Hemos iniciado al fin la tercera parte de Leyendo el Pasado. El tercer libro, ¡Woooo! Shadow Kiss! Primero que nada, tengo algo importante que decir: mi pdf, es una basura. Significa que en algunos capítulos la traducción está muy acumulada por lo tanto se hace complicado entender que dice quien y hace quien, es extraño, por lo que es posible que me demore más en actualizar porque estaré intentado descifrar un montón de cosas para poder escribirlo bien. Espero que la suerte me acompañe.
Resumen: El verano se ha acercado, por lo tanto ya no hay mucho trabajo y el grupo se puede ir de vacaciones; sin embargo los libros siguen aún pendientes y listos para ser leídos. En esta ocasión el sol, la arena y el mar resultaran ser más que una distracción, ¿serán capaces de terminar los libros sin distraerse con el mar?
Aviso:
.: Vampire Academy :. - POV General
.: (nombre) :. - POV Personaje
~ Debo decir que la saga Vampire Academy fue un libro escrito por Richelle Mead
~ Leyendo el Pasado ~
Capítulo 8
.: Lissa :.
Me quede sentada en el suelo en forma de meditación con Rose frente a mí. Tenía mis ojos cerrados y me concentraba en explorar la mente y los sentimientos de Rose, pero aún sentía un bloqueo grande que me lo impedía. Era como si una pared transparente se burlaba de mí. Me mostraba las emociones, pero no me decía lo que significaban. Los colores de las emociones resplandecían, pero no podía tocarlos.
Entonces escuche un crujido.
– Rose, ¿estás comiendo mientras intento concentrar el vínculo en dos direcciones? – Pregunte sin abrir los ojos. Ella no dijo nada, escuche los crujidos más lento y luego abrí un ojo. Ella mantenía la boca cerrada y estaba encogida, tenía pequeñas migajas cubriendo sus labios – ¡Rose!
– Perdón – Dijo con una papita en las manos – Pero tengo hambre. No he comido nada solido desde hace una semana, Liss. Apenas estoy comenzando a recuperar mi apetito normal
Dimitri estaba sentado en el sofá mirándonos intrigado, una sonrisa estaba en sus labios. Christian, a su lado estaba mirando una tira cómica completamente ajeno a lo que sucedía con nosotras. Rose dejo de comer mientras se ponía en pie.
– No has sentido nada, así que dejemos por hoy. Estoy cansada y ya hemos hecho mucho – Dijo Rose.
– Apenas llevas dos minutos – Dijo Christian, quien tal vez no era tan ajeno a nosotras.
– Y han sido los dos minutos más largos de toda mi vida – Dijo Rose sentándose junto a Dimitri – ¿Dónde están los demás?
– Disfrutando su tiempo libre antes del siguiente libro, concéntrate en lo que es importante – Dije.
– Uhg – Ella volvió a sentarse en el suelo conmigo, cruzada de pies y cerro los ojos.
– Veamos, siento que estás molesta conmigo, que novedad, quieres desesperadamente saber mis sentimientos y mis emociones y… ¡OYE TAMBIÉN TIENES HAMBRE! – Abrí los ojos y me pegó con un cojín. Me reí mientras Rose me golpeaba – Eres una traidora
– No he hecho nada. Tú eres la que está comiendo – Me puse en pie y le quite el tazón de papas – Y por si no lo has notado, Rose, esto no es alimento… es chatarra
– Bueno, todo lo que he comido hoy es una ensalada y la semana pasada sopa – Dijo ella con una mueca – Quiero comer algo solido y chatarrón
– Todos fueron al supermercado a comprar, Rose – Dijo Christian sin mirarnos – Relájate
– ¡Me aburro! – Se quejó ella – ¡SONYA APRESÚRATE QUE LISSA ME VOLVERÁ LOCA!
– Rose, está en la cocina, no arriba – Dijo Dimitri suspirando – No grites
Rose suspiró. Sonya salió de la cocina con una sonrisa divertida y luego se sentó al lado de los chicos. Una vez que estaba con nosotros volví a intentar entrar en la mente de Rose. Me concentre en sus sentimientos, solo en los de ella. Sabía, con mirarla, que tenía hambre y estaba molesta, no era un sentimiento fuerte, pero si bastaba. Recordé la lectura del primer libro, la forma en como Rose entro por primera vez a mi mente a voluntad propia e intente repetir esos pasos.
Baje los latidos de mi corazón concentrándome en la emoción de Rose, aunque no la sentía a través del vínculo yo sabía que ella la sentía porque era bastante obvio. Despeje mi mente de mis propias emociones y finalmente mi respiración más lenta. Entonces lo vi de nuevo, la misma pared transparente que me dejaba ver las nubes de humo llena de colores por todos lados, colores que demostraban todas las emociones de Rose en general: amor, rabia, malestar, inocencia, etc. Busque la molesta, era la que más brillaba ya que ella estaba molesta por no poder comer nada y cuando intente hacer desaparecer esa pared mental y entrar en sus emociones algo sucedió.
Era como una mano negra formada por humo, el mismo humo que creaba las nubes de sus emociones, salió desde la pared creando una especie de rayos desde los vértice de la pared hasta el centro y de ahí el brazo. Se me acerco con la palma alzada como si quisiera hacerme algo, se cerró en un puño y se abrió de golpe creando una especie de onda que me empujó.
Lancé un grito cayendo de espaldas y escuche a todos preocupados. Abrí mis ojos lentamente sintiendo un terrible dolor en mi cabeza, lo primero que visualice fue a Rose acercarse preocupada, se veía borrosa, pero luego se volvió más visible.
– Liss, santo Dios, ¿qué sucedió? – Me ayudo a sentarme nuevamente. Christian había dejado la tira cómica y puso una mano en mi codo y la otra en mi muñeca mientas yo me pasaba una mano por la frente.
– No lo sé. Fue como si… era como si algo impidiera que llegara a tus emociones – La mire confundida. Rose parecía sorprendida – Había una pared y luego una mano que me empujo
– Un bloqueo – Sonya me miro seria – Existe una razón por la cual el vínculo es unidireccional. No he escuchado antes que alguna pareja haya logrado cambiarlo, es decir hacerlo en dos direcciones, pero si he sabido de quienes lo han intentado encuentran un bloqueo en el shadow-kissed, no pueden desbloquearlo
– ¿Por qué? – Fruncí el ceño mirándola.
– Como dije, existe una razón de por qué es el vínculo unidireccional. Se supone que el shadow-kissed lo usa para proteger al moroi con el que está conectado, por lo tanto solo el puede sentir las emociones del otro –
– No hables de mí como si fuera un hombre – Rose sacudió la cabeza y yo la golpe. Me frunció el ceño sobándose el brazo.
– Tal vez me equivoque de emoción – Dije – Pensé en ti enojada por no poder comer nada
– Pero eso no es lo que siento – Dijo ella con una sonrisa extrañada.
– ¿No? – Pregunte sorprendida – Pero dijiste…
– Estoy aburrida – Dijo, miro a Sonya – Sería como la emoción más fuerte en este caso
Gruñí dejando caer mi cabeza.
– Ya veo – Dije – No se me da leerte las emociones
La vi sonreír compadeciéndose un poco, pero luego con fe – Anda, no te preocupes amiga. Vas a conseguirlo así como conseguiste entrar en mis sueños. Piensa, en un inicio no podías y ahora eres toda una experta en ello. Lo lograras, Liss. Sé que podrás
Sonreí un poco. Ella me regalo una sonrisa llena de fe y antes de poder agradecerle vi a los demás entrar en casa con bolsas en las manos. Me puse en pie y me senté junto a Christian que estaba mirándome preocupado, le dije que todo estaba bien.
Luego de que pusieran la comida en unos platos y en la mesa de centro esperamos unos minutos a Sydney y a Adrian que estaban hablando afuera, cuando no entraban Jill dijo que hablaría con ambos para que entraran y así fue. Algo incómodos se sentaron por separados. Yo mire a Rose preocupada, al parecer ellos realmente estaban peleados. Estaba segura de que todos pensaban que quizá Adrian volvía a tener sentimientos por Rose, era lo más obvio ya que no dejaba de hacer sus comentarios y a Sydney parecían molestarle cada vez más.
– Bien, ahora sí yo leeré – Dijo Eddie sonriendo.
Asentí lentamente.
– Capítulo 8 – Eddie leyó.
Durante los días siguientes, seguí a Christian sin ningún incidente. Y mientras lo hacía, me sentía más y más impaciente.
– Hay que quemar adrenalina – Dije riendo un poco.
Rose sonrió infantilmente.
Por un lado, estaba descubriendo que gran parte de ser guardián era esperar.
– Buuuu – Rose abucheó a Eddie.
– Yo solo leo, son tus pensamientos – Dijo Eddie ofendido.
– Oh cierto – Rose asintió, tomo un puñado de manís y se los lanzó a Eddie volviendo a abuchearle. Dimitri la tomo de la muñeca y le frunció el ceño mientas ella le daba una mirada sin culpa.
– Pareces una niña – Dije en un murmulló.
– Eh, sé lo que sientes – Me apuntó.
Siempre lo había sabido, pero la realidad era más dura de lo que me había imaginado.
– Sobretodo porque ella odia esperar – Christian se rió.
– Cállate – Dijo Rose.
Los guardianes éramos absolutamente esenciales cuando los Strigoi decidían atacar. ¿Pero esos ataques de Strigoi? Eran generalmente raros.
– Aburrido – Dijo Rose comenzando a jugar con un mechón de su cabello.
– Realmente está aburrida – Dije de mala gana – Ojalá hubiera intentado eso
– Ya vas a lograrlo, apenas estás iniciando y va a tomar su tiempo – Dijo Christian suavemente.
El tiempo podía pasar –años podían pasar- sin que un guardián tuviera que verse envuelto en ningún tipo de conflicto.
– Eso solo si vivimos en la corte y es lo que hacemos – Dijo Rose riendo.
– ¿Has estado comiendo azúcar en grandes cantidades? – Pregunto Christian frunciendo el ceño.
– No – Dijo ella de golpe. Vi a Christian entrecerrarle los ojos a Rose.
– ¿Segura, Rosie? – Pregunto Christian. Rose lo miro infantilmente y luego se rió.
– Yo llamaré al doctor – Dijo Abe sacando su celular. Justo cuando estaba por hacerlo Rose dio un saltó a él tomando el celular y salió corriendo.
– ¡Rose! – La llame pero no me hizo caso.
– ¿Qué le sucede? – Pregunto Eddie sorprendido.
– La sangre – Murmuro Mia – ¿Recuerdan que el doctor dijo que tenía efectos secundarios según las leyendas?
– Sí, pero… – Me detuve a mitad de la frase y abrí los ojos sorprendida. Rose se encontraba sobre un mueble, saltando despreocupadamente – Oh santo cielos. ¡Rose bájate de ahí!
Me puse en pie y corría ella, sonrió maliciosa y dio un saltó al suelo. Pareció tambalearse y luego cayo sentada riendo como una niña pequeña.
– Ha sido divertido – Dijo riendo.
– Te vas a matar – Dije ayudando a ponerla en pie. Camine devuelta al sofá y la senté, pero ella se puso en pie y al ver mi mirada molesta se sentó de nuevo. La vi arrancar una hoja de la tira cómica de Christian, que se quejo, y hacer un avión de papel.
Abe tardo un tiempo y para cuando termino de hablar se nos acerco. Rose estaba tan aburrida que se había sentado de cabeza en el sillón con los pies colgando por detrás el respaldo.
– ¿Entonces? – Pregunto Janine.
– Él dijo que era «fascinante como la sangre actúa en el cuerpo de Rose» – Abe rodó los ojos – Al parecer se le llama «efecto de personalidad». Según leyendas a algunos dhampirs, cuando al sangre esta por dejar su sistema, el último poco les altera la personalidad, si son muy serios los vuelve alegre y viceversa, en ocasiones depende del momento y de las emociones que sienta el dhampir
– Ella estaba aburrida – Recordé – Y actúa como una niña
– Porque cuando los niños se aburren comienzan a hacer locuras y a saltar por todos lados – Mia señaló – ¿Qué edad creen que simule tener?
– ¿Dos? – Pregunto Eddie riendo.
Rodé los ojos acercándome a Rose – Oye, Rose, ¿qué edad tienes?
Ella parpadeó confundida, miro los dedos de su mano examinándolas por delante y por detrás, luego me alzó cinco dedos sonriendo infantilmente.
– Cinco – Dije, ella asintió frenéticamente.
– Tengo hambre – Sonaba tan infantil y tenía una sonrisa tan ingenua que solo un niño podría dar.
– ¿Cuánto dura el efecto? – Pregunto Christian.
– Lo que dure la sangre en su sistema – Abe la miró preocupado. Yo me puse en cuclillas mientras Rose seguía jugando con el avión de papel hecho con la tira cómica.
– Un minuto – Mia frunció el ceño – ¿Eran tan energética de niña?
– Bueno… – Hice una mueca – Era realmente energética, buena para meterse en problemas, pero también se comportaba como cualquier niño de cinco años
– ¿No le lanzó un libro a su profesor? – Preguntó Eddie.
– Bueno, y eso – Dije tranquila.
– Bien. Ahora tenemos que cuidar de la pequeña Rosie – Dijo Christian suspirando – Suerte Dimitri
– Pero… – Él abrió los ojos sorprendido. Yo fulmine a Christian con la mirada y luego mire a Rose que había desaparecido. Busque con la mirada rápidamente, pero no estaba a la vista.
Christian estaba diciéndole a Dimitri que él era su novio, por lo tanto era quien debía cuidarla y esas cosas, pero Dimitri aseguraba que solo no podría. Ellos estaban tan envueltos en su conversación que no se dieron cuenta de que Rose no estaba. Me fije que el ventanal que daba hacia el jardín trasero estaba abierto y sin decir nada salí.
Vi a Rose corriendo cerca de la piscina hasta que resbaló con un charco de agua y cayó al suelo. La mire sorprendida, no se ponía en pie así que me acerque rápidamente.
– ¿Rose? – Ella me miro con un par de lágrimas en los ojos. Me sorprendió verla así ya que ni de niña lloraba cuando se caía. Me incline sonriendo suavemente. Dudando, puse una mano en su cabeza y le sobe con suavidad – Tranquila, no es nada
– Duele – Dijo sin mirarme.
– Lo sé – Sonreí – Pero va a pasar. El dolor no puede hacerte daño, además si lloras no podrás divertirte, ¿cierto?
Ella me miro con sorprendida, parpadeando sonrió. Ella era como una pequeña niña que necesitaba que alguien la cuidara para evitar hacerse daño. No sé que tanto me miraba, pero parecía muy sorprendida, luego de ponerse en pie dio un pequeño salto y sonrió emocionada.
– Me parece que ya te sientes mejor – Sonreí – ¿Qué me dices de ir a leer?
– Odio leer – Gimió.
Yo torcí los labios y sonreí – Pero no vamos a leer, me refiero, ¿quieres escuchar un cuento?
– ¿Un cuento? – Y ahí estaba de nuevo, una sonrisa inocente de ella – ¿De qué trata?
Sonreí – Es sobre una chica, muy parecida a ti, que está pasando por momentos difíciles y ella misma aprende a superarlos con la ayuda de sus amigos
Técnicamente no era tan así, pero no sabía como decirle la verdad. Ella sonrió emocionada y luego corrió devuelta a la casa. Sonreí mientras ella corría tranquilamente, luego pensé en la forma en como me miraba.
– Hey – Christian salió y me miro sonriendo – No sé que le has dicho, pero ahora está saltando en los sillones
Me reí un poco tocando mis codos – Christian, vamos a dentro
Asintió sonriendo. Al entrar vi a Abe regañando a Rose, a Dimitri intentando calmarla y a ella con una mirada tímida que nunca pensé que vería, sobre todo si la regañan. Ella me miro y corrió a mí escondiéndose detrás, sujetaba mi camisa con fuerza y apenas sacaba la cabeza mirando a Abe.
– ¿Qué le has dicho? – Pregunte frunciendo el ceño.
– Nada. Solo que no tiene que estar saltando en los sillones – Dijo Abe. Mire a Rose que me miro preocupada y luego a Abe.
– Pues discúlpate con ella – Me miro sorprendido – Abe, Rose piensa que tiene cinco años por la estúpida sangre que se bebió. Quizá no anda vomitando todo el día, pero tiene un cambio en su personalidad y no puedes regañarla si piensa que tiene cinco años. Es tan tonto. Ella es como una niña pequeña que necesita protección
– Y tú no eres su madre – Me recordó Abe – Eres su amiga
– Sí, pero… – Me quede callada. Era cierto. Yo no era la madre de Rose, lo era Janine, ¿pero ella se atreverá a actuar como una verdadera madre después de dieciocho años? Era como una oportunidad para empezar de nuevo.
– El viejo es malo – Murmuro Rose, abrazándome – Que no se acerque
– A mí me parece que confía en Lissa – Dijo Christian mirando a Rose – ¿Verdad, Rosie? ¿Confías en Lissa?
Vi a Rose mirar a Christian y asentir. Christian le sonrió apoyándose en sus rodillas.
– ¿Por qué? –
– No lo sé – Dijo ella confundida – Lo siento así
El vínculo. Debía ser que, como Rose puede sentir mis emociones ella piense que es para todos igual, ella siente que puede confiar en mí más que en nadie porque puede sentir mis emociones y aunque nos sabe que significa siente que es muy importante. Estoy segura de eso.
– Bueno, Rosie – Christian le sonrió, la trataba como una niña pequeña, como la edad que ella dijo que tenía. Algo me dice que solo es una oportunidad para llamarla Rosie sin que ella lo golpeé – Entonces, la tía Lissa va a cuidar de ti y no va a dejar que nadie que te haga daño
– Ah, Christian – Lo mire sorprendida. Él me guiñó el ojo y luego miro a Rose.
– Vamos a sentarnos y a escuchar del cuento, ¿sí? – Pregunto él sonriendo.
Ella dio un salto y corrió al sofá nuevamente. Mire a Christian confundida mientras él metía las manos en sus bolsillos de forma despreocupada.
– Ya has escuchado a Abe, no soy su madre – Dije.
– Pero ella te quiere a ti. Confía en ti debido al vínculo. Piensa en esto, Rose no tiene ni idea de que significa sentir tus emociones y es por eso que siente que puede confiar solo en ti – Sonrió Christian tranquilo.
Suspire. Al sentarme en el sofá vi a Rose mirar a Dimitri y luego comentar su altura, él se rió tranquilamente y al igual que Christian comenzó a tratarla como la edad que ella creía tener. Yo le sonreí un poco al verla así, era tan tierno.
Eddie miró el libro y yo le asentí para que siguiera en donde lo dejo.
– ¿Estás segura de que es buena idea? – Preguntó Eddie intrigado.
– Sin duda, o eso espero – Dije sonriendo. Tome una caja de jugo y le quite la pajilla, después de insertarla se lo entregue a Rose que me sonrió antes de abrazarme.
Aunque mis instructores no iban a dejarnos esperando mucho durante este ejercicio, también querían enseñarnos a ser pacientes y lo importante que era no relajarnos tan solo porque no habíamos estado en peligro durante un tiempo.
– Una chica así es, sin duda, sorprenderte – Adrian sonrió – ¿Verdad Rose?
Ella lo miro algo asustada y se me acerco. Me reí un poco mientras la abrazaba. Rose miro a Eddie curiosa. Adrian suspiro.
Además estábamos viviendo en las condiciones más estrictas en las que un guardián podría estar: siempre de pie y siempre siendo formales.
– Que aburrido – Se quejó Rose.
Yo la mire divertida y luego la vi jugar con sus pies.
Lo más común era que los guardianes que vivían con familias Moroi se comportaran casualmente e hicieran cosas ordinarias en sus casas, cosas como ver televisión –mientras seguían perfectamente conscientes de su deber.
– Pero tú vives en otra casa y haces tus cosas normales – Dijo Eddie, mirando a Rose que le dio una mirada confundida – Cierto, no sabes de que hablo
– ¿Crees que es buena idea leer así? – Pregunto Dimitri preocupado – Es como si fuera una niña, no entiende nada
– Si tienes una mejor idea, una en la que no estemos siguiéndola como locos para evitar que se haga daño, me gustaría oírla – Dije, pero Dimitri no me dijo nada. Él miro a Rose que le sonreía despreocupada y luego me miro a mí.
– Bien… – Suspiro. Rose se le acerco tranquilamente a Dimitri y comenzó a jugar con sus manos.
Nosotros no podíamos esperar siempre eso, así que teníamos que practicar la forma difícil mientras estábamos en la escuela.
– Seguramente ella era la única pensaba así, al menos una de pocos – Dijo Adrian apuntando a Rose que seguía jugando distraídamente.
Mi nivel de paciencia no lo estaba haciendo tan bien en esta espera, pero mi frustración tenía que ver más que con mis ansias de acción.
– Ahora ni siquiera podemos preguntarle nada – Dijo Jill mirando a Rose.
– Vamos, podrá pensar que tiene cinco años, pero sabe perfectamente de que hablamos. ¿Verdad, Rose? – Pregunto Mia. Rose dejo lo que estaba haciendo y miro a Mia fijamente, luego se escondió detrás de Dimitri.
– Ah, la asustado – Dije con ternura. Ella me miro y luego me sonrió ampliamente.
– Que cómico – Se burló Eddie.
Es cierto, era un poco cómico. Rose tenía la misma estatura de siempre, la misma edad y la misma apariencia, pero su mentalidad parecía que había cambiado por completo. Realmente parecía una niña pequeña, ni siquiera te dabas cuenta de que su edad y su estatura o su apariencia no coincidían con la mentalidad que parecía tener.
Estaba desesperada por probarme a mí misma, por arreglar las cosas por no haber reaccionado cuando Stan nos atacó.
Rose dejó escapar un grito asustada, pero le sonreí.
– Tranquila, no es verdad – Mentí. Ella me miro fijamente y luego sacudió la cabeza. Olvide el vínculo – Quiero decir, es una historia Rose, no sucederá nada malo
– ¿De verdad? – Pregunto.
Asentí.
No había tenido más visiones de Mason y había decidido que lo que había visto realmente era inducido por la fatiga y el estrés.
– Pero era cierto – Dijo Eddie sonriendo.
– ¿Ver qué cosa? – Pregunto Rose sin mirarnos, estaba jugando con un jugo en caja sin abrir. Mire el que estaba abierto en la mesa y lo sacudí solo para darme cuenta de que estaba vacío.
– ¿Quieres tomar más? – Pregunte. Ella me miro y me entrego la caja.
– La respuesta a tu pregunta, no te preocupes – Jill sonrió – No es nada
Después de abrir la caja se la entregue y ella bebió un poco para luego hacer una mueca con el rostro. Me reí, dado que el jugo era de naranja y debía estar un poco ácido.
Eso me hacía feliz porque esas eran razones mucho más aceptables que la locura o la ineptitud.
– Pudo haberlo dicho como excusa – Dijo Adrian mirándonos.
– Pero aún sería algo poco creíble – Razonó Christian.
Pero ciertas cosas no me estaban haciendo feliz.
– Es tan triste – Murmuró Rose mirando el libro – Ella se sentía tan mal e impotente…
La mire confundida, no me miro, miraba su jugo de hecho mientras hablaba inocentemente. Eddie, confundido, siguió leyendo.
Cuando Christian y yo nos reunimos con Lissa después de clase, yo podía sentir preocupación y rabia irradiando de ella.
Mire a Rose enseguida. Ella menciono impotencia y sentirse mal, no preocupación y rabia, pero aún así, tal vez ella si sabe todo lo que está escrito en el libro, pero el efecto secundario de la sangre le impide actuar madura y por eso se comporta como una niña.
Era solo el vínculo que me daba información. Aparentemente ella estaba bien. Eddie y Christian, que estaban hablando sobre algo entre ellos, y no notaron nada.
– Bueno, no todos podemos sentir las emociones de los demás – Dijo Christian de mala gana. Rose lo miro y él a ella.
– ¿Estás molesto? – Pregunto suavemente.
– No – Dijo rápidamente Christian – Para nada. No te preocupes, Rosie
Rose sonrió ansiosa luego de que Christian le dijera aquello. Mire a Christian sorprendida, aunque con una sonrisa, él me miro confundido.
– ¿Qué? – Pregunto. Tenía un brazo en el respaldo del sofá detrás de mí y una pierna doblada sobre el asiento, debajo de la otra. Yo estaba sentada a su lado tranquilamente. Rose al otro lado mío junto con Dimitri que jugaba con ella.
– Pensé que actuabas así solo por el placer de molestarla. Ya sabes, normalmente no le gusta que le digas Rosie – Sonreí con dulzura – Pero veo que no es así
– Claro que así es. ¿Cuándo has tenido la oportunidad de llamarla así sin que se enoje? – Pregunto divertido.
– Ella no se estaba molestando o al menos no lo hacía visible. Te gusta tratarla como si fuera una niña porque lo encuentras tierno – Murmure. Él sonrió divertido y luego me besó en los labios.
Yo me acerque a ella y la abracé mientras caminábamos.
– ¿Eso se puede? – Adrian cuestionó.
Mire a Rose, al ver que no iba a responder bruscamente o como si fuera obvio, como lo haría de costumbre, yo asentí.
"Está bien. Todo va a estar bien". Yo sabía lo que la tenía tan molesta: Víctor.
– ¿Víctor? – Rose frunció el ceño y por un segundo me pareció ver que era la misma chica de dieciocho años, no una que pensaba que tenía cinco años. Pero no fue sino hasta que Dimitri la calmó que volvió a brillar como una niña pequeña.
Torcí los labios pensativa.
Habíamos decidido que Christian –a pesar de su decisión de "hacerse cargo de las cosas"- probablemente no era la mejor elección para que lográramos entrar al juicio de Víctor.
– Sin duda que no – Sonreí – Aunque tenías buenas intenciones
Entrelacé mis dedos con los suyos. Christian sonreía tranquilamente.
– Bah, seguro habría metido la pata como siempre –
Ambos nos miramos y luego a Rose que estaba tranquila tomando de su jugo aún. Yo la mire sorprendida, sí, la sangre en el sistema digestivo de Rose le impide actuar como de costumbre, pero es consciente de quien es ella en realidad y que edad tiene. Christian no dijo nada ofensivo o sarcástico, como lo haría siempre, pero estuvo de acuerdo con ella.
Así que Lissa actuó como diplomática un día y muy educadamente habló con Alberta sobre las posibilidades de que nosotros asistiéramos como testigos.
– ¿Eso es sarcasmo? – Pregunto Eddie mirando a Rose que se encogió despreocupada y confundida.
Me reí un poco.
Alberta le había dicho, igualmente educada, que eso estaba fuera de discusión.
– Pensaré que no fue así – Dijo Adrian riendo.
"Creo que si pudieras explicarle las cosas –por qué es tan importante- ellos nos dejarían ir" ella me murmuró a mí.
– Eso podría servir – Jill asintió.
"Rose, no puedo dormir… Yo sigo pensando en eso. ¿Qué pasará si él queda libre? ¿Qué pasa si de verdad lo dejan libre?"
– Dijiste que se parecía a mi – Rose me miro inocentemente – No que se llamaba como yo
Estaba por decir algo, pero Dimitri se me adelanto.
– Eso es porque esa chica es especial. Piensa como tú y tú como ella, como si fueran la misma persona – Sonrió ligeramente – Un cuento hecho a tu medida
Los ojitos de Rose brillaron de una forma tan tierna y no pude evitar pensar en ella con una sonrisa.
Su voz tembló y había en ella una antigua vulnerabilidad que no había visto hace mucho tiempo. Ese tipo de cosas usualmente hacían sonar mis campanas, pero esta vez, me trajo una rara colección de recuerdos, del pasado, de cuando Lissa dependía tanto de mí.
Sonreí un poco. De un modo u otro siempre había dependido de Rose para todo, ella me cuidaba, me protegía y me hacía reír cuando estaba mal, sobre todo después del accidente. Yo había pensado que me había quedado sola, mis padres y mi hermano estaba muerto, no tenía más familiares salvo Víctor, que entonces parecía ser un tío agradable para mí, pero no era lo mismo. Hasta que ese día Rose me regalo una sonrisa que decía claramente «no estás sola» y yo supe entonces que era verdad, Rose siempre iba a estar conmigo.
Igual que ahora. Mirándola con esa mirada de niña pequeña, era como si los papeles se hubieran invertido. Ella actuaba como una pequeña niña de cinco años que necesitaba alguien que la cuidara, alguien que la protegiera, alguien de quien depender. Ésa iba a ser yo. Yo la iba a cuidar hasta que volviera a ser la misma chica de antes.
Yo estaba feliz de ver lo fuerte que se había vuelto y quería estar segura de que continuara así. Apreté mi brazo, difícil de hacer mientras seguíamos caminando.
– Ahora es más que fuerte – Christian sonrió.
– Supongo que he tenido muchas cosas que me han hecho fortalecerme – Sonreí – Una de ellas está aquí a mi lado
Mire a Rose y mi sonrisa se convirtió en un ceño fruncido extrañado, ella se estaba intentando lamer el codo. Cuando notó que la miraba me sonrió inocentemente. Me reí un poco.
– Aunque, quise referirme a la chica de dieciocho años y no de cinco – Me reí un poco.
Todos se rieron también.
"Él no quedará libre" dije como una fiera. "Vamos a ir a la corte. Me voy a asegurar de eso. Tú sabes que nunca permitiría que te pasara algo"
– Me pregunto si ahora pensaría lo mismo – Dijo Eddie levantando una ceja. Se puso en pie, miro a Rose y luego me pellizco a mí.
– Auch – Me froté el brazo y lo siguiente que supe fue que Rose había lanzado su caja de jugo a la cabeza de Eddie. Él la miro sorprendido y luego se sentó.
– Sí, aún es así – Asintió Dimitri riendo.
Ella apoyó su cabeza en mi hombro, una pequeña sonrisa en su cara. "Eso es lo que amo de ti. No tienes idea de cómo vas a lograr que vayamos a la corte, pero estás dispuesta a hacerlo todo para hacerme sentir mejor".
– Ah, eso es tan dulce – Dijo Adrian – Lastima que fui yo quien los llevó
– Adrian – Suavicé – No lo arruines
Él bufó. Rose miro a Adrian despreocupada y luego abrazo a Dimitri.
"¿Está funcionando?"
"Sí"
– Lo que sea por ti, Liss – Dijo Rose suavemente mientras cerraba los ojos.
Yo la mire confundida, pero con una sonrisa.
La preocupación seguía en ella, pero su distracción disminuyó un poco sus efectos. Además, a pesar de que ella se rió de mi osada promesa, mis palabras realmente la habían reconfortado.
– Vamos. Yo sabía que ella probablemente no iba a poder, pero me alegraba escuchar eso – Dije al ver que todos me miraron.
– Supongo que Rose no conoce los limites – Dijo Abe mirando a su hija. Rose tenía la cabeza recargada en el hombro de Dimitri y abrazaba su brazo acurrucada. Él no se movía, pero le acariciaba el dorso de la mano.
Desafortunadamente, pronto nos dimos cuenta de que Lissa tenía otras razones para sentirse frustrada.
– ¿Ah sí? – Todos me miraron intrigados.
Yo me encogí despreocupada.
Ella estaba esperando que sus medicinas salieran de su sistema y le permitieran acceder libremente a su magia.
– Ya veo – Murmuraron algunos.
Estaba allí –las dos podíamos sentirlo- pero ella no podía tocarla.
– Es tan intangible e inalcanzable – Dije. Luego mire a Rose – Como sus emociones
– Seguramente lo lograras luego – Dijo Sonya sonriendo.
Pasaron tres días y nada había cambiado para ella. Lo sentía por ella, pero mi preocupación más grande era su estado mental que hasta ahora estaba bien.
– Realmente me alegro de tenerla. La forma en como se preocupa es tan lindo – Dije sonriendo.
– Supongo que es bueno tener a alguien cuidándote todo el día – Dijo Christian tranquilo.
"No sé que pasa" se quejó ella. Casi habíamos llegado al área común. Lissa y Christian tenían planes para ver una película. Yo me preguntaba que tan difícil sería para mi ver la película y seguir alerta. "parece que debería ser capaz de hacer algo, pero aún no puedo. Estoy frenada."
– Odio la impotencia – Murmure.
– Lo sabemos. Lo hemos notado conforme avanza el libro – Dijo Eddie despreocupado.
"Puede que no sea tan malo" dije, alejándome de Lissa para observar el camino.
Ella me dio una mirada lamentándose.
"Eres tan paranoica. Creí que ese era mi trabajo"
– ¿Qué? – Dije cuando todos me miraron – Ella no puede cuidarme por siempre
– Pero lo hace – Dijo Dimitri tranquilo.
– Aún con cinco años de edad – Dijo Eddie frotándose la cabeza con la palma de la mano.
"Hey, cuidarte es mi trabajo"
– Siempre lo ha sido y siempre lo será – Dije mirando a Rose. Parpadeé sorprendida. Se había quedado dormida.
– Me parece que la adrenalina le fue al máximo – Dijo Christian riendo.
– Se despertará dentro de poco – Dije tranquilamente, estaba muy segura de eso.
"De hecho, es mi trabajo" dijo Eddie, en una rara demostración de buen humor.
– ¡EH! ¡Yo soy divertido! –
Luego de que Eddie alzara la voz todos permanecimos en silencio, quietos, sin movernos ni respirar. Rose estaba por despertarse, yo sabía que sí. Eddie hizo una mueca preocupado y luego Rose apenas se movió.
– No alces tanto la voz – Me quejé – Déjala dormir
– Lo siento – Dijo Eddie, mirando el libro nuevamente.
"Ninguno de los dos debería preocuparse" dijo ella. "No acerca de esto"
– Como si pudieras evitar que Rose dejara de preocuparse por ti – Se rió Mia.
– Lo sé – Suspire.
Christian deslizó su mano alrededor de su cintura. "Tú eres más impaciente que Rose. Todo lo que tienes que hacer es-"
– ¿Es? – Sydney lo miro intrigado.
Christian se encogió – Eddie está leyendo
Fue un déjà vu.
– ¿El qué? – Preguntó Viktoria intrigada.
Eddie sonrió.
Stan salió de un bosquecillo de pinos y atrapó a Lissa, envolviendo su brazo en el torso y acercándola a él. Mi cuerpo respondió inmediatamente, sin dudar nunca mientras yo me apresuraba a "salvarla"
– Y ahí está. La razón de porque no puede estar con otros Moroi – Señaló Christian – Siempre estaba pendiente de ella, ¿verdad Rosie?
– No la despiertes – Murmure.
Él sonrió.
– Como digas, mamá – Dijo riendo.
Rodé los ojos – No soy su mamá. Solo me preocupo por ella
Christian sonrió divertido y luego asintió con la cabeza.
El único problema fue que Eddie reacciono inmediatamente también, y él estaba más cerca, lo que lo puso adelante de mí. Yo circule alrededor, tratando de entrar en acción, pero la forma en que ellos estaba peleando, hizo que no lograra ser un parte efectiva de la batalla.
– Es una pena haber interrumpido – Dijo Eddie sonriendo – Habría sido divertido ver a Rose rompiéndole el rostro a Stan
– Lo sé – Dijo Christian casi emocionado – Esa si habría sido una buena batalla
Eddie se acercó a Stan por un lado, furioso y eficiente, quitando su brazo de Lissa con una fuerza lo suficiente poderosa para arrancárselo.
– Podría haberle dado un buen golpe – Murmuro Rose mirándonos cansada, apenas despierta – ¿verdad que sí?
– Sí cariño – Dije acariciando su cabeza suavemente. Ella bostezó.
La apariencia delgada de Eddie a menudo ocultaba lo musculoso que realmente era.
Eddie sonrió con orgullo alzando ambos brazos para parecer más poderoso y nosotros nos reímos.
– Que no se te suba a la cabeza – Dijo Christian riendo.
La mano de Stan alcanzo un lado de la cara de Eddie clavándole las uñas, pero fue lo suficiente para que Lissa pudiera quedar libre y correr para unirse a Christian detrás de mí.
– Y todos buscando protección con la chica peligrosa – Dijo Mia riendo.
Con ella fuera del camino, me moví hacia un lado, esperando ayudarlo, pero no hubo necesidad. Sin fallar un poco, él alcanzó a Stan y lo tiro al suelo. Medio segundo después, la estaca de práctica de Eddie estaba sobre el corazón de Stan.
– Uy habría sido bueno que se la enterraras – Dijo Adrian entre dientes ganándose mirada de todos – ¿Qué? Seguramente es algo que ella habría dicho, ¿verdad?
Rose lo miro confundida y luego me miro a mí. Sacudí la cabeza y ella no dijo nada.
Stan se rió, genuinamente complacido. "Buen trabajo, Castile"
– Sí. Lo has hecho bien o eso imagino – Dimitri sonrió y los demás guardianes asintieron.
Eddie retiró su estaca y ayudó al instructor a pararse.
– Mascota del profesor – Se burló Adrian.
– No comiences – Rodó los ojos Eddie.
Cuando pasó la acción, pude ver que tan golpeada y morada estaba la cara de Stan.
– Seguro que a ti no le habría importado desfigurar su rostro – Dijo Christian riendo – ¿Verdad Rosie?
Rose lo miro confundida, pero asintió. Le di un golpe a Christian por lo que le estaba diciendo a Rose. Daba igual si es algo normal que ella haría, pero mientras ella pensara que tenía cinco años prefería que Christian no le dijera cierto tipo de cosas.
Él se rió despreocupado.
Los ataques para los novatos podían tener un par de días de distancia, pero para nuestros guardianes eran peleas diarias durante este ejercicio. Todos ellos estaban soportando muchos abusos, pero ellos lo soportaban con gracia y de buen humor.
– Pobre Dimitri, tuvo que soportar los ataques – Dije riendo. Él sonrió un poco.
– Fue bueno ver como progresaban todos – Sonrió Dimitri.
– Sobre todo Rose, ¿eh? – Sonreí divertida. Él no dijo nada, pero tenía una sonrisa en su rostro. Mientras, Rose estaba tranquilamente jugando con una aplicación en el celular.
"Gracias señor" dijo Eddie. Él se veía complacido pero no condescendiente.
– Eres aburrido, Eddie – Se quejó Christian.
– Lo que sea – Rodó los ojos Eddie.
"Yo sería más fuerte y rápido si fuera un Strigoi, por supuesto, pero lo juro, tú podrías haber alcanzado a uno de ellos con tu velocidad"
Eddie sonrió con orgullo. Yo me reí, pero Rose le abucheó de nuevo lanzándole manís. Me reí rodeándola por los brazos y acercándola más a mí.
– No hagas eso – Dije suavemente. Ella sonrió infantilmente se acurruco a mí lado.
Stan miró a Lissa. "¿Estás bien?"
"Bien" dijo ella, con un brillo en su cara. Podía sentir que ella de verdad había disfrutado de la emoción. Su adrenalina estaba al máximo.
– Al menos se olvido de lo de Víctor por un instante – Dijo Sydney sonriendo.
Sonreí divertida.
La sonrisa de Stan se desvaneció cuando me miro a mí. "Y usted- ¿usted que estaba haciendo?"
– Stan le tiene mala a Rose – Se burló Adrian.
– Pobre Rose – Dije riendo. Rose me miro confundida – Oh, la chica del libro
Ella asintió confundida.
Yo lo miré, atónita con su fuerte tono. Fue lo mismo que dijo la última vez.
– Ese tipo es realmente molesto. Pobre Rosie – Dijo Christian riendo, y eso llamo la atención de Rose que lo miro confundida – No eres tú
Rose no dijo nada, seguía recargada contra mí.
"¿Qué quiere decir?" Exclamé. "¡No me congelé ni nada esta vez! Estaba lista para apoyarlo, buscando una oportunidad para unirme a él"
– Eso debe contar – Dijo Sydney tranquila.
"Sí" estuvo de acuerdo. "Ese es exactamente el problema. Usted estaba tan ansiosa por hacer parte de la pelea que se olvido de los dos Moroi que estaban detrás suyo. Ellos podrían haber dejado de existir en lo que usted le concierne. Usted estaba en campo abierto y tenía que estar con ellos."
– Ok. No quiero ser el abogado de Rose, pero Stan se equivoca – Dijo Christian alzando las manos – Si hubiera un Strigoi, Rose lo habría sentido incluso antes de pisar el área
– Es cierto, pero no es bueno confiarse de lo que ella puede hacer – Dijo Dimitri tranquilo – Aunque de cierto modo es verdad lo que dices Christian
Di un paso adelante y lo mire, olvidándome de lo que era apropiado.
– Cómo si eso fuera a importar – Rodó los ojos Abe – En lo que a mí concierne ese guardián podría ser despedido con una sola llamada
– Abe… – Dije.
"Eso no es justo. De haber estado en el mundo real bajo el ataque de un Strigoi, usted no puede decirme que otro guardián no se hubiera apresurado a hacer lo que pudiera para eliminar al Strigoi tan rápido como fuera posible"
– Él es cruel con ella – Dijo Rose frunciendo el ceño.
Sonreí un poco.
"Usted probablemente tiene razón" dijo Stan. "Pero usted no estaba pensando en eliminarlo eficientemente. Usted no considero dejar expuesto su Moroi. Usted estaba pensando en hacer algo rápido para redimirse"
– Atrapada – Dijeron Eddie y Adrian riendo, pero dejaron de hacerlo y suspiraron de mala gana cuando Rose no los miro molesta o se defendió.
"¿Qu- qué? ¿No le parece que está haciendo muchas suposiciones? Usted me está calificando por lo que piensa que fue mi motivación. ¿Cómo puede estar seguro de lo que estoy pensando?" Ni yo misma lo sabía la mitad del tiempo.
– Eso puede explicar porque nunca piensa antes de hablar – Dijo Christian riendo.
"Instinto" Respondió él misteriosamente.
– Eso no siempre puede ser verdad. Nunca debes confiarte – Dijo Janine seria.
Tomo un pequeño cuaderno y escribió algunas notas en el. Entrecerré mis ojos, deseando ver a través del cuaderno y descifrar lo que estaba escribiendo sobre mí.
– Es una pena no saberlo – Suspiró Adrian.
Cuando terminó, deslizo el cuaderno de nuevo en su abrigo y se despidió de todos. "Nos vemos después"
– Tonto – Bufó Rose. Me reí un poco.
Lo vimos alejarse en el campo nevado hacia el gimnasio donde entrenamos los dhampir. Mi boca estaba aún abierta y no pude decir una sola palabra al principio.
– Vaya, Rose se quedo sin habla – Se rió Eddie. Mire a Rose y vi que estaba jugando con sus manos como si fueran una mariposa.
Sonreí divertida.
¿Cuándo iba a terminar con estas personas? Estaba siendo reprobada una y otra vez por estúpidos aspectos técnicos que no tenían nada que ver con mi desempeño en el mundo real.
– De hecho es esos aspectos técnicos decidirán la vida de ella y de su moroi – Dijo Janine con cierto brillo en los ojos, pero al ver a Rose jugar – Aunque…
– Solo está actuando como una pequeña niña – Dije tranquilamente mientras Rose seguía jugando – ¿Verdad, Rosie?
– Repiten mucho eso de "verdad, Rosie" – Dijo Mia riendo.
– Lo sé – Dije despreocupada.
"Eso ni siquiera fue justo. ¿Cómo puede juzgarme por lo que él cree que yo estaba pensando?"
– Sí, es cierto – Dijo Mia desinteresada.
Eddie se encogió de hombros mientras continuamos nuestro viaje hacia los dormitorios. "Él puede pensar lo que quiera. Es nuestro instructor"
– Eddie – Fruncí el ceño.
– ¿Qué? – Se encogió a la defensiva.
"Sí, ¡pero me va a dar otra mala nota! La experiencia de campo de no tiene sentido si no puede mostrarle la forma en que nosotros pelearíamos contra un Strigoi real. No puedo creerlo. Soy buena –realmente buena. ¿Cómo diablos puedo estar reprobando esto?"
– Y es ahí en donde la oscuridad empieza a hacer su efecto sin que nadie lo note – Dijo Christian sonriendo.
– ¿Oscuridad? – Rose parecía preocupada. Yo le sonreí.
– No le hagas caso – Dije tranquilamente mientras le revolvía el cabello. Ella se encogió un poco, pero me sonrió.
– Me parece que tienes madera para cuidar de niños pequeños – Dijo Abe con una sonrisa.
– Ella no estaría haciéndolo si actuarias como su padre – Dijo Adrian. Abe lo fulmino con la mirada y Adrian tragó saliva – ¿Pero qué puedo saber yo si no soy padre?
Mire a Janine que no le quitaba la mirada a Rose que nuevamente estaba jugando con sus manos como si fueran una mariposa. Estaba tan distraída que no notó que la estaban observando.
Nadie tenía una respuesta real para eso, pero Lissa dijo incomoda. "Bueno… sin importar si fue justo o no, él tiene razón en algo: estuviste fantástico, Eddie."
– Gracias – Dijo Eddie con orgullo. Nuevamente el maní aterrizo en su rostro. Yo mire a Rose y ella dejo un puñado en el regazo de Dimitri mientras él la miraba divertido por como ella intentaba inculparlo a él.
– Rose – La regañe. Ella me miro sorprendida por la forma en como le hablaba y le había alzado el tono de voz, parecía una niña regañada, pero yo la conocía lo suficiente para saber que no se sentía culpable y solo lo fingía – No hagas eso de nuevo. ¿Me escuchaste?
– Pero… –
No cedí con la mirada severa que le daba y ella abrazo a Dimitri como si él pudiera evitar que yo la regañara. Le fulmine con la mirada y no dijo nada. Entonces Rose se puso en pie, me saco la lengua y salió corriendo.
– Uhg Rose – Me puse en pie y la seguí. "Desde cuando aquí me convertí en su madre. Por Dios, y yo pensé que iba a ser sencillo".
– Vete – Ella se lanzó sobre una cama flotante sobre la piscina al centro para que no pudiera alcanzarla. Me quede en la orilla mirándola – No quiero verte
– Vamos Rose, no quise gritarte, pero no está bien que hagas eso. Eddie no merece que le lances maní – Dije suavemente – Vamos a dentro
– Vete – repitió, cruzándose de piernas y apoyando sus manos en el hueco que estás forman. Me miraba molesta – Fuiste mala conmigo
– Rosie – Dije suavemente – Por favor pequeña, no quise ser mala contigo
– No – Dijo obstinada – No iré contigo
– Cariño… – Suavicé un poco. Ella seguía allí sentada sin querer acercarse a mí. No podía meterme al agua, iba a quedar toda mojada, pero Rose no tenía ni la menor intención de venir así que no me quedo de otra. Me metí a la piscina y nade hacia la cama inflable, ella comenzó a moverse para acercarse a la orilla pero la alcancé antes y detuve la cama a unos metros de la orilla, cosa de que no pudiera irse.
– ¡Déjame sola! – Dijo ella enojada. Intento mover la cama hacia otro lado causando que el agua salpicara sobre mi rostro. Mi cabello quedo mojado y mi maquillaje se corrió, pero me negué a enojarme para no regañarla y que se enojara conmigo también.
– Por favor, Rose. Ya me tiré a la piscina por ti, ¿qué más quieres? Enserio lamento enojarme cariño – Dije suavemente, quitando algunos mechones de mi cabello que estaban en mi rostro tapándome mi visión – Te prometo que no volverá a suceder, ¿sí?
Ella me miro, sorprendentemente culpable. Me sorprendió, mucho, porque Rose no era el tipo de chica que se sentía culpable después de algo así.
– Por favor – Sonreí un poco. Ella sonrió y asintió. Nade devuelta a la orilla con ella detrás de mí sobre la balsa. Una vez que salí de la piscina mi ropa goteo terriblemente. Rose me miro sonriendo infantilmente y yo le di un abrazo mientras caminábamos – Dios, me das más problemas que con dieciocho años
– Solo tengo cinco – Gimió ella mientras caminábamos hacia dentro.
– Lo sé. Lo sé – Sonreí tranquilamente. Al entrar en la casa algunos me miraron sorprendidos. Rose corrió hacia el sofá al lado de Christian. Yo alcé un dedo y luego me fui a cambiar de ropa.
Baje con una toalla en mi cabeza para secar mi cabello. Como Rose estaba jugando con Christian yo me senté al lado de Dimitri que me sonreía.
– Lo haces bien – Dijo suavemente.
– ¿Sí? Me volverá loca. Era mejor cuando ella pensaba que tenía dieciocho años – Dije riendo ligeramente mientras sacudía mi cabello – Y tú también lo has hecho bien. Se divierte contigo. Parece que realmente tienes talento para los niños
Dimitri asintió con la cabeza.
– Eddie sigue antes de que le dé un ataque a ella – Dije mortificada.
Eddie se rió.
Mire a Eddie y me sentí mal por hacer que mi propio drama le robara la atención a su triunfo.
– Ah que linda, Rose – Dijo Eddie sonriendo.
– ¿Eh? – Rose le miró confundida.
Estaba enojada, realmente enojada –pero la equivocación de Stan era solo mi problema.
– Que bien. A menos admite que nosotros no teníamos por qué estar involucrados – Dijo Christian sonriendo.
La actuación de Eddie fue brillante, y todos lo felicitamos tanto en el camino de vuelta que podía ver como se sonrojaban sus mejillas.
Jill le dio una sonrisa antes de besarlo.
O tal vez era solo el frío.
– Que manera de arruinarlo – Dijo Eddie riendo.
Como fuera, me sentía feliz por él.
– Ah. Yo también me siento feliz por ti, Rose. Has demostrado ser la mejor de todos hasta ahora – Eddie la miro, pero Rose ni siquiera le hizo caso ya que se encontraba acurrucada con Christian, su cabeza descansaba en el regazo y sus piernas estaban sobre el sofá. Se había vuelto a quedar dormida.
– Me parece que ha quemado toda la adrenalina corriendo – Dije riendo un poco. Dimitri sonrió quitándose la gabardina para cubrirla. Le sonreí y luego a Christian que la miraba con cariño. Al verme esbozo una sonrisa mientras rodaba los ojos.
– Trata de no despertarla de nuevo – Dije mirando a Eddie.
– Bien – Dijo Eddie asintiendo.
Nos sentamos en el lounge, complacidos de que nadie más lo había ocupado- y de que estaba cálido y acogedor. Cada uno de los dormitorios tenía uno de estos enormes lounge, y estaban llenos con películas y juegos y montones de cómodos sillones y sofás.
– Ah que comodidad – Dije sonriendo.
– Vamos, esta casa es igual de cómoda – Abe sonrió.
– En todo caso – Dijo Mia riendo.
Estaban disponibles para los estudiantes solo durante algunos periodos de tiempo. Los fines de semana estaban abiertos todo el tiempo, pero durante la semana, ellos tenían los horarios limitados –supuestamente para animarnos a hacer nuestras tareas.
– Vaya, Rose piensa como si estuviera explicándole algo a alguien – Dijo Jill sonriendo ligeramente.
– Así parece – La mire con una sonrisa, dormida aún realmente sin energías para seguir jugando.
Eddie y yo revisamos la habitación e hicimos un plan, entonces tomamos nuestras posiciones. Parada contra la pared, observaba el sofá en el que Lissa y Christian estaban acostados con una envidia considerable.
– Ya estamos de nuevo – Dijo Adrian con un gruñido – Siempre celosa de su mejor amiga. ¿Qué hay de nosotros? También podemos sentir celos
– Adrian, más bajo – Dije frunciendo el ceño – La vas a despertar
Él miro a Rose. Yo pude ver la mirada que Sydney le daba a ambos, no sé que habrán hablado, pero no parecía que fueran a arreglarse.
Pensé que la película me iba a distraer de mi estado obligado de alerta, pero de hecho, fueron mis propios sentimientos agitados los que mantuvieron mi mente girando.
– ¿Y eso como por qué? – Pregunto Sydney.
– Está dormida – Recordé. Eddie asintió y leyó.
No podía creer que Stan hubiera dicho lo que dijo. Él incluso había admitió que en el calor en la batalla, cualquier guardián hubiera tratado de meterse en la pelea.
– No puedo creer que siguiera dándole vueltas a eso – Dijo Christian despreocupado.
– Para ella era importante – Dije tranquila, sonriendo.
Su argumento sobre mis motivos ulteriores, sobre mí buscando la gloria eran absurdos.
– Sí. Rose no es de ese tipo de chica, al menos no después de lo sucedido en Spokane – Dije suavemente.
– Es verdad – Coincidió Dimitri.
Tal vez ellos estaban preocupados de que fuera buena protegiéndola solo a ella y no a otros Moroi.
– Eso podría ser cierto – Dijo la madre de Rose sonriendo – La idea era que aprendiera a proteger a los demás Moroi, con quienes no tiene un vínculo
– Ella no puede escucharte – Dijo Eddie mirando a Rose.
Janine asintió.
-Yo deje morir a Mason después de todo, ¿verdad? Tal vez la prueba real aquí era si yo tenía que ser reemplazada.
– Ok, se está yendo por un mal pensamiento – Dijo Dimitri preocupado.
Después de todo, ¿quién era yo realmente? Una novata cualquiera. Ella es la princesa Dragomir. Ella siempre tendrá protección –y esa protección no tenía por qué venir de mí.
– Oh no – Dijo la madre de Rose sorprendida. Yo también lo estaba, la oscuridad había hecho que Rose volviera a pensar erróneo. Es decir, si es cierto, era la princesa y ahora la reina, puedo tener la seguridad que quisiera, pero es obvio que yo solo quiero a Rose. En ella encuentro más protección que en cien guardianes.
El vínculo era irrelevante si al final privaban que yo era incompetente.
– De cierto modo es verdad – Dijo Christian preocupado – Pero Rose no es incompetente
Asentí con seguridad.
La entrada de Adrian puso mi paranoia en espera.
– Por nada – Adrian sonrió con superioridad.
– Rose no puede oírte – Recordé.
– Es igual – Sonrió despreocupado.
Él se desplazo en la habitación oscura, guiñando un ojo mientras se sentaba en un sillón cerca de mí.
– Ah ya estamos de nuevo con su coqueteo – Se quejó Christian.
Ya había anticipado que era cuestión de tiempo antes de que él apareciera.
– Yo sabía que ella siempre pensaba en mí – Dijo Adrian con orgullo.
– Adrian – Se quejó Sydney, ya cansada de lo mismo. Vi a Adrian mirarla despreocupado.
Creo que nosotros éramos su único entretenimiento en la escuela.
– A mí me parece que solo lo era ella – Dijo Mia rodando los ojos.
– ¿Ustedes que saben? Yo era un hombre enamorado nada más – Adrian sonrió despreocupado.
– Eddie sigue – Dije cansada.
O tal vez no, a juzgar por el fuerte olor a alcohol que lo rodeaba.
– Como de costumbre – Dijeron todos.
"¿Estás sobrio?" Le pregunte cuando la película terminó.
– Es raro verlo sobrio – Comente divertida.
"Lo suficientemente sobrio. ¿Qué han estado haciendo ustedes?"
Adrian no me había visitado en mis sueños desde la noche del jardín. También había detenido en cierto modo su coqueteo descarado conmigo.
– Ah, pero no te duro por mucho tiempo – Adrian sonrió.
– Está dormida – Recordó Christian – Y ya deja de coquetearle. Es molesto. Ella sale con Dimitri y tú con Sydney
– Dudo realmente eso último – Dijo Sydney molesta.
Dimitri también parecía molesto con Adrian también. Rose tenía razón con eso de su coqueteo descarado, incluso ahora ya se vuelve molesto para todos.
La mayoría de sus visitas eran ahora para trabajar con Lissa o para escapar de su aburrimiento.
– Ella está insinuando que no tengo vida social – Dijo Adrian.
– Porque no la tienes – Dijo Mia despreocupada.
Le contamos de nuestro encuentro con Stan, reviviendo la valentía de Eddie y dejando a un lado mi baja calificación.
– Es una pena que no me hayan contado algo tan divertido, pero ahora lo sé – Dijo Adrian con una sonrisa maliciosa.
"Buen trabajo" dijo Adrian. "Parece que te ganaste una herida de guerra también" Él señalo un lado de la cara de Eddie donde las rojas marcas de la uñas de Stan brillaron para nosotros.
– Pobre Eddie – Jill le revolvió el cabello divertida.
Eddie se rió un poco antes de volver a leer.
Eddie toco con cuidado su mejilla. "Apenas lo siento"
– Intenta hacerse el fuerte – Christian se rió.
– Hablaba en serio – Dijo Eddie con seriedad.
Lissa se inclino hacia adelante estudiándolo. "Tú te hiciste eso protegiéndome"
"Yo me hice eso tratando de aprobar mi experiencia de campo" él bromeo.
– Entre broma y broma… – Sonreí divertida.
– No hablaba en serio – Eddie se rió – No fue nada así que no fue nada
"No te preocupes por eso"
Abrí los ojos ansiosa. Recordaba lo que sucedió entonces.
Y ahí fue cuando paso. Lo vi alcanzarla. Esa compasión y la urgencia innegable de ayudar a otros que tan a menudo la invadían. Ella no soportaba ver el dolor, ella no podía soportar verlo cuando sabía que podía hacer algo.
– Lissa siempre ha estado preocupada por los demás. Eso es lo bueno de ella – Dijo Jill sonriendo.
Sonreí guiñándole un ojo.
Sentí el poder creciendo en ella, un glorioso sentimiento que hacía mis pulgares temblar. Estaba experimentando de la misma forma que ella. Era fuego y dicha. Intoxicante. Ella se estiró y toco la cara de Eddie… y las marcas desaparecieron.
– Alcancé la magia – Dije sonriendo, pero mi sonrisa desapareció por unos instantes cuando no tenía a alguien que me dijera con orgullo que lo había hecho. Rose dormía y aunque estuviera despierta tampoco lo haría porque actuaba como una niña.
Ella dejo caer su mano, y la euforia del espíritu se desvaneció de las dos.
– Ustedes tienen un terrible vocabulario – Dijo Eddie sacudiendo la cabeza.
"Hijo de puta" dijo Adrian. "Tú no estabas mintiendo a cerca de eso" Él miro la mejilla de Eddie. "No quedo una maldita marca de su herida"
– ¿Por qué habría de mentir? – Levante una ceja.
Adrian alzó los hombros despreocupado.
Lissa se paró y se hundió de nuevo en el sofá. Apoyó su cabeza y cerró sus ojos. "Lo hice, aún puedo hacerlo".
– Y puedes hacer muchas cosas más – Dijo Sonya sonriendo. Hizo un ademán hacia Rose refiriéndose al vínculo. Asentó con determinación. Yo iba a desbloquear los sentimientos de Rose para que pudieran alcanzarme.
"Claro que puedes" dijo Adrian. "Ahora tienes que enseñarme a hacerlo"
– Fue agotador aprender – Dijo Adrian sonriendo.
Ella abrió sus ojos. "No es tan fácil"
– Y vaya que no lo fue – Adrian suspiro.
"Oh, ahora veo" dijo él en un tono exagerado. "Tú me persigues como loca para que te enseñe a ver auras y caminar en sueños, pero ahora no revelas tus propios secretos"
– Eso es chantaje – Dijo Mikhail frunciendo el ceño.
– Eh, no consigues nada solo con una sonrisa bonita como la mía – Dijo Adrian encogiéndose de hombros – A veces necesitas llegar más allá
– Ya te voy a hacer yo llegar más allá – Dijo Christian molesto.
"No es un «no lo haré»" Ella respondió. "Es un «no puedo»"
– Basura – Dijo Adrian despreocupado – Claro que podías
– Sin duda prefiero cuando Rose me apoya – Dije – No se ofendan
– ¿Por qué habría de ofendernos a nosotros? – Pregunto Eddie levantando una ceja.
Me encogí.
"Bueno prima, trata". De repente se rastrillo sus propias uñas por su mano y le señaló su propia sangre.
– Eres un tonto, ¿lo sabías? – Pregunto Eddie mirando a Adrian.
– Lo que digas – Dijo Adrian despreocupado.
"¡Jesucristo!" grite yo. "¿Estás demente?" A quién estaba preguntándole, por supuesto que lo está.
– Cierto – Dijo Eddie sonriendo.
– Ustedes no aprecian mi amistad – Dijo Adrian rodando los ojos.
Me reí un poco.
Lissa se acercó y sostuvo su mano, y justo como antes, ella sano su piel. El júbilo la lleno, pero mi estado de ánimo de repente cambio sin ninguna causa real.
– Ya no entiendo nada – Dijo Eddie confundido.
– Sigue leyendo – Dijo Mia riendo.
Ellos dos comenzaron una discusión que yo no entendía, usando términos mágicos estañar al mismo tiempo que otros términos que estaba bastante segura de que habían inventado ellos mismos.
– Debe ser la primera cosa que Rose no entiende – Se burló Adrian.
– No. Hay muchas cosas que ella no ha entendido.
A juzgar por la cara de Christian, él tampoco entendía mucho, y pronto quedo claro que Adrian y Lissa nos habían olvidado, ocupados en resolver el misterio del espíritu.
– Ah, jamás podría olvidarlos – Dije riendo. Resistí las ganas de pellizcar las mejillas de Rose solo por el placer de verla molesta, sin embargo, si lo intentaba ahora… No, mejor no.
Christian finalmente se paró, viéndose aburrido. "Vamos Rose, si de verdad quisiera escuchar esto, estaría en clase. Tengo hambre"
– Dios. Yo también – Dijo Christian despreocupado – Mi yo del pasado y mi yo del presente tenemos hambre
– Allí hay comida – Dijo Mia apuntando a la mesa de centro.
– Comida real necesito – Dijo Christian – Apresurémonos para hacer algo de comer
– Y yo pensé que era Rose la hambrienta – Suspiro Jill.
Lissa lo miró. "La cena es en una hora y media"
"Alimentador" Dijo él. "No he tomado sangre hoy"
– Sé de alguien que nunca más querrá tomar un poco de sangre – Se rió Mia apuntando a Rose que aún dormía.
– Sí – Dije riendo también – Nunca más volverá a tomar sangre
Sé que estaba mal, pero yo no podía evitar reírme por lo que le había sucedido a Rose, realmente no ha sido su suerte. La había pasado muy mal desde que bebió esa sangre y eso le paso por curiosa. Yo la conozco, puede que haya tenido sed cuando bebió, pero lo hizo por curiosidad más que nada.
Él le dio un beso en la mejilla y se fue. Yo seguí detrás de él. Había comenzado a nevar de nuevo y me quede mirando fijamente los copos caer alrededor nuestro.
– Ah, un ambiente lindo – Dije con un tono soñador – Aunque… bueno… se trata de mi mejor amiga y mi novio en un ambiente que yo consideraría romántico para una pareja
– Ten cuidado. Nunca sabes cuando te van a engañar – Dijo Adrian riendo.
– Ya basta – Dijo Christian.
– Yo no soy el que tiene a la pequeña dhampir en el regazo – Señaló Adrian.
Rodé los ojos.
Cuando comenzó a nevar en Diciembre, me había emocionado. Ahora, esta cosa blanca se estaba poniendo aburrida y vieja.
Mire a Rose tranquila, luego a Eddie para que siguiera.
A pesar de todo, como había pasado unas noches atrás, estar afuera en ese clima mejoro mi mal humor un poco, el aire frío me saco de el.
– Supongo que es cierto el término "enfriarse", en Rose es literal – Dijo Adrian riendo.
Con cada paso, podía sentir como me colmaba. Un «alimentador» es como llamamos a los humanos que accedían voluntariamente a ser fuentes regulares de sangre para los Moroi.
– ¿Por qué tiene que explicar eso cada vez que se menciona? No es como si hablara con alguien, son sus pensamientos – Se quejó Eddie.
– Quizá porque lo piensa sin que ella misma se dé cuenta – Sugirió Dimitri.
Diferente a los Strigoi, quienes asesinan a las víctimas de las que toman la sangre, los Moroi solo toman pequeñas cantidades cada día y nunca matan a sus donantes.
– Matarlos sería convertirnos en Strigoi – Dijo Jill sacudiendo la cabeza.
– Cierto – Coincidí con los moroi de la habitación.
Estos humanos viven por el subidón que obtienen de las mordidas de vampiros y parecen perfectamente felices de pasar sus vidas separados de la sociedad humana normal.
– Esto es horrible – Se quejó Eddie.
– ¿Qué cosa? – Pregunto Jill.
– No he podido molestar a Rose o burlarme de ella porque ha estado con ese problema de la sangre y ahora está durmiendo – Se quejó.
– Te entiendo. Es aburrido cuando intentas burlarte y ella no te responde como normalmente lo hace – Dijo Adrian asintiendo.
– Cierto – Coincidió Christian.
– ¿Te gusta pelear con ella, verdad? – Pregunte y él sonrió despreocupado.
Era raro pero necesario para los Moroi. La escuela usualmente tenían un alimentador o dos en los dormitorios Moroi para las horas de la noche, pero la mayor parte del día los estudiantes tienen que ir a las áreas comunes para alimentarse.
– Beber sangre puede ser tan placentero – Dijo Christian sonriendo.
Mientras continuaba caminando, observando árboles blancos, cercas blancas y caminos blancos, otra cosa blanca en el paisaje captó mi atención.
– ¿La nieve? – Intento adivinar Sydney.
– No – Dijo Eddie frunciendo el ceño.
Bueno, no exactamente blanco. Era algo pálido, algo descolorido.
– Tengo un mal presentimiento – Dije suavemente.
Me detuve abruptamente y sentí mis ojos abrirse totalmente. Mason estaba del otro lado del patio, casi mezclándose con un árbol y un poste.
– Ahí están de nuevo. El fantasma de Rose – Dijo Christian – Y frente a mí. Ni siquiera lo vi
– No puedes verlos – Dijo Sonya – Ni siquiera un usuario del espíritu puede verlos. Solo los shadow-kissed
– Y los Strigoi – Dijo Dimitri serio. Todos lo miramos, confundidos, pero comprensivos.
Él señaló hacia la parte de atrás del campus. Yo mire hacia esa dirección, pero no tenía ni idea de que estaba mirando.
– Las salas – Dije sorprendida – Él le estaba advirtiendo
– ¿Cómo es posible que un fantasma sabía de las custodias? – Preguntó Christian confundido.
– Porque las custodias protegían a Rose. Si ella no sabía sobr el poder de los fantasmas o no sabía controlarlo, las custodias la cuidaban. La mantenían lejos de los fantasmas – Explico Sonya – Ahora no las necesita porque puede mantenerlos lejos por sí misma
Recordé el viaje desde la corte a la Academia. Rose realmente creyó (o sabía) ver un fantasma, o eso nos dijo, pero me pregunto que tan malo fue.
Girando de nuevo hacia él, solo pude mirarlo, el miedo retorciéndome por dentro.
– ¡Frente a mis ojos! – Christian gruñó.
– Chris… – Lo regañe cuando Rose comenzó a despertarse. Todos hicieron una mueca.
– ¿Mamá? – Pregunto frotándose los ojos.
– No cariño, vuelve a dormir – Dije suavemente. Lo último que necesitaba ahora era a mi mejor amiga corriendo como loca por toda la casa y actuando como una niña de cinco años.
Ella parpadeó un poco y luego volvió a dormirse, realmente no estaba tan despierta por lo tanto se le hizo más sencillo dormirse.
– Ah. Ella piensa que eres su mamá – Se burlo Adrian.
– Cállate – Dije.
Una mano helada toco el borde de mi cuello, y yo giré asustada. Era Christian.
– No creo que la quieras morder – Advirtió con un tono amenazante Abe.
– No – Dijo Christian tranquilo – Jamás podría hacerlo si ella no quiere
"¿Qué pasa?" Preguntó.
Yo mire de nuevo al lugar donde había visto a Mason. Se había marchado, por supuesto. Yo apreté mis ojos por un momento y respiré. Entonces, mirando de nuevo a Christian, seguí caminando y dije: "nada".
– Ella es tan obstinada – Dijo Mia.
– Pero seguramente yo no le habría creído en nada sobre los fantasmas – Dijo Christian despreocupado.
– Yo sí. Realmente me preocupe, aunque admito que pensé que estaba loca – Dije con cierto aire de culpabilidad.
– Cualquier habría pensado eso – Murmuró Dimitri. Le di una sonrisa, apenas visible y luego mire a Rose dormida.
Christian normalmente tenía alguna retahíla de comentarios cuando estábamos juntos, pero se quedo en silencio mientras terminábamos nuestro recorrido.
– ¿Éste Christian? – Pregunte sorprendida.
– Sí. Éste – Dijo él asintiendo – Por favor. No soy malo. Realmente estaba preocupado por ella
Alcé las manos en defensa porque era difícil de creer.
Yo estaba consumida en mis propios pensamientos y preocupaciones sobre Mason, así que tampoco tenía mucho que decir.
– Rose sin hablar. Eso debía estar grabado en vídeo – Se rió Eddie. Pasaron unos segundos y suspiro – No es divertido si ella no se defiende
– Lo sé – Dijeron Christian y Adrian al unísono.
Esta visión apenas había durado unos cuantos segundos. Considerando lo difícil que era ver algo allí afuera, parecía más probable que él hubiera sido un truco de mis ojos, ¿verdad?
– ¿Qué tal si fuera eso? – Pregunte llamando la atención de todos – Me refiero a que no fuera un fantasma, sino un truco. Rose pensaba que ella tuvo la culpa, ¿qué tal si hubiera sido solo su mente jugándole una broma a causa de una culpa que no merece?
– Eso es verdad, pudo a ver sido eso – Dijo Christian asintiendo – Además, no hay pruebas de que realmente fue un fantasma lo que vio
– Las custodias… – Recordó Sonya – Ella me lo dijo un día que hablamos
– Aún así… – Pensé – Quiero seguir pensando que es lo que dije y no lo que ella dijo
– En negación – Dijo Jill guiñándome el ojo.
Traté de convencerme de esto durante el resto del camino. Cuando entramos a la sala, lejos del frío, finalmente me di cuenta de que algo andaba mal con Christian.
– Conmigo no andaba nada mal. Con ella sí – Dijo Christian rodando los ojos.
"¿Cuál es el problema?" Pregunte, tratando de no pensar en Mason.
"¿Estás bien?"
– Me gusta cuando están así y no peleando – Sonreí mirando a Christian, luego señale a ambos – También me gusta esto
Christian sonrió divertido.
"Sí" dijo él.
"La forma en que lo dije solo prueba que no estás bien"
– Hay que conocer bien a la relación de ellos dos para saber que es así – Dijo Mia riendo.
Él me ignoró mientras entrábamos a la habitación de los alimentadores. Estaba más lleno de lo que esperaba y la mitad de los pequeños cubículos en los que se sentaban los alimentadores estaban llenos con Moroi.
– Odio la espera allí – Dije.
– Sí – Coincidió Christian.
Brandon Lazar era uno de ellos. Mientras él se alimentaba, le eche un vistazo a un moretón casi curado en su mejilla y recordé que nunca había descubierto quien lo había golpeado.
– Creo que Rose iba a hacer de guardaespaldas – Adrian sonrió – Cuidado Lissa, porque aún ahora, alguien podría quitarte a tu guardián
– Ni lo intentes. Yo soy la reina – Dije con firmeza. Adrian alzó las manos a la defensiva con una sonrisa torcida.
Christian se anotó en la lista con el Moroi de la entrada y entonces se quedo en el área de espera mientras era llamado. Yo revolví mi cerebro, tratando de encontrar la verdadera razón del mal humor de Christian.
– Oh – Christian gruñó – Así es como se dio cuenta
– ¿Cuenta de qué? – Pregunte levantando una ceja.
Christian no dijo nada, pero sonrió.
"¿Cuál es el problema? ¿No te gustó la película?"
No respondió.
Christian gruñó – Odio ese sexto sentido de Rose
"¿Asqueado por la automutilación de Adrian?" Hacerle la vida imposible a Christian era un placer culposo. Podría hacer esto toda la noche.
Christian rodó los ojos.
Ninguna respuesta.
"Tú estás –oh"
– ¿Qué? – Preguntó Jill intrigada y Christian gruñó.
Entonces me di cuenta. Estaba tan sorprendida por no haberlo notado antes.
– A mí me sorprende que lo haya hecho– Dijo Christian de mala gana.
"¿Te molesta que Lissa quiera hablar de su magia con Adrian?"
Él se encogió de hombros, lo que me dijo todo lo que necesitaba saber.
– Es una bruja – Dijo Christian suspirando.
Levante una ceja confundida.
"Vamos, a ella no le gusta la magia más de lo que le gustas tú. Es solo esta cosa con ella, tú sabes. Ella paso todos estos años pensando que no podía hacer magia real, y entonces se dio cuenta de que podía –excepto que era este tipo de magia loco y totalmente impredecible. Ella está tratando de comprenderlo"
– No puedo creer que con nuestra suerte nos haya toca toda esa locura – Dije – Pero, ¿saben? Aún con todos esos problemas, estoy feliz de tener esta magia
– ¿por qué te gusta lo que puedes hacer? – Pregunto Adrian sonriendo – A mí también
– Sí y porque gracias a eso, Rose está aquí con nosotros – La mire sonriendo – No me imagino un mundo donde mi mejor amiga no está allí para hacerme sonreír y estresarme
– Es una sabia decisión – Dimitri sonrió.
– Claro. A ti también te alegra porque de lo contrario no habrías conocido nunca a la mujer con la cual quieres estar para siempre – Dijo Christian riendo.
– ¿Uh, ya le compraste el año? – Pregunto Karolina emocionada.
– ¿Perdón? – Abe alzó una ceja – ¿Anillo? No recuerdo haber aceptado ninguna boda
– Abe – Janine lo miro seria – Eso lo discutiremos después
– ¿Realmente le propondrás matrimonio ahora? – Pregunte en un susurro.
– No – Dijo Dimitri – Ella no parece estar lista
Sonreí. Dimitri miro a Rose con una sonrisa dulce y luego a Eddie para continuar con la lectura.
"Lo sé" dijo él herméticamente, mirando el gran salón sin enfocar realmente nada. "Ese no es el problema"
– ¿Entonces cuál es? – Pregunte.
Christian gimió mortificado.
"Entonces, ¿por qué…?" Deje que las palabras pararan mientras otra revelación me llegó. "Estás celoso de Adrian"
– ¿Qué? – Adrian lo miro sorprendido. Todos en la sala lo miramos sorprendido mientras Christian se mortificaba.
– Vamos, cualquiera se sentiría así – Dijo Christian – Ese idiota aparece en la vida de alguien y enseguida comienza con su acoso
– No soy idiota y nosotros solo tenemos la magia en común – Dijo Adrian tranquilo.
– Hasta Dimitri estaba celoso de Adrian – Dijo Christian. Mire a Dimitri, bueno, él si tiene razones dado que Adrian siempre está coqueteando con Rose – Ya mejor cambiemos de tema para que puedan llevar a Rose a su cama en lugar de que me babeé
Me reí un poco mientras ella simplemente se acurrucaba aún más. Se veía tan dulce así.
Christian enfocó sus ojos azul hielo en mí, y me di cuenta de que había adivinado. "No estoy celoso, solo estoy-"
– Celoso – Dije riendo.
Christian rodó los ojos.
"…sintiéndote inseguro por el hecho de que tu novia está pasando mucho tiempo con un chico millonario y razonablemente apuesto a quien ella podría gustar. O, como nos gusta llamarlo, estás celoso"
– Esas son cosas que nosotros podemos sentir, pero nadie lo sabe y Rose logra adivinarlo – Dije sonriendo.
– Solo ella puede resumir un discurso en una frase – Dijo Dimitri riendo.
– ¿Qué? – Christian y yo lo miramos confundido, él se encogió despreocupado.
Él desvió su mirada, claramente disgustado. "La luna de miel se ha terminado para nosotros, Rose. Maldición, ¿por qué se está tardando tanto esta gente?"
– Poca paciencia – Dijo Christian riendo – Así somos nosotros
– Rose y tú son una pareja sin igual. Tal para cual – Dijo Adrian mirando a Christian.
Rodé los ojos, aunque era casi cierto. Ellos se parecían mucho.
"mira" le dije, cambiando mi posición. Me dolían los pies después de estar de pie tanto tiempo. "¿No escuchaste mi discurso romántico del otro día a cerca de estar en el corazón de Lissa? Ella está loca por ti. Eres el único al que quiere, y créeme, yo puedo decirlo con cien por ciento de seguridad. Si hubiera alguien más, yo lo sabría"
– Ay, eso es lo único malo del vínculo. Rose sabe todo sobre mí y yo no sé nada sobre ella – Me quejé – Me refiero a lo que siente y piensa, porque no necesito un vínculo para saber cosas de Rose. Ella me cuenta todo ahora que las cosas son más abiertas
Christian suspiro – Después de lo que te sucedió hoy, no me parece que deberías bajar las revoluciones un poquito
Asentí.
– Podría intentarlo ahora – Mire a Rose.
– No. Yo creo que es mejor esperar a que vuelva a ser la misma de antes – Dijo Sonya sacudiendo la cabeza – No es como si fuese a ser tan peligroso, pero es preferible que ella volviera a ser la misma de antes
– Está bien – Asentí a regañadientes.
Una sonrisa se dibujo en sus labios. "Tú eres su mejor amiga. Podrías estar ocultándolo por ella."
– ¡CHRISTIAN! – Le grita sorprendida de que pudiera si quiera pensar en eso. Él abrió los ojos sorprendido y luego, antes de que él pudiera defenderse, Rose comenzó a quejarse y luego cuando abrió los ojos juro que vi algunas lagrimas.
– Rose no eres un bebé – Me queje un poco mientras la tomaba de los hombros – Lo siento, no debí despertarte
Ella me miro confundida, no había más lágrimas, pero en su mirada pude ver que estaba algo triste, tal vez por ser despertada. Le sonreí un poco y la tome acercándola a mí, en un abrazo.
– Venga, descansa Rosie – Dije suavemente.
– No quiero dormir – Se froto el ojo izquierdo con el puño – Quiero a mamá…
Abrí los ojos sorprendida y mire a Janine que parecía congelada ante las palabras de Rose. Yo estaba por decir algo, pero Rose se entretuvo mirando a Christian. Ellos comenzaron a jugar con las manos juntos y luego. Rose se apoyaba de espaldas contra mí, mientras con una mano yo la rodeaba por el torso.
– Nunca pensé que llegaría a ser niñera de mi mejor amiga – Dije riendo – Ni siquiera cuando realmente tenía cinco años
– Lo sé – Christian sonrió sin dejar de jugar con Rose. Movían las manos en una especie de juego de choque de palmas con una cancioncita.
– Vaya, Chris, al parecer te gustan los niños – Dijo Adrian riendo – Por lo visto estás encantado con la pequeña dhampir
– Adrian no te metas – Dijo Christian ignorándolo, pero yo podría apostar a que él tenía razón, Christian realmente parecía encantado con Rose actuando así. Pero claro, incluso Dimitri estaba encantado con ella.
Yo tosí. "No si ella estuviera con Adrian. Te lo aseguro, ella no tiene ningún interés en él, al menos no romántico, gracias a Dios."
– Será porque Rose me quería solo para ella – Dijo Adrian.
– Sigue soñando Adrian – Dijeron algunos riendo.
"Sin embargo él puede ser persuasivo. Él sabe manejar su compulsión".
– Vaya, Christian, tienes miedo de mí – Adrian sonrió – ¿Quién iba a decirlo?
– Adrian, hazme un favor y cierra tu boca – Dijo Christian.
"Él no está usándola con ella. Ni siquiera sé si puede –creo que ellos se cancelan entre ellos. Además, ¿no has estado prestando atención? Yo soy el desafortunado objeto de atención de Adrian"
– ¿Desafortunado? – Adrian se rió – Rose, serás la mujer más afortunada por ser de mi interés
Rose miro a Adrian confundida, pero luego un ceño fruncido apareció en su rostro se escondió con Christian.
– No la asustes – Dije.
– Nunca imagine que Rose se asustará con facilidad – Dijo Jill.
– No está asustada, al menos no lo hace con facilidad. Ella solo parece sorprendida de la forma en que le hablan – Dijo Dimitri sonriendo. Rose le sonrió y luego se lanzó a él en un abrazo. Aunque Dimitri parecía sorprendido, le dio un abrazo.
"¿De verdad?" Preguntó Christian, claramente sorprendido. Los chicos siempre son tan descuidados en este tipo de cosas. "Yo sé que él coquetea-"
"Y sé presenta sin ser invitado en mis sueños. Y como no puedo escaparme, esto le da a él perfecta oportunidad de torturarme con su supuesto encanto y si intento de ser romántico"
– Intento fallido por lo visto – Dijo Christian riendo.
Él se tornó sospechoso. "Él se presenta en los sueños de Lissa también"
Sonreí a Christian.
– Solo intentábamos que yo aprendiera eso – Dije sonriendo. Él me sonrió tranquilo.
Christian me miro con los ojos entrecerrados, pero no estaba molesto.
Mierda.
– ¡Eddie! – Lo regañé y señalé a Rose.
– Eso sale aquí. No es mi culpa – Dijo él.
No debería haber mencionado los sueños. ¿Qué había dicho Adrian?
"Esas son visitas educativas. No creo que tengas de que preocuparte"
Christian bufó.
"La gente no se asombraría si ella llegara a una fiesta con Adrian"
– ¿Qué dices? – Dije mirando a Christian.
– Vamos, no es nada personal – Dijo Christian encogiéndose de hombros.
Rose nos miro a ambos confundida y luego a Dimitri, de una forma inocente.
– ¿De qué me he perdido? –
– Cosas de adultos – Respondió él suavemente.
– Oh – Rose asintió, casi como si entendiera pero parecía muy confundida.
"Ah" dije yo. "Así que de eso se trata realmente. ¿Piensas que tú la vas a hacer quedar mal?"
– ¿Tengo que decir e que está mal en esa oración? – Pregunte levantando una ceja.
– No – Dijo Christian – Ya lo sé
Sonreí.
"No soy tan bueno… en ese tipo de cosas sociales" admitió él en una extraña demostración de vulnerabilidad. "Y creo que Adrian tiene una mejor reputación que yo"
– Gracias por admitirlo – Dijo Adrian con una sonrisa.
– Tiene que ser una broma – Dijo Eddie riendo – Y Rose piensa lo mismo que yo
"¿Estás bromeando?"
"Vamos Rose. Beber y fumar ni siquiera pueden competir con el hecho de que la gente piense que te vas a convertir en Strigoi. Yo vi la forma en que todos actuaban cuando ella me llevo a las cenas y además en el club de sky. Soy una carga. Ella es la única representante de su familia. Ella va a pasar el resto de su vida involucrada en la política, tratando de quedar bien con la gente. Adrian podría hacer mucho más por ella de lo que yo puedo."
– Genial. Solo falta que Belikov admita que yo soy mejor para Rose – Dijo Adrian sonriendo.
Dimitri lo fulmino con la mirada.
– Oye ya te estás pasando – Dijo Christian serio – Primero lastimas a Sydney, luego sales todo orgulloso por el pasado y finalmente quieres que Rose termine con Dimitri. ¿Qué pasa contigo?
– Nada – Dijo él.
– Quizás sea algo del espíritu – Dije preocupada.
– Me da igual si es sobre el espíritu. ¡Basta de jugar con las chicas! – Christian le dio una mirada rabiosa – No son juguetes, entiéndelo
Jamás había visto a Christian así de enojado, al menos por algo así ya que normalmente prefería ignorarlo, pero era obvio que ya a todos nos estaba molestando la actitud de Adrian hacia algunas de nosotras, sobre todo después de coquetear con Rose frente a Sydney. Creo que Dimitri intentaba todo por mantener el control.
– Bien, déjalo Christian por ahora. Terminemos este bendito capítulo que ya se me ha hecho largo – Dijo Eddie.
– Sono como a alago que diría Rose – Murmure. Mire a Rose que estaba sentada a mi lado, tenía la cabeza agacha, pero en cuanto la mire ella me miro confundida, tan inocente. Me fije que en sus manos tenía un poco de maní, entrecerré los ojos y ella se lo llevo a la boca con una sonrisa nerviosa.
Me resistí la urgencia de sacudir literalmente la cabeza. "Puedo ver a lo que te refieres, pero hay una falla con tu lógica hermética. Nada está pasando entre ella y Adrián."
– La que debería fallar es la lógica de Rose, pero tiene razón en eso – Dijo Jill algo incomoda, sin mirar a Adrian.
Él miro hacia otra parte y no dijo nada más. Yo sospechaba que sus sentimientos iban más allá del hecho de que ella estuviera con otro chico. Como él mismo había admitido, él tenía todo un enredo de inseguridades sobre Lissa.
– Ya estamos de nuevo – Dijo Eddie suspirando.
Estar con ella había hecho maravillas con su actitud y vida social, pero al final del día, él aún tenía problemas por venir de una familia "manchada". Él aún se preocupaba por no ser lo suficientemente bueno para ella.
– ¿Cómo puedes saber todo eso con unas simples palabras? – Pregunto Christian mirando a Rose. Ella lo miro confundido.
– Es más sensible a las emociones de Lissa que las de otras personas, pero tiene una percepción muy buena. Se debe al haber cruzado la línea entre la vida y la muerte – Explico Sonya – Muchos shadow-kissed son capaces de notar cosas sencillas así como apreciar la vida
– Víctor dijo que Rose lucharía por lo que ésta le ofrece. Pensé que hablaba de mí, porque ella está pendiente de mí todo el tiempo, de protegerme, pero veo que hablaba sobre la vida. Sobre que ella estaba viva y se aferra a eso – Dije sorprendida, mirando a Sonya que asentía.
– Con este pequeño problema que tiene no es capaz de entender de lo que hablamos – Sonya se acerco a Rose colocando una mano en su cabeza, Rose la miro confundida – pero sé que si algo llegase a ocurrir ahora, lo primero que hará será protegerte a ti y luchar por vivir
Sonreí algo fascinada, pero intrigada cuando Rose abrió los ojos sorprendida de pronto, como si algo estuviera sucediendo algo, luego Sonya movió un mechón del cabello de Rose y observo su frente.
– Así está mejor – Sonrió – Ten más cuidado, y si te golpeas con algo dilo
Recordé que Rose se había caído, pero no que tuviera una herida en la cabeza, sin embargo Sonya lo había notado. Ella volvió a su asiento y Rose me miro sonriendo. Pude observar algo de sangre seca en una zona.
– Con que te has golpeado – Pregunte tomando una botella de agua y mojándome el pulgar para luego deslizarlo lentamente sobre la sangre y así quitarla.
– En la piscina – Dijo ella con una mueca triste. Le sonreí tranquila después de quitar toda la sangre.
– De verdad ten más cuidado, nena – Dije sonriendo.
– Es como una chica pequeña – Dijo Jill sonriendo.
"Rose tiene razón" dijo una voz no invitada detrás de nosotros.
– Problemas – Advirtió Eddie.
Preparando mi mejor mirada, me volteé para encarar a Jesse.
– Muchos problemas – Dije asintiendo.
Naturalmente, Ralf estaba cerca. El novato asignado a Jesse, Dean, se quedo cerca vigilando la puerta. Ellos aparentemente tenían una relación más formal.
– Porque no son amigos – Dije y todos asintieron.
Jesse y Ralf no habían estado en la fila cuando nosotros llegamos, pero aparentemente vagaron por ahí lo suficiente para escuchar nuestra conversación. "Tú aún perteneces a la realeza. Tú tienes todo el derecho de estar con ella."
– No es que sea mentira, porque es verdad, pero aquello no puede significar nada bueno – Dije.
"Wow, hablando de cambiar de parecer" dije yo. "¿No eran ustedes los que estaban hablando el otro día de cómo Christian se iba a convertir en Strigoi en cualquier momento? Yo cuidaría mi cuello si fuera ustedes. Él parece peligroso"
Christian se rió.
Jesse se encogió de hombros. "Hey, tú dijiste que él estaba limpio, y si alguien sabe de Strigoi eres tú. Además, estamos comenzando a pensar que la naturaleza rebelde de Ozera es algo bueno"
– No es que quiera ser… – Intente decir.
– Si. Ya lo sabemos, «aquello no es bueno» – Repitieron todos.
Fruncí el ceño, pero no dije nada.
Le di una mirada sospechosa, asumiendo que había algún truco ahí. Aún así, él se veía sincero, como si de verdad estuviera convencido de que Christian era seguro.
– Y ahí está. Los ojos de Rose atravesando el alma de las personas – Dijo Christian riendo – Es bueno cuando no te sucede a ti
Todos coincidieron. Yo suspiré.
"Gracias" dijo Christian, una ligera burla curveaba sus labios. "Ahora que me han perdonado a mí y a mi familia, finalmente puedo seguir con mi vida. Es lo único que me ha estado deteniendo"
– ¿Por qué eres tan malo como Rose? – Pregunte con un gemido.
– Porque yo soy así y ella me copio – Dijo Christian sonriendo despreocupado.
"Estoy hablando en serio" dijo Jesse. "Los Ozeras han estado callados últimamente, pero solían ser una de las familias más fuertes. Podrían serlo de nuevo –especialmente tú. A ti no te da miedo hacer cosas que supuestamente no deberías. A nosotros tampoco. Si tú superas toda tu mierda antisocial, podrías hacer amigos correctos y llegar muy lejos. Tal vez así dejarías de preocuparte tanto por Lissa"
– Eso es… – Empecé a decir, pero me detuve. No sería buena idea lanzar un improperio con Rose delante, sin embargo ella está acostumbrada, tiene un vocabulario más amplio que el mío, o mejor dicho que el de cualquiera. Aún así, no dije nada.
No lo pude evitar: me reí. Christian, simplemente lo miró asqueado.
"Retiro lo que dije antes" les dijo. "Eso es lo que he estado esperando toda mi vida. Una invitación para unirme a su club de la casita del árbol."
– Lissa, tu vida está rodeada de personas sarcásticas – Eddie se rió.
– Supongo – Dije sonriendo – Y me gusta
Ralf, grande y amenazador, dio un paso adelante. "No te burles de nosotros, esto es serio"
– Uhg odio a esos imbéciles. Por su culpa tuvimos el ataque a la academia – Gruñí.
– Ah, Lissa, has dicho una mala palabra – Dijo Eddie sorprendido – ¿Ves lo que ella te enseña, Rose?
Mire a Rose y la vi tan despreocupada.
– Ella está acostumbrada – Recordé – Es su vocabulario típico
Christian suspiro. "Entonces no se burlen de mí. Si realmente creen que quiero pasar mi tiempo con ustedes y tratar de hacer las cosas aún mejores para los Moroi, que ya son lo suficientemente mimados y egoístas, entonces ustedes son más estúpidos de lo que pensé que era. Y eso es bastante estúpido."
– Ah, ese mi chico – Lo besé en la mejilla y luego lo abracé.
Rabia y vergüenza llenaron las caras de Jesse y Ralf, pero afortunadamente en ese momento llegaron a Christian. Él se veía considerablemente más animado cuando caminamos a través de la habitación.
– Cosas raras que te ponen feliz – Se rió Mia.
Nada como un enfrentamiento con dos imbéciles para hacerte sentir mejor acerca de tu vida amorosa.
– Pero ella no tenía vida amorosa entonces – Señaló Sydney.
– Se refería a mí – Sonrió Christian.
La alimentación asignada para Christian esta noche era una mujer llamada Alice, quien era la más vieja del campus.
– Oh que tortura – Dijo Adrian. Todos lo miramos confundidos – De nuevo, es algo que diría Rose
La mayoría de los Moroi preferían donantes jóvenes, pero Christian, siendo la persona retorcida que era, la prefería a ella porque estaba casi senil.
– ¿Retorcida? – Christian suspiro.
Ella no estaba aún en sus sesentas, pero demasiadas endorfinas de mordidas de vampiro en su vida la habían afecta permanentemente.
– ¿Oíste Rose? No hay que ser un alimentar – Le dijo Adrian juguetonamente, pero Rose ya estaba divagando en sus recuerdos sin prestarle atención.
Coloque una mano en su hombro y ella me miro, aunque dudo que me haya visto, solo tenía la vista posada en mí. Parpadeó un poco y sonrió infantilmente.
"Rose" dijo ella, centrando sus embelezados ojos azules en mí. "Usualmente no estás con Christian. ¿Has peleado con Vasilisa?"
– ¿Por qué todos piensan que para que nosotros estemos juntos es porque ustedes dos están peleadas? – Pregunto Christian.
– Se odian con toda el alma así como se quieren en extrañas circunstancias – Dije despreocupada – Y Rose y yo siempre vamos a todos lados juntas
– Salvo por ese fin de semana cuando fue a Tarasov – Abe se rió.
Me reí hasta que me di cuenta de que había dicho. Lo mire intrigada, la única que vez que fue a Tarasov, fue cuando liberamos a Víctor, y fue conmigo.
– ¿De qué estás hablando? – Pregunte seria.
– Ah de nada – Dijo Abe rápidamente – Eddison, sigue con la lectura
Antes de que yo pudiera protestar, Eddie siguió leyendo.
"Nop" dije. "Solo me gane un cambio de escenario"
"Escenario" murmuro ella, mirando hacia una ventana cercana.
– Ah no… ella va a describir el paisaje, ¿cierto? – Se quejó Adrian.
Los moroi mantenían las ventanas oscuras para bloquear la luz, y yo dudaba mucho de que un humano pudiera ver algo. "El escenario está siempre cambiando. ¿Te has dado cuenta de eso?"
Gemí. Me urgía saber a que se refería, porque me había quedado con la duda, pero al única que sabía era Rose y ella actuaba como si tuviera cinco años jugando con la comida.
"No el nuestro" dijo Christian, sentándose a su lado. "Esa nieve no e va a air a ninguna parte. No por unos cuantos meses"
– No creo que se haya referido a eso – Dijo Dimitri negando con la cabeza.
– Entonces capitán experto, anda, dime – Christian desafió.
– No lo sé – Dimitri negó con la cabeza – Pero realmente lo dudo
Nadie dijo nada, Eddie siguió leyendo.
Ella suspiro y le dio una mirada impaciente. "No estaba hablando del paisaje"
– Sigo sin entender – Dijo Christian.
Christian me dio una sonrisa satisfecha, entonces se doblo y hundió sus dientes en su cuello. Su expresión se desvaneció, junto a su charla del escenario o lo que fuera que quisiera decir mientras él bebía de ella.
– Me parece que Rose no lo sabe – Dijo Christian – Aunque Alice siempre se sentía segura con Rose cerca
– Yo también – Dijeron todos.
Yo he vivido tanto tiempo entre vampiros que ni siquiera pienso en sus colmillos la mitad del tiempo.
– Estoy que me la creo – Dijo Christian riendo. Le di un golpe.
La mayoría de los Moroi eran muy buenos escondiéndolos.
Sonreí con suficiencia.
Era solo en momentos como este que yo recordaba el verdadero poder que tenía un vampiro.
– Es como si estuviéramos viviendo con personas normales – Murmuro Eddie.
Usualmente, cuando veía a un vampiro alimentarse, recordaba cuando Lissa y yo huimos de la Academia, y yo la deje alimentarse de mí.
– Eso lo habíamos notado con las lecturas – Dijo Adrian despreocupado.
Nunca llegue a alcanzar el loco nivel de adicción de un alimentador, pero disfrute el breve subidón.
– Creo que casi lo alcanza – Dijo Christian con una mueca.
Yo no quería pensar en eso.
Solía desearlo de una forma que nunca podría admitirle a nadie.
– Ah, es una pena que todos sus secretos estén expuestos – Dijo Christian sonriendo juguetón, mirando el libro. Rodé los ojos.
En nuestro mundo solo los humanos ofrecen su sangre. Los dhampirs que lo hacían eran considerados bajos y humillados.
– Eso explica un poco algunas cosas – Dijo Sydney preocupada.
Ahora, cuando veía un vampiro alimentarse, no pensaba en lo bien que se sentía. En lugar de eso volvía a esa habitación en Spokane, donde Isaiah, nuestro captor Strigoi, se había alimentado de Eddie.
– Auch, dolor al alma – Dijo Eddie con la mano en el corazón
Eddie había sufrido terriblemente, y yo no pude hacer nada más que permanecer ahí y observar.
Asqueada, deje de mirar a Christian y a Alice.
– Eso es nuevo, antes no podía mirar y ahora no puede estar en la misma habitación. Vamos progresando – Dijo Christian sonriendo.
Cuando dejamos la habitación de los alimentadores, Christian se veía más brillante y animado. "El fin de semana está aquí Rose. No más clases, y tú tienes tu día libre"
– Demasiado animado diría yo – Sonreí.
"No" dije yo, casi lo había olvidado. Maldición. ¿Por qué tenía que habérmelo recordad? Casi estaba comenzando a sentirme mejor después del incidente con Stan. Suspire. "Tengo servicio comunitario".
– Ah, fin por fin – Dijo Eddie suspirando pesadamente – Lo juro, el capítulo más largo
– Creo que no ha estado tan mal – Dije riendo.
Mire a Rose que se notaba muy energética, pero después de que se termino el libro fue su turno de empezar a jugar. Corrió, salto, grito, jugó con Dimitri y con Christian toda la noche. Estaba con muchas energías, hasta que al fin, cayo rendida en el sofá. Dimitri la cargo en sus brazos y la llevo a su habitación.
– Yo dormiré en el sofá – Dijo con una sonrisa después de cubrir a Rose – Ella puede dormir aquí
Mire a Rose que parecía luchar por mantenerse despierta. Dimitri estaba con ella hablando de una forma tan tierna que era casi imposible creer que es el mismo chico serio que apenas sonríe. Y pese a todo el sueño, Rose le sonreía radiantemente mientras hablaban sobre cosas como ositos, mariposas e incluso unicornios. Dimitri se reía con ella mientras Rose decía un par de cosas sin sentidos, finalmente cuando ella bostezó, él la besó en la frente pidiéndole que se durmiera para descansar y tuviera dulce sueños. Me fije que Rose lo tenía firmemente agarrado de la mano, quizá era inconsciente sobre este hecho, pero sé que Dimitri no.
Me puse en cuclillas y le acaricie la cabeza.
– Descansa Rose – Dije sonriendo. Ella murmuro algo que sospechosamente se escucho como "mamá". Había estado llamándola todo el día, aunque todos insinuaban que me lo decía a mí, pero sé que no era así. Ella llamaba a Janine. Una vez que confirmamos que ya se estaba durmiendo y nada podría despertarla, Dimitri salió de la habitación y pronto yo me puse en pie para seguirlo.
– Vas a ser una gran madre en un futuro – Me di la vuelta y vi a Christian apoyado en el marco. Le sonreí mientras me ponía en pie.
– Y tú un gran padre – Dije.
Abracé a Christian y antes de salir, le di una última mirada a Rose.
Continuara…
Hola mundo. Primero que nada quiero disculparme por la hora, ya es domingo y siento no haber subido el capítulo el sábado como debía hacerlo pero sucede que no tengo un computador ahora, me refiero a que mi cargador se quemo y me han prestado uno por unas pocas horas, lo siento de vrd y como sea, no estoy segura de como resultará esto debido a que también aun si consigo un computador no tendría las historias porque como saben están en este computador.
...bien, es terrible.
De todos modos quiero que sepan que no estoy segura de si podre subir este sábado lo que significaría que la historia quedaría en paro hasta que me compren un nuevo cargador. Sin embargo siempre estaré recibiendo sus comentarios desde mi celular, y para aquellos que se pregunten, no, es imposible subirlo desde el celular porque no puedo escribir desde allí, lo he intentado hoy y no pude.
Realmente lo siento y como lo estoy haciendo rápido no responderé comentarios y no he revisado los errores así que mil disculpas. También quiero aclarar algo, el tema del bebé quiero que quede en el olvido, yo sé que puse el tema primero, yo sé lo dije y hago y si quieren saber que va a pasar y porqué mencione el tema en la historia solo deben leer y no berrinchear o preguntar porque ese tema me tiene un poco cansada, aunque me gusta ver el interés. Yo sé que esto es un fics y por lo tanto debemos escribir cosas que no sucederían normalmente en el libro original y de hecho me gusta mantener las sorpresas, ya saben que yo siempre salgo con las sorpresas más inesperadas de todas, pero con ustedes preguntando todo el día y mencionándolo casi se me hace complicado tanto como responderles a sus comentarios como escribir las historias. Ahora, una vez más, lamento lo del pc pero supongo que si no subo un capítulo el próximo sábado... bueno... ya saben la razón de porque no he podido.
Terminando con esto...
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