había reparado en lo fuerte de esas palabras, ¿Cómo alguien se podía cansar de la vida?, no lo entendí en ese momento, y dudo llegar a entenderlo por completo algún día.

Entonces yo lo llevare con alguien que le pueda ayudar –dijo Draco levantándose.

¿No será mucha molestia? –pregunte dudando.

No es ninguna molestia –dijo él-, además, Crookshanks me cae bien, digamos que será una ayuda directa para él.

Se levanto con decisión, y fue directo hacia mi, tomo mi mano en las suyas, yo sentí un escalofrío recorrer mi espalda, su mano estaba helada, y me gusto esa diferencia de temperatura.

Vamos, necesitas distraerte, ya en la noche me llevare a Crookshanks.

Me debo quedar en la cafetería –discutí yo absurdamente- la debo de atender.

Nada de eso, necesitas descansar y distraerte.

¡Para eso es el Lunes!

Y seguramente los usas para descansar –dijo en tono de burla, ya estábamos en la puerta de atrás, y yo no me había dado cuenta, simplemente me había dejado llevar por su mano- Vamos, hoy es un buen día para liberar tus pensamientos, además, si te dejo aquí con lo distraída que estas vas a quemar la cafetería, ¿Dónde están las llaves?

En el mostrador, en una caja –dije yo inconscientemente, seguía pensando en lo helado de su mano.

¿Ves?, esto comprueba mi teoría, tu subconsciente dice que necesitas distracción –me miro sonriendo con autosuficiencia y victoria cuando soltó mi mano y fue en busca de las llaves.

Me sentí turbada por un rato, me impresiono el hecho de que solo el contacto de su mano me provocara tanta confusión, y tanto en que pensar, no se, fue algo muy extraño, y a la vez muy conocido, como si ese tipo de cosas fueran clásicas de Draco y su manera de comportarse.

Esa ha sido una de las tardes mas hermosamente extrañas que he vivido en esta vida, nunca me imagine que Draco se divirtiera con cosas como un simple helado se fresa, y menos que me lo pudiera contagiar a mí, haciendo que de pronto el resto de mis problemas no valieran ninguna de mis preocupaciones.

Fuimos a caminar un rato por el parque, mientras él me contaba algunas historias de cuando asistía al colegio, lo relataba de un modo muy interesante, evitando en todo momento, cualquier mención del nombre Hogwarts, o de lo que estudiaba en realidad ahí.

Yo aun no le había dicho nada sobre lo que había estado leyendo de Hogwarts, sobre la varita o sobre el redescubrimiento de mis poderes hacia apenas un par de semanas.

En el parque compro unos helados, después de haberse peleado un poco con el dinero, lo que a mi me causo mucha gracia; el mío era un enorme cono de Fresa, mientras el suyo era de vainilla, íbamos caminando, y noto que mi helado tenia la cara de una rana en uno de sus costados, yo negué diciendo que no parecía una rana, a lo mejor un oso, pero que una rana no, estuvimos tanto tiempo conversando sobre la cara de mi helado, que se derritió rápidamente, haciendo que mis manos quedaran pegajosas, y que yo me quedara sin helado.

Después me acompaño a mi departamento, Crookshanks seguía en el mismo lugar donde se había quedado esa mañana, haciendo que la realidad me bajar de golpe, y que mis problemas y preocupaciones regresaran a mi, a pesar de ello, Crookshanks se alegro de vernos llegar tan temprano, Draco lo cargo y deposito con cuidado en una canasta para llevárselo.

¿Quieres algo de tomar? –le pregunte antes de que se fuera

No gracias, como yo si comí helado de vainilla estoy bien –dijo el sonriendo de un modo tan especial, que no pude evitar sonreír también- Tengo que irme, para alcanzar a esta persona.

Tomo la canasta con cuidado mientras yo me despedía de Crookshanks como una madre de su hijo en su primera salida todo un fin de semana, Draco me dio un beso en la frente para tranquilizarme, y se fue llevando la canasta con sumo cuidado.


Dejen Revs por fis