Capítulo 9: Haru.
"…todo había sucedido muy rápido; aquellas personas que me secuestraron fueron las encargadas de incendiar mi departamento y posteriormente el edificio..."
—Esos hijos de puta…—murmuró Takeru con odio. —…¿por qué tu?
La chica sonrió débilmente, y suspiró mientras se acomodaba un mechón de cabello.
—Eso es algo que te explicaré más adelante, no tengas tanta prisa… vayamos en orden…
—No entiendo, Hikari. ¿Cómo demonios puedes estar tan tranquila mientras me cuentas todo esto, en esta situación…?—el rubio le miró completamente confundido.
—¿Qué quieres que haga entonces, Takeru? ¿Quieres que me ponga a llorar, a gritar…?
El chico sacudió la cabeza, negando. Sentía una extraña sensación, no sabía si era de ira, odio, tristeza, impotencia… quizá era una mezcla de todos esos sentimientos. Sólo había escuchado la introducción del relato, tenía que controlarse.
—¿Podemos continuar? —La voz de la castaña le sacó de sus pensamientos.
—Hikari, había un cuerpo… la única víctima del incendio…
—…hablaste con Haru ¿no es así?
—Él es tú hijo ¿no? —Bajó la mirada, consternado. —… no entiendo cómo tu…
—Su madre, es a quien todos le han estado llevando flores al cementerio; a quien tu ibas a visitar casi a diario…—soltó ella, interrumpiendo sus palabras.
Takeru abrió los ojos de sobremanera y comenzó a toser, incrédulo. Le miró con incredulidad, ella había desviado la vista.
—P-p-pero…Tai, él… él había reconocido tu cuerpo… ¿cómo puede ser posible eso?
—Hanako era parecida a mí en cuanto a cuerpo se refiere, mis horquillas, pendientes, mi ropa… simplemente se lo pusieron a ella y la dejaron morir en el edificio… ¿qué mejor manera que un incendio para deshacerse de toda esa evidencia…?
—…
—Ésa es la razón por la que nos descubriste a mi y a Haru en el cementerio…
"… Haru tenía dos años apenas e iba a ser enviado a Corea del Sur, le iban a abandonar simplemente en un orfanato, cómo si fuera un perro… y yo tenía el deber de hacerlo…
Primero tenía que tomar el primer vuelo hacía Corea y después conducir hasta Daejeon. Una vez ahí, tenía que dejarle a las puertas del orfanato público y largarme, dejándole a expensas de gente completamente extraña para él y en un país desconocido.
¡Carajo, Takeru! El niño se mantenía tranquilo en su sillita en el asiento trasero, jugando con un oso de peluche simplemente, jamás me preguntó a dónde íbamos, quién era yo… nada…
No fue hasta que paramos en un pequeño comedor para almorzar hasta que supe que podía hablar: me pidió un jugo de manzana…
—Oneechan…
—¿Uh? —La chica miró al niño que llevaba cargando completamente anonadada, él señalaba una de las neveras del lugar. —¿qué sucede…?—articuló, confundida.
—Ringo*…
—¿Manzana? ¿Quieres un jugo de manzana? —él asintió, sin dejar de ver la nevera.
—¡Disculpe, anote también un jugo de manzana!
—Claro. —la chica que los atendía asintió.
La chica se sentó con el niño en sus piernas esperando su orden, el niño se limitaba a mirar a las personas que entraban y salían del lugar.
—…y dime, pequeño… ¿cómo te llamas? —le llamó ella, él alzó la cabeza para mirarla.
—…mi mami me decía Haru…
—¿Haru…?—sonrió.
—…pero ahora ella está muerta…
Sintió un horrible frío recorrerle el cuerpo al escuchar a ese niño de apenas dos años decir aquello.
—¿Puedes creerlo…? La hija de puta que lo había cuidado hasta ese entonces le había dicho que su madre estaba muerta. Haru obviamente no entendía por completo el significado de ello, pero escuchar que un niño te dice eso… es lo más triste y espantoso que te puedas imaginar…
Ambos terminaron de comer. Ahora estaban de nueva cuenta en camino a Daejeon, Haru ahora dormía plácidamente sin ser consciente de lo que sucedería con él.
Faltaban unos 20 kilómetros para llegar al lugar cuando el niño despertó; lanzó un pequeño bostezo y miró a la chica, ella le miraba igualmente pero por el retrovisor.
—Por fin has despertado. —sonrió, él asintió enérgico.
—Cuando lleguemos a casa… ¿podré mirar dibujos?
No supo que decir, fue algo completamente repentino, sólo atinó a asentir con un leve sonido. Ninguno dijo nada más por el resto del camino…
—Después de media hora de viaje, por fin llegamos a la increíble ciudad de Daejeon. Conduje siguiendo el croquis que se dibujaba en el GPS del auto y por fin llegamos a ese enorme lugar: El orfanato público de Daejeon. Di un par de vueltas y aparqué en un sitio a dos calles del lugar, me encontraba muy nerviosa…
Haru volvía a estar dormido, ella volteaba cada cinco minutos para mirarle; sacó su teléfono celular y verificó la hora un par de veces, las seis de la tarde. Suspiró por enésima vez.
—Haru… Haru…—le llamó un par de veces y le acarició el cabello para despertarle.
—Mmnh…
—Ven, cariño. —Desabrochó el seguro de la sillita y lo tomó en brazos.
—¿…hemos llegado?
—Si. —se limitó a contestar mientras cerraba la puerta y comenzaba a caminar.
—Tengo hambre…
—Comerás más tarde.
—¿Y tu no comerás…?
—Lo haré.
El niño se abrazó más a ella, recostando su cabecita en su hombro. Tenía que ser muy cuidadosa, si la atrapaban abandonando al niño sería su fin.
—Recuerdo el momento en que bajé al niño de mis brazos y lo senté en las escaleras de entrada, con el enorme portón detrás. Simplemente le dije que no se moviera de allí y me esperara, que me había olvidado de algo en el auto, él me miró y no dijo nada. Me giré y comencé a caminar, dejándole atrás. Él sabía que le mentía; le escuché sollozar y yo apresuré el paso…
Hasta el momento, ella mantenía la mirada baja; no había alzado la mirada más que dos veces en los ya casi cincuenta minutos de su relato. Takeru escuchaba todo atentamente, tratando de comprender. Ella suspiró y continuó.
—…subí al automóvil y me quedé ahí sentada, no tardé en comenzar a llorar y maldecirme una y otra vez, me sentía basura, acababa de abandonar a un niño de dos años a su suerte ¿se le puede llamar ser humano a alguien que hace semejante atrocidad? —sonrió irónica. — Encendí el vehículo, pero no me atrevía a pisar el acelerador; terminé recostándome en el asiento y me quedé ahí unos cinco minutos, analizando toda la situación.
Entonces, más decidida que nunca, pisé el acelerador y volví al lugar en el que había dejado a Haru. Pude visualizarle aún en las escaleras. Bajé del auto y me acerqué, se encontraba llorando. "Haru…" le llamé y él alzó rápido la mirada, se quedó mirándome por unos segundos… "No me gusta aquí, vamos" le dije y él corrió a abrazarme…
Irrumpió en el lugar con el niño cubierto con una manta en brazos, a paso apresurado. Todos los ojos y comentarios se centraron en ella. Estaba a punto de entrar a aquella habitación cuando un par de guardias se pusieron en su camino.
—Déjenme pasar. —Dijo firmemente, ellos parecieron no escucharle. —¡Que me dejen pasar, maldita sea! —gritó, ya por completo alterada. La puerta se abrió y de ella salió un chico de cabello negro y mirada seductora, observó la escena con un gesto calmado.
—¿Por qué hay tanto ruido?
—Señor, esta chica ha llegado queriendo interrumpir la junta que se llevaba a cabo…
El chico le miró con una ceja alzada. Ella le lanzaba un gesto desafiante.
—La junta ha terminado, retírense todos. —Dijo fríamente y el grupo de cinco personas que se encontraba dentro de la sala comenzó a salir después de hacer una breve reverencia. —Pasa, Inazuma.
La nombrada asintió y entró a la elegante sala de juntas. El chico le indicó que tomara asiento y él se sentó sobre la mesa.
—¿Qué sucede contigo?¿Por qué la prisa por verme?
Ella le quitó la manta al niño y miró fijamente al hombre. Él sonrió simplemente.
—Así que no has podido cumplir con la orden, muy mal Inazuma…
—¡No pude! ¡Es un niño, por Dios!
—Shht…—le calló, ella se mordió los labios. —sinceramente, sabía que algo así podía suceder; por eso dudé mucho en enviarte.
Él suspiró y miró al niño.
—¿Qué piensas hacer entonces, eh?
—No lo sé…—bajó la mirada. —debe tener algún familiar…
—¿Familiar? —él rió. —Lamentablemente, Inazuma, la única familia que tenía está muerta y tú, estás en problemas. —Ella bajó la mirada.
Haru se mantenía abrazado a ella, no había emitido sonido alguno en todo ese tiempo. Ella le abrazó más.
—Mi padre no estará nada contento, creo que lo sabes. Te daré una oportunidad.
—¿Eh?
—Dejaré que el niño pueda quedarse: tú serás la que se encargará de él, pero no podrá quedarse contigo… eso creo que lo entiendes. —Ella asintió, con la mirada baja. —Lo matricularé en uno de los mejores internados ¿estás de acuerdo? —Ella volvió a asentir. —Así podrás ir a visitarle cuando quieras y sacarlo de paseo y todo lo que quieras…
Ella se puso de pie y le abrazó, él correspondió con una sonrisa.
—Muchísimas gracias, senpai…
—Hihou… tu sabes que significas mucho para mi. —Ella se puso algo nerviosa pero lo logró disimular.
—Gracias…
—Bueno, mañana ven a las siete en punto para arreglar todo. ¿De acuerdo?
—Si…—sonrió y abrazó más a Haru.
—Me metes en muchos problemas, linda…
—Lo siento…
—Ya vete, mi padre llegará en cualquier momento.
Asintió una vez más y se retiró rápidamente.
—No sé si Haru recordará todo ello, pero desde ese día ambos nos volvimos muy cercanos. Odio tener que despedirme de él después de pasar un día juntos, siempre me pide que le deje irse conmigo…
"Yo soy lo más cercano que tiene a una madre, y él es lo más cercano a una vida feliz para mi…
Continuará…
¡HOLAAAAA! Bueno, pues aquí les dejé el capítulo. Espero que haya sido de su agrado. Sinceramente… de todos los capítulos que he escrito… este es el que menos me convence, no sé, se me ha hecho muy difícil escribirlo por que siento que le falta como que más sentimiento al diálogo y la narración… no sé :SSSSSSS
Muchas gracias por haber leído, de nueva cuenta. Eso me hace muy feliz ^o^
Espero su comentarios o dudas o sugerencias *o*
¡Un beso enorme a tods! ^o^
¡Respuestas a reviews! :D
ZeroStyle2x: ¿? :|
Vaanity:Jajajaja me emocionas con tu review *o* jaja sii! La actitud de Miyako me encanta *o* jaja Bueno, muchas gracias por tu review y sobretodo por leer. Espero que te haya gustado el capi ¡Un beso!
Vale Yagami Cullen: ¡Valeriaaa! *o* jaja te creaste una cuenta! Me alegro mucho ^-^ jajaja me alegra que estés perfecta! :) la enfermedad es lo peor que le puede pasar a una DDD: me alegra que te haya gustado el capi anterior, espero que este no sea la excepción! *o* Y si logré entrar jaja ahora me toca aplicarme más *o* muchas gracias por dejarme tu review y sobretodo por leer ^-^. ¡Un beso!
flecha-de-esperanza-celestial: ¡Hola! ^-^ jajaja muchas gracias por dejarme tu comentario y por leer! Jaja que bueno que te haya intrigado ;D de eso se trata el fic, espero que este capi haya sido de tu agrado ^-^ JAJA sii! El "popote" XD creo que le sienta mejor ese nombre a "pajilla" y demás XDDD jaja ¡Un beso!
Yuri: Muchas gracias por comentar y leer el fic. Me alegra mucho que te haya gustado! Y no te preocupes, este fic no lo quiero dejar colgado, me alegra que haya tenido buena respuesta y realmente me ha gustado escribirlo :) Muchas gracias de nuevo por tu comentario ^-^ ¡Un beso!
