El celular vibró sobre la mesa, John torció el gesto, ante la mirada divertida de Mike.

- Vamos, atiende, puede ser importante- dijo Mike, riéndose a sus costillas.

- Es Sherlock- contestó John, tomando el teléfono para ver qué quería esta vez su detective.

" Mira lo que encontré en mi caja divertida

¿Me quedan bien?

-SH"

Al ver la foto, John se quedó mudo.

- Quiero ver, déjame- dijo Mike, riéndose – Dios, ¿cómo se metió en eso?-

Sherlock se había sacado una foto usando unos ajustados pantalones de cuero, sobra decir que se le veían que ni pintados, John sintió como el sonrojo le coloreaba las mejillas.

- Te puedes ir si quieres- continuó Mike – se ve que en tu casa te esperan con ansias-

- No, Sherlock tiene que entender que necesito mi espacio-

El celular volvió a vibrar, John lo tomó con molestia.

" Esto también estaba en mi caja

¿Qué te parece?

Podrías venir a casa a quitármelo

-SH"

Oh, no podía ser, Sherlock se había tomado una foto con el más delicioso, corto, ajustado y perfecto bóxer de látex color negro, se la había tomado de frente, se podía adivinar su sexo duro debajo de la ropa.

- John, en serio, si te quieres ir…-

- No, Mike- suspiró John – No pienso ceder-

- Pobre Sherlock- dijo Mike, riéndose – se ha estado asando las pelotas para nada-