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10.- Dinero y más dinero.

Seguía sin saber como lo había conseguido. Tanto el como Pansy estaban delante de la casa de sus tíos. El permanecía serio y molesto pero la chica parecía a punto de matar a alguien, y el anciano mago era el mejor candidato. Dumbledore toco el timbre de la casa.

Su tío Vermont apareció en la entrada, al ver al anciano su cara se puso roja.

- ¡Ya esta aquí ese…!.

- ¡Si!. Su sobrino esta aquí. Le repito mi agradecimiento.

- ¡Solo dos días ni uno mas!.- abrió la puerta y fue hacia el salón molesto.- Después no lo quiero volver a ver en mi vida.

- Por supuesto.- sonrió el anciano.- Hizo una señal y el y Pansy se acercaron a la puerta.

El director entro seguido de los chicos.

- Petunia el anorm… Tu sobrino esta aquí.

Petunia salio de la cocina con la cara seria. Dudley bajo las escaleras pensado que se reiría de Harry.

Todos llegaron casi a un tiempo al salón.

Petunia miro a su sobrino con cara de odio, pero se sorprendió al comprobar que el otro anormal que tendría que quedarse en su casa era… una chica.

- ¿Quién es ella?.- dijo. Pansy conservaba su habitual cara fría de Slytherin, mientras mitraba a todas partes. Al oírla le obsequio su mejor cara de repulsión.

- Ella será el acompañante que les pedí que aceptaran estos dos días.

- ¡Esta tremenda!.- dijo Dudley en voz baja . Pero que todos oyeron. La chica lo miro con asco. Le recordaba a los dos guardaespaldas de Malfoy solo que parecía tener algo más de cerebro. Al menos este pudo unir más de dos palabras sin la ayuda de Malfoy.

- ¿Dónde se quedara esta otra…?. – pregunto Vermont.

- Pues ya que Harry tenia una habitación y según lo que hablamos. Pensé que…

- ¡Nunca consentiré nada indecoroso!. ¡Esta es una casa decente!.- Petunia levanto la voz.- Esto no es lo que nos dijo. Pensemos que seria otro…

- Otro anormal como Potter.- respondió Vermont. Pansy comenzó a entender por que Harry no quería ir. Si no fuera por que el moreno le cogió la mano, lo fuera maldicho allí mismo.

- ¡No dejare que esa chica duerma en el cuarto de Harry!. Aunque eso sea costumbre entre unos… seres como ustedes.- Petunia estaba indignada.

- ¡Puede dormir en mi habitación!.- añadió Dudley.- ¡La chica claro!, no Harry.

- ¡No cielo!.- Su madre le sonrió.- Eso tampoco estaría bien, aunque tu seas un caballero.

- Empiezo a entender como son todos ustedes. Aunque tengan eso raro que hacen son solo… unos… - recostaba decirlo por miedo a lo que podían hacer.

- ¿Bárbaros?.- termino el director. Vermont solo gruño.

- Que la chica se quede en la habitación, pero Potter volverá a su cuarto.- miro al chico. Harry sabía que se refería a la alacena.

- ¡NO!.- la voz de Pansy hizo que todos la miraran.- Yo no me separare de mi marido.- tomo la mano del chico que miraba a su asustada tía.

Vermont parecía que reventaría de un momento a otro de lo colorado que estaba. Y Dudley miraba a la chica y a su primo con cara de idiota.

- ¿Te has casado?.- Su tío dio dos pasos hacia el chico.- Eres igual de loco que tu maldito padre.- A Harry le hirvió la sangre.

- ¡¡No le digas así!!. ¡No te consiento…!.

- ¡Te casas con 17 años!. O eres un completo estupido o la has dejado embarazada. Lo mires como lo mires soy dos desgraciados.- miro a ambos.- Traer a otro anormal a este mundo y…- no pudo terminar. Pansy saco la varita y se acerco al grotesco individuo.

- ¡¡Maldito Muggle!!. ¡¿Qué te has creído?!. ¡¿Cómo te atreves a decir eso de mí?!.- Vermont retrocedía con la varita de Pansy cada vez mas cerca de el.- Te voy a dar una lección que no olvidaras en todo lo que te queda de tu asquerosa…

La varita de la chica salio de su mano y fue recogida por el director.

- No creo que sea lo más conveniente. Señora Potter.- Aunque sean mayores de edad aun no han acabado su educación mágica. Por lo que un incidente de este tipo. Podia ocasionar algunos problemas con el ministerio.

- ¡No dejare que me insulten!.

- Estoy de acuerdo. Pero no es necesario usar métodos… drásticos.

- ¡¡Fuera todos de mi casa anormales!!.- gritaba Petunia al bode de la histeria.

Dumbledore aplico un hechizo y la mujer se callo.

- ¡Gracias!.- todos lo miraron sorprendidos. Miro al tío de Harry.- Reconozco que el detalle de la boda de Harry se me olvido de comentarlo.- sonrió como un niño pequeño.- Aclarado este punto el problema de que ambos duerman en la misma habitación creo que queda solucionado. Solo serán dos días y todo se desarrollara como acordamos.- se cruzo de brazos y miro a Vermont. Por un lateral dejaba ver su varita.- ¿Esta de acuerdo?.- Asintió aterrado.- Me alegro.

- ¡Pero el sabe las reglas!.- señalo temblando a su sobrino.- ¡Nada de… eso aquí!. No quiero cosas raras en mi casa.

- Como ya he dicho, la magia no será algo de lo que tengan que preocuparse. Tanto su sobrino como su esposa solo la usaran en caso necesario.- miro a los chicos.

- ¡No me quedare aquí con… eso!.- Al hablar miraba a los tíos del chico. Pansy seguía molesta.

- ¡Ellos tampoco…!, ¡en su cuarto…!, ¡no…!.

- No te preocupes tio. no haremos nada raro.

- ¡Ya sabes a lo que me refiero!. Esta es una casa decente.

Todos lo entendieron. Dudley hablo al fin.

- Se ha casado con… esa belleza. No me lo creo.- no le quitaba la vista de encima a Pansy.

- En dos días regresare por los chicos buenas tardes.- Dumbledore quito el hechizo de Petunia y salio de la casa.- Hasta la vista Harry, Pansy.

Vermont miraba a su sobrino y a la chica. Esta lo miraba con odio reflejado. En ese momento llego a odiarla más que a su sobrino. Y también a temerla más.

- ¡A tu cuarto y no quiero un ruido!.- Petunia los miraba in decir nada. Dudley se aparto cuando pasaron sin dejar de mirar a la chica.

Harry lo noto y miro a su primo.

- Te aconsejo que no mires a mi mujer de esa forma.- su primo bufo.

- ¿Teme que te la quite?.- sonrió con suficiencia.

- Mas bien temo que ella se enfade. Es mucho mejor con… eso. Que aquel hombre que vino a buscarme.- Dudley se puso las manos en el trasero recordando su colita de cerdo.

Petunia miro a su sobrino y después le hablo a la chica.

- Espero que sepas lo que has hecho. Pobre infeliz, casarte con el inútil de mi sobrino. Has desperdiciado tu vida.- Como buena Slytherin, Pansy se giro sonriendo.

- ¿Casarme con el mago mas importante y poderoso después de Merlín es desperdiciar mi vida?.- se coloco el dedo en la sien haciendo que pensaba.- No lo creo.

Petunia miro a su marido y este a ella. La chica había dicho que el bueno para nada de Potter era el…. raro mas poderoso desde… Merlín. Ambos tragaron saliva.

Mientras subían al cuarto del chico ella miraba todo con cierto asco.

Dentro hablo con Harry.

- Ni yo me creo lo que voy a decir pero… Hecho de menos la casucha en la que nos quedamos.

- Yo volvería allí sin pensarlo.

- Hagámoslo. Salgamos de aquí. Y en dos días volvemos.

El se sentó en la cama.

- Te aseguro que me gustaría, pero sus dueños ya han vuelto a ella y… aunque me moleste es necesario que te quedes.

- Sigo sin entender que tiene este lugar de especial.

- Te diré lo que tiene.- le señalo el sitio junto a el. Ella se sentó.- Petunia es la única hermana de mi madre. Como sabrás Voldemort.- la chica se asustó.- El los mató. Pero mi madre consiguió hacer un hechizo muy poderoso. Consiguió que el no pudiera tocarme y hacia este lugar el sitio mas seguro del mundo. Solo Hogwarts es mas seguro.

- ¿Y yo que pinto aquí?.

- Al unir nuestra sangre, por lo que entendí hacíamos un vinculo con nuestra magia.- ella asintió.- para que esa protección te reconozca debemos estar aquí un par de días. Esta será la última vez que vuelva aquí.

- Entiendo. Con todo lo que pasa creo que tendré que aguantarme.- suspiro molesta.- ¡Pero como ese gordo me diga algo o su hijo…!.

- No te dejare sola. Tranquila.

- ¡Se cuidarme!.- le respondió molesta.

- Lo se. Lo digo más bien por su bien. De sobra se de lo que eres capaz.

La chica miro la habitación. Era pequeña y simple. Y no se veía muy cuidada.

- ¡Que asco de sitio!.

- Es mejor que nada.

- Tu tío dijo algo de otra habitación. ¿Cuál es?.- el moreno se puso serio y bajo la vista.

- ¿Recuerdas al subir, bajo la escalera, una pequeña puerta con un cerrojo?.- ella pensó un momento y asintió.- fue mi cuarto hasta hace unos años.

- ¡No te creo!.

- Luego te lo enseño es muy acogedor.- respondió con ironía.

Los dos permanecieron toda la tarde en el cuarto. Habían traído algo de almuerzo y ninguno tenia ganas de ver a los habitantes del lugar. Hablaban sobre lo que había pasado y lo que sucedería con sus vidas. Ella le hablo de su vida con sus padres. Intentado que el compartiera algunas de sus ideas. De vez en cuando veían una sombra pasar por delante de la puerta, quedarse unos segundos y desaparecer.

Petunia los vigilaba.

Harry apenas le hablaba de su vida solo le contaba como era estar en Hogwarts.

- No es justo.

- ¿El que?.

- Yo te he contado parte de mi vida y tu solo me hablas de esos estupidos Gryffindor.

- Querías saber como es mi vida y yo te la cuento.

- ¡Pero yo quiero saber como fue tu infancia!. Quiero conocerte mejor que ellos. Soy tu mujer.- el se sentía molesto.

- Ya conoces a mi familia.- señalo fuera del cuarto.- ¿Cómo crees que fue mi vida hasta entrar en Hogwarts?.

- Como cualquier niño.- respondió. Harry miro el reloj.

- Mi tío aun no ha vuelto del trabajo y mi tía seguro que fue a algún recado. La conozco y siempre sale a esta hora. ¿Quieres ver mi antiguo cuarto?.

Los dos salieron con cuidado. La chica no entendía las precauciones del chico.

Bajaron las escaleras y giraron para ver la pequeña puerta bajo esta, cerrada con el gran pasador. Harry se agacho.

Ella lo miraba mientras el sacaba algunas cajas del hueco de la alacena bajo la escalera.

- Ven.- ella tomo su mano y se agacho.- Esta era mi habitación.

La chica pudo ver una vieja colchoneta doblada de mala manera al fondo. Delante de la puerta una pequeña lámpara daba algo de luz a ese hueco.

Al fondo podia ver algunos recortes pegados en la pared. Y el dibujo de un niño pequeño.

El miedo y el odio crecían en la chica.

- Te tuvieron aquí…

- ¡Hasta que entre en Hogwarts!, si.

- Esto es… donde duerme un elfo domestico. Un niño no…

- Entiendes por que me puse así cuando me obligaste a recordarlo.- La chipa supo que se refería al incidente durante la semana de convivencia. Asintió.- Ya que estamos aquí. ¿Te apetece tomar algo?.

- ¿Vamos a cenar ya?.

- No quiero cruzarme con mis tíos. Si no te importa preferiría cenar en el cuarto.

Dudley entro seguido de un par de sus amigotes. Los dos se pusieron de pie y los miraron. Por la forma en que caminaban se notaba que los tres habían bebido algo más de lo normal.

- Mira aquí esta el raro de mi primo y...- miro a la chica de arriba a abajo.- Su espectacular mujer.- los amigos del chico se reían.

- Dudley si tu madre te ve así…

- ¡Calla Potter!. Métete en la alacena y deja que yo hable con tu mujercita.- el chico se acerco a Pansy siendo parado cuando Harry se puso entre ella y su primo.

- Primo por favor. Déjalo. Vete a tu cuarto y duerme.

- ¡Claro!.- intento apartar a su primo.- En cuanto ella me de un besito.

- Inténtalo si te atreves.- dijo ella. La cara de la chica paro en seco a Dudley. Aun medio borracho se dio cuenta de que pasaba algo. Y cuando vio que la morena sujetaba el extremo del palito que tanto temía parte de la borrachera desapareció.

- ¡No podéis usar eso!. ¡Os expulsarían!.- Se alejo dos pasos de la pareja.

- ¡Para defendernos si!.- respondió la chica. La cara que tenía le decía al tremendo chico que hablaba en serio. Incluso podia asegurar que lo estaba deseando.

El chico retrocedió junto a sus amigos.

- ¿Que pasa Gran D?.

- ¡Nos vamos!.

- ¿Pero no veníamos a…?.

- ¡Nos vamos!.- Los chicos salieron por la puerta seguidos del primo de Harry.

En cuanto estuvieron solos el se giro.

- Mi primo es así.

- No vivirá mucho si sigue así. Al menos tiene mas celebro que Crabbe y Goyle.

Fueron a la cocina y se prepararon una cena ligera. Con algunos sándwich y algo de bebida regresaron a la habitación.

Oyeron el ajetreo en el piso inferior y los continuos paseos de su tía.

Llegada la hora de acostarse ambos salieron solo para ir al baño.

- ¡Buenas noches!.- le dijo el y ella le respondió.

- Buenas noches.- la puerta se abrió. Los dos chicos se incorporaron con la varita en la mano. En la entrada los miraba Petunia con semblante serio.

- La puerta permanecerá abierta toda la noche.- mientras hablaba Dudley paso y miro al interior. Sus ojos se abrieron cuando vio a los dos acostados y parte del camisón de la chica. Este también fue visto por su madre.- ¿Qué clase de ropa es esa?.- era un simple camisón blanco muy ligero con los hombros descubiertos.

- Es un camisón hecho con seda de hada que…- petunia salio corriendo, regresando con un gran camisón.

- ¡Ponte esto ya!. ¡Encima de eso!.- añadió ante de que la chica hiciera nada.

- ¿Por que?.

- ¡Eso no es decente!.

- Es mi marido y si a el no le importa pues a mi…

- ¡Te lo pones y listo!.- Harry noto como de la punta de la varita de la chica salían algunas chispas verdes y sabia que de no hacer nada…

- Pansy por favor. Solo dos días.

La chica lo miro y asintió molesta. Tomo la prenda y se la puso.

- ¡Esto es muy incomodo!.- satisfecha petunia se fue llevándose a Dudley hacia su cuarto.- parece que esta hecho ce escamas de dragón. Aunque creo que incluso esas deben ser mas cómodas.

- Si llega a ver los otros camisones, seguro que te lía en la sabana.- ella sonrió.

Ambos volvieron a la cama y se acurrucaron juntos.

- Harry.

- Si.

- ¿Puedo pedirte un favor?.- el la miro.

- ¿Qué?.- ella lo miro de forma tierna.

- ¡Déjame que les lance un hechizo!. ¡Solo uno!. ¡Por favor!.

- ¡Pansy!.

- ¡Vamos!, Nadie lo sabrá y de sobra se lo merecen.- se giro con todo su orgullo de Slytherin. El chico suspiro.

- Si lo hicieras te expulsarían o puede que algo peor y no queremos mas líos con el ministerio, ¿verdad?.-

- Mnnnn.- se la veía defraudada.

- Duerme y mañana será mejor.- la chica volvió a su posición favorita, entre los brazos de el.

- Ni tu te lo crees.- fue lo ultimo que dijo antes de disponerse a dormir.

Poco después nada se oía dentro del número 4 de Privet Drive. Salvo los ronquidos de los varones Durley.

Pansy tenía un maravilloso sueño en el que maldecía sin parar a los tíos de Harry. Vistiéndolos cada vez con una ropa mas extraña.

- ¡POTTER!.- Harry despertó de golpe haciendo que Pansy también lo hiciera.

- ¿Qué pasa?.- dijo sin terminar de despertarse. Aunque con la varita firmemente sujeta.

- ¡Mi tío!.- salio del cuarto. En la puerta estaba su tío tan colorado como siempre.- Si tío Vermont.

- Esto no es un hotel. Tienes que cortar el césped y arreglar el garaje.- miro dentro del cuarto.- Dile a tu….- bufo molesto.- mujer que tu tía también tiene algunas tareas para ella.

- Las haré yo. Ella no esta acostumbrada a realizar las tareas como nosotros. Es completamente…

- ¡No lo digas en mi casa!.- lo miro con desprecio.- Ya sabia yo que un inútil solo se junta con sus iguales. ¿Que clase de familia no enseña nada a su hija?.- Harry se encogió de hombros.

- Las familias ricas.- los ojos de Vermont brillaron.

- ¡No eres tan tonto!. Has buscado a esa infeliz para que te mantenga.

- ¿Para que?.- decidió que se divertiría a costa de su tío.- Yo tengo mas dinero que ella.- Se dio cuenta de que había hablado de mas. La cara de su tío era un poema.

- ¿Qué?.

- Mis padres tenían guardado algo.- los ojos de Vermont brillaban de avaricia.-Y yo he heredado algo de mi padrino. - sonrió divertido.- No necesitare trabajar si no quiero por el resto de mi vida.- la sonrisa en la cara de su tío le dijo que algo tramaba.- ¿Qué pasa tío?.- el varón se puso serio.

- ¡Como has podido no decirnos nada de todo eso hasta ahora!. Te hemos cuidado y tu pequeño mal agradecido. No has dicho nada de eso.- ya sabia que es lo que tramaba.

- Esta todo en el… otro lado. Y me tienes dicho que no hable de ese tema aquí.- Vermont se puso serio.- Además, es solo para mi educación y solo podré disponer libremente al terminar mis estudios y ser mayor de edad mágica.

- ¡Eso es diferente!. Seguro que habrá alguna forma de que tu familia…

- ¡No tocareis un galeón!.

- ¿Un que?.

- No tocareis nada de mi dinero.- Vermont sonrió con malicia.

- ¡Eres menor de edad!. Yo como tu tutor legal, puedo disponer de tu fortuna hasta que seas mayor de edad.- Pansy asomo la cabeza para ver que sucedía.- Incluso la de tu querida mujercita es posible que también.- Harry tuvo que parar a Pansy que había levantado la varita y estaba a punto de lanzar la primera maldición.

- ¡Maldito barril relleno de pus de Bubotuberculo!.- HArry la sostenía.

- ¡Pansy no!.

- ¡Déjame Harry!, ¡de esta no se libra!.- Vermont retrocedió un par de pasos asustados. Con cierto trabajo el chico consiguió calmar a su mujer que se quedo furiosa en la entrada de la habitación. Después miro a su tío.

- Me parece tío Vermont que eso no es así. Pansy y yo, somos mayores de edad en nuestro… mundo.

- ¡Pero en este no!.

- Tío, el que vale es el nuestro. Además he sido adoptado por el director. El es mi tutor legal.

- ¿Ese viejo loco?.- Harry se aguanto como pudo.

- Si.

- ¡Iremos a los tribunales!. ¡Tú eres parte de nuestra familia!.- se veía el odio en su mirada.

- ¡Nunca lo he sido y menos ahora!.- vio como su tío levantaba las manos amenazándolo.- ¡Ni se te ocurra!. ¡Ya no soy el mismo!.- vio demasiada decisión en su mirada, prefirió dejarlo.

- ¡Esto no quedara así!.

- Háblalo con mi padre.- remarco esas palabras.- cuando venga a por nosotros.

- ¿Así nos pagas que te recogiéramos?.- Harry no se lo creía. Pansy miraba todo desde la puerta. No entendía nada pero sabía que era mejor esperar a ver que sucedía.

- ¿Eso es lo que quieres?. ¡Bien!.- Harry entro en el cuarto. Al pasar miro a Pansy tranquilizándola. Abrió su baúl y tomo un pequeño saco. Salio y se puso delante de su tío que no entendía nada. Solo lo miraba con cierto miedo.- Por el tiempo que he trabajado por tus cuidados creo que estamos en paz, digas lo que digas.- Vermont estaba a punto de reventar. Harry metió la mano dentro del saquito y saco un puñado de billetes.- Por quedarnos dos noches en tu casa.- le puso los billetes en la mano.- creo que es mas que suficiente. Si nos disculpa yo y mi mujer tenemos que cambiarnos.- entro y cerró la puerta dejando a un asombrado Vermont mirando el fajo de billetes en su mano. Petunia subía las escaleras al oír la discusión.

- Vermont ¿Qué sucede?.- este se giro.

- El bueno para nada de tu sobrino es rico.- le mostró el dinero en su mano. Petunia lo cogió y rápidamente lo tenia contado.

- ¡Aquí hay mas de 500 libras!. ¿De donde lo ha sacado el?.

- ¡Es rico!.- dijo quitándole el dinero a su mujer y guardándoselo en el bolsillo.- Me lo ha dado por los dos días.

Los Potter se asearon y vistieron. Después bajaron al piso inferior. Dudley había salido y Vermont estaría ya camino de su trabajo.

- Buenos días tía.- la mujer apenas los miro. Pero las miradas de odio entre las mujeres eran más que evidentes.

Harry y Pansy prepararon su desayuno y después de recoger, subieron al dormitorio. En todo ese tiempo Petunia no se atrevió a decir nada. Solo lanzaba miradas de odio a su sobrino que eran respondidas por esa chica que decía ser su esposa. Algo en ella le producía cierto temor.

Solo un día. Solo tenían que pasar un día más en la casa. La cara de su tía los seguía a donde fuesen. Los dos decidieron arreglar juntos el jardín y su tía aprovecho para limpiar las ventanas.

En cierta forma Harry se divertía. Le encajaba ver la cara de su tía cada vez que miraba a su mujer. Lo que le dijo a su tío también contribuyo a eso.

El almuerzo fue muy tranquilo. Decidieron comer en la habitación para no tener que verle la cara a su tia.

La tarde fue un corto paseo por el barrio y un saludo a la señora Figg. La Squips que vivía junto a los tíos del chico y que lo seguía vigilando. La anciana lo saludo con alegría. Incluso Pansy se sintió mucho mejor al tener alguien del mundo mágico cerca de ellos.

A la hora de la cena su tío regreso. Por extraño que pareciese se lo veía feliz. Como el día anterior, ellos cenaron en la habitación.

Antes de acostarse. Su tía abrió la puerta y se aseguro que la chica tenía puesto el camisón que le dio.

- Mañana antes de irnos le prendo fuego a este maldito forro de saco.- se revolvía molesta en la cama. Harry sonrió y dándole un beso se quedaron quietos para descansar.

Nada mas amanecer bajaron ya arreglados al piso inferior.

Harry se extraño de ver a su tío Vermont sentado leyendo tranquilamente el periódico.

Los vio entrar y lo puso sobre la mesa.

- ¡Chico!. ¿Cuando vendrá ese viejo?.

- No creo que tarde mucho.

- ¡Bien!.- sonrió. El timbre de la puerta sonó. Vermont fue a abrirla todo lo rápido que pudo.

- ¡Buenos días!. Como prometí vengo a por los…- Dumbledore fue callado.

- ¡No tan deprisa!. El chico se queda.

- ¿Perdón?.- Dumbledore no entendía nada.

- Digo que el chico se queda. Somos su familia y es menor de edad.

- Me temo que no lo entiendo.- Vermont vio como un hombre vestido de negro con un maletín se acercaba a la casa. Junto a el había otros dos hombre y dos agentes de Policía.

- Mi abogado se lo explicara.- Vermont fue en busca del recién llegado y hablo con el un momento. El grupo se acerco a la entrada donde Dumbledore y los chicos esperaban.

- Mi nombre es Frederick Blumb, abogado. El señor es un representante del gobierno en referencia a menores. - Uno de los hombre trajeados asintió en forma de saludo.- Mi cliente.- señaló al tío de Harry.- me ha comentado que es usted quien ha adoptado al menor…- miro un folio.- Harry Potter.

- Si en efecto.

- Quisiera ver los documentos que lo atestiguan. El señor Dursley esta en contra de este tramite, duda de su legalidad y alega que el es el mas apropiado para criar al joven hasta que cumpla su mayoría de edad.- Vermont le dio un toque en el hombro.- Así como para administras su herencia, hasta ese momento.- El anciano lo entendió todo.

- Como comprenderán no llevo esos documentos encima. Necesitaría ir a mi cast… Hogar para recogerlos.

- Por supuesto.- dijo el representante del gobierno.- Si no le molesta el señor Potter permanecerá aquí hasta que acredite lo que dice. Los agentes se encargaran de su seguridad.

- Yo me voy.- dijo Harry. Uno de los Policías lo cogió.

- Quieto muchacho.

- ¡Harry!.- Pansy dio un paso y la paro otro de los policías. Como la cogió era imposible para la chica coger su varita. Por suerte para todos.- ¡Suéltame maldito Muggle!.

- ¿La señorita es…?.- preguntó el agente del gobierno.

- ¿Ella?.- Vermont no sabia que decir.

- ¡Es mi mujer!, ¡déjenla!.

- ¡¿Como puede un menor casarse?!. ¿Que edad tienes jovencita?.- Pansy lo miro como toda una Slytherin.

- ¡Que le importa!.- El otro hombre trajeado se acerco a la chica.

- Dime tu nombre.- intento sonar amable para convencerla. Solo consiguió que la chica lo mirara con desprecio.

- Por favor será mejor colaborar.- dijo sonriendo Dumbledore.- Esto es solo un malentendido que se solucionara en poco tiempo. Pansy miro a Harry que asintió. Suspiro antes de contestar.

- Me llamo Pansy… ¡Pansy Potter!.

- ¿Qué edad tienes?.

- La misma que mi marido.- Los funcionarios miraban molestos a al chica que les contestaba como si no fueran nada.

- ¿Es verdad que usted y el joven están casados?.- ella asintió.- ¿Quien autorizo esto?. Es ilegal a menos que los tutores lo autoricen y sea revisado por el gobierno.- comenzó a tomar notas.

- ¡Se los dije hay algo raro!.- Vermont se sentía eufórico a ver que todo parecía ir a su favor. Los funcionarios se miraron y asintieron.

- Será mejor que nos los llevemos a la oficina y allí lo aclararemos todo.

- No creo que sea necesario. Si me lo permiten iré por los papeles que me han pedido, no tardare nada. Resultara mas fácil y rápido.- Miro a los chicos.- Harry, Pansy les agradecería que colaboraran.

El funcionario lo pensó un instante y accedió. De todas formas los chicos estarían con el y podría actuar si era necesario.

Dumbledore salio de la casa y comenzó a caminar hasta el final de la calle.

- Ese no volverá seguro. ¡Es un viejo loco!. Lo mejor para el chico es que se quede con su familia. Mi esposa es su único pariente.

- Esperaremos si no le importa.- fue la respuesta del funcionario al gordo y sonriente Vermont Dursley.

Dentro de la casa todos esperaban el regreso del anciano. Petunia servia te a los agentes mientras Vermont intentaba convencer al funcionario ayudado por el abogado.

Harry y Pansy permanecían en un sofá agarrados de la mano. La chica comenzaba a entender la vida que había tenido el hasta ese momento. Si ya tenia ganas de lanzar más de una maldición a los desgraciados de los Muggles. Al saber el trato que le habían dado a su marido por alguna razón esas ansias eran incontrolables. De no estar Harry seguro que ya estaría siendo detenida por atacar a esos desgraciados.

Ambos tenían sus varitas cogidas con la mano libre. En caso de que quisieran llevárselos, con un par de maldiciones, tendrían el tiempo necesario para desaparecerse.

No había pasado media hora cuando alguien pego en la puerta.

Vermont abrió y se encontró al anciano con algunos acompañantes. El rostro se le enrojeció de la ira.

- Perdón por la espera. Además de los documento aproveche para traer a alguien que podrá mediar de una forma mas rápida.

Todos entraron en la casa.

En cuanto el funcionario vio quien entraba se levanto.

- ¡Señor Patterson!. ¿Que hace aquí?.

- Como favor personal a un amigo. Phillips.- le tendió una serie de documentos.- ¡Lea!.

El aludido cogió los papeles y los leyó. A medida que lo hacia su cara se preocupo cada vez mas.

- ¿Que sucede?.- pregunto el abogado de Vermont.

- Estos papeles son correctos. El señor.- señalo al director.- Albus Dumbledore. Tiene la custodia legal de Harry Potter y aquí figura la documentación de su adopción. Además el matrimonio entre el y la señorita Pansy Parkinson es completamente legal y reconocido.- le tendió los papeles al abogado que los leyó.

- ¡Son falsos seguro!. ¿Qué haremos?.- preguntó Vermont.

- Parece que su sobrino tiene amistades muy influyentes.- dijo sin mirarlo.- Esto es completamente legal. Esta aprobado por el ministerio y ratificado por una docena de jueces y magistrados.- le dio los papeles al Hombre.- Todo es correcto y no puede hacer nada al respecto.

- ¡Podemos apelar!. ¡Algún tribunal nos hará caso!.

- ¿Cuando?.- dijo el recién llegado.- Por mi no hay problema y por su abogado creo que tampoco. Para cuando vallan a juicio el chico será ya mayor de edad y sobreestimaran el caso. Usted solo conseguirá tener que pagar la tarifa de su abogado.

- ¡¿Pero quien se cree que es?!.- casi grito Vermont.

Todos salían de la casa. Si hacerle caso. El funcionario se acerco a Vermont y le quito los papeles.

- Es mi jefe. Y secretario del ministro de educación.- la cara del varón perdió todo color.- Si el ha venido esto viene de muy arriba.- levanto la mano.- le conviene dejarlo estar. No tiene posibilidades.

Nadie se molesto en despedirse de los Durley. Incluso su abogado salio encogiéndose de hombros. Sabiendo que no había posibilidades.

El único que quedo delante de ellos fue Dumbledore.

- Ya les dije que Harry era legalmente mayor de edad. Todo esto no era necesario.

- Y tranquilos no me verás nunca mas.- añadió este.- ¿Nos vamos profesor?.- Pansy estaba aun de su mano, saliendo de la casa. Dumbledore le puso la mano en el hombro. Pansy se giro sonriendo con ironía. Vermont no aguanto más.

- ¡¡Maldito crió!!.- Como pudo intento coger al chico. Lo único que consiguió fue caer al jardín destrozando algunas flores y quedar tendido en medio de la tierra.

Petunia se llevo un susto al entrar horas después en el antiguo dormitorio de su sobrino y encontrar los restos de su camisón con una nota de la chica.

-"Da gracias por no llevarlo puesto tu. Maldita Muggle".- el color desapareció de la mujer.

Los tres aparecieron en el caldero Chorreante. Delante de ellos los Weasley los esperaban.

- Que hacemos aquí?.- pregunto la chica.

- Comprar sus utilices para su ultimo año señora Potter.

Al verlos llegar corriendo hacia ellos.

- ¡Harry!. ¿Que tal Los Muggles?.- pregunto Ron.

- ¡Siguen vivos!.- respondió Pansy con desgana. Harry la miro.- ¿Qué?. No he hecho nada como te prometí, pero no me pidas que los perdone. Después de lo que han intentado.

- ¿Que paso?.- pregunto La señora Weasley.

- ¡Después Molly!, ¡después!.- La cortó Dumbledore.- Ahora a lo que venimos. Queda mucho por hacer y poco tiempo.

La primera parada fue Gringotts

Ninguno tuvo problemas para retirar dinero de sus cuentas salvo… Pansy.

- Lo lamento pero su cuenta ha sido cancelada.- le dijo uno de los duendes.

- ¡Pero yo…!.- se dio cuenta de algo.- ¿Mi padre la cancelo verdad?.- el duende aun molesto reviso los documentos.

- ¡Si!. Al igual que sus derechos para entrar en la cámara de su familia.- la rabia le impedía desahogarse como quería.- Sintió una mano en su hombro. Se volvió para ver la cara sonriente de su marido.

- ¡Harry yo…!.

- No te preocupes. ¡Perdone!.- se dirigió al duende.- ¿Que tendría que hacer para añadir a mi esposa a mi cuenta?.- El ser lo miro molesto. Saco un pergamino y se lo tendió.

- Rellenar este formulario y firmarlo. En cuanto lo haga tendrá acceso a la cámara.

- ¡Harry no…!.

- ¡Es tu derecho!, ¡no pienso discutirlo!.

- ¡Pero ese dinero…!.

- Es nuestro ahora. ¡Tranquila!, hay de sobra para los dos.- El moreno relleno el documento y lo firmo, después le tendió la pluma a la chica y esta hizo lo mismo.

Se quedo un segundo mirando el nombre que figuraba. Pansy Potter. Suspiro. Quisiera o no ya era una Potter a los ojos de todos, eso solo seria un tramite mas.

Terminado le devolvieron la hoja al duende.

Este miro el pergamino y después miro a Harry.

- Un momento.- fue hacia otra mesa y hablo con el que se encontraba alli.

El duende busco una carpeta en su escritorio y a continuación ambos se acercaron a la mesa.

- ¿Señor Potter?.

- Si.

- Tiene que firmar aquí.- le tendió la carpeta.

- ¿Hay algún problema con mi cámara?.

- ¡Ninguno!.- decía serio.- Su esposa ya puede retirar la cantidad que desee de la cámara.

- ¿Entonces esto para que es?.-firmo y le tendió los documentos.

- Es su reconocimiento de haber recibido la herencia de su padrino Sirius Black.- el moreno se quedo paralizado.- Aquí tiene la llave de su nueva cámara. Comenzaremos a realizar un conteo de todo lo que guarda en su interior. En cuanto se termine se le notificara para que pueda tomar posesión de ella.- Buenos días.

Harry estaba paralizado. Recordar a Sirius siempre lo entristecía. Pansy lo tomo de la mano y este reacciono. Sonriéndole ambos fueron hacia la parte interior del banco.

No tardaron mucho en volver a salir con el dinero que necesitaban.

Recorrieron el callejón comprando lo que necesitaban. Con los libros y material no tuvieron problemas.

En la tienda de túnicas la dependienta se quedo sorprendida cuando una de sus clientas más exclusivas y… caprichosas, elegía unas túnicas por debajo de lo que solía llevarse normalmente. Y mas al saber que se había casado y con quien.

Fue un contraste el ver todas las túnicas de Gryffindor, junto a unas de Slytherin. Pero nadie objeto nada.

En la tienda de artículos de Quiddich. Los varones entraron rápidamente dejando a Hermione y Pansy en la entrada.

- ¡Hombres!.- dijeron a la vez. Ambas se miraron y después a sus maridos. No eran tan diferente después de todo pensaron.

Todo el grupo se dirigía hacia el caldero chorreante para después ir vía chimenea a la mansión Black.

Ginny había sido la única que se mantuvo algo más callada y distante. Miraba cada dos por tres a Harry y Pansy. Ninguno pareció darse cuenta de eso.

La pelirroja se entristecía cada vez que los dos se cogían de la mano.

Sintió que alguien le tocaba el hombro, se giro para ver la comprensiva cara de su madre. Con una sonrisa se lo decía todo. Ella sonrió y asintió. No podia hacer nada, debía continuar con su vida, y eso haría. Nada puede con una Weasley.

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Ya estoy de vuelta.

Vamos con los agradecimientos.

0Pansy0.- Hola me agrada tu forma de pensar. Aunque debo reconocer que Draco no es mi personaje favorito, da igual la pareja.

Danimagic.- Draco será malo y tonto. En cuanto a Pansy. Me pareció excesivo que se lanzara a maldecir como una loca. Pensé en hacerlo te lo aseguro. Pero… eran demasiados problemas y no me parecía muy creíble que no les hiciera nada.

Aby.- Espero que te gustase la respuesta Durley.

Randa1.- la respuesta en el proximo capitulo.

Vreth Lillmans.- Me parece que… me quede corto en ese aspecto. Se me ocurrió una escena con un intento más bestia por parte de Dudley y sus amigos. Pero me pareció muy fuerte, demasiado.

Juansorvolopotter.- Espero que te guste mi escena.

Hope Breaker.- ¿Qué tal la escena del camisón?.

Y gracias también al resto.

Crisida, Hermione-Malfoy35

Gracias a todos y hasta la próxima.

Espero que no tarde tanto.

UN saludo de Alohopotter. (Carmen).