Capitulo 10: Un presentimiento

Este sentimiento, es difícil de explicar, ya no es felicidad, como días atrás, siento que algo esta por venir, miro el reloj de mesa junto a mi cama –Son las 7…

Me levanto despacio, y froto mis ojos, el cabello de mi flequillo esta pegado en mi frente gracias al sudor, la pesadilla de ayer me ha despertado de un salto, aparto el cabello con mis manos, y lo sostengo con una banda blanca de ejercicios…

Al bajar las escaleras, lo intento hacer con todo el sigilo que puedo, después de lavarme la cara, la banda que uso para deportes me ha tentado a salir un momento a trotar, tomo mis zapatos y salgo en silencio, es domingo, así que no deseo molestar a nadie, solo necesito desplegar mi mente.

Fuera el aire es frio, entra por mis pulmones, lo siento pasar como algo solido y seco por mi garganta, por la calidez de mi pecho, no me gusta el frio, pero seguro se me quitara, la tierra por la que camino es dura, me abrazo a mi misma, y de mi boca sale un suspiro helado.

Fuera todo es tan diferente, el parque que queda cerca de mi casa es muy grande, casi todos los arboles ya están desnudos, puedo ver a varias personas pasar, algunas con perros, un perro blanco enorme se acerca a mi y olfatea mis zapatos, para luego dar un ladrido amistoso, me quedo pasmada, me gustan los animales pero este perro es gigante…

-Hola Hina! Que hay?- Levanto la vista, y me encuentro con mi amigo Kiba

-Hola Kiba- Sonrío amistosamente- Solo pase a caminar un poco…

-Caminar?... Eso esta raro en ti Hinata, dime… que te pasa?

-N-Nada… solo…- Miro hacia otro lado, no quiero pasar a mas detalles

-Vamos Hinata!, ahora ya casi ni hablamos, y fuimos muy buenos amigos en la escuela, ahora solo andas con Uchiha…

-Sasuke es una gran persona, siempre hemos sido amigos…- Interrumpo

-Lo se Hina, pero eso no es razón para dejar a tus amigos- Sonrió

-Disculpa si te he dejado a un lado Kiba, pero aun te considero mi amigo, siempre lo hare

-Ah… Pues, dime entonces que te pasa?

-Eh… esto… esta bien…-Cedo- En realidad… No me pasa nada, es solo un presentimiento extraño… siento que algo viene… y que no me va a agradar mucho…- Lo miro, el me mira intentando descifrar mi preocupación- Ah.. pero no es nada, es solo un presentimiento, debe ser que tantos preparativos para mi ingreso a la empresa de mi padre me están dando dolores jeje- El sonríe, y pone su mano en mi hombro

-No te preocupes, si te preocupas, puedes atraer cosas malas, así que sonríe, a todo, así sea a lo malo- Yo miro al perro, luego sonrío

-Muchas gracias, ahora me siento mejor…

-Ja! Para que están los amigos? Si no ayudáramos de vez en cuando seriamos unos inútiles- Luego empezó a reír, con aquella sonrisa blanca que me recordaba mi niñez, lo que me devolvió un poco la esperanza, le di las gracias una vez más, y me despedí, para luego ir a mi casa, con el paso lleno de repentina esperanza, contrastaba con el frio de mi piel, juraría que en ese momento sentiría como el frío atravesaba mi piel como agujas, el dolor oprimía mis codos, y luego estaba en mi pecho, horrible, espantosamente horrible, podía sentir como una mano fría estrujaba mi corazón, y como este se amoreteaba, empecé a emitir quejidos de dolor, mientras me arrodillaba en la tierra dura, congelada, luego… un ladrido… y mi nombre…

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Mis oídos están a punto de reventar, mi hermano me ha tenido con los nervios de punta con esa música tan alta toda la noche, no he podido pensar maldita sea, necesito dormir un poco, se escuchan risas, luego como se van los últimos, mas bien como los arrastran fuera, camino por la sala con dolor de cabeza, mientras veo a mi hermano tirado en el sofá bien dormidote, claro, el si puede dormir después de todo… A través de la ventana de la sala de estar se ven caer ligeros copos de nieve, lo que me lleva mentalmente a un viaje al pasado.

Flash Back

Sasuke y Hinata eran pequeños una vez mas, ya había pasado el tiempo desde la muerte de la madre y los padres de ambos, los dos estaban en la casa de Sasuke, siendo testigos del desastre de la fiesta del día anterior, y es que Itachi no había dejado de destruir la casa casi todos los fines de semana desde el accidente de avión, Hinata se había ofrecido muy contenta a ayudar, desde el principio, Hiashi la dejaba junto a Sasuke, el tenia mucho cariño hacia los antiguos padres de Sasuke, así que no dudaba en dejarles en casa de el si eso era lo que Hinata deseara, mientras estén bajo la supervisión de una niñera, quien en la mayoría de las ocasiones terminaba huyendo de los infiernos personales en los que les hacia quedar Itachi, y así era el día siguiente, cuando la niñera no había aparecido, pero Hinata animo a Sasuke a continuar con la limpieza, después de un arduo trabajo todo estaba completo, ambos estaban exhaustos, pero felices, de que al menos sea una semana de orden, Hinata tomo asiento en el marco de la ventana de la sala de estar, mientras Sasuke la miraba, la misteriosa blancura de su piel se mezclaba con el color de los copos de nieve que acababan a caer, la observo incrédulo, se acerco asustado, estaba muy pálida, y sus dedos, labios, ojos, estaban morados, sospecho que se estaba congelando, y le llevo un cobertor, y la abrigo lo mas que pudo, después de todo, ella no era solo una niña, era ella demasiado especial ahora.

Fin flash back

Esto es justo como aquella vez, un repentino temor que me revuelve el estomago, y sin pensar ya me encuentro cogiendo un abrigo, para ir donde ella, extrañamente me invade una ansiedad progresiva, que me hace correr a la puerta, súbitamente el sonido del vibrador del celular en la mesa me sobresalta, maldigo y avanzo fastidiado hasta el bendito aparato, para toparme con una llamada, de la igualmente fastidiosa mocosa

-Hanabi estoy muy ocupado ahora, ya voy hacia allá- me sorprende su voz agitada, siendo siempre serena

-Sasuke! Hinata…- Dice asustada, tomando aire, yo no digo nada esperando a que lo diga todo- se desmayo- Se me corta la respiración

-Como?, llévenla al hospital de inmediato!- Un sonido del otro lado de la línea hace que trague saliva

-Sasuke, la llamada se cortara pronto, estamos camino al hospital, papa no esta, Neji conduce, vamos camino a la clínica Nara…- El tono del teléfono suena a la llamada cortada, no necesitaba mas información, eso fue suficiente para salir disparado de la casa.

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Todo se ha vuelto oscuro, tengo los ojos cerrados? Ábranse ojos, quiero que se abran… Mis parpados pesan demasiado… imposible, no puede ser posible que pesen, ahora que lo pienso no siento mis parpados… aquí no hay nada, todo esta oscuro.

Donde están mis brazos? no están soldados a mi cuerpo ya?, y mis piernas?... Tengo miedo, donde estoy? El dolor vuelve a aparecer, siento mis piernas y brazos nuevamente, pero con dolor, esta vez son agujas pasando por mis extremidades, pasan ensartándose en las paredes de mis venas, el dolor es insoportable, las agujas no dejan de multiplicarse, y llegan hasta mi corazón, que se oprime nuevamente, siento mi cuerpo nuevamente, pero no puedo moverlo, quiero poner mi mano en mi cuello, el aire que entra por mi garganta infla mis pulmones involuntariamente, y oprime mas fuerte mi corazón, quiero dejar de respirar...

-St… jando… prar…- Mis oídos reaccionan, y escucho frases incoherentes, pero cada vez toman mas sentido –Oxigeno!- Escucho el grito de alguien, y las ruedas de algo que van rápidas, me ponen algo en la boca, y ello empieza a bombear aire nuevamente, mi corazón se contrae de dolor, mientras siento mi frente arrugarse, aun así mis parpados están muy pesados, luego todo otra vez se pone negro.

Ahora me siento muy sola, en este lugar oscuro, estoy segura de que es solo mi inconsciente, sus pensamientos no son palabras, sino sentimientos, tristeza, soledad, miedo a que nada sucede, y quedarme en este estado por mas tiempo, mi memoria evoca momentos, como un video casero, que se repite, nuevamente, los juegos con papa, y esa hermosa mujer blanca, quizá mas que yo, mi hermana, cuando era una pequeña, mi padre abrazándola, recuerdo que estaba confusa, porque lloraba papa? Recuerdo que estaba maravillada de la idea de que ahora mi mama seria un angelito, pero por una razón las cosas dejaron de ser como cuando ella estaba, la luna… aquel día en que conocí a Sasuke, los juegos, su sonrisa, la casa, la playa, las fiestas, las risas, las peleas, los abrazos, el campo… Muchas imágenes fueron reveladas de mi memoria, por mi subconsciente, luego de ver cada una sentí felicidad, a partir del momento en que conocí a Sasuke, mi vida tuvo sentido.

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Después de llegar, y casi chocar el auto de mi hermano en el estacionamiento de la clínica, todo fue lento hasta llegar a la sala de espera, un lugar con paredes blancas, y sillas alineadas, miraba para todos lados, buscando a la mocosa, o a Neji, hasta que los vi, sentados, Ella tenia los ojos abiertos con apariencia de esperar atenta a cualquier cosa, y las mejillas surcadas por lagrimas secas, estaba recostada en el pecho de Neji, quien la abrazaba, con cara de preocupación también, yo me acerque a ellos con la respiración contenida.

-Que ha pasado?- Pregunto, tratando de no expulsar todo el aire. Hanabi hundió la cabeza en el pecho de su primo con las manos temblorosas, y este la abrazo tranquilizadoramente

-Nos dijeron que ha sido un paro cardiaco, parece que afecto su sistema nervioso, y aun no recupera la consciencia- Dijo, esforzándose, por no perder la compostura en la última palabra, yo sentía como el aire ya no circulaba por mi cuerpo, estoy seguro de que había tomado el mismo color pálido de ambos, mientras tomaba asiento en la hilera de sillas frente a ellos, puse las manos en mi cabeza, con los codos en las rodillas, mientras sentía como mi respiración volvía, junto con desesperación, que se quedaba en mi garganta, cada segundo pasaba lentamente.

-Ya veo… No podemos entrar ahora?

-No, los médicos la tienen en observación por ahora.

No hubo mas conversación, ni sonido, mas que la respiración de Hanabi, que de vez en cuando se aceleraba, parecía que íbamos a estar una eternidad, en esa sala, hasta que por fin una enfermera apareció.

-Buenas noches- Ya anocheció? – Necesito hablar con el representante de la paciente

-El se encuentra en el exterior en este momento- Interrumpe Neji- Yo soy su representante por ahora

-Es usted mayor de edad?- Pregunta la enfermera, la conversación entre ambos continua, mientras observo el reloj de mi celular, ya marcaba las 7:30, Hanabi seguía aferrada a Neji, mientras yo observaba impaciente como la enfermera se llevaba a Neji

-Papa esta aun en el viaje de avión…- Dice Hanabi con voz desilusionada –No estoy segura si nos dejaran ver como esta mi hermana…

-Neji le representara, no te preocupes- Luego de decir esto, llego un medico, acompañando a Neji, el medico nos dirigió hacia un pasillo, y luego hacia una puerta plateada, dentro todo era silencioso, a mas de los ruidos de las maquinas que estaban conectados a su cuerpo, ahí estaba ella, recostada en la cama de un hospital, se la veía tan tranquila, si no fuera por el color oscuro de sus labios, seria como ver un ángel dormido.

-Porque esta ella conectada a esas maquinas, que pasa con ella?- Pregunto Hanabi rompiendo el silencio fugaz con su voz ansiosa, el doctor no tardo en contestar, apenas haciendo un gesto molesto por la informalidad de la pregunta.

-La paciente ha sufrido un trauma severo por el paro cardiaco, necesitara estar en observación por unos días

-Cuantos?- Respondió Hanabi, esta vez el doctor no hizo gesto alguno, la miraba fijamente a los ojos, con un poco mas de comprensión, me di la vuelta, para verla a Hinata, detrás había un ambiente de demasiada ansiedad, lo que me ponía nervioso, pero verla ahí respirando aun hacia que me tranquilizara. Solo un poco.

-Pronto se le vera mas saludable, pero son muy pocas las probabilidades de que salga de ese estado