19 años antes

Todas las personas estaban concentradas en un solo lugar. Estiraba al máximo su cuello para tratar de ver algo, pero no lo consiguió. Esperaba pacientemente algunos minutos para poder avanzar, sentía que habían sido los minutos más largos de su vida.

Cuando parte de los guerreros Z y familiares de Trunks se marcharon, por fin tuvo la oportunidad de llegar al ansiado lugar. Sintió nervios cuando su mirada se cruzó con la de Bulma. La mujer le sonrió con ternura como acostumbraba a hacer y le acarició el cabello. Lo incitó a que se acercara aún más y depositó suavemente en sus brazos a su pequeña hija.

En cuanto Goten la tuvo en sus brazos, una sensación de calidez lo llenó. Observó fijamente el rostro de ese pequeño bulto envuelto en una manta y sonrió como solo un niño puede hacerlo. Era la bebé más hermosa que había visto en su vida: tenía los ojos azules exactamente iguales a los de Trunks e incipiente cabello azul. La pequeña extendió su brazo hacia él y Goten la acarició mientras le hacía caras graciosas. Trunks rodó los ojos ante la "inmadurez" de su mejor amigo y se cruzó de brazos.

Bulma los miró a los dos y supo algo al instante: cuando fueran grandes, serían grandes amigos. Goten no dejaba de mirarla y la acomodó mejor en su regazo. Sentía terror al saber que podría caerse de sus brazos, eso si que no se lo perdonaría. Depositó un pequeño beso en la frente, a lo cual Trunks gruñó exactamente como su padre y Bulma lo miró severamente.

Goten le echó una última mirada antes de entregársela a su madre, con un pensamiento en su mente: debía proteger a Bra por sobre todas las cosas.

Capítulo 10

Cuando nació su pequeña hermana estaba irremediablemente celoso. Toda la atención era para ella, y para él que ya era considerado grande, tuvo que madurar más rápido. Por unos meses la odió con todo su ser. Esa niñita caprichosa y débil en combate, había ganado sin hacer nada el corazón del guerrero más frío de todos: Vegeta. Trunks se esforzó al máximo por años, logró ser el mejor promedio de toda la secundaria y ser mucho más poderoso que Goten, pero eso no fue suficiente. Debido a eso, culpó con todas sus fuerzas a su hermanita. Por un tiempo dejó de jugar con ella y ni siquiera le dirigía la palabra. Años después cuando por fin se dio cuenta que toda la culpa era de Vegeta, se sintió terrible. Los celos dejaron enfriar una tapa que debe ser bella: el crecimiento de su hermana.

A pesar de todo su rencor hacía Bra, siempre sintió que debía protegerla de algún modo. Su madre le hizo prometer que como hermano mayor debía cuidar de ella. Trunks lo prometió por obligación al principio, pero luego fue totalmente genuino y sin ser consciente de ello. Ahora que él tenía treinta y dos y Bra diecinueve, no podría tolerar que alguien la dañara. Menos aún pensar en que no sea parte de su vida. La adoraba con todas sus fuerzas y sabía que era recíproco.

Creía ciegamente en ella, después de todo era una mujer muy fuerte. Podría reponerse de cualquier cosa, como ahora que estaba luchando con la tristeza de perder a su mejor amigo. Por eso y más cosas, decidió darle una parte de su confianza. Luego de observar a Goten actuar de forma extraña y captar a Bra guiñandole un ojo coqueta, trató de pensar que todo estaba en su cabeza.

No podía ser cierto. Sólo eran imaginaciones suyas. ¿Bra y Goten? ¡Por favor! ellos jamás congeniarían. Él carácter de ella era totalmente distinto al de su mejor amigo. Más allá de eso, había una gran diferencia imposible de no notar: doce años los separaban. Goten tuvo en sus brazos a Bra el día de su nacimiento, cuando él ya era todo un pre adolescente.

Quiso mentalizarse y decirse a si mismo que las miradas despectivas de su mejor amigo cuando algún hombre se acercaba a Bra, eran celos de "hermanos". Sí, así era. Goten la consideraba una hermanita menor, de eso estaba seguro.

Sin embargo, una pequeña parte de él no creía nada de eso. Su intuición iba más allá de todo, y hasta ahora nunca le había fallado. Solo esperaba con ansias que esta vez se equivocara, pero tenía que enfrentar la realidad y por eso decidió hacer cosas que no debía.

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Suspiró enojada y aceptó por obligación. A veces su madre podía ser un prodigio de la manipulación. Aunque no lo admitiera, sabía que ella había heredado lo mismo en menor medida. Tenía que ir hasta el trabajo de su hermano para entregarle unos documentos que el mismo había olvidado. ¡Maldito descuidado! Era la primera vez que le pasaba eso, estaba segura. No sabía por qué, pero notaba a Trunks un poco raro. No sabía si tenía algún problema con ella, pero estaba segura que no le había hecho nada, así que no tenía de que preocuparse.

Emprendió vuelo con los documentos aprisionando su pecho. Los mechones que sobresalían de su coleta le molestaban debido a que a veces le tapaban los ojos. Bufó apretando con fuerza los papeles, definitivamente el gran jefe de Corporación Cápsula le debía una muy grande.

En cuanto llegó al establecimiento (procurando antes aterrizar en un lugar solitario) saludó a la amable asistente de Trunks, una chica joven que se notaba estar irremediablemente enamorada de su hermano. Rió con sorna pensando que no le gustaría ver a un Trunks comiendo veinte pizzas enfrente de la televisión con bóxers y eructando. Podría ser un príncipe, pero le faltaban algunos modales.

Subió al ascensor, para su suerte vacío y presionó el número trece. Se miró en el espejo y arregló su cabello. Se sonrojó al ver lo despeinada que estaba y más aún que tuvo que ver a algunas personas de ahí. Que vergüenza..

—Hola idiota —saludó cariñosamente entrando sin golpear a la oficina de su hermano.

En cuanto ingresó, se arrepintió al instante de haberlo hecho. Su hermano estaba sentado en su silla con la camisa desabrochada y arriba suyo estaba una mujer en ropa interior, acariciando su miembro erecto, besándose con vehemencia. Bra miró a su hermano con pavor y él abrió los ojos desmesuradamente, al igual que la mujer. Antes que alguno dijera una palabra, la muchacha cerró con fuerza la puerta. Totalmente sonrojada al ver a su hermano en esa penosa situación. ¡Qué desfachatez la suya, se encontraba en su trabajo!

Minutos después, la mujer que estaba dentro salió acomodándose la falda y con la cabeza baja. Ni siquiera pudo echarle una mirada a Bra, la pobre estaba muerta de vergüenza. La princesa reunió coraje y tocó la puerta. Su hermano le dijo que ingresara y ella obedeció.

—Deberías aprender a tocar la puerta —bromeó Trunks, pero a la vez estaba enfadado.

—Deberías tener sexo fuera de tu ámbito laboral —contestó ella con gracia.

Su hermano le dio el punto a ella y le preguntó que requería. Bra le arrojó los papeles sin cuidado y el frunció el ceño. ¡Los había estado buscando toda la mañana!

La muchacha vio como su hermano llamaba por el intercomunicador a Goten para que le alcanzara algunos papeles que necesitaba. Ella se tensó e inconscientemente se arregló el short que traía puesto para posteriormente desabrocharse el primer botón de su camisa. Hacía calor y estaba arrepintiéndose de llevar algo manga larga.

—Hola Bra —Goten quedó sorprendido al verla allí, pues la princesa no iba casi nunca a la empresa.

Bra le devolvió el saludo y recorrió al muchacho con la mirada cuando le entregó los papeles a Trunks.

—¿Te tomas un descanso para ir a almorzar? —le preguntó Goten a Trunks. En ese instante cuando tocaron el tema de la comida, a Bra le rugió el estómago. No había probado bocado desde la mañana y ya eran las dos de la tarde.

—No, prefiero terminar el trabajo —suspiró cansado —ve con Bra.

Los dos se miraron atentos. Goten estaba nervioso y a Bra le daba igual. Solo quería llenar su estómago.

—¿Quieres ir a un restaurante cerca de aquí? —propuso —la comida es deliciosa.

—Claro —dijo ella mientras se acercaba hasta la puerta. Los dos saludaron a Trunks y cuando Goten cerró la puerta, el jefe de la Corporación llamó a su asistente.

—Mantenlos vigilados —fue lo único que le dijo.

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En cuanto llegaron al moderno restaurante, Bra pidió la mesa más apartada de todas. Le incomodaba estar cerca de tanta gente.

Los dos se sentaron en la mesa del fondo y ni siquiera se fijaron en el menú. Ya sabían que pedir: absolutamente todo lo que estuviera allí.

Cuando el mesero les tomó el pedido, casi se cae al suelo. Rápidamente volvió a la realidad y les sonrió, avisándoles que iban a tener que esperar.

Goten y Bra comenzaron una amena charla sobre temas banales. La princesa se sorprendió al saber que tenía muchas cosas en común con el semi saiyajin. A los dos les gustaba las películas dramáticas, el color rojo y contemplar el amanecer.

No tocaron el tema de los besos, ya que Goten se sentía tremendamente culpable al traicionar de esa forma a su mejor amigo. Le encantaba estar con Bra y besarla, pero luego sentía demasiada culpa en su interior. Sabía que si Trunks se enteraba de aquello iba a perder su amistad de tantos años. De solo pensar en ello, se angustió. ¿Por qué las cosas tenían que ser tan difíciles? ¿Por qué diablos se tuvo que enamorar de la hermana de su mejor amigo? No era justo. Uno no escoge de quien se enamora. Pero siempre hay límites.. y él ya los había cruzado.

Ante el repentino silencio de Goten, Bra supuso a dónde se dirigían sus pensamientos: cuando se besaron en dos ocasiones. No iba a negar que tenía ganas de besarlo ahí mismo, se veía realmente apuesto con su traje y corbata. Aunque Son Goten no era de vestirse así, por sobre todas las cosas buscaba comodidad y ese traje no podía dársela. Pero así era el trabajo: no puedes quejarte de tu uniforme.

—Me gusta tu collar —dijo Goten mientras bebía jugo de naranja.

—Gracias —respondió Bra —me lo regaló mamá, ¿a qué tiene un gusto fantástico? —rió.

—¡Sí! Bulma siempre está bien vestida, como se diría "a la moda" —expresó.

Bra le dió la razón y se dispuso a engullir su primer plato: carne con papas fritas. Siguieron conversando los dos mientras reían a carcajadas. Bra siempre agradeció mentalmente el humor de Goten. Él siempre la hacía reír como nadie. Los dos estaban pasando un buen momento e interiormente deseaban que no se acabe. Goten divisó una mancha de salsa de tomate en la comisura de Bra, a lo cual no pudo evitar limpiarla con una servilleta. Ella le agradeció y se dispusieron a comer nuevamente.

—Tengo que volver a la Corporación —dijo Goten una vez que se encontraban afuera.

—Yo a casa —respondió ella llevando un mechón suelto de cabello detrás de su oreja.

Los dos se quedaron quietos. Goten deseaba besarla, pero sabía que no era correcto. Gente del personal de la empresa recorrian esos lugares y era peligroso hacerlo, no quería que le contaran algo a Trunks. Eso no podía permitirlo.

Bra fue la que dio el primer paso, acercándose a él y depositando un suave beso en la mejilla, cerca de la comisura de los labios. Se quedó unos segundos así y luego dio media vuelta para seguir con su camino.

Goten la observó de espaldas y notó como hasta en su andar irradiaba confianza. Los shorts dejaban al descubierto sus torneadas piernas y no pudo evitar dirigir su mirada a su trasero. Contrólate, se dijo a si mismo. Rápidamente apartó la vista y decidió volver a su trabajo, no sin antes con un pensamiento: Bra Briefs era una de las mujeres más hermosas del planeta.

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Y aquí estamos! Siento haberme tardado pero me pasó algo muy feo: se me borró el capítulo y tuve que empezar a escribir todo de vuelta :( jamás me senti tan frustrada.

AnneBrief7: en este cap vemos como Trunks si sospechaba algo, después de todo el chico heredó la buena intuición de su padre :)

rosegold09: prometo que pronto tendremos acción, gracias por tu apoyo ;)

PD: si quieren leer más one- shots/viñetas de Goten y Bra (ya que desgraciadamente son muy pocas comparandolas con las otras parejas) pueden fijarse en mi conjunto de one shots, "Love Story", hasta ahora escribi dos xD

Nos estamos leyendo!