El sol se hallaba radiante, a eso de las siete de la mañana, aunque un sutil fresco bañaba a todo el horizonte perteneciente a la ciudad de Tomoeda; una castaña se hallaba dormida plácidamente bajo sus frazadas sin darle mucha importancia, mucho menos atención al sonido estruendoso de su alarma, que ya comprendía su segundo intervalo de tiempo en "tratar de cumplir" con su deber que consistía a despertar a cualquier ser viviente de sus sueños, pero en el caso de la chica que aún yacía en los brazos de Morfeo, la máquina desgraciadamente fracasaba; sin embargo, la escena de la habitación ya podía ver como la que se hallaba en el lecho empezaba a moverse, y lo primero que se logró visualizar de la integridad femenina fueron sus brazos, dirigiéndose hacia más allá de la cabecera de la cama, en donde se ubicaba el luchador, cumplidor pero incomprendido Despertador, que aún sonaba.

_Ay… - Se quejó un muñeco de felpa… bueno, un guardián con cuerpo que parecía un muñeco de felpa, que terminó de asomarse más allá del cajón inferior que era su habitación, fregándose los ojos, pues el Despertador logró su objetivo con él. Lo más resaltante del asunto es que, lo que realmente despertó de súbito o terminó de despertar a Kero, fue que vio como se dirigía hacia él, la Maquina Despertadora aún con su melodioso y estruendoso sonido, en pleno aire y con dirección contundente, repito, hacia donde se hallaba en pleno vuelo el muñequito. Acto seguido, se pudo ver la cabecita aplastada, los bracitos colgando o abrazando por el intento fallido de detener el objeto ruidoso que fue lanzado, de hecho fue detenido pero amortiguado por el cuerpo pequeñito del guardián, que no se guardó enfado… - ¡Rayos! Sakura, qué es lo que te sucede… - Dijo, pero no sabría decir si le dio más rabia su reciente situación vergonzosa y dolorosa o el hecho de ver a su dueña y amiga… Aún dormida… solo se había molestado en moverse para deshacerse o más bien aventar con fuerza la fuente escandalosa de ruido que atentaba contra su deseo de seguir dormida; todo esto ante la gorda gota de sudor que corría por la nuca del guardián, que ya no podía sorprenderse con el comportamiento de quien él mismo hace cinco años había nombrado card captor… En ese momento, la puerta de la habitación se abrió, lo que le llevó a reaccionar a prisa y ubicarse al costado de la cabeza de la chica dormida…

Cuatro personas de género masculino se hallaban al pie del lecho de la castaña, que no sabría decirles si, por el grito del muñeco escondido en su cajón, por haber sentido los pasos de estas personas o simplemente porque ya se dignaría en levantarse, que inició el proceso de levantarse, frotándose los ojos y bostezando sin guardarse nada, sin mencionar el desestrezante desperezo que también práctico la muchacha, que ya se hallaba de rodillas en el colchón de su cama. Sakura se emocionó mucho, al ver cómo su padre, su hermano, su amigo y su novio se hallaban en ese orden para ser los primeros en saludarla.

_Papá, hermano, Yukito… Shaoran… Qué hacen aquí?… - No escondió su sorpresa la card captor.

_Pues quisimos ser los primeros en felicitarte hija… Feliz Cumpleaños, me vuelves viejo, no tienes idea qué tan rápido ha llegado el día que cumples Quince años… - Respondió el profesor de la universidad, regalándole un abrazo fuerte, profundo y afectuoso a la cumpleañera, que lo recibió con gusto y con ojos brillosos.

_Muchas gracias papá… - Respondió la muchacha; parándose en la cama de puntillas para estar a la misma altura de su progenitor, pero luego asustada se miró a si misma, viendo que tenía puesto una blusa corta blanca con el dibujo de un par de alas en el pecho y un short rosado que cubría la mitad de sus muslos, lo cual le devolvió la tranquilidad a la chica.

_Felicidades Monstruo… - Se acercó Touya para abrazarla también, para no perder la costumbre denominándola como siempre lo hace en todas las mañanas, recibiendo como respuesta un abrazo afectuoso y un mini golpe en el estómago, lo cual hizo perder la respiración por unos segundos. Pasados algunos segundos los hermanos se separaron, Yukito y Shaoran se acercaron más, el primero le dijo al hermano mayor de los Kinomoto.

_Suerte entraste antes para ver qué ropa traía, o sino se sentiría incómoda con nuestra presencia - Comentó la falsa identidad de Yue, obteniendo solo un movimiento de cabeza de arriba a abajo.

_Si pues, solo por no hacerle pasar un mal momento, ya que vinimos a entrar en su habitación sin su consentimiento - Respondió Touya a su amigo, luego dando una mirada vigilante al otro muchacho, quien era fuente de la alegría de su hermana hace un buen tiempo - … A menos que, alguien ya haya podido verla con menos ropa que eso… - Ironizó, podría decirse práctico al mismo tiempo un escrutinio al castaño que tardó unos segundos, pero comprendió lo que quiso decir el hermano mayor de su amada.

_¿Es cierto eso? - Mostró curiosidad Yukito, obviamente comprendiendo verdaderamente mal el comentario de su amigo, ante el sonrojo del castaño.

_Iré a prepara un desayuno para todos… - Avisó el señor de la casa, saliendo de la habitación, dando antes un paso a una mujer, vestida elegantemente y con cabello corto, tras esta otra muchacha, la primera también había oído algo al respecto de la ¨poca ropa", pero tan solo entre susurros.

_Tomoyo, Sra. Sonomi… - Ya se hallaba pisando el piso la castaña, que se acercó al amigo de su hermano para saludarlo también, este le regalo un abrazo y el deseo de mucha felicidad y que disfrute este día tan especial, pero nada quitaba de su cabeza, el hecho que… (a causa de su mal entendido del comentario de Touya) … existiera la posibilidad que, Sakura ya haya tenido "algo" con el muchacho de Hong Kong; valía aclarar que, Yukito no dudaba para nada de la calidad de persona que era el joven chino, pero esta de más decir que… A LA EDAD DE QUINCE AÑOS.

_Feliz cumpleaños querida Sakura… - Abrazó la empresaria a la cumpleañera, esta también correspondió el gesto - … Hoy es un día bastante especial, créeme que me encargaré que este sea el día más feliz de tu vida - Agregó emocionada la mujer, siendo ya captada por la cámara de su hija.

_Sakura estás divina, hoy más que nunca… - Opinó Tomoyo con sonrisa y hasta se podría decir con estrellas fugaces en sus pupilas. Sakura experimentaba mucho pudor en ese momento al igual que su novio.

_Qué es eso de "con menos ropa"… - Se preguntaba en el interior de uno de los cajones del mueble de la card captor una criatura con los bracitos cruzados, iluminado por la luz del día que entraba por el orificio abierto de su "cuarto"; es decir, que no solamente Yukito había mal entendido el comentario de Touya. Sin lugar a dudas, este sería uno de los días más entretenidos, conmovedores y por sobre todo más especial de Sakura Kinomoto.

Hola cómo están todos, siento el tremendo tiempo que tarde en actualizar esta historia, les agradezco por la infinita paciencia que me han tenido y a todos aquellos que esperaron este capítulo; mi tardanza obedece a que tenía muy poco tiempo e incluso dejé de lado mis poesías, pero por fin pude terminar este capítulo y compartirlo con ustedes.

Quiero agradecer a todos por sus reviews, Estefanía la verdad que me gustaría también escribir sobre YnuYasha, ojalá pueda hacerlo pronto; también Ravi te agradezco por tus comentarios; Katherine espero este capítulo sea de tu agrado y a todos los demás que pasan a leer esta humilde historia parte de mi trabajo, de verdad gracias.

OBSERVACION: Sakura Card Captor es producto del trabajo de CLAMP, todo el crédito correspondiente a ellas. Lo único que declaro como de mi propiedad es esta historia y cualquier situación y/o personaje ajena o desconocida para citado anime. Disfruten su lectura.

Yukito se sentía preocupado, pues la verdad había oído de adolescentes que ya comprendían experiencia en cuestión de las relaciones sexuales, pero no se esperaba que Sakura y Shaoran ya lo hubieran hecho, es decir, ella tan tímida y con tanta sensibilidad, él tan prudente, respetuoso y serio, tarde o temprano lo harían era verdad, pero no sabía bien si es que los quince años era buena edad para poder conversar sobre el tema. Ahora bien, no sabía con exactitud con quien hablar sobre este asunto, pero por el bien de la integridad del castaño, no tocaría el tema con Touya, quizás el Sr. Fujitaka sería un buen asesor no solo para él sino para los card captors, claro que aún no había hablado de ellos sobre el asunto.

_ ¿Relaciones sexuales? – Preguntó la card captor, ante la consulta algo extraña de su pequeño guardián.

_Pues la verdad que, mi papá me ha dicho que es un momento de intimidad que se practica con la persona que más amas… - Respondió Sakura, de una manera muy prudente, sin poder evitar claro estar algo sonrojada, pues no había hablado de este tema con nadie, ni siquiera con Tomoyo.

_Ah, y dime, tu amas mucho al moc… - Casi metió la pata el muñequito de felpa, pero supo guardar silencio para corregirse a tiempo, es más para ser más creíble simula una breve secuencia de tos – Cof, cof, cof… - Dijo poniendo una manito para tapar su boca.

_Kero ¿Estás bien? – Mostró preocupación la dueña de las cartas por el guardián que se beneficio de las distracciones de su dueña.

_Ejem… Lo que quiero decir es que, existe mucho amor entre Shaoran y tú ¿Ya han mantenido relaciones sexuales? – Indagó inocentemente Kero, enfatizando más allá de nuestra imaginación el rubor en los cachetes y por qué no decir todo el semblante de la card captor.

_¡¿Quéeeee?! – Se escuchó en la habitación de la quinceañera.

_ ¿Relaciones Sexuales? – Se sorprendió Tomoyo, en medio de los preparativos del salón que sería el sitio donde se celebraría la fiesta de quince años de Sakura en compañía de su madre y varias, varias ayudantes.

_Así es Tomoyo, es un asunto muy delicado pero, he leído que adolescentes a partir de los quince años ya mantienen relaciones sexuales con sus parejas, dime… ¿Sakura no te ha comentado acerca de haber mantenido relaciones con su novio… eh Shaoran? – Practicaba un escrutinio la empresaria, ante la mirada de su hija.

_ ¿Por qué me preguntas eso? – Se mostraba bastante perturbada la cantante, no por la curiosidad y peculiar interrogatorio de su madre, sino porque se consideraba la persona que, más allá de su propio hermano y su padre, conocía de la mejor manera a la castaña; era cierto, no era una inquietud descabellada la de su madre, ya había oído entre los pasillos y espacios verdes del colegio numerosos comentarios acerca de compañeras del mismo curso incluso que ya habían experimentado la sexualidad con sus parejas ¿Sakura era lo suficientemente distraída o estaría apenada para comentarle algo tan delicado con respecto a Shaoran y ella?

Así es, el comportamiento sexual de los jóvenes ha cambiado en la última década, y ahora la edad media de inicio de las relaciones sexuales - que se ha adelantado - se sitúa en los quince años. A partir de esa edad los expertos recomiendas que las adolescentes acudan regularmente al ginecólogo para que conozcan todos los factores de riesgo de las enfermedades de transmisión sexual, y cómo prevenir su aparición.

Las madres suelen ser la principal fuente de información a este respecto, porque las jóvenes pacientes se sienten incómodas a la hora de tratar el tema de la sexualidad con el ginecólogo. Sin embargo, una reciente encuesta realizada por Nielsen y Sanofi Pasteur MSD, que tenía el objeto de averiguar cómo y con qué frecuencia se habla sobre las enfermedades de transmisión sexual en el marco de la familia, ha revelado que solo el 48% de las madres conversa con sus hijas adolescentes sobre la forma de prevenir dichas afecciones.

Según esta encuesta, las patologías sobre las que más se conversa son el sida/VIH, el cáncer de cuello de útero y el virus de papiloma humano (VPH). Precisamente un dato muy positivo arrojado por la encuesta es el amplio conocimiento del VPH entre las madres, ya que 9 de cada 10 saben que este virus se contrae mediante el contacto sexual. Además, el 82% de las jóvenes que no hablan con sus progenitoras sobre sexo desearían saber más sobre las prevenciones -

Esas fueron las palabras, de una especialista sexóloga en el noticiero de uno de los canales de televisión, que estaba viendo el Sr. Fujitaka desde su oficina en la Universidad de Tomoeda, y no pudo evitar sentirse preocupado, a la par que iba coordinando con la Sra. Sonomi los preparativos y ultimando detalles acerca de la celebración de los QUINCE años de su hija; pues, ese segmento informativo le llamó la atención, era la hora que no había hablado, comentado ni escuchado nada acerca de sexualidad con Sakura, por lo menos con la profundidad que se debiera, ya que era factible que a su edad por lo menos ya haya insinuaciones sobre el asunto, ella ya tenía un novio que le constaba la amaba y respetaba, pero bien sus hormonas ya comenzaban a funcionar y muchas veces no se tenía control sobre los impulsos, en especial cuando se es hombre; así también, él había hecho de mamá y papá durante años y era su deber tomar cartas en el asunto. Tomoyo estaba en curso, como siempre al costado de la cumpleañera que tenía a su novio a sus espaldas, pero así también no pudo dejar de pensar en aquello que pareciera era el tema controversial en el día, incluso poniendo en segundo plano el acontecimiento social que debía acaparar todo, pero por lo menos Sakura no había perdido protagonismo, pero lo compartía con su amado. La Sra. Sonomi iba rumbo a la Secundaria para ir a ver a su hija, como así también a Sakura, movida por la preocupación del asunto que había estado revoloteando por su cabeza. Así también, la señora Ieran y el Sr. Way habían visto juntos el mismo reportaje que el Sr. Fujitaka y aunque no opinaron en voz alta, era un alerta que debían tocar con el joven castaño.

En la secundaria, sonó la campana que notificaba al alumnado que ya era hora del receso, paulatinamente el patio fue poblándose por los estudiantes que iban comentando acerca de diferentes temas, pero un selecto grupo se preparaba a agasajar a la quinceañera, pero en contra de los planes, Sakura y Shaoran tardarían un poco más en salir al patio ya que fueron notificados de una visita muy importante.

_ ¿Quién crees sea Shaoran? - Se mostraba intrigada la castaña, caminando de la mano con su novio en el pasillo, rumbo a la sala de profesores, donde se supone aguardaba la visita de los castaños.

_No lo sé Sakura, la verdad que yo también tengo curiosidad…- Respondió el muchacho, sin dejar de mirar hacia el frente.

_Hola chicos cómo están… - Saludó la persona, que fue el foco de sorpresa y contento por parte de los castaños, en especial de la card captor.

_Profesora Misuki - Nombró la quinceañera a la ex profesora de primaria que le sonrió a ambos, recibiendo a la muchacha que no dudó en acercarse a brindarle un abrazo muy afectuoso a hermosa mujer; un poco más atrás, pero con una sonrisa, quedó el joven chino que ya no tenía nada en contra de la profesora, así compartía con su querida Sakura la alegría de volver a verla - ¿Qué hace aquí? - Indagó la castaña feliz.

_Pues quise venir a saludarlos, en especial a ti Sakura… Feliz cumpleaños… - Sonrió la profesora a la card captor, luego dirigió su mirada angelical al castaño, que se hallaba cruzado de brazos - ¿Cómo ha estado joven Li? - Saludó la mujer al muchacho, que se acercó a practicar una sutil reverencia.

_Es un gusto volver a verla profesora - Correspondió el saludo el castaño, que era verdad no tenía un trato muy cercano con la mujer que sonrió ante tanta educación por parte del joven chino.

_Qué tal han estado, es verdad, las nuevas cartas han sido bastante problemáticas - Opinó la ex profesora.

_Si es cierto, principalmente la Carta del Sueño Astral… - Respondió Sakura, recordando aquellos momentos desoladores en que creía a su castaño favorito muerto, y todo lo que implico el sello de la carta citada, incluido aquel campo de energía, la batalla en zonas periféricas al hospital, tratar de salir del edificio antes que este cayera.

_Pero para nuestra sorpresa una carta ha sido la única que mansamente se dejó sellar sin presentar batalla, ni escándalos y ni siquiera destrozos - Comentó Shaoran, sorprendiendo incluso a la castaña. Lo que aconteció fue lo siguiente, Tomoyo fue la que entregó la Carta Chillido al dueño del Sello del Rayo, la misma que presentaba en su forma de carta un singular violín que no parecía tener nada en relación con su naturaleza, pero eso era lo de menos; claro que la cantante no sacó a la luz la nueva canción que tenía preparada, pero esa es una parte de la historia que se las comentaré más tarde.

_Oh ya veo… - No ocultó su sorpresa Sakura, al igual que la profesora Misuki que tenía que admitirlo, disfrutaba de esa charla con los dos castaños, que acto seguido comenzaron a narrar ese momento en el que intentaban encontrar una salida del hospital que estaba cayéndose en mil pedazos, eso sumadas las dificultades físicas que cargaban los card captor.

_Están en la sala de profesores - Respondió Chikaru a la Sra. Sonomi, quien había consultado donde se encontraba la pareja de castaños, mientras que todos sus amigos se hallaban esperándolos con muchos bocaditos y un pequeño pastel para felicitar a la quinceañera.

_Li siempre acompaña a Sakura a todas partes… - Opinó Naoko, que gozaba de la compañía de Sujiro, su flamante novio.

_Si es verdad, resultaron ser tal para cual… - Aportó lo suyo Rica, quien tenía muchos pretendientes, pero ella no se mostraba interesada en tener pareja en esos momentos, gozaba de sus cursos extracurriculares, que le consumía todo su tiempo, así que por ende concluía que no tendría tiempo para disfrutar de la compañía de algún novio.

_Sabían que… - Rompió su silencio Yamazaki - … Las familias de la antigüedad escogían para las parejas de sus hijos desde que eran bebés? - Preguntó a todo el grupo.

_Por fin…eso me consta es verdad - Opinó Chikaru, tocando la frente del muchacho para asegurarse que no fuera fiebre lo que le llevara a opinar con la verdad en esta oportunidad.

_Además de eso, las familias al tener bien definidas las parejas de sus hijos, registraban esa información en un Juzgado que era sostenida por el Estado de cada país, así se podía planear y analizar las cantidades de parejas que existirían en un intervalo de tiempo de quince a veinte años, así como ingresos, estimaciones con respecto a la profesión u oficio que ejercerían los futuros jefes de familia, la factible cantidad de hijos que podrían tener según la cultura y sub cultura de la sociedad y la familia en particular respectivamente y… - Continuó el muchacho, que no sabría decirles si seguía teniendo el oso bautizado como "Malvadisco", pero no pudo continuar pues ya recibió el estirón de oreja de parte de su novia, para no perder la costumbre, aunque la moción del muchacho parecía bastante convincente.

_Además… - Se dispuso a continuar el inglés, que también era parte del grupo - … Como no se puede saber con exactitud si pasados esos quince o veinte años los dos bebés registrados como pareja entre si, definitivamente terminen enamorados, esos mismos Juzgados tiempo más adelante, crearon procedimientos para que las personas cambien en el registro al principio completado por sus padres, el nombre de la persona que los acompañaría toda la vida; por supuesto que eso obedeció a que muchos de esos bebés crecidos no se enamoraron perdidamente del otro bebé con quien habían sido registrado al inicio… - Todos quedaron sorprendidos, claro que todo el grupo ya tenía su experiencia al escuchar las historias y opiniones de los dos muchachos, pero la más sorprendida era la empresaria que se había quedado oyendo las palabras de los citados.

_Eso también es cierto… - Agregó Yamazaki, quien curiosamente quién sabe como quedó liberado del tirón de oreja de su novia…. - … Claro que esos trámites de cambio acarreaba mucho tiempo de espera como así también burocracia - Terminó diciendo, insisto, era bastante creíble.

_ ¿Esos dos siempre hablan tanto? - Consultó la Sra. Sonomi a su hija, susurrándole al oído.

_Si, por lo menos día de por medio… - Respondió tranquilamente la cantante, con una sonrisa.

_Y decir que Sakura y Shaoran aún no han llegado, o sino hubieran sido los primeros en creerles… - Rompió su silencio Mey Ling, logrando en todos una carcajada, eso sumándole una gota de sudor en la nuca de cada uno de los muchachos que proveían sus conocimientos amablemente. Taylor, la nueva compañera también fue invitada a ser parte, pero optó por no estar presente, pareciera ella gozaba mucho de su soledad e incluso no había hecho muchas amistades hasta la fecha, claro que la castaña siempre había mostrado amabilidad y sociabilidad con ella, pero la americana siempre terminaba por apartarse.

_Hablando de ellos… - Interrumpió brevemente la empresaria… - Iré a buscar a Sakura y al joven Lí un momento, con permiso - Dijo la mujer, quien obtuvo la derecho de todos los compañeros de su hija.

_Adelante… - Dijeron todos al unísono, para que seguidamente, todos comenzaran a hablar de otros temas, mientras que seguían aguardando a los castaños.

_ ¿Y tu rodilla? - Consultaba la profesora Misuki, que proseguía la conversación con sus dos ex alumnos.

_Ya está bien, lo que la afectaba era el hecho que la exigía mucho cuando una de las cartas opuestas aparecía, en especial con la última antes de que aquel hospital se derrumbara - Respondió Sakura, pisando fuerte, demostrando que la parte mencionada ya no le producía dolor.

_Si es verdad, pero a causa de los últimos dolores, el cansancio y el polvo, eso sumada la desesperación que experimentó en los últimos momentos antes de salir del edificio había estado experimentando… - Opinaba Shaoran, sin percatarse al igual que la profesora y su castaña favorita que desde el exterior de la sala de profesores, que había quedado con la puerta semiabierta, sin querer la empresaria oiría algo que seguramente la perturbaría un poco más, eso sin mencionar que enredaría más la situación que creía tenía lugar en aquellos momentos - … Otros síntomas y no se ha sentido muy bien… - Terminó diciendo el castaño.

_ ¿Síntomas? No puede ser… - Pensó en susurros la Sra. Sonomi, quien relacionó la palabra "síntoma" con otra palabra, cuya duración es de nueve meses, se imaginarán el estado de shock en el que entró la elegante mujer al imaginarse la situación de la hija de su querida Nadeshiko, a tan corta edad y sin lugar para dudas, mataría al esposo de su prima y amiga fallecida apenas lo vea; al mismo tiempo, la Sra. Sonomi no visualizaba a una muchacha que se mantenía oculta al doblar el pasillo, cuyo semblante no se dejaba ver y oyó incluso sin querer lo repetido por la empresaria - Uuuy, no puede ser, eso pasa porque no tuvieron nadie con quien hablar al respecto - Reflexionó, esta vez si en silencio la mujer, que pegó el costado de su testa a la puerta semiabierta para seguir oyendo la conversación.

_ ¿Qué tipo de síntoma? - Consultó la profesora, que se hallaba elegantemente vestida con una polera rosa, un saco blanco, pantalones de vestir negro con zapatos del mismo color que la blusa.

_ ¿Síntomas? - Dijo una voz a las afueras

_Pues había tenido muchos mareos - Respondió Sakura, seguramente como producto del cansancio extremo que experimentó; la Sra. Sonomi con lo dicho acumulaba más y más sospechas.

_Si mi querida Sakura eso es muy común… - Se lamentaba la empresaria, mordiéndose las uñas y con lágrimas en los ojos, pero lo que la consolaba es que la castaña se oía muy contenta, nada desesperada y sin miedo; la madre de la cantante pensaba que quizás eso sería porque el padre del bebé estaba a su lado y seguramente no saldría corriendo como muchos lo hicieron alguna vez.

_ ¿Y qué me dice usted joven Li? - Se dirigió la ex compañera del hermano mayor de la castaña, al novio de la misma.

_Pues a mi solo me ha dado mucha hambre… - Respondió sumisamente el castaño, cruzado de brazos.

_Oh, él es quien tienen los antojos - Concluyó la mujer, quien no pudo evitar sentir un poco de ternura, es decir, ya había tenido la oportunidad de conocer al muchacho proveniente de Hong Kong, probando el inmenso amor que tenía por la hija de su querida y recordada Nadeshiko, pero lo que admiraba de este muchacho es que conllevaría con orgullo el hijo que ambos tendrían dentro de un tiempo. La empresaria ya tenía mucho en su cabeza, debía terminar de planear el festejo de los quince años de Sakura y a partir de este día, debería asesorarla sobre la maternidad; pero había un punto controversial, también debía tener una charla con aquella mujer con quien Sakura y su novio estaban hablando en ese momento, pues pareciera que ambos le tenía bastante confianza como para confesarle a ella primero todo con respecto al embarazo, los síntomas y los antojos. La muchacha que se encontraba oculta, observando a la Sra. Sonomi oyó la campanada que daba por terminado el receso en la Secundaria de Tomoeda.

_Hah - Reaccionó la card captor, notando que habían consumido todo el tiempo de receso en la charla amena con la profesora Misuki - Que lastima… - Se lamentó la quinceañera.

_Todos nos esperaban en el patio… - Opinó el castaño, intercambiando miradas con su amada Sakura.

_Oh, eso no lo sabía - Agregó la mujer pelirroja, quien notó en sus dos ex alumnos la tristeza por no haber podido compartir con sus amigos por su causa - Qué tal si los invito a todos a una merienda al salir de clases, de esa manera podrán compartir con sus amigos a gusto y podré regalarte un pastel querida Sakura - Ofreció la elegante mujer, recibiendo un abrazo lleno de emoción por parte de la card captor.

Momentos después, la pareja de castaños pidió disculpas a todos sus amigos por no haber tenido tiempo para compartir con ellos, así también extendieron la invitación de la profesora Misuki para aquella merienda y todos aceptaron gustosos; enterada de los planes, Tomoyo llamó a su madre por teléfono para no perder coordinación, ya que era ella la encargada de preparar a la quinceañera para el festejo; teniendo en cuenta el deseo de la propia cumpleañera que no fuese un festejo de grandes magnitudes, el equipo integrado por el Sr. Fujitaka, el propia Touya, en colaboración de Yukito y Tomoyo con la empresaria a la cabeza planeaban una cena en un salón a cercanías de la Iglesia que coincidentemente quedaba a escasas manzanas del domicilio de Eriol, el sitio fue sugerido por la cantante que quedó deslumbrada por la fachada y la infraestructura del citado sitio, eso sin mencionar el amplio predio que comprendía, además que contarían con mucha privacidad ya que el salón y sus patios se hallaban rodeados por altas paredes, por lo que era el lugar perfecto. Así también, Tomoyo tenía preparado atuendos especiales para la ocasión, ya que todo iría adornado y ambientado acorde a la época medieval.

Sakura y Shaoran, para variar querían pasar un tiempo juntos, por lo que planeaban almorzar juntos ese día sin que nadie estuviera acompañándolos, claro que ambos tenían una solicitud especial del guardián cuyo símbolo es el sol para que le acercasen cualquier postre que tuvieran la oportunidad de degustar; así mismo los planes de los castaños no escapó de la percepción de la empresaria que se empecinó a seguir muy de cerca a "Los futuros padres" muy de cerca, ante cualquier eventualidad. Todos quedaron en encontrarse frente al establecimiento comercial de la Srita. Maky cerca del atardecer, quien ahora más allá de vender toda clase de novedades, entre ellos los peluches que nos recordaremos acogieron a la Carta Salto en su tiempo, ahora contaba con una confitería que ofrecía al público una deleitosa variedad de dulces acompañadas a elección de café con leche o capuchino, chocolatadas entre otras, para así pasar un momento agradable con dulces melodías de fondo, realmente la Srta. Maky logró prosperar en la ciudad de Tomoeda.

_¡¿Sakura embarazada?¡ - Se inmutó el periodista, al estudiar la posibilidad que la persona que había cuidado durante su vida estuviera por darle un sobrino.

_Yo no dije eso, tranquilízate por favor… - Rogó el periodista deportivo, quien había compartido su preocupación con su amigo, que coincidentemente era el hermano de la muchacha que le había despertado su pesar - …Solo quisiera saber… si es que estás al tanto… o por lo menos si Sakura se encuentra bien aconsejada en lo que se refiere a la sexualidad… - Agregó la falsa identidad del otro guardián de las Cartas Sakura.

_Ahora que lo dices… - Analizó más críticamente el hermano mayor de la card captor - … No, la verdad que el único quien le ha hablado de ese asunto es papá… ¿Por qué? ¿Qué sabes al respecto? - Indagó seguidamente Touya, que sabía a la perfección que su amigo no preguntaría nada sin tener una razón que le despertara esa curiosidad.

_Solo lo digo porque… Sakura ha llegado a una edad en la que la sexualidad entra a tener mucha importancia, es decir, quizás no parta de ella, pero si de las personas que están a su alrededor hablar sobre el asunto…. - Respondió Yukito acertadamente, pues así también sabía que su colega tomaba muy a pecho y con mucha seriedad todo lo que tenía que ver con su pequeña hermana, pero se dio cuenta que en esta oportunidad, él no sabía nada con respecto a la integridad sexual de la card captor; pero así también, no podría evitar que Touya empezara a construir versiones sin sentido del asunto, claro que todo se hallaba comprendido dentro de los límites de la protección de un hermano mayor.

_ ¿Insinúas que ese mocoso le planteará tener relaciones a Sakura? - Preguntó de súbito el mayor de los hermanos Kinomoto a Yukito.

_No, nada de eso, a ti te consta el amor y respeto que Shaoran le tiene a Sakura, así que por ese lado no te preocupes, solo digo que es un detalle que sería importante se empezara a cuidar… - Trató de tranquilizar Tsukishiro a quien evitó que desapareciera por escasez de magia hace un tiempo atrás; quizás ese comentario en esa misma mañana era parte de la ignorancia del hermano mayor de la card captor.

_ ¿Qué se ha de sentir esperar un bebé? - Se preguntó la Encapuchada, en algún lugar lleno de penumbra, cruzándose los brazos y se notaba por la posición de su cabeza, con la mirada gacha.

_¿Qué es lo que te tiene tan pensativa? - Se acercó aquel muchacho, cuyo nombre no se conoce, hasta llegaría a pensar que ni él sabía cuál era su identidad.

_¿Nunca haz pensado en ser padre? - Mostró curiosidad la muchacha, quien se sentía olvidada, es decir, se supone ellos tenía la misión de recolectar las cartas opuestas y con la magia de estas, recuperar sus cuerpos y poder gobernar a toda la humanidad; pero últimamente se sentía extraña, pues sensaciones, sentimientos y emociones la invadían de repente, oía una voz que le parecía bastante familiar en su cabeza y no sabía bien de quién se trataba, eso sin mencionar esas descargas eléctricas que la perturbaban sin previo aviso.

_No, no pienso en esas estupideces - Contestó sin titubear quien tenía la capucha puesta, sin ni siquiera pensar que si su respuesta significaba algo para quien le preguntó.

_¿Qué te sucede? - Recriminó la encapuchada a su par, no recordaba alguna ocasión en la que le haya demostrado afecto de alguna forma; aunque existía un punto controversial para la muchacha cuyo nombre también desconocemos ¿Desde cuándo había empezado a sentir esos sentimientos? Como deseando sentir amor, y en su compañero precisamente no hallaba esa clase de trato - Nunca haz dado alguna muestra de interés hacia mi persona - Protestó la chica, quien no encontró muchas palabras para dirigir al muchacho, que ni siquiera se dignó a mirarla, le daba la espalda descaradamente, mientras que quien sabe de donde, entraba e iluminaba aquella habitación una cortina sutil de luz exterior, que solo permitía ver las bocas moviéndose de los individuos citados.

_Es porque simplemente, no me interesas, no significas nada para mi, así que deja de pensar en esas tonterías y concéntrate en nuestra misión, que no hay nada más importante - Alzó la voz el Encapuchado, quien finalmente se dio vuelta para ver cómo salían y resbalaban por la mejilla de su par femenina, sutiles lágrimas.

_No tienes corazón… - Se limitó a decir la Encapuchada, quien no comprendía bien por qué lloraba, pero su pecho le dolía y su corazón pareciera se estrujaba con las palabras de quien consideraba muy importante para ella. Acto seguido, el muchacho procedió con violencia sobre su compañera, apretándole la boca con la mano derecha, anulando todo gesto de protesta o reacción del brazo izquierdo con su codo derecho apretándolo contra la pared y sujetando fuerte la muñeca derecha de la pobre chica, siendo inevitable en el proceso que ella se golpease la cabeza a la altura de la nuca, en medio de los sollozos y sufrimiento.

_Recuerda de dónde venimos… - Insinuó el muchacho con rabia, quizás algo cansado de las protestas y comportamiento de la chica - … Ya es tarde para los ataques de conciencia, ya hemos pecado, ellos nunca volverán, así que olvídalo - Continuó el muchacho, que ya tenía sus dedos mojados por las lágrimas de la Encapuchada que no pudieron ser retenidas; pasados algunos segundos la soltó para retirarse del lugar, dejando llorando desconsoladamente a la muchacha, quien arrastrando su espalda terminó sentada abrazando sus rodillas.

_Una de esas cartas está por aquí… - Hablaba para sí el muchacho, caminando por uno de sus pasillos llenos de penumbra, dirigiéndose a una salida donde era el único lugar por donde se podía ver la luz.

_ ¿Por qué a mi? - Se quejaba de su suerte la Encapuchada, quien sentía el corazón herido, pero no entendía lo que le sucedía.

_Estoy viva en ti, pero él se halla inestable… - Oyó una voz en su cabeza la muchacha, al principio era toda una molestia, pero a estas alturas pareciera era lo único que la comprendía; aunque muchas preguntas rondaban por su cabeza ¿De qué pecado hablaba? ¿Quiénes nunca volverán? ¿De quién era esa voz? Pero nadie le daba una respuesta razonable.

La pareja de castaños adquirieron un almuerzo para pasar un rato en las inmediaciones del Parque Pingüino, era verdad, luego de todas las olas de acontecimientos no habían tenido mucho tiempo para ellos dos, sin que nadie los interrumpiera, por lo que la ocasión sería disfrutada por ambos. En alguna oportunidad Tomoyo le había mostrado a Sakura un pequeño bosque que se había construido en el parque, producto de proyectos ambientales de distintas instituciones educativas tanto primarias como secundarias ya hace tiempo, ahora los árboles proveían buena sombra y una tranquilidad envidiable e inquebrantable, que mejor lugar para los card captors que disfrutar de aquel espacio, bien merecido que se lo tenían después de todo lo pasado. La primavera se disfrutaba a flor de piel en Tomoeda, los árboles de Cerezo florecían, adornaban y hermoseaban el paisaje perteneciente al popular parque, la chica de ojos verdes sostenía una canasta con el almuerzo, mientras que el de ojos cafés extendía un manto en el que podrían sentarse y degustar; ambos mantenían alguna especie rara de timidez, incluso siendo novios serios y reconocidos, quizás por inocencia y por la sutileza que caracterizaba a las personalidades de ambos; allí estaban, luego de agradecer por los alimentos empezaron a comer, la castaña con un toque romántico acercaba con sus dedos un trozo de los bocados a la boca del castaño y luego se practicaba lo opuesto, entre sonrisas, sonrojos y con brillo en los dos pares de ojos.

La Sra. Sonomi se hallaba recorriendo los senderos del Parque del Rey Pinguino, buscando a la pareja de enamorados que supuestamente se hallaba en la "Dulce Espera", su hija le había comentado que estarían en ese lugar y no podía evitar sentirse preocupada por ambos, en especial por la quinceañera, ya que la empresaria sentía la tremenda necesidad de charlar al respecto del embarazo con la card captor, pero claro que ella no contaba con lo siguiente…

_Ring, ring, ring… - Sonó el teléfono móvil de la madre de la cantante, atentando contra sus planes de permanecer cerca de la castaña y su novio; pero la llamada también consistía en algo que le interesaba.

_Oh rayos… - Se lamentó la empresaria ante tal intromisión - ¿Hola? Más vale que sea importante… - Contestó la Sra. Daidouji sin haber dado un vistazo al mira quién llama, pero era un detalle, pues a parte de la card captor, la persona que se encontraba al otro lado de la linea era la segunda persona con quien quería tener una charla.

_Hola Sonomi… Las mesas aún no han llegado y la encargada de las decoraciones quiere coordinar la ubicación que tendrán cada una para poder terminar su trabajo… - Comentó el Sr. Fujitaka, dando a entender el porqué de su llamada, sin poder verlo claro, cambiando por completo las facciones y expresiones de la madre de la cantante.

_Oh profesor… - Continuó la empresaria, sosteniendo con su mano izquierda el dispositivo móvil, obviamente ubicándolo en su oído, mientras que la otra mano como signo de poca paciencia se encontraba sosteniendo su cadera - … No se preocupe, me pondré en contacto con el proveedor de las mesas para ver qué pudo haberles atrasado… Mire, yo quería… - Agregó la Sra. Sonomi, dando respuesta al requerimiento del profesor de la universidad, pero también aprovecharía para pedirle hablar muy seriamente con respecto a Sakura, pero no terminaría de expresar su petición, pues el padre de la card captor tenía otras solicitudes que agregar.

_Muchas gracias Sonomi, ah y casi lo olvidaba, Touya ha tenido un inconveniente en el trabajo, por lo que no podrá ir a recoger el pastel, Yukito ya lo encargué a buscar al DJ, por lo que mi única esperanza es que tú dentro de tu tiempo puedas traerlo… - Dio a entender el progenitor de la card captor, lo cual irritó más a la empresaria, pero debía admitir que las circunstancias obligaban a que ella también colaborara, Tomoyo seguramente debía estar al pendiente de la llamada de Sakura por lo que por más que odiaría admitirlo, el Sr. Fujitaka tenía razón, ella era la única que podría mantener la coordinación y organización del festejo del quince en estabilidad - Uff… - Suspiró de rabia la Sra. Sonomi - … Está bien profesor, ya voy en camino. Hasta luego - Dijo finalmente, colgando para dar media vuelta para caminar a su vehículo, no sin antes dar un último vistazo al parque en general, no había tenido la oportunidad de encontrar a Sakura, pero aún así deseaba que se cuidara mucho, por fortuna la tranquilizaba que su novio, el proveniente de Hong Kong sería todo un caballero y se haría cargo del bebé como padre responsable. Así, la madre de la cantante se retiró del lugar.

Sakura y Shaoran recordaron con sonrisa sus momentos desde el principio hasta la actualidad, la castaña supo de las dificultades por la que pasó su novio antes de declarársele; se recordarán ustedes amigos lectores desde el momento en el que llegó Eriol, la compra del patrón para la elaboración del osito de felpa, esos latidos fuertes al "tan solo verla allí parada", esa confusión al tener que poner en orden el corazón y descubrir al dueño de sus verdaderos sentimientos, el consejo de la cantante al ser la primera en notar lo que acontecía diciéndole que "Existen muchas clases de sentimientos, pero estás seguro de controlar los tuyos hasta no darles importancia? Hay que convertirlos en palabras para que nos entiendan" y los intentos fallidos del castaño, para poder soltar las palabras correctas, aquellas que le sacaran un peso de encima y le permitiera a su corazón latir con más tranquilidad, eso sin mencionar los incontrolables ataques de celos por parte del dueño del Sello del Rayo, claro que no podía evitarlo, también esas ganas de competir con el inglés por el afecto de la card captor; cómo olvidar ese duelo de Basketball y esos braceos en la piscina a toda velocidad, como si el amor de la castaña se jugara en ese momento, pero no era más que un duelo contra su propio orgullo y esas inseguridades propias de estar enamorado. La muchacha que cumplía ese mismo día quince años escuchó cada anécdota con brillo en los ojos, sonrojo y ternura, también algo apenada pues todo eso había acontecido en sus narices y no logró percatarse de ello. A continuación, fue turno de la dueña del Sello de la Estrella, mientras que un sutil fresco se paseaba por ese bosque, cruzando entre los árboles, trayendo consigo el perfume de las flores de esa primavera; la dueña de las Cartas Sakura rememoró aquel atardecer en el que el amor de su vida le declaró amor, no recordaba muy bien sus pensamientos camino a su casa al término de ese día, pero cómo olvidar aquella sensación rara y nueva de volver a esa persona especial, en este caso al joven de Hong Kong, repetir cada momento en su mente aquel instante, en el que el silencio dominó por completo la entrada del Templo Tsukimine, alargando las sombras de todos los presentes, en especial de él y ella; Sakura recordaba mientras narraba,cuando Shaoran sin poder sostenerse de pie por su propia cuenta fue ayudado por ella, y esos titubeos queriendo decirle algo y aquella confesión de súbito… "Quiero decirte que tú me gustas mucho" que en el día siguiente se repetía y repetía en su mente.

Shaoran oía con nostalgia, pues recordó mediante su actual novia y sus narraciones, lo complicado que fue el día siguiente a su declaración; acto seguido la castaña recordó sus intentos por darle una respuesta cuatro meses después de aquella despedida en el aeropuerto y entrega del osito de felpa, primeramente en su casa con las intromisiones de Kero y Touya en ese orden, más tarde por sus propios compañeros de clase en el pasillo de la primaria luego de los ensayos de aquella obra de teatro, aquella desesperación al saber que debía sacrificar su sentimiento más importante para lograr sella la carta que había permanecido sellada hasta ese entonces, incluso aquel punto crucial cuando Sakura se encontraba en pleno proceso del sello, esa transición en el que la verdadera apariencia de la carta se convierte o más bien, vuelve a su forma pasiva y de súbito, esa esfera oscura que encerró al castaño en su interior, donde se cumplía el procedimiento o exigencia para completar la misión; Sakura comentó cómo su pecho se quebrantaba al oír las siguientes palabras… "Aunque este sentimiento se pierda, no importa que cosa suceda… Te prometo, que aún así te seguiré", seguida de la confusa fusión de la Carta de un Corazón Alado con la Carta en cuestión, para dar nacimiento a la Carta Esperanza y un… ¡Me encantas!, posterior a la declaración de la castaña, en medio de aquel salto, impulsado con ayuda de la carta del mismo nombre.

Sakura y Shaoran dieron final a la rememoración de su historia, fundiendo sus labios en un dulce beso, uno lento, sutil, dulce, con pasión, comparable con aquellos besos de las novelas, con los ojos cerrados y olvidándose por completo de aquello que la gente llama "tiempo", dejando de lado las influencias de la razón y sintiendo como los latidos del corazón aceleraban, se detenían y volvían a latir al mismo ritmo, al mismo tiempo y todo encerrado dentro de una sensación hermosa, separándose entre sonrisas y sonrojos, síntomas de ese amor e indisimulable inocencia. Así llegó puntual las dos de la tarde, no es que les interesara a los castaños aquel detalle, pues lo que menos les pasaba por la mente es tener que irse de aquel lugar, pero lo harían obligados pues empezó a llover torrencialmente, así de la nada, Sakura no tenía nada para cubrirse de las pesadas gotas, razón por la cual Shaoran le proveyó un saco que tenía con él para que se cubriera, mientras que él lidiaba con la canasta y todo aquello que fue parte del almuerzo de ambos; así la pareja de castaños corriendo se refugió en las alas del Rey Pingüino (entiéndase bajo él) esperando que el temporal cediera pronto.

_ ¿Sakura? ¿Sakura embarazada? - Se mostró incrédula Tomoyo, luego de oír de labios de su madre, todo lo que ella había escuchado en la Secundaria, todo con respecto a los síntomas e incluso antojos.

_Si hija, así que por favor te ruego que la cuides mucho a partir de ahora - Solicitó la empresaria con los ojos cerrados, pues notó afectada a la cantante - Aún no he podido hablar con Sakura, pero la he notado muy contenta con su condición, más aún viendo que el muchacho Li no la dejó por esta tamaña responsabilidad - Agregó la Sra. Sonomi.

_Si es de esperarse, Shaoran es un caballero, de ninguna manera dejaría a Sakura en una situación así - La verdad que la cantante no recordaba la última vez que quedó perpleja, confundida y sin saber qué hacer; pues Sakura siempre le había contado y comentado todo con respecto a lo que le ocurría, su maternidad era un tema sensible es verdad, pero por qué no se lo había dicho, estando tan contenta como la describía su madre - …Solo que aún no me ha comentado nada al respecto - Se sinceró Tomoyo, sin esconder su preocupación por su amiga.

_No te preocupes hija… - Trató de contagiar tranquilidad la empresaria a la dueña de la cámara de video, regalándole un abrazo, obviamente Tomoyo correspondió el gesto de su mamá - … Seguro Sakura piensa en contártelo todo como siempre, solo que seguramente no ha pasado mucho tiempo desde que se enteró, así que lo está disfrutando íntimamente con el padre… - La verdad que su moción la convenció incluso a ella misma, la empresaria quizás supo descubrir inconscientemente el comportamiento de la castaña y existía la posibilidad que la gran noticia lo hiciera conocer esa misma noche en el festejo de su quince.

_Gracias mamá… - Agradeció el mimo Tomoyo, quien se regocijaba en aquel pecho maternal, mientras que un silencio para nada incómodo acompañaba aquella tierna escena entre madre e hija, lo único que se escuchaba eran las gotas que morían por los ventanales de la mansión Daidouji.

_Oh Dios, está lloviendo… - Se exaltó la empresaria - … Debo ir a verificar que todo esté en orden… - Abandonó de súbito la habitación la Sra. Sonomi, ante la sonrisa llena de comprensión de la cantante, quien viendo qué hora era comenzó sus preparativos para la salida con la Profesora Misuki.

En medio del Parque Pinguino se oyó una explosión, no contra los castaños, sino más bien atestiguando como un muchacho con capucha perseguía a lo que parecía una niña, completamente vestida de blanco, dando grandes saltos por el predio del parque; los castaños tenía que admitir odiaron tener que dar por terminada la sesión romántica, pero es que el debe de "Card Captor" llamaba.

_¡Libérate! - Conjuraron ambos al unísono, para tener cada uno en su mano su respecto objeto mágico, ella el Báculo de la Estrella y él la Espada con empuñadura de Rayo, cada quien con su respectivo sello a sus pies, omitiendo la empapada que consistía estar bajo el temporal.

_Vamos Sakura - Motivó el castaño a su castaña favorita, quien asintió moviendo la cabeza y el ceño fruncido; al muchacho de Hong Kong le gustaba contar con la compañía y apoyo de su novia en cada aventura.

_¡Salto! - Invocó la Card Captor a la carta en cuestión, quien la ayudó a impulsarse y seguir tras el Encapuchado y lo que parecía la verdadera apariencia de una nueva carta opuesta. Shaoran por su parte, tenía la habilidad de seguir sin magia el ritmo de los demás (así con destreza, agilidad y velocidad, como cuando en la Carta Sellada se trepa entre los vagones de la rueda de la fortuna para encarar y enfrentar a la carta en cuestión). El muchacho desconocido al notar la presencia de los enamorados empezó a bombardearlos tratando de no perder de vista a la carta.

_Ya están estorbando muchos con mis planes - Habló el encapuchado dirigiéndose a los castaños, que tomándose una pausa ubicándose en la punta de uno de los faroles de los senderos de piedra del lugar, dirigió una innumerable cantidad de rayos que le dio tiempo para alejarse pues Sakura y Shaoran se entretuvieron esquivando el ataque del Encapuchado, aunque la castaña fue alcanzada a la altura de la panza por uno de los últimos rayos, lo cual la llevó a golpearse en el suelo; pero lo curioso es lo siguiente, la verdadera identidad de la Carta abandonó su huída para acercarse a la quinceañera, así los card captors pudieron ver que la misma reunía las mismas características que las otras que la antecedieron, ese rostro inexpresivo, casi sin gesticulaciones y absoluto silencio, pero parecía mostrar preocupación por Sakura

_¿Qué sucede aquí? - Se preguntó Shaoran , quien tenía en frente la escena de su amada y la carta sentada al costado de la mencionada.

_Esa carta sería mía - Los alcanzó nuevamente el Encapuchado, quien practicó el mismo ataque que al principio.

_No esta vez… - Dijo el castaño, pretendiendo defender a Sakura y la carta - Dios del Viento… Ven a mi… - Hizo lo propio el castaño, quien con su espada ordenó que aquellas ráfagas de viento que visitaron el improvisado campo de batalla construyeran una especie de cortina que recibió todos los rayos, tal como lo haría Escudo.

_Qué rayos… - Se quejó el desconocido, quien se acercaba para tener una batalla cuerpo a cuerpo, para lo cual el castaño no tenía ningún problema.

_Sakura, aléjense de aquí… Luego las alcanzo… - Sugirió el card captor a su amada, pero esta tenía otras intenciones.

_No Shaoran, no te dejaré aquí solo… - Respondió ella, mientras que la lluvia seguía cayendo intensamente, al mismo tiempo que la carta no despegaba la mirada de ella. A base de técnicas de artes marciales, Shaoran supo presentar pelea al Encapuchado, que en intervalos de segundos practicaba ataques con magia, en base de los cuatro elementos pero infestado con magia oscura, dirigida a la carta y Sakura.

_No te lo permitiré… - Avisó el castaño, quien quitó de entre sus atuendos una de las cartas opuestas que tenía en su poder… - …Carta, requiero de tu capacidad, ayúdame a proteger a todas los seres en peligro… ¡Espuma ácida! - Invocó, con el filo de la hoja de su espada y así, la primera carta opuesta sellada del castaño supo contrarrestar los ataques del desconocido, logrando proteger la integridad de Sakura y la carta, la primera pudiendo restablecerse con dificultad.

_Bosque… - No quedó atrás la card captor, invocando aquella carta que nunca había abandonado su casa en su época de recolectora; acto seguido, los brazos verdes intentaron alcanzar al muchacho, que en base de las mismas técnicas del castaño supo esquivarlos, pero por causa de sus movimientos no pudo evitar que por instantes su capucha dejara de cubrirlo completamente, pero alcanzando ponerlo en su lugar antes que alguno de los castaños alcanzara a verle algún rasgo de su semblante.

La batalla siguió fieramente, pero empezó a pasar factura el cuerpo, producto del cansancio y las lesiones que habían aquejado a los card captor, eso sumado el peso de la ropa mojada por el temporal, pero curiosamente el muchacho desconocido se movía como si el cielo estuviese despejado y tal situación se notaba, ya que no existía pausas entre ataque y ataque del mencionado; sin embargo, aún intercalando sus movimientos de ofensiva Sakura y Shaoran soltaban numerosos suspiros y buscaban permanentemente oxígeno, ante la carta opuesta que parecía tener miedo de lo que atestiguaba; un momento dado, Sakura no aguantó la tensión producto del golpe en el suelo y el nuevo dolor que sentía en el cuerpo por culpa de uno de los rayos que la alcanzó al inicio de la batalla, lo que la obligó a palparse con su derecha la zona afectada, lo que no escapó de la percepción del Desconocido, el hecho llamó su atención y en su mente volvieron las palabras de su compañera ese mismo día… "¿Qué se sentirá tener un bebé?". Ya que el muchacho era consciente que la muchacha desconocida había estado siguiendo a los card captor de muy cerca en esa misma jornada.

_Con que era por eso… - Concluyó el extraño, quien se hallaba arrastrado por las circunstancias de la batalla sobre la cabeza del Rey Pingüino - Estás embarazada… - Comentó finalmente, para sorpresa del castaño y ni qué decir de la quinceañera.

_¿Qué? - No escondió su confusión el joven chino, alzando una ceja; pero no tuvo mucho tiempo para seguir pensando y buscar explicación a lo mencionado por su rival en la recolección de las nuevas cartas, ya que este último practicó una nueva modalidad de ataque, es decir, desde hace unos momentos hasta ese mismo instante el Encapuchado con ayuda de su báculo fue dirigiendo lanza llamas de color negro hacia los castaños, como si flamas y llamaradas provenientes del mismo infierno fueran invocadas por la magia oscura que poseía el muchacho de identidad desconocida y por otro lado también fue capaz de abrir la superficie terrestre, logrando también que estacas de rocas trataran de perjudicar la integridad de Shaoran y Sakura, pero viendo la supuesta "ventaja" a su favor, el muchacho creó una especie de combinación entre los dos elementos que eran fuego y tierra, directamente dirigidos a la castaña que se veía imposibilitada de moverse con libertad a causa del dolor que sentía.

_ ¡No! ¡Sakura!- Gritó Shaoran desesperado, sabiendo que no podría llegar a tiempo para evitar el impacto entre el ataque y su amada; pero por fortuna, dos lanza llamas, uno rojo y otro azul, interceptaron el ataque en defensa de la card captor, causando una gran explosión en el sitio.

_Sakura estás bien… - Preguntó Kerberos a su dueña, quien respondió solo con una queja de dolor, lo cual ya lo decía todo.

_Está usted bien descendiente de Clow? - Mostró preocupación Spinel Sun por el castaño, quien veía como los alcanzaba el inglés con su báculo en forma de Sol.

_Si, gracias… - Respondió serio Shaoran, cuya preocupación se centraba en Sakura.

_No es recomendable que ustedes sigan estas condiciones con la batalla, es mejor retirarse… - Recomendó el inglés, notando la desventaja física en la que se hallaban los castaños, pero no tendrían tiempo para beneficiarse de la polvareda producto de la explosión, ya que la lluvia torrencial que se negaba a ceder repelió toda esa cortina de suciedad.

_Llegó la caballería… - Opinó el Encapuchado, viendo que Sakura trataba de ponerse de pie pero no podía lograrlo sin tener que apoyarse en el cuerpo de su guardián en forma de tigre - No son tan fuertes como en otras oportunidades - Agregó el muchacho.

_¿Qué fue lo que hiciste…? - Exigió una explicación Sakura con el ceño fruncido.

_Fue solo una combinación de elementos… - Se dignó en responder el muchacho, notándose una sonrisa maquiavélica en lo que se lograba notar de su semblante.

_ ¿Combinación? - Se mostró perplejo Shaoran, que no había visto esa clase de utilización de magia antes.

_Así es, es una mezcla de elementos naturales mediante la magia - Completó la explicación Eriol, y lo hacía de una manera bastante seria.

_Por ser ustedes les daré otra demostración… - Notificó el Encapuchado, lo cual alertó a todos los presentes.

_Debemos irnos de aquí… - Reaccionó Shaoran, quien pareciera se puso de acuerdo con el guardián de su amada mediante miradas para que este último la montara sobre su lomo para que así ella pudiera retirarse sin mayores dificultades del sitio - ¡Espuma Acida! - Invocó el castaño, dirigiendo la contraparte de la Carta Burbujas a colisionar con el ataque combinado; ese movimiento regaló unos segundos a Kerberos para alejar a Sakura.

_Li, debemos irnos… - Insistió Eriol, que apoyó al chino con su magia - Spinel… - Mencionó el inglés a su guardián en forma de tigre.

_Si… - Se limitó a decir la verdadera identidad de Spi, para emprender vuelo y desde el aire dirigir un lanza llamas contra la integridad del muchacho, que se sorprendió con tal estrategia, viéndose obligado a interrumpir su combinación de elementos, tratando de esquivar la ofensiva de Spinel Sun, pero apenas logró hacerlo, siendo arrastrado de espaldas por el resto del camino de piedra del parque, de costado y con su brazo derecho siendo el más afectado por el impacto.

_Es nuestra oportunidad… - Supo ver Eriol, quien tuvo que ayudar a mantenerse de pie al castaño, que ya no tenía fuerza ni para emitir palabra alguna, la exigencia de aquella batalla terminó por devastarlo.

_Rayos… Me la pagarán malditos… - Se quejó el Encapuchado, tomándose el hombro derecho, mientras que optaba por desaparecer. De súbito, Shaoran se dio vuelta soltándose a duras penas del agarre de su compañero de curso, para observar si la carta seguía allí, pero ya no la encontró. El castaño se desplomaría en el suelo de no ser justamente por Eriol que logró sostenerlo.

_Tienes que descansar Li, la batalla te ha agotado por completo… - Concluyó el muchacho que había regresado de Inglaterra. De esa manera, la batalla culminó en la nada, con ambos bandos heridos y con la carta desaparecida. Ya era tarde, Tomoyo llamaba y llamaba al celular móvil de la card captor sin obtener respuesta, era la hora de la merienda con la profesora Misuki y todos ya habían llegado al sitio fijado, la cantante excusó a la quinceañera diciendo que enseguida llegaba en compañía de su novio, pero no podía evitar sentir temor, le preocupaba la posibilidad que Sakura haya experimentado algún malestar o complicación a causa del "embarazo"; segundos más tarde, el celular de la cantante sonó, esta vio que se trataba de Eriol.

Tomoyo se alarmó al oír que Sakura y Shaoran habían participado de una nueva batalla, que el castaño terminó agotado a tal punto de quedar dormido y que la castaña, recibió un duro golpe en su panza; ustedes comprenderán queridos amigos que la frase "golpe en la panza" fue lo que desató un ataque de pánico en la muchacha de ojos azules, excusándose optó por retirarse del lugar pidiendo disculpas y que se verían todos esa misma noche en el festejo de los Quince años. La profesora Misuki también se hallaba preocupada, por la integridad de los card captors, pero optó por compartir con sus ex alumnos para no levantar sospechas, incluso Mey Ling ignoraba lo que acontecía. Sakura solicitó a Kerberos dirigirse a la casa justamente de su mejor amiga, pues había olvidado por completo la merienda y estaba más cerca la hora en la que habían quedado encontrarse para prepararse para esa noche, por lo que prefirió estar en ese lugar, incluso para no preocupar a su padre y a su hermano por su repentino dolor de panza, por fortuna, no se trataba de una herida con sangrado, sino solo un fuerte golpe.

Pasaron las horas y todo estaba listo, el salón, los adornos, los manteles, las mesas, la cena y todo lo que sería el simple festejo del cumpleaños de Sakura. Claro está que la castaña mostró preocupación por su amado al enterarse que terminó agotado luego de la batalla, también deseaba saber donde se hallaba la carta; por pedido de la cantante, Eriol acercó al castaño hasta el domicilio de esta, pues también tenía un atuendo especial preparado solo para él, como en los viejos tiempos, ya que no había tenido la oportunidad de diseñar atuendos para las nuevas aventuras que emprendía la flamante pareja. Pasada hora y media de la batalla Shaoran despertó aún exhausto y siendo el primer testigo del arreglo de la card captor para su gran noche, sonrojándose como nunca; Sakura no se despegó de su amado en ningún momento, pero así también, Tomoyo se ofreció para cualquier necesidad que su amiga tenga, ya que la cantante decidió esperar que la castaña se decida a comentarle acerca de su "embarazo", aunque la tranquilizó el hecho que la quinceañera ya no sentía tanta molestia en su panza, solo preocupación por su novio. Shaoran lucía para la ocasión un saco negro con diseños rojos, una banda amarilla con una capa del mismo color, un elegante pantalón negro, y relucientes zapatos también oscuros; Sakura por su lado un vestido que parecía más de novia que de quinceañera, uno blanco, con hermosos encajes, un peinado que aprovechaba el largor que se había dejado la castaña en todo ese tiempo y labial rosado; la Sra. Sonomi quería ser la persona en acercar a la agasajada y a su novio al sitio del festejo.

_Sakura estás hermosa - Regaló un cumplido la empresaria la card captor dándole un abrazo fuerte, Sakura al separarse de la madre de su amiga volvió a sentir algo de presión en la zona de su golpe, su semblante lo decía y se tomó con su mano derecha la parte citada, lo que a la vista de la empresaria significa solo algo en particular, claro que ella guardaría las apariencias, esperando que la castaña se decidiera en publicarlo - …Oh, lo siento Sakura, ¿te lastimé?… - Trató de simular su preocupación la Sra. Sonomi, palpando la panza de la muchacha.

_Si estoy bien… no se preocupé - Sonrió Sakura, esperando que esa clase de dolores no se presentasen durante el festejo, para no levantar sospechas de nadie.

_ ¿No quieres nada? Puedes pedir lo que quieras - Quiso dejar en claro la empresaria, que vio que el "padre" se hallaba algo distraído, observando desde el balcón como la lluvia seguía cayendo, aún no escampaba.

Más allá del temporal, el ambiente era el acorde para el festejo, todos estaban contagiados de la emoción y el espíritu, esas mismas emociones que Sakura siempre irradia día a día. Así una chica con mucho espíritu, entusiasmo y energía, sin mencionar su carisma, se ganó el aprecio y cariño de todos quienes la conocieron; su mamá era verdad la dejó cuando muy pequeña, pero supo contrarrestar ese vacío enorme con el cariño de su padre y su hermano, incluso este último enfatizaba su afecto molestándola y sobreprotegiéndola, por las características de su personalidad, la castaña construyó una férrea amistad con la cantante, que siempre la acompañó en las buenas y las malas, siendo testigos mutuos de los momentos más importantes y difíciles de cada una. Iban llevando los invitados, Chikaru con Yamazaki, Naoko con Sujiro, la profesora Misuki, en compañía de Eriol, Nakuru y Spi, este último en el hombro de la falsa identidad de Rubimoon, Rika y Meiling, la Sra. Ieran y el Sr. Way, la primera quien apenas llegó mantuvo una charla muy amena con el Sr. Fujitaka (lo cual profundizaremos más tarde), Yukito y Touya fueron llegando juntos, la Srta. Maki, el profesor Terada y lo que la castaña agasajada no sabía, en realidad solo su padre y la empresaria, es que al abuelo de su madre la Sra. Nadeshiko Kinomoto, también estaba invitado y dio su palabra de asistir al acontecimiento.

_ ¿Qué sucede? - Preguntó la Sra. Sonomi al castaño, quien se sorprendió por la presencia de la empresaria.

_No nada, Sra. Sonomi… - Respondió el card captor, volviendo a observar hacia el exterior de la mansión. Por supuesto que la madre de la cantante estaba convencida que el motivo de los pensamientos del muchacho, era lo que tenía que ver con su próxima "paternidad".

_Yo, soy consciente que… - Continuó la elegante mujer ante el silencio y atención del castaño -… Nos conocemos poco, pero he podido ver que eres un buen muchacho, Sakura será muy feliz contigo y… - Decía, pero no terminaría de decir lo pensaba, pues terminaría metiendo la pata, por poco y acababa hablando del "bebé", pero sabía que no era momento - Ejem… quiero decir… - Trató de corregirse la mujer, que ya tenía la mirada extrañada de Shaoran sobre ella - … Sakura es muy feliz gracias a ti, por favor, si es que se presenta alguna dificultad, me gustaría cuentes conmigo, te aprecio mucho ya que eres el príncipe azul de Sakura - Terminó diciendo la empresaria, colocando su mano izquierda en el hombro derecho del muchacho chino.

_Muchas gracias - Se mostró agradecido el oriundo de Hong Kong, sin saber que todo obedecía a un tremendo mal entendido.

_Oh es una lástima… - Dijo el Sr. Fujitaka, hablando por teléfono, aún en presencia de su consuegra y el Sr. Way - No se preocupe, le haré tus felicitaciones y buenos deseos. Recupérese pronto. Hasta luego - Continuó, dicho esto último finalmente colgó, sintiendo pesar por lo que le acababan de informar.

_ ¿Pasa algo malo? - Indagó la Sra. Ieran, quien notó que no eran buenas noticias las que llegaron a los oídos del suegro de su hijo.

_El abuelo de mi esposa, el bisabuelo de Sakura… - Respondió el profesor universitario con algo de suspenso - … No podrá venir porque ha enfermado y le han sugerido reposo… - Agregó y aclaró finalmente.

_Oh Dios mío… ¿Y es grave? - Quiso saber quien cuidó del castaño desde que era un bebé.

_Por fortuna no… - Contestó el padre de la castaña - … Pero se trataba de una sorpresa bastante especial para Sakura, pues ella no ha tenido la oportunidad de conocerlo… bueno, ya lo conoce en persona, pero… - No pudo evitar enredarse, luego explicando las circunstancias que habían envuelto a la dueña de las cartas con el abuela de su madre fallecida.

_Me lo pagarán, malditos enamorados… - Se lamentaba el Encapuchado, en completa soledad, pensando y calculando cómo podría quitar ventaja del "estado" de la card captor; mientras que algunas imágenes se paseaban por su mente, imágenes que pertenecían a un quebrantoso pasado… Justamente un par de enamorados, con vitalidad, sueños, amor y planes para el futuro; deseos de poder, magia negra y aquella sensación de impotencia, aquel hecho lleno de amor, esas acciones que realizamos por la persona amada, pero ese mismo hecho fue lo que la condenó y por alguna razón solo la magia de esas cartas sería la única forma de recuperar todo aquello que se perdió… Claro que esa es una parte de la historia que se las contaré más tarde.

_Oh Sakura realmente pareces una princesa… - Halagaba la cantante a la chica de ojos esmeralda.

_¿Realmente lo crees? - Se sonrojó la card captor, mientras que el castaño había terminado también de vestirse en la otra habitación.

_Claro que sí, estás divina… - Se podían ver estrellas en los ojos de la muchacha, quien portaba su cámara de video apuntada a su amiga luego de mucho tiempo, ante más sonrojo de la card captor.

La Sra. Sonomi como toda buena empresaria ya se hallaba planeando todo, incluso con visión a futuro; es decir, ya se imaginó tener que organizar el baby shower de la castaña, proveerle de todos los cuidados médicos que requiera su condición, por supuesto asesorar al "padre" de la nueva responsabilidad que significaba traer una nueva vida al mundo, así también ayudar a la pareja a organizarse y no perder por ese motivo su rutina escolar, los apoyaría al máximo a ambos; por otro lado, ya se planteaba ubicar al mejor partero y ginecólogo para el día del parto, compraría los mejores atuendos para el o la bebé, eso sin mencionar el bautismo y todo lo que sería la fiesta incluso del primer año de la criatura; se imaginarán todo lo que pasaba por la cabeza de la ex compañera de la madre de la cumpleañera…. La cuna, los adornos, la ambientación de la habitación del bebé, los regalos, la mamadera, los horarios, el trajín y toda la revolución que significa un hijo, seguramente los card captor no estarían preparados al principio, pero en vista del espíritu con el que se les veía y el amor que los unía podrían llevar todo adelante y la empresaria quería ser partícipe, ni qué decir postularse para madrina.

La hora llegó, paulatinamente el festejo también, uno que comprendía música lenta, una que alimentaba el ambiente tenue y condimentado por el temporal que no cesaba, uno que ya pasaba de ser casual a una sospechosa, pero qué explicación se le podía dar. Así mismo, quedaba latente una incógnita ¿Dónde se encontrará la carta de esa misma tarde? Y todo lo que implicaba saber que una Carta Clow, y una opuesta, andaba libre con el sello roto. Shaoran por pedido de la quinceañera quedó muy cerca de esta durante toda la recepción, todo el salón fue adornada haciendo combinación con el atuendo de los card captor, que simulando los dolores producto de la batalla de hace escasas horas recibían a los invitados anteriormente citados; la velada consistiría en un momento para compartir con la castaña, una cena variada cena, el vals primero con el Sr. Fujitaka, luego con Touya, seguidamente con el príncipe y a partir de allí lo haría con los demás, claro que Shaoran trataría de silenciar cualquier ataque de celos que existiese. La Sra. Sonomi, el padre de la card captor, la madre del joven de Hong Kong y el hombre que llevó el recordado osito de felpa hecho a mano por el card captor al aeropuerto en aquella partida recordada compartían tasas de café y charlas que serán parte de epílogos posteriores.

Luego de la cena, animosas charlas en las diferentes mesas y las fotografías de la card captor con los invitados, el vals comenzó a sonar, el Sr. Fujitaka emocionado acompañó a Sakura hasta el centro del salón, que era el centro de toda la atención; Tomoyo inmortalizaba el momento con su cámara, con un pequeño muñeco de cabeza redonda en su hombro izquierdo… Uno dos, uno dos, eran los pasos en ese instante, fueron cinco minutos de emoción, ternura y sonrisas intercambiadas por padre e hija, el primero elegantemente para la ocasión y ella espléndida como no podría ser de otra forma; más tarde fue el turno de Touya, que fue recibido con un abrazo de parte de quien fuera el mayor tesoro para él, ahora era un tesoro compartido es verdad, pero nadie le quitaría la oportunidad de disfrutar de ese momento, uno que sin lugar a dudas sería el día más feliz de su hermanita, esa persona en la que alimentó el miedo a los fantasmas, la misma que le proporcionaba golpes y patadas enfadada por sus molestias y ahora así, una sonrisa preciosa de oreja a oreja, ojos llenos de brillo y pasos lentos en armonía a ritmo de vals, de esa forma pasaron otros cinco minutos llenos de flashes, sonrisas y lágrimas llenas de emoción y sentimiento. Más tarde el momento esperado, Shaoran era el siguiente con derecho a bailar con la agasajada, el mencionado no recordaba la última vez que le temblaran tanto las piernas y sintiera tanto nerviosismo, síntomas que no pasaron por alto de la visión de la cantante y el inglés, que solo disfrutaron la escena en silencio.

_¿Qué sucede Shaoran? - Indagó feliz la card captor, con una sonrisa, haciendo notar en todos una tremenda diferencia, ni con su padre y mucho menos con su hermano había rodeado el cuello de su compañero de pista; Sakura no notaba (para variar) el nerviosismo de su novio, Shaoran mismo no entendía el porqué sentirse de esa forma, ya que no era la primera vez que compartía una pieza bailable con la castaña, quizás, puede que tan solo muchos factores variaban en comparación con aquella oportunidad en que ambos bailaron antes que Tomoeda fuera atacada por la carta que había permanecido sellada; es decir, esta vez no se trataba de una obra de teatro (está de más decir que esa obra, más bien los personas interpretados por los castaños, escondieron bien los sentimientos mezclados de los mismos durante la actuación), ambos bailaban como lo que eran, un par de enamorados, ahora todos Shaoran debutaba ante sociedad como novia de la muchacha que espació en su momento las cartas Clow, no era tan solo una suplencia (en la obra, Shaoran reemplazó a Yamazaki que sufrió una lesión).

_Na… nada - Se limitó a responder sonrojado como en los tiempos de lucha el muchacho chino, esos mismos en las que se debatía con descubrir sus verdaderos sentimientos, así también ese pudor era comparable con aquellos días en que el castaño buscaba una buena ocasión para declararsele a la muchacha de ojos verdes, esos mismos ojos que gozaban de brillo a la par del vals que seguía.

_ ¿Qué sucede Touya? - Mostró curiosidad el profesor universitario, notando como su hijo, desviaba la mirada del centro del salón, dirigiendo su vista al ventanal que llevaba al exterior, que dejaba ver tras los cristales y las luces de la tímida luna de aquella noche la lluvia incesante… Algo realmente iba mal.

_Nada papá… - Respondió el periodista, tratando de contagiar tranquilidad a su progenitor, pero sabía que tras aquella puerta, se encontraba alguien que no había sido "invitada".

_Hah… - Al mismo tiempo, sin haber terminado de bailar y renunciando forzadamente al romanticismo que se contagiaban mutuamente; pues notaron una fuerza extraña en las afueras del salón. Eriol como interpretando la situación, fue el siguiente en pedir turno a bailar con la quinceañera, esta que deseaba dar por terminada la sesión de vals, pero debía mantener la calma y guardar las apariencias; era irónico, Shaoran permitiendo que el inglés bailara con su novia para ir a averiguar que acontecía allá afuera; a los invitados que no tenían nada que ver con la magia les llamó la atención el comportamiento de los castaños, exceptuando a la cantante que optó por seguir los pasos del dueño del Sello del Rayos, los mismos que se dirigían hacia las afueras del lugar de la celebración. Tomoyo llamando también a la preocupación de la reencarnación del Mago Clow, acompañada por Kero, siguió incluso hasta al techo al castaño, ambos seguidos por la mirada de la falsa identidad de Yue que no dudó en seguirlos, incluso con la petición de Touya, que seguramente captó la preocupación de su hermana.

Shaoran fue el primero en llegar en el balcón de la segunda planta de aquel hermoso salón, trepándose hasta quedar sobre las añejas tejas del techo ubicó a dos "coladas" a la fiesta, mientras que ya era alcanzado por Tomoyo, Kero, Spi, Nakuru y Yue. Todos los mencionados anteriormente veían de frente solamente una bajada de las dos del techo, en cuya parte superior se hallaba en una punta la Encapuchada, que parecía estar muy distraída sin dando mucha importancia a la presencia de los recién llegados y al otro lado, la carta opuesta en su verdadera apariencia, una muchacha vestida completamente de blanco, inexpresiva y pálida comparable con un fantasma.

_Libérate! - Invocó el castaño a su espada, ubicándose con un salto en medio de las dos citadas. Hay que recordar que, Shaoran tenía un asunto pendiente con la muchacha de identidad desconocida, pues ella fue la responsable de su delicado estado entre la vida y la muerte - ¿Qué haces aquí?… - Encaró con rabia, pero el silencio fue su respuesta.

_Yo… - Contestó tímida y dubitativamente la chica, que se hallaba muy pensativa. Tal comportamiento llamó la atención de la cantante, que al igual que todos los presentes se hallaba ya completamente mojada.

_Contéstame… - Exigió el castaño preparando su primer movimiento con su primera carta opuesta sellada, pero fue interrumpido por el guardián que eligió a su novia como card captor.

_Shaoran… Encárgate de la carta por favor… - Sugirió Kero, que molestado por el temporal tardó algunos segundos para pasar a ser Kerberos; Yue así también se acercó a lo que parecía sería un nuevo ámbito de batalla.

_Ah…Si… - Mostró acuerdo el joven de Hong Kong que dio media vuelta para observar a la carta que se mostraba inmóvil, inexpresiva hasta se podría decir inofensiva. Tomoyo más allá de la lluvia, ayudada por la capucha de la desconocida, pudo notar lágrimas paseándose por las mejillas de la rival de Kerberos y Yue, quién sabe por qué motivo.

_Rayos… - Reaccionó de súbito la muchacha, elevándose por los aires como si las gotas lluviosas no pesaran dirigiendo bolas de energía oscura a los presentes… Los siguientes movimientos eran muy importantes, ya que si es que se sentía algún índice de la batalla en el interior del salón, se interrumpiría la fiesta y se echaría a perder el cumpleaños de la card captor, por lo que Yue con sus manos filosas contrarrestó la energía destructiva de aquellas esferas cortándolas por la mitad, para que luego con sus cristales pudieran dividirse en otras partes más pequeñas explotando en el aire, así resultó ser lo más parecido a truenos y relámpagos; Kerberos sin embargo no podía utilizar por influencia del temporal su lanzallamas, así que optó por la lucha cuerpo a cuerpo, apostando a su velocidad trató de embestir a su rival, pero esta con agilidad hasta con elegancia, esquivaba los adelantamientos del guardián con símbolos de fuego; Spi se convirtió en Spinel Sun, Nakuru en Rubimoon para proteger a la cantante de las bolas de energía que alcanzaron escapar de Yue.

_Cuida de su felicidad… - Fue la primera vez que el castaño escuchaba hablar y modular palabras a una carta opuesta.

_¿Qué? - Se mostró extrañado Shaoran, que no sentía la necesidad de ponerse en guardia o practicar alguna ofensiva contra la carta en cuestión.

_Eres el pincel que pinta colores en la vida de ella - Se podría decir respondió la carta, pero comprenderán que solo consiguió confundir más al castaño.

_¡Aaaaahh! ¡No! - Se quejó la encapuchada, atacada una vez más por esas descargas violetas, obligándola a retirarse.

_Espera… - Quiso practicar un movimiento Rubimoon, con su mano cortante así también, pero no llegó a alcanzar la integridad de la desconocida, que pudo desaparecer tras caer entre algunos árboles al costado del salón. Por otro lado, Shaoran trataba de descifrar las palabras de la carta, que alzó sus brazos y cerrando sus ojos hizo pensar al chino que se trataba de algún tipo de ataque, pero no se trataba de eso.

_Qué rayos - Dijo curioso Kerberos - Pareciera perdió el contro de si misma - Concluyó finalmente, refiriéndose a la extraña desaparición de la Encapuchada.

_Parecía sentir dolor - Rompió su silencio Yue - Hay algo que nosotros ignoramos… - Expresó para si mismo.

_¿Estás bien Tomoyo? - Preguntó Rubimoon a la cantante, que con un movimiento de cabeza dio a entender que se encontraba bien.

_¿Que sucede Tomoyo? - Se mostró curioso Spinel Sun, notando una expresión no común en el semblante de la chica de ojos azules.

_Esa muchacha está sufriendo… - Se limitó a decir la cantante, notando que había dejado de llover; la carta fue la responsable de que el temporal cesara, ante su principal testigo que era el castaño.

_Shaoran es tu oportunidad - Dijo Kerberos a Shaoran que se hallaba en una situación no incómoda, más bien embarazosa, pues la carta lo había tomado para bailar pasos de vals; al notarlo, todos tenían una gota de sudor en la nuca.

_Gracias por esta pieza… - Agradeció la carta, mostrando que tenía mucho carisma y sensibilidad.

_Regresa a la forma humilde que mereces… - Dijo Shaoran, apenas acomodando su espada para practicar el conjuro correspondiente. Acto seguido aquella mucha inexpresiva pero agradable se convirtió en carta, dejando a la vista un fenómeno no común en la noche, pero daba honor a su nombre - La Carta Arco Iris… - Dijo para sí el castaño, teniendo de frente justo aquel arco con los colores a un costado del salón.

_Cuida mucho al amor de tu vida, eres el color de todos sus días… - Habló una vez más la carta, incluso en su forma pasiva.

_Era la contraparte de la Carta Lluvia - Opinó Yue, aterrizando a las espaldas del novio de su dueña - Es por eso que esa carta tuvo la potestad de dar fin al temporal que azotaba a esta ciudad - Explicó.

_¿Por qué no la cambias ya a una Carta Shaoran? - Consultó Kerberos, al muchacho que se encontraba sonriendo.

_Aún no, tengo una gran idea… - Respondió Shaoran mirando a Kerberos, que ante la respuesta presentó una tes extrañada.

_Sakura querida… ¿Te sientes bien? - Preguntó la Sra. Sonomi a la card captor, que en todo momento no supo simular su preocupación por su novio, por supuesto no diría nada - … Si, es que…, yo solo… - Respondió Sakura, no sabiendo exactamente qué decir para levantar sospechas.

_No te preocupes querida… yo lo sé todo - Continuó la empresaria, asustando a la card captor que pensó que había sido descubierta con todo lo que respecta a la magia - … Créeme que yo te apoyaré en todo a ambos, tanto a ti, al bebé y al padre que es el joven Li… - Agregó, lo cual hizo nacer un gran signo de interrogación en la mente de la castaña.

_¿Ah? - Se extraño la de ojos verdes, esta vez si se sentía muy perdida.

_Pero dime por favor… ¿De cuántas semanas estás? - Consultó la Sra. Sonomi, cuya pregunta hizo sonroja en sobremanera a la card captor, que ya se hizo una idea a lo que se refería la madre de su amiga.

_¿Qué? - Se limitó a decir Sakura, quizás era lo único que alcanzaba a pronunciar.

_¿Cuántas semanas de embarazo tienes? - Fue más explícita la progenitora de la cantante…

_Yo… no estoy embarazada Sra. Sonomi… - Respondió Sakura, con total asombro, rubor y pena, ustedes se imaginarán. Se imaginarán la escena; la empresaria echó un gran suspiro, pidió seguidamente un vaso con agua y demandó gran cantidad de aire, pues era un alivio que Sakura y Shaoran pudieran disfrutar de su juventud y pensar en los hijos es verdad, pero en un tiempo pronunciado más adelante.

Así terminaba aquel 1 de Abril, los invitados paulatinamente fueron retirándose, y solamente el entorno más íntimo de los card captors permanecían en el sitio. Eriol y Tomoyo fueron a compartir uno de los balcones, así también una recuperada empresaria, el Sr. Fujitaka, la Sra. Ieran y el Sr. Way compartían una amena charla, por supuesto que la madre de Tomoyo cambiaría el motivo que la dejó en tal condición; Touya y Yukito se hallaban compartiendo una mesa más apartada del resto, conversando y dialogando sobre los temas que le interesaban. Por otro lado, los castaños reanudaron su momento a solas, pero esta vez el príncipe tenía un regalo muy especial para la princesa, aclarada incluso esa gran confusión, por supuesto que los enamorados ignoraban la magnitud que tuvo esos malos entendidos que surgieron de la nada.

_Este será tu regalo… mi amor… - Dijo Shaoran a su castaña preferida, quitando de entre sus atuendos la carta que había sellado hace apenas algunos minutos… - Carta que fuiste creada por Clow, abandona esa vieja forma y tranfórmate para servir a tu nuevo dueño, hazlo por el nombre de Shaoran - Conjuraba el castaño, teniendo preparada su espada para la invocación y el Sello del Rayo a sus pies… - ¡Arco Iris! - Terminó diciendo, para que a continuación, ambos castaños atestiguaran tomados de la cintura como un hermoso arco iris cortaba parte del cielo, adornando la noche.

_Oh Shaoran - Se emocionó la card captor con una sonrisa, regalando un beso en la mejilla a su novio - Es hermoso - Terminó diciendo la chica de ojos verdes.

_Antes que la sellara, la carta me pidió te cuidara, que era el color de tus días…- Comentó Shaoran con sonrisa - Por eso quise que este Arco Iris, sea un regalo para ti - Agregó el muchacho.

_Pues tiene razón Shaoran, la verdad que gracias a ti, comienzo cada día con una sonrisa y no me imagino ninguna jornada sin saberte cerca mío y estando allí, esperando a que yo te pueda abrazar y poder… besarte… - Dijo Sakura, con brillo en los ojos, acercando sus labios a los del castaño poco a poco, claro que el joven de Hong Kong acercaba los suyos, abrazando la cintura de la muchacha y ella rodeando con sus brazos el cuello de su amado, cuando de repente, ambos notaron que eran observados por la lente de una cámara de video, por supuesto que interrumpieron toda cercanía al instante, notando que Tomoyo estaba cerca inmortalizando el momento.…

_Oh disculpen por arruinar el momento - Se disculpó Tomoyo con una sonrisa, ya enterada de todo con respecto al mal entendido de su madre.

_No te preocupes Tomoyo… - Dijo Shaoran, claro que al igual que Sakura ruborizado.

_¿Puedo pedirles un favor Shaoran… Sakura? - Rogó la cantante a sus amigos.

_Si Tomoyo… ¿Qué sucede? - Respondió Sakura, acercándose a su amiga.

_¿Pueden invocar a las Cartas de la Canción y el Chillido por favor? - Siguió la chica de ojos azules, claro que la petición llamó la atención de los castaños, pero todo tenía una explicación.

_Yo tengo un regalo para ambos… - Dijo Tomoyo, con una sonrisa que terminó convenciendo y aclarando todas las dudas de los enamorados.

_¡Libérate! - Ambos card captors invocaron su magia, los Sellos de la Estrella y el Rayo estaban en posición.

_¡Canción! - Invocó Sakura, mientras que elevaba su báculo más allá de su testa.

_¡Chillido! - Hizo lo propio Shaoran, tenía curiosidad, pues deseaba saber por qué Tomoyo requería la presencia de citadas cartas mágicas. A continuación, en compañía de Canción y Chillido, Tomoyo empezó a interpretar aquella canción que había preparado el día anterior. De esa forma, Sakura celebró sus quince años, una noche fresca ambientaba el lugar, más específicamente en el techo de aquel salón.

En el próximo capítulo.

Shaoran: Naoko y Sujiro nos desean mostrar una obra que escribieron en conjunto, pero qué será esa sensación extraña.

Sakura: Oh no, esa historia es muy importante para nuestros amigos, espero que todo ese asunto tenga un final feliz, pero… Ya sé cuál es el problema… Shaoran ven pronto…

Ambos: Acompáñennos en el próximo capítulo de The New Card Hunt, para decir juntos ¡Libérate!