DE INUKARENESMEE PARA TODOS MIS ADORADOS LECTORES.

HOLA GENTEEE! QUÉ TAL ESTAN? PUES AQUI ME TIENEN CON UNA SONRISA DE OREJA A OREJA POR TRAERLES UNA NUEVA ACTUALIZACIÓN! Ante todo tengo que DAROS LAS GRACIAS, MILLONES DE ELLAS, por haber seguido apoyandome a pesar de lo que me cuesta actualizar más seguido.

El hecho de vuestro interés sumado a que mañana vuelvo al trabajo y podré escribir mucho menos, me ha hecho esforzarme para poder dejaros otro capi más antes de que pierda mi libertad, jejeje.

Debo deciros que casi pegué un grito del asiento cuando lo terminé! Creo que me ha quedado bastante intenso. Como siempre, la última opinión la tendréis vosotros, claro. Aún así, espero que satisfaga vuestras necesidades Ichirukistas. ^^

Advertiros que el capitulo es MUY LARGO, de 40 pág. a word. Me he estado debatiendo conmigo misma en si volvía a partirlo y al final decidí que no. Me arriesgo a que os resulte muy pesado tan largo, pero tambien es un regalo para todos aquellos a los que les gusta tanto leerme, a los que me tienen paciencia y en fin, para todos, ya que por desgracia, tardaré en actualizar seguramente...Tomadlo como un capitulo doble, un especial, por así decirlo. Así que leedlo con calma para que podais sentir lo que he querido transmitiros y para que no os agobieis leyendo, jejejeje (cosa que me asusta mucho, por cierto...¬¬)

Deciros también a todas las personas que me mandaron un review, un mesaje privado o ambos, que durante las próximas semanas os responderé, a los anteriores y a los nuevos que me envieis. Siento mucho no haber podido hacerlo esta vez, pero quiero que sepáis que son IMPORTANTÍSIMOS para mí y que me hacen esforzarme cada día por escribir mejor, por idear las tramas, profundizar en los personajes y contaros con todo detalle como Ichigo canta las maravillosas canciones de mi adorado grupo RED.

En fin, creo que no me olvido de comentaros nada más. Nos vemos al final para fomentar le debate, vale?.

GRACIAS A TODOS DE NUEVO POR LOS REVIEWS Y QUE DISFRUTEIS DE LA LECTURA. Perdonadme por las faltas de ortografía que pueda tener y...QUE VIVA EL ICHIRUKI!

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Naoko Tsudeki...famosa, poderosa, guapa, joven, votada como la presentadora más popular de Japón, guía del programa de música más exitoso, portada de revistas, ídolo de niñitas que de mayor, querían ser como ella...y también, un ser oportunista y sin escrúpulos, que le había robado a Tenju Kurineda el trabajo de su vida.

Nunca supo cómo lo hizo, pero bastaron un par de citas con el editor, una buena minifalda y todo el descaro del mundo para que éste la presentara al dueño de la cadena J-IN. Desde ahí, ningún periodista humilde que hubiese empezado desde abajo podía escalar hasta donde ella estaba ni aunque fuese licenciado en Periodismo, como lo era él.

Pero para colmo de males, un dia tuvo que verse en la situación de aceptar el peor empleo que podría imaginar: Ser uno de los cámaras personales de Naoko Tsudeki. Él! Que era el doble de profesional que esa barbie de circo!

Así que cuando presenció la pelea entre los miembros del grupo pupilo de Naoko, no dudó en distinguir de ese afortunado acontecimiento la oportunidad que le llevaría a vengarse de esa zorra disfrazada de oveja.

El director de la revista del corazón con más índices de venta en ese momento, ojeaba con poco interés las fotos y el anexo que el cámara le había entregado como posible material para un artículo bomba. Sus espesas cejas fruncidas, sus insondables y pequeños ojos negros y la postura despreocupada que el hombre había adoptado tras leer el anexo le comunicó a Tenju Kurineda que las cosas no serían fáciles.

-"Esto es todo?" le preguntó, con cierto tono de burla en la voz.

-"Señor Mishio, déjeme decirle que.." intentó abogar por su artículo.

-"Kurosaki aún no es tan famoso y RED recién está empezando. Sólo ha sido una pelea de adolescentes con las hormonas alteradas. Dígame, señor Kurineda, qué tiene esto de interés para nuestro público?"

El cámara de Naoko trató de disimular su nerviosismo y su ansiedad con un carraspeo. Indicó con un gesto que iba a beber un poco de agua del vaso que previamente se le había ofrecido al ingresar al despacho y luego, aflojandose un poco el nudo de la corbata, volvió a hablar, adoptando la pose mas vehemente que sabía hacer.

-"Señor Mishio, no está usted viendo más allá de unas fotografías; No le estoy ofreciendo un cotilleo sobre cómo dos adolescentes se han peleado por su mánager, sino la oportunidad de desprestigiar a la mecénas de todos ellos, la famosa Naoko Tsudeki" propuso, con perseverancia.

Las espesas cejas se elevaron en un claro gesto de atención. Tras acariciarse un poco el bigote, le hizo un ademán con la mano para que continuara.

-"Kurosaki Ichigo es el autor de todas las canciones de RED y sin embargo, Naoko anunció a todos los medios y con su habitual y pomposo método, que era Kiryu Zero el que escribía. Si se demuestra que estaba equivocada, perderá credibilidad ante los medios y muchos de los artistas que les concederían sus exclusivas dejarían de hacerlo por miedo a que difunda errores sobre ellos."

-"Meterse con Tsudeki es arriesgado. Puede demostrar eso con pruebas feacientes?" cuestionó el experimentado director de prensa.

-"Tengo una grabadora con la pelea de ambos chicos en la que lo confiesan" admitió, sonriendo con altanería.

-"Realmente debe usted odiar mucho a su jefa, señor Kurineda. Imagino que no me vendería porquería sabiendo que su propio empleo corre peligro" resolvió Mishio.

-"Piense en todas aquellas exclusivas que Tsudeki le ha robado a esta revista. Muchas de ellas ni si quiera tienen que ver con el mundo de la música y sin embargo, un cantante prefería contarle a ella los detalles de su boda antes que a usted. Una revista del corazón tan prestigiosa como la suya merece lo que le corresponde!" enfatizó, apoyando una mano abierta en la mesa.

-"Deje de hacerme la pelota, Kurineda. Más allá de su pequeña venganza personal, soy capaz de ver el daño potencial que este material puede hacerle a mi competidora sin necesidad de que me lave los oídos" le respondió, tajante, el señor Mishio.

Tras carraspear de nuevo, un poco avergonzado, volvió a hablar, esta vez con un tono menos enérgico y más humilde.

-"Entonces...lo publicaremos?" quiso saber, cruzando los dedos por debajo de la mesa.

-"Saldrá en el número de mañana" contestó, apuntando unas cosas en su agenda y sin ni si quiera mirar a los ojos a su nuevo colaborador.

Una increíble sensación de triunfo casi arranca a Kurineda del asiento. Sus gafas se empañaron por la súbita subida de temperatura y su voz tembló de emoción contenida.

-"Arigatou, Mishio-sama" pronunció, con reverencia incluida.

CAP. 10. FIGHT INSIDE. Parte 2.

Un fuerte olor a chambusquina recorría los alrededores de la azotea del instituto sur de Karakura. Sin prestarle demasiada atención al humo negro que los rodeaba, Tatsuki, Ishida, Orihime y Chad repasaban nerviosos sus apuntes, sosteniendo el libro con una mano mientras que con la otra, apartaban el negruzo aire de sus rostros.

Justo a su lado, Mizuiro trataba de enseñarle sin mucho éxito, el funcionamiendo de su ultramoderno móvil a Ichigo. El poco resultado tuvo como consecuencia que el cerebro del pelinaranja se recalentara hasta el punto de echar humo.

-"Aaahhhggg! esto es un coñazo! No entiendo nada! Este móvil es una mierda, Mizuiro!" se quejaba Ichigo, mientras que toqueteaba todas las teclas que tuviera al alcance.

-"Noo! Kurosaki-kun! No hagas eso! El teclado es muy sensible! Y cómo puedes decir que es una mierda? Es de última generación!" protestó ofendido el afeminado chico, recuperando su preciado telefono de las zarpas inútiles del tonto naranjito.

-"Eres un desagradecido, Ichigo, después de que se ha ofrecido a prestartelo mientras que no te compras uno nuevo.." intervino Tatsuki, sin levantar la cara de sus apuntes y dándole un mordisco a su manzana.

-"Es mi culpa si no se manejarlo? Tiene sopotocientas aplicaciones y la pantalla táctil se activa tan sólo con respirar! Yo me hubiera conformado con uno sencillito; llamar, enviar mensajes y ya!" se defendió, desenvolviendo su bocadillo.

-"Todos mis móviles son de última generación, lo siento" apuntó el muchacho, encogiéndose de hombros.

-"Y cómo coño te los pagas todos?" se intrigó Ichigo.

-"Se los compran sus amantes, obvio" intervino Keigo, revoloteando alrededor de ámbos. -"Por cierto, Ichigo, cómo te rompiste el tuyo, eh? Una noche de pasión ajetreada? Te arrancaron los pantalones sin darte tiempo a cogerlo siquiera? No me digas! Se sentaron sobre él mientras tu te ponías... AUUUUCHH!" y la sarta de barbaridades de índole hentai que estuvo a punto de decir se quedaron atragantadas en la garganta del pobre de Keigo debido al fuerte puñetazo que recibió a manos del aludido.

-"Sabeis qué? Paso, gracias pero puedes quedarte con el móvil, ultimamente les tengo bastante tirria a esos cacharros..." espetó Ichigo, dejandose caer contra la reja de seguridad del edificio y mirando a cierta jovencita que estaba sentada en el suelo enfrente de él, a pocos metros.

Rukia levantó la vista de su cuaderno apenas oyó el comentario para encontrarse con la mirada ámbar de Ichigo. Ámbos se sonrieron con complicidad puesto que la pequeña shinigami sabía por qué decía eso su adorado nakama.

FLASHBACK

-"Pues bien, quedamos en eso. Muchas gracias!" se despidió una alegre vocecilla que medio canturreaba en su conversación con su interlocutor. A su derecha, un joven visiblemente impaciente, la miraba con el ceño fruncido y cara de pocos amigos.

-"Hooo, por fín colgaste! Ya hasta te imaginaba acostandote con ese cacharro pegado a la oreja" se quejó el pelinaranja.

-"Era importante para el grupo! Sabes que lo hago para ayudarte" se quejó en respuesta, volviendo a recuperar su tono de voz normal.

De pronto, el rostro del muchacho se suavizó y su boca fruncida se tornó en una curvada sonrisa.

-"Ahh, ya lo sé. Es sólo que...me hubiese gustado hablar contigo por el camino..." le confesó, sin apartar sus ojos de los de ella.

-"Cierto. Tenemos una conversación pendiente, no?" coincidió ella, devolviendole la sonrisa y acercandose un poco más a él.

-"Rukia..." susurró, perdiendose en aquellos pozos violetas.

-"Mmm?" murmuró, ahogandose en frenados suspiros.

-"Podrías devolverme mi mano? Ya hemos llegado a casa" bromeó, con el tono suave.

La joven se ruborizó. -"Fuiste tú quien me la cogió primero!".

-"Si no llego a hacerlo, todavía estaríamos en el local, enana" le respondió, agachándose hasta ponerse a su altura.

-"Bueno, podrías haberme agarrado del brazo, o del hombro!" le refutó, mientras lo seguía hacia el umbral de la casa.

-"Sip, pero sospecho que no nos habría gustado lo mismo..." le respondió, con una sexy sonrisa torcida que dejó a Rukia casi sin aire. Era tan guapo!

De nuevo el silencio hizo de caravina entre ambos. Mudo testigo de sus miradas, de sus respiraciones desacompasadas por los nervios, de sus latidos vibrantes, de lo que callaban...

-"Oi, dime una cosa" rompió el silencio Rukia, -"Todavía...todavía estas enfadado conmigo, verdad?" le preguntó, jugueteando con la tira de su bolso.

Ichigo sopesó la pregunta y su mente zigzagueó por unos momentos en su memoria.

-"Ella también me miente, Natsu. Y mucho más que yo a ella. Es por eso que estamos alejados. Yo no consigo perdonarla por algo que me hizo" . El recuerdo de la conversación que había mantenido con su mejor amigo hacía tan sólo un rato retumbó de nuevo en sus oídos.

Él estaba enfadado con Rukia, muy enfadado y nunca se lo había querido admitir desde que ella había vuelto. Lo había maquillado todo de falsas esperanzas, disfrazado de desinterés y sepultado bajo una amistad fingida tan sólo por el simple hecho de no tener que enfrentarse a ese horrible sentimiento que lo atormentaba, no sólo por las sensaciones que le causaban en sí, sino porque la idea de estar enfadado con Rukia era inaceptable para su persona, para su corazón, para todo él...

-"Te mentiría si te dijera que no..." le respondió. Natsu le había pedido que fuera sincero y aquellos enormes ojos violetas que lo miraban con expectación, también se lo pedían.

-"Tienes todo el derecho del mundo a estarlo" coincidió, admitiendolo de forma humilde, sin victimismo ni lástima.

-"Tus asuntos...eso por lo que te fuiste esta mañana...se han arreglado? Está todo bien?" quiso saber, sin ninguna intención de molestarla ni discutir.

-"Sospecho que no es eso por lo que estás tan enfadado conmigo, no?" le atajó, siendo aún más honesta. -"Ya te dije una vez que apestabas a furia".

Ichigo suspiró de forma cansina y caminó un poco más hacia la clínica Kurosaki.

-"Ichigo, espera" le siguió, tomandole del brazo. El joven se volvió azorado.

-"Parece que quisieras que te dijera cosas malas. Intento regular la situación, amansar las cosas, controlar las emociones y llevarme bien contigo, pero tú me lo pones muy difícil" se quejó, serio, aunque sin levantar el tono de voz. Sus ojos, enmarcados por aquellas cejas constreñidas por la preocupación, destilaron la misma honestidad que los de ella.

-"Quizá, si me dices que estas enfadado conmigo porque no nos hemos visto en dos años las cosas sean más sencillas".

-"No" rotundizó.

-"Ichigo" le reclamó.

Él se volvió hacia ella y le tocó el rostro con suavidad. -"Acabas de volver, acabo de recuperarte, no quiero decirte nada malo. Tan sólo quiero.." pero el sonido del movil de Rukia lo volvió a interrumpir.

-"Joder! Son las once y media de la noche! Hasta cuándo trabajan esas putas empresas!" se exasperó, revolviendose el cabello.

Rukia sin embargo esperó paciente y sin responder a la llamada. Sabía que él quería decirle algo, estaba empezando a abrirse con ella, quería hablar y sin embargo, antes no le había dejado por contestar una llamada. Ahora quería demostrarle a Ichigo que se había percatado de sus esfuerzos no volviendo a dejarle en segundo plano.

El joven, un poco más calmado, se giró hacia ella al comprobar que la melodía del programa de chappy seguía sonando de forma insistente.

-"Contesta" le pidió, al comprender que ella no lo hacía por él.

-"No voy a hacerlo. Estamos hablando" se negó ella.

-"Sé que es para el grupo, contesta. Ya hablaremos más tarde" le dijo, con una sonrisa sincera.

La joven le hizo una pequeña mueca y contestó la llamada, adoptando de nuevo aquel tonito de voz cargante que tanto enfadaba a Ichigo pero que era agradable y lindo a los ojos de los demás.

-"Voy a casa. Luego te veo" le susurró y antes de irse, sintió cómo la muchacha le tiraba de la camiseta para hacerlo girarse. Rukia se puso de puntitas y le alcanzó la mejilla, dandole un suave y casto beso.

Enternecido y algo avergonzado, Ichigo le sonrió de nuevo, habiendo interpretado la disculpa y el agradecimiento implícitos en esa tierna caricia, tan extraña viniendo de Rukia como emocionante a la vez.

-"Putos cacharros.." le bromeó de nuevo, alejandose para entrar en la casa.

FIN DEL FLASHBACK.

Desafortunadamente, luego no tuvieron ocasión de hablar. Isshin les recibió con cara de muy pocos amigos y tuvo de nuevo una discusión con Ichigo a cuenta de los estudios. Las hermanas trataron de intervenir para apaciguar el ánimo sin éxito y al final Rukia tuvo que prometerle a Isshin que Ichigo estudiaría antes de irse a la cama. Puede que el método no sirviera para solucionar los problemas académicos de Ichigo, pero sí para calmar al patriarca Kurosaki.

Para segurarse de que cumplirían con lo acordado, el propio padre de Ichigo estuvo con ellos en la habitación hasta las cuatro de la mañana, hora en la que a todos se les caían los ojos sin poder evitarlo.

A la pequeña shinigami le extrañó que su amigo aceptara aquella condición más o menos de buena gana y que no pusiera objeciones durante el resto de la noche. Aunque las peleas y algún que otro insulto fueron principales protagonistas de la madrugada, a Rukia no se le pasó un detalle por alto: Ichigo siempre estaba escribiendo. A veces no miraba ni los libros de texto y cuando ella intentaba preguntarle alguna duda, procuraba siempre esconder lo que estaba haciendo y disimular.

Rukia sonrió al pensar en eso, ya que Ichigo siempre había sido muy torpe para mentir y ocultar cosas en general. Qué estaría escribiendo?

Cuando por la mañana, medio zombies, salieron de casa, se encontraron con Keigo y con Mizuiro que los esperaban para ir a clases así que tampoco pudieron hablar. Lo que consolaba a Rukia era que Ichigo parecía más traquilo, le hablaba de cosas cotidianas, le gastaba bromas y peleaba con ella como siempre. De seguir así, estaba segura de que durante el avance del día, tendrían la ocasión de hablar y entonces ya no se echaría atrás. Esta vez se lo contaría todo, despacio, con detalles, por muy mal que éstos le hicieran sentir y luego, una vez que Ichigo hubiera comprendido lo horrible que habían sido esos dos años sin él, le diría cuánto lo amaba y que podría quedarse.

Era cierto que las extrañas llamadas a su comunicador y los reiatsus que sintió el día anterior le habían dado muy mala espina, pero, si algo fuera mal, si fuera a tener algún tipo de problema, Renji la habría avisado de alguna forma y eso aún no había pasado, lo cual, la dejaba más tranquila.

"De todas formas no tienen manera de saberlo..." pensó para sí.

Aún así, Rukia sabía que ambos tenían que sincerarse y contarse por fín todo lo que se callaban. Notaban en el aire ese ambiente cálido entre ellos y esa cercanía que poco podían ya disimular. Pero había algo que los intranquilizaba, algo que les hacía no tener prisa y seguir disfrutando más de aquel agradable ambiente entre ellos, de aquellas miradas a escondidas y del lenguaje oculto de sus cuerpos. Sería a caso que sus instintos les decían que la paz entre ellos pronto se acabaría?...

-"Qué es esto?" interrumpió sus pensamientos Tatsuki, tomando el cuaderno que Rukia tenía entre sus manos e inspeccionandolo.

La mirada violeta de la chica centelleó orgullosa de sí misma. -"Te gusta? Es el boceto para el diseño de los carteles del viernes. Tenemos que anunciar la fiesta de fin de curso de RED".

Tatsuki sin embargo tragó duro observando aquella "obra de arte" que tenía entre sus manos. Por Dios! Sabía que Rukia lo estaba haciendo con buenas intenciones pero estaba claro que sus lápices de colores no tenían la mismas buenas intenciones para con ella...

-"Déjame ver" pidió Keigo, revoloteando de nuevo alrededor de ellas. -"Jajajaja! Qué cosa más horrible! Jajaja! Tatsuki menos mal que el Karate no se te dá como el dibujo porque si no!" se burló el muy idiota, sin saber que el cuaderno era de Rukia.

A la pequeña shinigami le tembló una ceja y la cara se le puso verde de indignación.

-"Keigo...esos dibujos son míos" le medio gruñó, con una palpante venita en la sien.

-"Jajajaja! Ves enana? Tus dibujos son horribles para tod...AGGGHHH!" Y ahi quedó el pobre Ichigo, con medio cuaderno encajado delicadamente en su bocaza.

-"Cállate idiota!" le gritó.

El joven se incorporó y se desincrustó el cuaderno de la boca. -"Serás bruta! Por qué me pegas a mi si se ha burlado Keigo?"

-"Porque seguro que lo ha dicho porque lo ha escuchado de ti!" se acercó y lo encaró.

-"Incluso el idiota de Keigo puede deducir él solito que tus dibujos son una mierda!"

-"Qué? Repite eso, niñato!

-"Dibujos de mierda!"

-"Imbécil!"

-"Medio metro!"

-"Amargado!"

-"Marimacho!"

-"Playboy!"

Y así ambos siguieron insultandose mientas que los demás los ignoraban, acostumbrados a las típicas peleas de ese par de tontos. El recreo estaba a punto de terminar y aún les quedaban tres exámenes más.

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La esperada sirena que anunciaba el final de las clases por fín había sonado. Rápidamente se vió opacada por el griterío y el júbilo de todos los estudiantes en general y los de ultimo año en particular, ya que para ellos, terminaba felízmente una etapa de sus vidas; para algunos de una forma más felíz que para otros, claro...

-"Ohh, por dios, me va a explotar la cabeza!" se quejó Ichigo, tirandose de forma despreocupada en el césped de la parte de atrás del instituto en donde se habían reunido todos.

-"Lo dudo mucho, teniendo en cuenta que tus exámenes estarían la mayoría en blanco..." comentó mordazmente Ishida.

-"Puedes decirme lo que quieras, aunque lo mismo al final te llevas una sorpresa con mis notas y todo" se defendió Ichigo, con cara de pocos amigos.

-"Eso es verdad, este capullo siempre se las apaña para sacar nota con poco que estudie" coincidió Tatsuki, dándole un coscorrón en la cabeza.

-"Qué envidiosa eres, Tatsuki-kun" se burló el pelinaranja, volviendo a peinarse los mechones despeinados por la "caricia" de su compañera.

-"Pues yo creo que él no será el único que vaya a septiembre suspenso..." medio lloriqueó Keigo.

-"Y eso que te he ayudado toda esta semana! No sé por qué todavía sigo perdiendo el tiempo contigo, Asano-san...". Como siempre Mizuiro siendo dulce con el pobre Keigo.

-"Nanii? eres cruel!" lloriqueó aún más.

-"Qué os parece si vamos todos a merendar para celebrar el fin de las clases?" propuso Orihime, contenta por su buen hacer en los exámenes. Aún tendrían que esperar un día o dos para saber las calificaciones, pero ella sabía que todo estaría bien.

-"Me parece buena idea" coincidió Tatsuki.

-"Y dónde está Kuchiki?" preguntó Ishida.

-"En la salida del instituto, repartiendo los folletos para la fiesta del viernes" informó Ichigo, quien no la perdía de vista, siempre disimulando, claro...

-"Pero cuántos le ha dado tiempo hacer?" se sorprendió el Quincy.

-"Los ha estado haciendo durante los exámenes..." informó Ichigo, rascandose la nuca.

-"Bien! La hermosa Kuchiki-san vendrá con nosotros a los exámenes de septiembre!" se alegró Keigo.

-"No te alegres por eso, idiota!" le riñó el pelinaranja, haciendole una llave y doblandole hacia atrás.

-"Y vas tú y la dejas?" le acusó Ishida.

-"Y qué querías que hiciera, eh? Te recuerdo que ella es una shinigami, que está fingiendo y que no necesita prepararse académicamente" se defendió, con toda la razón.

-"Pero eso no puede ser! Kuchiki-san se va a.." y tal y como intervino, la misma Orihime se frenó antes de desvelar con su torpeza que Rukia había venido para quedarse.

-"Qué decías, Inoue?" volvió a preguntar Ichigo, percatandose de que su amiga había dejado la frase a medio terminar.

Tatsuki, que sabía que Rukia había venido para quedarse por medio de Orihime, se quedó pensativa un momento. Le parecía absurdo que la shinigami aún no le hubiera dicho nada a Ichigo, aunque, en realidad, si se ponía a pensarlo, Rukia tenía motivos para no quedarse con semejante tonto al lado, que no se daba cuenta de nada y que tenía mieso de arriesgarse con ella.

-"Deberíamos ayudarle a repartir los folletos. Aqui estamos todos implicados con el grupo" propuso con su apaciguado talante, Chad.

-"Si! Esooo!" salió corriendo la de grandes pechos, huyendo despavorida del escrutinio de los ojos de Ichigo.

Media hora después, todos terminaron por fín de repartir los folletos en el instituto y en sus inmediaciones.

-"Bueno! Vamos a esa merienda o qué?" preguntó. animada Tatsuki. Se giró hacia Orihime, a la cual, vió escribiendo un mensaje de texto en su móvil.

-"A quién escribes?" preguntó con picardía la karateka, haciendo que la joven pechugona pegase un brinco, alertada, como si la hubiesen pillado haciendo algo malo.

-"Mmm..etto...avisaba a Natsu-san..." contestó, con las mejillas teñidas de rojo.

-"Creo que como mi adorado primo no está aqui, ahora me toca a mi decir su frase más célebre" dijo Tatsuki, tomándo por el brazo a su amiga. -"Teee guuuuuuuuusssstaaaaaaaaaaa" se mofó, alargando el tonito burlón y esbozando una sonrísa pícara.

-"Qué cosas dices, Tatsuki-chan! Yo sólo lo invitaba para merendar todos juntos!" se escusó la tímida jovencia, rascandose nerviosamente una mejilla.

-"Sí...sí..." siguió burlandose, avanzando las dos en primera fila.

-"De verdad!"

-"Que sí...".

Ichigo y Rukia, que habían repartido folletos juntos, se carcajearon de las dos y luego vieron como los otros las seguían, dispuestos a iniciar aquella merienda. Keigo aún lloriqueaba por sus exámenes, Mizuiro le mandaba un mensaje de texto a una de sus amantes, Chad los siguió mirando el atardecer con las manos en los bolsillos e Ishida, visiblemente molesto porque se les fuera a unir Natsu, los acompañó de mala gana.

-"Ese Ishida es un celoso. Por qué no le dice algo ya a Orihime?" comentó Rukia.

-"Ha? A Ishida le gusta Orihime? Nunca lo hubiera pensado..." Ichigo miró hacia un lado y se rascó la cabeza, intentando buscar en su cabeza algo que le hiciese respaldar la teoría de Rukia.

-"Bueno, es muy protector con ella, no?".

-"No estoy convencido del todo...también reacciona así conmigo y sabe que yo no estoy interesado en Inoue..." analizó, con objetividad.

-"Tienes razón...bueno, ya nos enteraremos" conlcuyó, con una sonrisa. -"Vamos?" le propuso, adelantandose a él.

-"Yo no puedo, lo siento, tengo que trabajar ahora" se disculpó, haciendo una mueca con la cara y llevandose la mano a la nuca.

-"No puedes saltartelo? Ahora ya estas ganando dinero con RED, lo mismo podrías plantearte dejar el trabajo..." sugirió.

-"No quiero dejarles tirados ahora que viene la temporada alta. Mi jefa y mis compañeros me ayudaron mucho al principio. Tengo un compromiso con todos ellos" respondió, con el gesto tranquilo. A Rukia le encantaba esa humildad y esa honradez que le caracterizaban.

-"Sigues siendo el Ichigo que conocí" pronunció mientras le daba una palmadita en la espalda.

-"Me lo tomaré como un cumplido" bromeó.

-"Bueno, pues, pasadlo bien. Te veo luego en casa" se despidió, dándole un golpecito suave en la frente con su dedo índice. -"Se buena, retaco" se burló.

-"Siempre tienes que estropearlo!" se quejó, cruzandose de brazos.

-"Ya sabes que te lo digo con cariño!" contestó, de lejos, sin volverse hacia ella y despidiendose con la mano.

-"Ah..." susurró, observandole marchar con los ojos titilantes y es que ver el atarder y a Ichigo en el mismo enfoque, era un paisaje magistral...

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La mañana amaneció tranquila. En aquel silencio tan sólo roto por el caturrear de los pájaros, los pensamientos de Ichigo podían volar lejos sin ser interrumpido por nadie. Era en pacíficos amaneceres como aquél cuando se sentía bien por haber contribuido a que todo aquello siguiera existiendo. Era plénamente consciente, de que lejos de las propias consecuencias que tuvo, sus actos salvaron muchas vidas y que, por mucho que se hubiera arrepentido después o gritado de puro enfado que fué un idiota, si el tiempo volviera atrás, volvería a hacer lo mismo y usaría a Mugetsu sin dudar. Porque el bien de muchos se anteponía al de unos pocos o, en su caso, al suyo propio y eso él nunca lo había olvidado.

"Sigues siendo el Ichigo que conocí". Rukia no tenía ni idea de lo felíz que le había hecho ese comentario la tarde anterior. Era como si ella pudiera seguir siendo capaz de ver a través de toda la basura emocional que había acumulado en su ser, como si, por muy hundido que estuviera, ella fuera capaz de introducir su brazo y sacarlo de donde estuviera, tal y como cantaba en sus canciones. Ichigo se sentía mejor consigo mismo, como si recuperase el control, cuando ella estaba presente.

Eso le hizo pensar que había dejado incompleta la canción que había comenzado a escribir mientras fingía que estudiaba delante de Isshin. Fué la misma Rukia quien le había dado la idea sin querer y en ella justo describía esas mismas emociones que estaba reviviendo en esos instantes. Que Rukia era la única que podía coger sus piezas rotas y unirlas para volver a hacerle completo.

Sin dudarlo, se acercó al fondo de la habitación, allí en donde su guitarra estaba apoyada contra el filo de la cama. No le hacía falta coger su cuaderno para rememorar la letra, puesto que ya se la había aprendido. Era algo inevitable si había salido todo de su cabeza.

Rukia subía las escaleras de la casa con el corazón tamborileandole con cada peldaño. Sentía calor en las mejillas y respopló fastidiada; por qué tenía que ruborizarse? Era tan estúpido!. Pero claro, para ella no era muy normal el haber preparado para Ichigo una bandeja con su desayuno. Al ver que no bajaba con todos, la muchacha decidió hacer con él lo que su pelinaranja amigo hacía con ella años atrás, cuando vivía como "ocupa" en su armario.

Fueron las risitas de las hermanas y el movimiento de cejas insinuantes de Isshin lo que la comenzaron a poner nerviosa y a interpretar sus actos como algo de tinte romántico y no como un simple favor a su nakama. Respiró hondo y terminó de subir el ultimo peldaño. Sería una buena excusa para iniciar la conversación que llevaban días dejando pasar. La noche anterior se había quedado dormida viendo una película con Karin y Yuzu, esperando a que Ichigo llegara de la cafetería y era complétamente lógico, ya que la noche anterior no habían dormido por estudiar para los exámenes.

El agradable sonido de una guitarra la hizo detenerse, mirando cómo el zumo de naranja se removía aún dentro del vaso por la frenada repentina. Los acordes ejecutados de forma suave y melódica la atrayeron casi de inmediato. Ichigo también tocaba muy bien la guitarra. Una dulce y armoniosa voz se abrió paso entre las notas. A veces repetía la misma estrofa pero cambiando algunas cosas y modulaba la voz de forma distinta, como si probara qué entonación venía mejor.

Entró en la habitación con una tímida sonrisa y miró a Ichigo de forma fugaz mientras se dirigía a dejar la bandeja encima del escritorio. El rubor de sus mejillas hicieron que los labios del pelinaranja se ensancharan en una enorme sonrisa.

-"Eso es para mi?" le preguntó, sonriendo pícaramente.

-"No veo a ningún otro idiota que no haya desayunado por aqui" le respondió, molesta por su propia vergüenza y porque Ichigo se había percatado de ello.

-"Vamos, enana, no te enfades" le pidió, sin dejar de sonreir, levantandose y dirigiendose al escritorio para agarrar el vaso de zumo. Estaba sediento y necesitaba humedecer sus cuerdas vocales. -"Anoche volví tan cansado que ni cené. Tuve que cerrar la cafetería porque un compañero se puso enfermo" le explicó, justificando su retraso, como si supiera que ella le había estado esperando la noche anterior.

-"Pues come y recupera fuerzas" le ordenó, todavía ruborizada.

-"Haaaii" le alargó, divertido.

Rukia se sentó en la cama, mirando la guitarra y el cuaderno que había al lado de esta. Entonces cayó en la cuenta de que ese cuaderno era el mismo en donde le había visto escribir la noche anterior. Con curiosidad, se acercó un poco y comenzó a leerlo disimuladamente. Aquellos trazos sin duda eran la letra de Ichigo, una muy bonita por cierto, para tratarse de un bruto como él; Pero pronto se sintió frustrada al comprobar que todo estaba en inglés y que aún no era muy capaz de entenderlo ni de leerlo con soltura.

-"Esto es...una canción nueva?" quiso saber, sintiendo como una vaga idea se le iba formando en la cabeza. Aún no sabía lo que era, sólo sintió como algunos engranajes comenzaban a funcionar, como si muchos detalles que había ido acumulando en su memoria, comenzasen a unirse en uno sólo...

Ichigo, apoyado de espaldas a su escritorio y con una tostada en la boca, se la quedó mirando por unos segundos. Luego terminó de masticar el bocado, bebió otro sorbo del zumo y soltó la tostada en el plato. Volvió a encontrar sus ojos con los de ella y Rukia pudo notar la vacilación en el rostro de Ichigo hasta que al final, se acercó a ella y tomó de nuevo la guitarra, sentándose a su lado.

-"Sí, se llama "Pieces" le respondió, adaptando su postura y la de sus dedos para volver a tocar. A Rukia ese nombre le sonó de algo, no era la primera vez que escuchaba ese título...

-"No la había oído nunca en los ensayos" indagó, volviendo a mirar el cuaderno.

-"Eso es porque en el último ensayo todavía no existía" le aclaró, algo dubitativo. Todavía se debatía consigo mismo si debía contarle a Rukia que él era el que escribía.

-"Pero... creí que los temas nuevos se creaban entre todos" quiso aclararse.

-"Entre todos les damos la forma final, pero sólo hay uno que la idea, la concibe y la perfecciona" le explicó, decidiendo que Rukia lo acabaría sabiendo por sí misma.

La preciosa shinigami de ojos violetas se lo quedó mirando con el ceño fruncido. Luego giró su vista hacia el cuaderno y lo tomó entre sus manos.

-"Ichigo..." le llamó en un susurro. El joven podía ver en sus ojos que ella estaba pensando.

-"Dime.." Intentó ignorar el incremento de sus latidos.

-"Qué notas saca Zero en inglés?".

La pregunta hizo que el joven soltara una leve sonrisa. Su pequeña Rukia estaba pillandolo todo por donde debía.

-"Normalmente siempre suspende, es muy raro que saque un cinco.." le respondió, apretando inconscientemente el palo de la guitarra.

-"Entonces...entonces..." la chica comenzó a señalar el cuaderno y a él repetidamente con el dedo índice. Ichigo prestó toda la atención a su siguiente frase con el corazón en vilo.

-"Entonces él la escribe en japonés y tú eres el que las traduce! claro!" resolvió, dándose un golpecito en su otra mano con el puño cerrado y con los ojos iluminados por su descubrimiento. -"Por eso eres tú siempre el que explica las canciones y sabes lo que quieren decir las letras! Porque al traducirlas, tienes que cambiar cosas, no? Es eso?"

La maravillosa demostración de ingenio de su nakama -nótese la ironía - provocó que Ichigo casi cayera de la cama y se diera con la guitarra en los morros. Con una gota de sudor resbalándole por la frente y una venita marcada en la sién, se reincorporó.

-"Pero qué dices enana! Joder! Te lo he puesto a huevo!" se quejó, tapandose la cara con las dos manos y dejandose caer en la cama.

La chica se apartó un poco y lo miró sin entender su reacción.

-"De qué hablas idiota?" le soltó delicadamente, siguiendolo con la vista mientras él se tumbaba suspirando, dejando los piés apoyados en el suelo ya que ambos estaban sentados de forma horizontal.

-"Ahhhhh...déjalo, no importa..." le dijo, cansado, haciendo aspavientos con las manos.

I tried so hard
Thought I could do this on my own
I've lost so much along the way

Entonces la oyó leer parte de la letra. Iba lenta pero su pronunciación era buena.

-"Vaya lo haces mejor de lo que pensaba" le dijo, aún tirado en la cama.

-"Intento hacer lo que puedo. Me encantaría entender todas las letras de RED y saber lo que dices cuando cantas" le contestó, de forma sincera. Él entonces se reincorporó.

-"A ver, intenta traducir esa parte" le pidió, con la voz aterciopelada.

La muchacha miró el texto de nuevo y se concentró, haciendo una mueca que a Ichigo le resultó extremadamente encantadora.

-"Lo intento muy duro" dijo, levantando una ceja.

-"Jajaja! No, eso es el pasado del verbo "Try" y ahí "Hard" no se refiere a duro como un metal o una piedra, sino que hace incapié en que ese intento costó mucho esfuerzo, que fué en cierta manera duro. Lo entiendes?"

Rukia asintió y volvió a intentarlo. -"Lo intenté tanto" resolvió.

-"Exacto. No está mal, enana" se burló, revolviendole el cabello. La joven sonrió entusiasmada y continuó.

-"Esta frase no la entiendo" le señaló la siguiente en el cuaderno.

-"Thought es el pretérito perfecto del vervo "Think". Es un verbo irregular, es normal que no lo recuerdes" le explicó, con paciencia. Rukia se sintió calmada y apoyada por él.

-"Pensé que podría...que podría...qué demonios hace aquí un verbo auxiliar?" se quejó, perdiendo la paciencia. Ichigo soltó una carcajada.

-"Ahí "Do" no es un verbo auxiliar, está en condicional con el "Could" delante."

-"Ahhh...entonces...pensé que podría hacer esto...y cómo traduzco lo siguiente?" volvió a consultar.

-"Es una expresión hecha, significa "por mí mismo" le explicó con toda la paciencia del mundo.

-"Pensé que podría hacer esto por mí mismo" tradujo.

-"O yo sólo, también sería una traducción acertada".

-"Ahhh" se quedó intentando memorizar lo que Ichigo le había explicado.

-"Deberías ser profesor Ichigo, se te da bastante bien" le animó.

-"Tu crees?" le preguntó divertido. -"Bueno, para eso tendría que aprobar primero los exámenes del instituto y tal y como me salieron ayer, no creo que eso vaya a pasar..." apuntó.

-"Si bueno, los míos tampoco me salieron muy bien..." coincidió Rukia con cara de fastidio.

-"Pero tú estás aquí de paso. En la sociedad de almas no te harán falta las calificaciones del mundo humano." le dijo, de forma natural, sin ninguna intención de estropear el momento de complicidad de ambos.

La joven se tensó un momento por el comentario, pero luego relajó el rostro y acabó esbozando una sonrisa pícara.

-"Pero si no estuviera de paso, si tuviera intenciones de quedarme en este mundo, estaría en problemas, verdad?". Sus enormes ojos se clavaron en los de Ichigo y guardó silencio, esperando que el joven captara el mensaje que ella acababa de enviarle.

Ichigo tan sólo tardó unos segundos en leer entre líneas.

-"Oi, Rukia..." comenzó a preguntarle, pero ella le interrumpió siguiendo con la traducción de la canción.

-"Yo...perdido...durante la forma?" esa frase sí que le sonó raro.

Entonces Ichigo tomó el cuaderno con una de sus manos y con la otra comenzó a señalar cada frase con su dedo índice.

-"He perdido tanto por el camino...entonces veo tu rostro y sé que soy finalmente tuyo. Encuentro todo lo que creí haber perdido" le recitó, con la voz suave. Luego, apartó el cuaderno, dejandolo en la cama y siguió traduciendole la letra, sin mirar a otra cosa que no fueran sus ojos.

Rukia lo escuchaba anonadada. Sintió como una de sus manos era tomada con fuerza por la de Ichigo y de cómo el calor nacía en su pecho, acelerandole el corazón y pellizcándole el estómago.

-"Dices mi nombre y vengo a ti en piezas para que puedas recomponerme". Su voz aterciopelada, sus apasionados ojos ámbar mirandola con intensidad, la emoción que le había puesto a cada palabra, que sin leerlas del cuaderno, habían sido recitadas como si fueran especialmente dirigidas a ella.

Durante unos segundos no hubo nada, tan sólo el sonido de sus respiraciones que cada vez estaban más cerca la una de la otra. Rukia se sentía desfallecer atraída por aquel imán que tenía frente a sí. No podía resistir su magnetismo, la absorvía, la envolvía.

-"Ichigo..." susurró como si no quisiera dejar escapar su nombre, como si quisiera seguir manteniendo dentro de ella cualquier cosa que tuviera que ver con él, mirando ahora los labios del joven como si fueran su único objetivo en la vida. Él tan sólo le acarició el rostro y se acercó un poco más, también concentrando su vivaz mirada en los labios rosados y jugosos de ella. Estuvieron a punto de hacer contacto, sus bocas estaban tan sólo separadas por milímetros, cuando...

-"Ichigo! Rukia-chan!" fueron interrumpidos bruscamente por Karin, que sin llamar, abrió la puerta de un golpe, casi estampandola en la pared por la fuerza empleada.

Los dos jóvenes se separaron abruptamente con el corazón saliendoseles del pecho y las mejillas enrojecidas.

-"Karin! Qué demonios...?" quiso saber su hermano mayor una vez que se recompuso de la interrupción.

-"Siento haber entrado sin llamar, pero es que teníais que ver esto" se disculpó. Karin parecía tensa.

-"Qué ocurre?" le preguntó su hermano, al notar el ánimo de la chica.

La Kurosaki llevaba una revista entre sus manos. Sin decir nada, se la entregó a Ichigo y esperó su reacción. Cuando el pelinaranja observó la portada, su rostro cambió de color. Parpadeó un par de veces para asegurarse de que lo que estaba viendo no era un error y tragó duro en el mismo instante en el que comprendió que, por desgracia, lo que estaba leyendo no era producto de su imaginación.

-"Escándalo entre los integrantes del grupo RED. Un triángulo amoroso que hizo perder los papeles al líder de la banda" leyó en voz alta el titular, mientras observaba una foto suya en la portada. A los lados otras dos fotos de menor tamaño mostraban cómo tiraba del brazo de Zero y en otra, había una foto de Rukia.

-"Qué dice?" quiso saber Rukia, alertada por el rostro de Ichigo. El joven la miró muy serio y, sin más remedio, le entregó la revista a la shinigami. Por qué? Por qué justo ahora que las cosas estaban avanzando entre ellos? Ese maldito de Zero! Es que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para quitarle a Rukia? Le daba igual poner en peligro la continuidad de la banda?

Rápidamente la shinigami observó la portada y luego buscó corriendo la página en la que se encontraba el reportaje.

-"Al parecer la misteriosa mánager de RED no ha salido de la nada así porque sí y es que se rumorea que, a parte de ser la hija de un gran magnate de los negocios que prefiere mantenerse en el anonimato, ha sido su relación sentimental con el líder de la banda, Ichigo Kurosaki, el que la ha hecho ocupar tal puesto.

Los encantos de la señorita Kuchiki al parecer no han pasado desapercibidos por otro integrante de la banda, el autor de las letras del grupo y compositor de la mayoría de las canciones, Zero Kiryuu, quien, tras haber besado a la mánager del grupo a escondidas en los baños del local en donde estaban actuando, fué descubierto por Kurosaki y víctima de una paliza por parte de su compañero... [...]"

Ichigo guardó silencio mirando atentamente a Rukia mientras ésta leía un poco más de la noticia. La voz de la joven se iba cargando de ansiedad e irritabilidad a cada párrafo que leía y sus manos temblaban, apretando las ojas de la revista. Cuando Ichigo oyó que Zero habia besado a Rukia, le arrebató la revista de las manos de forma apresurada, evitando que ella siguiera leyendo y buscando él mismo esa frase. No le fué difícil encontrarla, pues a su lado, había una foto de Zero y Rukia besándose en los baños.

-"Ichigo! Es esto cierto? Fuiste tú quien le pegó a Zero!"

-"Te besaste con Zero!"

Ambos se exigieron más que preguntaron al mismo tiempo, señalándose con el dedo y mostrando los rostros contrariados, manchados por los celos y los engaños.

-"No puedo creerlo! Me mentiste! No fué ningún novio de una fan!" le gritó la shinigami, estrellando la revista contra el suelo.

-"Sí! Fuí yo! Y ahora mismo volvería a partirle la cara a ese maldito hijo de puta por robarme lo que es mío!" le contestó él, encarandose con ella.

-"Robarte lo que es tuyo? Hasta donde llegan tus celos, Ichigo? Le pegaste porque yo le gusto, es eso? Yo no soy de tu propiedad!" le encaró, totalmente indignada más que halagada.

-"Noo, ya veo, eres propiedad de Zero!" le reprendió, cogiendo la revista y enseñandole la foto en la que ella y Zero se estaban besando.

-"Han tergiversado la información! Eso no ocurrió así!" intentó explicarle. Pero los celos habían cegado a Ichigo y ahora no la escuchaba.

-"Y cómo puedo creerte? Se ve que no has perdido el tiempo, eh? Primero con ese Sato y ahora con Zero! " la atacó.

Rukia abrió la boca sorprendida de que la hubiera juzgado de esa manera. Luego apretó los puños, furiosa. -" Y qué tienes que recriminarme tú a mi? Tu si puedes ir con Mai o con cualquiera y yo no puedo besar a un chico? Ya me he cansado de esper..! Al instante, se llevó las manos a la boca, tapandosela. Qué había estado a punto de decir?

Ichigo abrió los ojos en señal de asombro cuando escuchó lo que la joven casi le había dicho.

-"De qué te has cansado, Rukia? De esperarme? Es increíble..." le dijo, dolido e irónico. No podía creerlo, se había cansado de esperarlo el poco tiempo que llevaba ahí y por eso se había liado con Zero?

-"Idiota! No era eso lo que pretendía decir!" le gritó, elevando demasiado el tono de voz por los nervios. Se había dejado llevar. El enfado no la había dejado pensar con claridad.

-"era eso...y no sé qué habrás esperado de mí en estas dos semanas que llevas aquí, pero te diré algo, fuera lo que fuera, yo esperé casi dos años. Así que sí, tienes razón, soy un auténtico idiota, porque debería haber empezado con esas chicas mucho antes en vez de estar esperandote a tí". El rostro de Rukia cambió de la ira al asombro en un instante. No! No era esa la manera en la que quería que Ichigo le dijera lo que sentía por ella! Estaba todo mal! No!. Desesperada, se tapó la boca con las manos, frenando a duras penas las lágrimas de sus ojos.

Los dos se quedaron de nuevo en silencio, mirandose el uno al otro. Respiraban agitados y estaban acalorados por la discusión.

-"I...Ichigo yo..." intentó dar un paso hacia él y tocarle pero Ichigo retrocedió, dedicandole una mirada herida. Luego le entregó la revista y volvió a hablarle.

-"Y pregúntale a Zero por qué le golpeé. Siento decepcionarte pero no fué por ti ni porque piense que eres mía. Le dí la oportunidad de no cagarla más, pero veo que no la ha aprovechado" le informó, con la voz teñida de rencor y decepción.

Karin, quien había estado observando la pelea en silencio, miró a Rukia sin comprender. Qué coño estaba pasando entre esos dos? Ella creía que Ichigo y Rukia ya estaban juntos, a su manera, pero juntos, por Dios! Si casi los había pillado besandose hacía unos minutos!. Sin embargo, ahora veía que su hermano estaba sufriendo de nuevo por culpa de la shinigami y es que Karin, por muy dolida que siguiera con Ichigo, era incapaz en ese momento de distinguir si toda la culpa era de Rukia o no si veía esa mirada dolida en los ojos de su hermano. Sato, Zero, Mai...qué coño estaba pasando ahi?

-" Sois unos estúpidos! Los dos!" les gritó, enfurecida, para luego correr a su habitación y cerrar de un portazo.

-"Karin!" la llamaron los dos jóvenes al mismo tiempo.

En ese momento, Isshin, muy serio, subió por las escaleras para buscarles a ambos.

-"Ichigo" le dijo, con la voz grave, -" será mejor que veas esto" le pidió, haciendo con un gesto de la mano que le siguieran.

Ambos jóvenes obedecieron, alertados por la extraña seriedad del patriarca Kurosaki. Al bajar las escaleras, se encontraron con Yuzu, que miraba escondida tras la cortina lo que ocurría fuera de la casa.

-"Qué pasa aqui?" preguntó Ichigo, dirigiendose hacia la puerta principal. Tan sólo fué abrirla y toda una lluvia de flashes le cegaron de inmediato. La entrada de la casa y de la clínica estaba llenas de periodistas, que se lanzaron como posesos, micrófonos en mano, hacia el estupefacto Ichigo, quien se había quedado inmóvil de la sorpresa.

-"Kurosaki-kun, digame, es cierto los rumores sobre la señorita Kuchiki y usted?"

-"Qué tiene que decir ante su violenta actitud con Kiryuu Zero? Pretende expulsarlo del grupo?"

-"Desde cuándo sale con su mánager?"

-"Ha contactado Naoko Tsudeki con el grupo?"

Los periodistas no le dejaron hablar, le acosaron con preguntas de forma insistente, bombardeando su cerebro con aquellos dardos que le envenenaban el alma. Isshin salió de la casa, vestido con su bata de médico, y lo apartó de un empujón tan sólo para volver a meterle dentro.

-"Mi hijo no hará ninguna declaración y les aconsejo que se larguen de mi propiedad si no quieren que les denuncie por ayanamiento de morada" les advirtió, con su gran vozarrón. Luego, les cerró la puerta en la cara, a pesar de que los periodistas intentaron hacerle más preguntas.

Ichigo se movió nervioso por el salón, andando de un lado para otro.

-"Joder, esto es una mierda" se quejaba.

-"Te dije que dejaras ese maldito grupo, Ichigo!" le reprendió su padre. - "Ahora por culpa de tu irresponsabilidad tus hermanas se verán perjudicadas!"

-"Oh, vamos! No aproveches la situación para volver a pegarme un sermón! Mis hermanas no se verán afectadas por esto! No lo permitiré, lo arreglaré!" se defendió el pelinaranja, masajeandose las sienes. Cada vez se sentía peor y la discusión con Rukia, Karin y ahora su padre no le ayudaba en absoluto.

-"Oni-chan, estás bien?" se preocupó la dulce Yuzu, acercándose a su hermano. El pelinaranja le acarició el rostro, de forma amable.

-"Ah, no te preocupes" le respondió.

-"Sólo está agobiado porque está lleno de mierda hasta el cuello" apuntó Isshin. -"Creí que con la vuelta de Rukia todo cambiaría, pero veo que sigues siendo el mismo. A partir de ahora te prohibo que vuelvas a cantar, me oyes? Se acabó RED para tí!" le ordenó.

-"No pienso dejar de cantar, viejo, olvídalo" le respondió, desafiante.

-"Oh. Sí que lo harás! Y más después de haber recibido esto!" le insistió, lanzandole un sobre al pecho. Cuando Ichigo comprobó lo que había dentro, se percató de que eran su boletín de notas, enviado por los propios profesores a la casa de los Kurosaki.

-"Genial. Esperaba poder tener un poco más de tiempo.." se quejó, resoplando.

-"Tiempo para qué? Para inventarte cualquier excusa? Para mentirme al igual que haces con Rukia-chan y con todos?". Sus duras palabras fueron el hachazo definitivo para Ichigo.

-"Tiempo para poder largarme de esta casa!" le gritó, perdiendo los papeles.

-"Pues adelante! Quién te lo impide! Largo de aquí!" le echó, señalandole la puerta. -"Y llévate a esos periodistas contigo!".

Ichigo apretó los puños y enfrentó a su padre. Se quedaron con las caras muy cerca, los ojos clavados de forma inmisericorde el uno en el otro y las mandíbulas apretadas.

-"Papá!" apeló Yuzu, intentando calmar a su padre.

-"Kurosaki-san, no cree que está siendo exagerado?" intervino Rukia, preocupada, separando a los dos hombres.

-"No lo es. Yo estaba criando a un muchacho sano y con futuro, no a un vago que no hace más que saltarse las clases, suspender todo, ignorar a sus hermanas y pelearse con su padre sólo porque es un cobarde consigo mismo! Acepta que eres un humano normal de una vez!" volvió a atacar, demasiado enfadado para aflojar el tono.

-"Así que eso piensas de mi, eh? Bien, por una vez, haré lo que me pides. Me iré de casa" le escupió Ichigo, sin poder disimular el dolor en el tono de voz. Dando unas grandes zancadas, subió escaleras arriba y se metió en su habitación dando un portazo que hizo temblar las paredes de toda la casa.

Rukia miró a Isshin de forma reprobatoria y finalmente, se decidió por subir a buscar al ojimiel.

Lo encontró llenando una mochila con ropa de forma apresurada.

-"Ichigo.." le llamó, preocupada. El joven se volvió hacia ella, con esa misma expresión de dolor con la que la había mirado antes.

-"Si vas a decirme que todo esto es culpa mia por haberle pegado a Zero, guardatelo. Yo nunca quise que RED saliera perjudicado" le dijo, abriendo otro cajón y cogiendo un par de calzoncillos.

-"No iba a decirte nada de eso, sólo quería evitar que te fueras de tu casa..." le respondió, apartando la mirada.

-"Eso es inútil. Además, ya llevaba tiempo queriendo irme. Por suerte hemos cogido algo de dinero con las actuaciones, así que podré arreglarmelas hasta que piense algo" le respondió, cerrando la mochila.

-"Pero necesitamos solucionar esto!" le exigió, levantandole la voz.

-"Y yo necesito estar lejos de todos, Rukia!" le gritó. Ambos volvieron a quedarse en silencio, mirandose el uno al otro.

-"Y yo soy la primera a la que quieres ver lejos, no? Mi beso con Zero fué...! intentó explicarle. No quería que Ichigo se fuera, no cuando habían hablado de sus sentimientos por fín.

-"Por favor, deja de discutir" le pidió, con la voz rota, interumpiendola.

-"Y qué hacemos ahora con el problema que le viene encima al grupo! Es que no puedo creer que quieras largarte y dejarme con todo el marrón!"

-"Rukia, deja de discutir..." le volvió a pedir por segunda vez. Pero ella estaba demasiado afectada como para callarse.

-" Y encima me han acusado de que soy tu mánager porque me acuesto contigo!"

Ichigo avanzó hacia ella y la tomó del rostro con ambas manos.

-"Deja de discutir!" le gritó, con los ojos brillantes.

-"I..chigo..." se quedó estupefacta por la expresión de la cara de él. Nunca lo había visto tan afectado, tan triste.

-"No lo sorporto! Es que no lo ves? No soporto que nos peleemos. No sorporto discutir ni una vez más contigo. No pienso volver a gritarte ni tampoco quiero ver más esa mirada en tus ojos. He estado mucho tiempo sin tí, al menos, hasta que te vayas, podrías tratarme de forma normal? Por muy enfadada que estés conmigo o yo contigo, deja de gritarme, Rukia." Sus ojos mieles refulgieron mientras que seguía sosteniendola del rostro.

Rukia jadeó al oirle decirle eso. Sintió cómo las lágrimas se agolpaban en sus ojos, amenazando con desmoronarla en llanto de un momento a otro.

-"Y no voy a dejarte con el problema, sabes que nunca haría eso. Te llamaré cuando esté despejado" le dijo por ultima vez, soltando su rostro y marchandose de la habitación. Rukia oyó como bajaba a toda prisa las escaleras y salía por la puerta principal, sin mirar a nada ni a nadie.

A la pequeña shinigami le dolió el corazón tras haber oído tal petición por parte de Ichigo. Que le tratara nomal antes de irse? Ella no quería irse! Quería quedarse con él! Reaccionando, salió corriendo tras él y abrió la puerta principal sin pensar si quiera en las consecuencias de su decisión. Al instante, se quedó petrificada al ver que no todos los periodistas habían perseguido a Ichigo.

-"Mirad! Es Rukia Kuchiki! Está en la casa de Kurosaki!"

-"Entonces es cierto, están juntos!"

-"Está en pijama! Vive con él! Esto es un exclusivón!"

-"Señorita Kuchiki! Señorita Kuchiki!"

Todos comenzaron a agobiarla y a avasallarla de tal forma que la paciencia de Rukia se agotó.

-"Escúchenme bien. No sé exactamente qué ha pasado pero les diré que pienso esclarecer este asunto de la pelea entre los miembros de la banda.

Encuanto al beso con Kiryuu-Kun, han manipulado la información. Aquello fué un malentendido, un roce sin importancia, una mera broma y si alimentan más bulos sobre el asunto, no tendré reparos en denunciarles" les hablo, con gran entereza y seriedad. Toda su pequeña estatura se vió opacada por la magnanimidad con la que se expresaba y miraba a las cámaras. Si había algo que tenía seguro es que Ichigo tendría una explicación para todo aquello. Ella confiaba en él, a pesar de que le hubiera mentido, confiaba en que tuviera buenos motivos.

-"Y qué tiene que declarar sobre su relación con Kurosaki Ichigo? Ha sido eso lo que la ha llevado a convertise en la mánager de RED? le preguntó uno de ellos, mientras que acercaba su grabadora al rostro de Rukia.

-"Kurosaki es la persona más buena, honesta y leal que he conocido nunca. Todos confiamos en él ya que siempre tiene una buena razón para hacer las cosas que hace. Les aconsejo que traten de conocerle mejor antes de juzgarle" le defendió, corroborando sus propios pensamientos.

-"No ha contestado a mi pregunta" le respondió el periodista, impaciente.

-"No tengo por qué hacerlo. Si quieren hablar de música, estoy dispuesta, pero si sólo quieren morbo, vuelvan por donde han venido. Les veo en los Japan Music Awards, señores. Muchas gracias" declaró finalmente, cerrandoles la puerta en la cara y dejando a los periodistas boquiabiertos.

-"Rukia-chan! No puedo creerlo! Tú eres la mánager del grupo? creí que me ayudarías a llevar a Ichigo por el buen camino y vas tú y le animas más!" le riñó el patriarca Kurosaki.

Al girarse, le dedicó una mirada gélida a Isshin. Fué tanta la fiereza que el hombre vió en los ojos- ahora índigos- de la Kuchiki, que se sentó en silencio en una silla sin ni si quiera abrir el pico.

-"Ichigo nunca se ha apartado del buen camino! Simplemente ha intentado vivir su nueva vida lo mejor que ha sabido" le discutió, con el tono serio y la mirada implacable. -"Digame, Kurosaki-san, alguna vez se ha molestado en oír alguna de sus canciones? Le ha dado por entrar en su habitación cuando ha escuchado su guitarra por las escaleras? Ha ido alguna vez a verle actuar? Ichigo tiene una voz preciosa..."

-"Buah, pues claro que no! No quería animarle a que siguiera creando su mundo de ilusiones" se defendió su padre.

-"Y nunca se ha parado a pensar por qué Ichigo se creaba su propio mundo? Usted ya lo sabe, no es fácil vivir como un humano después de haber visto y vivido todas las cosas que él vió. La diferencia, es que usted tuvo a Masaki-san para apoyarle, pero él no ha tenido a nadie" sus ojos se entristecieron al pronunciar lo ultimo, -" Y ahí me incluyo yo. Le dejé sólo. Yo le enseñé cómo vivir siendo un shinigami, pero luego no le enseñé a dejar de serlo..." se culpó, haciendo que sus preciosos ojos volvieran a ser violetas.

Karin, que estaba escuchando desde la escalera, sentada en un peldaño, abrazó sus rodillas con gesto crispado. Poco a poco, su enfado iba desapareciendo con Rukia, pues notaba dentro de sí, el fervor con el que la shinigami defendía a Ichigo.

-"Pero nos tenía a nosotros! Y tenía a sus amigos!" apuntó Isshin.

-"Para Ichigo, tenía una familia a la que no podría volver a proteger y unos amigos que seguían teniendo poderes y que le daban de lado cuando aparecía algún hollow tan sólo porque creían que así le ayudaban, pero lo único que hacían era que él se sintiera más torpe e innecesario...". Isshin se sorprendió al oirla. Después de tanto tiempo, Rukia seguia siendo la que mejor conocía a su hijo.

-"Os dije que ayudaría a Ichigo y siendo su mánager estoy a su lado, le apoyo y sobre todo, le escucho. La manera de ayudar a alguien no es hacer lo que tú creas correcto, sino hacer lo que sabes que a esa persona le vendría mejor" dictaminó, clavando sus ojos en Isshin. -"Acusa a Ichigo de ser un mal hijo, pero yo creo que es usted el que está siendo un mal padre..." sentenció, seria.

Isshin abrió los ojos con sorpresa y se llevó las manos al pecho con gesto ofendido. Parecía que iba a decir una tontería, pero, al final, su rostro cambió y se volvió a sentar en la silla, cavizbajo -"Creo que...tienes razón..." admitió, sintiendose culpable.

-"Rukia-chan, y qué hacemos ahora? Oni-chan se ha ido de casa" le preguntó Yuzu, con ansiedad.

-"No te preocupes, hablaré con él. Le traeré de vuelta" la calmó la pelinegra, acariciando el suave cabello castaño de la hermana menor de Ichigo.

-"Así que...mi hijo es famoso..." comentó Isshin, como el que acababa de enterarse.

-"Parece que se le da bien destacar, haga lo que haga" admitió Rukia, con una sonrisa enamorada.

-"Y que tampoco se le dá mal enamorar a shinigamis" bromeó el hombre, comenzando a cambiar su expresióm y su tono de voz por otra más acorde a su alocada personalidad.

La Kuchiki se sonrojó de inmediato ante la insinuació final no fué capaz de refutar nada yadmitió su derrota, con la cara roja como un tomate.

-"Buahaha! Ohh, Rukia-chan! Pronto serás mi tercera hija de forma oficial! Jajaja!" canturreó Isshin alegremente, revoloteando alrededor de Rukia.

-"Papá, pareces bipolar con esos cambios de humor..." se quejó Karin, acercandose a todos.

-"Qué pasa, hija? En la valía de un hombre también está el dejarse iluminar por la sabiduría de una mujer, jojojo!" se jactó, poniendo los brazos en jarras y riendose de pecho.

La shinigami, sin poder evitar soltar una risilla, miró hacia la salida. -"Voy a ir a solucionar algunas cosas, por favor, encarguese de los periodistas, Kurosaki-san" le pidió, aún un poco sonrojada.

-"Claro! Les diré que eres la novia de mi hijo y nos dejarán en paz!" anunció alegremente el hombre.

-"Qué?". El rubor volvió furiosamente al rostro de Rukia.

-"En realidad es lo más inteligente. Si les das lo que quieren, te dejaran tranquila" apuntó Karin, bajando de las escaleras. -"Además, tampoco es que sea una mentira, no? Todo es cuestión de tiempo.." le dijo, con media sonrisa, haciendo las paces con ella subliminalmente.

Rukia le devolvió la sonrisa y se acercó a ella hasta abrazarla con fuerza.

-"Y dime, hija mia, por dónde vas a buscar a Ichigo? Ese idiota no emite ni el más mínimo reiatsu" le preguntó Isshin.

-"Rei...qué? Shinigami? Poderes? Pero de qué estais hablando?" cuestionó asombrada Yuzu, ajena como siempre a la verdadera historia de su familia.

-"Ainsss...ven conmigo, Yuzu, ya va siendo hora de que te enteres de algunas cosas..." le contestó Karin, tomandola de la mano y llevandosela a la cocina.

-"No voy a buscarle ahora. Ichigo me ha pedido tiempo y me ha prometido que me llamará luego, asi que le dejaré tranquilo. De momento voy a ocuparme de cierta persona, a enterarme de toda la verdad y a solucionar lo que ha causado todos estos problemas" le informó, con los ojos índigos y desafiantes y refiriendose muy claramente a Zero.

-"Entiendo. Gracias por todo, Rukia-chan". Isshin se maravilló de la personalidad abrumadora de la joven shinigami. No la recordaba tan madura, sinceramente.

-"Si quiere darme las gracias, comportese con Ichigo de ahora en adelante, vale?" le pidió, con más amabilidad que severidad, y con más cariño que rudeza pues ella sabía lo mucho que Isshin quería a Ichigo, aunque fuera un bruto a la hora de demostrárselo.

-"Hai"....respondió haciendo pucheritos y con los ojillos conmovidos.

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Dejó su taza de té sobre el posavasos de forma diligente. Sus lilas ojos se concentraron en la pantalla mientras que cambiaba de canal cada pocos minutos. Mordiendose el labio inferior, se inclinó hacia detrás apoyandose en el respaldar del sofá. Hizo el intento de apartar su sedoso flequillo de la frente, pero pronto el plateado cabello volvió a su sitio.

Su día había comenzado de forma normal, es más, lo había empezado con ganas ya que esperaba que hoy tuviera noticias de aquel reportaje que se le había prometido. Pero ahora las cosas no pintaban tan bien como cuando había recibido cierta revista en su casa.

Ahora tenía la plena certeza de que Rukia sabía que Ichigo le había golpeado, pero, por desgracia, también había ocurrido algo que Zero no había planeado. Cuando aquel cámara de "Play it" le dijo que conocía a los editores de varias revistas del corazón que se interesarían por el triángulo amoroso dentro de RED, pensó que ese estúpido sólo se centraría en eso y que, como ellos no eran tan conocidos aún, la noticia sólo se movería lo justo para que Rukia se enterara y él quedara como un inocente frente a Ichigo. Pero resultaba que la pelea había sido la noticia debajo de la noticia, la cual era en realidad, que Naoko Tsudeki había engañado a su público y a los telespectadores vendiendo en exclusiva una noticia que era del todo incierta. Ese maldito periodista se la había jugado! Ahora todos los medios se estaban cebando con la famosa presentadora, además de ensuciar el nombre de Rukia, la legitimidad de su puesto como mánager y por último, la seriedad y el compromiso de los miembros del grupo con su música.

Maldita sea! Qué haría ahora? Él sólo quería llamar la atención de Rukia y no meter al grupo en aquel lío!.

Sin saber qué hacer, apagó rápidamente su móvil a fín de no recibir ninguna llamada o de Rukia o de Naoko. Sin duda, cuando la popular mecenas del grupo se enterara de todo aquello -si es que no se había enterado ya, cosa que dudaba- el patrocinio de RED, su candidatura a los "Japan music awards" y todo su apoyo económico se irían al garete.

Agobiado, se sentó de nuevo en el sofá dejándose caer.

-"Esto me pasa por usar mucho la cabeza de abajo en vez de la de arriba..." se dijo, apagando la televisión.

El sonido del timbre de su casa le sacó de su aturdimiento. Quién podía ser? Hoy le había dado el día libre a Ninet y no esperaba ninguna visita. Extrañado, se dirigió a la entrada y abrió la puerta. El corazón le dió tal vuelco que casi le hace toser. Delante suya se encontraba la mujer más original y extraña que había conocido en la vida, una por la que acababa de sembrar el fín de su carrera musical y por la que seguro acabaría completamente sólo...Pero bastó echarle una ojeada más para que todo lo demás valiese la pena tan sólo por poder aspirar a tenerla.

Se centró en sus ojos, aquellos ojos extremadamente enormes y de un color tan único e increíble. Aún no sabía a ciencia cierta si eran azules, índigos o violetas, lo que sí sabía es que escondían un misterio y un misticismo difíciles de descodificar. Sus facciones, delicadas y suaves, contrarrestaban a la hora de albergar aquel carácter fuerte y dinámico y su cuerpo, tan pequeño, estaba dotado de unas increíbles y largas piernas, de muslos potentes y perfectos y gemelos elegantes. Toda ella era elegante. No le extrañaba que Ichigo se hubiera enamorado de ella, si la mirabas bien, no le llegaba a la suela de ninguna chica con la que ambos hubiesen estado con anterioridad.

-"Rukia-chan.." la saludó, un poco receloso. Cómo debía comportarse ahora con ella? Optó por la precaución, claro.

Rukia lo miró a los ojos y esbozó media sonrisa.

-"Hola, Zero-kun. No sé si has visto.." comenzó a hablar pero el muchacho la detuvo.

-"Esta revista?" la interrumpió, elevando una de sus manos y mostrándole a Rukia su número de "Heart&People".

-"Sí, esa revista. Tenemos que hablar" le comunicó, intentando mantener una actitud comunicativa. El atractivo peliplata le caía bien y no quería precipitarse al juzgarle. Ichigo le había dado a entender que Zero era el culpable de todo aquello y ella confiaba en Ichigo así que, le daría la oportunidad al joven de explicarse.

Un poco intranquilo, se apartó y le dió paso. El apartamento estaba limpio y ordenado y su decoración podía ser de todo menos cutre. Aquello no encajaba con un estudiante de 18 años.

-"Quieres algo de beber?" le ofreció, observando cómo la chica saciaba su curiosidad con los cuadros que había en el salón.

-"Son de mi madre..." le informó, acercándose a ella con las manos metidas en los bolsillos.

-"Pinta muy bien" le aduló de forma sincera. Sin emargo el joven no se tomó más tiempo en mirar aquellas delicadas obras y se sentó en el sofá.

-"Pintaba. Está muerta, al igual que mi padre y mi hermano gemelo" le informó, mostrandose lo más indiferente que podía.

-"Oh, lo siento, no lo sabía" se disculpó, sentandose junto a él en el sofá.

-"Es normal que no lo supieras. No me gusta hablar de mis cosas" le informó, con un tono suave y delicado, siendo lo más gentil que podía con ella.

-"Zero-kun...me dijiste que yo te gusto, verdad?" le preguntó, sin titubeos, clavando su mirada en él.

El muchacho se sorprendió al oír eso. Esperaba que hablase de la situación del grupo o que le sacara directamente el tema de la pelea, incluso, que lo acusara directamente, sin embargo, ella le había cuestionado algo que le dejó gratamente descolocado. Sin dudarlo, le sonrió seductoramente y la tomó de los hombros.

-"Claro que me gustas y mucho" le respondió, totalmente seguro de sí mismo.

-"Entonces debes ser capaz de ser sincero conmigo. Por qué te pegó Ichigo?" le preguntó, con el corazón en vilo. El joven se sorprendió. Aún no sabía por qué se habían pegado realmente?

-"Cómo? Aún no lo has leído?" le cuestionó, extrañado.

-"Sí que lo he leído, quiero decir, bueno, al menos una parte. Me cuesta creer que Ichigo te haya pegado porque me besaste, pero...cómo se ha enterado? Sólo nos vió Orihime y ella no nos tomó ninguna foto". Entonces Zero lo comprendió todo. Rukia no se había leído todo el reportaje y no había visto la televisión ni oído la radio, y era por eso que se comportaba así de tranquila con él.

-"Ichigo y tú...habéis tenido una bien gorda, no?" quiso saber, acariciandose el tatuaje de su cuello para mitigar los nervios. Enseguida se percató de la tristeza en el tono de voz de Rukia. Puede que la chica hubiese entrado en su casa tranquila y decidida, pero ahora la veía desmoronarse conforme iban sacando el tema.

-"Ha sido horrible..." admitió, con la voz rota de nuevo.

-"Los periodistas...se esconden en todas partes..." intentó ganar tiempo, respondiendo a su pregunta anterior. Se debatía entre ser sincero y disculparse con Rukia o no decir nada. En ambas situaciones perdía, obviamente y todo gracias a ese maldito cámara traidor.

-"Zero-kun, por qué no me lo dijiste? Por qué no me dijiste que fué Ichigo el que te había pegado?" quiso saber, acariciandole la mejilla y recordando con pena lo magullado que quedó el delicado rostro del joven.

La preocupación de Rukia por él le hizo sentirse aún peor.

-"Esperaba que tarde o temprano te enteraras...pero veo que él no ha querido contartelo".

-"Tan sólo me ha dicho que te preguntara a tí. Me dijo que te había dado una oportunidad y que la habías desaprovechado. No lo entiendo, de qué habla?"

Zero guardó silencio, mirandole a los ojos. Luego, apartó su rostro.

-"Rukia-chan...necesito que me respondas una cosa" le pidió, apretando los puños. La shinigami asintió y esperó paciente por su pregunta.

-"Tú...hasta dónde te importa Ichigo?". Sus ojos se clavaron en los de ella reflejando un miedo que hicieron sentir culpable a Rukia incluso antes de darle su respuesta.

-"Lo amo" le respondió, decidiendo que ser lo más directa era lo mejor. Hacía mucho que debería haberle dicho a Zero lo que sentía por el ojimiel.

El rostro del muchacho se contrajo por una punzada inesperada de desilusión.

-"Aunque te dijera que me pegó por tí porque se moría de celos?". Su voz se tornó un poco ronca.

-"Ichigo no te golpearía por eso. Tú eres su compañero, su amigo." respondió con convicción.

Zero se crispó ante el comentario y endureció un poco el tono.

-"Ya...él tiene siempre una buena razón para hacer las cosas que hace, no?" le preguntó, irónico, emulando las palabras que ella le había dicho a la prensa cuando acudieron a la casa de los Kurosaki y que había visto mientras hacía zapping por la cadenas.

Rukia abrió los ojos sorprendida y luego relajó su faz, consciente de que tenía algo de culpa por aquello. -"Lo siento mucho si alguna vez te he dado a pensar que yo...podría corresponderte. Lo siento..." . Esas disculpas fueron como ácido en el corazón de Zero.

-"Dime, Rukia-chan, si no sabes la verdad, si Ichigo no te había dicho nada, cómo pudiste decirle eso a la prensa? Cómo podéis tener tanta confianza el uno en el otro? Me exaspera!" cuestionó, inquieto.

-"No creas que tenemos tanta confianza..." su tono de voz se quebró, haciendo que el muchacho la mirara a los ojos de nuevo. -"No paramos de mentirnos y de hacernos daño..." admitió, derrotada. -"Yo...odio las mentiras, Zero-kun". Sus ojos titilaron, húmedos.

Esa frase se clavó como un puñal en el pecho del atractivo peliplata. Como si en un concurso de palabras hubiera mencionado la incorrecta o la tabú. Rukia odiaba las mentiras y él no había parado de mentirle prácticamente desde que la conoció.

-"Y cómo puedes amarle si te miente tanto?" la misma pregunta le recordó lo muy equivocado que había estado con su actuar.

-"Mis lazos con Ichigo van más allá de la muerte. Él ha tenido mi vida en sus manos en más de una ocasión y siempre se las arreglaba para devolvermela...Y cada vez que eso ocurría, me dejaba un trocito de él para hacerla más completa..." contestó, con mirada melancólica.

El peliplata guardó silencio, mirandose sus propias manos. Luego, soltó una risilla derrotada.

-"Espero que estuvieses hablando en sentido figurado..." bromeó, sintiendose patético y diminuto al lado de Ichigo. Si él supiera que aquello había sido totalmente literal...

Rukia no respondió. Tan sólo, dejó que dos lágrimas furtivas resbalaran por sus mejillas y es que era ahora cuando toda la emoción contenida de su discusión con el pelinaranja salía a la luz.

Zero la observó llorar y tragó con pesar. Había sido el idiota más grande del planeta, el peor amigo, el peor compañero y un ogro enamorándose de una princesa. Ichigo había tenido razón con lo que le dijo el día que discutieron por ella: Él no sabía amar.

-"Rukia-chan, pídeles a todos que se reúnan en la "Mariposa Negra". Irémos juntos y pronto lo comprenderás todo. Tenemos que hacer algo antes de que Naoko Tsudeki nos destruya" le propuso, dispuesto a salvar un poco de lo que tanto le importaba a Ichigo, ese amigo, del que debió aprender más.

-"Eso es otra cosa que no entiendo. Por qué haría Tsudeki un escándalo por ésto? Cuánto le puede importar nuestros líos sentimentales?" cuestionó, contrariada, mientras se secaba las lágrimas.

-"Llámala a ella también. Hazme caso" le insistió, ayudandola a incorporarse. -"Por cierto, Rukia-chan, podrías...podría abrazarte?" le pidió, con humildad.

-"Qué?" la pregunta la hizo soltar una risa inesperada. Hasta en ese tipo de situaciones, Zero tenía la habilidad de sorprenderla. Era absolutamente imprevisible.

El joven interpretó aquella risa como un "sí" y despacio, la estrechó entre sus brazos sin ninguna otra intención que disfrutar de sus últimos momentos de paz con ella. Cuando le contara todo, cuando se enterara de la verdad, estaba seguro de que Rukia le odiaría para siempre.

-"Oigas lo que oigas, recuerda que mis sientimientos hacia tí son verdaderos" le susurró, acariciandole la cabeza y apoyando sus barbilla sobre ella.

Rukia interpretó esa frase como su rendición ante sus intentos de conquistarla, sin saber, que en realidad, se estaba despidiendo de ella.

-"Gracias, Zero-kun" le respondió, deshaciendo el abrazo. Rukia se sintió más aliviada. Había acudido a él con la esperanza de que la ayudara, de que fuese ese buen chico que siempre pensó que era y por lo visto, no se había equivocado al juzgarle...

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Apagó la televisión con un tic en la ceja. Su propia indignación y frustración no podían salir a flote debido a que alguien ya gritaba por los dos. Harta de escuchar sus quejas, le lanzó el mando a la cabeza, propiciandole un certero golpe.

-"Woaahhaa! Tatsuki! Temmeeeee!" fué lo que gritó Natsu cuando su adorada prima le interrumpió su discursito sobre cómo mataría a Zero.

-"Llevas ladrando veinte minutos, imbécil! Quieres callarte para que pueda pensar? Yo también soy del grupo, recuerdas?" le riñó con uno de sus amenazadores puños en alza.

-"Yo no soy un perro! Y si tanto te molesto, deja de invitarme!" se defendió, cruzandose de brazos y adoptando una pose indignada.

-"Te invitas tú sólo! Llevas aqui desde ayer que fuimos a merendar todos juntos!" se indignó la karateka.

-"Fué Orihime-chan quien me invitó!" apeló.

-"Sí! Pero no a que te quedaras a todas horas en nuestra casa, caradura!".

Mientras tanto, la dulce Orihime estaba afuera, con los codos apoyados en la barandilla de su balcón. Llavaba ahí desde que habían visto hacía un rato la noticia en un famoso canal de música. Cómo había salido a la luz todo aquello? El resto de los componentes del grupo habían decidido guardar silencio a petición de Ichigo para no crearle escandalos a la banda y luego estuvieron ella e Ishida en los baños durante unos momentos. Pensar que el propio Ichigo lo hubiera contado era una tontería incluso para ella, cuyo cerebro lo veía todo posible...

Hasta donde sabía, Rukia seguía sin enterarse de la verdad así que sólo le quedaban Ishida y el propio Zero. Al instante desechó la idea, pues su elegante compañero quincy jamás le haría eso a sus amigos, por muy resentido con Ichigo que estuviera así que sólo le quedaba una opción...

-"Ha sido el maldito de Zero, estoy seguroo! lo mataré!" seguía gruñendo Natsu, mordiendo uno de los cojines del salón y siendo pateado por su prima por tratar así el mobiliario.

Una gotita de sudor resbaló por la frente de Orihime...había estado toda la mañana intentando dar con el culpable cuando sus dos amigos ya lo sabían!

El sonido del timbre de la casa les interrumpió a los tres. Extrañada fué a abrir la puerta y el invitado entró sin ni si quiera saludar.

-"Kurosaki-kun!" se sorprendió la castaña. Ichigo había entrado corriendo y por su aspecto, parecía que esa había sido su única ocupación en lo que iba de mañana. Respiraba de forma acelerada y estaba inclinado hacia delante con las manos apoyadas en las rodillas.

-"Gra...gracias, Inoue" le dijo, apenas recuperó un poco el aliento.

-"Ichigo, qué ha pasado?" preguntó Tatsuki.

-"Esta mañana se han plantado en mi casa toda una orda de periodistas. Me ha costado mucho despistarles" les contó, secandose el sudor de la frente con el dorso de la mano.

-"Nee, Happy? Quieres algo de comer?" preguntó Natsu, mirando con desdén a Ichigo y apartando la cara. Todavía estaba muy enfadado con su mejor amigo por ser un idiota.

-"Oi, Natsu..." comenzó Ichigo, con un tono apaciguador -"Esta mañana está siendo la peor de mi vida. Podrías darme un respiro?" le pidió. No le hizo falta nada más al alocado chico de pelo rosa para saber que su amigo estaba pasandolo muy mal.

-"Te prepararé algo de comer" sugirió la dulce Orihime, recibiendo a cambio una sonrisa de agradecimiento por parte de Ichigo. Se sentía tan miserable en esos momentos que le daba igual morir de indigestión por la comida de la chica. Mejor! Así se evitaba más sufrimiento.

Todos se dirigieron a la salita mientras que Orihime se decidía a prepararle un sandwich. Por una vez en su vida, olvidaría sus magníficas y originales dotes culinarias para ofrecerle a su amigo algo rápido y sencillo. Necesitaban hablar.

-"Supongo que...habréis visto la noticia, verdad?" comenzó Ichigo, un poco trémulo.

-"Como para no verla. Está en todos los canales de música y en los magazines matutinos de las principales cadenas" comentó Tatsuki, con el tono tranquilo, para apoyar a su amigo, el cual, tenía muy mala cara.

-"Hubiera deseado mil veces que esos programas hablaran de nosotros tan sólo por nuestra música..." se lamentó Ichigo. -"Mi padre está furioso por haber implicado a la familia y me ha echado de casa..." contó, con la mirada dolida.

-"Lo siento mucho, tío.." le dijo Tatsuki, dejando caer una mano en uno de los hombros del pelinaranja.

-"Tú tienes la culpa de esto" intervino Natsu, con las cejas fruncidas.

Ichigo lo miró con ojos tristes. -"Ahh...lo sé. Es sólo que no creí que Zero llegara tan lejos. Por lo visto, le importa una mierda el bienestar del grupo con tal de conseguir a Rukia".

-"Eso también es culpa tuya! Si hubieras sido sincero con ella, habríais estado juntos desde el principio y Zero no habría hecho todo esto!" volvió a acusarle.

-"Creo que estaba en mi derecho de no querer hablarle de mis sentimientos" se defendió el pelinaranja, frunciendo las cejas. -"No tengo culpa de que Zero haya resultado ser tan rastrero".

-"Ichigo, entiendo que no quisieras decir nada porque Rukia no sabía que eras tú el que escribía. Pero ahora ella ya lo sabe. En mi opinión, tanto Zero como tú habeis actuado de forma egoísta y lo único que habéis hecho ha sido poner en peligro al grupo y mentirle a las fans" intervino Tatsuki. -"Te dije que te apoyaría con tu actitud, pero, sinceramente, esto no tiene sentido y no me pidas que te siga consintiendo que actúes de una forma tan cobarde." Ichigo clavó su profunda mirada en los ojos de su amiga -"Si RED te importa tanto como a nosotros, harás algo con todo esto" le pidió, mostrandose firme. -"Creo que eso es incluso más importante que tu situación sentimental con Rukia. Nos lo debes" intentó hacerle reaccionar.

El líder se quedó en silencio, analizando las palabras de la batería del grupo. Tenía razón. Sus compañeros tambíen se lo merecían. Tenía que pensar una manera de resolverlo todo y hasta ahora, la única que se le ocurría era decir la verdad. Total, la reveladora discusión que había mantenido con Rukia hacía media hora ya no le dejaba nada que esconder y a esas alturas, estaba seguro de que Rukia ya se habría enterado del resto de la noticia. Es más, él se lo había casi contado cuando le tradujo la letra de Pieces y estuvo a punto de besarla...

Suspirando, se levantó y se dirigió a la terraza para tomar un poco el aire y aclarar sus ideas. Los dos primos le dejaron ir para que se despejara.

Orihime observó a Ichigo suspirar desde su balcón. Decidida, salió del salón y se reunió con él afuera, llevandole un sandwich de jamón dulce. El sol brillaba ya fuerte a esas horas y su resplandor, mezclado con el fulgor del cabello de Ichigo la hizo entornar los ojos y llevarse una mano a la frente para protegerlos y poder ver. Cuando el joven se percató de su presencia, se giró y se puso delante de ella, tapandole el sol con su altura. Luego le sonrió de forma divertida.

-"Gracias" le dijo ella.

-"De nada. Ser alto me sirve de vez en cuando" bromeó él. Luego carraspeó un poco y se rascó la nuca.

-"Si tu padre te ha echado de casa, puedes quedarte aqui el tiempo que necesites" le ofreció, amablemente.

-"Tranquila. Me alquilaré algo. Ya lo tenía pensado. Pero gracias de todas formas, Inoue". Su sonrisa, triste en el fondo, no pudo engañar a la joven y sin más preámbulos, sacó el tema por el que realmente había salido a buscarle al balcón.

-"No temas por Kuchiki-san. Le encantará saber que eres tú el que escribe." le dijo, sin rodeos.

-"No es eso lo que me preocupa exactamente..." afirmó él, con la voz apenada, recordando la horrible pelea que habían tenido

-"Aún no te lo ha contado, no?" cuestionó la dulce Orihime.

-"Contarme qué?" quiso saber, extrañado.

-"Que vino para quedarse. La decisión está en tus manos, siempre lo ha estado" le desveló, con la mirada centelleante. En su batalla interior, el hacer felíz a Ichigo estaba ganando terrero a unas velocidades asombrosas.

Ichigo se acercó interesado y tomó a Orihime de las dos manos. La joven pudo observar como un pequeño brillo de esperanza nacía en sus amielados ojos.

-"Qué dices, Inoue?"

-"Ella me lo ha contado todo. Ya sé por qué no pudo volver y no es por lo que piensas, Kurosaki-kun. Habla con ella, deja que te lo cuente y lo entenderás. Yo le prometí que no te diría nada." le animó, apretandole las manos en señal de apoyo.

Ichigo guardó silencio. Rukia le había mentido en eso de los dos meses? Ahora que caía en la cuenta...ella había tratado de decirle algo con respecto a eso...

-"Esa enana... No entiendo por qué me oculta cosas" expresó, confundido.

-"Porque tiene miedo de que no la aceptes" le dijo, sonriente.

-"Eso es una idiotez. Yo jamás la juzgaría" aseveró, con los ojos ardientes.

-"Ya lo sé, siempre lo he sabido" le dijo la joven, maravillada por la hermosura de Ichigo. Aunque ahora lo admiraba de otra forma; no era su atractivo lo que ahora le llamaba la atención, sino el respeto y la lealtad que Ichigo destilaba hacia Rukia.

El joven se percató de la idolatría con que Orihime le observaba y le soltó las manos. No quería confundir a su amiga.

-"Durante mucho tiempo deseé que tus canciones fueran para mí y me pregunté una y otra vez por qué yo nunca te era suficiente.." comenzó a hablar, pero Ichigo la interrumpió.

-"Inoue yo...no creo que este sea un buen momento para...". Pero Orihime levantó una mano para que él dejara de hablar.

-"Dejame seguir, por favor. Necesito decirte esto para pasar página" le pidió, con rostro amable. Algo en su forma de actuar le indicó a Ichigo que aquella conversación no sería incómoda, y, haciendo un ademán con las manos, la dejó seguir y la escuchó atento.

-"Al principio no lo entendí, pero luego ví por tu forma de comportarte conmigo que me querías como amiga. Yo te importaba mucho y por eso nunca quisiste aprovecharte, porque sabías que jamás te enamorarías de mi"

Ichigo abrió los ojos en señal de sorpresa. No sabía que Orihime le conociera tan bien. La joven le leyó el pensamiento y soltó una carcajada.

-"Es normal que te conozca, me he pasado casi dos años observandote" le aclaró, riendose. Ichigo le correspondió la sonrisa un poco triste.

-"Lo siento mucho, Inoue, si te hice daño de algún modo. Yo sabía lo que sentías por mí y también sabía lo que yo no sentía, por eso no te busqué a pesar de que eres una chica con la que cualquier tío mataría por estar" se sinceró, sonriendo tímidamente.

-"No es necesario que te disculpes. Tú fuiste considerado y bueno conmigo. Además, me dí cuenta de que siempre elegías a chicas que no se parecían en nada a Kuchiki-san"

Ichigo no dijo nada al respecto, tan sólo apartó la mirada, ruborizado.

-"No querías enamorarte de otra que no fuera ella, verdad?" afirmó Orihime, sonriendo cálidamente.

Ichigo carraspeó de nuevo, con las mejillas enrojecidas. No le estaba resultando nada fácil tener aquella conversación con Orihime, después de saber que su amiga siempre quiso estar con él de otra manera.

-"Hay algo que tienes que hacer por mí" le pidió, con emoción en la voz.

-"Dime" se interesó. Si había algo que pudiera hacer por ella, lo haría sin dudarlo.

-"Tienes que ser felíz Kurosaki-kun y ambos sabemos cuál es la única manera de que lo seas" le pidió, tomandole de las manos nuevamente. -"Deja de evitarlo, sabes perfectamente quién es la única capaz de hacerte felíz, o no?"

-"Ahhh..." susurró él, esbozando una sonrisa derrotada. Eso no era ningún secreto ya para su amiga, no tenía sentido negarlo.

-"Dos años han sido mucho tiempo. Sé felíz, Ichigo-kun" le volvió a animar, atreviendose a llamarle por su nombre de pila.

-"Estas...segura de que Rukia no se volverá a ir?" le planteó, aún dudoso de todo.

Orihime frunció el ceño, indignada y puso los brazos en jarras.

-"A caso es sólo eso lo que te frena?" le preguntó, con gesto enfadado. Pero ella era tan tierna y amable que por mucho que se esforzara en parecer ruda, lo único que conseguía era poner una cara graciosa y provocar la risa en aquellos que fueran "objeto" de su riña.

Ichigo soltó una pequeña carcajada y ella no pudo más que reirse también.

-"La próxima vez que intentes echarle la bronca a alguien, frunce más el ceño y endurece el tono, a mi me funciona, jejeje" le aconsejó, divertido.

-"Puede que no se me dé bien ciertas cosas, pero sabes algo? Sé dar buenos consejos y si yo estuviera en tu lugar, me daría igual si la persona a la que amo se va a ir o no. Intentaría disfrutar de cada momento con ella, sin pensar en el mañana. Los días estan hechos de minutos, Ichigo-kun, dime, cuánto valen esos días junto a ella para tí? Qué es la idea de dos meses comparado con centenares de minutos?"

El atractivo muchacho guardó silencio escrutando el entusiasta rostro de su amiga. No supo cómo, pero poco a poco sintió que la fuerza de sus palabras y de sus grises ojos comenzaron a asentarse en su corazón. Lo sintió acelerar los latidos, como portador de una idea que lo revivía por completo. Su amiga tenía razón, millones de segundos valían más que la condena de dos meses.

-"Si hay algo que he aprendido todo este tiempo, es que todo el mundo no tiene la suerte de poder estar con la persona que aman de verdad. Tú si puedes y debes aprovecharlo" le dió el ultimo empujón que sellara de una vez su propósito.

El joven sonrió de forma diferente. Lo había comprendido todo, no necesitaba de más aliento. Con una inevitable seductora sonrisa torcida, Ichigo apretó sus manos y la atrajo hacía sí para darle un tierno abrazo. Orihime suspiró agradecida sintiendo como Ichigo la hundía en su pecho. Siempre soñó con estar entre sus brazos y aquello era como un regalo, un momento que ella misma disfrutó como una despedida de sus sentimientos hacia él.

-"Gracias, Orihime" le susurró, llamandola también por su nombre en señal de confianza.

La joven negó entre sus brazos -"No, gracias a ti por dejar que me expresara" y le apretó más, con cariño.

Un tic en el ojo de Natsu fué suficiente para que Tatsuki se girara para ver qué ocurría. Cuando vió a sus dos mejores amigos abrazados, sonrió comprendiendo qué pasaba.

-"No te preocupes, idiota, ellos son sólo amigos" le animó, dandole un puñetazo y tirandolo al suelo.

-"Uaahaaa! Joder! Prefiero que no me animes, Tatsuki!" se quejó el pelirrosa, tocandose la mejilla.

Orihime e Ichigo entraron de nuevo al salón y sonrieron al ver la escena.

-"Tatsuki-kun, ya estas maltratando al pobre Natsu?" bromeó el pelinaranja, cuyos ojos lucían diferentes y cuyo tono de voz había recuperado su intensidad normal.

-"Tatsuki-kun? Veo que ya estas de vuelta, capullo" se enfadó la karateka, levantandose y pegandole un amistoso puñetazo en el estómago. Aquella era su delicada forma de decirle que se alegraba.

Al ver que Ichigo se dirigía hacia la puerta, no pudo evitar cuestionarle.

-"A donde vas?"

-"Voy a casa a buscar a Rukia y a arreglarlo todo con ella, a dónde si no?" les dijo, con la mirada decidida y con una expresión que Natsu conocía muy bien. Era la misma que ponía cuando iba a dar lo mejor de sí en un concierto o cuando lideraba al grupo en los ensayos, la misma que mostraba cuando ganaba los partidos en el instituto, aquella que le daba tanta seguridad a los que le rodeaban que serían capaz de seguirle hasta el fin del mundo...

Natsu le golpeó el hombro con entusiasmo.

-"Ahora sí que estoy encendido!" exclamó, totalmente orgulloso de Ichigo. -" Y luego volved para que le pateemos el culo a Zero!" se animó.

-"Luego os llamamos, vale?" contestó, con una sonrisa. -"Nos vemos!" se despidió, tomando de nuevo su mochila y marchandose.

Orihime se asomó a la terraza para observar cómo se alejaba calle abajo.

Natsu se acercó a ella, silencioso, y compartió con la bella joven el mismo enfoque. Tenía las cejas fruncidas y una pose pensativa, de esas suyas tan famosas que adoptaba antes de decir una tontería, pero por esta vez, el alocado chico de pelo rosa se comportó.

-"Ichigo nos pidió que no hiciéramos ni dijéramos nada..." le dijo, con el tono serio.

-"Rukia también me lo pidió.." coincidió ella, mirandole con intranquilidad. Algo le decía que Ichigo aún podía meter la pata con la shinigami y es que tanto temperamento era difícil de controlar. A Natsu no le hizo falta mucha más información para adivinar lo que la chica estaba pensando.

-"No vamos a hacerles caso, verdad?" le preguntó, sonriendo traviesamente, cual cara de "Yao Ming"*.

-"No seríamos unos buenos amigos si les dejaramos seguir pasandolo mal tontamente" le respondió ella, correspondiendo su sonrisa.

-"Los dos se enfadarán por esto" apunto Tatsuki, uniendose a ellos dos cruzada de brazos. Los miraba con gesto reprobatorio hasta que una sonrisilla se le escapó.

Los tres amigos se miraron con entusiasmo y juntaron sus manos.

-"Antes de que termine la semana Ichigo y Rukia estarán juntos!" exclamó Tatsuki.

-"Sólo quiero la felicidad de ambos!" coincidió Orihime.

-"Estoy encendido! el equipo Ichiruki acaba de nacer!" canturreó Natsu, rodeando a las chicas por los hombros.

-"Ichi..Ruki?" preguntó Orihime, sin comprender.

-"Es la unión de sus nombres, a que mola? jejeje" contestó el pelirrosa con una triunfante sonrisa de oreja a oreja.

-"Wooow! Es increíble Nastsu-san! Y muy original! Jajaja!" contestó la linda pechugona.

-"Ains..."suspiró Tatsuki, rodando los ojos. -"Bueno, y por donde empezamos? No es cuestión de ir tampoco forzando las cosas..."

-"Supongo que por contarle a Rukia todo lo que no sabe..." respondió su primo, con sus oliváceos ojos más vivos que nunca.

-"Y qué tal si empezamos ya?" preguntó Tatsuki, enseñandoles la pantalla de su movil a los chicos. En ella había un mensaje a nombre de Rukia Kuchiki, citandoles a reunirse en la "Mariposa Negra".

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Como era habitual en negocios como aquel, la "Mariposa Negra" permanecía cerrada al público a las horas en las que los chicos llegaron. Mientras esperaban a los que aún no habían aparecido, el equipo Ichiruki charlaba con Takumi y su padre sobre los aconteciemientos de ese día. Ishida había sido requerido también por Orihime, a quien le pareció que contar con su ayuda sería beneficioso, ya que él estuvo presente la noche de la pelea, además de ser, digamos, el segundo mánager de RED después de Rukia.

Desgraciadamente, la prensa también se había reunido en las inmediaciones del local. No sólo Ichigo y Rukia habían sido acechados por los periodistas, sino también el resto de la banda, que fué seguida hasta el mismo bar. Así, tuvieron que llamar al gigantón de Imoyama para que asegurara la entrada. Había recibido ordenes estrictas de no contarle nada a la prensa hasta que el grupo decidiera qué hacer, y de momento, el comprometido seguridad de RED estaba cumpliendo con su trabajo.

La puerta de emergencia del local tenía una llave que desactivaba la alarma desde afuera. Todos los miembros del grupo tenían una copia para utilizarla en caso de necesidad y pronto, se percataron de que las luces de emergencia se apagaron durante un momento, dejando entrar a Zero, que venía seguido por Rukia. Estaba muy nervioso y avergonzado, aunque trató de mantener la cabeza bien alta y no desmostrar sus emociones.

-"Tú maldito embustero! Has visto lo que has conseguido? Ahora todo el mundo habla de nosotros y no precisamente por nuestra música!" comenzó a gritarle Natsu de inmediado, acercandose al peliplata y dandole un empujón.

-"Natsu-san! A qué viene esta reacción? Cálmate!" intervino Rukia.

-"Cómo voy a tranquilizarme con éste imbécil aqui después de lo que ha hecho? Entérate idiota! Rukia es de Ichigo! De Ichigo!" volvió a enfrentarle el leal Natsu.

-"Pero de qué estamos hablando exactamente, tio? Te preocupa el grupo o te preocupan esos dos?" le preguntó ya malhumorado Zero.

-"Yo no soy de nadie, Natsu" volvió a interceder Rukia. -"Cálmate, por favor. Ha sido Zero el que me ha pedido que nos reunamos todos." le informó. Luego miró los rostros contrariados y confundidos de sus amigos. -"Qué ocurre? Por qué me mirais todos así?"

-"Kuchiki-san, cómo puedes estar a su lado tan tranquila después de lo que le ha hecho a Ichigo?" se extrañó Orihime.

-"Por su culpa estamos todos metidos en este lío!" intervino Natsu, acercándose más a ella.

-"Seguro que Tsudeki nos quita el patrocinio..." apuntó Takumi, apenado.

Rukia los miró a todos con las cejas fruncidas. -"Chicos, teneis que calmaros. No creo que Tsudeki haga nada por esto y en todo caso, es Ichigo el culpable, él le pegó a Zero" intentó calmarles.

Orihime se acercó a Rukia y apoyó sus dos manos en los hombros de la shinigami. -"Kuchiki-san, aún no lo sabes, verdad?" y es que a la dulce Orihime no le cabía en la cabeza que la shinigami defendiera a Zero si supiera de verdad lo que estaba ocurriendo.

-"Saber qué?" se impacientó la pelinegra.

-"Que traicioné a Ichigo y a todos la noche que le concedimos la exclusiva a "Play it" se adelantó Zero. Sabía que todos le iban a despellejar, pero ahora ya no le importaba. Tan sólo quería estar ahi con Rukia cuando recibiera la noticia.

La muchacha volvió a mirar a Orihime comunicandole con su gesto que todavía no sabía de qué hablaban.

-"Kuchiki-san, el verdadero autor de las letras de RED, el que escribe todas las canciones, es Ichigo-kun" le confesó por fín, mirandola a los ojos.

-"Qué?". La frase le taladró el cerebro como un proyectil.

-"La noche de la exclusiva, Zero te engañó a tí y a Tsudeki y os dijo que él era el que escribía" le explicó Tatsuki.

Rukia abrió los ojos sorprendida mientras una serie de recuerdos invadieron su cabeza, encajando todos ahora como en un puzzle, confirmandole sin necesidad de nada más, que lo que acababa de escuchar era cierto.

-" No, Rukia, no tienes ni idea. No sabes lo importante que es RED para mi, lo importante que es sentir esas canciones y desahogarme con ellas. Esas letras salen del fondo de mi alma, entiendes?" recordó al instante aquel día que Ichigo y ella discutieron, después de la pelea con las katanas. Ahora entendía a qué se había referido Ichigo con aquello. Él se lo había dicho a su forma, hacía mucho.

Seguidamente rememoró el día que lo hicieron público. Ahora comprendía lo nervioso que Ichigo se había mostrado durante toda la noche y le dolió en el alma cuando recordó la mirada lastimera que él le dedicó cuando, sin querer, adjudicó sus preciadas canciones a otro. Cuán traicionado tuvo que sentirse Ichigo al verla involucrada en todo aquello?

Recordó la noche cuando un encantadoramente borracho y tierno Ichigo le confesó que una de sus frases le había dado una idea para una canción. Una canción llamada "Pieces", la cual le había visto escribir delante de sus narices esa misma mañana! Ichigo se lo había tratado de decir todo el tiempo!

Separandose un poco de su amiga, les dedicó una mirada reprobatoria a todos.

-"Por qué no me dijisteis nada? Todos sabíais que era Ichigo el autor de RED?" les gritó, sintiendose el hazmereir de todos.

-"Ichigo nos pidió que dejaramos las cosas como estaban. No quería que, al decir la verdad, quedaras desprestigiada. Tampoco quería crearle problemas al grupo enfadando a Naoko Tsudeki así que decidió guardar el secreto y mentirte" comenzó a explicarle Tatsuki. -"No estabamos de acuerdo con él, pero él quería protegerte, que no se te echaran encima y por eso, respaldó la mentira de Zero".

-"Aunque también le convenía que tú no te enterases de quién escribía realmente" intervino Natsu.

-"Natsu-san! No crees que eso debería decirselo Ichigo-kun?" le riñó Orihime.

-"Si vamos a ayudar a estos dos, tenemos que decirselo todo! Ichigo ya tuvo su oportunidad" se quejó el pelirrosa, cruzandose de brazos y poniendo morros.

Rukia respiró hondo para mitigar la tensión. Estaba haciendo muchos esfuerzos por escuchar y entender a todo el mundo y apartar sus emociones a un lado. Ser shinigami le había enseñado a ser paciente.

-"Por qué? Por qué Ichigo no quería que supiera que era él el que escribe?" cuestionó, desanimandose a cada palabra que pronunciaba.

-"Porque casi todas sus letras hablan de tí y de sus sentimientos. Él pensaba que tú no volverías nunca así que comenzó a intentar deshacerse de ellos cantandolos, como si al convertirlos en canciones desahogara su tristeza y su malestar. Pero cuando volviste, tuvo miedo de que los descubrieras porque no quería quedar expuesto ante tí, no quería que supieras nada" intervino Orihime.

-"Pero a caso no se ha dado cuenta de mis sentimientos? No notaba que yo le correspondía?" volvió a cuestionar la shinigami, percatandose del sufrimiento gratuito que ambos se habían infringido.

-"Porque te volverías a ir" le explicó Orihime, tocandole de nuevo el hombro. -"Kurosaki-kun no quería decirte nada porque pensaba que no serviría si volvías a marcharte".

-"Lo que pasa es que luego se dió cuenta de que tú sentías algo por él y trató de poner tierra de por medio y hacerte creer que seguía con Mai" siguió Tatsuki.

Rukia jadeó al oír eso y sus ojos se humedecieron, aunque no estaba segura de si era por alivio o por rabia.

-"Qué?" preguntó, casi en un susurro.

-"Ichigo no te ha perdonado todavía por no haber vuelto en dos años. Piensa que él no te importa tanto, que no le quieres como él a ti, asi que por eso te dijo que seguía con Mai, para que no tuvierais algo y luego le volvieras a abandonar" terminó de explicarle Tatsuki.

Sin decir nada, Rukia bajó la cabeza y se sentó en uno de los taburetes. Necesitaba que algo le sostuviese en esos momentos. Se sentía tan...traicionada.

-"Creía que Ichigo sólo me había mentido con lo de la pelea...pero resulta que eso es lo mínimo. Maldito imbécil!" se alteró, reprimiendo sus ganas de llorar.

El trío Ichiruki se asustó al verla así. A caso se habían equivocado? No era justo que Rukia lo supiera todo de una vez por todas?

-"Rukia-chan...". Natsu se acercó a ella, apenado. Sus ojuelos verdes oliva la miraban con ansiedad.

-"Desde cuándo Ichigo no está con Mai?" le preguntó, seria.

-"La dejó al día siguiente de haberte visto" intervino Tatsuki.

-"Y Tú...tú tambien lo sabías?" le cuestionó por primera vez a Zero, quien era al primero a quien debería haberle pedido explicaciones.

El peliplata apartó sus ojos de ella un momento, sintiendose demasiado culpable como para enfrentarla directamente. Pero luego se corrigió, y el lila y el violeta se cruzaron nuevamente.

-"Lo supe el mismo día y utilicé la estupidez de Ichigo en mi beneficio" admitió, apenado, recordando la de veces que había dañado a Rukia hablando de ellos dos.

-"Y dices que te gusto? Sabes cuánto daño me has hecho!" reaccionó por fín, dirigiendose a él para golpearle con todas sus ganas. Pero cuando estuvo a punto de hacerlo, se detuvo, apretando los puños y los dientes.

-"Todo esto lo has provocado por estar conmigo...eres...eres un imbécil" le dijo, tremendamente dolida y es que no le cabía en la cabeza que ese Zero traidor y malvado fuera el mismo que la habia ayudado en su casa hacia un rato.

-"No sé qué decir..." habló casi en un susurro, apartando la mirada. -"Lo siento, Rukia-chan".

-"Pues yo si tengo bastantes cosas que decir!" oyeron desde la entrada del local. Una enérgica mujer de fulgurante cabello fucsia, enlacado y peinado a lo loco, hacía su aparición en el local. El sonido de sus grandes tacones de plataforma la acompañaron a cada paso. Sus ojos verdes chisporroteaban de ira, tanto que casi se le veía echar fuego por la boca. Les miraba a todos con desprecio, repasandoles los rostros uno a uno hasta que dió con el que estaba buscando. Cuando se colocó frente a frente con ella, la dedicó una inclemente mirada.

-"Kuchiki Rukia, creí que eras una mujer de confianza. Me puedes explicar qué demonios está pasando aqui?" le preguntó, imperiosa. Decidida, dió un golpe sobre la barra, dejando la revista del reportaje sobre ella.

-"Yo...yo" intentó hablar, pero estaba demasiado conmocionada por toda la información que había recibido de golpe.

-"Vaya fluidez...Ahora entiendo cómo has sido capaz de meterme en este lío!" le acusó, señalandola con el dedo.

-"Tsudeki -san, yo...no sabía nada de todo ésto. No tenía ni idea de que Ichigo era el que escribía...Lo siento mucho" se disculpó, a pesar de que ella era la que menos culpa tenía de todo aquello.

-" Já! Y crees que eso será suficiente? Por supuesto que lo vas a sentir! Todos lo vais a sentir! Por qué me habéis hecho esto? Perderé mi credibilidad ante los medios!" les gritó, encendiendose nerviosa un cigarro y apartandose el cabello hacia a un lado.

-"Cálmese señorita Tsudeki. Estoy seguro de que podemos solucionar esto de una forma civilizada" intervino Ishida, quien comenzó a abogar por el grupo.

-"No digas estupideces! No teníais ni un Yen y me vendísteis una exclusiva falsa! Todo para que ahora os llamen más programas de televisión y os ofrezcan el doble por contar cómo me engañasteis!" Sus gritos, furiosos, se escuchaban en todo el local.

-"Nosotros no somos así!" intervino una aterciopelada y firme voz desde la entrada de emergencia. Al girarse todos se toparon con Ichigo, que por fín había llegado. Sus ojos miel enseguida recorrieron la sala, en busca de aquellos dos faros violetas que eran su guía.

Apenas Rukia lo vió, nuevas lágrimas brotaron de sus ojos. Maldito Ichigo!

-"Rukia..." le llamó suavemente, acercandose despacio. Era mejor tener precaución cuando Kuchiki Rukia te miraba con fríos ojos de hielo.

-"Eres un soberano imbécil...lo sabes?" le preguntó, volviendo a liberar lágrimas indeseadas.

Ichigo sonrió derrotado y le ofreció una mano. -"Me lo he repetido a mi mismo todos los días desde que estás aquí" le respondió, mirandola a los ojos con sinceridad y con fuerza.

-"Te odio" le susurró, levantandose y tomandole de la mano.

-"Lo sé" le respondió con dulzura, sonriendo al sentir sus manos entrelazadas. -"Te daré todas las explicaciones que quieras, te lo prometo. Ven aquí" le susurró, bajito, mientras la rodeaba con sus brazos. -"Lo siento mucho enana, lo siento.." se disculpó repetidamente, mientras la estrechaba contra su cuerpo y la oía sollozar.

Rukia sonrió hundiendo el rostro en su torso y aspirando su aroma. Ambos se fundieron en un abrazo que nadie se atrevió a interrumpir. Cuando se separaron, compartieron una mirada llena de ternura. Ése era el momento y ambos pudieron sentirlo. El momento en el que los miedos desaparecerían, el momento en el que ambos comprobaban que su lazo seguía intacto a pesar de todo. Rukia sintió ganas de decirle todo lo que guardaba en su pecho e Ichigo sintió que podría escucharla durante horas. Ahora sí estaban preparados.

Porque él no era sin ella y ella sólo era con él.

Natsu y Orihime se miraron sonrientes y con las pupilas titilantes al ver aquella escena y luego miraron a Tatsuki, quien les guiñó un ojo con una sonrisa de oreja a oreja.

-"Bien, genial. Ahora los dos habeis hecho las paces. Conmovedor. Pero seguimos con el problema de mi credibilidad ante los medios, recordais? Qué quereis que diga cuando me acusen de estafadora, eh? Y a todo esto, por qué lo escondías, muchacho? Todo el mundo esperábamos con ansias que fueras tú el autor. Quién si no mejor que el aclamado líder de la banda? Sabes cuántas fans se decepcionaron al oír la noticia?" continuó Tsudeki, ahora más nerviosa que enfadada, hablando a trompicones y llenando todo el suelo de ceniza por su cigarro casi consumido.

-"Esas canciones dejan mucho de mí al descubierto. Tenía miedo de que el mensaje que enviaban no fuera bien recibido o que no fuera suficiente" respondió, mirando a Rukia a los ojos directamente.

-"Idiota..." susurró ella, interpretando a la perfección lo que el pelinaranja quería decir. No daba crédito a lo que oía, por fuera parecía tranquila, pero por dentro, temblaba con un flan. Tenía ganas de gritar de alegría, de saltar y de besar a Ichigo hasta asfixiarse. Así que él era ese "chico sensible que estaba en contínua búsqueda de su identidad, que se las daba de misterioso cubriendo con metáforas el dolor que le producían los recuerdos de un amor secreto"como le dijo Zero. -"Voy a tener que releerme todas las letras para que no se me escape nada..." le dijo, volviendo a apretarle la mano.

-"Si tienes alguna duda, puedo explicartelas..." le bromeó, inclinandose y uniendo su frente con la de ella, provocando una risilla tonta en la shinigami que arrancó otra sonrisa de los labios de Ichigo. Una especie de aura de calor, luz y tranquilidad los rodeó, irrandiando paz a su alrededor.

Naoko Tsudeki sonrió al sentirla y negó con la cabeza.

-"Bueno, al menos veo que parte de la noticia sí era cierta" bromeó socarronamente, señalandoles a ambos con un gesto. -"Bien, esperaré a oír vuestras soluciones. Empezad" les ordenó, volviendo a encender otro cigarro. Ichigo miró a todos sus compañeros. Él salavaría a RED. Era su deber como líder de la banda.

-"Diré la verdad" contestó, directo. -"Yo hablaré con los medios, les concederé una entrevista. Les diré que yo mismo le pedí a Zero que mintiera por mí porque no quería hacer público que eran mis letras."

-"Ichigo..." quiso intervenir Rukia.

-"Cargarías tú con toda la culpa?" preguntó, incrédula, Naoko.

-"Es la única manera de dejaros a todos libres de acusaciones" explicó.

-"Y qué pasa con la pelea con Kiryuu?" quiso saber, mirandolo con curiosidad.

-"Les diré que Rukia es mi novia y que él intentó propasarse con ella porque estaba bebido y que por eso le pegué. Me disculparé por haber sido tan bruto y en paz."

La joven shinigami se sonrojó al oirle y apretó el agarre de sus manos.

-"Eso no funcionará. Primero, todo el mundo sabe que a las fans nunca se les debe decir que sus ídolos tienen novia. Eso es fundamental tratandose de un grupo como el vuestro en donde se vé que le físico ha tenido parte importante en vuestra fama y segundo, no voy a representar a una banda cuyos miembros se peleen por su mánager como niñatos en celo" objetó la experimentada periodista.

Ichigo guardó silencio un momento. Qué debía decir ahora? No se le ocurría nada más.

-"Eso de la verdad está bien, pero no serás tú quien la diga" volvió a sugerir, dandole una nueva calada al cigarro. Todos los presentes la miraron espectantes. -"Será Kiryuu-kun quien la diga. Lo contará todo" sonrió satisfecha ente dientes humeantes.

El peliplata, cruzado de brazos y un poco alejado del grupo, le devolvió la sonrisa al oírla.

-"Quieres que me entregue, Tsudeki? Y qué pasará con mis fans? No dices que un miembro de RED no puede dar mala imagen?" le preguntó, con sorna.

-"Tu imagen me importará una mierda porque abandonarás el grupo una vez que cuentes todo" le respondió, fría. El rostro de Zero ni se inmutó.

-"Yo abandonaré para que las fans vean que el grupo no me ha echado a pesar de mis fechorías, cierto? Muy inteligente. Eso sí que limpiaría la imagen de todos".

-"Imagen que tú has manchado" le recordó, altanera.

-"Y qué pasa si no lo hago?" la retó.

-"Entonces se acabó RED" sonrió.

Ichigo se vió obligado a intervenir. -"Señorita Tsudeki, escúcheme, yo soy el que más enfadado está con Zero pero...seamos realistas, él es un gran músico y el grupo le necesita. Si lo echamos, cómo demonios encontraremos a alguien a tiempo para poder ir al concurso? Es una locura".

El peliplata lo miró con tristeza durante unos segundos. Ichigo todavía le defendía!

-"Nah, está bien, cabeza de zanahoria. Yo he liado todo esto. Es normal que sea el chivo expiatorio".

-"Pero tus teclados y tus violines! No nos puedes dejar, Zero!" intervino Takumi, asustado por el grupo.

-"Chicos, si hay algo que te enseña este mundo de canívales, es que nadie es insustituible. Encontrareis a otro chico al que llamen "Vampiro", ya lo vereis" intervino Tsudeki, haciendo aspavientos con la mano.

-"Y a otro Ichigo Kurosaki? Porque si él se va, yo tambien" intervino seguro de sí mismo, Ichigo.

-"Haaaa!" exclamaron todos. -"Ichigo estas loco?"

-"Obligar a que Zero se vaya faltando tan sólo dos semanas para el concurso es acabar con el grupo igualmente. Esta zorra se está vengando de nosotros. Nos utilizará para limpiar su nombre y luego se deshará de nosotros como si fuéramos basura" les explicó, audaz.

-"Ichigooo! no la llames zorra! " medio lloriqueó Takumi, mordiendose la ropa.

-"Tienes razón. Voy a tener que invertir una buena cantidad de dinero en sobornar a ese maldito editor de "Heart&People" para que desaparezca la cinta en donde os tienen grabados y yo invierto para ganar y no para perder..." les confesó, con total tranquilidad.

-"Maldita zorraaaaa!" gritó Takumi, perdiendo los estribos y la compostura, teniendo que ser aguantado por Natsu e Ishida.

-"No soltará tanto dinero como el que va a ganar con el grupo" intervino Rukia, dejando a todos en silencio. -"Ya ha visto el rebuelo que todo esto ha causado en los medios. RED es más famoso ahora de lo que cree y estoy segura de que muchísima gente se interesará por nosotros a partir de este incidente" le informó, dando un paso adelante.

-"Eso crees? Interesante..." le respondió. Naoko era una rival hábil. Su fama de tigresa en los negocios la precedía con motivos. La mujer miró a Ichigo de arriba a abajo y sonrió. -"Ciertamente, podeis sacar mucho beneficio con Kurosaki. No sólo es el líder y el que compone, sino que encima quedará de inocente traicionado por su compañero. Si a eso le añadimos su increíble físico, el resultado es que se hará con el doble de fans en unos días..." analizó, más para sí misma que para el resto. La lasciva mirada que la periodista le dedicó lo hizo sentirse incómodo.

-"Y esa fama se traduce en entrevistas, reportajes de fotos, anuncios para marcas de ropa e incluso modelaje" la animó Rukia, con seguridad en sí misma y determinación en la voz.

-"Oi..." intervino Ichigo, ruborizado.

-"Podría incluso protagonizar algún spot y posar para revistas femeninas medio desnudo, eso sí sería muy lucrativo..." coincidió.

-"Oiii.." volvió a interrumpir, con la cara roja a más no poder.

-"Podríamos convertirle en un icono sexual" siguió Tsudeki, analizando su cuerpo con atención.

-"Oiiiiiiiiiiii! a dónde mira? Pervertida!" le gritó, tapandose con las manos la zona de la entrepierna, -"Esto no es serio, joder! Yo soy músico! Sólo quiero cantar!" le gritó, totalmente rojo y abochornado.

-"Eso te pasa por ser un guaperas..." intervino Takumi, algo celoso

-"Pues nosotros tampoco estamos tan mal..." se quejó Natsu, haciendo pucheritos.

-"jajajaja! Sois taan inocentes!" bromeó Tsudeki. -"Hablé en serio hasta la parte de modelaje. Kuchiki tiene razón, podeis hacerme ganar mucho más dinero del que invertiré..". Se los quedó mirando, sopesando sus opciones.

-"Y conseguiríamos mucho más dinero si ganasemos los "Japan Music Awards" apuntó Rukia.

-"Pero para eso necesitais a Kiryuu-kun, verdad?" adivinó Tsudeki. Y es que Rukia no estaba de acuerdo con echar a Zero del grupo. Había algo en los ojos del peliplata que la habían hecho sentirse mejor con respecto a él y eso que había visto en sus ojos era arrepentiemiento. Estaba segura de que cuando Ichigo lo detectara, tampoco querría ese final para Zero.

-"Bien. Podrá quedarse hasta que os presenteis al consurso. Luego, lo ganeis o no, se irá de RED. El morbo que levantará su permanencia en el grupo así como los rumores de triángulo sentimental, mantendrá todos los ojos puestos en vosotros".

Rukia quiso discutir de nuevo.

-"No, Kuchiki Rukia. Ya has demostrado ser bastante hábil convenciendome para que siga patrocinandoos. Lo que no lograrás hacer es que me arrepienta de la única condición que os he puesto. Quiero la cabeza de Kiryuu."

-"Pero dejarle que se quede para aprovecharnos de su talento en el concurso...eso es..." intervino Ichigo, negando con la cabeza.

-"Eso es lo mismo que él ha hecho contigo. Apoderarse de tu talento" espetó, callandolo de inmediato con una despectiva mirada.

-"Dejalo Ichigo. Estoy de acuerdo. Me quedaré y luego me iré" admitió Zero, mirando a los ojos a Tsudeki.

-"Bien. Lo pondremos por escrito. Soy muy precavida con estas cosas. Espero que lo comprendais. Por cierto, aún no he acabado con mis condiciones: El concierto del viernes se pasará para esta misma noche. No pienso dejar que sigan hablando de mi en las cadenas ni un sólo día más".

-"Pero ese concierto iba a ser una fiesta de fin de curso! No nos dará tiempo a preparar el local y a repatir los panfletos con el nuevo cambio de fecha y al no ser fin de semana, vendrá menos gente!" Rukia se aceleró tanto al enumerar cada inconveniente que Ichigo tuvo que tranquilizarla.

-"Querida, no creerás que alguien como yo no puede hacer nada al respecto, verdad? Déjame a mi la publicidad y te aseguro que el local estará a rebosar esta misma noche. Además, ya ha terminado la escuela y para los jóvenes ahora cualquier día es fin de semana...Os conseguiré ayuda de mi equipo para que monteis y decoreis bien este antro" propuso, mirando las paredes con cara de asco.

-"Kurosaki, Kiryuu, la rueda de prensa la daremos en una hora. Os espero en mi limusina para llevaros al mismísimo plató de "Play it" y Kuchiki"- se dirigió a Rukia con un dedo en alza -"Tienes futuro en este negocio. No lo olvidaré. Ahora, si me disculpais, tengo un cámara traidor al que tengo que aplastar con la la aguja de mi tacón. Me aseguraré de que no vuelva a trabajar en su vida." se despidió, con su contoneo de caderas y con la tranquilidad de haber sido lo suficientemente clara y de haber dejado todos los cabos bien atados.

Tan sólo fué salir del local, y todos arrancaron en júbilo, celebrando, felices, que RED estaba a salvo. Se abrazaban unos a otros, aliviados y riendo. Todos menos Zero. Justo cuando éste se disponía a marcharse con Tsudeki, Rukia le llamó.

-"Zero! Espera!...yo.." intentó expresarse, pero le era muy difícil. El resto del grupo enseguida sintieron lo mismo que ella y es que aquello había sido una victoria agridulce. Quizá el precio que iba a pagar Zero era demasiado, o quizá no...

-"No te preocupes. No vine hasta aquí sólo para que me despellejarais. Quise serte de alguna utilidad y ahora lo he hecho. Alguien me dijo una vez que no sabía amar" le dijo, mirando ahora a Ichigo, -"Puede que ésta sea la mejor forma de aprender..." concluyó, marchandose.

-"Ese idiota..." pronunció Ichigo, entre dientes. Rukia lo miró y sonrió. Ella tampoco podía odiar a Zero.

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La entrevista fué larga y tediosa. A pesar de que Naoko Tsudeki había dirigido por dónde debía ir la conversación, qué preguntas realizar e incluso cómo debían contestar Zero e Ichigo, el caso es que, cuando salieron del plató de "Play It", toda una orda de periodistas de otras cadenas y revistas les estaban esperando. Por supuesto, Tsudeki ya les había advertido de todo aquello y los jóvenes tuvieron que decir y repetir todo lo que ya habían contado.

Lo cierto es que ambos trataban de consolarse pensando en el bien que estaban haciendo al contar todo aquello y de la forma que a Tsudeki más le convenía. Muy al contrario de lo que pensó, Ichigo se fué sintiendo peor a cada rato. Una parte de él estaba aliviada y felíz porque todo hubiese salido ya a la luz, que Rukia supiera todo y que el grupo estuviera a salvo; pero era cuando miraba a Zero cuando no podía alegrarse del todo. Por más que trataba de justificar y comprender la actitud de su compañero, Ichigo no daba con ninguna solución. Zero era guapo, popular, talentoso, elegante, con carisma...por qué coño tuvo que hacer todas esas cosas? Había estropeado su amistad, se había quedado sin el grupo y por supuesto, jamás estaría con Rukia...Eso le hizo pensar algo: Y si era eso lo que Zero realmente quería? Y si RED tan sólo fué un burdo entretenimiento?.

El peliplata por su parte se movía como pez en el agua delante de todas aquellas cámaras y flashes. Contestaba a las preguntas con una naturalidad y soltura que soprendieron incluso a Naoko. Ichigo logró ver en sus ojos una emoción contenida, algo que distaba de la altanería y del edonismo que hubiesen caracterizado su persona en una situación como aquella. Era como si viera aquello bien, como si aceptase su "castigo" con humildad, como si...

-"Todo esto lo hago por Rukia" le dijo, cuando se sentaron en la limusina que Naoko les ofreció para ir a la "Mariposa Negra" y como si respondiera a la pregunta que Ichigo se había estado haciendo durante aquellas tortuosas horas.

El pelinaranja guardó silencio y clavó su profunda mirada almendrada en la de Zero.

-"No puedo decir que la ame como haces tú y sé que mi forma de llamarle la atención ha sido muy equivocada...pero, la quiero, a mi manera. Esto es una especie de disculpa para ella. Se ha esforzado mucho por el grupo" sonrió de forma ladeada.

-"Rukia es una mujer muy inteligente, comprensiva y tolerante. Sabrá ver lo que has hecho por ella, a pesar de tus errores" le respondió de forma escueta, mirando por la ventana.

Zero lo miró de una forma triste cuando Ichigo no se dió cuenta. Sería capaz de perdonarle algún día? Luego sonrió para sí y negó con la cabeza. Tal vez ese día llegaría cuando él se atreviera a pedirle perdón...

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Había por lo menos una cuadrilla de veinte personas, repartidos entre albañiles, electricistas y decoradores, reformando y preparando el local para el concierto de esa noche. Aquello no sería sólo una fiesta de fin de curso ni la presentación de un nuevo tema; sería como la redención del grupo ante los medios, la reafirmación de Naoko como la presentadora más popular y legal del mundo de la música y la toma de contacto más cercana con las fans, que podrían tener la oportunidad de pasar unos minutos a sólas con el miembro del grupo que les tocase.

Ishida había propuesto asignarle a cada uno una franja de números y así haría el concurso más justo ya que, de la manera en la que Rukia lo había propuesto y dado el desarrollo de los acontecimientos en las últimas 12 horas, todo el mundo querría pasar sus diez minutos de entrevista con Ichigo o con Zero y dejaría de lado al resto del grupo. Ishida no veía justo eso, así que decidió que la suerte eligiera por las fans.

El padre de Takumi perseguía, nervioso, al jefe de obras de Tsudeki para cerciorarse de que no se cargaban del todo la decoración de su preciado local. Estaba bien que aquel recinto fuera la "meca"del grupo, pero sus preciadas mariposas negras de hierro encima del escenario no serían eliminadas!

Mientras Tatsuki y Takumi estaban con el ténico de sonido comprobando la acústica y las conexiones de los instrumentos, Natsu y Orihime revoloteaban alrededor de cierta muchachita que ya llevaba su tercerna tila y que no se había separado de la televisión ni de la radio para seguir de cerca la rueda de prensa que sus compañeros tuvieron que dar.

Ishida estaba su lado, terminando de asignar los números de las papeletas. Había intentado en varias ocasiones que Rukia le ayudara, pero le fué imposible, pues la shinigami estaba que se mordía las uñas.

-"Nee, Kuchiki-san, cálmate un poco..." intentó tranquilizarla Orihime.

Rukia sin embargo volvió a beber un poco de tila. No podía calmarse! Cuando toda la tensión del momento terminó y observó a Ichigo alejarse, fué cuando todos los nervios por todas las buenas noticias que había recibido la invadieron de golpe. Aún no podía creerlo! Ichigo era el autor de las canciones, estaba enamorado de ella, había tratado de protegerla a pesar de todas las mentiras que se habían dicho y ahora...ahora...podrían estar juntos! El sólo pensamiento la hizo casi atragantarse.

-"Es que...Ichigo y yo aún no hemos hablado a sólas...lo mismo ocurre esta noche y... y si todo el mundo ha exagerado? Y si ya no quiere estar conmigo? Qué hago? Qué le digo cuando le vea!aghhh! Mi entereza Kuchiki se está yendo al traste!" exclamó, ansiosa.

-"Te comprendo. No es fácil concentrarse cuando sabes que vas a tener de novio a Ichigo-kun. Con esa cara de ensueño, esos ojos que te roban el aliento, esas manos tán hábiles que te hacen pensar si te acariciarían de la misma forma que toca la guitarra, esa voz sexy que hace que tu vientre se contraiga y ese cuerpo que..."

-"Ejem...etto...Orihime-chan...no creo que eso le ayude..." apuntó Natsu, con una gotita de sudor resbalandole por la frente y viendo como Rukia se había quedado inconsciente, con la cara roja y echando humo por la boca.

-"Kuchiki-sama!" oyó que la llamaron unos hombres. Al vover en sí, se encontró con toda la cuadrilla de Tsudeki haciendole una reverencia. -"Ya hemos terminado. Con permiso, nos retiramos." le dijeron. Rukia y el resto del grupo observaron maravillados el resultado. El local estaba increíble! E incluso habían reformado una parte en la que había unas mesas que nadie usaba porque estaban muy lejos del escenario. Éstas habían sido tiradas y en su lugar, una tarima, preparada para que la gente pudiera subirse en ella y bailar mientras que tenían una mejor vista del escenario, tomaba posición. Las luces, la decoración, las paredes...todo había sido remodelado en un tiempo récord!.

Los chicos se miraron unos a otros emocionados.

-"Bien chicos, esta noche tenemos que darlo todo!" gritó Tatsuki, chocando las palmas con ellos.

Rukia sonrió para sí y respiró hondo. Cierto. Tenía que calmarse. Ahora todo estaba bien y con Ichigo también iría todo sobre ruedas. Tenía que centrarse en el grupo, en hacer de mánager lo mejor que podría esa noche, en prepararse para la prensa y para estar a la altura de Naoko, quien seguramente acudiría al concierto con su séquito de pelotas de turno. No podia sucumbir ante los nervios.

Mientras que Natsu la observaba dirigirse a la salida con los hombres de Naoko, se le ocurrió una idea asombrosamente maligna. Sus ojos verdes oliva brillaron de astucia y su sonrisa, un poco gatuna, decoró su aniñado rostro travieso.

-"Nee, Ishida, puedo hablar contigo una momento?" le preguntó, con una sonrisilla pícara.

-"De qué se trata, primito?" quiso saber Tatsuki, mientra que recibía en sus brazos a un adormilado Happy, quien, acostumbrado al ruído, no había tenido ningún problema para pegarse su habitual siestecita.

-"Es otra misión para la liga Ichiruki!" les dijo, totalmente animado.

-"Haa?" Ishida no entendía nada.

-"Ahora te lo explicamos" le dijo divertido, guiñándole un ojo. El quincy lo miró de forma sospechosa, ya que el alocado pelirrosa aún no le caía bien, pero cuando miró los ojillos iluminados de Orihime, no pudo resistirse a escuchar la propuesta del guitarra de RED. En fín, todo fuera por hacer felíz a su mejor amiga, que lo había apoyado cuando...

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Diez de la noche. Mariposa Negra. La entrada del local estaba a rebosar. Imoyama necesitó la ayuda de Chad y de un par de seguridad más para hacer frente a la avalancha de fans enloquecidos que habían acudido al concierto-fiesta de RED. Chicos y chicas de todas las edades y tribus urbanas hacían cola lo mejor que sabían, cantando canciones del grupo, levantando pancartas con la foto de su miembro favorito, entonando frases a coro en donde animaban a Ichigo, lo adoraban por ser el autor de las letras e incluso pedían por el perdón de Zero.

En las puertas, Rukia e Ishida daban la bienvenida a cada asistente, entregandoles su número de participación para el concurso de los diez minutos.

La shinigami, preciosa y vestida para la ocasión, como el resto del grupo, apenas había podido mitigar los nervios. Cuando Ichigo apareció después de la entrevista, apenas tuvieron tiempo de decirse nada. Hicieron pruebas de sonido, ensayaron por última vez, comieron algo todos juntos y luego se marcharon para ducharse y arreglarse. Ichigo se había ido a casa de Orihime, tal y como le había ofrecido la castaña y se negó en rotundo a volver a su casa a pesar de que Rukia se lo pidió.

En cierto modo, Rukia estaba preocupada. A pesar de todo lo que ya sabían, Ichigo no había intentado hablar del tema con ella. Habían compartido abrazos y besos en la mejilla y él siempre había estado a su lado, pero su comportamiento con ella no fué muy distinto al de todos los dias, no le hizo sentir que ellos fueran ahora novios o algo parecido y, encima, él se había mostrado totalmente centrado en RED, el concierto y en que todo saliera bien. Algo dentro de ella le decía que se tranquilizase, que ahora era momento de levantar al grupo y que él, como líder, era el principal encargado de todo ello pero su parte femenina, esa que se olvidaba de los deberes y la seriedad para tan sólo sentir, necesitaba que le hubiese dicho que la amaba o que le hubiese besado.

En los baños de hombres, aún cerrados por ser utilizados como "camerino" de los chicos, Ichigo resoplaba, sentado en un taburete, mientras que Orihime le retocaba un poco.

-"Oi, Orihime-chan, no crees que te estás pasando con el colorete? Oi! Qué es eso? Vas a pintarme los ojos! Ni de coña!" se negó, poniendo los brazos en cruz.

-"Demooo!" se quejó la castaña. -"Te verías muy sexy!"

-"Píntamelos a mi, seguro que resalta mis ojos con mi pelo rubio!" se ofreció alegremente Takumi.

-"Orihime...por qué maquillas a los chicos en vez de a mi! Yo soy la única que debería llevar coloretes!" se quejó Tatsuki.

-"Cierto. Yo me largo" apuntó Ichigo, quitandose con papel el color que la chica le había puesto.

-"A mi tampoco me importa.." apuntó Zero, divertido, mirando desde uno de los lavabos.

Ichigo se dirigió a la salida y compartió una mirada con el peliplata.

-"Espero que todos nuestros problemas no influyan en tu música.." le dijo, con un tono normal.

-"Me iré de RED por la puerta grande, tranquilo" le contestó, sincero.

Ichigo le sonrió con una especie de mueca y salió de los baños. Estaba guapísimo con las ropas que Naoko les había proporcionado a él y al grupo. Llevaba una camiseta de tirantas con rayas lilas, negras y plateadas de forma horizontal que lo que hacían eran resaltar sus marcados pectorales. Luego las líneas se difuminaban en su vientre, dejando que el propio abdomen resaltara al quedarle un poco ajustada. Llevaba una especie de cazadora negra, de tela fina y transpirable, que tenía el cuello redondo y que se ajustaba con un botón metálico, al igual que los remaches de sus hombros. Unos pantalones rectos marcaban su trasero a la perfección mientras que dejaba espacio en sus piernas para su absoluta movilidad en el escenario. Unas zapatillas converse negras y grises lo calzaban, su pelo, liso y suelto, un cadena plateada con su púa y una pequeña guitarra colgaban de su cuello y, como no, su inseparable pulsera de cuero.

Ichigo se quedó pensativo mirando aquel adorno. Luego buscó con la mirada a Rukia y la encontró haciendo de relaciones públicas en la puerta del local. Natsu estaba junto a ella, ayudandola.

No había tenido tiempo para hablar con ella en condiciones. Hubiera podido decirle algo o besarla, pero él quería tener intimidad y poder hablarle sin que nadie les estuviera mirando o escuchando. Ellos se lo merecían. Así que se había calmado a sí mismo y se había repetido que si había esperado dos años, podrían esperar unas horas más. Pero la última mirada, un poco apagada, que su preciosa shinigami le había dedicado, le había hecho pensar que ella tal vez no estaba muy de acuerdo con eso. Volviendo a mirar su pulsera, se le ocurrió algo.

El momento había llegado. Todo el grupo se encontraba en las escaleras del escenario, agarrados de las manos y concentrandose para que todo saliera bien. Habían intentado tratar a Zero como si nada hubiese pasado y el joven peliplata hizo lo mismo. Estaban en un punto muerto de respeto mútuo y todos sabían que, de momento, eso era lo mejor.

Rukia, Keigo, Mizuiro, Ishida y Orihime los observaban con los rostros felices y con los nervios a flor de piel. En la zona de prensa, el gigantón de Chad controlaba a los periodistas y a las fans para que no fuerna abordados. El griterío del público, los cánticos, los vítores. Todos estaban impacientes porque le grupo cantase nuevamente.

Entonces, con energía y entusiasmo, todos comenzaron a salir al escenario siendo el primero Natsu y provocando la primera oleada de aplausos y silvidos. Rukia los observaba subir uno detrás de otro con las manos en el pecho y compartiendo las mismas emociones que ambos.

Entonces Ichigo, antes de subir, se dirigió hacia ella, provocando que sus latidos casi la mataran por su arritmico tronar.

-"Hey.." la saludó, con voz de terciopelo, antes de subir.

-"Mucha suerte, Ichigo" le dijo, con las mejillas sonrojadas. Por fín hablaban desde hacía un buen rato. Ya lo estaba echando de menos.

-"Gracias. Quería darte una cosa antes de cantar" le dijo, con una sonrisa que desarmó totalmente a Rukia. Sin esperar respuesta, le entregó su pulsera de cuero y se acercó hasta su oído para susurrarle.

-"Me preguntaste qué significaba la luna para mí, cierto?". Rukia respiró con dificultad.

-"Ahora sabrás la respuesta" le dijo, separandose lévemente. Luego, con dulzura, tomó una de sus manos y la besó en el dorso. Rukia estaba tan anonadada y embobada que no articuló palabra alguna. Consciente del efecto que tenía sobre ella, Ichigo esbozó una gran sonrisa y se alejó, para subir al escenario.

Entonces Rukia miró la pulsera que él le había dejado en la mano. Era su pulsera de cuero, aquella que siempre llevaba para ocultar su tatuaje. Debajo había una pequeña nota, una sóla frase que hizo que Rukia jadeara.

"Tú eres la Luna".

Unas pequeñas lagrimillas de felicidad abordaron los ojos violetas de la muchacha. Recordó que él le había dicho que la luna lo significaba todo para él y ahora, de la forma más tierna y dulce que hubiera podido imaginar, Ichigo le confesaba que era ella lo que más le importaba y que la había llevado siempre tatuada en su piel.

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Hacía meses que Ichigo no se sentía tan vivo como en ese momento. La certeza de que la chica que estaba esperandolo debajo del escenario lo amaba, la oportunidad de poder seguir cantando con su grupo, el ánimo y el calor que sentía de todo el público, sus compañeros, apoyandole... Eran tantas cosas buenas que, aunque estuviera peleado con Isshin y con Zero, Ichigo sintió que podría arreglarlo todo y comprendió que el tener todo ese amor que le profesaban, éso, era ser poderoso.

-"Buenas noches, minna." habló por el micrófono, haciendo que su sensual voz de terciopelo se abriera entre el griterío. Los numerosos focos y flashes le hicieron entrecerrar los ojos y sonreír. Al unísono, un número de chicas de la primera fila gritaron, totalmente enamoradas de él.

-"Gracias por todo vuestro apoyo, por seguir creyendo en RED, en Zero y en mí. Os dedico mi música con toda mi alma para que noteis mi arrepentimiento y mi humildad en ella. Muchas cosas que me atormentaban cuando compuse este tema ahora se han solucionado, pero quiero compartirlo con vosotros como recordatorio de que ahora, no cambiaré de decisión ni volveré a retroceder. Esos sentimientos, esas dudas, esos miedos y ese amor..." miró ahora a Rukia desde el escenario, -"son todo lo que soy y debo tenerlos siempre presente para ser mejor".

Rukia sonrió como nunca, aplaudiendo a la vez que el resto del local.

El vigor de sus palabras, el fuego en su mirada y su determinación fueron transmitidos al resto del grupo y todos al unísono, se prometieron que darían lo mejor de sí para que aquella canción, gestada en sentimientos negativos, fueran un ejemplo de superación al acabar la última nota.

"RED: FIGHT INSIDE."

Tras una señal de Ichigo, la actuación comenzó. El primero en comenzar fué Zero, que con el teclado, tocó unas notas suaves mientras que Tatsuki marcaba los primeros ritmos dándo con los palos de la batería en el filo de metal de una de las cajas, provocando un sonido hueco. Natsu tocó unas notas con la guitarra e Ichigo suspiró en el micrófono.

Tras el suspiro, Zero metió unos suaves violines, que fueron subiendo de intensidad hasta que Tatsuki, con un redoble, marcaba el comienzo del "tempo" de la canción. Al instante, todos, metidos en lo que hacían, agitaron sus cabezas al ritmo pesado y a medio tiempo de la batería. Natsu y Takumi comenzaron con las guitarras, fuertes, metálicas.

Ichigo, centrado y absolutamente atracivo, marcó el ritmo con su pierna derecha, como siempre hacía, agarrando el palo del micrófono con las dos manos y dispuesto a expresarse de nuevo.

Tras 33 segundos de intro, la voz preciosa de Ichigo se abrió paso, con un tono lastimero, medio confundido, aletargado...

Enemy, familiar friend,
My beginning and my end,
Knowing truth, whispering lies,
And it hurts again.

Tras la ultima frase, Tatsuki volvió a comenzar a marcar ritmo con la batería. Esta vez más lento y menos pesado y sólo con las cajas, mientras que los teclados y los violínes seguían de fondo y las guitarras, dormidas.

What I fear and what I try,
Words I say and what I heard,
All the pain, I want it to end,
But I want it again.

En la ultima frase, antesala del estribillo, Ichigo endureció el tono, como reprochandose a sí mismo el que provocase las mentiras y los silencios. Entonces, rompió a la vez que todos, uniendose para cargar de energía el estribillo.

And it finds me,
The fight inside is coarsing through my veins,
And it's raging,
The fight inside is breaking me again.

Natsu le hizo los coros cuando dijo "and it's raging" y luego Ichigo cantó sólo la frase final, alargando el "again" y haciendo muestra de su increible voz.
La gente bailaba y agitaba las cabezas a la vez que los miembros del grupo. Ichigo miró a Natsu, moviendose a la vez que los rítmicos acordes de su compañero. Luego se echó el pelo hacia atrás con una mano y se concentró en la siguiente estrofa.

It's still the same, pursuing pain,
Isn't worth the lie I've gained.

De nuevo, los violines, el medio tiempo y los teclados envolvieron su voz, entonando un tono lastimero y decepcionado de nuevo.

We both know how this will end,
But I do it again.

Miró a Rukia en ese instante en el que decía que los dos sabían en el fondo cómo acabarían y él volvía a alejarlos. Su tono se tornó reprobatorio consigo mismo y agresivo al decir que lo hacía de nuevo. Entonces todo volvió a arrancar otra vez con el estribillo.

Rukia, escuchandole con todos sus sentidos, leía con atención el papel con la letra traducida que le había entregado Tatsuki antes de la actuación.

And it finds me,
The fight inside is coarsing through my veins.
And it's raging,
The fight inside is hurting me again.
And it finds me,
The war within me pulls me under.
And without You,
The fight inside is breaking me again.

Natsu volvió a hacerle los coros, esta vez arrancando con Ichigo desde le principio del estribillo. Luego se cayó un par de frases y volvió junto a él para enfatizar cuando dijo que la guerra en su interior lo arrastraba y lo hundía. Esa batalla interna entre decirle a Rukia si la amaba o no.

Tras la ultima frase, toda la música paró dejando a Zero tocar el teclado, el cual no fué grabado previamente, sino que era interpretado en directo. La melodía y la entonación, emulaban la confusión y al agobio interior que Ichigo sentía. Esa transmisión de la sensación exacta, hizo que Ichigo mirara significativamente a Zero. Sólo el peliplata alcanzaba a entender a la perfección lo que él intentaba transmitir siempre con sus canciones.

Mientras que el teclado sonaba, Zero emuló con una grabación, el sonido de muchas radios haciendo interferencias, voces grabadas, cadenas mal sintonizadas, todo que venía a imitar la confusión dentro del cerebro de Ichigo. Confusión que su propia conciencia, encarnada en las voces de Ichigo y Natsu, se representaba con las siguientes frases.

It's nothing.

Susurró Ichigo en voz baja, pegandose el micrófono a los labios y entonando un tono calmado.

It's everything.

Le respondió la voz de Natsu, encarnando a su conciencia, aquella a la que Ichigo no quería hacerle caso.

It's nothing.

Volvió a repetir Ichigo, discutiendo consigo mismo, aún confundido, aún resistiendose con una voz tan sensual que hizo que las bragas de más de una se humedeciera.

It's everything

Le volvió a retar Natsu, tranquilo, en voz baja.

It´s nothing...

Respondió, mutando levemente su voz a un tono más confundido, como si su conciencia estuviera comenzando a ganar la batalla.

It's everything.

Imbatible, inmutable, así era la verdad que su conciencia le haría ver sí o sí.

It's nothing!

Ichigo elevó el tono, emulando irritabilidad, como aquella que sentía consigmo mismo cuando ya no podía seguir engañandose.

El último It's everything de Natsu fué el que ganó la batalla, provocando que Ichigo gritara, enfurecido, potente, aquella verdad absoluta.

It's nothing!
It's everything!

Ambas frases fueron cantadas por Ichigo, con aquel grito intenso que provocó que la canción rompiera de nuevo, con más pianos enrevesados y con un acompañamiento de guitarra y batería fuertes.

And it finds me,
The fight inside is coarsing through my veins.
And it's raging,
The fight inside is hurting me again.
And it finds me,
The war within me pulls me under.
And without You,
The fight inside is breaking me again.

El estribillo arancó nuevamente después de que Ichigo terminara con su grito, que fué largo y potente. Natu le hizo los coros en la primera parte y luego, él, Takumi y Zero cantaron de fondo unos melódicos "Ahh, ahhhh" mientras que Ichigo seguía haciendo la voz principal.

Tras la última frase, todo volvió a parar dejando sólamente las interferencias de radio y los teclados confusos de Zero para que al final, tomando aire, Ichigo rompiera con otro grito aún más intenso que antes.

It's breaking meeeeeeeeeeeeeeeeeeee!

It's breaking meeeeeeeeeeeeeeeeeeee!

El primer grito fué distorsionado por Zero con la consola de sonido, emulando confusión de nuevo.

El segundo grito fué limpio, victorioso, absoluto y largo, haciendo que todos estallaran a la vez con la batería, las guitarras y los violines.

I'm falling apart!

I'm falling apaaaaaaaart!"

Ichigo agarró el micrófono y cantó las dos ultimas frases de la canción inclinandose hacia adelante para gritar con más fuerza. Se había sentido así. Que se rompía por la mitad por aquellas dudas.

Tras la finalización de la canción, que paró en seco, el estallido de aplausos y gritos del público fué descomunal.

Ichigo se reincorporó, soltando el micrófono y sonriendo a todos, con la respiración alterada por los gritos que había tenido que pegar, en donde había querido descargar toda su ansiedad acumulada.

Allí abajo, al lado de su Rukia, pudo observar a una orgullosa y altanera Naoko Tsudeki, quien, en zona de prensa, le sonreía con los brazos cruzados.

-"Tu novio tiene un talento increíble..." le dijo a Rukia, en medio del griterio, afirmandose en su decisión de seguir apadrinando a RED.

La shinigami, maravillada y sonrojada, asintió sin dejar de mirar a Ichigo sobre el escenario. Le picaban las manos de tanto aplaudir, pero no dejaría de hacerlo hasta que el resto parara. Emocionada, apretó la pulsera de cuero que ahora adornaba su muñeca izquierda. Le quedaba grande y casi le resbalaba, pero no se la quitaría por nada del mundo.

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Desde que los chicos bajaron del escenario, no pararon ni un momento de recibir a periodistas de cadenas, de hacerse fotos con fans, de firmar autógrafos y de concederles entrevistas a Naoko. Ichigo y Rukia no pudieron hacer otra cosa que observarse desde la distancia, cada uno cumpliendo con sus obligaciones para con los demás. Ambos estaban deseando poder estar a sólas pero por lo visto, no podrían.

Entre buena música y buen ambiente festivo, entre bebidas, tabaco y lo que no era tabaco, entre borracheras y bailes desenfrenados, la fiesta de fin de curso fué transcurriendo. El grupo aún tuvo que cantar el resto de canciones que ya iban acumulando en su repertorio y que serían su primer CD si ganaban el concurso. Por fín, llegó el momento del sorteo de los diez minutos.

Ishida se subió al escenario con una urna llena de números, uno por cada persona del público. Naoko Tsudeki, quien había quedado encantada con la idea del concurso de Rukia, se ofreció para cantar el número premiado. Cualquier excusa era buena para tener más protagonismo...

Sobre el escenario, todos los miembros de RED, colocados en hilera alrededor de Naoko, esperaban para ver a quién le había tocado. Saludaban a las fans y les hacían algunos gestos.

Ichigo disimuló lo mejor que pudo y rogó hacia sus adentros que no le tocara a él. Estaba agotado. Tan sólo quería que esa noche pasara de una maldita vez para poder estar con Rukia.

-"Y...el número premiado es el 1516 que ha sido adjudicado a ...Kurosaki Ichigo!"

Al oír su nombre maldijo mientras sonreía disimuladamente. Mierda!

El griterío de las fans histéricas ensordeció a los chicos. Mientras en el público, todo el mundo se miraba para saber quién había sido el afortunado o afortunada que pasaría diez minutos a sólas con Ichigo y con su mánager, Kuchiki Rukia.

Sin querer saberlo, Ichigo se dirigió al almacén, actual "despacho" de Rukia, en donde se haría la reunión. Justo en la puerta, le esperaba Orihime.

-"Hey" la saludó, desanimado, haciendo una mueca con la cara.

-"Mucha suerte en tu cita, Ichigo-kun!" le animó la chica, enseñandole con un gesto travieso toda una serie de números de sorteo. Números que deberían haber estado en la urna del concurso.

-"Qué es todo eso?" le preguntó, con una leve sospecha.

Apunto de revelar un alto secreto, la adorable jovencita le confesó las fechorías que el equipo Ichiruki había cometido para ayudarles de nuevo.

-"Son los números que te fueron asignados a ti. Yo me quedé con el 1516 para que la gente viera que había una premiada y todos los de la urna tambien son el 1516." le explicó, hablando en voz bajita.

Ichigo soltó una carcajada. -"Sois unos tramposos!" le dijo, revolviendole el pelo a Orihime.

-"Kuchiki-san está dentro, con cara de pocos amigos. No le hace mucha gracia tener que compartirte con alguien. Ella aún no lo sabe" le dijo, guiñándole un ojo.

Una sonrisa traviesa adornó la cara de Ichigo. -"Perfecto. Gracias, Orihime-chan".

Una chica. Seguro que la premiada había sido una chica! A caso no era ya suficiente sufrimiento el ver que Ichigo eran taan adorado y popular entre las mujeres? Maldita sea la hora en la que se le había ocurrido ese concurso! Cuando escuchó abrirse y cerrarse la puerta, se volvió con su mejor sonrisa y su mejor tonito de falserío para saludar a la fan premiada. Pero fué con el dueño de una indescriptible sonrisa con lo que se encontró.

-"Ichi..." susurró, ahogando sus palabras por los nervios.

-"Enana" la saludó, soltando una carcajada. Se acercó a ella con paso lento, sinuoso, como un felino acechando a su presa. Se abrió la chaqueta, dejando sus pectorales a la vista.

Tratando de recomponerse de su aturdimiento, Rukia carraspeó.

-"Qué ha pasado? No tenías una cita con una fan?" quiso saber.

Ichigo esbozó una sonrisa sensual .-"Tengo una cita, pero contigo" le afirmó, enseñandole el número premiado en su mano derecha.

Una carcajada nerviosa fué la única respuesta que pudo obtener de Rukia, que lo miraba, con una cara entre susto y adoración que hizo volver a reír a Ichigo. Sin dudarlo, el joven se acercó a ella y la abrazó para tranquilizarla.

-"Todos hablan por tí y por mi. Ya va siendo hora de que nos hagamos dueños de nuestros propios sentimientos, no crees?" le susurró, acariciandole la espalda suavemente. Al oirlo, Rukia se tranquilizó y se separó de él para perderse en aquellos ojos amielados que tanto adoraba.

-"Lo siento tanto, Ichigo" le dijo, acariciando sus suaves mechones naranjas. -"Te juro que yo no sabía que eras tú el que escribía, no pensé que Zero..." intentó disculparse, pero Ichigo le tapó la boca suavemente con un dedo.

-"Shh, lo sé, nunca dudé de ti, te lo aseguro" le respondió, con el tono de voz dulce y sosegado.

-"Lo siento" volvió a insistirle, abrazandolo de nuevo.

-"Ya deja de disculparte. No importa. Todo ha sido culpa mía. He sido un cobarde" le susurró, apretandola contra sí.

Rukia volvió a separarse -"No me disculpo sólo por eso. Yo...te he hecho tanto daño. Perdóname por no haber vuelto, perdóname por no haberte contado nada...yo también he sido una cobarde". Al mirarle a la cara para buscar sus ojos, se topó con uno cálidos y suaves labios envolviendo y sellando los suyos con un beso, impidiendole pronunciar nada más. Sus pupilas se dilataron por la sorpresa y los poros de sus mejillas se llenaron de sangre, provocando que un furioso rubor se extendiera por su blanca piel, incluso por el cuello. Ese beso no se parecía en nada a los otros que él le había dado, éste era más intenso, distinto, a pesar de que ni si quiera lo había profundizado.

Ichigo, que tampoco había cerrado los ojos, sonrió sobre los labios de ella cuando dejó escapar su boca. Sus enormes irises amielados abarcaban todo su rostro, observandola de nuevo con atenta devoción.

-"Ten por seguro que luego hablaremos, enana. Estaría horas escuchandote..." le susurró, acariciando suavemente su espalda hasta bajar, despacio, sus manos y colocarlas en su cintura.

La joven shinigami elevó sus manos y acarició de nuevo los suaves mechones naranjas que caían por el cuello de Ichigo antes de rodearlo con los brazos. Estaba tan guapo con el pelo largo. Se le hacía la boca agua con tan sólo mirarlo.

-"Este ha sido otro beso de buena suerte?" le preguntó, burlona, poniendose de puntitas.

Entonces Ichigo esbozó una seductora sonrisa y la acercó más a su cálido cuerpo. Soltó su cintura y agarró con sus dos manos el rostro de Rukia para tener su cabeza bien sujeta. Su acción, carente de brusquedad, tan sólo hizo que el corazón de Rukia latiera como loco por la anticipación, haciendola emitir un pequeño gemidito que llenó de felicidad el corazón de Ichigo. Adoraba el efecto que tenía sobre ella.

-"En realidad, no me vendría mal un poco de eso..." le siguió el juego, dejando que el miel de sus ojos se tornara líquido y su voz, ronca.

-"Un poco...de qué?" le preguntó, con el violeta vibrante de sus ojos y enredando sus dedos en los finos mechones de Ichigo.

-"Un poco de ti..." le respondió y sin pensarlo más, bajó el rostro hasta eliminar cualquier distancia entre ellos.

"Oh, Dios, gracias..." fué lo primero que pensó Rukia al sentir los labios de Ichigo sobre los suyos. Eran suaves y carnosos en su justa medida, y la protegían bajo su manto de calor y sensualidad. Primero la besó una vez, lentamente, por segundos. Luego, con la misma ternura, repitió una segunda y una tercera, despacio, reconociendo el terreno. A cada roce, que cada vez era mas corto e intenso, Ichigo fué ladeando más la cabeza, preparando el ángulo por donde invadiría la cavidad oral de su compañera.

Antes de volver a besarla, la miró a los ojos, atraído como un imán por los profundos irises violetas, que lo observaban teñidos de deseo. Y de nuevo, le sonrió de forma pícara. Se veía tan atractivo y sexy, que Rukia sintió un pellizco en sus entrañas. La muchacha observó unos ardientes ojos miel antes de sentir de nuevo el glorioso contacto de sus labios, que no esperaron para dejar paso a su lengua, profundizando por fín el beso.

Y vaya que si lo hizo...De una forma sensual, Ichigo introdujo su lengua en la boca de la joven, arrebatandole el aire de los pulmones. Rukia imitó en seguida los movimientos candentes y cadenciosos de él, maravillandose de la habilidad y del erotismo que desprendía.

Entonces, emocionada, recordó las palabras de Mai en aquella conversación que tuvo con ella:

-"Sabes que Ichigo nunca besa en la boca? Da igual con cuantas esté o las veces que se acueste contigo, jamás consigues que te deje probar sus labios. Cuando digo lo de probar sus labios, me refiero a un beso de verdad, ese en el que vuestras lenguas se funden en una y casino podeis respirar"

-"Por qué mierda me cuentas esto?"

-"Me dijo que el día que se enamorara, le daría besos de verdad a esa mujer que amara. Ése sería su privilegio y lo único especial que podría ofrecerle"

"ME AMA!"pensó para sí, dejando que dos lágrimas, puras, calientes y cristalinas, recorrieran sus mejillas mientras se centraba en acariciar su lengua, en besar cada rincón de aquella boca que había deseado tanto.

El beso se tornó abrasador cuando Ichigo intensificó la forma y la velocidad de sus caricias, mimando y a la vez castigando el paladar de su compañera. La había sentido emocionarse y la besaba con más pasión, para darle a entender que ella estaba en lo cierto con sus elucubraciones. Le decía que la amaba con cada caricia.

Acalorados, se separaron un momento para coger aire. Ichigo volvió a mirarla a los ojos mientras que, despacio, le limpiaba las lágrimas con sus dedos pulgares.

-"No pares de besarme" le rogó ella, soltando sus cabellos y dejando resbalar sus manos despacio por su cuello. Abarcó sus pectorales, con las palmas de las manos bien abiertas, procurando tocar todo lo que pudiera y continuó su viaje por su cincelado abdomen, cuya forma se notaba perfectamente debajo de la camiseta. Le deseaba tanto...

Entonces Ichigo volvió a besarla, agarrandola fuertemente de la cintura. El nuevo contacto fué más abrumador. Ichigo la necesitaba tanto como ella a él y por fín, ya no había motivos para esconder su pasión. Las barreras se rompieron, el pudor desapareció y el pelinarana recuperó toda su hombría y sexualidad a la hora de deborar su boca. Se mostró ardiente, posesivo y masculino y sobre todo, irresistiblemente seguro de sí mismo.

El fuerte palpitar de sus acelerados corazones bombeaban en sus oídos, impidiendo que escuchasen ninguna otra cosa. No había nada más, sólo ellos dos y la embriagadora sensación de los labios del otro. Ya no existían ni Zero, ni Tsudeki, ni el grupo, ni la soul society...nada. Estaban donde tenían que estar, eran los que debían ser.

Rukia, decidiendo tomar un poco las riendas, disminuyó la velocidad de sus lamidas, jugueteando sensualmente con la lengua de él. Ichigo le siguió el ritmo gustoso. Le daba igual la forma en la que le besase mientras lo hiciera con él. Estaba loco por Rukia y ahora, sintiendola derretirse entre sus brazos, se corroboraba que lo volvía loco en todos los sentidos.

De nuevo se separaron para tomar aire y ésta vez, fué ella quien reanudó el contacto, invadiendo con fiereza la cavidad oral de Ichigo y arrancandole un gemido que se ahogó en la boca de ella. Dios, como podría detenerse ahora?

Sin separar sus labios, Ichigo la cogió en peso, agarrandola por debajo de los muslos. Se giró y la apoyó contra la pared mientras la aprisionaba entre ésta y su encendido cuerpo. Introdujo de nuevo su lengua en la boca de la chica y la saboreó, hambriento. Luego rompió el beso para moderle el cuello, con pasión, con dominio y sin recato. Rukia gimió sin poder evitarlo, tirandole del cabello mientras arqueaba la espalda y se pegaba más a su cuerpo.

Ya estaba todo perdido. Eso ya no era un inocente beso y el romanticismo fué dando paso a una irrefrenable pasión. Ellos no se estaban besando, se estaban comiendo.

Loca de deseo, tironeó de sus cabellos para que volviera a besarla. No soportaba que sus labios estuvieran lejos de los suyos más de dos segundos. Notaba la respiración acelerada de él, sentía el aire caliente salir frenético por su naríz, lo sintió gemir cuando rodeó con sus piernas su cintura, buscando deliberadamente el roce de sus intimidades y se aferró a su ancha espalda, sin dejar el más mínimo espacio entre ellos.

Rukia sintió humedecerse aún más su ropa interior cuando él tomó plena posesión de su trasero, amasandolo entre sus dedos. Con una irresistible seguridad en sí mismo, la acercó más a él, provocando la fricción de sus intimidades. Ambos gimieron ante el apasionado roce y Rukia pudo notar, embelesada y orgullosa, como una magnífica erección aguardaba impaciente bajo los pantalones de Ichigo.

El pelinaranja rompió el pasional y húmedo beso para hablarle al oído, no sin antes rozar con sus labios toda la piel que encontrase a su paso.

-"Será mejor que paremos o no podré detenerme" le susurró, jadeante.

-"Prométeme que me besarás siempre así" le pidió, mirandole de una forma erótica., mientras sentía sus mejillas arder.

-"Te lo prometo" le contestó, dandole un tierno beso en la punta de la naríz.

La bajó despacio, dejando que sus pies tocasen el suelo de forma delicada, como si la depositase allí el viento. Sus sonrisas no tardaron en volver a unirse en un fugaz beso.

-"Te amo" le dijo Ichigo, sintiendo cómo su alma era libre por fín.

-"Yo también te amo" le respondió, con emoción contenida.

El maravilloso momento que estaban viviendo, fué interrumpido por la puerta, que se abrió de un golpe, asustando a los dos chicos y sacandolos de su embelesamiento mútuo.

Con la respiración acelerada, parte de su blusa rota debido al forcejeo que mantuvo para entrar allí y con el rimmel corrido, Mai hizo su aparición buscando a Ichigo con una triste expresión decorando su atractivo rostro.

-"Lo siento, Ichigo! No he podido frenarla, no sé de donde saca esa fuerza.." le informó Chad, soltando el brazo de Mai.

Ichigo se colocó delante de Rukia, portegiendola instintivamente, y le dedicó a Mai una fría mirada de desprecio.

-"Qué demonios haces aqui? Te dije que no quería volver a verte nunca" le dijo, con acritud. Rukia se asomó tras su espalda y observó el rostro compungido de Mai.

-"Ya lo sé, pero tengo que decirte algo" le respondió, con voz cansada.

-"Me importa una mierda lo que tengas que decirme" contestó. -"Chad, por favor, acompáñala a la salida".

-"No!" se resistió ella.

-"Mai!" le discutió él. -"Es que no puedes respetar mis sentimientos?"

-"No puedo irme sin decirte esto, Ichigo!" insistió, volviendo a soltarse de Chad. Luego se acercó a él y le dedicó una mirada asustada que la hizo verse débil por primera vez.

-"Estoy...estoy embarazada".

[][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][][] Continuará..

NOTAS DE LA AUTORA:

Oh, Dios, como he disfrutado escribiendo ese besoooo, bueno, ese enrrollamiento a saco! jajaja! esos dos se van a comer! y si no ha sido en éste capi...tranquilos, que recuperarán muy bien esos dos años perdidos...jojojojo!

Ya sabeis al final qué he decidido con respecto a Zero. Creo que ha conservado su originalidad y su personalidad hasta el final. Como a muchas de vosotras os pasará, a mi me es imposible odiar a este personaje, no lo amo tanto como a Natsu, pero Zero es Zero y os digo desde ya que él no es el villano de esta historia, jejejeje.

Más adelante sabreís más cosas de Zero y si realmente ha tenido un motivo para meter la pata como ha hecho.

- Por cierto, qué opinais de él? cómo os a parecido su actuar?

- La discusión con Isshin ha sido tensa. Qué creeis que pasará ahora? Ichigo volverá a casa? qué tal la lección que Rukia le dió a Isshin? espero que os haya gustado.

-Y ese momento dulce en el que Ichigo le trajudo "Pieces" a Rukia? Dios, me lo comía!.

-Os he dado una pequeña pista sobre Ishida. Algo que claramente indica que él no está enamorado de Orihime, sino agradecido por algo en lo que ella le apoyó...estará ese algo relacionado con la tirria que el Quincy le tenía a Ichigo y al grupo en un principio?

-En este capi he decidido descentrarme del secreto de Rukia, cosa que se sabrá prácticamente en el siguiente capi, para centrarme en ellos dos y en sus confesiones. Os puedo adelantar que pronto Renji y Byakuya aparecerán en el fic, jejeje.

-*Yao Ming. Para todas aquellas personas que visiten la web de "cuántocabrón" habrá sido fácil entenderme. Para las que no, les recomiendo fervientemente que lo una web de bromas en donde los personajes que utilizan, o "memes" os harán reír con sus verdades y sus putadas y sabréis quien es Yao Ming, mi favorito absoluto.

-Naoko Tsudeki y su personalidad me han gustado bastante. Hasta ahora no había podido profundizar en este personaje y me ha encantado cómo ha interactuado con el grupo. Será capaz al final de echar a Zero de RED de verdad? os ha parecido justo su castigo?

-La liga Ichiruki por fín entró en acción! qué os ha parecido su labor? está claro que ahí el más activo ha sido Natsu, que es una mala cotilla! lo adoro, jejeje. Más adelante sabreis por qué puede ver los reiatsus y descubriréis que el pelirrosa tiene cierto pasado común con Rukia, jejeje. Támbien os hará reír cuando decida declarársele a Orihime. Ahí el alocado pelirosa comprobará lo fácil que es animar a los demás a declararse, pero él morirá de la vergüenza, jejeje.

-Qué os ha parecido la escena de los besos de Ichigo y Rukia? y su declaración? espero que os haya gustado! por fín ambos han dejado de tener miedo y, aunque aún no se sabe nada de Rukia, Ichigo está dispuesto a obviarlo con tal de estar con ella. Pero tranquilos! en el proximo capitulo, Ichigo se enterará de todo.

-La aparición de Mai ha sido estelar en mi opinión. Con qué intenciones habrá vuelto la pelirroja? Cómo reaccionarán Ichigo y Rukia ante la noticia del embarazo?

En fin, hasta aqui todo por hoy. En el próximo capi, titulado "Pieces", os prometo más emociones intensas y más respuestas. Preguntad vuestras dudas, haced vuestras sujerencias, amadme o odiadme, pero HACEDLO EN UN REVIEW, OK? jajaja!

Por ultimo, pediros encarecidamente que escuchéis "Fight Inside" de RED para que disfruteis mejor de la descripción que os hago del tema. Puede que no sea una de mis canciones favoritas, pero la letra pegaba muchísimo con todo lo que Ichigo y Rukia estaban viviendo.

Sin nada mas que añadir, si no se me olvida algo...¬¬, Me despido de momento. SED FELICES GENTE Y NO ME OLVIDEIS!