Los personajes son de Stephanie Meyer, a excepción de algunos son míos.
La historia es mía.
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En la acera no estaba estacionado mi auto si no que estaba un maserati grancabrio sport rojo cereza.
Claro que no me era desconocido pues Aro me lo había comprado por mi cumpleaños numero veintidós, el cual obviamente me había negado a conducir, pues me parecía demasiado ostentoso, no es que mi Audi fuera muy discreto pero tampoco era taaan llamativo.
-¿Isabella podrías explicarme como conseguiste ese auto?- pregunto Charlie.
Me tape el rostro con las manos.
Adiós a mi secreto sobre donde trabajo y para quien trabajo.
-Yo…ammm... no es mío es de Félix.- mentí.
Ese momento fue el que eligió Félix para salir corriendo por la puerta hacia el trailer en el que traían el auto.
-¡Mi mustang!-grito mientras cruzaba el jardín- ¡Si! ¡Si! ¡Aro mando mi mustang!- exclamo mientras introducía medio cuerpo dentro del trailer viendo seguramente su tan apreciado auto.
Cerré los ojos frustrada, nada me gustaría más que ir y tomar a Félix por los hombros y sacudirlo mientras le gritaba: ¡¿Por qué!
-Bella- volvió a llamar Charlie haciendo que abriera los ojos.
Recién ahí me di cuenta de que Emmett vestía un pantalón negro y una camisa blanca de manga larga de vestir, y encima de de esta una chamarra la cual del lado superior a la izquierda, donde se suponía que tiene su corazón llevaba inscrito las letras FBI.
-¿Por qué estas usando eso?- pregunté algo ansiosa.
-Es mi uniforme.-contesto como si fuera la cosa mas obvia.- soy agente del FBI.
Palidecí y trastrabille al querer dar un paso hacia atrás, Emmett me sostuvo pero yo rápidamente me aleje de él.
-¡Félix!- grité, este vino corriendo hacía mi con su rostro serio adoptando su postura profesional.
-¿Qué sucede?- pregunto apartando a mi padre y a Emmett.
Lo tome de las solapas de su camisa.
-Vi ricordate gliagentiamericanichelavoravanosul caso? (¿Recuerdas a los agentes americanos que trabajaron en el caso?) –pregunte desesperada.
-la maggior parte, se - respondió el.
-Emmett McCarty Swan, ricordate? lavorarenelcaso?- No podia, simplemente el no podia
-non lavora con noi (no el no trabajo con nosotros)- respondió él.
-Sei sicuro?- sabía que estaba siendo paranoica pero debía estar completamente seguro.
-Penso che vuoi ricordare alla perfezione se tuo fratello ha collaborato con noi (creo que recordaría a la perfección si tu hermano colaboro con nosotros)- dijo el muy seguro.
Solté el aire que no sabía que había estado reteniendo y permití que mis manos aflojaran el agarre de la camisa de él hasta que lo libere por completo, sabía que no estaba siendo racional pues si fuera de otra manera en la que Emmett hubiera trabajado en eso no habría actuado como si nada y mas aun no hubiera mantenido la boca cerrada, aun así la ola de alivio que me recorrió fue lo suficientemente fuerte que mi cuerpo cayo sentado en una superficie mullida, fue hasta entonces que me di cuenta que era el sillón.
¿A que horas llegue a la sala?
Después de que me recupere levante la vista del suelo y me fije que los tres me miraban preocupados, los mire avergonzada.
-Lo siento es solo que… estoy orgullosa de que hayas alcanzado tu sueño de ser policía como papa- rasque mi cabeza- le pregunte a Félix si te había visto en un… congreso si eso, en un congreso o conferencia que tuvieron pero dice que no así que supongo…
Estas empezando a hablar tonterías ¿te has dado cuenta?
Si, lo note.
Mire el reloj de mi muñeca, y me levante.
-Lo siento, si no me marcho ahora llegare tarde.- tome mi saco y me encamine a la puerta, lastima, no llegue demasiado lejos pues mi padre me detuvo.
-Bella, ¿andas metida en cosas ilegales?-pregunto preocupado.
-¿Qué? No yo…- Vaya, esa pregunta me pillo desprevenida.- ¿Por qué lo dices?
-El auto, tu reacción a cuando Emmett te dijo que era del FBI, andas rara…-enumero.
-Pierde cuidado papa, el auto es de mi jefe me lo presto pues choque el mío y necesitaba en que movilizarme y el no tuvo problema en prestarme uno de los de él. Lo de Emmett me tomo por sorpresa ya lo explique, y a lo de que ando rara… soy así, así que no debería extrañarte.- mentí descaradamente, pero como lo hice con naturalidad como si fuera la mas pura verdad supongo que me creyeron.
Digo supongo, pues no me quede para averiguarlo.
Salí con Félix pisándome los talones y cada quien subió a su respectivo coche- ya habían terminado de bajar el Ford mustang shelby gt500 coupe- recién reparado por el golpe que le dí.
Mis cosas ya estaban en mi coche así que solo me despedí con la mano y arranque.
Llegamos a Port Ángeles a eso de las 9:00 am justo a tiempo para llegar a ver el primer edificio.
Era grande, si, pero no lo suficientemente al menos no lo que tenía planeado, pero bueno quise darle una oportunidad y entre.
Me encontré con un hombre maduro de algunos cuarenta y tantos años, algo calvo y con un bigote y barba ya encanecidos además de una prominente barriga, usaba un traje azul rey.
-Mucho gusto, usted debe ser la señorita Swan- asentí con una sonrisa cordial- soy Thomas Thomson dueño del edificio.
-Un gusto- dije estrechando su mano.
Empezó a hablar sobre el edificio, pero la verdad era que no era lo que buscaba además de pequeño para mi el precio era sumamente excesivo, me disculpe con el señor Thomson y le explique que buscaba algo mas grande.
Ninguno de los otros dos edificios era tampoco lo que quería, dirán que especial resulto, pero la verdad en ninguno me imaginaba a sonrisa de Ángel.
Terminamos a las tres de la tarde y le indique a Félix que nos fuéramos a Seattle en coche, pues si tomábamos una avioneta tendríamos que dejar los coches y no tendríamos en que movilizarnos.
-Tardaríamos alrededor de unas cuatro horas en llegar, si aceleramos podríamos hacerlo en menos.- informe, el asintió y lo que era cuatro horas se convirtieron en una gracias a la velocidad de nuestros autos.
Nos registramos en el hotel donde pasaríamos la noche, claramente cada quien en sus respectivas habitaciones aunque una a lado de otra "por si había complicaciones él pudiera acudir inmediatamente", según palabras de Félix.
Le indique a Félix que se fuera a comer mientras yo visitaba los otros dos lugares, argumentando que necesitaba algo de espacio.
-¿Estas loca? No te dejare sola e indefensa en una ciudad tan grande como Seattle
Rodee los ojos.
-En primera no estoy loca, bueno un poco pero eso no importa, en segunda conozco Seattle muuucho mejor que tu y en tercera ¿Crees que no se que Aro mando a Demetri también su auto? ¿Y que este nos siguió hasta aquí? ¿Y que en este preciso instante no esta viendo, donde sea que este escondido y con su rifle en la mano?- Félix no parecía muy convencido así que continúe.- vamos, si alguien intenta pasarse de listo o hacerme daño mas tardara él en querer hacerlo que Demetri en meterlo un balazo por la boca.
Félix asintió con algo de reticencia pero al fin y al cabo asintió.
Me monte en el vehiculo y en menos de diez minutos estaba frente el edificio, bueno al menos tenía algo de bueno traer un coche como este.
En cuanto lo vi solo un pensamiento acudió a mi mete.
Este es.
No era propiamente un edificio grande si no más bien, era un terreno grande y en medio de este una construcción de unos cuatro pisos. Lo mejor de todo era que había suficiente espacio para seguir construyendo.
Era perfecto.
-Oh, señorita Isbel Vulturi, un gusto volver a verla.- esa voz…
Me gire y confirme mis sospechas.
-¿Alec que estas haciendo aquí?- pregunte extrañada y algo irritada.
-No es obvio, esta construcción es mía y Aro me dijo que estaba interesado en comprarlo- dijo con petulancia
Ahora entendía porque Aro no me había comentado nada, pues aunque era mas que perfecta, la indicada, el propietario era Alec Vulturi, su sobrino y el cual sabía que no me caía muy bien que digamos, sobre todo por la arrogancia del tipo.
Lo bueno fue que acato su postura profesional e inmediato empezó a explicarme los beneficios de la ubicación, el espacio y el precio.
-De acuerdo es perfecto, lo compro.- informe.
-Bien, vayamos a comer y en el restaurant firmamos el contrato.-dijo queriendo pasar un brazo por mi cintura, que fue interrumpido por un impacto que rozo su brazo impactando en la pared.
Reí.
-Veo que Aro olvido decirte que traje conmigo a Demetri y a Félix, tus primos.- disfrute de ver como ponía una mueca de disgusto.- Veo que la relación entre Demetri y tu aun no ha mejorado.
-Al menos esta vez fallo-dijo refiriéndose al impacto.
-No, no lo creo el raramente falla, yo creo que era para que lo tomaras mas como una advertencia.
-Supongo que el arquitecto que contrataste, vendrá a la comida.- lo mire confundida- Necesito la firma de tu arquitecto en el contrato.
-Ah…- fue todo lo que pude decir.
Marque a su oficina y le deje el recado diciéndole que lo esperábamos en el Le Capricorne, un restaurante francés a las cinco.
Sabía que aunque le haya informado con tan poco tiempo tendría que estar disponible pues Aro siempre pedía a la gente que contrataba exclusividad total y disponibilidad de horario.
Y en cuanto a la reservación con solo dar el nombre entraba sin problemas, eso era lo bueno de trabajar con gente que tenía dinero.
-Y dime Isbel…- empezó Alec pero lo corte.
-No me digas así, mi nombre es Isabella.- estaba a punto de contestarme cuando una voz nos interrumpió.
-Disculpen la tardanza señores.- dijo una voz a mis espaldas dejándome congelada.
¡Oh, no, no, no, no!
Me gire lentamente para toparme con dos ojos verdes sorprendidos igual que yo.
¡Que demonios hacía Edward Cullen aquí!
-Usted debe ser el arquitecto.- más que una pregunta fue una confirmación por parte de Alec.
Por favor, que diga que es solo una confusión, que se equivoco de mesa.
-Así es.- dijo Edward recobrando la compostura.
Cerré los ojos fuertemente como si me hubieran dado un fuerte golpe.
Mierda, ahora si estamos perdidas.
Asentí dándole la razón a mi conciencia.
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Ajajá, que tal, chicas
Aunque debo admitir que muchas tuvieron razón
en cuanto a sus suposiciones con lo del arquitecto
siiii, es Edward!
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¿Y por que será que a bella la llamaron Isbel Vulturi?
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DenisseR_Cullen.
