CAPITULO 10

SINCERO RESPETO

La mañana siguiente sorprendió a Van despertando de una buena noche de sueño, había estado soñando con los ojos verdes de Hitomi, por lo que se sentía animado. Además el día anterior había resultado muy productivo. Despues de visitar a la madre de Angie y de regreso al castillo, se habian detenido para supervisar los trabajos de reconstrucción en la parte afectada de la escuela y había incentivado a los trabajadores para que aquella obra estuviera terminada cuanto antes.

Despues de asearse y prepararse aquella mañana, el Rey se disponía a salir de su habitación para tomar el desayuno en compañía de Merle, cuando de pronto sus ojos repararon en el pequeño bulto gris de tela que habia en una de las mesillas de la entrada a la habitación y entonces recordó como habia ido a parar ahí la tarde anterior.

Despues de la visita a la escuela, al llegar la comitiva al castillo, el Rey había desmontado y entregado su corcel al mozo de los establos. Se dirigia hacia el interior del castillo acompañado de Merle cuando una de las doncellas de la comitiva tuvo que correr para alcanzarlos.

-¡Majestad! Disculpe Mi Señor…Olvidaron esto en el carruaje- dijo la mujer entregándole a Van la chaqueta gris que le diera el pequeño chico y retirándose enseguida.

-Es la chaqueta de Blaire- sentenció rapidamente Merle- Si quieres yo puedo entregarsela Amo-

-No es necesario Merle- dijo el joven- Le prometí al muchacho que yo se la entegaría y le daría sus saludos-

-¡Prrr! Esta bien Amo- ronroneó Merle un tanto preocupada, pensando para si misma:

-Espero que no se le olvide…Mi Amo siempre esta tan ocupado…-

Una vez que Van habia llegado a su habitación, dejó la prenda en la mesilla de la entrada, justo donde se encontraba ahora. Tocando la tela con sus dedos levemente se dijo a si mismo:

-¡Rayos! Ahora no tengo tiempo de llevarsela…Lo haré en cuanto tenga un momento libre- despues salió de la habitación cerrando la puerta.

Tal y como lo había predicho Merle, quien conocia tan bien a su Amo, aquella prenda quedó olvidada varios días en el mismo lugar, relegada entre los multiples compromisos y ocupaciones de Van.

-ooo-

Algunos días pasaron y la salud de Blaire mejoraba cada vez más, muy pronto pudo respirar bien por si misma y pasó del cuidado del sanador Assa, a manos de Merle y Rosemund que cuidaban de ella como a una niña pequeña. Sobretodo Merle quien se sentía culpable de lo que le había ocurrido a pesar de que Blaire le había asegurado incansablemente que nadie tenía la culpa en una situacion como aquella.

Por su parte Van no escatimó atenciones para con la joven, ya que a pesar de no haber podido visitarla nuevamente, se informaba diariamente de su salud e instruyó a Merle para que la chica tuviera todo lo necesario en su convalesencia. A pesar de aquellos gestos, el Rey tenia bien presente que aún no habia podido agradecerle personalmente a Blaire por haber salvado una jóven vida de entre su gente.

Uno de los mayores deseos de Blaire aquellos días, era poder salir de su habitación, pues aquel encierro comenzó a aburrirla en cuanto sintió que recuperaba las fuerzas. Pasaba muchas horas del día mirando por la ventana abierta, observando los preciosos días soleados de la campiña faneliana añorando estar libre de aquella prisión. Aquel anhelo no tardaría en cumplirse, pues pronto se le permitió salir de la habitación y la chica pudo recorrer algunas areas del castillo, en especial los jardines donde el médico le había recomendado que tomara sol para fortalecer su salud.

Fué una mañana mientras paseaba bajo la sombra de los árboles, en los jardines que colindaban con la explanada central del castillo, cuando vió arribar una nave de lo que a ella le parecieron grandes proporciones.

Aquella visión fué algo increible para ella pues si bien en su propio mundo existian aviones, aunque ella jamás había viajado en uno de ellos, no se podia explicar como aquel enorme aparato podía remontarse por los aires como si de un globo aerostático se tratase, aunque fuera de un tamaño unas cinco o seis veces mas grande y con una forma por demás extraña que le recordó mas a un barco que a una aeronave.

-¡Blaire! ¡Blaire!- Llegó vociferando Merle entre el ruido de aquella enorme maquina- ¡¿Ya viste?! ¡Tenemos visitas!- mostrando un rostro muy sonriente.

-¿Visitas?... ¿De quien se trata?- Cuestionó Blaire

-¡¿Que?! ¡No te oigo!- Se quejó Merle a gritos, tratando que su voz superara el ruido existente-¡Vamos adentro!

Dicho esto jaló de la mano a Blaire hacia la puerta cristalera más próxima al jardín, la chica terrestre la siguió trastrabillando al tratar de seguirle el paso a la ágil gata. Dentro de los corredores del castillo el ruido que producía la nave extranjera era menos perceptible.

-¡Ahora si podemos charlar!- dijo la chica felina llena de expectación.

-Claro. Me estabas diciendo que hay visitas y yo te pregunté ¿De quien se trata?- le recordó Blaire sintiendo verdadera curiosidad

-¡Esa nave es del Señor Allen! ¡Meooow! ¡El es muy elegante!-Comentó Merle con desmedido entusiasmo- Es un gran amigo de mi Amo Van...

-¿Amigo de tu Amo? Vaya, no pense que tuviera muchos amigos- Blaire se quedo pensativa.

-Se conocieron en la Gran Guerra, en un inicio no se caían nada bien- Merle dijo esto como recordándoselo a si misma, pero en voz alta, despertando la curiosidad de su jóven interlocutora.

-¿La Gran Guerra? ¿Me estas diciendo que tu Amo fué a una guerra?- preguntó la chica intrigadísima.

Aquello resultaba una enorme sorpresa para Blaire pues si bien se daba cuenta a la perfección que en aquel reino predominaban las artes de guerra, pues el mismo Rey siempre portaba su espada consigo y ni hablar de sus Comandantes; jamás penso que una persona tan jóven como Van pudiese o debiese ir a la guerra, al menos no por voluntad propia. Tampoco se lo imaginaba hiriendo o lastimando a alguien, a pesar de su porte adusto le parecia una persona bastante tranquila.

-Así es, mi Amo Van junto con el señor Allen y otros fieles amigos lucharon en la Gran Guerra contra el imperio de Zaibach hace ya cinco años, fueron tiempos muy dificiles para todos- la carita peluda de Merle se entristeció bajando las orejas al recordar aquello.

-¡¿Cinco años?! Pero entonces... ¿Que edad tenia el Rey en esa época?- Blaire estaba boquiabierta con las declaraciones de la chica gato, pués reforzaban las opiniones que se formara en su cabeza minutos antes.

-Mmm...A ver ahora tiene veinte y yo tengo dieciocho...y yo tenía trece en ese entonces...- Merle hacia cuentas mentales mientras murmuraba y marcaba con los dedos de sus garras las cifras- Mmm...¡Quince!...Mi Amo Van tenía quince años en aquel entonces.

-¡Quince años! ¡Pero que locura!- dijo Blaire alarmada- ¿Quien en su sano juicio manda a un chico de quince años a una guerra?-

-Bueno es que nadie lo mandó, de hecho ya no quedaba nadie que tomara el mando. El Rey habia muerto hace tiempo, la Reina desapareció, su hermano se había ido, incluso los Comandantes de Fanelia murieron tambien.- Merle hizo una pausa y suspiró- Él...él simplemente lo hizo...Para salvar a todos los que quedábamos con vida- musitó la gata triste y dulcemente.

La muchacha estaba atónita. No podía comprender semejante barbaridad ya que de acuerdo a la historia que Merle relataba el Rey Van era solo un niño cuando sucedió la mencionada Gran Guerra, por muy bien entrenado que estuviese o por mucho que aquellas fueran las costumbres de aquellas tierras, Blaire sintio un gran pesar al imaginar el miedo del muchacho ademas de la pena que debió haber sentido al perder a su familia, por un instante quizo preguntarle mas a Merle sobre aquel pasado de guerra en Fanelia, sobre la familia del Rey; pero no supo como hacerlo sin apenar mas a su amiga. Optó por no tocar más el tema. Comprendió que a veces las razones de las personas son demasiado fuertes para cuestionarlas y que no siempre las cosas son como parecen. Desde aquel momento el Rey de Fanelia comenzó a ganarse su más sincero respeto.

-¡Pero ven! ¡Vamos!- gritó la felina dejando a un lado la congoja y cambiando de animo rapidamente, jalando a su huesped de nuevo al exterior de los jardines para observar la llegada de los visitantes.

La maquina voladora ya habia aterrizado y sus tripulantes realizaban tareas en cubierta para asegurar todo antes de bajar a tierra. Ésta imagen volvió a darle a Blaire la impresión de que aquella nave era un barco y los hombres a bordo le parecieron marineros de una tripulacion.

El Rey de Fanelia se habia acercado a la escalera de la nave seguido de sus Comandantes para recibir a los recien llegados, el jóven monarca vestia de manera bastante informal para tratarse de una recepción importante, segun la apreciación de Blaire. Nuevamente al observar a Van, la chica sintió que aquel gran Rey no era mas que un chico de su edad y aun demasiado joven para cargar con tantas responsabilidades. Y sintió cierta tristeza por el.

Tras unos minutos de espera, desde donde estaban ambas chicas pudieron ver a lo lejos descender de la aeronave a varios hombres. Uno de ellos se destacaba del resto en estatura y porte, se trataba de un hombre rubio de cabello largo que a su parecer sería unos años mayor que el Rey de Fanelia. Blaire se sorprendió mucho al ver a los dos hombres saludarse con naturalidad brindándose un abrazo.

-Ese es el señor Allen Shezar...- Le susurró Merle a Blaire en voz baja.- Ex Caballero de Asturias-

-¿Allen Shezar eh?... Ya veo que son buenos amigos como habías dicho- respondió la jóven peliroja arqueando las cejas con sorpresa.

La joven quedaría aún más sorprendida por la intempestiva llegada a la explanada de una elegante joven tambien de rubios cabellos, acompañada de varias doncellas. Aquella señorita regiamente ataviada con vestido de seda, sombrero y sombrilla de encajes, apresuró el paso y corrió con los brazos abiertos hacia el caballero recien llegado, gesto que el correspondió de la misma forma abrazandola con fuerza y levantandola unos centimetros del suelo con singular alegría. Acto seguido saludó animosamente al Rey Fanel, con una reverencia pero en forma familiar, lo que el muchacho correspondio ofreciendole caballerosamente su brazo, que ella tomo y de aquella manera toda la comitiva entró al Castillo del Samurai.

-¿Y esa quien es?- pregunto Blaire sorprendida al ver la naturalidad con la que la mujer recien llegada habia tratado al caballero Shezar y al Rey-

-Es la señorita Selena, es hermana de Allen Shezar- explicó Merle-La verdad yo no trato mucho con ella... es algo...malcriada. Es la unica familia de Allen, estuvo perdida muchos años y por eso ahora le cumple todos sus caprichos-

-¿Perdida? ¿Como que perdida?- cuestiono Blaire confundida.

-¡Siii! Estuvo desaparecida, nadie sabía donde estaba; hasta que...- Merle estaba a punto d ecompletar la frase cuando intempestivamente una doncella interrumpió sus cuchicheos.

-¡Señorita Merle! Señorita el Amo requiere su presencia de inmediato-.

Merle tuvo que dejar a Blaire, para cumplir con la petición de Van, así que la jóven se quedó sola sumida en sus pensamientos mientras deambulaba, por los corredores que la dirigian a sus habitaciones.

-Así que ese sujeto es el famoso " Señor Allen" que menciono Merle- pensaba la chica para sí- En efecto parece ser muy buen amigo del Rey.Y luego está esa chica, la hermana,tan...elegante, que tambien lo saludo con tanta naturalidad...A ella me parece haberla visto antes...Mmmm ¿Tal vez en la corte cuando fuí presentada?-

-ooo-

Algun rato despues cuando ya se encontraba en su habitacion mirando el cielo de la tarde por la ventana, fue alcanzada por una muy agitada Merle, acompañada de una no menos agitada Rosemund quienes entraron de forma ruidosa a la habitación.

-¡Blaire! ¡Rapido, rapido!...- le gritó la chica gato con cara de horror- ¡Tenemos que apresurarnos!... ¡Ayyy! Voy a matar a Van, cree que una mujer puede estar lista en tan poco tiempo

-¿Que? Pero... ¿Que es lo que pasa? ¿Por que tanto alboroto?- pregunto azorada la chica- ¿Rose?

-Ay señorita, el Amo ha anunciado que se realizara una cena para recibir a los visitantes y quiere que usted esté presente- dijo Rosemund algo angustiada- Y tenemos muy poco tiempo para prepararla

Merle ni tarda ni perezosa habia abierto el ropero de par en par y arrojaba prendas aqui y allá de forma descontrolada.

-Pe...Pero... ¿Por que quiere que yo vaya?- Blaire estaba sorprendida y algo angustiada- No estoy acostumbrada a esas cosas elegantes

-¡Pues no importa tonta! Si el AmoVan desea que estes presente debes hacerlo- le gritó Merle algo hastiada- ¡Y no se diga más!

Esta vez el atuendo que Rosemund consiguio para ella distaba del tradicional modelo faneliano con el que la habían enviado por primera vez a la corte, ya que la cena contaría con visitantes extranjeros y miembros de la corte, la etiqueta dictaba un vestido de gala, peinado alto y guantes largos, tanto para ella como para Merle.

Rapidamente y con ayuda de Rose, se enfundó en un vestido de color gris perla con guantes del mismo color, el modelo del vestido dejaba al descubierto la blanca piel de sus hombros y la parte superior de su pecho, su cabello recogido en la nuca dejaba ondas sueltas enmarcando su rostro y cayendo suavemente por su cuello hasta sus claviculas. Unos pendientes de perla adornaban sus orejas a juego con un perla que portaba en una gargantilla de terciopelo azul. Su rostro lucia luminoso con un poco de rubor y un suave color en sus labios. Todo el conjunto resaltaba el color y la belleza de sus exoticos ojos. Al mirarse al espejo se veia realmente hermosa aunque se sentía algo extraña e insegura ante aquella imagen de si misma a la que no estaba acostumbrada.

Fue ataviada de esa manera que entró al gran salón comedor, acompañada de Merle. Fue así que el maestro de ceremonias anuncio su llegada y todos los presentes voltearon para observarla detalladamente. Todos, hasta el propio Rey de Fanelia, quien por un instante quedó sorprendido y arrobado con la hermosura de aquella chica.

-Buenas noches Majestad- saludó educadamente Blaire haciendo una reverencia ante el Rey- Es un honor haber sido invitada a la reunión de esta noche-

-Buenas noches señorita- acotó el joven Fanel a su interlocutora ofreciendole un brazo a ella y otro a Merle- Y es un honor que haya acudido a mi invitacion.

Blaire se tomo del brazo real un poco ofuscada y esperando no tropezar ni hacer nada ridiculo y presidiendo la comitiva se dirigieron a la mesa que ya los esperaba engalanada con las mas magnificas viandas.

Una vez que todos los presentes ocuparon sus lugares en la mesa, el Rey se levantó de su asiento y alzando su copa dijo a todos sus comensales:

-Estimados amigos me siento complacido y agradecido que esta noche todos ustedes nos honren con su presencia. Esta cena quiero dedicarla a mi leal amigo y compañero de batalla el caballero Allen Shezar y sus acompañantes, pero quiero que independientemente a eso todos brindemos esta noche por una persona que se encuentra entre nosotros y a la cual yo Rey de Fanelia le debo un merecido agradecimiento por lo que ha hecho por el bien de mis subditos.-

Dichas estás palabras se volteó en la dirección en la que estaba Blaire y mirandola le mencionó:

-Te has ganado mi respeto, aunque debo decir que lo que hiciste además de valiente fue muy arriesgado, desde el día de hoy serás considerada como mi protegida y huesped de honor del castillo, lo que sea que quieras o necesites sólo hazmelo saber y si está en mis manos se te concederá- sentenció Van con un ligero toque de arrogancia real.

Blaire palideció al oir semejantes palabras y solo pudo asentir con un ademán de su cabeza, no estaba del todo de acuerdo con lo que acababa de expresar el Rey, además ni que decir que la había apenado con aquellas declaraciones tan exageradas hacia su persona frente a los demás, sintió que el mencionado "acto de valentia" había ocurrido hacia ya demasiado tiempo como para hablar de él aún, pero no era tan maleducada como para contradecir al Rey frente a los invitados a aquella cena. Así que sólo se quedo callada y se mostró agradecida.

Despues de aquel incidente la cena transcurrio en calma, no volvió a dirigirse la atencion a la chica de la Luna Fantasma para quien todo transcurrió sin contratiempos de ahí en adelante. Los invitados charlaban entre sí, Blaire permaneció callada la mayor parte del tiempo, mientras que Merle se mostraba muy animada charlando con los invitados. Van se comporto correctamente y estuvo serio y contenido, hablando solo lo necesario y tratando respetuosamente a todos sus invitados.

Una vez terminada la cena, los invitados pasaron a un salón que previamente habia sido solicitado por el Rey. Blaire entro al lugar detrás de todas las demas damas de la corte, ya que se sentía algo incomoda con los protocolos de aquella ocasión y decidió que de aquella forma podria imitar el comportamiento de las demás mujeres de la corte. Detrás de las damas ingresaron al salón los caballeros presididos por el Rey de Fanelia. Una vez dentro del salón todos se instalaron en cómodos sofás y taburetes ricamente tapizados. De inmediato la servidumbre comenzó a circular llevando bandejas de licores, té y otras bebidas calientes. Blaire cogió una taza que le ofrecieron, conteniendo un humeante líquido rojo parecido a ponche pero de una consistencia más pesada, al pobar aquella extraña bebida descubrió que tenía un peculiar pero delicioso sabor entre chocolate y naranja.

Los caballeros por su parte se encontraban charlando en el fondo del salón bebiendo finos licores y algunos comenzaron a fumar unos cigarrillos de humo aromatico. Aunque Blaire se encontraba algo incómoda en aquel lugar, se contentaba bebiendo su taza de ponche y en observar a los demás invitados.

A pesar de que el Rey de Fanelia se encontraba ocupado atendiendo a los invitados procuraba estar pendiente de todo, gracias a las habilidades naturales de acecho que poseía y su entrenamiento bélico, era natural que el jóven viera cualquier situación en la vida como un campo de batalla, en el que vigilaba todos los movimientos tanto de sus enemigos como de sus aliados. Gracias a esto pudo darse cuenta cuando su homenajeada invitada de la Luna Fantasma probaba por primera vez un tanto desconfiada una taza del té de Granada Rubí, una bebida tipica del país, hecha de frutas y especias; y no pudo evitar divertirse al notar que aquel sabor habia agradado a la chica. Por un momento los gestos de la jóven trajeron a su mente cierto episodio del pasado cuando otra chica terrestre probó el jugo de una Bisuka** por primera vez, con resultados completamente opuestos; el jóven tardo solo un segundo en desechar aquellos pensamientos y seguir en la charla con el grupo de caballeros reunidos en el salón

Después de un rato por fin Merle vino a quedarse al lado de Blaire, pero por desgracia a raíz de eso varias personas se acercaron a saludar y ser presentadas con la nueva protegida del Rey. Merle la presentaba alegremente y la animaba a charlar con los invitados, pero ella se sentia extraña en aquel ambiente. Una de las personas que acudio a conocer a la joven fue el caballero Allen Shezar en compañia de su hermana.

-¡Pero si es la pequeña Merle! Cuanto has crecido desde hace... ¿Que? ¿Tres semanas?- Se acerco el rubio sonriendo y tomando la suave mano de la felina joven se la besó- ¿No nos presentas a tu amiga?

-¡Allen! Comportate por favor- espetó Merle con una risita baja sintiendose en confianza con su viejo amigo- Esta señorita es una visitante de la Luna Fantasma, su nombre es Blaire

Shezar dirigió enseguida su atencion a la joven pelirroja: -Señorita, es un verdadero placer conocerla, mi nombre es Allen Shezar...su fiel servidor- dicho esto cogió la mano enguantada y la besó prolongando el tiempo más de lo debido.

-E...es un placer- musitó Blaire nerviosa y desconcertada por la actitud de aquel caballero.

-Permitame presentarle a mi hermana, la señorita Selena Shezar- mencionó Allen tomando la mano de su hermana-

Blaire se apresuró a saludar a aquella chica cortesmente haciendo una inclinacion de cabeza- Es un placer conocerla señorita Shezar-

-Mucho gusto...- respondio secamente Selena, con un gesto de arrogancia y superioridad que dejó desconcertada a Blaire, y se volvió de inmediato para dirigirse a su hermano. -Hermano, creo que nuestras amistades al otro lado del salón nos requieren, ¿Vamos?-

-¿Eh? Claro hermanita. Hasta luego damas. Un gusto conocerla señorita Blaire. Cuente conmigo para lo que se le ofrezca, quedo a sus pies.- dijo rapidamente Allen Shezar lanzandole una sonrisa cautivadora y se alejó del brazo de su hermana.

Merle y Blaire se miraron una a la otra extrañadas y se hicieron una imperceptible mueca criticando el comportamiento de la consentida señorita Shezar. Un momento después se acerco a ellas el Rey Van.

-Buenas noches señoritas- saludó cortésmente – Merle, puedes venir un momento te necesito para que me ayudes en dar algunas instrucciones para hacer más confortable la estancia de nuestros invitados- luego se dirigió a Blaire – Solo será un momento, discúlpanos-

-Claro que si Amo Van- diciendo esto la fiel felina se alejó del brazo de su Amo

Van dirigió algunas palabras a Merle y esta salió enseguida acompañada de una doncella del servicio, mientras el Rey regresaba con el grupo de caballeros.

De buenas a primeras Blaire se encontró sola en medio del salón y temió ser abordada por alguno de los invitados, seguro no sabría que contestar o diría cosas inadecuadas. Angustiada sintió deseos de respirar un poco de aire fresco y verse libre. Vió la perfecta oportunidad para lograr su cometido y pasar desapercibida cuando se abrió una de las puertas laterales y comenzaron a ingresar nuevamente los sirvientes con bandejas de pequeños pasteles y bocadillos. En ese instante de distracción general Blaire aprovechó para escabullirse por entre las cortinas de las puertas cristaleras que daban a una de las amplias terrazas con vista a la ciudad.

Desde su lugar entre el grupo de caballeros Van no pudo evitar volver a posar su atención en la jóven de la Luna Fantasma, ya que logró percibir que aprovechando la distracción de todos los demás se apresuraba a escabullirse por el ventanal de la terraza sigilosamente.

-ooo-

**Bisuka: En el capitulo 19 del anime Van le ofrece a Hitomi un fruto desconocido, en la version original y algunas traducciones el nombre preciso de la fruta era Piscus, pero en el doblaje latino lo tradujeron como Bisuka.