— Entonces... Para ser claros... Estaba tan ebrio que me olvidé en parte de lo que sucedió...

— Así es...

— Le di nalgadas a Argentina por hacerme derramar... Ron, ¿En serio hice eso?

— Si lo hiciste, y cuidado, Argentina juró venganza.

— Okey... Y entonces...

— Entonces estaba arrancando de Brasil, y saliste a perseguirme, me encontraste y me llevaste contigo al interior de un armario en donde... — Ella suspiró "En donde te abracé y te di pequeñas caricias mientras dormías para poder pasar un poco la ebriedad, admiré tu rostro como idiota hasta que despertaste" — En donde estuvimos un rato y ya luego despertaste cuando Australia nos encontró.

— Yaaaassss! — El australiano estaba muy feliz y animado, hasta entonces... Que pareció avergonzarse de sobremanera — Te llevamos al centro y repartiste el pastel... Y entonces Chile y yo...

— Yes, Yes, Yes... No tienes que repetirlo. No sé de quién fue la brillante idea de poner a dos borrachos juntos — Chile suspiró, el inglés estaba calmado... ¿Seguían siendo amigos, no?

— Si, ¿Quien los mandó juntos? — Francia levantó una ceja. En la sala, un pelirojo retrocedió dos pasos, poniéndose a silbar y obviamente, llamando la atención de todos.

— Ahs... — El inglés volteó los ojos — Debí imaginarlo.

— Todo padre quiere la felicidad de su hijo — Y el escocés le sacó la lengua. Australia se rascó la nuca mientras sonreía nervioso.

— ¿Y luego? — El inglés le lanzó una mirada expectante a China.

Todos los acontecimientos fueron narrados de similar forma a la que habían sucedido. Hong-Kong instalando unos cohetes en el suelo, para ver "estrellas"; Japón activándolo sin querer, las piernas de Taiwán habían quedado negras y Corea comenzó a reírse diciéndole que nadie se casaría con ella. Japón tomó la responsabilidad... Itzel preparó la despedida de soltera y la despedida de solteros fue planeada por USA y UK, uno quería juegos hilarantes y otros, bailarinas exóticas... Ninguna de las dos cosas funcionó. Se dieron cuenta que no había ningún monje budista que los pudiera ayudar "¿Quién tiene la autoridad para prescindir un matrimonio?"; Romano levantó la mano y... Ya todo lo demás fue sabido.


— Que cumpleaños tan interesante — Terminó riendo el inglés mientras tomaba su taza de té.

Los demás se miraron los unos a los otros... Si, había sido sumamente interesante si se mencionaba en profundidad. Todo tenía una explicación lógica.

— Un momento ¿Por qué Letonia estaba semi desnudo y amarrado, y bañado en alcohol escondido al fondo de un armario? — Francia levantó una ceja — ¿Y... Por qué salió corriendo tan asustado cuando lo encontramos?

— Si mal no recuerdo... Finlandia, Rusia y Letonia estuvieron en una competencia de Vodka, Rusia fue el primero en caer y el pequeño Báltico derrotó totalmente a Finlandia — Escocia sonrió.

— Rusia debió vengarse entonces...

Todos sonrieron y aceptaron la explicación sin poner en duda nada de lo que sus mentes habían imaginado. Sin duda Rusia había metido sus manos en la situación del letón. Inglaterra suspiró, y entonces... Miró a todos de nuevo.

— Un momento — Todos le devolvieron la mirada — ¿Qué quiso decir Prusia antes de irse con Alemania?

— "Todo fue consensuado, Eliza no lo obligó" ¿no? — Recordó Francia. — Presiento que es de esas cosas que nunca sabremos...

Pero nosotros si.


La mañana después del cumpleaños, mientras Francis y Arthur tomaban desayuno y aún no comenzaban a buscar a los perdidos... En un hotel no muy lejos de la casa victoriana de Arthur Kirkland, el Östereich despertaba como todo un caballero fino... Al mismo tiempo que lo hacía la Confederación Suiza... En la misma habitación y en la misma cama enorme, separados por una laaaargaaaaaa distancia. Ambos bajo las sábanas, y sobre la sábanas y en el medio de ambos, Hungría miraba el resultado de la filmación de su película.

— Esto vale oro — Dijo mirando a ambos.

¿Alguien dijo oro? Ambos países con trazas germanas se miraron entre ellos, no importa si era porno gay, no importa si era la ukeabilidad de Austria o la de Suiza, no importa si no habían hecho algo o si lo habían hecho, lo importante era... Que valía oro...

— El dinero es el dinero — Dijo Austria mirando al rubio Vash.

— Eso no te lo puedo discutir — La Confederación Suiza sonrió — Serán mis bancos los que harán toda la transacción.

— No me niego — Austria miró a Eliza.

— Hagan lo que quieran, esto debe ser compartido — Dijo la castaña.


Ya en la casa de Inglaterra...

— Cosas que nunca sabremos, pero, que podemos imaginar — Todos afirmaron con la cabeza en silencio.

— Espero que Hungría-chan me venda una copia... — Francia fue mirado de forma inmediata.

— A mi también... — Itzel suspiró. De inmediato fue mirada por España, por Estados Unidos y por México del Norte — ¿Qué? ¿No puedo shipiarlos siquiera? Haré un fanart de ustedes tres cabrones.

— Por eso mejor no decir nada compadre — México y Usa chocaron nudillos.

— She's scary. Dude, I want a bier... you?

— A este wey le hacen falta un caballito de tequila compadre, vamos a un bar, gringo.

— Yo invito la primera ronda. — El rubio le cerró un ojo.

— Y después quieren que no los shipee... — Itzel sonrió mirando a USA y éste le devolvió la sutil mirada que para todos, menos UK, pasó desapercibida.

Todos comenzaron a suspirar aliviados, lo peor ya había sucedido, no habían hecho cosas tan malas... Aunque el cumpleaños de desvirtuó completamente, había sido un buen cumpleaños, sin duda.

— ¿Y... Quien es el próximo en estar de cumpleaños? — Inglaterra ladeó la cabeza sonriendo.

Se miraron entre todos mientras Francia pegaba un salto en el aire y aplaudía. El próximo cumpleaños... Sería Para celebrar, Inglaterra pensaba que lo disfrutaría, obvio, casa ajena significaba que él no tendría que limpiar.