Hola a todos! Buff, últimamente me cuesta más que pueda subir capítulos el día exacto. Estoy en época de exámenes, y me están quitando bastante tiempo para escribir. Por suerte, este lo he podido terminar a tiempo. Espero que el próximo también pueda sacarlo sin problemas. Bién, pues sigamos con nuestra história. Que empiece el capítulo!

Episodio 10: Visita inesperada

-Bueno, como antes esos dos nos han vaciado la nevera, nos tendremos que conformar con esto-les comentaba Agase a los pequeños mientras les mostrava la cena.

-Fideos instantaneos?-se decepcionaba Mitsuhiko.

-Yo quería anguila!-se quejaba Genta.

-Tú solo piensas en anguila para comer-pensaba Conan en voz alta-Por cierto profesor, que ha pasado con Haibara?

-Parece que, después de entregarle algo a Jodie-sensei, se ha encerrado en el sótano.

-Que pena-se lamentaba Ayumi-Le traemos algo de cenar?

-Dejala-le aconsejaba Conan-Ahora lo que quiere es estar sola. Además, no creo que quiera verme después de lo de antes.

-Has estado muy rudo con ella, Conan-kun!-le decía Mitsuhiko.

-Yo solo quería saber que demonios era eso!-les comentaba mientras lo recordaba-Para así saber algo de ellos.

-Venga, tranquilo, el FBI ya se ha puesto en marcha con lo de su captura-le decía Agase-Solo queda esperar.

-Pero no puedo quedarme aquí quieto cuando él sabe la verdadera identidad del jefe!-le replicaba Conan.

-Pues haz como Ai. Ellos conocían de algo a su hermana y ha mantenido la calma en todo momento.

-Sí, tienes razón-le contestaba mientras probaba los fideos-No sé cómo lo ha podido aguantar. Ni que tuviera algo que le recordara a ella...

Allí estaba Shiho, sentada en la silla de su laboratorio, con la carta en la mano. Y, decidida, comenzó a leerla.

"Hola, Shiho"

Solo con verlo, sabía que era de su hermana. Tenía la misma letra que la suya. Aunque aún no podia confirmar que esta carta fuera antes o después de su muerte, sabía que era de ella. Al seguir leyendo, se podia imaginar el espacio y las escenas que ocurrían cuando ella escribió la carta.

"Te estoy escribiendo esta carta desde un lugar bastante bonito. Es un lugar donde no hay mucho ruido ni mucho movimiento. Tiene un paisaje lleno de flores donde te puedes relajar completamente, ajeno al mundo. Te estaba esperando en ese lugar por sí desgraciadamente tú llegabas allí de infortunio. Pero entonces me sorprendí al ver que llegaban dos hombres. Uno llevaba gafas y una sudadera roja, junto con un chico adorable que parecía un juguete"

Allí fue cuando Shiho se fijó mucho en lo que ponía.

-Son ellos-confirmaba ella misma.

Se esperaba algo muy diferente a lo que leyo a continuación.

"Al verlos, pensé que podían ser peligrosos. Pero cuando ellos me vieron a mí, se emocionaron y me abrazaron, los dos llorando a raudales, aunque el que parecía un juguete no podía. Yo me sorprendí al verlos de esa manera, como si me hubiesen conocido de antes. Al sentarnos a hablar, los dos me contaron su historia y de qué me conocían. Me impactó bastante, ya que me contaron la verdadera história de Okaa-san y Otou-san, lo que estaban trabajando realmente y tú verdadera identidad."

-Seguramente le contó lo mismo que a nosotros hoy-pensaba Shiho.

"Al contarla, me dí cuenta de cómo eran aquellos dos. El de las gafas era como un superior con el otro cuando se desmadraba, aunque él tampoco podia evitar hacer varias tonterias. Pero quien más me cayó bien fue el pequeño. Era bastante ingenuo, con una personalidad infantil que le daba ese toque adorable. Y además, era quien más se preocupaba por tí, no parando de decir que te rescataría."

-Ese chico? No, no lo creo...-se decía a si misma Shiho.

"Después de eso, les pregunté por tu situación actual y me contaron cómo estabas. La sorpresa que me dió cuando supe que rejuveneciste al tomar la droga que estabas investigando. Me alegré mucho de que huyeras de la organización y encontraras amigos que te pudieran ayudar, sobretodo el chico de las gafas. Pero deberías ser más abierta con ellos y dejar ya de trabajar tanto, como te recomendé."

-Eres como siempre...-decía Shiho sonriendo como si estuviera ella ahí.

"Me dijeron que necesitaban mi ayuda de dos formas: haciendo las dos fotografías que encontrarás en una caja y escribiendo las dos cartas para así demostrar que estan implicados en esto, según comentó el chico de las gafas. Aunque yo también pedí mis dos condiciones.

FLASHBACK

En el jardín...

-Aceptaré vuestras dos condiciones, si a cambio me prometéis dos cosas-les contaba Akemi a los dos chicos.

-Sí, lo que quierás-aceptaba Marc.

-La primera es que derrotareis a la organizacion de una vez por todas.

-Tranquila, les vamos a patear el culo!-le aseguraba Luffy con ganas.

-Y la segunda es que protejáis a mi hermana.

-Eso no lo dudes!-le confirmaba Luffy.

-Ahí tienes la decisión del capitán-aceptaba Marc con una sonrisa-pero como ya te hemos contado, cuando ella despierte su verdadero poder, será muy poderosa.

-Ya, pero aun así...-decía ella con dudas.

-Shiho es una de mis nakamas, y yo la protegiré a costa de mi vida.-le convencía Luffy.

Al ver esa confianza, ella sonrió y les dijo:

-Pero no me vale solo con palabras. Me lo tenéis que prometer.

Y les extendió su dedo meñique.

-Sí, te lo prometemos!-le confirmaba Luffy.

Y con su dedo meñique, sellaron la promesa.

FIN DEL FLASHBACK

"Por si te lo preguntabas, no sigo viva. Yo ya no puedo ayudarte, así que les confié a ellos dos tu seguridad. Sé que ellos pueden ser la luz que nosotras estabamos esperando, la necesaria para acabar con la organización. Así que aguanta solo un poco más, y nuestro sufrimiento terminará. Yo les daré mi apoyo, al igual que el que te daré siempre a ti. Sé que tú lo podrás conseguir junto a ellos. Siempre te he querido y siempre lo haré.

Akemi"

-Onee-san...-decía Shiho entre lagrimas.

Plue intentaba consolarla, pero no sabia cómo. Inmediatamente, se secó las lagrimas para hacerse la fuerte.

-Joder, al final aún sigo siendo una niña-se reconocía a sí misma.

Pero al secarselas, se fijó en que la carta aún seguía.

"PD: El chico de las gafas me dijó que miraras en el interior de la caja, ya que había algo dentro de ella que te podria servir y no quiere que nadie más lo encuentre."

-Dentro de la caja?-Se preguntaba Shiho.

Cojió la caja, ya vacía de objetos, y la sacudió. Se dió cuenta de que había algo más. Intentó buscar alguna ranura o un falso techo, y lo encontró. Al deslizar el fondo de la caja, había pegado con celo un paquete con una nota y un dispositivo circular en ella.

-A ver que pone en la nota...-decía Shiho.

Inmediatamente al leerla, ya sabia quién la había escrito.

"Hola, Shiho, queridaaaa!"-decía animado el inicio de la nota.

-Otra vez ese pesado-decía Shiho con mala cara.

"Como sabía que leerías esta carta a solas, quiero que me hagas un pequeeeeño favor. Quiero que, cuando todos esten dormidos, coloques el dispositivo circular que tendrás en la mano en un lugar donde se pueda ver todo el salón de la casa, delante de la barra. Hazlo sin que nadie de los otros se entere"

-Como si lo fuera a hacer-decía ella antes de seguir.

"Por cierto, si no lo haces, la bomba que se encuentra dentro del paquete explotará y os matará a todos. Si quieres pararla, pon el dispositivo y luego abre el paquete para saber cómo se desactiva."

Al leerlo, Shiho entró en pánico. Tenía una bomba entre sus manos.

-Una bomba!?-exclamaba ella aterrada-Que hago!? Llamó a los demás!?

Luego, pensó con más calma.

-No, espera…-decía ella-Ellos dijeron que tenían un tercer hombre con ellos y que estaba cerca de nosotros. Probablemente nos esté observando.

Finalmente, tomó una decisión.

-No me queda más remedio que hacerlo-decía ella.

Abrió la puerta que comunicaba el sótano con el salón. Sin hacer ruido, pasó por delante de los chicos, Agase y Conan (que por cierto, no paraba de murmurar "Te voy a atrapar, maldito…") sin hacer ruido.

-Creo que será mejor que lo ponga aquí-decía ella.

Pusó el dispositivo en una de las máquinas situadas delante de la barra. Luego, se fue por donde vino y volvió a cerrar la puerta. Al volver al sótano, solo quedaba desactivar la bomba.

-Vamos allá-decía ella desenvolviendo el paquete con valentía.

Pero al abrirlo, se sorprendió. Dentro solo había unos disquetes, un frasco con una substáncia y otra nota.

-Dónde demonios está el explosivo!?-se preguntaba ella al igual que nosotros.

Al leer la nota, supo lo que pasó.

"En realidad no había una bomba. Solo lo había hecho para meterte presión y gastarte una broma XD"

-Será malnacido!-decía ella furiosa, lanzando la nota al suelo por haber picado.

Cuando se calmó, cogió la nota y la siguió leyendo.

"Bueno, por haberme ayudado, te doy los disquetes y el frasco. Estoy seguro de que les darás provecho"

-Unos disquetes?-se preguntaba ella curiosa.

Lo introdució dentro de su ordenador y vió que tenia unos archivos adjuntos.

-Que habrán dentro?-se preguntaba con curiosidad.

Y al darle click con el ratón...

-Pero que demonios...?-reaccionaba ella.

Vió que en aquellos archivos habían una gran cantidad de experimentos que había visto antes.

-Son todos los datos de mis experimentos!-exclamaba sorprendida-Los venenos, los proyectos científicos,... todo. Como demonios lo habrán conseguido?

Al seguir, vió una carpeta que había buscado mucho tiempo.

-Esto es... la fórmula de la APTX 4869!? Es increíble! Son los mismos datos que tenía! Ahora mismo, podría conseguir el antídoto. Solo que me falta ese líquido que encontré de casualidad en el laboratorio de mis padres y me sirvió mucho para terminarlo. Espera, no me digas que...?

Y al sacar el frasco, recordó que era exactamente la misma sustáncia que encontró.

-Genial! Ahora sí podré crear los antídotos!-se enorgullecía Shiho-Pero con esta cantidad, sólo me servirá para una persona. Ahora creo que tendré que trabajar toda la noche para terminarlo, pero cuando le muestre a ese detective presuntuoso lo que he conseguido, ya verás que cara se le pondrá. No sé porque hago esto, sí me ha tratado tan mal hoy. Será porque soy su compañera... o nakama como decía el tal Luffy.

Entonces, se dio cuenta de que Plue le tiraba de su camisa.

-Qué quieres?-le preguntaba ella.

Vió que el pobre estaba soltando saliva a raudales.

-Tienes…hambre?-le preguntaba Shiho al bicho.

Él le contestó que sí meneando la cabeza. Entonces, Shiho recordó lo que dijo Marc

"A este pequeño le encantan las piruletas"

Shiho cogió la piruleta de la caja y le dio una.

-Quieres?-le preguntaba ella.

Al verla, se la comió rápidamente, alegre de probar una.

-Hay que reconocer que eres bastante mono-decía ella sonriendo mientras le acariciaba la cabeza.

Después de alimentarlo, se puso su bata de científica y con decisión en su cara, dijó:

-Vamos a acabar la fórmula!

Estando convencida, comenzó a trabajar duro durante toda la noche.

A la mañana siguiente...

Shiho se quedó dormida en su mesa, cansada del duro trabajo nocturno. Dormía plácidamente, hasta que oyó un pequeño golpe que venía de arriba. Eso la hizó despertar.

-Anda, ya se ha hecho de día?-se preguntaba ella, viendo que tanto ella como Plue se habían dormido-Mira que quedarme dormida... pero por lo menos lo he terminado.

Lo decía mientras cogía la píldora que había podido acabar. A continuación, se la pusó en su bolsillo.

-Bien, ahora vamos a ver que dirà Kudo-kun.-se decía al subir las escaleras.

Mientras subía las escaleras, oyó el sonido de una copa y el líquido vertiendose en él.

-Y ese sonido? Espero que el profesor no tome nada alcohólico.-decía ya refunfuñada antes de abrir la puerta.

Pero al abrir un poco la puerta y entrar en el salón...

-Corre, Haibara!-le gritaba Conan.

I antes de que pudiera reaccionar, ya tenía una pistola apuntándole en la cabeza.

-No huyas ahora-le decía el hombre que le apuntaba.

Shiho reconoció al instante la voz de ese hombre.

-Vodka!?-se sorprendía ella.

Y al mirar a su alrededor, se temió lo peor. Habían 8 hombres más que no conocía, pero sabía quiénes eran. Iban todos de negro.

-Esto sí que no me lo esperaba...-decía satisfecho el hombre sentado tranquilamente en la sala tomandose un trago de ginebra-Encontrarte viva y de esta manera. Pero el mundo está lleno de casualidades y ,si suceden, es por el destino. Primero te favoreció a tí escondiéndote de nosotros gracias a tu nuevo aspecto. Pero ahora que las tornas han cambiado, nosotros ya te hemos podido encontrar.

Y le volvía a ver. La persona que más temía de toda la organización estaba a punto de matarla junto a todos sus amigos.

-Bienvenida de vuelta, Sherry-le sonreía malignamente Gin dando un sorbo a su copa.