Hormonas.

La piel de mi cara estaba ardiendo y mis ojos estaban fuertemente cerrados, el corazón me latía demasiado rápido –más que nunca-, y empecé a sudar.

El olor embriagador de Matthew se volvió más intenso si cabe y las hormonas me jugaron una mala pasada en el momento en que la distancia se fue acortando entre nosotros. Sentí un escalofrío al notar el fino cabello de Matt rozar mi frente, su aliento chocó contra mi boca y fue como si un volcán entrara en erupción dentro de mi estómago.

La sangre de mis venas se calentó hasta una altísima temperatura y la piel me quemó, mi propia piel me quemó. Entonces la nariz de él aplastó la mía y yo fui la que acorté la distancia entre ambos capturando sus labios como nunca jamás había hecho.

Increíble.

¿Yo había hecho esto?.

Siempre había pensado que sería incapaz de besar a alguien que no midiera casi tres metros y tuviera una larga melena, pero por lo visto estaba bien equivocada. Era una mujer, y como buena mujer podía sucumbir ante los encantos de otros hombres que no fuesen Jacob Black.

El primer roce entre nuestros labios nos produjo a ambos una pequeña descarga, pero después ese leve roce pasó a ser un baile algo desacompasado entre nuestras bocas que provocaba que la temperatura estable de la terraza, se convirtiese en las brasas del infierno.

Noté que era capaz de hacer cualquier cosa por esa emoción, esa emoción que me llevaba al cielo y al infierno a la vez. Que me enfriaba y me calentaba sin cese.

Me gustaba.

El vello de la nuca se me erizó en el mismo momento en que las manos de Matthew me acariciaron los brazos a la vez que descendían hasta posarse en mi cadera. No pude evitar soltar un respingo por su acción, pero aún así no dejé de besarle sino más bien que el beso se convirtió en una competición para ver quién conseguía aplacar al otro.

En eso un viento helado nos indicó que ya había anochecido, pero no me importó que lo hiciera, tan solo deseaba seguir besando a Matthew hasta que no pudiera más. Sin embargo él no pareció pensar lo mismo, porque se fue separando de mí poco a poco dejándome consternada y mirándole sorprendida.

Observé que sus labios estaban hinchados y que su piel estaba más coloreada de lo habitual, él se removió inquieto el pelo y entró a la habitación a la misma vez que yo le seguía de cerca.

Un silencio incómodo sembró mi habitación, y seguramente pasaron minutos largos y tediosos hasta que él se atrevió a romperlo:

-Creo que… lo mejor será que me vaya a mi habitación. –masculló con la voz entrecortada.

Solo pude parpadear.

¿A él no le había gustado?, y si era así ¿Por qué me importaba tanto?.

Dejé de mirarle avergonzada, y solo me di cuenta de que se había ido cuando escuché la puerta cerrarse.

Todos mis sentidos estaban adormilados por ese beso, ese beso que me estaba pesando ya en las entrañas y carcomiéndome el cerebro.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo


Apenas pude dormir, a cada segundo que cerraba los ojos me imaginaba la cara de Jacob lleno de ira mirándome con asco y después pasaba a la de Matthew observándome defraudado.

Todo había sido un asco, así que posiblemente solo pude alcanzar a dormir unos quince minutos.

Tengo que admitir que la idea de quedarme dentro de la habitación me pareció igual de deliciosa que un suave bombón de chocolate y nueces. Sin embargo al hacer la comparación mi estómago requirió alimento, así que no me quedó más remedio que vestirme y bajar al bar.

Descendí por las escaleras en vez de tomar el ascensor totalmente horrorizada del posible: ¿Y qué pasaría si él hubiese tomado el ascensor en ese momento?. Porque si una cosa conocía bien de Matthew, era que solía levantarse temprano.

Mis pasos resonaban con eco mientras saltaba de tres en tres las escaleras dándome más prisa, aunque todo ese empeño sería una idiotez si Matthew realmente había tomado el ascensor o si quiera se había levantado como siempre.

Asomé primero la nariz y al comprobar que no estaba por ningún lado, ya más tranquila, entré al bar.

Respiré con tranquilidad en el momento en que tomé una mesa alejada de la multitud, y se me cayó el alma a los pies cuando cogí la carta y recaí en que estaba en Japón… y no sabía hablar japonés y eso incluía evidentemente tampoco leer.

Quise darme un golpe en toda la cabeza para ver si así me quedaba idiota de por vida y ya no tendría problemas estando en mi mundo de yupi.

¿Por qué era tan despistada?.

Oh sí, otra cualidad que había heredado de mi madre. Aunque mi padre a veces afirmaba que me iba mejor siendo despistada.

Odié a mi madre, a ella y a sus malditos genes.

Aunque yo al menos tenía mucha más suerte que ella, lo pude comprobar cuando subí la vista de la carta a la puerta del bar y lo vi ahí parado, observando todo con atención.

Me incomodé por momentos porque seguro que me buscaba a mí.

Y finalmente sus ojos se posaron encima de los míos atrayéndolos como luciérnagas a la luz.

Deseé que la tierra me tragara o mejor que los vulturis diesen conmigo y me chupasen toda la sangre hasta dejarme seca en el momento en que él empezó a acercarse.

Respira.

Aspira, espira, aspira, espira, aspira, espira… bien, eso al menos lo estaba haciendo correctamente.

-Renesmee no esperaba verte tan temprano. –escuché que me comentaba su peculiar tono de voz.

Noté que toda la sangre de mi cuerpo se fue acumulando rauda y veloz hasta mis mejillas, y me ardió la cabeza –mi propio cuerpo me jugaba una mala pasada siempre en ese sentido-. Carraspeé sin saber qué decirle, y tan solo dejé la maldita carta algo arrugada en su lugar, cruzándome después de brazos y obligándome a mirar a un punto inexistente.

En eso, escuché una suave y aterciopelada risotada que me puso el vello de punta.

Diablos, era estúpida.

-Supongo que no entiendes absolutamente nada. –comentó Matt mientras intentaba planchar las arrugas que yo le hice a la carta.

Y, yo que estaba mirando sus manos grandes y delgadas aplanchar la carta; no pude evitar subir la mirada hasta su cara y de nuevo, me sonrojé.

Fantástico.

-… no. –susurré sin fuerzas, totalmente hipnotizada por el suave movimiento del flequillo de Matthew encima de sus bonitos ojos miel.

¿Miel?.

Sus ojos estaban más claros que nunca, y no pude comprender el por qué.

-Te recomiendo que cojas este. –y me tendió la carta señalándome el desayuno en concreto.

Ni siquiera fui capaz de fijarme en el nombre, tan solo asentí con la esperanza de que así dejara de prestarme tanta atención.

-Entonces yo también pediré lo mismo. –y volvió a sonreírme.

¿Por qué no había nacido ciega? Maldita sea… si hubiera sido así este tipo de cosas podría eludirlas y no sonrojarme por cada tontería que él hiciera.

Entonces no pude evitar compararlo con Jake, Jacob era muy cariñoso y bastante atento conmigo, jamás me había negado gran cosa y siempre que recordaba algún momento feliz de mi pasado, estaba él junto con mis padres… no obstante Matthew era más cerrado, menos cariñoso y más pasional, era… sexy y sus ojos eran demasiado intensos. Y casi pude volver a notar sus manos grandes y delgadas acariciar mis brazos hasta bajar a mi cadera.

Y ahí estaba la gran diferencia que empezaba a comprender; Jacob se había comportado siempre como un hermano mayor protector, sin embargo Matthew en todo momento me había mirado como la mujer que soy ahora. Y eso no me disgustaba en absoluto, es más, me encantaba.

Siempre me había considerado a mi misma como la chica de piernas extremadamente largas y con el pelo de una escoba. Nunca coqueta o si quiera hermosa.

Y Matthew no sé cómo siempre conseguía hacerme sentir así, linda y apreciada femeninamente hablando.

Y por dios, ¿a qué mujer no le agradaba eso?.

Además, mi primer beso había sido con él y solo con él. Pero… ¿eso le daba alguna posibilidad por encima de Jacob?.

Estaba asustada, muy asustada por ese hecho. Porque el recuerdo de Jacob se iba difuminando cada día más y era sustituido por el de Matthew sonriéndome, tocándome, haciéndome reír, besándome…

Quizás yo no quería estar destinada a Jacob Black… ¿no?. A lo mejor tenía alguna mínima posibilidad de poder elegir a otro hombre que no fuese él por la imprimación, y posiblemente pudiera vivir un romance como yo quisiese lejos de mis padres y su maldita obsesión por protegerme de todo y todos estando las veinticuatro horas del día encima de mí.

En eso, Matthew que ya había pedido nuestro desayuno levantándose y yendo él hacia la barra del bar; volvió a mi lado tomando asiento frente a mí y mirándome con esos grandes e intensos ojos miel con vetitas doradas y negras.

-¿No vas a dirigirme la palabra?. –me preguntó sacándome de mis demonios interiores y dejándome alucinada.

Su voz por lo general divertida y algo grave, era de un tono áspero e irritante que me revolvió el estómago.

No se había andado por las ramas desde luego, a veces era demasiado directo para mi gusto. Suspiré resignada, y bajé la mirada hasta mi regazo en donde empecé a jugar con las manos nerviosa:

-Yo… lo siento. –me sinceré quitándome un peso de encima.

Matthew hizo una mueca y se quitó de los ojos el flequillo:

-Supongo que yo también lo siento. No quise jamás que ent…

-Por favor –le paré histérica -, ahora mismo no Matthew, solamente quiero disfrutar del desayuno y perderme en esta ciudad.

Casi juré ver una leve sonrisa en su boca:

-¿Juntos?. –me preguntó volviendo a adoptar su habitual tono de voz.

Solo pude sonrojarme, y volver a mover la cabeza de arriba abajo asintiendo como un robot sin sentimientos.

Entonces, uno de los camareros avanzó hasta nosotros con una mesa de metal. Y si Matthew hubiese tenido en su poder una cámara de fotos, seguro me habría retratado.

El camarero me sonrió y se inclinó deseándonos un buen apetite para después esfumarse.

Miré a Matthew horrorizada, y él se encogió de hombros haciendo verdaderos esfuerzos para no estallar en carcajadas:

-Dijiste que sí, ¿recuerdas?.

-¡Maldita sea, sí!, pero no pensé que esto fuera tan…

Matthew tuvo que coger aire para serenarse, y me explicó:

-Lo que hay es: sopa de mis con calabacín, arroz, verduras varias, ensalada, pescado frito… y té para acompañar.

Noté que mis ojos estaban por salirse de las órbitas:

-¿De verdad piensas que soy capaz de comerme todo esto sola?.

Matthew se metió una bola de arroz en la boca y la masticó con parsimonia dándome a entender que dejase de quejarme y disfrutase del "suculento desayuno japonés"…

Apenas pude comerme el arroz y el pescado frito. Matthew por otro lado había hecho algo que realmente me dejó perpleja: abrió el huevo lo removió y después lo mezcló con arroz.

Por poco no vomité.

Las calles estaban demasiado transitadas, el ambiente estaba contaminado y apenas pude fijarme en todas las tiendas por las que pasamos. Sin embargo, me sentí completamente a gusto. Sin llegar a pensar en nada ni nadie en toda la mañana…

Íbamos yendo de regreso al hotel ya cansados, justo en el momento en que Matthew observó algo que le interesó y se paró, parándome a mí también que iba dos pasos por detrás de él.

Sus ojillos brillaron refulgentes y ciertamente, me eclipsaron. Seguí la trayectoria de su mirada y topé con un pequeño escaparate lleno de fotografías y dibujos de tatuajes y piercings.

-Entremos. –me pidió igual que un niño pequeño cuando le pide a su madre un juguete.

Ciertamente me resistí:

-Matthew, no creo que sea buena idea marcar nuestros cuerpos como ganado. –argumenté sonando más como mi padre que como yo misma.

Él se volvió a mirarme con la misma intensidad que la noche anterior, justo cuando nos besamos, y mi cabeza hirvió:

-Esta es una prueba más, es una manera de reivindicar que vivimos nuestra propia vida como queremos no cómo nos dictan los demás. Renesmee, es lo que necesitas en este momento. Deja por un maldito momento de comportarte como la muñequita intocable que tus padres te han ordenado ser desde que naciste, salvaguardándote de problemas restando con ello a tu vida experiencias nuevas y excitantes. Esto no es un tatuaje o un piercing, esto significa mucho más. Significa que eres tú y nadie más.

Dentro de mi pecho nació una fuerza abrasadora que acabó con cualquier parte racional que pudiera haber provocado que no entrara. Pero todo lo que dijo Matthew fue tan cierto… tan doloroso, tan pesado.

En todo momento había sido la hija ejemplar, la que nunca se metía en problemas, la que apenas salía con los pocos amigos que tenía y todos ellos habiendo tenido previamente el asentimiento por parte de mis padres. Jamás me había arriesgado tanto, ni siquiera cuando me fui con Peter en vez de al internado. Ni siquiera cuando escapé con Matthew.

Era yo, o eran ellos.

Y evidentemente elegí.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo


Ni el dolor que produjo en mi cuerpo cuando la aguja profanó mi piel sin impurezas, blanca y sin arrugas. Como tampoco la sensación de ahogo tras estar con el tatuador seis horas seguidas. Absolutamente nada pudo con la emoción que explotó dentro de mi cuerpo al haber traspasado la barrera que aún se resistía, ese muro infranqueable de ladrillos pesados e indestructibles que mis padres crearon a mí alrededor… hasta ese momento.

Matthew no quiso saber qué me había tatuado, tan solo me dijo que lo que hubiera elegido sería lo que me representaría de ahora en adelante. Lo cual me dejó más cómoda con mi "nuevo cuerpo".

Sin embargo yo no pude resistirme y le pregunté qué se había hecho, a lo que él respondió con una sonrisa inquietante que nada.

Ciertamente, me dejó sorprendida. Porque… ¿Qué había hecho entonces todo ese tiempo?. ¿Se había comido al otro tatuador?, o ¿simplemente había esperado leyendo cómodamente una revista las seis interminables horas que me costó hacerme el tatuaje?.

Sin embargo lo que sí llegué a entender en ese preciso instante, es que todo lo había hecho por mí y para mí, para liberarme de mi pesada carga y eso era de agradecer.

En el mismo momento en que traspasamos el hotel, una sensación de vago peligro me embadurnó los sentidos destruyendo esa preciosa emoción anterior.

Tuve que dejar de caminar, y tensé el cuerpo hasta casi partirlo en dos mitades.

Las risas de los demás humanos me ensordecieron, debí palidecer, y mi parte vampírica que había estado dormida todos esos meses despertó de sopetón, mareándome en el trascurso.

El olor de ellos me traspasó los orificios nasales, y mi corazón casi dejó de latir. No pude respirar y me quemaron los pulmones provocándome un dolor mudo.

Mi cuerpo ya no reaccionó cuando quise correr fuera, no pude moverme ni un ápice. Entonces escuché sus pasos ligeros como brisa de mar.

Su olor se intensificó y me mordí los labios desesperada, miré a Matthew quien me estaba diciendo algo en ese momento con expresión grave pero no pude escucharle.

Deseé gritarle, suplicarle y sobretodo ordenarle que nos fuésemos de allí. Pero no pude… había perdido todo poder sobre mí misma.

Y un pensamiento negro cruzó mi cerebro antes de vislumbrarles: al final, todo había sido en vano…

Reviews.

"Disculpad que no haya subido ayer pero es que tuve problemas con internet :S. Y bueno he tenido que darme prisa para relatar este capítulo teniendo en cuenta que el siguiente es el último en el que Renesmee pasa lejos de su familia. ¿Emocionados?, ¿aburridos? XD sea como fuere solo queda un capítulo y todo comenzara. Y bueno quería también explicar que habrá un triángulo amoroso entre J-R-M. Aunque supongo que era evidente:) ¡Gracias por leerme!".

dark priinCess : XD vaya me sonrojaste, me gusta tenerte así con la historia. Lo que pretendía es no basarme en la simple historia de siempre: chica crece y se enamora perdidamente del hombre-lobo que siempre la ha acompañado. No... quise ser más original, pero bueno es lo que siempre intento en cada una de mis historias :S Y bueno verás déjame que te explique lo de Matt y Ren; ella ´quiere a Jacob, aún no lo ama, porque lo ve como un hermano mayor no como su imprimación y se siente "obligada" a estar ligada a él. Pero Matt ha roto eso llevándosela lejos y demostrándole que él también puede gustarle, además a mi siempre me han gustado las historias de amor super complicadas y esto es un aviso para todos. ¿Quién se llevará a la chica? Aún no puedo contestarte con sinceridad... pero viendo el ranting del fanfiction habrá escenazas que ejem XD jajaja, la relación entre Matthew y Renesmee es demasiado especial para obviarla también te explico. Además, ¿a qué chica no le han gustado dos a la vez que son diferentes? XD somos así. Además yo no creo en el amor verdadero... ¡Besos, adiós!.

: Jejeje, gracias linda. Espero te haya gustado. ¡Besos, adiós!.

Ninor-san: Bueno es que Renesmee está ocupada con Matthew XD además una no puede estar pensando en la misma persona las 24 horas del día, sino estaría loca. ¡Besos, adiós!.

Samanta-m : Mmmm tan solo míralo de este modo, Renesmee nunca ha podido aventurarse ni siquiera ha probar comida humana mientras estaba con su familia de vampiros sobreprotectores, aunque espérate aún no he sacado su lado vampírico. Lo quiero explotar más adelante. Y sí jajaja tranquilidad, explicaré cómo se convirtió Matt en un híbrido raro de narices XD. ¡Besos, adiós!.

'karliitta' : Jeje gracias. No vas a tener que esperar mucho para ver su cara. ¡Besos, adiós!.

AlexiaCullenBlack : Pues me alegro mucho de que te guste, yo también busco fanfics de Renesmee pero... XD está mal que yo lo diga escribiendo uno pero... no me gusta ninguno demasiado, quizás por eso me aventuré a escribir uno. Y el video, verás entra en mi profile pinchando en mi nombre desde la historia y la URL que está ahí es de mi canal en youtube, métete en mi lista de videos y busca el que ponga "Anocehcer fanfiction crepúsculo Jacob y Renesmee". Eso sí, te advierto que hay spoilers. ¡Besos, adiós!.

shinawa : Jajaja, ¿te das cuenta que todas pensamos primero en Edward que en Bella tratándose de Nessie? XD seguramente será porque Ed es más temible que Bells u.u ¡Besos, adiós!.

OMG!: Jaja, mente retorcida la tuya aunque déjame tiempo ejem ya sabes que mi mente es muy retorcida y que me encantan los triángulos amorosos. ¡Besos, adiós!.

Argentina: Sí bueno... ten en cuenta que el personaje de Jacob Black es muy amado incluso más que el de Edward Cullen, entonces es muy importante -más en este fanfic-. ¡Besos, adiós!.

Hug: Gracias, espero lo siga haciendo. ¡Besos, adiós!.

pao30286 : Gracias jejeje, por cierto si encuentras otro bueno dímelo es que yo ando tras alguno pero oye no encuentro... Y bueno, con lo de Alice que por cierto buenísima pregunta eh jajaja, Alice no puede ver a Ren porque es un punto negro e inexistente para ella como lo es Jake. He seguido las mismas pautas con ese caso que Meyers en Breaing Dawn. ¡Besos, adiós!.

Xymee: Solo un cap más entonces jeje, bueeeeeno quizás tengas razón en torno a Matthew ejem XDXDXDXD, tú déjme que siga avanzando quizás te sorprendas más de lo que esperas. ¡Besos, adiós!.

Sofia Swan: Uf yo diría que furia se queda demasiado suave... ¡Besos, adiós!.

Kari Uchiyama : Bueno siempre puedes meterte en el fanfic y quitar a Renesmee de una patada y quedarte ahí con Matthew, ¿Qué te parece?. ¡Besos, adiós!.

LilyRiddle86 : Me preocupa seriamente tu culo sabes.... quizás se revele contra ti algún día, no descartes esa posibilidad. Jaja y no pillo eso de que lo tuyo es un chico y lo mío una chica ¡explícamelo! ¬¬ XD. ¡Besos duquesita de mi alma y mi corazón!.