Disclaimer. Los personajes no me pertenecen pero la historia si.

.-...-...-...-...-...-.

CAPÍTULO 10.

Emmett, que conocía como nadie a Renesmee, la cogió de ambas manos e intentó tranquilizarla. Sabía que su amiga nunca había olvidado a Jacobb y que últimamente esos sentimientos habían vuelto a instalarse en su corazón.

- Sargento Cullen, vayamos a comisaria. Tal vez allí encontremos algo sobre ella.

- Pero si no sabemos como se llama.

- Se llama Victoria Sutherland. - dijo Paul, metiéndose en la conversación.

- Pero no tenemos ningún archivo sobre ella. - dijo Emmett, mientras Renesmee se sentaba tras el escritorio. - He estado buscando en comisaría, por aquí...

- Pero... ¿Qué narices está pasando? ¿Quienes sois vosotros?

- Estoy agotada. - suspiró, poniéndose en pie, ignorando a Paul. - Voy a salir al jardín a ver si veo algo.

Renesmee dejó a los chicos atrás y salió al jardín. Se quitó la americana y se metió entre los matorrales. Rebuscó por el lugar donde encontró la caja con la serpiente y por todas partes, pero no encontró nada.

- ¿Quien eres?

Renesmee se volvió y se encontró con la chica peliroja, la tal Victoria.

- ¿Qué tienes en la espalda?

Renesmee se dio cuenta de que con la camisa blanca se le transparentaba el tatuaje y fue a coger la americana, que había dejado en una de las tumbonas para no manchársela.

- Es una cicatriz.

- ¿Quien eres?

- Yo no debo responder a nada de lo que usted me pregunte, señorita Sutherland. Aquí las preguntas las hago yo. ¿Quien es usted?

- Soy la novia de Jacob.

- No te equivoques, Victoria. Ya no estamos juntos. - dijo Jacob, apareciendo de repente. - Ya es hora de que te marches. - Jacob vio marchar a Victoria, que se marchó ofendida, y centró la vista en Vanessa. - No te mentí. Estuve con ella, pero ya no. Ahora solo quiero estar contigo, Vanessa. Solo contigo.

- Jacob, tengo que contarte una cosa.

- Me encanta que dejaras de llamarme señor Black, aunque debo reconocer que me pone que lo hagas.

Renesmee sonrió, aunque Jacob se dio cuenta de que la sonrisa no le llegaba a los ojos.

- Tus ojos... son tan parecidos a los de...

- ¿A los de quien?

- Nada, nada. No me hagas caso.

- Necesito que vengas un momento. - dijo de repente la voz de Emmett, que acababa de llegar al jardín.

- Ahora no puedo ir, tengo que hablar con Jacob.

- Es urgente. - insistió.

Renesmee maldijo sin disimulo y se marchó con Emmett, que la llevó hacia el despacho. Allí, Paul les enseñó unas fotos en el portatil. Allí salía Victoria besándose con un chico rubio de cabello largo. Renesmee les miró sin entender nada. Emmett, al ver que su amiga no se había fijado, señaló la moto que salía en la foto, luego señaló una foto del chico con el casco puesto.

- ¡Dios mío! ¿Qué dijo el testigo?

- Chico con casco negro y con el pelo saliéndole por debajo del casco.

- ¿Has dado ya la alarma?

- Antes quería tu aprobación.

- Pues manda una orden de alejamiento contra ese sujeto y contra la pelirroja.

- A la orden Sargento.

Emmett le hizo un saludo militar a Renesmee y se marchó a toda prisa. Renesmee rió ante las ocurrencias de su amigo e hizo que Paul imprimiera varias copias de aquellas fotos. Salió de inmediato del despacho y les dio las fotos a los agentes que aun seguían por la casa. Se encontró con Seth en la cocina y le dio otra copia a él. Seth la miró sin entender y Renesmee le contó lo que había descubierto.

- Teneis que detener a Victoria.

- Estamos en ello. Ya he dado la orden.

- ¿Se lo has dicho a Jacob? Lo tuyo.

- Lo he intentado varias veces pero siempre surge algo.

- Pues hazlo antes de que sea demasiado tarde.

...

Jacob, ajeno a los nuevos acontecimientos, estaba sentado en el borde de la piscina, con los pies metidos en el agua. Estaba pensando en quien podía ser la persona que le acosaba cuando recibió un mensaje en el móvil. Abrió el mensaje, no conocía el número de quien se le mandaba, pero aun así abrió la foto que le habían mandado. Casi se le cae el móvil de la mano cuando las vio. En ellas se veían a Seth y Vanessa cenando en el jardín, otra foto en la que se estaban besando, otra de los dos en la piscina, otra de Seth quitándole la ropa a la chica. Todas ellas le causaron un gran dolor a Jacob, pero la foto que le partió el corazón fue una en la que Vanessa estaba de espaldas al fotógrafo, mostrando su espalda a la cámara.

- Renesmee...

Seth y Renesmee estaban hablando cuando apareció un cabreado y aun más dolido Jacob a su lado. Ambos le miraron. Renesmee vio algo en su mirada que le hizo darse cuenta de que Jacob conocía la verdad.

- Eres un cabrón! - gritó, porpinándole un puñetazo a Seth en la cara. - Y a ti no te pego otro porque tengo más vergüenza que tu, Renesmee Cullen. - dijo, señalándola con el dedo.

- Jacob, te lo puedo explicar.

- No quiero explicaciones, solo quiero perderos de vista a los dos.

- Jacob, por favor.

- No quiero escucharte Renesmee. No quiero saber nada de ti. Y tú, estás despedido. - añadió, señalando a Seth antes de marcharse.

Renesmee corrió tras Jacob, pero éste se montó en su coche y se marchó. Por el retrovisor vio a Renesmee correr tras el coche durante un quilómetro, pero aceleró y la perdió de vista.

Tras alejarse unos diez quilómetros, Jacob aparcó a un lado de la carretera, detuvo el motor y lloró. Lloró como nunca antes lo había hecho. Lloraba por las mentiras de Renesmee, se había metido en su casa y se había hecho pasar por otra persona. Y Seth... Seth, su mejor amigo, al que quería como u hermano, le había mentido. Él conocía sus sentimientos por Renesmee y no le había contado la verdad.

¿Pero como no se había dado cuenta de que aquella chica era Renesmee? No la había reconocido. La Renesmee del pasado estaba demasiado delgada, caminaba encorbando la espalda, tenía la mirada más dulce e inocente que había visto nunca, el cabello corto y rojizo... Su mirada era la que le había confundido. La Renesmee de ahora tenía la mirada dura. Había engordado, dándole un aspecto más sano y atractivo.

Salió del coche, agobiado por las emociones, y comenzó a caminar por el arcén. Estaba tan metido en sus pensamientos que no vio venir el coche.

...

Renesmee estaba en comisaria, reunida con el teniente, cuando llegó el aviso. Habían atropellado a un chico. El cuerpo estaba al lado de un coche que coincidía con la descripción del coche de Jacob. Renesmee fue hacia la puerta pero alguien se interpuso en su camino.

- Papá, ¿qué haces?

- No vas a ir.

- Pero papá... Jacob...

- He dicho que no vas a ir a ninguna parte.

Renesmee iba a contestar, pero vio la mirada de su padre y volvió a su despacho. Se sentó de mala gana tras su escritorio, mirando cada dos segundos su móvil, hasta que al fin sonó. Era Rebecca. Entre sollozos le dijo que su hermano Jacob estaba en el hospital y que le iban a operar en ese momento. Renesmee le contó que el teniente no le dejaba ir y Rebecca maldijo. Necesitaba tener a su amiga cerca en esos momentos tan difíciles así que, sin decirle nada, apareció en la comisaría pocos minutos después.

- No sé que maldito hijo de puta ha podido atropellar a mi hermano. - dijo en cuanto entró en el despacho.

Renesmee se puso en pie y fue a abrazar a Rebecca. La chica lloró entre sus brazos. Cuando al fin se calmó, salieron de la comisaría y fueron a tomarse un café. Allí Renesmee le contó todo sobre ella mientras que Rebecca la escuchaba. Ahora la que lloró fue Renesmee. El no saber como estaba Jacob la estaba matando. Se sentía muy culpable. De no ser por ella, Jacob no se hubiera ido y no le hubieran atropellado.

- ¿Quieres venir conmigo al hospital?

- Ya te he dicho que no puedo. EL teniente no me deja. - murmuró, bebiendo de su café. - La he liado mucho Rebecca. Cuando me asignaron el caso mi padre no sabía que conocía a Jacob. No le dije nada cuando descubrí que tenía que proteger a Jacob, le mentí también a él, pero te juro que intenté contarle la verdad varias veces. Y lo peor es que todavía no he descubierto quien acosa a tu hermano.

- Pues me han dicho que tienes una buena teoría. Crees que puede ser Victoria.

- Pero no la encontramos. Ha desaparecido. - murmuró, apoyando la frente en la mesa. - La he cagado pero bien, en todos los sentidos.

Rebecca le dio una leve colleja que hizo que se golpeara con la mesa en la cara.

- Au!

- Eso te pasa por decir tonterías.

- Me has hecho daño en la nariz!

- Vaya... Que pena... Vamos a tener que ir a urgencias. - dijo, canturreando, sacando un pañuelo de su bolso. - Ten, póntelo en la nariz. Vamos, yo conduzco.

- Estás loca!

- Me lo agradecerás.

Renesmee miró a Rebecca, que sonreía. Fueron a toda prisa hacia el hospital, donde atendieron y curaron a Renesmee. Al salir de urgencias y pedir el justificante médico en recepción, Renesmee se encontró con Emmett, que la miró sorprendido al ver su nariz rota.

- Ésta chalada me ha roto la nariz! - dijo, señalando a Rebecca, que se estaba peleando con la máquina de chucherías. - ¿Como está Jacob? ¿Ha salido de quirófano?

- Si, pero no está despierto todavía.

- ¿Me mantendrás informada?

- Claro que si narizotas.

Renesmee besó la mejilla de Emmett y fue hacia la salida. Allí esperó a Rebecca, pero ésta no apareció. Tras quince minutos esperando entró de nuevo en el hospital. La llamó por teléfono, pero no le respondió. De repente apareció tras ella, comiendo una chocolatina.

- ¿Donde estabas? - preguntó, hablando con la boca llena.

- Te estaba esperando en la calle.

- ¿Y qué hacías en la calle?

- Ya te lo he dicho dos veces...

- Deja ya de decir tonterías y vamos. - Rebecca cogió a Renesmee de la mano y la llevó casi a rastras por los pasillos del hospital.

Cuando al fin Rebecca se detuvo, Renesmee vio que estaban frente a una habitación. Rebecca abrió la puerta y tiró de su amiga hacia el interior de la misma. Allí, Jacob yacía inconsciente en la cama. Renesmee le miró, sintiendo como se le formaba un nudo en la garganta. No podía llorar, no debía, sobretodo porque la nariz le dolía horrores.

- Tengo que salir de aquí.

Renesmee salió corriendo de la habitación, no podía permanecer más tiempo allí. No podía ver a Jacob de esa forma. Por su culpa Jacob estaba postrado en una cama de hospital.

.-...-...-...-...-...-.

Hola hola.

De nuevo por aquí.

Espero que os haya gustado.

Besitos.