Decima Misión
Bub Espuma y Honey Bee
En
Rompiendo las Reglas
Se encontraba con Brittany justo afuera del banco comiendo un helado, claro, separadas por cuatro metros de distancia, pero daba lo mismo porque se comunicaban por sus "juguetes", "juguetes" porque los trataban como tales.
-CJJJ, Aquí Honey Bee, me acabo de terminar el helado, repito, me acabo de terminar el helado CJJJ – Reían tapándose la boca.
-CJJJ, Aquí Bub Espuma, aun me queda la mitad del mío y estoy dispuesta a compartir, cambio, CJJJ – Se seguían riendo como dos niñas pequeñas, definitivamente no tenían materia de espías, en realidad estaban haciendo un trabajo terrible.
Esta era la tercera golosina que se comían con el dinero que les habían dado y no llevaban ningún dato recolectado de Holly, es más, ni siquiera la habían visto salir.
-CJJJ, Aquí Honey Bee, creo que esta misión apesta CJJJ.
-CJJJ, Creo que esta misión apesta también CJJJ.
-CJJJ, ¿Deberíamos volver agente Espuma? CJJJ.
-CJJJ, Son casi las cinco, ordenes son ordenes agente Bee, de vuelta a la base CJJJ.
Así estuvieron los próximos tres días, lo bueno es que no tenían que darle explicaciones a nadie, pero ellas ya se sentían avergonzadas por no poder hacer nada, esa chica Holly, no se aparecía ni cuando llegaba la hora del almuerzo, que era a las 1 p.m.
-CJJJ, Aquí reportándose este nuevo día la agente Honey Bee CJJJ.
-CJJJ, Buenos días agente Bee, aquí reportándose agente Bub Espuma CJJJ.
-CJJJ, ¿Como está el pronóstico Agente Espuma? CJJJ.
-CJJJ, Al parecer va a estar despejado por las próximas horas. Desde aquí no se ve nada, la pingüina reina no está a la vista ni tampoco sus pingüinos CJJJ.
-CJJJ, Agente Espuma, tenemos un problema, repito, tenemos un problema CJJJ.
Quinn miro preocupada a Britt, que estaba en la banca siguiente en el parque frente al banco, pero no notó nada extraño, solo a Britt que miraba completamente seria al frente.
-CJJJ, ¿Cual es problema Agente Bee?
-CJJJ, me duele la garganta por los CJJJ's, ¿podemos dejar de hacerlos? CJJJ.
Quinn sonrió muy amplio y trato de no reír, miro a Britt pero esta seguía mirando con total seriedad al frente.
-Sí que podemos agente Bee, haberlo mencionado antes, mi garganta no podía soportarlos más – Dijo Quinn haciendo una dolorosa mueca, aunque solo ella la noto.
-Creo que tengo una buena manera de solucionar el problema.
-¿Cuál sería esa manera Honey Bee?
-¡Helado!
Y fue así como comenzaron la ronda de golosinas del día.
Estuvieron hasta las 4:50 p.m y los resultados seguían siendo los mismos, regresarían con las manos vacías, a menos que…
-Honey Bee, el pingüino no ha salido de la cueva, otra misión fallida por el día de hoy – Esta vez cuando miro a Britt esta si le devolvió la mirada, se veía triste y decepcionada. Se supone que ella ya sabía cómo investigar, pero al parecer no era tan buena como para enseñarle a Quinn, y Quinn lo noto, no quería ver a su amiga con esa mirada, ¡Era Britt Britt Por Dios! Nadie quería ver triste a Britt.
-Creo que toda investigación necesita un sacrificio Agente Bee – Siguió Quinn. Britt la miro con los ojos sorprendidos, no necesitaron mucho para saber a qué se refería Quinn.
-¿Está segura de querer romper las reglas Agente Espuma? – Dijo sonriendo más feliz, esa sí que era acción y ya se estaba aburriendo de estar sentada.
-Segurísima Agente Bee, ¿acaso no me veo como una rompedora de reglas?
-Segurísimo que si Agente Espuma, yo digo que es hora de que la secretaria tome a su rebelde hermana menor y hagan de las suyas – Era la mejor idea que había tenido Britt, ella, la chica rompe-reglas, hermana menor de una joven secretaria que solo la quería sacar de los problemas.
-Vamos a capturar pingüinos hermana mayor – Dijo levantándose al fin y yendo hacia Britt.
Cuando llego hacia ella Britt la tomo del brazo y le hizo un gesto enojado que sorprendió a Quinn.
-¡Estoy actuando Quinnie! – Le susurró Britt aun en su personaje.
-Ohm, eres buena – Dijo Quinn sorprendida.
-Rachel nos enseño a mí y a Sanny – Dijo encogiéndose de hombros y llevando ya a Quinn mas cerca del banco para esperar el momento en que terminara el horario de trabajo, que era a las 5:15 p.m para los oficinistas y a las 4:30 p.m para los cajeros y personales de aseo.
-Rachel… ella, ¿Cómo sabe esas cosas, hizo clases? – Pregunto sonriendo por poder saber más de Rachel, le gustaba como las chicas decían que era muy talentosa, ella podía verlo, pero había algún tipo de orgullo extra por escucharlo de alguien más.
-Algo así, pertenecía al Glee Club, ¿sabes qué es eso?
Quinn negó con la cabeza.
-Es un club en el que puedes cantar y bailar, y a veces hacen obras escolares – Dijo recordando nostálgica los años de secundaria.
-¿Tu también ibas a ese Club?
-Sí, pero estuve solo un año, Rachel fue durante tres años, era la presidenta y bueno… era la mejor.
-¿Y Santana también iba?
-Si, a Sanny nos costó un poco mas convencerla, pero termino haciéndolo ya que a mitad del último año ya no le importaba lo que dijeran los demás, ya sabes, por todo el problema que tuvimos en casa – termino de decir con tristeza. Britt parecía ser demasiado sensible, Quinn se pregunto cómo una persona tan frágil pudo soportar tanto.
-Están juntas Bee, eso es lo importante – Dijo acariciando el brazo de Britt.
-Lo sé, es solo que a veces… extraño a mis padres ¿sabes? Ellos siempre fueron buenos conmigo, hasta que se enteraron de mi y Sanny.
-Quizás algún día puedas volver con ellos, quizás… podrían estar arrepentidos, es decir, no puedes saberlo si no los ves hace tanto tiempo – Vio el reflejo de ilusión en los ojos de Britt y sabia que había plantado algo peligroso, jugar con la ilusión de una persona nunca era bueno, pero por otro lado la mantendría con la esperanza de que las cosas pueden cambiar.
-Eso le dije a Sanny, pero ella me dijo que era mejor esperar antes de volver – Dijo encogiéndose de hombros.
-Si ella lo dice es porque debe ser cierto, Santana es muy inteligente.
-Lo es – Dijo asintiendo feliz, ambas sentían el mismo orgullo por escuchar esas palabras de alguien más.
-Oh- oh – Quinn dirigió su vista al estacionamiento donde ya estaban los pingüinos dirigiéndose a sus autos, entre ellos Holly – Bee, ¡Se nos va el pingüino!
Las chicas caminaron lo más rápido posible aun actuando como si Quinn fuera la chica regañada por su hermana mayor y trataron de capturar en video todos los detalles de la escena.
5:20 p.m
Holly seguía de pie con junto a uno de los autos con algunos magnates alrededor, el resto se iba dirigiendo a sus propios vehículos.
Holly hablaba con los magnates hasta que se iba reduciendo el número de ellos. Al parecer se estaban despidiendo.
Holly se queda con los tres últimos magnates y sorpresivamente cuando se va uno más, esta sube a un auto, el más lujoso, pero de copiloto, a su lado sube un hombre irreconocible para las chicas, eso les hizo saber que en realidad no trabajaba en el banco.
5:33 p.m
Holly se va del lugar sin más, por suerte para las chicas nunca volteo a verlas.
-Wow Bee, ¡Wow! – Ambas llegaban a saltar emocionadas, y lo mejor de todo era que tenían su primera grabación en video.
-¡Con esto tenemos para averiguar muchas cosas Quinnie!
-¡Lo sé! Vámonos rápido antes de que sea más tarde, Sugar no se pueden enterar de lo que hicimos – Dijo Quinn preocupada.
-No creo que se entere, nunca está en el almacén – Respondió Brittany.
-Es cierto, oye Bee…
-¿Si Quinnie? – Ya comenzaban a caminar hasta donde pudieran tomar un autobús.
-¿A qué se dedica Sugar? Porque tiene mucho dinero, debe ser una persona importante.
-La verdad es que ni uno de nosotros lo sabe, nos dijo que la condición para participar era no preguntar acerca de ella, que… que no teníamos que temer porque fuera peligrosa, dijo que solo hacia esto porque estaba aburrida y tenía mucho dinero – Britt arrugo la nariz sin estar totalmente de acuerdo con las palabras de Sugar.
-Eso es… jodidamente misterioso, ¿Sam no intento averiguar de ella? – Preguntó Quinn, desconcertada porque nadie dijera nada hasta este punto.
-Sí, pero no hay mucho que aparezca en esos programas de Sam, solo dijo que tiene los antecedentes limpios.
-Rayos, como es que aceptaron todo tan rápido, ¿no les da miedo que sea una mafiosa o algo asi? Quizás después de terminar el robo nos robe a nosotros – Se adentraron en el autobús, pagaron y se sentaron hasta el final del mismo – Ahora no se si fuera buena idea aceptar Britt, como es que Santana no dice algo, o Rachel.
-Porque ella no puede robarnos, es más simple delatarla, porque el almacén en el que estamos era de su abuelo – Dijo Britt segura de lo que decía.
-Oh, bueno eso tiene más lógica, de todos modos no sé si confiar ciegamente en ella.
-Ni uno de nosotros lo hace en realidad, quizás solo Artie, porque tienen…
-Algo, si, lo he notado – Dijo sin prestarle atención a eso, había algo realmente extraño en Sugar y a ella no se le iba a salir de la cabeza todo lo que acababa de escuchar.
Llegaron al almacén mas felices que de costumbre, Quinn trato de olvidarse por un momento de todo el asunto de Sugar y dedicarse a Rachel que se aferraba a ella como un koala cada vez que llegaba.
-Te extrañe – Decía Rachel dándole un millón de besos por toda la cara, haciendo reír a Quinn.
-Solo fueron unas horas Rae – Respondió Quinn intentando besarle los labios, pero Rachel no dejaba de moverse.
-Aun así, te extrañe, ¿no me extrañaste? – Dijo deteniéndose al fin.
Quinn aprovecho de darle un largo e intenso beso
-¿Eso responde a tu pregunta? – Le sonrió a Rachel que solo se mordió el labio inferior para después terminar sonriendo.
Se acerco al oído de Quinn -Creo que vas a tener que hacer al más que eso para convencerme – Se separo y miro una última vez a Quinn con esa mirada… de nuevo la maldita mirada, como aquella vez que Rachel la vio con su nuevo atuendo.
Rachel se alejo con el resto de los chicos que ya se dirigían a comer.
Supuso que la iba a tener que convencer con más y mas besos.
Flashback
-No molestes San, ya te dije que no tengo porque contarle esas cosas, solo la van a preocupar – Le decía con cansancio Rachel a Santana.
Era la quinta vez en la semana que la latina le mencionaba las palabras virgen, sexo, Quinn y Quinniecito en la misma oración, y ya estaba empezando a cabrearse.
-Se va a preocupar cuando se entere de que ya te lo enterr…
-¡NO SEAS GROSERA SANTANA! –Todos voltearon a verlas, pero volvieron rápidamente a sus asuntos sabiendo que Santana era una grosera y Rachel una dramática.
-Ya, tranquila Berry, deberías agradecer que tienes una amiga dispuesta a darte consejos – Resoplo molesta por esa amiga tan malagradecida que tenia.
-Eres una… no puedes pasar así los limites, es asunto mío y de Quinn – Rachel se cruzo de brazos enojada – Ni siquiera hemos pasado a segundo grado – Decía esta vez bajando la voz.
-Eso pasa cuando ya no eres virgen y tienes una novia que si lo es - Dijo encogiéndose de hombros – Te pones caliente y tu novia ni se entera – Había seriedad en su rostro, y es que en verdad no quería ver a sus amigas teniendo ese tipo de problemas, mas cuando Quinn necesitaba de alguien que le dijera las cosas explícitamente, porque era muy lenta en el plano sexual.
Rachel se dejo caer en la butaca a un lado de ella y enterró la cabeza entre sus manos.
-Ahgg, no puedo decirle a Quinn que ya no soy virgen, es tan inocente, ¿has visto lo inocente que es? – Le preguntó a Santana mirando al vacio con los ojos llenos de amor.
-Creo que todos se han dado cuenta, basta con ver como no entiende ni una de las bromas de Finn – Se rio un poco recordando la cara que ponía Quinn con cada broma, la pobre solo fruncía el ceño como si estuviera resolviendo un problema matemático.
-No la molestes, es obvio que no iba a tener tu suerte en cuanto al sexo, mi pobre bebe es una incomprendida – Agregó dramáticamente, lo que hizo a Santana rodar los ojos.
-Si tú la ayudaras y le hablaras mas del tema no tendría que pasar por esto, es decir, ¿no quieres pasar al próximo nivel con la rubia?
-Claro que sí, pero no la voy a presionar
-Bueno y que, ¿vas a esperar a que reaccione? Porque te digo desde ya que no lo va a hacer…
-Eso… no puedes asegurarlo. – Dijo sin convencimiento Rachel.
Santana tenía razón, Quinn jamás entendía sus indirectas, y lo peor de todo era que sabía lo que causaba en Quinn.
Joder, si hasta la sentía cuando despertaban abrazadas, le sorprendía que Quinn no hiciera nada por sus erecciones teniéndola justo ahí, dispuesta a pasar a otro nivel con ella.
Pero ese era uno de los encantos de su hermosa Quinn.
Pero la situación no podía seguir de esa manera, algo tenía que hacer…
Fin del flashback
Cuando Quinn terminó de procesar sus pensamientos, siguió al resto y comió rápidamente, los emparedados que se llevaban para merendar a la hora del almuerzo no la llegaban a satisfacer.
Estuvo un rato en el taller con Britt, ya no quedaba ningún chico rondando por el almacén ya que habían terminado el trabajo por hoy y se fueron a descansar temprano.
-¡Ese! Ese es el auto que vimos – Quinn señalaba en la pantalla del computador que estaba manejando Britt.
-El Audi TT-RS. Mm, Quinnie, tal vez es en el auto donde deberíamos poner el GPS – Propuso Britt volteando a ver a Quinn.
-Pero entonces no podríamos seguirlo Britt-Britt.
-Es que… ya ves que no hemos tenido suerte cuando está en el banco, ¿no crees que es un poco tonto esperar y esperar fuera del banco mientras ella trabaja dentro? No es como si pudiéramos conseguir información sin poder verla o escucharla.
Britt tenía toda la razón, pero era más peligroso llevarle la contraria a Sugar y terminar fuera del proyecto que seguir sus instintos, al parecer Britt leyó su mente porque agrego al instante… - Nadie tiene porque saberlo, y por la hora en que llegaremos… podríamos decir que… que pasamos a comprar algo de comer, y les traemos una pizzas o algo así.
Era una excelente idea.
-Tendríamos que ahorrar dinero, no mas golosinas, solo compraríamos unas pizzas y para el transporte, igual que los demás días.
-¡Sí! Yo puedo sacrificar mis dulces, de todos modos tengo varios en mi habitación – término de decir sonriéndole ampliamente a Quinn.
-Perfecto, mañana podríamos dejar los aretes en el auto, quizás ni siquiera tengamos que dejarlo dentro, esa parte de adelante – Apuntó en la imagen donde estaba el logo de Audi delante del auto – esa parte podría sujetar dos aretes ¿no? – Dijo mirando más detenidamente la imagen.
-Puede ser, tendríamos que mirarlo más de cerca mañana, y apenas se vayan en el auto esperamos unos minutos y los seguimos. Eso me recuerda que aun tenemos que averiguar quién es ese señor que la acompañaba, tal vez sea su padre… se veía mayor que ella.
-No quiero imaginar que sea algo mas, es demasiado viejo para ella, y ella es muy bonita para él – Dijo recordando a Holly.
-Lo es… - Suspiraron cada una perdida en sus pensamientos – Creo que es hora de ir a dormir, mañana nos toca mas acción – Ambas se enviaron miradas cómplices antes de asentir felices por lo que se venía el día siguiente.
-Claro, si quieres puedes ir ya mientras yo termino de guardar todo – Le dijo Quinn con amabilidad a su amiga.
-Gracias Quinnie, eres la mejor – Beso la mejilla de Quinn y camino hasta la puerta y se fue tras ella.
Quinn se quedo un rato mas guardando todo, cuando estuvo todo listo se dirigió a su habitación, era un poco tarde para ir a los baños a cambiarse ropa así que esperaba que a Rachel no le incomodara tener que mirar a otro lado mientras ella se cambiaba.
-Volví – Dijo Quinn sonriendo a Rachel que ya estaba acurrucada en la cama.
Hace dos días habían unido ambas camas y terminaron teniendo una más grande, no sabían como no lo habían pensado antes.
-Así veo, ven aquí, te estuve esperando mucho rato, si Britt no fuera mi amiga y estuviera casada con mi otra amiga ya estaría celosa – Bromeaba Rachel estirando sus brazos hacia Quinn para tener un abrazo.
Quinn jamás le negaría eso, así que se acerco y se recostó en la cama abrazando a su chica.
-Bee es la mejor, me ha ayudado mucho, saca unas conclusiones que ni te imaginas…
-Lo sé, en realidad a Britt se le ocurrían la mayoría de los robos que hacíamos, y esa vez que te hicimos las pruebas… pues… ella fue quien que las ideo.
-Wow, muy ingeniosa.
-Así es, quizás si la hubieran dejado planear este robo nos hubiera tomado la mitad del tiempo – Dijo Rachel haciendo una mueca con los labios.
Quinn frunció el ceño – ¿Y porque no la dejaron?
-Porque Artie, bueno, no sé si lo sabes pero él tiene algo con Sugar.
-Si lo sé, todos lo han notado, y Britt me lo confirmo hoy.
-Bueno pues al parecer ellos tienen algo de historia, por eso Sugar lo dejo planificar todo.
-Vaya – Dijo sorprendiéndose, no podía hacer mucho más que sorprenderse. Se levanto de la cama y Rachel la miro interrogante.
-Tengo que ponerme el pijama pero ya está muy oscuro afuera – Le dijo esperando que Rachel entendiera la indirecta.
-Oh, ¿quieres cambiarte acá? – Le pregunto Rachel.
-Si no te molesta… Ehmm, ¿podrías voltear mientras lo hago? – Le pidió ruborizándose.
-Claro… pero Quinn, podrías tenerme un poco mas de confianza, es decir, hemos estado durmiendo mucho tiempo juntas.
Quinn se sorprendió ante esto, ¿Rachel le estaba diciendo que se podía cambiar frente a ella?
-Es que, no sé si… y-yo nunca…
-Quinn, no te estoy presionando para que lo hagas – Dijo Rachel levantándose de la cama para acercarse a Quinn – Solo te digo que, en algún momento vamos a pasar a mas y, y quizás sería bueno que llegado el momento ya tengamos un poco mas de confianza – Termino de decir acariciando los rosados cabellos de Quinn. "Es tan guapa" Pensó Rachel mirándola.
Quinn se sentía completamente nerviosa, no había hablado de eso con Rachel, no sabía si Rachel ya tenía experiencia en el tema, no sabía si Rachel sabia que ella no la tenía, no sabía si la podía dejar embarazada, no sabía ni como comprar un condón porque nunca lo había hecho, ¿que tamaño tendría? Ella no tenía idea de que marca era la mejor.
Estaba pérdida en sus pensamientos sin recordar que Rachel la seguía mirando.
-Quinn – La llamo Rachel ganándose la atención de su chica – No va a suceder hasta que tu decidas que estas lista, ¿de acuerdo? – Se lo dijo suavemente para trasmitirle seguridad.
-Y-yo quiero dar ese pasó contigo. Tu vas a ser la primera Rae – Sentía su cara caliente por el rubor de sus mejillas, no le importaba tener que enfrentarse a esa situación si lo hacía por Rachel.
-Lo sé amor – Quinn sonrió por como la llamo Rachel, era la primera vez que se lo decía y Rachel le sonrió de vuelta notando lo mismo – Eres mi amor, ¿lo sabes Quinn?
-Tú eres mi amor Rach – Dijo mirándola con cariño. El beso que vino después era completamente esperado.
Cuando se separaron Rachel se dirigió de nuevo a la cama y accedió a darse la vuelta para dejar a Quinn cambiarse tranquila.
-Creo que no va a hacer falta q-que… te voltees – Sintió una ola de valentía recorriendo su cuerpo, era Rachel a quien tenía en frente, la mujer que mas quería en su vida.
Rachel volteo gratamente sorprendida – ¿Estás segura? – Quinn asintió en respuesta y fue a buscar su ropa al ropero que tenía más allá.
Cuando tuvo su pijama listo se volteo a ver a Rachel – No creo que sea lo mismo que ver a un chico con ropa interior, yo soy una chica y…– Trataba de hacerle entender que lo que iba a ver no era algo que se pudiera asimilar tan perfectamente.
-Quinn, ¿crees que no te he imaginado antes? Lo más normal es que lo hubiera hecho – Dijo Rachel sin pudor, demostrándole a Quinn que estaba preparada para ella.
-Está bien – Sin más se saco la playera negra de Led Zeppelin que traía, una idea más de Kurt, y se quedo en sujetador, Rachel intentaba no ser tan indiscreta pero lo que tenía enfrente la hacía perder la razón. Toda la piel de Quinn era tan cremosa y apetecible…
Quinn se volteo para sacarse el sujetador y rápidamente se puso la parte de arriba del pijama.
Se volteo de nuevo para poder sacarse la correa del pantalón holgado que usaba, lo hizo tan lentamente que se podría confundir con sensualidad, al menos eso le provoco a Rachel.
Ambas tragaron fuerte cuando Quinn desabrocho el botón y bajo el cierre y fue Rachel quien casi se atraganta con su propia saliva cuando Quinn empezó a bajarlo, sabía que estaba mal, sentirse así, excitarse así, tenía que demostrarle a Quinn que podía ser madura con el tema para que la chica confiara en ella.
Quinn termino de bajarlos y se sintió expuesta, miro a los ojos a Rachel que seguía mirando hacia el miembro de Quinn cubierto por unos bóxers negros que se veían muy apretados, ahora sabia a que se refería Quinn cuando decía que en algún momento le iban a traer problemas, frunció las cejas olvidándose por un minuto de su libido.
-Quinn – Dijo aun con la cejas fruncidas – te estás haciendo daño – Miro a Quinn a los ojos.
-No es para tanto Rachel, me estoy acostumbrando – Mintió sin saber que sus ojos la delataban.
-No lo estás haciendo, te estás haciendo daño, lo estoy viendo, ¿me vas a mentir a la cara? – Dijo con algo de enfado.
-Rach – Suspiro con cansancio, no se suponía que tendría que pasar por todo esto en un solo día.
-Nada de Rach, o Rae o Rachel, Quinn no puedes seguir usando esas cosas – Se levanto de nuevo de la cama acercándose a Quinn.
-Tengo que hace…
-¡No! No tienes que hacerlo, lo haces porque tienes miedo a lo que piensen, ¿te importan más ellos que yo? – Le dijo herida, a esta altura el gran bulto en la ropa interior de Quinn no le causaba excitación, solo preocupación por saber que Quinn sufría así.
-Eso nunca Rachel, tu no entiendes que puede ser traumarte para algunas personas, ellos no van a…
Una vez más Rachel interrumpió a Quinn – Esos chicos han pasado por las situaciones más difíciles Quinn, tú has escuchado la mayoría de las historias pero no todas, no sabes lo que son capaces de aceptar – Le dijo frustrada por no hacerla cambiar de opinión.
Se alejo un poco de Quinn y camino sin rumbo poniéndose las manos en la cabeza.
Quinn se veía derrotada, tenía ganas de llorar por estar en medio de la habitación con sus apretados bóxers y su chica regañándola por no hacer lo que debía.
Cuando soltó el primer sollozo Rachel la miro sorprendida, ¿había hecho llorar a Quinn?
-No, no, no, no Quinn, no llores – Se acercó rápido a la chica y la abrazó fuertemente.
Casi se puso a llorar ella cuando vio a Quinn tan frágil, nunca la había visto llorar.
-Lo siento Rae – Dijo sollozando aun, hizo un adorable puchero, tan natural que Rachel sintió que se derretía.
-No te disculpes amor, soy una tonta, no debí presionarte – La aferró mas a ella y así se quedaron algunos minutos hasta que Quinn se fue tranquilizando – Esta bien, no tienes que hacer nada ahora, pero mientras estés conmigo no vas a usar esas cosas, ¿de acuerdo? – Quinn asintió débilmente mientras se limpiaba con su brazo la cara, aun tenia ligeros espasmos por haber llorado.
-Ahora me voy a voltear para que te cambies todo – Quinn asintió ya más tranquila y se cambio rápidamente, su pene tenia las marcas de los elásticos del bóxer, menos mal Rachel no podía verlo porque sino esta vez le gritaría, o peor, se lo diría ella misma a los demás.
-Estoy lista – Rachel se volteo y le sonrió estirándole la mano para que se acercara a ella.
La llevo a la cama y la rodeo con su brazo dejando que Quinn entrecruzara sus piernas con las de ella y depositara su cabeza entre sus pechos.
Así se quedaron durante otra media hora hasta que se durmieron.
N/A
Gracias por los Rws, Follows, Favs y por leer la historia. Me hacen muy feliz.
Saludos mis queridos Visitors.
