Querido:

Yuuri dejó a Chris en ese lugar. Necesitaba ordenar sus ideas. Corrió a su hogar y luego a su habitación. Sopresa fue encontrar a su madre esperándolo en su alcoba. La mujer tenía un semblante preocupado que de inmediato cambio a uno sonriente y relajado. En silencio hizo un ademán para que su hijo se sentara junto a ella en la cama. No lo pensó demasiado y obedeció la orden muda de su progenitora.

-¿Hay algo que deba saber?

-Mamá, yo... no esstuve de vacaciones todo este tiempo, a mí me secuestraron unos yakuzas y me ofrecieron como regalo a un lider de la mafia rusa –las lágrimas se agolpaban en sus ojos- no sé realmente cuánto me tuvieron en cautiverio, sólo sé que estuve alrededor de 4 meses en Rusia. Viktor Nikiforov es el nombre del que fue mi dueño, quien resultó ser mi alfa destinado.

-¿Te obligó a algo? ¿Te lastimó? ¿cómo te trataron todos esos mafiosos?

-Nadie me lastimó u obligó a algo. Mientras estuve en Japón, me mantuvieron en una celda. Ya en Rusia Viktor se encargó de consentirme y cuidarme –sonrió apesadumbrado- incluso se fracturó todos sus dedos de las manos como una forma de calmar su instinto cuando pasé mi celo...

-Vicchan parece una buena persona...

-Mamá ¿cómo puede ser alguien bueno si es el lider de una organización de mafiosos? ¿Realmente podrías creer que es alguien bueno? No sé que pensar pero, no es correcto sentir lo que siento por él. Me tuvo cautivo, así jamás me haya lastimado. Aún sigo pensando en porqué me liberó.

-No sé qué pensar sobre su trabajo, ni qué fue lo que lo llevó a dedicarse a ello pero, Vicchan es una buena persona –sonrió enternecida- Cuando desapareciste, nos estábamo volviendo locos. Esos Yakuzas que te capturaron, después de casi 3 semanas de búsqueda nos mandaron cartas de rescate. Querían que les cediéramos el Onsen a cambio de tu libertad. Estábamos desesperados, te queríamos con nosotros. Ese tiempo llegó al hotel un extrajero de cabello plateado y ojos azules, no estábamos de ánimos para recibir a nadie pero, él nos prometió que si lo hospedábamos nos daría informción sobre ti. Accedimos por la desesperación. Ese hombre se presentó como Viktor Nikiforov el lider de la más grande mafia Rusa y nos dijo que esos yakuzas sólo querían extorcionarnos ya que tú estabas en su poder –sintió como su madre se estremecía sólo por recordar- no le creímos inmediatamente, tuvo que eforzarse mucho para que le dieramos el beneficio de la duda. Después de confirmarnos qué realmente estabas en Rusia, nos pidió que tuviéramos paciencia, ya que primero tendría que encargarse de esos hombres. En cuestión de días, nos aseguró que no tendríamos que preocuparnos de nuevo pero, que no podías volver, no por el momento. Nos enteramos que eran destinados y él nos aseguró que moriría sin ti. Prometió cuidarte y mantenernos al tanto de ti. Cumplió lo dicho, nos mandaba fotos tuyas a veces te mirabas triste, supongo que es obvio al sentirte atrapado pero, otras tenías una sonrisa radiante. Cuando volviste, él nos avisó que te esperáramos en el aeropuerto y nos prometió que no volvería a aparecerse en nuestras vidas. Después de eso no volvimos a saber nada de él.

-Ustedes lo sabían...

-Necesitábamos que tú nos lo dijeras. Queríamos saber qué tan desesperado estabas por olvidar ese pasaje de tu vida.

-mamá porqué no llamaron a la policía...

-No planeo justificar que Viktor pasiva o agresivamente te haya retenido contra tu voluntad, no debíamos traicionar su apoyo. Él nos ayudó en el momento que más desesperados estábamos, nos dio una esperanza de volverte a ver, tal vez el mismo quería regresarte ya cuando tú lo aceptaras, por más ilógico que suene, creo que tenía la esperanza de que te enamoraras de él.

-¿Podrías dejarme sólo por favor?

-Claro, ya es tarde... -intentó besar la frente de su hijo más se negó- si me pides opinión: Viktor es sin lugar a dudas una buena persona. Su trabajo es totalmente inadecuado para él pero, no puedes juzgarlo sin saber cómo fue lleguó a ese mundo.

Su madre no dijo nada más. Yuuri volvió a llorar desconsolado aunque no entendía la razón de su llanto. ¿Estaba enojado con su familia por no llamar a la policía? Sí, mil veces sí. No sabía si realmente hubieran podido haber hecho algo los agentes policiacos en su caso pero al menos notificarlo. Lo dejaron a la merced de ese alfa que de una u otra manera los extorcionó también. Su madre creía que era una buena persona, eso debía incluir a su hermana y padre. Estaba confundido, mucho. ¿qué debía hacer? Dejar que Viktor se autodestruyera o volver con él para ver si de una buena vez ese vacío en su pecho se llenaba al tener al alfa a su lado.

No supo cuánto tiempo pasó, de un momento a otro ya era de día. Ya no pensaba, sólo dejaba que las ideas rondaran su cabeza sin rumbo. Escuchó como tocaron la puerta de su habitación, no era su madre o hermana, el aroma que se colaba por las pequeñas abertura era el de ese nuevo huesped, ese que casi lo viola hacía unas horas. No pretendía atender, ignoró el insesante golpeteo hasta que un ruido sordo le indicó que alguien había entrado por la fuerza a su alcoba. Miró a Chris sorprendido. El rubio parecía desesperado. Sin miramientos se acercó hasta a él.

-Será mejor que regresemos ya... -ordenó- Vitya está cada vez peor, si sigue así morirá.

-No me interesa lo que le pase a ese mafioso.

-¿No? ¿Tienes idea de todo lo que pudo haber hecho contigo?

-Es su problema si no supo sacarme... -el blondo lo golpeó.

-No dejaré que mi mejor amigo muera por un omega tan insignificante como tú. No entiendo como Yuri y Otabek pueden apreciarte, mucho menos Viktor. -Yuuri tocaba el lugar que había golpeado su interlocutor- no estamos en el negocio por gusto, mucho menos Viktor pero no intentas comprender nada, sólo juzgas porque es más fácil que aceptar que ese hombre que te protegió a tí y a tu familia...

-¡BASTA! ¿cuál es el afán de...? ¿por qué...? ¿sabes lo injusto que esto es? Enamórate de tu captor y dime si essencillo aceptar qué no estás enfermo.

-Es tan enfermo como enamorarte de tu víctima y frácturarte todos los dedos de tus manos para no hacerle daño –aseveró- la única diferencia es que tú no entiendes, que quien te secuestró no fue Vitya sino esos mafiosos japoneses de poca monta. Mi mejor amigo te acogió, cuando se dio cuenta que no corrías peligro y se convenció de que jamás te enamorarías de él decidió dejarte ir.

-¿por qué insisten en hacerme quedar como el malo de la historia?

-Porque Viktor será el lider de la mafia pero, él jamás daña sin motivo, tiene que tener una buena justificación además de una buena suma de dinero. Tanto que ese efectivo que guardas en tu cajón junto a la carta de despedida, no alcanza ni para maltratar la uña de una víctima –Yuuri lo miró sorprendido, por lo visto lo había investigado- por cierto Yuri me pidió que te mostrara esto, espera que al verlo decidas volver...

Atrapó el celular del rubio. Con desconfianza lo revisó. Sólo vio una imagen de Viktor sedado y conectado a sondas y sueros. Sus manos estaban amarradas, lo que podía vislumbrar del rostro del alfa, no era ni la sombra de lo que alguna vez fue. Algo terminó de romperse dentro de él. Sí estaba loco por siquiera pensar en lo que haría. Tomó su chaqueta roja, sus papeles y el dinero. Dejó a Chris en su habitación. Ni siquiera respondió a sus padres cuando le preguntaron qué era lo que le sucedía. Sólo se dirigió al aeropuerto, necesitaba llegar lo más rápido posible a Rusia.

-Sra. Hiroko –le habló cuando estuvo en la recepción del lugar- sé que es mucho abusar pero podría cambiarme de habitación, mi pareja pasará unos días en el onsen y queremos disfrutar un poco antes de volver a Rusia. Por cierto volvió a Rusia, ahora esperemos que no haga ningna tontería.

-Suele ser bastante nervioso, paranoico y desconfiado pero mi Yuuri, pronto verá que Vitya es bueno.

-Usted conoce a su hijo. Aunque yo diría que es terco –sonrió- realmente disculpe que hayamos tenido que involucrarlos en nuestro mundo...

-Creo en el destino, esos dos de una u otra manera iban a encontrarse y de igual forma hubiéramos terminado igual. No pretendo cuestionar el porqué pero, creo que deberían cambiar de profesión.

-Ojalá fuera tan fácil –suspiró- saldré un rato, cuando regrese llegaré con mi novio.

Yuuri después de muchas horas de espera en el aeropuerto, iba de nuevo al lugar donde estuvo cautivo. Necesitaba verlo, así fuera golpearlo y regañarlo. Era un alfa por el amor de Dios, Viktor Nikiforov podía intuir que era uno de los más cotizados de su país. Era inadmisible el estado en el que se encontrara ¿quería morir por un omega que lo despreciaba? Él mismo se encargaría de eso en ese momento estaba muy enojado. Realmente era un inútil ese hombre que se decía la persona más poderosa de Rusia.

...

¿Comentarios?

Disculpen si no respondo algunos de los reviews pero, los leo todos casi en cuanto los escriben Perdón estuve varios días sin Internet. Acabo de terminarlo

¡si ven horrores me avisan!