Bueno aquí os dejo el siguiente capítulo. Ya vi que el capítulo anterior os encantó. La verdad esque era la primera vez que escribía Lemon, pero, vuelvo a decir, parece que gustó asi que a lo mejor dentro de poco volveis a tener otro cap lemon. Este capítulo es más temático, es decir, que encontramos problemas de por medio. Espero que os guste. Nos leemos abajo.

Capitulo 10

Un delicioso aroma a café inundó sus fosas nasales. Se dio la vuelta, con su mano toqueteó el colchón en busca de su acompañante, no estaba. Se levantó despacio, frotándose los ojos, buscó una camiseta larga que ponerse. Siguió aquel delicioso aroma hasta la cocina, Haise había hecho café.

- Buenos días Touka-chan.- Tomó la taza de café

- Gracias – dio un sorbo.

- ¿Qué tal dormiste? –

- Bien y ¿tú? –

- Genial, como siempre que duermo a tu lado – La peli-azul se sonroja.

- Idiota…-inundó su mirada en el café con una sonrisa.

Haise depositó su taza, ya vacía, y se dirigió a la joven. Sólo llevaba puesto sus pantalones, apartó la taza de café de la joven, la abrazó.

- Touka-chan. – metió su cabeza en su cuello. –

- Idiota…- correspondió el abrazo.

- ¿Te he dicho que me gusta que me llames eso? – deshizo el abrazo y juntó su frente a la de ella.

- solo unas cuantas veces. –

Puso sus manos en su espalda y la atrajo hacia él uniendo sus labios.

- No llevas puesta tu ropa interior – dijo pasando sus manos por su espalda. - ¿Acaso quieres volver a provocarme?

- Pensaba darme una ducha, pero puedes acompañarme si quieres – levantó una ceja.

- Ya sabes que eso me encantaría pero no tengo ropa de cambio.

- Te la puedo prestar, seguro que estas muy bien con una falda y un tanga acompañándola.-

- No te diría yo que no. – levantó la cabeza recordando aquella vez que para una misión se tuvieron que disfrazar de mujer.

- ¡Nah! Mejor otro día. – se volvieron a unir en otro beso. Coge a Touka de las piernas y se la sube a la cintura. La llevó hasta la encimera de la cocina en donde la sentó, mientras seguía besándola. Posó sus manos en la encimera mientras ella lo hacía en los hombros de él, se colocó entre sus piernas, metió las manos por dentro de su camiseta. Touka cogió aquellos fuertes brazos y los apartó cortando el beso.

- ¿Qué pasa? – miró a la peli-azul.

- Nada – miró hacia abajo con una sonrisa. – me voy a duchar. – se bajó de un saltó, se fue a su habitación a por la ropa de cambio y se fue a duchar, mientras Haise fue a la habitación a coger su ropa. En lo que ella se duchó, él recogió la cena que había preparado Touka para aquella noche. Estaba fregando los platos cuando Touka salió del baño con una camiseta, unos pantalones cortos y con una toalla en su cabeza. Le abrazó por la espalda apoyando su cabeza en ella. Ya se había puesto su camisa negra.

- Touka-chan – dijo Haise fregado el último cacharro que le quedaba.- ¿Qué te apetece que hagamos hoy?

- No sé, lo que tú quieras – dijo en un suspiro acurrucándose en su espalda. Haise se secó las manos y se dio la vuelta abrazando a la joven que ahora se acurrucaba en su pecho.

- Podríamos ir al parque de atracciones –

- por mi perfecto – despegó su cabeza dirigiendo su mirada a él. Volvió a poner su cabeza en su pecho, acurrucándose, él se limitó a abrazarla fuerte ya que la toalla le molestaba.

En el parque de atracciones…

- ¡Buah! – Se sorprendió la peli-azul.- Es más grande de lo que pensaba.

- ¿Acaso es tu primera vez aquí? – se rio

- idiota – le soltó un puñetazo en el brazo.

- ¡auch! Eso ha dolido – se frota el brazo. –

- Eso te pasa por reírte de mí. – cruzó sus brazos y le apartó la mirada.

- Lo siento, pero no había conocido a nadie que no hubiese ido al parque de atracciones. – se disculpó. Touka refunfuñó.

- Bueno ¿y en dónde te quieres subir primero? –

Miró a todas las atracciones que había en su campo de visión. No sabía en cual montarse.

- ¿Qué te parece si vamos mirando una a una las atracciones y ya tú decides si quieres montarte o no? –

- Vale – asintió la peli-azul. Se dieron la mano y fueron mirando las atracciones.

- ¿Podemos montarnos otra vez en es aquella montaña rusa? – dijo una chica con el pelo azul claro con el pelo sujeto con dos coletas.

- Ya te has montado 5 veces, vayamos a comprar algo de comer que tengo hambre. – dijo un chico con una mirada un tanto escalofriante.

- ¡Siiiiiii! ¡Chuches! – dijo la muchacha con un subidón de azúcar.

- Eres de lo que no hay. – suspiró. – tenía que haber venido Mutsuki. – Ambos se dirigían a un puesto de algodón de crepes.

- Recuerda que le dan miedo las atracciones, recuerda la última vez que vinimos.- Ambos cogieron un crepe de chocolate, se fueron a un banco a sentarse.

- Es verdad. Ese día también fuimos con Haise. – recordó la peli-azul más tranquila.

- Me pregunto qué estará haciendo. –

- Me apuesto lo que quieras a que está en aquella cafetería intentando ligar de nuevo con aquella camarera. – dio un mordisco a su crepe.

- Seguro, va casi todos los días. Pobre chica me compadezco de ella. – se rio el rubio.

- Sí. Aguantar al jefe casi todos los días intentando ligar contigo debe de ser agotador. – también se rio. – Aunque el jefe es bueno, cuando se le mete algo no puede dejarlo. Cogió el cartón que le dieron para la crepe y lo lanzó a la papelera, entró.

- Podríamos ayudarle con ella. –

- mmm…podríamos, ella es mona y se ve amable, pero si ya después de 3 meses no le ha dicho que sí, es tontería, si estuviese interesada con él ya le habría dicho que sí y tendríamos al jefe con un ataque de hiperactividad eterna, ¿no crees? –

- Hablando de eso ¿no has visto al jefe muy contento últimamente?-

- A decir verdad, ayer se fue corriendo al salir del trabajo. –

- ¿Habría quedado con ella al final? –

- ¡Nah! Imposible. A lo mejor ayer sacaban algún libro nuevo que querría leer. –

- Seguramente. – Tiró la servilleta de su crepe a la papelera también, pero falló. – chts. Vámonos a otra atracción.

- ¡Bieeennnn! – el subidón de azúcar volvió a la chica.

- ¿Estás segura de esto Touka-chan? –

- Sí, quiero montar en esta. – los nervios se reflejaban en su cara.

- Esta atracción es muy fuerte, la gente sale mareada de esta. Me acuerdo cuando me monté con mis compañeros, menos Saiko, esa chica no le teme a ninguna, incluso se montó otra vez. –

- Adivino, tú echaste la papilla y seguro que gritabas como una niña. – le echó una mirada pícara. Quería distraerse para no pensar en ello, aunque aquella historia hizo que sus nervios aumentasen. Haise se sonrojó y giró su rostro.

- No. –

- No, qué va. –

- Cuando salgas de esta atracción me entenderás. – La atracción empezó a moverse. Era una de esas atracciones con muchos lupings, alta velocidad y con los pies colgados, además en sí el vagón da vueltas sobre sí mismo.

- te odio – dijo una Touka mareada.

- te lo dije – la estaba sujetando ya que ella por si sola ya no era capaz de andar. – vamos a sentarnos en aquel banco. – señaló uno de los bancos que había cerca.

Touka no dijo nada. Haise la subió a su espalda, se dirigió al banco, la acomodó en él, apoyando su cabeza en su hombro. Él también necesitaba sentarse, aunque ya estaba algo acostumbrado a aquella atracción.

- Voy a por algo de beber, tú descansa aquí. Sí es que te lo dije. –

- No tengo fuerzas para insultarte. – se acercó a ella y la besó la frente. Haise se fue.

- ¡Eh chicos! ¡Mirad! – dijo uno de los chicos de un grupo de amigos mirando a Touka.

- ¡Ohhhh! Es preciosa. – dijo otro de ellos. – y está sola.

- ¿por qué no nos acercamos? – dijo el chico que se había fijado en ella.

- Vamos – dijo el líder del grupo de chicos. El grupo de 3 chicos se acercaron a Touka, que seguía mareada.

- Hola hermosa. – dos de ellos se sentaron a su lado, mirándola de arriba abajo. Ella los ignoró.

- ¿Qué pasa? ¿No nos vas a hablar? – Touka siguió con su mareo. Uno de ellos la cogió de los hombros zarandeándola.

- Dejadme en paz – soltó un manotazo al chico que la zarandeaba.

- Tiene carácter la guapita esta. – dijo el líder. –

- Vente con nosotros, haremos que ese carácter cambie. – dijo el que estaba sentado a su izquierda tirándola del brazo.

- Dejadme en paz – dio un puñetazo en el estómago del que la estaba agarrando, soltándose de su agarre.

- Que bruta – dijo retorciéndose por el suelo.

- No me obliguéis a mataros. – les echó una de sus miradas maléficas.

- uyyy que miedo da la guapita. Levanta Renzo, eres un quejica. – El chico que estaba en el suelo se levantó.

- Duele enserio – aun retorciéndose.

- Seguro que no duele, siempre te andas quejando por todo. – El chico de la derecha de Touka se puso detrás de ella, sentándose en el banco.

El líder, que estaba situado delante de ella, se dirigió a agarrarla, ella rápida como ninguna le fue a dar un puñetazo, él vio las intenciones y lo esquivó, seguidamente la empujo cayéndose hacia el otro chico que estaba detrás suyo, la cogió por los brazos haciendo que no se pudiese soltar.

- Bien echo Itachi. Vámonos. – se levantó aun sujetándola. Ella no dejaba de moverse intentando escaparse. No podía sacar su kagune, había mucha gente y tampoco podía amenazarles poniendo los ojos de ghoul. Pegó un pisotón al joven que la agarraba, le dio un codazo y lo tiró al suelo.

- ¿Itachi? ¿Qué pasa? – los otros dos jóvenes se dieron la vuelta. – así que te has vuelto a escapar, ¿eh? Maldita. – El líder de ellos puso los ojos negros y rojos, su amigo hizo lo mismo.

¿Eran ghouls? Eso eran problemas para ellos, ahora podía enseñar sus ojos de ghoul.

- mira que bien me venís. – dijo poniendo los ojos de ghoul.

El otro chico que estaba en el suelo se levantó y se preparó para pelear.

- Así que tú también eres un ghoul. –

- Sí, pero por lo menos yo no soy tan tonta como para sacar tener la intención de sacar mi kakune delante de tanta gente, ¿no os parece? –

Ambos se echaron atrás.

- Maldita. – sabían que llevaban razón, podría haber algún investigador por ahí. – Ya nos veremos, guapita.- Cambiaron sus ojos a unos normales y se fueron.

Haise llegó con las bebidas.

- Veo que ya estas mejor. – le dio una botella de agua. – Por cierto, ¿quiénes eran esos?-

- Nadie, unos idiotas que no saben cómo tratar con una dama. – Dio un sorbo a la botella.

- ¿y a qué dama estaban acosando? – puso una mano en sus ojos haciendo como que buscaba a una chica.

- Idiota. – le dio un golpe en el estómago, haciendo que se doblase.

- Confirmado, él mareo se te ha pasado. – dijo entre risas. – Pero vuelvan a acosarte lo pagarán muy caro. – dirigió su mirada a sus ojos.

- Haise-kun…- se sonrojó.

- No quiero que hagan daño a la persona que más quiero. – los ojos de Touka se cristalizaron. Haise se acercó a ella, inclinando su cara para juntar sus labios con los de ella.

- Pero mira que dos. – dijo una voz detrás de ellos.

uyyyyyyy...¿De quién será aquella voz? *mirada marvada*

Mañana ya lo sabres, mañana u otro día, porque a lo mejor mañana no me da tiempo a escribir ya que el Miércoles tengo un exámen práctico y tengo que repasar un poco, aunque intentaré tenerlo, en todo caso el Domingo tuvisteis doble ración y encima con Lemon, eso son por lo menos 3 días sin subir, ok no. Intentaré tenerlo lo juro.

Nos vemos ;)