Capítulo 10: Entre verdades y especulaciones
CNN: Batman entra en crisis en el Salón de la Justicia. Video grabado hace unos minutos lo muestra discutiendo con Superman y luego convulsionando en el suelo. La Liga no ha dado declaraciones, #CrisisBatman
Katie_Mason: Oh Dios, ¿Batman está muerto? Que dolor #BatRIP
EmiDonald: ¿Cómo que muerto? :-(
: Superman mató a Batman Él lo empujó.
Andie_Jones: Que dices . No es así, se cayó solo.
Daniel_Mason: No creo Katie_Mason. Ya habrían dicho algo.
Mientras las redes sociales se encargaban de divulgar lo sucedido en forma rápida, en la Atalaya, había también un aire de incertidumbre.
-Te digo que no se sabe nada, aún no se han comunicado del Salón de la Justicia –le insistía Cyborg a Shayera y John Stewart.
Shayera intentaba hacía rato comunicarse con alguno, pero ninguno respondía, y John estaba furioso. –Transpórtame a la Tierra.
-Pero, Linterna… el otro Linterna Verde, dijo que nadie se moviera…
-¡Me importa una mierda lo que haya dicho! Yo no soy miembro de la Liga hace años, no me pueden mantener atado aquí, sin saber nada de Batman. ¡Transpórtame ahora, novato!
Alfred salió de inmediato de la mansión y fue al garaje. Fue hacia su viejo Mustang. Había visto al amo Bruce herido y en peligro en muchas ocasiones, pero esta era para él la más escalofriante. No era un enemigo con el que podían luchar directamente, era un asesino silencioso que estaba matándolo poco a poco. Aunque Diana le pidió que no era necesario que viajara hasta Metrópolis, el anciano hizo caso omiso. No podía estar lejos de él, no ahora.
Entre tanto, Nightwing y Robin ignoraban aun lo que pasaba. Seguían trabajando en las labores de rescate cuando Wonder Woman se acercó a la zona. Batgirl se acercó a ella con cara de preocupación.
-¿Ya lo sabes? –le pregunta la amazona.
-Sí, uno de los rescatistas me enseñó el video por su celular, se lo dije a Kara, pero callamos hasta esperar a que nos dieran alguna indicación. Y le pedimos al jefe de bomberos que comunicara por radio a su gente que no hiciera comentario alguno. ¿Cómo está?
-No lo sé, no han dicho nada aún. ¿Y ellos?
La pelirroja le señaló dónde, y la pelinegro voló hacia el lugar. Al acercarse observó a Robin auxiliar a un joven que estaba entre los escombros con ayuda de un rescatista, mientras Nightwing utilizaba una palanca para retirar las rocas. –Bien, listos… uno, dos, ¡arriba!
Con toda su fuerza, el joven levantó las piedras que aprisionaban la pierna de la víctima, y Robin sacó el cuerpo, mientras el paramédico mantenía la pierna inmóvil. Finalmente, tienen éxito, y el paramédico sigue en lo suyo. Diana desciende frente a ellos. Ve a las personas empezar a acercarse al cordón amarillo, tomando fotografías y cuchichiando. Aunque muchos ya sabían lo que pasaba, no podían acercarse al lugar, y los jóvenes desconocían lo que sucedía.
-Wonder Woman, es bueno que estés aquí. Un edificio colapsó y hay varios autos atrapados, nos vendría bien tu fuerza –le dice Dick con una sonrisa.
-Chicos, deben venir conmigo –le responde solemnemente.
Los dos se vuelven a ver extrañados, -¿Qué sucede?
-BREAK-
-Es obvio que fue un ataque… observa cómo Batman trata quitar el contacto con él. El rostro de Superman refleja un gran enojo.
-No estoy de acuerdo Charles. Si se ve una discusión entre ambos, pero no hay ninguna indicación en el video que Superman le haya hecho algo a Batman.
-¡On vamos, Sharon! ¿Tenemos alguna certeza de los verdaderos poderes de Superman? Sabemos de su fuerza, sus rayos y su velocidad, pero ¿y si oculta sus verdaderas habilidades? Tal vez, Superman sea más peligroso de lo que hemos pensado.
Hal apagó el televisor molesto. –Ahora, a cualquier estúpido le dan un micrófono para parlotear. –exclama.
J'onn asiente, -Es comprensible. El ser humano actual está deseoso de información, y al no tenerla completa, especulan.
-Sí, pero atacar a Superman es una idiotez. En el vídeo no se ve eso, y ahora están inventando cualquier cosa. Mientras tanto, Clark está afectado como nunca pensé que estaría.
El marciano no dijo nada. Desde hacía mucho había sentido sin querer los sentimientos fuertes entre ambos hombres. Al principio, era un sentimiento desconocido para él y que lo confundía, pero con el tiempo y al estar conviviendo con los humanos, fue comprendiendo que clase relación tenían. Y por ende, sabía lo mucho que sufría Superman en ese momento.
-No podemos hacer nada por ahora. Hay que esperar –le responde J'onn.
Hal se pone de pie disgustado, -No… no podemos dejar que esto siga, J'onn. Debemos enfrentar a la prensa, tal y como lo hizo Bruce, sino esto se saldrá de nuestras manos…
Deja de hablar, cuando escucha pasos de tacón acercarse a ellos.
-¡Qué demonios pasó, Linterna! ¿Qué le hizo Superman? –le increpa Zatanna.
-Nada. Batman se desmayó frente a nosotros y luego empezó a convulsionar…
-Ajá, pero estaban discutiendo. Yo lo vi.
-Zatanna –le interrumpe J'onn. –Superman y Batman tuvieron una diferencia de criterios, pero no tiene nada que ver con lo que pasó.
-Entonces, ¿me van a decir que convulsionar en el suelo es normal? Es obvio que Bruce está enfermo, y sí es así, quiero saberlo, soy su amiga.
-Todos lo somos Zatanna. Te aseguro que estamos preocupados igual que tú –le responde Hal tratando de calmarla.
La mujer suspira con angustia, -¿Ya lo saben los muchachos?
-Diana fue por ellos.
-BREAK-
En Arkham, la noticia había llegado, causando una reacción contraria. La mayoría vitoreaba, pero había uno en particular que sabía de un interno que no sería feliz. En un cuarto aislado, con camisa de fuerza y atado a una camilla, estaba Joker. Escuchó un golpe sonoro tras la puerta, y empezó a reir, imaginándose que habían golpeado a su guarda. La puerta se abrió y entró un viejo camarada.
-Oh vaya. Pero si es mi viejo amigo Harvey. Qué curioso, tus dos caras están sonrientes, ¿a cuál le hablo?
-Joker, vine a actualizarte, ¿a qué no adivinas quién está enfermo?
-¿Ahora vas a jugar de Acertijo conmigo, risitas?
-Ja, te aseguro que la noticia te interesa… bueno, a todos nosotros.
-Bueno, escúpelo entonces.
-Se trata del Murciélago.
Entre tanto, Superman seguía en la sala de espera, sin saber aún nada. Les había pedido a todos que lo dejaran solo, en ese momento, no tenía deseos de escuchar a nadie.
"Fue mi culpa. No debí discutir con él. En su estado, era inapropiado hacerlo. ¡Dios! Sí algo le pasa, no me lo voy a perdonar."
De su mente no se iba la imagen de Bruce en sus brazos. Pálido, sudoroso, inerte. Pensar en una vida sin él era imposible. No podía morir, no de esa forma, sin haberle dicho…
-Clark –escucha la voz de Dick que se acerca, seguido por Tim. El más joven estaba con los ojos rojos, mientras que el mayor trataba de mostrarse sereno.
-Aún no han dicho nada muchachos.
-¿Pero qué pasó? –le pregunta Dick al sentarse a su lado.
Clark no sabía que decirles. No pudo más y salió a toda prisa de la sala. Caminó por el mismo pasillo donde media hora antes corría con Bruce, hasta llegar a la sala, con Hal, J'onn y Zatanna.
-¿Alguna novedad? –le pregunta Hal.
Clark no dijo nada, simplemente se sentó y ocultó su rostro. Zatanna lo miró con frialdad y luego se dirigió a los otros dos. –Iré a ver si dicen alguna cosa. Nos vemos al rato.
-BREAK-.
En una habitación aparte, Dinah fue abriendo los ojos lentamente. Sentía su cuerpo muy pesado. Pasó su mano por el vientre, y se sorprendió al verse en una bata blanca –Cómo odio el blanco.
-Cualquier color se te ve hermoso, cielo –le responde Oliver, recostado en la otra cama.
-Ollie –la rubia exclama mientras trata de ponerse de pie.
-Ey, ey. Nada de eso, hasta que te den el visto bueno.
-¿Qué pasó? ¿Dónde están todos?
-Lo logramos, detuvimos a Darkseid. Ahora, no sé dónde están. Ninguno ha venido.
La rubia se recostó nuevamente. -¿Cómo pude recuperarme tan rápido? Mi herida…
-Fue Alcor. El amigo de Shayera uso una extraña máquina y nos sanó a los dos.
Ambos volvieron a ver a la puerta. John entró y sonrió al ver a ambos despiertos y bien. -¡Vaya, viejo! Me da gusto verte –le saluda Oliver al enderezarse.
-Eres el primero que viene. Ni siquiera Bruce se ha aparecido… Ese ingrato. Seguro está ocupado, trabajando como un maniaco como siempre –interrumpe Dinah.
John sonríe un poco, pero algo en sus ojos no engaña a Oliver. -¿John? Algo sucedió, ¿verdad?
Al mismo tiempo, Flash fue a la habitación de Jason. El joven seguía inconsciente, en un aparato sanador de Alcor. Un técnico lo vigilaba. -¿Algo nuevo sobre la condición de Jason? –le pregunta el pelirrojo.
-Bueno, el 70% los tejidos y órganos se han regenerado, pero no sabemos aún si será permanente. Hay que esperar a lo que diga el señor Alcor –le dice el médico.
-Bueno, eso no pasará, al menos no por el momento –le responde Flash con tristeza. Ahora que Bruce había colapsado, Alcor, Hamilton y la mayoría del equipo estaba con él. Wally se acercó a la cama. Jason había ganado un poco más de color, aunque aún se veía ojeroso y débil. –Si reacciona, le pido por favor que me llame, tengo algo serio que hablar con él.
-BREAK-
La prensa seguía a las afueras del Salón de la Justicia, esperando alguna reacción. Una hora y 15 minutos había pasado ya. Finalmente todos se abalanzaron, cuando J'onn Jonz y Wonder Woman salieron.
-Hace una hora y 40 minutos, Batman sufrió una crisis médica. En este momento, está siendo atendido por personal médico aptamente capacitado y confiable. –les explica J'onn.
-¿Qué clase de crisis médica?
-¿Está enfermo, o fue atacado por Superman?
-¿Superman dará alguna declaración al respecto?
-¡Escuchen! –les reclama Diana ya hastiada. –Superman en ningún momento atacó a Batman.
-Pero, estaban discutiendo…
-¿Nos van a decir que fue coincidencia que Batman se desplomara justo en medio de una pelea con Superman?
-¿Hay problemas internos dentro de la Liga? Quizás, ¿conflictos de liderazgo?
J'onn toma la palabra, -No existen esos problemas que están mencionando, así que les pedimos que no especulen. Sabemos que la ciudadanía está preocupada, pero puedo garantizarles que Batman está recibiendo la mejor atención.
Las preguntas de los periodistas no cesaban, y desde su oficina, el senador Wells sonreía al ver la imagen por televisión. Tomó el teléfono y marcó rápidamente. –Está viendo las noticias… sí, creo que es el momento de poner en marcha su plan, señor… Bien, le informaré.
Llamó a su chofer, tenía mucho que hacer y no podía perder más tiempo. Esta situación atípica caía bien en los planes su líder.
-BREAK-
Shayera observaba a Clark, que seguía sin mover un músculo. Su rostro reflejaba un gran dolor, algo que nunca había visto en tantos años de conocerlo. Tim y Dick estaban al lado suyo. El más chico había dejado de llorar desde hacía un rato. Dick tenía su brazo alrededor, confortándolo. El silencio era abrumador y ahogante. La mujer estaba en una esquina sin decir nada, frente a Zatanna que estaba abrumada también. La amistad entre la hechicera y Bruce era de muchos años ya, aunque se comunicaban muy poco por sus vidas ajetreadas.
Shayera sintió dos presencias conocidas acercarse a ella. Hal se acercó a Clark, cabizbajo. Wally volvió a ver a Dick. Sintió que su corazón se encogía al ver a sus amigos así, pero sentía aún mayor dolor por él. Sabía que estaba sufriendo, pero también, que intentaba mantenerse fuerte por Tim.
Pasaban los minutos, y la desesperación creía. -¿Qué ha pasado? ¿Qué han dicho? –pregunta Oliver, aún en bata de hospital, seguido por John.
-No debiste venir, Ollie, aún no estás en condiciones –le dice Shayera.
-Entiende, linda. No me voy a quedar en cama sin saber alguna cosa de Bruce.
-No insistan, estuve casi media hora discutiendo con él, no hará caso –les dice Stewart frustrado.
-Tu qué haces aquí, brujita –le dice el arquero a Zatanna en torno de burla.
La mujer levanta una ceja divertida, -Limándome las uñas, ¿no ves?
-¡Pueden callarse de una buena vez! –gritó Clark.
Todos se quedaron en silencio, todos, menos una.
-¡A ti qué diablos te pasa! ¿Crees que por ser el Hombre de Acero puedes gritar y patear a cualquiera? –le reclama Zatanna. –No tienes derecho, tu principalmente. ¿Qué pasó entre tú y Bruce? ¿Qué le hiciste?
El hombre se puso de pie molesto y fue hacia ella -¿Qué quieres decir con qué le hice?
La mujer no se amedrentó, se puso de pie, cara a cara. -¡Sabes muy bien que quiero decir! Ustedes discuten y ¿él se desploma? ¿Por qué? Sí está enfermo, quiero saber que tiene, y si es así, y lo sabías, ¿por qué discutiste con Bruce, en su condición?
-¡Zatanna, Clark, es suficiente! –les dice Wonder Woman, al entrar a la habitación con J'onn.
-¡No es suficiente, Diana! Quiero respuestas. Es mi amigo también…
-Zatanna tiene razón –finalmente dice Tim. Todos vuelven a ver al chico que se pone de pie.
-Bruce tiene un tumor en la cabeza. Le quedan unos meses de vida. Trató de ocultarlo pero… al final, solo los que estamos aquí… y Alfred, supimos lo que pasaba de una forma o de otra.
Dick, que no había dicho nada, bajó la cabeza, y por primera vez, dejó que sus lágrimas cayeran. No podía seguir fuerte, ya no era capaz de hacerlo. Zatanna, se quedó inmóvil, sin reaccionar por unos segundos, hasta que fue hacia Tim y lo abrazó, con los ojos húmedos.
-Disculpen –interrumpe Hamilton.
Todos vuelven a ver al anciano. Clark va hacia él. -¿Y bien? ¿Cómo está?
Balack se quedó cerca de la puerta, un poco oculto del resto. Escuchó con atención la discusión de Superman y Zatanna, y luego las palabras de Robin. Sintió un gran pesar. Entendía que la mitad de su material genético era de Batman, pero aún le confundía las emociones que llegaban a él. A pesar del exterior frío que pretendía mostrar, le perturbaba aquellos sentimientos que eran ajenos a él, o tal vez, ¿no lo eran tanto?
Al ver al Dr. Hamilton salir, se acercó un poco más, para escuchar. -¿Y bien? ¿Cómo está? –preguntó Superman al acercarse al anciano.
El médico suspiró, -Tal vez… podríamos hablarlo a solas…
-Ni se atreva, doc. –le dice Oliver desde atrás.
-Señor, entienda que…
-Entienda usted que todos los que estamos aquí somos cercanos a él, así que hable con confianza –le dice Zatanna sin titubear. Dick se puso de pie y apoyó lo dicho por la ilusionista.
-Bien, quiero aclararles que a pesar de ser llamado doctor, no soy un médico en todo el sentido de la palabra…
-Pero yo sí –dice una voz femenina.
Todos vuelven a ver hacia atrás. Alfred entra a la sala, junto con la Dra. Thompkins. –Soy la médico de cabecera de Batman, así que espero me dejen verlo a él y el tratamiento que le están practicando.
Hamilton vuelve a ver a Superman y el accede. –Bien, señora, con gusto le mostraré toda la información, pero si gusta puedo seguir dándole lo que encontramos.
-Prosiga entonces.
Alfred se acerca a Tim y pone una mano sobre su hombro. Nightwing se acerca a ellos un poco, esperando.
-Lo que le sucedió a Batman fue una convulsión, originado por un tumor en el área occipital. Su ubicación impide que pueda ser extraído de una forma convencional. Al no tener los estudios anteriores que se le practicó a Batman, no sabemos cuánto ha progresado hasta ahora. Alcor está estudiando la posibilidad de poder extraerlo, sin embargo, considera que hacerlo ahora es muy riesgoso, aun con su tecnología. Dice que no es un mal común entre los thaganarianos, por lo que su experiencia es nula, sin embargo, cree que podría reducir el tamaño del tumor para poder retirarlo quirúrgicamente después, sin embargo, necesitaría tener a Batman… como decirlo… enclaustrado.
-¿Qué quiere decir?
-Él tendría que estar en reposo absoluto mientras se procede con la reducción del tumor, aún no se sabe cuánto tiempo duraría, podría ser días o semanas, y si tuviésemos éxito, tendría que seguir en descansando por otro lapso de tiempo, así que estaría obligado a olvidarse de su capa por mucho tiempo.
Todos se vuelven a ver. –Aún más, y esto es importante. Estamos convencidos que la convulsión pudo deberse al estrés extremo que vivió las últimas horas. Por eso, recomendaríamos que, no solo dejara el patrullaje, que nada lo perturbara.
-Nosotros podemos encargarnos de eso, Dr. Hamilton –le responde Clark decidido.
-Superman, le seré honesto, no creo que alguno pueda hacer algo por convencerlo. Hace un momento despertó y quiso ponerse de pie, contra las indicaciones de todos. Tuvimos que sedarlo para que se quedara quieto y seguirle examinando. Ese hombre no tiene intenciones de dejar el traje, y en esa condición, será muy difícil que podamos tratarlo. Así que ustedes, como sus más cercanos, deberán tratar ese asunto con él. Por el momento, está dormido, y seguirá así por al menos un par de horas más. Doctora Thompkins, si gusta, puede acompañarme, será un gusto que pueda ayudarnos.
La mujer le agradece y lo sigue. El resto no se sorprendía de lo dicho por Hamilton. Se quedaron por unos segundos en silencio, hasta que uno reaccionó. –Bueno, hasta el viejo Hamilton sabe que con ese terco es duro tratar –dice Arrow mientras se sienta frustrado.
-Pues lo que quiera Bruce en esta ocasión no cuenta, tendrá que someterse a lo que digan los médicos, aunque tenga que esposarlo a la cama –responde Stewart.
-Sí, tendrías que estar con él las 24 horas para ver si hace caso.
Zatanna suspira, -Ese no es el punto Flash, él debe acatar si quiere seguir con vida. No hay porqué obligársele, no es una criatura.
-No, pero es terco como una cabra loca –responde Diana.
-¡Bueno es suficiente! –les llama la atención Alfred, que hasta ese momento, no había dicho nada. –Yo me encargaré del amo Bruce. Ustedes procuren hacer lo que mejor saben, proteger la Tierra. Eviten que cualquier cosa lo perturbe, yo lo cuidaré como lo hecho todos estos años.
Todos se quedan en silencio, Alfred se acerca a Clark. –Superman, necesito hablar con usted, a solas.
El asiente y se van a otra habitación apartada. -¿Qué sucede Alfred?
-Señor Kent, seré muy sincero con usted, y espero no lo tome a mal, pero espero que al menos por ahora, se mantenga alejado del señor Bruce.
-Pero… Alfred…
-No tengo nada en contra suya. Aunque no sé qué sucedió exactamente, sé que se interesa por él y lo aprecia, pero en este momento, temo que su presencia lo pueda angustiar… Ustedes… discuten siempre, sus personalidades chocan, y ahora él debe estar en reposo. Sé que le estoy pidiendo demasiado quizás, pero lo único que me interesa en este momento es la salud de mi hijo.
Clark se congeló al escuchar la última frase… -Y sí, sé que tal vez sea confuso para usted que lo llame de esa forma, pero prácticamente lo crie después de que sus padres murieron. He sido constante en su vida desde entonces. Para mí, él es eso, un hijo. Y no dudaré en enfrentarme a usted, aunque sea un Hombre de Acero por su bienestar.
Clark sonrió, -Descuide Alfred, haré lo que usted me pide. Solo… manténgame informado, y cuando considere que puedo verlo, dígamelo cuanto antes.
-Lo haré, señor Kent. Gracias.
Alfred sale de la habitación, dejando a Clark pensativo. Va hacia la sala, pero se encuentra de frente con Balack. Ambos hombres se quedan en silencio, sin hacer algún comentario. Para Alfred, había algo extrañamente familiar en ese hombre, pero Balack sentía una ola de emociones que no podía manejar.
-Usted… ¿quién es?
El más joven intenta decir algo pero se cohíbe. -¡Balack! –le llama Superman desde atrás. -¿Puedes venir un momento?
-Sí… claro.
Intenta caminar hacia Superman, pero Alfred lo detiene y le sonríe, -Así que su nombre es Balack, es un placer conocerlo, joven.
Le extiende la mano con total tranquilidad. Balack la estrecha, pero no puede evitar que su mano tiemble un poco.
-Bueno, con su permiso.
El anciano se va, dejando a Balack conmocionado. Superman se acerca a él inquieto, -¿Qué te sucede?
-Él… ese hombre…
-Es Alfred. Imagino que lo recuerdas… si se puede decir de esa forma.
El clon asiente. –Necesito… necesito tomar aire, ¿qué me quería decir?
-No es conveniente que andes por los pasillos de la Atalaya. Es cierto que no eres idéntico a Batman, pero aun así son parecidos, y no queremos más especulaciones de la cuenta, no hemos hablado con todos sobre ti. Ve a tu habitación.
-Sí, lo haré.
BREAK
-Bien, por ahora no hay nada más que hacer. –les dice J'onn al resto.- Debemos seguir, el mundo no puede pensar que la Liga se está desplomando por esto.
-Es cierto, ninguno de los fundadores está activo en ese momento, y eso puede generar mayores dudas –interrumpe Hal.
Superman vuelve con ellos, y apoya a sus compañeros. –Bien, Hal, tu y J'onn encárguense de la prensa. Son los más aptos para poder manejarla con sutileza. Quiero que les digan que daré una declaración sobre las acusaciones que he recibido en las próximas horas.
-¿Hablarás con la prensa?
-Sí, Diana, pero en mis términos, no en los que pretenden ellos. Necesito que tú te encargues de los trabajos de rescate en Metrópolis.
-Iré contigo –le dice Nightwing.
-Y yo… necesitarán mis piernas rápidas para cualquier eventualidad.
El pelirrojo le sonríe a su compañero, pero éste quita la mirada.
-Cyborg está solo, así que iré a apoyarlo en la vigilancia.
-Como digas Shayera. Zatanna, ¿podrías ayudar a Diana?
La mujer acepta sin chistar.
-Bueno, Clark. No me has pedido ayuda, pero aceptaré con gusto ir con Wonder Woman también –le dice Stewart.
El kriptoniano sonríe, -Y te agradezco por eso, John. El resto, nos quedaremos aquí. En especial tú, Ollie. Hasta donde sé, deberías estar en cama, no mostrando tu anatomía con esa bata ligera.
El rubio sonríe, -Como digas, gran jefe, ya es hora que vaya a ver a mi señora de todas formas.
Todos van tomando su camino, dejando a Tim, Alfred y Clark en la sala de espera.
Pasan los minutos, sin ninguna otra noticia. Adentro, Balack se acerca a la habitación donde era atendido Batman. Lo mira de lejos. Sentía un poco de envidia, no podía negarlo. De alguna forma, no se le iba la idea de que él poseía lo que era suyo. Y ver a Alfred frente a frente, lo hizo aceptarlo.
-¿Estás bien, hijo? –le pregunta al verlo distraído.
-Sí… él… ¿va a estar bien, padre?
-Bueno, no estoy muy seguro.
El joven lo vuelve a ver, y recordó algo que lo perturbó, -Tú… ¿vas a usar el mismo procedimiento que intentaste con mi madre, no es así?
El thaganariano suspiró, -No se me ocurre otra cosa.
-Pero, padre, con ella no hubo resultado.
-Lo sé, pero todo me indica que es el paso correcto. Sé que con ella no funcionó pero… tal vez con él. Debo intentarlo. ¿No lo crees?
Balack se queda en silencio. No estaba seguro si lo que pretendía su padre era lo correcto, pero a pesar de sus sentimientos, no quería que la familia de Batman sufriera, así que le embargaba un sentimiento de duda en su interior.
BREAK
-¿Y este Salón de la Justicia no tiene de casualidad una cocina para hacerse un café? –le pregunta Alfred a un pensativo Clark.
-Por supuesto, sigue directo y…
-Descuide, señor Kent, yo podré encontrarlo perfectamente. Joven Robin, ¿quiere alguna cosa?
-Yo… no, Alfred, gracias.
El anciano se retira, dejándolos solos. El más chico vuelve a ver a Clark indeciso si debía o no decir alguna cosa, pero al final, desistió. -¿Superman?
-Dime Robin.
El chico empezó a frotarse las manos con ansiedad, lo cual no pasó desapercibido en Clark. -¿Tim?
-Yo… quiero que me contestes con la verdad.
-Bien, lo intentaré, ¿qué necesitas saber?
-¿Tú… lo amas de verdad?
Clark se quedó frío. No esperaba esa pregunta, y temía pedir que le aclarara. –No te entiendo, Robin…
-Oh vamos, Superman. ¡No soy un niño! Además, mi generación es más abierta que la tuya, así que dímelo sin rodeos, ¿amas a Bruce? ¿Sí o no?
Clark no puede decir una palabra, lo intenta, pero nunca imaginó tener una conversación así con el menor de los herederos Wayne.
-Bien, ya que no me vas a responder, te voy a dejar algo muy en claro: sé que no le hiciste nada en esa supuesta discusión, pero no creas que voy a permitir que le hagas daño. Recuerda una cosa Superman… no eres invencible.
El comentario final, hizo que una pequeña sonrisa se escapara del rostro de Superman. –Bruce es un poco… inexperto en ciertos temas. Como ha dedicado toda su vida a detener criminales, no ha tenido una extensa vida social, no importa lo que digan los medios. Y te he visto coqueteando en televisión con esa reportera, así que no te perdonaré si juegas a doble punta con él.
-Tim… te juro que…
-No me jures nada, solo ten presente lo que te estoy diciendo. No le diré nada a Dick, Jason y Alfred, porque eso le toca a Bruce, pero te advierto que voy a estar vigilándote.
El más joven se pone de pie y se va serio, dejando a Clark en un extraño y divertido estado de shock.
BREAK
Ya era pasada la noche, cuando los miembros de la Liga que habían ayudado en el rescate de víctimas y heridos se empezaban a despedir. Después de hablar con Alfred, decidió ir a Bludhaven. Se sentía exhausto. No había dormido por 48 horas casi, y necesitaba descansar. Llegó casi a media noche a su apartamento. Al encender la luz, se sorprendió al ver a Wally sentado en el sofá.
-¿Qué haces aquí? –le responde con dureza.
-¿Tú que crees? Has estado distante… no, esa no es la palabra. Has sido cortante conmigo, ¿qué pasa? ¿Hice algo que te molestara?
-No, en lo absoluto.
-¿Entonces?
Dick saca su pantalón para dormir. Iba a empezar a desvestirse, pero se detuvo. -¿Qué sucede? ¿Ahora te avergüenza quitarte la ropa frente a mí?
Dick no le hace caso, se mete al baño y se viste. Cuando termina, se pone contra la puerta. "Esto es ridículo", pensó. Salió, esperando que él se hubiese ido, pero seguía en la habitación, ojeando una revista.
-¿Te puedes ir? Estoy cansado.
-No… hasta que hablemos.
-No tenemos nada de qué hablar.
-Escucha, viejo. Eres mi amigo, te conozco. No estás loco, ni eres bipolar. Algo sucedió para que tengas esa actitud, dímelo… soy yo, Wally, bro.
El pelinegro suspira y se deja caer en la cama. –Por favor, Dick. Lo que sea, tenme confianza.
-Es… sobre tu clon.
El pelirrojo se queda dudoso. -¿Mi clon?
-Sí… él… hizo cosas.
-¿Qué cosas? No te entiendo.
Dick se frotó el rostro con fuerza. –Nada, nada. Olvídalo.
Se puso de pie molesto, pero Wally lo detuvo.
-Espera Dick.
-Vete de una buena vez, Flash.
-No me iré, menos ahora que mencionas a ese hijo de perra. ¿Qué te hizo Dick?
Baja la mirada, con nerviosismo. No podía decirlo, no sin exponer sus propios sentimientos. Temía su reacción, su rechazo o peor, perder a su mejor amigo. –Me atacó.
-¿Te golpeó?
-Sí, pero… hizo más que eso. Él…
Wally sintió un escalofrío al presentir lo que venía.
-Wally, él me tocó. Me… me besó. E hizo cosas…
Flash lo tomó de los brazos con fuerza. Dick se puso nervioso al ver sus ojos llenos de ira. -¿Qué te hizo? ¿Él… se atrevió a…?
-¿Qué si me violó? No… él no llegó tan lejos… pero… sí hubo… cosas que no quiero recordar ahora.
Dick se suelta y va hacia la cama. –Wally, Balack nos dijo que los clones tenían los recuerdos y las emociones de sus originales. Entonces, tengo dudas…
-Escúchame bien, Richard. Nunca… jamás haría algo que te dañara. Lo sabes, ¿no?
-¡Yo sé que mi amigo Wally no lo haría, pero…!
-¡¿Entonces porque dudas?!
-¡Porque me confunde! Es decir… Wally, lo que ese clon sintió cuando me vio, lo que me dijo y lo que me hizo, eso… alguna vez, tu…
-Ahora… estas delirando –le dice el pelirrojo mientras se vuelve, pero Dick lo toma del brazo y no lo deja ir. –Me pedías franqueza y te la doy. Ahora te exijo lo mismo, Wally ¿Qué sientes por mí?
-¿Qué… qué siento? Eres mi amigo, Dick…
-¿Sólo eso?
-¿¡Qué más quieres que te diga?!
-Yo… no sé Wally, pero no puedo dejar de pensar en esa criatura, con tu rostro sobre mí…
-¡Pues no lo hagas! ¡Olvídalo!
-¿Cómo quieres que lo haga? Yo… ¿crees que me siento feliz y dichoso por eso? Sabes… no puedo ni verme a la cara, me siento sucio y rastrero.
-Pero, no fue tu culpa…
-¿¡Y cómo saberlo?! Tal vez… lo provoqué…
-¿Pero qué dices?
-Es que… no sé qué pensar, no que sentir, me siento perdido. Bruce y Jason están muriendo, no tengo idea de cómo apoyar a Tim y a Alfred, y ahora no puedo ver la cara de mi mejor amigo porque siento que soy un monstruo.
Wally va hacia él y lo vuelve a sujetar, -Ok… ok, ya basta con eso. Tu no tuviste la culpa de lo que pasó, fue ese maldito, no tú. Estas así porque… todo se ha juntado. Estás… nervioso, eso es todo.
Dick intenta soltarse, pero Wally no lo deja. -¡Déjame por favor!
-No lo haré. No te voy a dejar solo con esto. Y si tengo que abrir mi boca para que dejes de sentirte de esa forma, lo haré. Querías franqueza, te la voy a dar. Lo que esa… cosa sintió, no fue fortuito. Yo…
La respiración de Wally se intensificó. No sabía cómo contener su corazón, que latía cada vez más rápido. No sabía que más decirle. Los ojos de su amigo reflejaban confusión y dolor, y lo único que atinó a hacer, era seguir sus impulsos, sin pensar en las consecuencias. Lo besó, tan pasionalmente como pudo. Dick intentó zafarse, pero no pudo. Su cuerpo reaccionó distinto que con el clon. Separó sus labios, y respiró profundo. Quiso apartarse, pero Wally tomó su rostro con sus manos. Dick no se atrevía a mirarlo a los ojos, pero Wally insistió. Cuando ambas miradas se encontraron, Dick no pudo negar más lo que sentía. Se acercó a él y lo besó lentamente, mientras su amigo soltaba su rostro y bajaba sus manos hacia su cintura. Ambos se quedaron así, en la penumbra, sin imaginar que ojos enemigos los observaba no muy lejos de ahí.
