Disclaimer: Naruto es copyright de Masashi Kishimoto. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.
Mentiras Piadosas
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El trama de ficc le pertenece ha :Lirit Choiseul
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Historia inspirada en la cinta mientras dormias
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Pasado (I)
Conocer el pasado es una forma de liberarse de él porque sólo la verdad permite asentir o repudiar con total lucidez.
-Buenos días, Sakura.
Congele mi puño en medio del camino hacia la puerta, la cual, ahora se encontraba abierta y con el padre de familia delante de ella, vestido con un pantalón y camisa de vestir y un abrigo que parecía mantener caliente sin abandonar la elegancia digna de la ropa que todos los Uchiha solían ocupar.
-Oh- Exclame con sorpresa- Buenos días Doctor Uchiha.
Los ojos azabaches del médico se dirigieron a mi mano aun suspendida en el aire y la baje de inmediato, sonrojándome y sintiéndome estupida.
-Llámame Fugaku, por favor. –Pidió sonriéndome con amabilidad. – ¿Has venido a ver a Sasuke, estoy en lo correcto?
Asentí con un movimiento de cabeza- Espero no le importe.
-¿Importarme?- preguntó con extrañeza –Claro que no. Al contrario, me alegra verlo tan animado.
Nos miramos por unos instantes en los que el silencio fue solo interrumpido por la caída de los pocos copos de nieve sobrantes de la tormenta caída la madrugada y parte de la mañana. La calidez que me transmitían sus ojos junto con su gratitud me sorprendió en demasía.
¿Por qué me observaba de aquella manera?
-¿Sucede algo Do… Fugaku?-pregunte.
Alzo las cejas extrañado y negó con la cabeza. –Absolutamente nada, Sakura.- Respondió. –Solo, quería agradecerte por el apoyo que le has brindado a Sasuke y por la alegría que has traído a esta familia.
Baje mi mirada y jugué con el borde de mi abrigo- No… no hay nada que agradecer. Y si lo hubiera, la que tendría que dar las gracias seria yo.
- ¿Puedo preguntar por qué?
Por creerse todo lo que les he dicho. Pensé. Por dejarme entrometerme en su vida y su familia. Por acercarme al hombre que amo con toda mi alma.
Y además de gracias también debo decir perdón.
-Porque son ustedes quienes me han dejado entrar en su vida y alegrado la mía. Por confiar en mí.
La mano de Fugaku toco paternalmente mi cabeza.- Como te he dicho Sakura.-Dijo- La única aquí que merece las gracias eres tu. Pero agradezco la manera en la que piensas sobre mi familia. –Sonrió- Nuestra familia
Nuestra familia.
Cuanta ilusión causaban esas palabras. Porque yo amaba a los Uchiha como si lo fuesen en verdad. Hinata e Itachi eran como mis hermanos, Fugaku y Mikoto unos segundos padres para mí. E intentaba apreciarlos y procurarlos como se debía con los familiares. Incluso Ino y Naruto eran personas importantes a pesar de la poca relación que llevaba con ellos comparándola con la que sostenía con los hermanos Uchiha.
El doctor me permitió pasar al interior de la casa, gesto que agradecí con una sonrisa, pues me moriría de frió si continuaba fuera. Quite mi bufanda de mi cuello con lentos movimientos; retire mis guantes de mis manos y las frote juntas, provocando fricción y desentumeciendo mis dedos.
-¡Ya estoy lista!-Grito Hinata bajando animadamente las escaleras. Rió armoniosamente al hallarse frente mió -¡Muy buenos días, Sakura!
-Hola Hinata-Salude aun frotando mis manos.
-Nosotros nos retiramos, Sakura- se despidió Fugaku, ofreciéndole su brazo a Hinata cual viejo caballero. – Esperamos encontrarte al momento de nuestra llegada, no tardaremos demasiado.
-Puedes encontrar a Sasuke en la cocina.- Informo Hinata con una risa contenida en sus fruncidos labios- Dile por favor que no la destruya.
Sin entender del todo la frase de la muchacha les despedí en la puerta con un movimiento de mano. Me di la vuelta, y me encamine a la cocina, donde se me informo se encontraba Sasuke. La risa femenina que logre escuchar mientras más me acercaba me desconcertó por completo. Con una expresión de extrañeza dibujada en mis facciones rodee el pasillo y me detuve casi en la puerta.
-¡Eres un desastre!- Escuche quejarse a la mujer entre entrecortadas risas.
Ahora fue una aterciopelada risa la que llego a mis oídos y erizo los vellos de mi nuca, además de acelerar el desbocado latido de mi corazón.
-No me ha ido tan mal, considerando que es mi primer intento.-Argumento Sasuke.
-¿Por qué no me dejas hacerlo a mí?- pregunto ella con burlona amabilidad- Recuerda que es gracias a mí y a los restaurantes que sobreviviste en Nondret.
-Y te estoy muy agradecido; pero esto es algo que quiero hacer.
El ánimo en la cocina pareció decaer, pues se sumió en un sepulcral silencio. Un contraste ampliamente notable, considerando las risas y bromas dichas hacia apenas unos instantes.
Me debatí entre si aprovechar el momento y entrar o aguardar un poco más para escuchar un tanto de lo que continuaba el dialogo.
No tuve que pensármelo mucho, pues la chica –cuya voz ahora identificaba como Azusa- hablo de nuevo.
-¿Todo esto es por ella, cierto?
-¿De qué…
-El que te esfuerces por aprender a cocinar. –Continúo, interrumpiéndole- El que lleves intentando un simple postre desde hace mas de dos horas. El que tengas harina incluso en el rostro.
-Azusa...
-¿Por qué todos tus esfuerzos siempre deben ser por ella?
Silencio. Enrosque un mecho de mi cabello rosado en mi dedo para distraerme un poco y mordí mi labio para evitar hablar y entrometerme en su conversación. Sasuke fue el primero en abrir la boca.
-Por favor no comencemos de nuevo.
-Es que debes escucharme.-Dijo con voz contenida la muchacha antes de dejar salir un cansado suspiro. –Pero será mejor que lo dejemos para otra ocasión. Una en la que nadie escuche por detrás de las paredes.
Salte al oírla decir eso. Me había descubierto. Mire a mi alrededor presurosa buscando un escondite o algo que facilitara mi escape. ¡Que tonta era al meter mi nariz en asuntos ajenos! Solo contaba con dos opciones. Tomar valor y entrar en la cocina, disculpándome con ambos por haberlos escuchado y quedar como idiota. O bien, correr a la entrada y pretender que acababa de llegar, asumiendo el riesgo de enredarme con una alfombra o resbalarme contra el suelo, provocar gran escándalo… Y quedar como idiota.
No importaba la opción, ambas tenían punto de comparación. Yo quedaría como idiota.
El resonar de los pasos contra el suelo, acercándose cada vez mas a mi. Mi acelerado pulso. Y una cabeza azabache asomándose al pasillo donde me encontraba, posando curiosos y sorprendidos sus negros ojos sobre mí. Detonadores exactos de un paro cardiaco.
-¿Sakura?- Pregunto estrechando la mirada, sacando de la habitación su cuerpo por completo.
-Ah… Yo… Estaba… Veras… Lo…- Balbuce incoherentemente gesticulando con las manos.
Calle de inmediato al sentirme rodeada con sus brazos. Confundida y aliviada, sin saber cual sentimiento predominaba sobre el otro, atine solamente a posar mis manos en su espalda. Me soltó al poco rato, regalándome una hermosa sonrisa.
-Me alegra mucho verte- Comento tomándome de la mano y entrando conmigo en la cocina. –Aunque me sorprende que llegaras tan temprano; no te esperaba hasta medio día.
-Si… Creo que me precipite un poco.-excuse con vergüenza- Si te molesta puedo volver dentro de un rato.
-No- Dijo de inmediato.-Me gusta tenerte a mi lado.
Justo entonces observe la asesina mirada zafiro posada sobre mí desde el otro extremo. Sentada en el desayunador, con una taza de algo humeante frente suyo y el cabello manchado de algo blanco –supuse yo era harina- además de los labios fruncidos.
-Un verdadero placer tenerte con nosotros sin duda.- Comento con sarcasmo, antes de sonreírme con ironía. -¿Quieres un consejo? La próxima vez que desees escuchar conversaciones ajenas colócate en un punto en el que tu sombra no se proyecte en la pared justo frente a la entrada.
-Es suficiente, Azusa- amonesto severo Sasuke dándole una mala mirada.
-Ya…- contesto ella haciendo un gesto de desden con la mano- Olvide que, en lo que a ella respecta, nunca eres capaz de usar la cabeza.
Los ojos de Sasuke se endurecieron mientras la miraba. Aceptando el reto implícito Azusa continúo apuñalándolo con sus orbes azulados. El hombre bufo después de unos segundos y ella arqueo una ceja.
-Vamos, Sakura- dijo amablemente dándole un apretón a mi mano. –Subamos a mi habitación.
Le seguí apretando el paso para nivelarlo con las grandes zancadas que él daba. Más de una vez le vi negar con la cabeza y escuche suspirar, aparte de refunfuñar palabras entre dientes que no lograba comprender. Abrió la puerta de su habitación y caballerosamente se hizo a un lado para que yo entrara primero, una vez que ambos estuvimos dentro cerro.
Me senté en el borde de su cama, sin interrumpir el incomodo silencio que nos envolvía desde salir de la cocina. Sin que el lo notara acaricie mi muñeca que había tomado para guiarme hasta el cuarto en el que nos encontrábamos ahora. Jugué con el pequeño lobo de madera que tenía como pulsera, regalo de Nishikado en la pasada y más reciente navidad hacia apenas tres días.
-Lo siento.-susurre.
-¿Qué?
-Siento mucho esto.-Repetí- Tu discusión con Azusa. ¡Pero debes saber que no escuche intencionalmente!-Me excuse de inmediato- Hinata me dijo donde encontrarte y estaban hablando, no quise interrumpirlos así que iba a esperar un momento antes de entrar y…
-No te disculpes. –Interrumpió sin acercarse a mí todavía. -No es tu culpa. Últimamente las cosas no andan bien, pero no tienes nada que ver en ello.
-Oh...
-Debes tener frió.-Dijo de repente- Te traeré algo caliente. ¿Prefieres un té, chocolate o café?
-Chocolate esta bien, por favor.
-Claro. No tardo- Se dio la media vuelta y entre abrió.
-¡Iré contigo!- exclame enseguida poniéndome de pie.
Se detuvo de golpe.- No creo que sea buena idea, Sakura. Veras… -Comenzó al ver el desconcierto en mi rostro.- Azusa tiene un modo peculiar de demostrar su enfado.
-¿A que te refieres?
-Usualmente hace que la persona con la que discute o esta molesta abandone la habitación, ya sea con miradas o indirectas.- Se inmiscuyo Itachi asomando la mitad del cuerpo por la puerta medio abierta- Una vez encontrándose sola, permanece en el mismo lugar, en la misma posición y con mirada asesina durante un buen rato dependiendo de la intensidad de su furia. –Rió- El record hasta ahora es de media hora.
-Sal de aquí, Itachi.-Gruño Sasuke sin mirar al chico.
-¿Batirás la marca anterior, pequeño Sasukito?- Bromeo - ¿Qué fue lo que hiciste esta vez?
-¡Que te vayas!
-Vale. Parece ser que Azusa no es la única de mal humor el día de hoy.- cedió, cruzando los brazos detrás de la cabeza. –Solo debo recordar no atravesarme por la cocina si no quiero que me mate con la mirada.- Me guiño un ojo antes de desaparecer.
Sasuke refunfuño en voz baja. Lo mire confundida, sin estar segura de que decir. No fue necesario que continuara pensando mis palabras para ese justo momento ya que hizo una rápida salida poco después que el grandote, dedicándome un rápido enseguida vuelvo.
En cuanto escuche la puerta cerrarse deje caer mi cuerpo hacia atrás sobre la cama. Solté un largo y profundo suspiro mientras que con mi mano derecha cubría mis ojos de la luz. Estaba cansada. No había tenido una buena noche; fue como aquellas ocasiones en que por mas que lo intentes y por mas acabada que te sientas simplemente no puedes conciliar el sueño.
Sentí los parpados pesados a la vez que escuchaba a Sasuke volver. Girando el picaporte, pasos ligeros y elegantes, demasiado suyos para ser confundidos. Abrí los ojos de inmediato al recordar donde me encontraba y mi descortesía. Uno no llega a una casa ajena- antes de la hora acordada, por cierto- y se recuesta sobre la cama mientras tu anfitrión va a buscarte bebida caliente.
Me levante de un salto y lo observe mirándome curioso desde el otro lado de la habitación, junto a la mesilla frente al sofá negro que ahí conservaba. Las tazas encima, humeantes y tentadoras para cualquiera después de pasar un rato en el frió y helado clima característico de los inviernos en Konoha.
Aunque bajo su inquisitiva mirada, mis mejillas se calentaron por el rubor.
-¿Estas bien?-. Pregunto con cautela.
Camine hasta donde él se encontraba y me senté en el sofá. Acerco una taza hacia mí que agradecí con una pequeña sonrisa y un murmullo. La tome entre mis manos guiándola hacia mis labios y di un pequeño sorbo. El caliente líquido quemo mi lengua cuando entro en contacto con ella, pero no lo suficientemente fuerte para evitar que degustara el dulzor sabor y el exquisito aroma inundo mis sentidos.
-¿Sakura?
Abrí los ojos, los cuales se hallaban cerrados para aumentar mi percepción de la bebida y le mire atenta, aguardando.
-Te he preguntado si te encuentras bien.
-Oh -Musite, frunciendo el seño. ¿A que venia la pregunta? –Si –Conteste con extrañeza. -¿Por qué?
-Pareces cansada- comento encogiéndose de hombros-Luces mas pálida de lo normal- Tomo asiento a mi lado-Y tienes ojeras.
Estiro una mano en mi dirección, las yemas de sus dedos se posaron gentilmente sobre las purpúreas manchas debajo de mis ojos, producto del insomnio. Deslizo suavemente sus dedos hacia mis pómulos y subió por las sienes, acariciándolas dulcemente. Con los nudillos se deshizo de algunos cabellos que caían rebeldes por mi rostro para después posar el dorso de la mano sobre mi frente.
Comprendí entonces que, lo que yo creía una dulce y tierna caricia no era otra cosa más que una forma de tomar mi temperatura.
-Sasuke, estoy bien.-Repetí, tomándole la muñeca y separando su brazo de mi rostro.-De verdad.
Entrecerró los ojos; supe que no me creyó con ese simple gesto.
-Vale- Comencé- No tuve una buena noche, lo confieso- Rodé los ojos y, copiando su mismo gesto al comenzar a interrogarme me encogí de hombros- Solo dormite.
-Dormir sin descansar- Dijo con una mano en la barbilla, pensando-¿Te sucede algo?, ¿Hay algo malo?, ¿Algo que te preocupe?
Claro que había algo que me preocupara, pero no era un asunto que pudiese tratar ni discutir con él.
-No- mentí tan rápidamente que estoy segura me delate; pero no me arriesgue a mirarlo a los ojos para no descubrirlo-No que yo recuerde.
Me miro suspicazmente por unos segundos antes de dejar pasar el tema y cambiarlo rápidamente.
-¿Qué tal tu navidad, Sakura?
Detuve la taza de chocolate caliente que dirigía hacia mis labios y dirigí mis ojos a Sasuke. Sus orbes azabaches, fijos en mi, pintaban la curiosidad y el verdadero interés que sentía por mi respuesta. Baje mis manos con lentitud hasta colocar el recipiente en la solida superficie de la mesa pero negándome a soltarlo para mantener calientes mis palmas. No aguante mucho en aquella posición, sin embargo, por lo que me enderece y recargue la espalda contra el respaldo del sofá.
-Bien-Cabecee enfatizando la palabra- Divertido.
No pude evitar reír cuando los recuerdo de la fecha mencionada se arremolinaron en mi mente. Disfrutaba de sobremanera las festividades celebradas en Okinawa.; la compañía era agradable, divertida. Las peleas entre ellos por el último plato de ensalada o la última pieza de comida, las bromas y jugueteos; al mismo tiempo que la paz y tranquilidad de saberse entre personas queridas.
El amor reflejado entre las parejas también era agradable. Usualmente no me gustaba estar entre gente enamorada, no me sentía cómoda. Pero con ellos era todo tan distinto. Se miraban como si fuesen almas gemelas, hechas para coexistir juntas. Inclusive Jiraya, mi padre, reflejaba comodidad y ternura en sus ojos cuando observaba a Akemi, su actual pareja. Era tal el sentimiento en la habitación que terminabas sintiéndote parte del todo.
Aparte, siempre estaba con Jiro, así que no me sentía como el mal tercio. Los sobrantes en la habitación siempre nos hacíamos compañía.
-¿Qué tal la tuya? –Repetí la cuestión, sonriéndole.
-Bien.
Esperaba mas, debía admitirlo. Una descripción completa de la velada, anécdotas graciosas sobre y todo el relato al abrir los obsequios. Además, la parte de mí, una muy pequeña pero que se esmeraba enormemente por ser merecedora de la total atención de Sasuke –y digo pequeña porque, pese a mi amor por el hombre no tenia intención de sofocarlo con mi presencia- rogaba por escuchar de sus labios un Ojala hubieras estado ahí.
Egoísta, si. Pero no podía evitarlo.
Mire entonces hacia la mesa, comprobando la otra taza de chocolate, aun intacta.
-¿Por qué no has bebido?- pregunte.-En verdad esta delicioso.
Fue como si saliera de un trance, pues parpadeo repetidamente antes de fruncir las cejas y mirar hacia donde yo apuntaba con mi mirada.
-Lo lamento.-Dijo de inmediato- Probablemente hubiera sido mas recomendable que yo lo probara primero para asegurarme que no terminarías envenenada.
Me alarme de inmediato, dejando mi propia bebida al lado de la otra.- ¿Por qué lo dices?- cuestione con rapidez- ¿Lo preparo Itachi?... ¡Oh, por favor, por el amor de dios, dime que no fue Hinata!
Los Uchiha eran perfectos en varios aspectos. Personas ejemplares; buena apariencia, buen gusto en automóviles, alumnos sobresalientes durante el instituto, buenos deportistas; gusto excelso en la moda e increíble talento en las artes. Pero, tal como todo ser humano tenían un defecto que todos compartían a excepción de Mikoto.
Ninguno podía cocinar.
Itachi no podía mantener la comida en el punto exacto, siempre o la cocía de más o no lo suficiente, sin agregar la tendencia a excederse con la sal. La comida de Hinata era engañosa; con buen aspecto y buen sabor, pero que terminaba al cabo de unas horas en un horrible dolor estomacal. Y pese a que jamás había probado la comida de Sasuke, por los comentarios escuchados hace un momento de boca de Azusa, supe que el compartía la inhabilidad en ámbitos culinarios que los otros.
-Tranquila- Dijo tomándome de los hombros- No lo preparo Itachi, mucho menos Hinata, cálmate. –Desvió la mirada- Yo lo hice.
-¿En serio?- Parpadee.
Rió nervioso – ¿Tan mal sabor tiene que incluso pensaste que lo hicieron ellos?
-No- Negué de inmediato.-Ya te lo había dicho, sabe delicioso.
-Delicioso, claro- Pronuncio escéptico-Bueno, ahora se que no moriré de hambre.-Sarcástico, continuo- ¡Siempre puedo hacer chocolate caliente!
Le mire preocupada- Fue solo el comentario del veneno. Lo lame…
Pero mi disculpa no se vio terminada ya que se inclino hacia mí en un rápido movimiento y atrapo mi labio ente los suyos. Sentí mi cabeza girar y el ambiente brumoso. Me concentre solo en su boca contra la mía, tan placentera… Cerré los ojos al sentirlo succionar ávidamente el labio. Se separo antes de que pudiera atraparle debidamente.
-Tenias chocolate aquí- Explico tocando el punto con su dedo y sonriéndome con picardía.-Tienes razón, esta delicioso.
Estaba por replicar, sin embargo, en cuanto mi boca se abrió en lugar de la respuesta que tenia pensada solo escapo un bostezo. Puse mi mano enseguida para disimularlo. Esta de más decir que fracase en ocultarlo.
No comprendí la razón por la que él se movía hasta que deje de sentir la mullida sensación del sofá para darle lugar a algo un poco más firme, duro a comparación de la textura anterior y aun así tan calido…
Ya no estaba sentada en el sofá, ahora me hallaba recostada sobre y contra Sasuke, con su pecho como almohada.
Sentí su respiración acompasada. Acomode mi cabeza entre el hueco de su hombro y su cuello y le di un beso en ese lugar. Me acurruque contra su pecho. Era tan cómoda esta sensación; su cuerpo contra el mió, amoldándonos el uno al otro, encajando perfectamente; como si estuviéramos hechos para esto.
No me preocupe por la vergüenza que sentía. No desperdiciaría esto solo por ella.
Tome la mano de Sasuke que tenia sobre mi cintura –La otra estaba tras mi cabeza y me mantenía contra él- la acerque a mi pecho, acunándola entre las mías.
-Tus manos están heladas- musite entre dientes. Comenzaba a quedarme dormida.
-Mala circulación- Excuso- ¿Eso te molesta?
-No- dije rápidamente, con voz baja- De no ser así no podría calentarlas con las mías.
Rió en un murmullo-No necesitas un pretexto para tocarme, ya lo sabes.
-Hmm…
No volví a abrir los ojos. Sentía como poco a poco me sumía en ese maravilloso mundo de la inconsciencia en el que se me había negado la entrada la noche anterior. Ese donde los secretos no existían y donde Sasuke me amaba de la misma manera en que yo lo hacia; donde nada se interponía entre el y yo. Ni una persona, ni una palabra, ni un prejuicio. Donde nos pertenecíamos por igual.
Solo una frase se registro en mi cabeza antes de entregarme por completo al sueño.
-Duerme, mi dulce Sakura.
Abrí mis ojos, desorientada, sin recordar mucho ni sabiendo donde estaba. Me di la vuelta sobre mi misma, mirando ahora hacia el techo de aquella iluminada habitación; dirigí una mano a mis cabellos y les aparte de mi cara.
¿Había sido todo un sueño?
Me concentre en recordar todo lo anterior ocurrido. Y poco a poco las memorias llegaron a mi cabeza. La discusión de Sasuke con Azusa, mi encuentro fugaz e incomodo con ella; y los momentos compartidos hacia poco con el amor de mi existencia.
Levante la mitad de mi cuerpo apoyándome en uno de mis brazos y mire alrededor. Por el enorme ventanal se dejaba ver el cielo despejado pero sin estar acompañado del sol, la luz del día se colaba por los cristales e iluminaba la habitación. Me note entonces sobre la cama de Sasuke, curioso tomando en cuenta el hecho de que me dormí sobre un sofá. Destape mi cuerpo, sentándome en la orilla mientras estiraba la espalda y los brazos, deshaciéndome de la pereza y los músculos agarrotados.
-Estas despierta.
Gire mi rostro hacia la voz aterciopelada que entraba en la recamara. Me sonroje en cuanto sus labios se levantaron formando esa perfecta sonrisa torcida que tanto me gustaba.
-Sí, muchas gracias- Conteste mirándolo acercarse a mí con elegante andar.-Siento mucho haberme quedado dormida.
Se arrodillo frente mío y levanto mi rostro con su mano derecha, acariciando el mentón- Estar cansada no es un crimen, Sakura. –Sonrió- Espero hayas descansado.
-Lo hice-Afirmé sonriéndole también.
-Bien.-Se levanto y me ofreció su mano para que yo también lo hiciera. – Supongo que estas enterada del hecho de que hablas dormida.
Un profundo rojo inundo mi rostro. Claro que estaba enterada de que hablaba dormida, Tsunade solía molestarme mucho con eso cuando vivía con ella, pero nunca pensé que fuera algo por lo que tuviera que preocuparme.
¿Qué demonios había dicho esta vez?
-¡Oh no!-Gemí cubriéndome la cara con mis manos. –Por favor, dime que no ha sido nada vergonzoso.
Retiro mis manos suavemente –No te has puesto en ridículo, tranquila. –Miro hacia otro lado antes de volverme a ver a mí.
-Dime que fue, por favor.
-Pronunciaste mi nombre.
-¿Mucho?
-¿Exactamente cuánto es mucho?
-¡Sasuke!
Rio- Tranquila, fue solo un par de veces. Nada de qué avergonzarse.
-Lo dices solo porque no fuiste tú quien hablo dormido.- Negué con la cabeza, esperando el regreso a mi color natural de mi rostro.
-Me gusta que lo hagas.-Declaro- Me resulta encantador.
Acerco su rostro al mió y yo cerré los ojos, anhelante del contacto de sus labios. Moría por sentirlo, abrazarlo y no dejarlo ir jamás en lo que me quedara de vida, pues ni por la falta de aire me iba a alejar de él.
No obstante, como todos mis planes, este también se vio frustrado.
-Sasuke Hinata dice que…
Sin entender mis reacciones solté el cuello de Sasuke y me aleje de su abrazo rápidamente, como si el besarnos fuese algo malo, prohibido. No supe porque, y tampoco pude responder a la interrogativa mirada azabache que observaba mi rostro buscando respuesta a mi rechazo. Buscando huir de esos orbes reprochantes mire hacia la puerta, para percatarme de quien nos había interrumpido.
Los zafiros ojos de Azusa miraban con incredulidad al hombre parado a mi costado, para luego transformarse en dolor y mutar a furia cuando los poso sobre mí. Los rubios color fresa, sujetos en una coleta se movieron con el vaivén de su cabeza.
-Vaya- Dijo con tono seco, su atención completamente en mi- Veo que sigues aquí. Pensé que ya te habías marchado.
-¿Qué sucede, Azusa?-pregunto Sasuke dando un paso adelante.
-Hinata dice que es hora.-Cabeceo hacia el ventanal- Ponte una chaqueta, te esperamos en el jardín- Sonrió amargamente-Supongo que ella también vendrá.
-Supones bien-Contesto de inmediato, halándome hacia su cuerpo, con un brazo sobre mis hombros.
-Como sea.- Cerró los ojos y con la cabeza en alto salió azotando la puerta.
Agradecimientos ha:
Alexa Hiwatari
msdupreee22
shizzune-san
OOANDISAOO
musa-luna
akiiko-chan
Hime-chan
Strikis
Sakkuharuu
y a todas a quellas que me han dejado sus maravillosos reviews les agradesco mucho por seguirme aqui y en mis demas fic's.
Saludos
Atte: Betsy Uchiha "Song Hyo Woonk"
PD: Mi cumple ya se acerca D: cada dia mas vieja T.T que me regalaran jeje para ser exactos cumplire 17 añiitos O: jaja el 7 de agosto asi que ustedes diran.
