Bueno aquí estoy de nuevo con otra historia, esta vez la trama es completamente mía, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer

Capítulo 10

Edward pov

Desde que nos estrellamos en esta isla las cosas no han hecho otra cosa más que ir de mal en peor, estoy dividido, no se que hacer por un lado esta chica me intriga y me atrae por partes iguales, quiero saber que esconde con tanto celo que la hace actuar como lo hace, estoy seguro de que la auténtica Isabella no es como aparenta ser, en la oficina se comportaba como un ratón asustado, pero a mí no se me engaña fácilmente y si una cosa se me da bien es conocer a la gente y ese fuego que aparece de vez en cuando en sus ojos tiene que significar algo. Pero desde que estamos aquí perdidos ella tomo el mando y es otra persona completamente distinta, una mujer fuerte y decidida que no tiene miedo a decirme las cosas claras, cosa que me estaba dificultando cada vez más el mantener las distancias con ella, algo que no se me está dando muy bien, le he robado algún beso que otro pero me las arreglo para mantener las distancias a costa de ser un cerdo arrogante y manipulador y por otro lado sé que no debería haber nada entre nosotros yo soy su jefe y ella mi empleada.

Bella lleva días diciéndome que tenemos que salir a explorar la isla para ver si hay alguna forma de salir de aquí, pero yo no quiero que se exponga a peligros innecesarios y seguramente es lo que pasaría si nos alejamos de la zona segura en la que llevamos semanas.

Me las arreglo para hacerme el dormido hasta que ella se levanta y va a por agua antes de levantarme, sé que a ella le molesta mucho sobre todo porque me pongo a desayunar sin ella, ya sé que es una actitud muy machista, pero prefiero que este mosqueada conmigo a que nos llevemos bien, no quiero cometer más debilidades, no sería bueno para ninguno de los dos.

Como siempre pasa en cuanto ella vuelve con el agua me las arreglo para que discutamos por millonésima vez lo mismo, creo que esta vez se cansó de verdad porque se fue sin mediar palabra, como siempre hago espero a que se le pase el mosqueo mientras da un paseo por la playa, pero esta vez pasa el tiempo y ella no regresa.

Cuando empieza o atardecer me empieza a entrar el miedo y decido que mejor salgo a buscarla no vaya a ser que le haya pasado algo, cuando llego a la playa no sé por qué lado pudo haber tirado asique no me queda más remedio que decidirme por uno.

Después de recorrer la playa de arriba abajo, cuando ya no queda ni gota de luz decido que mejor regreso al campamento a verificar que ella regreso, pero para mi sorpresa ella no está, al final paso la noche más larga de mi vida sin poder dormir e imaginándome los peores escenarios en los cuales la perdía para siempre.

Porque no la escuche cuando dijo que quería ir a explorar es un misterio, debería haberla acompañado, no tendría que haberla dejado marcharse a ella sola, si no me hubiese centrado en mantenerme alejado de ella ahora podría tenerla a mi lado y hacerla rabiar para ver como brillan esos hermosos ojos cuando se enfada, dios espero que no esté mal herida o peor …

Cuando empezó a salir el sol decidí que lo mejor que podía hacer era salir a ver si la encontraba, llevo dando vueltas media mañana cuando la veo aparecer corriendo como alma que lleva el diablo, mi primer sentimiento es alegría y paz, pero de inmediato me cabreo con ella, está sana y salva y yo preocupado toda la noche por si le pasaba algo.

Cuando llegue a su lado le grite todo mi cabreo:

—¿Se puede saber dónde te habías metido? Llevo buscándote desde ayer, creía que te había pasado algo.

—Lo primero, no me grites, además de que había ido en la otra dirección, y ¿a que no sabes qué encontré? Encontré una cabaña y tenía luz y teléfono, allí pasé la noche ya que no creía poder encontrar el camino a oscuras, en cuanto amaneció vine a buscarte.

—Eso está bien, por lo menos compensa la nochecita que he pasado yo, vamos a recoger lo que podamos y vamos para allá.

Después de eso recogimos lo indispensable del "campamento" y la seguí hasta esa misteriosa cabaña que ella encontró mientras yo estaba muriéndome de la preocupación, no dijimos ni una palabra en todo el camino, el silencio era tan denso que se podría cortar con un cuchillo, pero mi cabreo y mi orgullo no me dejaban cambiar la situación por más que ella tuviese razón y no yo.

La caminata fue larga, ahora entiendo porque no regreso, cuando por fin llegamos me quede impresionado con la casa que había allí en medio de la nada, a pesar de que quería mirar por los alrededores e investigar un poco Bella tenía cara de cansada y para ser sinceros yo estaba agotado ya que no dormí nada la noche pasada, así pues nos dirigimos al único dormitorio que había en la casa y nos acostamos en la única cama disponible.

Bella se durmió casi en cuanto su cabeza toco la almohada, pero yo no podía dormir, solo puedo mirarla y preguntarme que habría sido de mi sin ella.

La verdad es que no quiero perderla, pero no sé cómo puedo retenerla a mi lado sabiendo que en el primer momento en el que ella entre en mi mundo la destruirá, y sinceramente no quiero que cambie, me gusta ella tal y como es, pero no sé si aceptara mi mundo y mis fantasmas sin verse afectada por ella.

Con ese pensamiento me quedo dormido por puro agotamiento.

Cuando empieza a salir el sol me levanto y voy a explorar un poco con el fin de encontrar algo que nos diga donde estamos o de quien es la casa, después de que llevo como dos horas buscando se levanta Bella y después de decirle que estaba buscando alguna pista de donde estamos o de quien es la casa se fue con un simple encogimiento de hombros y se puso a buscar ella también.

Después de buscar por todos lados y ya sin saber dónde más mirar apareció Bella con un papel en las manos, cuando me lo entrego vi que eran lo que parecían unas coordenadas de lo que espero sea nuestra localización.

Ahora venía la parte más difícil, decidir qué hacer a partir de aquí, todavía me ronda en la cabeza la sospecha de que el accidente no fue accidental y no quiero que Bella se vea envuelta en todo esto, sé que deberíamos llamar a alguien y que nos saquen de esta isla, pero eso significaría tener que separarme de mi gatita y no sé si estoy listo todavía.

—Esto… Edward, ¿tú sabes cómo funciona esto?

Me di la vuelta, sobresaltado, me había metido en mis pensamientos y me había olvidado que Bella todavía estaba detrás de mí,

—Eso creo, la verdad no debería ser muy complicado, se asemeja bastante al funcionamiento de cualquier teléfono, aunque primero creo que habría que encenderlo y ver si tiene batería, ¿no te parece?

Le quite el teléfono de la mano e intente encenderlo sin mucha suerte, la batería estaba descargada.

—Bueno, creo que no todo va a ser tan fácil, gatita, está sin batería, supongo que si tenemos un poco de suerte el cargador estará por algún lado, así que a buscar se ha dicho.

—¿Cómo sabremos cuál es el cargador?

—Piensa, gatita, piensa, no creo que haya muchos cargadores en la casa, si encuentras algo que sirva, lo traes y lo probamos.

Me encanta enfadarla, es muy entretenido, se dio media vuelta y se fue pisando fuerte, esa es una de las cosas que más me gusta de cabrearla, cuando se va y puedo observar ese culo respingón balancearse de un lado a otro, me encanta.

Mientras ella miraba en el dormitorio yo me concentre en mirar en el salón, sé que había visto la caja del teléfono en uno de los cajones esta mañana, supongo que el cargador estará dentro, me pongo a mirar cajón por cajón y bingo la caja estaba en el último, la abro y para mi suerte el cable está dentro junto con el manual, pongo a cargar el teléfono y mientras Bella termina de hacer lo que sea que está haciendo me pongo a leer el manual.

—En el dormitorio no había nada salvo bichos, aunque hay toallas y ropa de cama, en el baño tampoco, pero lo que sí hay son artículos de higiene, así que podremos asearnos, ¿tú has encontrado algo? - dijo cuándo regreso al salón.

—La verdad es que sí, mientras tú perdías el tiempo en el baño, ya que dudo mucho que estuviese el cargador allí, yo encontré buscando en un lugar más posible, la caja del teléfono satelital donde estaba el cargador y el manual, entonces, ¿por qué no haces algo productivo por una vez y buscas si hay algo que podamos comer?

—¡Perdiendo el tiempo dices! Mira, pedazo de alcornoque, si estamos aquí es gracias a mí, porque si por ti fuera estaríamos todavía a la intemperie, y no creo que fuese bueno viendo la tormenta que se acerca, así que te agradecería que ni siquiera me dirigieses la palabra a no ser que sea estrictamente necesario. Que ya me cansé de aguantarte, pedazo de carbón.

Bella se fue a la cocina a mirar que podíamos comer, la escuchaba trastera mientras yo seguía leyendo el manual, al rato la vi salir en dirección al baño y cerrar la puerta, supuse que estaba enfadada y habría cenado ella sola, asique me dirigí a la cocina, me comí el plato que ella dejo preparado en la mesa, cuando termine salí de la casa y me acerque a la orilla.

Estaba tan metido en mis pensamientos que ni siquiera note cuando Bella se puso a mi lado, se avecinaba una buena tormenta, cuando me dijo que lo mejor sería que entrásemos dentro me limite a asentir, sabía que algo le rondaba la cabeza y no se hizo esperar mucho en cuanto entramos en la casa me pregunto.

—¿Has conseguido averiguar cómo funciona el teléfono?

—La verdad es que es bastante fácil de usar, es como cualquier teléfono móvil, marcas y listo, lo que espero es que esté cargada la batería y no tengamos problemas para que se conecte a un satélite. Aunque de todas formas habrá que esperar unas veinticuatro horas para que se cargue, y creo que la tormenta que se avecina nos retrasará un poco.

—Entonces vamos a tener que esperar a que pase la tormenta para probar, ¿cierto?

—Exactamente. Hasta que no pase la tormenta no sabremos si funciona.

El silencio que siguió podría cortarse con un cuchillo.

—Edward, le he estado dando vueltas a una cosa desde hace algunos días, y no sé si sean paranoias mías o tenga algo de fundamento.

—A ver, ¿qué es lo que ha tenido ocupada esa cabecita?

—Corrígeme si me equivoco, pero el avión fue revisado minuciosamente antes del despegue, ¿no?

—Sí, es algo rutinario, pero antes de despegar los aviones se revisan de arriba abajo por medidas de seguridad. - creo que está llegando a la misma conclusión que yo.

—Entonces, ¿cómo puede ser que el motor explotara en mitad del vuelo y que no lo viesen antes? La verdad es que me hace sospechar que no fue exactamente un accidente.

—Tiene sentido, aunque también podría ser que fallase algo que no se vio en la revisión de seguridad, es algo que se tendrá que investigar cuando consigamos regresar, ya que una vez tengan nuestra ubicación será bastante fácil que encuentren la caja negra del avión.

—¿No te preocupa que exista la posibilidad de que alguien intentase matarte? Porque sinceramente yo estaría muerta de miedo.

—Mira, gatita, cuando se tiene tanto poder como yo, en el camino aparecen unos cuantos enemigos, gente que no te tiene mucho aprecio, si es el caso de que fuese un atentado cargaría con todo lo que tengo para que reciba su merecido, y eso, nena, sería una señal para aquellos que quisieran volver a intentarlo.

Justo cuando termine de hablar se escuchó un gran estruendo afuera, ya teníamos la tormenta encima.

—Escucha, Edward, de momento no podemos hacer nada, ya tenemos la tormenta encima y hace bastante que no te bañas en condiciones, ¿por qué no te das una ducha caliente y te relajas, que estás muy tenso, mientras tanto yo lavaré la poca ropa que tenemos y recojo esto un poco? Por cierto, detrás de la puerta del baño hay un albornoz, puedes ponerte eso mientras se seca nuestra ropa.

—Tienes razón, creo que una ducha caliente me sentará muy bien.

—Las toallas están en el segundo cajón de la cómoda del cuarto, y los productos de aseo en la puerta de la izquierda del mueble del lavabo, también hay cuchillas, podrías incluso afeitarte.

—Gracias.

Me fui a la ducha, la verdad es que una ducha sería un lujo ahora mismo, mientras me duchaba le estaba dando vueltas a todo una y otra vez, y siempre llegaba a la misma conclusión, no puedo perderla, no puedo perder lo único bueno que hay hasta ahora en mi vida, ya veremos hasta donde podemos llegar, pero empezare ahora mismo.

Me dirigí a la cocina donde estaba ella terminando de recoger.

—Escucha, Bella, me gustaría pedirte perdón por mi comportamiento de antes, me pasé bastante contigo, pero es que todo esto me supera, y no debería desquitar mis frustraciones contigo.

Bueno chicas hasta aquí hoy, ahora empezamos a conocer un poco a Edward y sus pensamientos

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