CAPITULO: 9

Pov Edward

-Bella, eres una exagerada. No va a pasar nada – hoy comenzábamos la escuela nuevamente. Bella está nerviosa por si alguien se había enterado de su enfermedad. Y por eso tenía miedo de lo que la gente fuera a decir.

-Pero si me preguntan ¿Qué les digo? – dijo sin mirarme, yo iba conduciendo y ella miraba por la ventana.

-No tienes por qué preocuparte cariño, solo tienes que decir lo que tú quieras decir – le dije acariciando su brazo. Llegamos al colegio y Tanya y las chicas nos esperaban.

-¡Bella! – gritaron las tres tirándose encima de ella.

-Yo también os he echado de menos – les dijo, llevaban desde el último día del año sin verse, pues los padres de las chicas quisieron irse de viaje para ver a su abuela. Se escuchó un motor, que reconocí fácilmente. Era el coche de mi hermana. Pensé que vendrían en el Jeep de Emmett, pero mi hermana se lo estaba arreglando. Sí, había decidido decirle a la familia Swan que le gustaba la mecánica, me sorprendió mucho porque ella siempre dijo que eso jamás saldría de la familia. Lo que implica que ya acepta a la familia de Esme como parte de la nuestra.

-Se han hecho inseparables… - dijo Irina por lo bajito.

-¿No os he dicho? – Dijo Bella, negué, ella y yo habíamos quedado en que no diríamos nada – Me da igual – Me contestó – Emmett se ha acostado con Alice y Rosalie con Jasper – dijo. Las tres hermanas se sorprendieron. Pero me sorprendió mucho la reacción de Irina. Caminó a paso rápido a donde se encontraba Jasper y se puso delante de él.

-Como tu mejor amiga, creo que tienes algo que contarme – dijo. Bella se rió por su reacción.

-Dijiste que no dirías nada… - dijo mi hermana cuando llegaron a nuestro lado. Jasper venía por detrás con Irina y ella iba con los brazos cruzados y el ceño fruncido.

-Dije que no diría nada a mamá y Carlisle – dijo mi novia con una sonrisa.

-Bella… - dijo Emmett acercándose a ella.

-No Emmett, no quiero hablar contigo. Vamos dentro que llegaremos tarde – dijo mi Bella cogiendo de las manos a Kate y Tanya.

-Edward… - me llamó Alice mirándome con carita de perrito puchero.

-No, Alice, Bella tiene razón. Las cosas ya están frías antes, imagínate ahora. Lleváis tres semanas haciendo la vida imposible en casa, Bella lo pasa mal. Y descubrimos que vosotros sois peor que nosotros… - les dije.

-No tiene porque pasarlo mal – dijo Rosalie cruzándose de brazos.

-Ella no es como nosotros, no está acostumbrada a no hablar con sus hermanos, así como tampoco que estos la ignoraran… - les dije – Irina ¿Te vienes o te quedas? – le pregunté, ella miró a Jasper y se vino conmigo. Entramos y las chicas esperaban en la taquilla de Bella – Bueno, vamos a clase, hoy toca música. Nos vemos – les dije. Teníamos la suerte que la clase de música la compartíamos dos cursos. Por lo tanto, en esa clase estaríamos con nuestros hermanos.

-Claro, nos vemos en el almuerzo – dijo mi niña, me dio un fuerte beso y se fue de la mano de Irina que era con quien compartía clase. Tanya y Kate también se fueron a su clase y yo me fui a ética, en la que lamentablemente compartía con Jasper, Emmett y Rosalie, ya que los dos últimos habían repetido curso el año anterior. Cuando entré, la clase ya había empezado.

-Siento llegar tarde – le dije al profesor, todos estaban en grupos, supongo que sería para hacer una trabajo en grupos.

-Que no se repita, Cullen – me dijo, miró a toda la clase – Siéntese, allí con sus hermanos, que vamos a hacer un trabajo individual – no entendía porque estábamos sentados en grupos si el trabajo era individual. A mala gana y arrastrando los pies caminé hasta el lugar que me habían indicado. Me senté pero no dije nada – Bueno, chicos este es el trabajo. Cullen que sus hermanos se lo expliquen, no me voy a repetir por usted - ¿Por qué? Esto no podía ser verdad, no hay gente suficiente en clase que me tienen que poner con ellos. Me giré para verlos. Los tres me miraban.

-Yo te explico – me dijo Jasper. Me apuntó las anotaciones y cuando vi el titulo del trabajo me quede blanco – Tenemos que hacer un trabajo sobre nuestra opinión de cada uno de nuestra familia - me explicó Jasper, me recosté en la silla, si tenía que explicar lo que pensaba de cada uno en este momento, podría arder Troya.

-Venga señores, que ustedes lo tienen más fácil. No les costará mucho compara cuando tienen los mismos familiares… - dijo el profesor dándole golpes en la espalda a Emmett – No te quejarás, este año tienes diferente gente, no será como el anterior… - le dijo.

-Tampoco pienso lo mismo que en el pasado – dijo el mirando a Jasper.

-Bueno, pues venga, dejen llevar sus corazones y opiniones sobre la familia nueva – nos dijo sonriendo.

-Yo no quiero hacerlo – le dije al profesor antes de que se fuera, lo dije lo suficiente bajo para solo escuchara mi mesa y no todos los compañeros.

-¿Por qué? – me preguntó frunciendo el ceño.

-No creo que este sea el mejor momento para escribir lo que pienso de mi familia, ya sea la mía de sangre, como la nueva – dije sinceramente.

-Pues piensa que es un buen momento para decir lo que piensas y desahogarte – dijo sonriendo.

-Es que no me va a servir de nada, porque voy a seguir igual – le dije.

-Mire Cullen, si no quiere hacer el trabajo, no lo haga, cuenta para nota y es el que más va a valer este semestre. Así que usted decide qué hace- y sin dejar que le contestara, se fue. Me volví a recostar en la silla.

No sabía qué escribir de nadie, así que comencé con la persona de la cual no podía decir nada malo, aparte de mi Bella.

Esme:

Es la mujer de mi padre, cariñosa, atenta, dedicada… se preocupara por sus hijos y ahora también por nosotros. Quiere que todos seamos felices, con las decisiones que hemos tomado, o las que tomaremos. En algunas ocasiones sobreprotege, pero puedo entenderla porque ha cuidado a sus hijos sola durante mucho tiempo.

Ahí dejé de escribir. No se me ocurría nada más de ella. La conocía poco y lo único que sabía era de los últimos tres meses y lo que mi padre me había contado siempre de ella.

Carlisle:

Mi padre, me siento orgulloso de tener un padre como él, pero en ocasiones es muy duro. Es mi ejemplo a seguir, nos ha sacado a mí y mis hermanas adelante él solo. Y es un gran medico.

Definitivamente, si solo podía decir eso de mi padre es que no podía hacer el trabajo.

-Cullen, ¿Tiene algún problema? – me preguntó el profesor parándose a mi lado.

-Sí, póngame un cero, pero no puedo hacer el trabajo ahora – dije levantándome del sitio.

-Espere – me paro agarrándome del brazo – Le propongo una cosa, durante los tres meses que le conozco me ha demostrado que es buen estudiante, le ofrezco que me lo entrega mañana, que lo haga en su casa tranquilo – lo miré dudoso - ¿Qué le parece? – preguntó esperando mi reacción.

-Está bien, ¿Puedo ir al baño? – asintió y soltó el agarre para que me fuera. Salí de clase y fui al baño, entré y me quedé mirándome en el espejo. No podía hacer un trabajo poniendo lo que pensaba de mis hermanos y de los de Bella… no ahora después de lo del otro día.

Flash Back

-¡Que no me toques! – le gritó a mi hermana, Bella esta tosiendo mucho, subí corriendo las escaleras para coger un vaso de agua. Y volví a bajar corriendo. Me acerqué a ella con cuidado y se lo di.

-Tranquila – le dije mientras acariciaba su espalda. Se acabo el agua y pareció que la tos se había calmado.

-Bella estas siendo una exagerada – le dijo mi hermana.

-¿Exagerada?, ¿Me llamas exagerada?, Tú que llevas tres semanas que nuestra relación va a destruir la nueva familia. No seas así Alice, a la familia no la destruye que nosotros nos queramos, la destruye que vosotros cuatro os acostéis entre vosotros, la destruye que intentéis separarnos a nosotros que lo sentimos y que vosotros lo hagáis por diversión, eso es lo que destruye a la familia – le contestó mi novia acercándose a ella.

-Yo quiero a Emmett – dijo mi hermana seriamente. Bella se comenzó a reír.

-Que ingenua eres… - le dijo riéndose. No entendía nada.

-¿Por qué? – le preguntó Alice.

-Alice, esto solo ha sido una noche, no se va a repetir. Yo no soy de los que repiten – le dijo Emmett.

-A eso me refiero. Tú puedes estar enamorada de mi hermano, pero mi hermano no es así, él solo quiere pasarlo bien. Y tú te acabarás cansando de que no te haga caso. Pero yo sí quiero a tu hermano, y lo mío al menos es correspondido. Yo no quiero divertirme una noche y ya, yo amo a tu hermano – le dijo seriamente.

-Tu eres una niña para decir que amas a alguien – le dijo Emmett.

-¡No me dirijas la palabra! – le gritó. Emmett se quedó con la boca abierta por la sorpresa del grito que le había metido – Me habéis decepcionado – dijo mirando a sus dos hermanos – si mínimamente no queríais que yo estuviera con Edward, no hubieran tenido una aventura con ellas – les dijo Bella. Noté que quería llorar. La abracé por detrás para consolarla.

-No son nuestras hermanas, son nuestras hermanastras – le dijo Emmett, mi Bella comenzó a reír.

-Ellas no son hermanas, pero Edward si – le dijo, en eso tenía razón, en muchas ocasiones nos habían dicho que no podíamos estar juntos porque éramos hermanos.

-Es diferente – dijo Jasper haciéndose notar.

-¡No!, ¡No tiene nada de diferente, es el mismo caso! – Le grito - ¿Sabéis?, dejadlo, no quiero saber nada de vosotros… queréis hacer el amor, hacerlo. Queréis ser novios… serlo. Pero a mí me dejáis tranquila los cuatro – y después de eso, cogió mi mano y me llevo a su habitación de abajo.

Fin del flash Back

Me había dejado llevar por mis pensamientos y no me di cuenta de que sonaba mi móvil. Al mirar la pantalla me sorprendí.

-Hola – saludé, no estaba seguro de que fuera él.

-Hombre, me siento privilegiado de escuchar tu voz. Anda que te dignas a llamar a tus amigos – me dijo el muy loco.

-Lo siento, he estado algo ocupado. ¿Cómo va todo? – le dije, en parte los echaba de menos.

-Eddy, no hay nada más importante que tus amigos… - me echó la bronca.

-Anda cállate loco. Y dime, ¿A qué debo tu llamada? – le pregunté, sabía que no llamaba con ese entusiasmo por nada.

-¿Dónde estás? Porque estoy viendo tu Volvo ahora mismo y tienes a dos locos sentados en el capo – me dijo. De la sorpresa colgué el teléfono y salí corriendo. Cuando llegué al estacionamiento, los vi a los tres.

-¿Qué hacéis aquí? – les pregunté, estaban bien locos.

-Nosotros le hemos dicho a mamá que queríamos venir a vivir con papá y este se vino con nosotros – me dijo mi mejor amigo.

-Oye, que todavía no has saludado – me dijo mi amigo levantándose del capo. Me reí y los abrace a los tres. En este momento era lo que necesitaba, unos buenos amigos conmigo. Jacob, mi mejor amigo, su hermano Seth y Paul habían sido mis amigos desde que éramos bien pequeños. Y cuando me fui y Nueva York me costó mucho decirles adiós.

-Entonces… ¿Os quedáis aquí? – no me lo podía creer. Ellos asintieron.

-Nos vas a tener que presentar a las chicas de este colegio… - me dijo Paul. Y se quedaron mirando fijamente a la puerta, por ella vi salir a Bella, con las chicas. Los tres tontos tenían las bocas abiertas – Si todas son así, nos vamos a poner las botas – dijeron y se chocaron las manos.

-Haber que decís, que la morena es mi novia – les dije. Ellos me miraron sorprendidos. Las chicas llegaron donde estábamos.

-¿Qué hacéis fuera?, ¿No tenéis clase? – les pregunté.

-Nuestro profe no ha venido y nos han dejado salir – contesto Irina.

-Nosotros teníamos examen y cuando lo acabáramos podíamos salir hasta la siguiente clase – me explicó Kate.

-Qué pasa Eddy, no nos presentas – dijo Jake, tocándome el hombro. Bella se sonrió, sabía que odiaba que me llamaran Eddy, pero Jake siempre lo había hecho y nunca había conseguido cambiarle.

-Claro – les dije – Chicas ellos son Jacob, Seth y Paul – dije señalándoles a cada uno – Chicos ellas son, Tanya, Kate y Irina – les dije, los seis comenzaron a saludarse – Y bueno, ella es Bella, mi novia – les dije. Ella se puso roja al ver como la había presentado – Ellos son mis mejores amigos desde bien pequeños – dije abrazando a Bella por la espalda.

-Así que tú eres la novia de Eddy… - dijo Jacob, quitándomela de los brazos y cogiéndola - ¿Qué has visto en él? Es un aburrido… - dijo y comenzó a reír.

-Lo quiero – dijo ella y dio media vuelta soltándose del abrazo que le había dado él – Tengo que ir un momento a tu clase, a darle esto a mis hermanos… - me dijo señalando un papel – Por cierto, ¿No tienes clase? – me preguntó Bella, con una ceja levantada.

-Había pedido permiso para ir al baño, cuando me han llamado estos locos – dije – Pero vamos, dejas eso y yo vuelvo a clase – Ella sonrió y caminamos los dos, para dentro. Me giré – No le hagáis nada a las chicas… tener cuidado – dije y los seis se rieron. Bella y yo continuamos andando.

-Son de los que siempre me hablas… - no me lo preguntaba – Me han caído muy bien – dijo sonriendo. Llegamos a la puerta de clase y piqué antes de entrar.

-Pensé que se había perdido por el baño – me dijo el profesor – Señorita Swan, ¿Qué se lo ofrece? – preguntó al ver a Bella detrás mío. Sus hermanos levantaron la cabeza rápidamente.

-Vengo a darle estos papeles a Emmett y Jasper – dijo indiferente.

-¿Qué son? – preguntó, yo me encamine a mi sitio.

-No lo sé – dijo encogiéndose de hombros – Me los han dado en secretaria, de parte del director para ellos – dijo, se escucho un murmuro por toda la clase.

-Está bien, pero sea rápida, están haciendo un trabajo – dijo, Bella asintió y vino para nuestra mesa. Se paró y sacó los papeles.

-¿Qué es? – preguntó Jasper cuando Bella estuvo al lado de ellos.

-Quiere una reunión con los tres y mamá – dijo, ellos se escurrieron en la silla como si eso fuera normal.

-¿Para cuándo? – preguntó Emmett incorporándose nuevamente.

-Pasado mañana – dijo ella – Me ha pedido que os leáis la carta del sobre – dijo entregándole a cada uno una.

-¿De qué es la reunión? – preguntó Rosalie.

-El director sí sabe lo de Bella, y cada vez que ve que falta con frecuencia pide la entrevista para enterarse de cómo están las cosas – le contestó Jasper. El silencio entre nosotros se produjo y el timbre sonó. Bella me sonrió y estire mi mano para que ella viniera.

-¿Dónde vais? – preguntó Emmett.

-Es la hora del almuerzo – dije, habíamos tenido dos clases seguidas de ética, por lo tanto ahora tocaba el almuerzo.

-¡Vas a flipar Rosalie! – dijo mi hermana entrando corriendo.

-¿Qué pasa Alice? – se paró al ver que Bella y yo estábamos allí.

-He… yo… - dijo, sabía lo que quería decir y sabia que no lo haría estando yo delante.

-Alice, quiere decirte que Jacob, Seth y Paul, están en el estacionamiento, esperándonos. Y sí, por si lo vas a preguntar te digo que van a vivir aquí en Forks así que los vais a tener que aguantar… - les dije a mis hermanas con una sonrisa. Y salí de clase cogido de la mano de Bella. Los chicos nos esperaban fuera.

-Eddy, nosotros veníamos a darte una sorpresa, pero nos tenemos que ir a la reserva – me dijo Jake.

-¿Reserva? – pregunté no entendí.

-Sí, mi padre no vive en Forks, vive en la reserva la Push que está aquí al lado – me explicó Seth.

-Ah, pues entonces supongo que nos veremos más tarde – les contesté. Las chicas les dieron dos besos a los chicos y nos fuimos a la cafetería.

-Una cosa Edward, tu hermana Alice, ha puesto una mala cara cuando nos ha visto… - dijo Paul, riéndose. No cambiaría ni estando en un colegio nuevo.

-Tiene razón… - dijo Irina – Parecía que se iba a poner a llorar… - me indicó.

-Siempre se han llevado mal, ellos piensan que mis hermanas me manipulan, y por eso, no tienen la mejor relación del mundo – les dije, ellas sonrieron.

Así estuvimos toda la hora del almuerzo, nos sentamos los cinco en una mesa… y por primera vez en tres meses que llevaba en este colegio vi a Emmett y Jasper sentarse en la misma mesa. Después del almuerzo cada uno nos fuimos a nuestras clases. Y quedamos para la clase de música, la cual compartíamos. Me aburrí mucho en las siguientes clases. Cuando sonó el timbre que dio por finalizada la clase de Matemáticas recogí mis cosas y me fui para la puerta de la clase de música. Vi a todos parados en la puerta.

-¿Qué pasa? – pregunté a Mike que estaba en la puerta a mala gana.

-No ha venido el profesor de música y la cambian por clase de Educación física – me indicó, me tensé.

-¿Con Garred? – habían dos profesores de esa asignatura, y Garred sabía que Bella tenía permiso para no hacer deporte, en cambio, la otra no.

-Que va, Garred está de baja por el embarazo de su mujer – con esa contestación me preocupé, qué haría Bella…

-¿Qué haces? Pareces tonto ahí parado entra en clase… - me dijo Tanya que venía riendo con Irina. Bella y Kate venían más atrás.

-No hay clase de música… - les dije.

-Genial, entonces vamos para casa – dijo Kate sonriendo.

-No, hay que ir al gimnasio, haremos educación física – les dije, Bella abrió los ojos.

-No, Garred está de baja… - dijo seriamente.

-Eh tranquila, no tienes porque hacerla – le dije, le cogí de la mano para darle confianza y caminamos para el gimnasio.

-A ver, como el profesor de música no ha venido y yo soy la única que puede ocuparse. Vamos correr un poco. Comenzaremos haciendo exprims. Pónganse en filas para correr – dijo, cogí a Bella de la mano y me acerqué a la profesora.

-Perdona – le llamé. Ella se giró, la gente tenía razón cuando decía que daba miedo – Lo que pasa es que no se encuentra bien, y no puede hacer clase – le indiqué. Era verdad que no se encontraba bien, pues a medida que pasaba algo la veía más pálida, pero creo que era por el miedo de hacer la clase.

-A mí me da igual, ella va a tener que hacer la clase como todos – dijo señalando las filas de alumnos que ya estaban formadas – Cuando el silbato suene, comience a correr el primero, cuando este llegue el siguiente y así sucesivamente – dijo, se colocó a un lado y el silbato sonó y la primera tanda comenzó a correr. En ella iba Tanya de nuestro equipo. Cuando llego salió Irina, después Kate, cuando esta llego me toco a mí, y detrás de mi estaba Bella. No quería darle a ella, Tanya me estaba haciendo señas para que tocara su mano. Mire a Emmett y Jasper y con la cabeza me decían que no le diera a ella.

-Tú – me cogió la profesora por el brazo – Esta muchacha va a correr como todos, así que quiero ver cómo le das a ella en la mano – me dijo, yo corrí para mi fila y miré a Bella antes de darle. Ella asintió, cerré los ojos y le di en la mano. Ella salió corriendo. Tenía un mal presentimiento… vi como corría con todos los que su tanda. Cuando llegó apoyo sus manos en las rodillas.

-¿Estás bien? – le pregunté. Ella levanto la vista y asintió, respiraba muy agitadamente – No corras otra vez – le pedí.

-A ver chicos, estáis muy bajos de forma, cómo que solo corréis eso… lo repetimos quiero que sea más rápido – dijo colocándose – Y tú, la morena – dijo señalando a Bella – Te quiero la primera de tu grupo… - dijo, Bella se tensó y se colocó la primera. El silbato volvió a sonar y comenzaron a correr. Corrieron nuevamente, cuando llegaron salió Irina. Agarré a Bella del brazo.

-¿Estás bien? – le pregunte nuevamente.

-Estoy… muy mareada… - dijo apenas con algo de aliento y se desplomó. Menos mal que la tenía agarrada, si no, se hubiera caído al suelo.

-Bella… cariño… - le llamé, me senté en el suelo para recostarla.

-¿Qué pasa?, ¿Por qué estas en el suelo? – me preguntó la profesora, nuestros hermanos vinieron corriendo. Y la profe cuando vio a Bella, también.

-Ey, enana… - dijo Emmett dándole golpecitos. Miré su pulso como me había enseñado mi padre. Bella pestañeo un poco. Estaba recuperando la consciencia.

-A ver, desalojar el gimnasio, que no se agobie – dijo la profesora abriendo la puerta para que todos salieran - ¿Qué ha pasado? – preguntó acercándose a nosotros.

-Te avisé de que se encontraba mal – le dije – Bella… - le susurré, ella abrió los ojos.

-¿Cómo estás? – le preguntó Jasper.

-Me quiero ir a casa… - dijo en un susurro. La ayudé a levantarse y sin decir nada, la saque del cole.

BUENAS!

bueno, aquí os tengo un nuevo capitulo, espero que os guste y compartáis vuestra opinión conmigo. Y obtener muchos para saber que os parece. He subido lo antes que he podido. Ahora estoy de examenes finales y estoy algo extresada con todo, pero ya me queda solo 1 semana para que acabe!

Muchas gracias a todas las lectoras, por el cariño que me daís. Se os quiere (LL'

UNBSOOOO (k'

SANDRAh!