10. Beso.

Semanas después de su aventura en el Laberinto, Sarah Williams no podía evitar dejar de pensar en un recuerdo, una y otra vez. Despierta o dormida su mente y corazón la atormentaban con el constante recuerdo de una particular escena de su aventura.

Aquel momento cuando encontraron al mendigo luego de las falsas alarmas, ese momento en que el Rey Goblin se hizo presente en toda su gloria y luego de su discusión con Hoggle sobre su lealtad, el finalmente se acercó a ella hasta casi invadir su espacio personal.

—¿Y tú Sarah? ¿Estás disfrutando de mi laberinto? —preguntó.

En aquel tiempo de caos solo atino a responder con altanería "es un pedazo de pastel". Pero no fue hasta que sus sueños la abrumaron con ese recuerdo que nunca pensó que él podría haber estado a punto de darle su primer beso.

Renunciar a sus sueños, renunciar a él y a la posibilidad de más aventuras en aquel mágico reino fue lo más difícil que jamás había hecho.

—Nunca me hubiera podido negar si él me hubiera dado un beso.

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