NOTA: Los sucesos de este capítulo ocurren al mismo tiempo que los del capítulo anterior.
NARRADOR (SHINSUKE)
"¿Y bien?" Aoi me preguntaba bastante enfadada, se le notaba que no estaba de humor.
"Yo…"
Había reunido a Tenma, Aoi y Hikaru en la azotea. Llamé a Kariya también, pero se negó a comer con nosotros. Por su forma de hablar, él tampoco estaba en sus mejores momentos, por lo que no insistí.
Hikaru y Tenma me miraban fijamente, esperando mi respuesta.
"¡Lo siento!" Bajé la cabeza tanto como pude y me arrodillé en el suelo. Estaba realmente arrepentido de mi actitud hacia ellos. No tenían culpa de nada de esto.
No levanté la cabeza hasta que vi la mano de Tenma. La tomé con fuerza y me volví a disculpar. Después de eso, nos sentamos en un circulito y dábamos pequeños bocados a la comida.
"¿Por qué no has aparecido esta mañana? Te hemos estado esperando." Tenma me preguntó.
"He ido al punto de encuentro. Pensaba que como ayer salí corriendo y no contesté a tus mensajes, estaríais enfadados. No quería espiaros, pero hoy la conversación. No pude evitar sentirme peor, esto no es culpa vuestra..."
"No tienes que preocuparte por eso Shinsuke, somos amigos." Hikaru me sonrió. "Si te sientes mal o te pasa algo malo siempre puedes contárnoslo."
"No vamos a forzarte a hacerlo, puedes estar tranquilo." Aoi había cambiado su enfado por comprensión. "Sin embargo, no entiendo el por qué no quieres hablar con Allara. No me gusta dejarla sola. Ella solo ha intentado que la hables durante toda la mañana." Aoi tenía razón, mi egoísmo hacía que Allara se quedase sola. Estaba siendo muy idiota, ella me ha protegido de mis compañeros desde que llegó y yo solo la dejo en la estacada.
"Yo…"
"¿Por qué te fuiste ayer Shinsuke?" Me preguntó Tenma. Yo no quería responder, no soportaba decir la verdad. Que estaba enfadado, muy enfadado. Enfadado porque Shindou me había apartado de Allara. No entendía muy bien este sentimiento, pero era doloroso.
"Me encontraba mal." Mentí.
"¿Mal? ¿Estás enfermo?" Aoi me tocó la frente para comprobar si tenía fiebre. Me aparté intentando no ser brusco y suspiré.
"No, no de esa manera. Me molestaba el corazón." Los tres se sorprendieron y se quedaron pensativos, supongo que no lo entendieron, no me habiá explicado muy bien que digamos.
En ese momento, Aoi me miró directamente a los ojos y les dijo a Tenma y a Hikaru que la dejasen a ella, cosa que no entendí.
"Dime Shinsuke, ¿Qué sientes cuando ves a Allara?" ¿A qué venía esa pregunta?
"¿Que qué siento? P-pues yo…" No sabía explicarlo, pero era diferente a cuando veía a los demás.
"Tomate tu tiempo, puedes intentar compararlo con otro sentimiento."
Si tenía que compararlo con algo sería jugar al fútbol. Una pelota llena de sentimientos queriendo entrar en la portería que tenía que proteger a toda costa, esa era Allara.
"Supongo que al verla, siento una calidez, como cuando juego a nuestro fútbol. El calor se expande por todo mi cuerpo y me pongo nervioso. No importa cuánto lo intente, no consigo despegar los ojos de ella, cómo con el balón." Yo… ¿yo había dicho todo eso?
"¡Pero eso es genial Shinsuke!" Ni Tenma ni Hikaru ni yo no comprendimos lo que quiso decir Aoi. Nuestras caras de confusión la hicieron reír.
"Sois muy inocentes chicos." Dijo intentando parecer inteligente, moviendo sus manos cerca de sus ojos, levantando unas gafas invisibles. "Las chicas maduramos antes, así que entiendo cuál es tu problema." ¿Problema? ¿Madurar? No entendía nada de nada.
"¿Me estás llamando enano? Puede que sea pequeño, pero no es justo que te rías de mi estatura. ¡Yo ya soy mayor!" Dije protestando. Sabía que parecía un bebé al protestar y me callé.
"No quería decir eso." Aoi se aclaró al garganta. "Las chicas empezamos a entenderlo mucho antes que los chicos, por eso los chicos que lo sienten tan jóvenes son los que antes maduran. Lo que te está pasando es algo genial Shinsuke, deberías estar orgulloso de ti mismo." ¿Tendría que estar orgulloso? Creo que Aoi se estaba equivocando de sentimiento, no puedo estar orgulloso de algo que me causa dolor.
"¿Por qué orgulloso?" Hikaru fue el que lo preguntó. Aoi se dio la media vuelta y volvió a reírse.
"¡Porque Shinsuke está claramente enamorado!" Aoi soltó eso en alto, cosa que hizo que se me subiera la sangre a la cabeza.
"¡¿Eeeeeeeeh?!" Grité.
Hikaru se sonrojó enormemente y creo que Tenma no lo entendió muy bien, porque prácticamente no reaccionó.
"¿Enamorado? ¿Cómo nuestros padres? Eso solo pasa cuando eres mayor Aoi, creo que te estás confundiendo." Caímos de forma graciosa. Tenma era demasiado inocente, mucho más que yo. Creo que eso hizo que Aoi se desanimara un poco, pero no presté mucha atención a mis compañeros.
Ya que en mi cabeza se seguía repitiendo lo último que había dicho Aoi.
¿Yo enamorado? Imposible…
NARRADOR (KARIYA)
Tenía un humor de perros, se podría decir que hoy era uno de esos días en los que no te apetece hacer nada. Para mi desgracia, era el día del partido y no teníamos pensado perder. Yo no quería perder, pero teniendo en cuenta mi gran moral sabía que no iba a poder jugar bien.
Podría fingir otro dolor de estomago y ya. Sabía que si lo planeaba bien me rogarían que no jugase. Por otra parte, tenía ganas de machacar a ese equipo. Puede que fuesen nuestros amigos, pero no venían en son de paz.
A la hora de almorzar, me levanté de mi asiento dispuesto a salir corriendo para pasar un rato a solas, ya había tenido suficiente con la pelea en clase. Antes de poder abandonar el aula, Shinsuke se me acercó diciéndome que fuese con ellos a la azotea, que quería contarnos algo importante. Lo sentía por él, más rechacé su oferta y me esfumé. Hoy no tenía ganas de nada y todo por culpa de ese coletas.
Si ayer hubiese sido un poco más razonable, habría podido dormir y no me habría pasado toda la noche pensando en sus estúpidas palabras. También tengo que reconocer que yo me pasé, no quería hacerle enfadar. Solo quise recordarle lo que pasó la última vez por sus celos. Además, no es bueno que siga siempre a su amigo como un perrito faldero. Entiendo que se preocupe por él, pero esto ya es demasiado.
Mis propias palabras del día anterior, no me dejaban en paz.
"Si cada vez que Shindou hace nuevos amigos o esta con otra persona que no seas tú a solas te pones celoso, entonces nunca podrás seguir adelante."
Soy idiota, sabía que eso no lo había dicho por él, sino por mí. Cada vez que él se va con Shindou, cada vez que le veo con alguien a solas, mi mente se llena de estúpidas historias y mentiras que creo yo mismo. Lo peor de todo, es que no puedo detenerlo.
"Shindou no me va a dejar solo. No sé en qué estás pensando, pero es mi mejor amigo. Vamos a seguir juntos, mucho, mucho tiempo más. ¡No pienso separarme de él tan fácilmente, no pienso dejar que me lo quiten!"
¡Aaaaaaaaggghh! ¡Me molesta, me molesta, me molesta! ¿Por qué tiene que decir esas cosas? Ya lo sé idiota, ya sé que no te dejará solo. Sé que Shindou siempre estará contigo cuando lo necesites y tú con él y eso me irrita. Yo también quiero…
No debo pensarlo, sino será más doloroso que de costumbre, la soledad que siempre ha estado ahí.
Desde que mis padres me abandonaron a sido de esa manera. Me molesta el saber que no puedo mirar a una familia y sonreír. Simplemente, porque sé que yo no la tuve cuando más lo necesité.
El Sun Garden no era el problema, ni las personas que estaban allí. Yo mismo me aislé del mundo, refugiándome en el fútbol. Hiroto y Midorikawa siempre estuvieron a mi lado y no me han dejado solo, pero por mucho que lo intente, para mí no es suficiente. Por suerte, entré al Raimon y parecía que todo iba a ir bien y justo en ese momento, apareció él. ¿Por qué tuve que fijarme en ti?
Maldigo el día en el que empecé a molestarte.
"¡No pienso separarme de él tan fácilmente, no pienso dejar que me lo quiten!"
¿Por qué duele tanto? ¿Por qué?
Mis lágrimas amenazaron con salir, mis ojos se humedecieron rápidamente y al de poco, mi cara era un estanque de lágrimas. Intenté por todos los medios parar de llorar y no lo logré. Decidí desahogarme, quizá llorando conseguía que las lágrimas se llevasen el dolor que sentía en ese momento. No perdía nada por intentarlo.
Me senté cerca de un árbol del patio del colegio, al que llegué a duras penas.
Escondí mi cara entre mis piernas y me hice un ovillo apoyándome suavemente en el árbol. Hacía algo de calor, por lo que sus hojas me daban la sombra que necesitaba y podía descansar sin preocuparme del sol.
"El que pierde siempre seré yo…" Susurré.
"¿Kariya?" Me sobresalté al escuchar a alguien llamarme, por un momento pensé que serían Tenma y los demás y ya estaba empezando a pensar en alguna excusa cuando levanté la cabeza y no pude seguir pensando. Mi mente se quedó en blanco, literalmente. Mis ojos se abrieron de la sorpresa y me encontré con un pelo grisáceo y ondulado, con algún que otro rizo. El origen de mis problemas, Shindou Takuto. "¿Te encuentras bien? ¿Has estado llorando?…"
Volvía a esconder mi cara con mis rodillas, no podía dejar que me viese en ese estado.
"Solo estoy algo cansado." ¡Mierda! Mi voz se oía ronca, se notaba a distancia que había llorado en mis ojos y no conseguía pensar en nada. Sin duda, no era mi día.
Noté que se sentó a mi lado, apoyándose en mi mismo lado del árbol. Luego le oí masticar algo, no me extrañó. Después de todo era la hora de comer. Al recordarlo, mi estomago empezó a hacer ruidos, que seguro que el ricitos había oído.
"¿Quieres un poco?" Me ofreció. Recordé la cara de Allara cuando Aoi le dio a probar de su comida casera y levanté la vista para ver si la comida de Shindou era igual. Pude ver de reojo que estaba hecha en casa, pero dudé en que la hubiese hecho él. Siempre le he visto como un señorito algo mimado.
Shindou puso una parte de su fiambrera en mis piernas que ya había estirado. Le miré extrañado.
"Lo he hecho yo, puedes comer todo lo que quieras." Valla, al final va a resultar que el señorito es más capaz de lo que yo pensaba. Shindou siempre ha sido amable conmigo., igual porque paso bastante tiempo hablando con Kirino, incluso si es por mis bromas.
"Paso."
"Vamos, sé que estás hambriento." No pude aguantarme más y lo probé. Estaba realmente bueno, ni comparar con la comida casera de Midorikawa.
Comimos en silencio durante un rato, pero Shindou dejó sus palillos en su fiambrera de repente. Me sorprendió bastante que dejase de comer con lo bueno que estaba.
"Es divertido, Kirino come de mi comida muchas veces y nunca se ha quedado en silencio." Me atraganté con el último cacho de pan que había metido en la boca al oír su nombre. Comencé a toser y Shindou me paso el agua para que tragase.
"¿Estás bien?"
"¿A qué ha venido eso?" Le pregunté algo mosqueado.
"¿De qué hablas?" Ahora no le dejaré hacerse el tonto.
"Kirino. ¿Por qué hablas de él?" Se rió con fuerza. Creo que es la primera vez que le veía reír. "No te rías." Le grité.
"Perdón." Se disculpó aún entre risas. "No pensé que te sonrojarías, eres diferente a lo que aparentas a primera vista." ¿Sonrojarme? ¿Estaba sonrojado?
Paró de sonreír de repente y se puso serio. Casi al mismo tiempo miró al cielo y suspiró. Fue un suspiro largo.
"Kariya, sé que no debería preguntarte esto, pero por favor respóndeme." Me empezaba a asustar. "¿Cómo puedes estar seguro de que Kirino está bien y vendrá al partido?" Pude notar en su voz que él no estaba tan seguro, para nada. "No responde a mis llamadas ni a mis mensajes. Si estuviese enfermo ya me habría avisado y…" Lo interrumpí, no lo soportaba oír hablar así de su amigo.
"Porque sé que pasé lo que pase no nos defraudaría, es Kirino después de todo." Shindou se sorprendió, probablemente por verme defender a Kirino. "Pero tú ya debes de saberlo, que Kirino nunca te va a dejar solo." Apreté los dientes con fuerza, me costaba decir esas cosas. "Pase lo que pase."
Shindou me miraba con sorpresa y eso hizo que tuviese que mirar hacia otro lado, no soporto que me miren fijamente. Me pone muy nervioso y en su caso, me molesta.
"Kariya tú… eres mejor persona de lo que pensaba." ¿Eeeh? Ni que fuese un monstruo. Puede que me guste hacer bromas, pero no me considero mala persona.
"¡Por supuesto!" Me eché aires de superioridad y terminé de comer el último bocado de aquella comida tan espectacularmente buena. Pienso ir a clase de Shindou a robarle la fiambrera algún día.
"Kariya."
"¿Si?"
"Gracias."
"No me des las gracias por comerme tu comida." Bromeé.
Shindou no se rió esta vez, solo me miró de nuevo.
"¿Por qué llorabas?" Insistió,
"Eso no te importa." Mi reacción a su pregunta fue fría, cambio todo el ambiente que habíamos formado hasta ese momento.
"¿Es por Kirino?" ¿Cómo podía haberlo adivinado? Ni que fuese un detective.
"Es imposible que llore por ese idiota de pelo rosa. Es por otras razones…" Me defendí. "No quiero hablar de ello."
"Pues yo creo que sí. Si no le meto en la conversación no te mosqueas y no te sonrojas, pero en cuanto hablamos de él tu expresión cambia completamente. Kariya es obvio que…"
"¡Que no es por él!, ¡¿vale?!" Le grité con fuerza.
"¡Deja de esconderlo! Si es la causa por la que no ha venido al colegio, quiero saberlo. ¡Tengo derecho a saberlo!" Me molesta, me molesta…
"¡No tienes derecho a nada! Si ha pasado algo entre nosotros es problema nuestro…" Me levanté del suelo y él hizo lo mismo.
"Entonces, si que ha pasado algo…" ¡Me molesta, me molesta!
"Era imposible que Kirino dejase de hablarme de repente. ¿No le habrás gastado otra de tus bromas? Espero que no te hayas inventado algo sobre mí... Kariya si me lo cuentas, no me voy a enfadar."
"¿Y si es así?" Agaché la cabeza. "¿Vas a pegarme sempai?
"Quiero que me cuentes por qué no ha venido. No me importa que le hayas dicho si te disculpas en este momento."
"No tengo nada de que disculparme, no he mentido. Solo le dije que se diese cuenta de que no era más que un perrito celoso." Le sonreí con malicia.
Shindou se acercó violentamente hacia mí. "¡Siempre andas gastándole ese tipo de bromas!Puede que para ti sea gracioso, pero Kirino no se siente a gusto con esas tonterías de niños. Es más, haces que se sienta mal." Me agarro por lo hombros. "¡Madura de una vez!"
¿Madurar?... era él el que tenía que madurar. Estaba seguro de que Shindou se daba cuenta también, cuenta de que Kirino siempre estaba cubriéndole la espalda, cuenta de que cuando se volvió más fuerte dejo a Kirino a un lado y de lo desesperado que estaba su amigo por alcanzar su nivel para no quedarse solo, cuenta de que en realidad era él el que más necesitaba a Kirino.
"Je,je…" Apretó más su agarre.
"¿De qué te ríes?" Estaba molesto, no podía creer que lo hubiese hecho enfadar, no a él.
"Míranos sempai, ¿qué estamos haciendo?" Shindou agachó la cabeza igual que yo y me soltó. Dio unos pasos hacia atrás y se quedó en silencio.
"Es culpa mía…" Me molesta mucho más de lo que se imagina.
"¿Kariya?"
"Que no haya venido es culpa mía..." Me molestaba saber, que Shindou era el bueno y yo el malo en esta situación. Que yo era el culpable de mi propio sufrimiento... ¿Cuándo me había empezado a sentir así por él?
Intentó acercarse a mí, pero empujé la mano que había estirado para alcanzarme. Luego salí a toda prisa de allí.
Después de todo, yo siempre había estado mejor solo.
Y bueno, este se hizo muy cortito. Mi tiempo se marchaba volando lejos antes de que me diese cuenta U_U
El próximo será ya el partido ;)
