Esencia de lavanda


Vi al cuervo, posado como siempre, en el alfeizar de la ventana de… bueno... desde hacía días tenía que llamarlo "mi habitación"… y estaba dormitando, tan apacible, que no pude resistirme.

- Bibidi… Babidi… - murmuré, mientras me acercaba sigilosamente.

- ¡Bu! - exclamé, haciendo que revoloteara desesperado.

Picotazos en mi cabeza y graznidos de desaprobación.

- Oh, ¡vamos Diaval!… ¿sabes que es muy raro que pongas esa expresión tan aterrada?, es como si tuvieras miedo a caerte… y permíteme que te recuerde que duermes en el alfeizar, eres un cuervo y sabes volar.

Graznido malhumorado.

Reí.

- Ven, vamos.

Se posó en mi hombro y bajamos al jardín del castillo de Maléfica.


En algún punto del bosque


- Esto es mucho más bonito en primavera, repleto de flores silvestres, aunque verlo todo nevado tiene su encanto. Es… romántico… ¿Te gustaría pasar las fiestas conmigo?

Algún tipo de sonido gutural raro y un plop.

Tenía a Regina, desnuda e inconsciente, bajo mi mano, literalmente.

Procuré mover la articulación para usar la magia e irnos de allí cuanto antes.


Habitación de Emma en el castillo de Maléfica


Olí el humo blanquecino que delataba que Emma ya estaba de vuelta.

- ¡Maléfica! - gritó mientras se aparecía.

- Regina… mira que se lo dije … si no muere, la mataré yo con mis propias manos.

Mientras recitaba un par de hechizos, Emma le preparó unos paños para bajarle la fiebre y me relató lo ocurrido hacía escasos minutos.

- Ya había pasado en otra ocasión, ¿verdad? - pregunté.

- Sí.


Dos semanas antes


- Bueno… pues ya ha terminado nuestra serie favorita...

Suspiré y Diaval se posó en mi mano derecha.

- Creo que las protagonistas deberían haber acabado juntas.

Diaval se trasladó al reposabrazos del sofá y me miró esperando una explicación.

- ¿¡Qué!? - reí.

- Me parece muy obvio, son como los polos opuestos... y a lo largo de la serie se va viendo que tienen más en común de lo que parece… bueno, todo el mundo lo ve ... menos ellas - seguí riendo.

- … En fin … es una serie, pero cada vez que han aparecido juntas ha habido más química que con cualquier otro personaje.

Suspiré.

- No, no es química, es amor.

Plop.

- Pero qué...

El animal se había desplomado al suelo y ya no era precisamente un cuervo, era Regina, desnuda e inconsciente.

- Mira que eres obstinada.

Me acerqué inmediatamente a tomarle el pulso y empecé a recitar un hechizo de curación básico.

- Estás ardiendo Regina, y eso que no te he hablado de los relatos que hay de la serie subidos de tono.

Murmuro.

- Vamos, es gracioso, coopera.

Me esforcé en trasladarla con mi magia a la cama y seguir con el hechizo que había comenzado.

Intentos de balbuceo.

- No estoy mirando, lo prometo... - dije mientras la tapaba con el nórdico y un par de mantas finitas.

Reniegos.

Aunque me gustaría, pensé.

- Idiota.

- Eso es que funciona algo de lo que hago... y me lees el pensamiento... Debería alegrarme de lo primero.

Seguí aplicando magia. Regina parecía ir recuperando, poco a poco, su tono de piel.

- No sé si voy a poder conseguir que veas al unicornio, y me da igual... bueno, no me da igual en qué te transformes... sólo quiero que, por favor, no me des estos sustos. No podías vigilarme de un modo algo más... ¿normal?

- Em...

- Podemos seguir viendo series y comiendo palomitas.

Reniegos.

- Vaaale, puedo prepararte ensaladas y compraré un buen vino.

Mmmm.

- ¿Eso ha sido un ronroneo de aprobación? Porque tendrás que subirme el sueldo.

Regina sonrío.

- Sí, podemos incluso tener una cena en condiciones... si quieres.

- Emma...

Regina intentó hablar, enfocando un poco sus sentidos.

- Descansa, no te preocupes.


De vuelta al presente


- ¿Y ya está?

- Bueno, - dijo Emma, - ¿igual le di un beso?

- Para ver si seguía con fiebre, ¿ no?

Reí y Emma se sonrojó.

- ¿Qué pasó después?

- Se durmió, seguí aplicando el hechizo unos minutos más y, al poco tiempo, se disolvió con su humo, más negro que morado esta vez.

- Y se convirtió nuevamente en Diaval.

- Sí.

Suspiré y Emma entendió que la situación era delicada.

Continuará...