Disclaimer: Los personajes de South Park pertenecen a Trey Parcker y Matt Stone. Los videojuegos de Pokémon son propiedad de Game Freak y los personajes son pura y exclusivamente de Satoshi Tajiri. Este fic está hecho con el fin de entretener a la gente.

Kyuubi: Juro que pensé que la historia no llegaría ni al capítulo cinco... Pero estamos en el diez!

Sheza: Yupi T-T

Kyuubi: Oh, vamos! No es la gran cosa! Al menos tú aprobaste con un seis y podrás seguir con la materia! No como yo que ahora tengo que trabajar porque me quedé fuera por falta de vacantes!

Sheza: Pero fue sólo una pregunta! UNA! Con una más llegaba al siete!

Kyuubi: Ya, tranquila, toma una galletita *le da una galletita*

Sheza: Galletitaaa!

Kyuubi: Gracias por sus reviews del capítulo anterior! Me alegra que les vaya gustando! En mi fic Skater Boy hice a Clyde como un malito reprimido xD ésta vez pensé más en hacer a Clyde un... Bueno, ya saben xD

Sheza: Ahhh no es bueno porque cuando se encuentre con-

Kyuubi: No des spoilers!

Sheza: Ok, ok pero no te enojes -.-

Kyuubi: Ahora, los dejo! Read and Enjoy! xD

- ¡Vamos corre!- Pip salió de entre los arbustos por donde había venido el ataque de Hyperbeam y tomó fuertemente el brazo de Damien para levantarlo.

- ¡Espera! ¡Sceptile!- protestó sin querer levantarse.

- ¡No hay problema! ¡Dragonite!

Un Pokémon anaranjado y enorme salió por encima de los árboles, volando a gran velocidad. Aparte de su color naranja claro, sus alas eran pequeñas y azules en el interior, en su cabeza tenía dos antenas largas y amarillas, y en el medio de ellas un cuerno, también tenía un collar en su cuello, parecía ser un Pokémon alado formando un corazón. Damien al principio que lo vio le pareció más un Charizard que un Dragonite, pero cuando lo vio más de cerca confirmó que era un Dragonite.

- Dragonite, ayuda a Sceptile a escapar por favor.- pidió amablemente el rubio.

- Drauuu.- el Pokémon pasó el brazo derecho de Sceptile por su hombro para poder levantarlo.

- Gracias, viejo.- dijo medio sonriendo.- Pero sólo necesito una SuperPocion y estaré como nuevo.

- No lo estarás.- la voz provenía del enemigo, que se había repuesto del ataque y ahora preparaba otro ataque. Saltó velozmente hacia adelanto con la intención de acercarse y así obtener un resultado más devastador con su ataque.

- No lo harás. ¡Dragonite, Dragon Claw!

La garra libre de Dragonite brilla con un resplandor azul brillante y con ella golpea al enemigo antes de que se le acerque, pero éste también reacciona y lanza un Ice Beam, congelándole el brazo. Dragonite miró a Pip, que asintió, y alzó vuelo hacia donde anteriormente había venido Pip, llevando a Sceptile con él.

Pip y Damien corrieron hacia los arbustos, acelerando lo más que les permitían los árboles, las raíces y las piedras. El enemigo desconocido los seguía a un par de metros, lanzando ataques contra los árboles por tratar de darles a los jóvenes. El rubio casi se cae de no ser porque Damien lo tomó por el brazo e impidió que cayera.

- ¡Abajo!- de repente Pip jaló a Damien hacia abajo, cayendo ambos al suelo.

- ¿Qué dem-?

En cuanto se tiraron al suelo, un centenar de rocas volaron por sobre sus cabezas e impactaron en el Pokémon, haciéndolo retroceder un poco. Al instante, Houndoom saltó también por sobre los chicos y se acercó para rodear y golpear al enemigo por detrás. Ya en el suelo, tomó el delgado brazo del Pokémon con sus afilados dientes y lo lanzó contra los árboles. Un terrible gemido de dolor salió de la boca del Pokémon, gravemente herido.

- ¿Por qué?- preguntó Damien, incrédulo.

- Es un Pokémon Psíquico.- contestó Pip.- Sólo un Pokémon con demasiada suerte o con demasiado ataque especial puede congelar la garra de Dragonite en el primer ataque.- explicó viendo el asombro en el rostro del moreno.

- ¡Qué lindo, muy bonito! ¡Muevan el puto culo antes de que los obligue!- gruñó Houndoom pasando junto a los chicos.

Un rato después, cuando ya estaban a salvo, respiraron aliviados al ver que ya no había peligro.

- Bien hecho, Aerodactyl. Ese Stone Edge sirvió mucho.- mimó el rubio acariciando el hocico de su Pokémon.

- Ese Pokémon la verdad que nos dio un dolor de cabeza.- comentó Damien rascándose la nuca. Hubo un silencio incómodo, que se rompió cuando el PokéNav del moreno sonó. Al ver el número en la pantalla, frunció el entrecejo y atendió.- ¿Qué?

- Sabes los problemas que tendrás ahora, ¿no?- preguntó la voz al otro lado de la línea.

- No me interesa, usted ya me 'despidió'.

- Déjame advertirte algo, Damien.- habló calmadamente, como si no sucediera nada.- Para obtener lo que ese chico lleva haré lo que sea, y tú sufrirás su mismo destino si te quedas con él. Mewtwo no dudará en matarlos a ambos... y me aseguraré de que sea lo más doloroso posible.- diciendo esto, colgó.

- Maldito bastardo.- Damien tragó grueso de los nervios. Ya lo habías amenazado antes, pero no se lo tomaba muy enserio. Ahora la amenaza parecía ir muy enserio. Por más que pudiera dejar al rubio sólo y salvarse, no iba a hacerlo, quería estar cerca del rubio por más que eso le hiciera correr riesgo de muerte.

- ¿Pasa algo malo?- preguntó Houndoom viendo el rostro de su Maestro.

- N-no, nada.

- Oye, hum... Damien- llamó Pip.- ¿Te molesta si libero a mis otros Pokémon?

- Claro que no, yo también liberaré a los míos.

Ambos sacaron a sus Pokémon y les dieron órdenes irrompibles de no iniciar una pelea entre ellos. Houndoom fijó su vista en la Espeon del rubio, que ahora estaba tomando agua en el estanque más cercano. Se le quedó mirando tan fijamente que Roserade se acercó a él y le murmuró al oído que fuera más disimulado o que le fuera a hablar.

- Ejem. Hola.- saludó sensualmente, acercándose a la Pokémon violeta, pero ésta sólo lo ignoró.- Dime... ¿Cómo te llamas?- no hubo respuesta.- Oye...

- Eifie ei, eifie fie eifie ei. (Si intentas seducirme, ahórrate el esfuerzo porque no sirve)

- No intento seducirte, preciosa, sólo quiero hacer amigos. ¿Acaso los Tipo Psíquico no son sociables?

- (Te juro que si no fuera porque eres Tipo Siniestro Primario y mis ataques no te hacen nada te mandaría a volar)- dijo mientras volvía a tomar agua.

- ¡Vaya, eres ruda! Pero hasta la Pokémon más ruda tiene un lado muy blando.- mientras decía esto, Houndoom movió su cola para enredarla con la de Espeon.

- (Piérdete.)- ella se alejó un par de pasos pero Houndoom no la dejó porque se le puso enfrente.

- Vamos, querida, sólo quiero ser amable y que seas mi amiga.- Espeon le miró con un fuerte enojo en los ojos. Un escalofrío recorrió la espalda de Houndoom, que lo hizo reconsiderar el hecho de que se quitara del camino.- Pase usted.- dijo haciéndose a un lado.- "Tranquilo, Houndoom. Sólo insiste un poco más hasta que caiga, luego todo saldrá sólo."- pensó feliz viendo a Espeon caminar y menear su cuerpo sutilmente.

Por su parte, Espeon volteó un poco el rostro para ver a ese Houndoom, algo ruborizada por ese pequeño encuentro.

*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Vamos, amigo, déjame entrar.- dijo Shelly al guardia.

- Lo siento, señorita, pero no puede entrar aquí. Éste lugar es el Club de Cintas y al que sólo pueden entrar personas con un número igual o mayor a diez Cintas de Concursos.- explicó por décimo quinta vez el hombre.

- Es asunto de vida o muerte, debemos hablar con un concursante de allí dentro.

- ¿'Debemos'?- preguntó el guardia.

- Si. Mis amigos están comprando algunas cosas y ahora vienen así que cuando vuelvan yo espero que me dejes entrar.

- De ninguna manera. Si todos ustedes no tienen al menos diez Cintas, no podrán entrar.

- ¿Sucede algo Shelly?- preguntó Christophe detrás de la chica de cabello castaño.

- Éste idiota no nos deja entrar.- contestó señalando al guardia.- Dice que necesitamos más de diez Cintas y yo lo voy a-

- Shelly, preciosa...- interrumpió Gregory caminando hacia ella y le puso las manos en los hombros, apartándola un poco.- No se le habla así a los guardias.

- Muérete Gregory.

- Espere... ¿Usted es 'Gregory, el Maestro Acuático'?

- Si, soy yo.- el rubio sonrió con orgullo.

- ¡Usted es una estrella! ¡Será un honor tenerlo aquí!

- ¡Oh, me halagas! Peor me temo que debemos encontrar otro lugar.- dijo de forma dramática.- Mi querido Christophe tiene un pase V.I.P., pero mi nueva peluquera, Shelly, no tiene uno ni tampoco tiene Cintas. Mejor iré a buscar un hotel.- tomó a la chica del brazo y se volteó para irse, pero el hombre lo detuvo.

- ¡Espere! Por favor, entre. Hablaré con el Director de Club y le hará un pase V.I.P. para su peluquera. Por favor, pase y luego lo guiarán a su habitación.

- ¿Enserio? ¡Gracias!- tomó su bolso mientras Christophe llevaba las cosas que recién habían comprado y entró.- Vamos, adentro, ya.- le susurró a Shelly, prácticamente arrastrándola con bolso y todo dentro del edificio.

- Uf... Nos salvamos.- dijo The Mole, dejando las bolsas a un lado y tirándose en el sofá.- Shelly casi no entra.

- ¿Ahora soy tu peluquera?

- No es la gran ciencia.- defendió Greg.- Es algo muy sencillo, hasta Chris podría hacerlo.- sonrió.

- Mi amor, prometí que no te violaría hasta no llegar a Johto, pero me estás presionando.- advirtió el moreno viendo la tele.

- Esta habitación es muy grande...- murmuró la joven.

De hecho, así era. La habitación era muy amplia, de diez metros de ancho por diez de largo, y aproximadamente quince de alto. Estaba pintado de colores cálidos como rojo, naranja, amarillo y hasta rosa, la alfombra del piso era suave y mullida de color rojo oscuro. Los muebles combinaban perfectamente con el color de la habitación. Había un televisor enorme, un pequeño freezer para bebidas, un sofá amplio frente al televisor, dos sofás individuales, un cuarto que daba a una piscina para dejar salir a los Pokémon Tipo Agua, una mesa con espejos y varios artículos de peluquería, varios cuadros de Pokémons muy hermosos. A Shelly le llamó la atención uno de ellos y se acercó a verlo.

Era un Pokémon conocido como Milotic, el Pokémon más bello de todos. Éste era un Shiny Milotic, lo que lo hacía aún más hermoso. El Pokémon parecía estar bañado en oro, puesto que la cola del Pokémon poseía un color dorado reluciente, las largas orejas y las antenas en su cabeza eran de un color azul claro, suave y bello. Shelly no era de admirar mucho la belleza de los Pokémon, pues sólo los juzgaba por su fuerza y personalidad, pero debía admitir que era la criatura más bella que había visto.

- Veo que te gusta.- comentó Gregory.

- La verdad que si, es bellísimo...

- Bellísima.- corrigió The Mole.

- ¿Conoces al entrenador de éste... ésta Milotic?- preguntó mirándolo con asombro.

- Ven conmigo.- dijo Gregory mientras entraba en el cuarto de la piscina. La chica lo siguió extrañada y esperó cruzada de brazos lo que fuera que el rubio le mostraría.- ¡Sal, Bellanna!- lanzó la Pokéball al agua y de ella salió un haz de luz envolviendo a un Pokémon. Era el Pokémon que Shelly había visto antes.

- ¡E-es...!

- Bellanna, ella es Shelly.- le dijo a la Pokémon.

- Auuuuu.- Bellanna se acercó nadando a la joven y le acarició el rostro con el suyo propio.

- Es raro, porque a ella por lo general no le caen bien los extraños.

- Vaya, eres una Pokémon muy bella...- dijo la castaña acariciando el rostro de Bellanna.

- Y tú te encargarás de su peluquería.- sonrió el rubio.

- ¿¡Eh!

- Hay muchas cosas para que trabajes en la habitación. Ponte a trabajar porque para hablar con nuestro informante tenemos que participar en la demostración de hoy, así que asegúrate de hacer algo lindo con Bellana.- dijo mientras salía de la habitación.

- ¡Pero... pero...! ¡Argh! ¡Me las vas a pagar, rubiecito!

*O*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Stan, sigo sin entender por qué compras tanta comida.- protestó Craig llevando un carrito de mercado.- No vamos a tardar demasiado en llegar a la próxima ciudad.- No entiendo por qué compras cosas como estas.

- Fuchsia City está a tres días de aquí y dudo mucho que haya un lugar para comer como un restaurante o algo así. Así que si tienes alimento que salga mágicamente de tu mochila y que evite que muramos de hambre, entonces dilo y dejaré todo.- hubo un silencio en que Stan miró fijamente a Craig y éste a su vez lo veía al otro. Craig tomó uno de los dos paquetes de azúcar y lo dejó en la góndola donde estaba.

- Kyle es diabético, no puede comer azúcar.- dijo con simpleza.

- Muy bien, no hay problema.

Día10:

- Infernape, ¿podrías subirle un poco al calor?- pidió el moreno mientras cocinaba un delicioso estofado, Infernape asintió y envió más calor a sus manos.- Gracias. Ya casi está listo.

- No sabía que podías cocinar, Stan.- dijo Kyle con las manos cruzadas por la espalda.

- Cuando tus padres viajan mucho, debes aprender a hacer cosas por ti mismo.

- Pero pensé que tú te quedabas con los padres de Tweek.

- Si, pero ellos también tenían su trabajo y a veces nos quedábamos nosotros dos solos y alguien debía cocinar.- un momento de silencio y luego Stan avisó que la comida ya estaba hecha.- Hay que darles esto a los Pokémon.- anunció sacando de su mochila un par de bolsitas.

- ¡Gah! ¡E-esto tiene, ngh, v-verduras! C-Charmeleon no quiere...- dijo Tweek tímidamente, jugueteando con una bolsita que tenía el alimento.

- ¿No?- Stan se incorporó y tomó la bolsita. Se volteó hasta Charmeleon y lo miró a los ojos.- Come.- pero recibió una respuesta negativa.- Claro, no puedo obligarte. Serás como los demás Charmeleon, débil y desnutrido. Los vegetales te darían cierta ventaja contra otros enemigos y...- no terminó de hablar porque Charmeleon le había quitado la bolsa y había empezado a comer.- Buena chica.

- Inteligente, muy inteligente.- aceptó Craig.

- Y tú.- señaló Stan a Kyle.- Comerás de esto.

- No puedo comer de ese pastel, soy diabético.

- Come.- ordenó.

- No.

- Vas a comer o...- se acercó peligrosamente al pelirrojo.- O voy a obligarte a comer.

- Oblígame.- desafió Kyle.

- Bien.- tomó un trocito de la porción del pastel con un tenedor y con la mano libre tomó la cara del pelirrojo, queriendo abrirle la boca, haciéndolo enrojecer, pero aún así se resistió.- Muy bien, no me dejas más opción.-

Con un leve rubor en sus mejillas, Stan metió su mano libre por debajo de la ropa del pelirrojo, haciendo que sus mejillas se tiñeran de rojo y abriera la boca de par en par, más que suficiente para que Stan metiera el trocito de pastel en la boca del pelirrojo.- Ahora trágatelo si no quieres que te obligue también.

Kyle se tragó el pastel al instante, recuperando un poco la tonalidad normal de su rostro. Tenía que admitir que sabía muy bien y casi no tenía gusto a dulce. Stan dijo que era una nueva combinación para hacer pasteles, utilizando Berrys amargas y azúcar, así, cuando se hiciera la digestión, el azúcar se neutralizaría con lo amargo de las Berrys y así evitar que casi todo el azúcar pase a la sangre del pelirrojo. Era un método muy nuevo, pero debían admitir que era algo inteligente contando con el hecho de que no muchos sabían cómo actuaban las Berrys en el estómago humano.

Día12:

- No puede ser.- dijo Craig junto a Lucario, con los ojos bien abiertos.

- Es imposible.- secundó Kyle al lado de Infernape.

- Es increíble.- Stan estaba sosteniendo a Umbreon en brazos.

- ¡E-es hermoso!- gritó Tweek mientras corría con Jolteon a ver los Pokémon.- ¿E-es un Kangaskhan?- preguntó acercándose a un entrenador y su Pokémon.- ¡Es her-mosa!

- Gracias. Bueno, te recomiendo que no toques mucho a su cría porque ella podría...

Hubo silencio general cuando la Kangaskhan sacó a su cría de su bolsa y se la dio a Tweek, para que éste la tuviera en brazos. El rubio sonrió cuando la pequeña cría jugaba con unos mechones de su cabello revuelto. Craig bostezó y anunció que se tomaría una siesta bajo la sombra de un árbol, Kyle dijo que iría a dar una vuelta para ver más Pokémons y Tweek... Bueno, Tweek seguía asombrando a muchos por la confianza que los Pokémon le daban.

En eso, Stan ve a un Pokémon parecido a un fantasma violeta con un vestido, bordes violeta claro, algo que parecía un sombrero del mismo color, un collar de rubíes en el cuello y una mirada que demostraba una gran intención de hacer travesuras. Era un Mismagius, un Pokémon natural en Sinnoh pero muy poco común en Kanto. Venía junto a su entrenador. Stan sonrió maliciosamente y se acercó al joven.

- Disculpa, ¿tú eres el entrenador de ese Mismagius?

- Si, soy entrenador de Pokémon Fantasma. Escuché que aquí se haría un pequeño festival de Pokémon Fantasma por Halloween esta noche y quise participar.

- Oh, es maravilloso. ¿Entonces habrá muchos Pokémon Fantasma por aquí?

- No lo dudo.- sonrió el entrenador. Mismagius jugueteó un poco con Umbreon. Al ser Umbreon un Pokémon Siniestro, se llevaba bien con un Tipo Fantasma.

- ¿Te puedo pedir un favor?- pidió Stan.- Un amigo mío nunca vio un Mismagius y él ama a los Pokémon. Creo que cuando vea a tu Mismagius se emocionará muchísimo y quería pedirte unos quince minutos de tu tiempo para que le muestres tu Pokémon.- pidió el ojiazul con una sonrisa.

- ¡Claro, no hay problema!- aceptó el joven entrenador.

- Oye, Mismagius.- llamó el moreno mientras guiaba al joven. El Pokémon se acercó al moreno, reconociendo ese brillo de malicia en la sonrisa que traía el joven.- Quiero pedirte algo especial a ti...

Craig dormía muy tranquilamente bajo la sombra de un árbol. Lucario estaba junto a él y notó la presencia de Stan y los demás. Cuando se acercó al moreno menor notó que venía junto a un Mismagius y le dijo que, lo que fuera que quisiera hacer, no era buena idea. Mismagius se acercó al moreno por su derecha y lo movió un poco. el moreno sólo gruñó y dijo algo así como que lo dejaran de molestar. Mismagius volvió a moverlo y ésta vez hizo que el joven se despertara.

- ¡Oye, deja de molestar!

Se volteó rápidamente hacia Mismagius y quedó paralizado al verlo. Soltó una carcajada y terminó cayendo hacia atrás desmayado, tal vez conciente, o tal vez muerto. En ese momento apareció Tweek, que muy emocionado se acercó a examinar al Pokémon ante la mirada sorprendida, divertida y asustada de los presentes. Kyle se echó a reír al ver la escena.

- Joven Tweek, creo que debe quitaste de ahí.- sugirió Lucario con una sonrisa nerviosa.

- ¿P-por qué?

- Porque estas pisando a Craig.

- O-ok.- contestó sin prestarles mucha atención.

- No, enserio, lo mataras.- acotó Kyle entre risas.

Luego de un rato, ya Tweek se había despedido del Pokémon y Craig había recuperado el conocimiento. Ahora estaba atendiendo el PokéNav, una llamada que a él no le gustó para nada.

- ¿Qué quieres?- preguntó muy molesto.

- Vamos, ¿acaso no puedes atender bien a un viejo amigo?- dijo la voz en la otra linea.

- Tú no eres mi amigo.- sentenció.- Mi único amigo es Kyle.

- ¿Y qué me dices de los otros dos chicos?

- Ellos... no son nada.

- ¿Seguro? A mi me parece que te interesa mucho el rubio.

- ¿Quieres decirme qué mierda quieres?

- Sólo quería saber si no se están desviando de su destino.

- No, no nos estamos desviando de nada. Si no quieres nada más entonces cortaré.

- Muy bien. Mándale saludos a-

Craig cortó antes de que el otro pudiera terminar de hablar. Gruñó fuertemente mientras se acercaba a donde estaban los demás. Todos estaban sentados en el suelo, mirando el cielo, atentos a la noche con la Luna en Cuarto Creciente.

- ¡Craig! ¡Ahí estas! Mejor te quedas cerca. Los Pokémon Fantasma saldrán en cualquier momento para celebrar Halloween.

- ¿Q-qué hacen en H-Halloween?- preguntó Tweek bebiendo de su café.

- Los Pokémon Fantasma de todo el mundo salen de sus escondites o son liberados por sus entrenadores durante toda la noche. Pueden hacer lo que quieran, desde comer hasta travesuras sin que nadie pueda hacer nada. Los movimientos Tipo fantasma triplican sus poderes en esta noche. ¡Es genial! ¡Hacen un espectáculo único!- contestó Stan viendo emocionado el cielo.

- Si, genial.- dijo Craig con sarcasmo y fastidio, liberando a todos sus Pokémons y tomando a Shaymin entre sus brazos. Se habían reservado un lugar algo alejado para evitar que alguien viera a su Pokémon.

- Vamos, Craig. No es para tanto.- Stan estaba junto a Craig, viéndolo de reojo y no pudo retener burlarse del moreno mayor.- ¿Acaso te traumé mucho con lo que pasó hoy? Vamos, no fue para tanto.

- Escucha, Marsh.- Tucker tomó a Stanley por el cuello de su chaqueta y lo tiró al suelo.- Estoy de muy mal humor ahora mismo.- le acercó un poco el rostro.- No me molestes porque podría llegar a matarte.

- V-vamos, Craig.- dijo Stan mientras Craig lo soltaba.- Tú no podrías matar a nadie, ni siquiera a un Pokémon.

- ... Tú no sabes nada de mí.- murmuró mientras se recostaba en el suelo y encendía un cigarrillo. Kyle lo miró triste, al contrario de las miradas confusas de Stan y Tweek.

- Craig, ¿qué quieres decir con eso?- se aventuró Stan.

- Nada que te importe.- contestó secamente.

- Absol ab.- llamó el Pokémon de Tweek, moviendo la cola de un lado a otro.

- Miren, ya está empezando.- el pelirrojo desvió la vista rápidamente hacia el cielo, donde ya habían unos cuantos Pokémon Fantasma levitando por el cielo.

*O*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Ruby, ya es hora.- anunció ansioso Ike.

- Si, tienes razón. ¡Salgan, todos!- lanzó cuatro Pokéballs al aire y de ellas salieron cuatro Pokémons.- Gengar, ten cuidado y no asustes mucha gente. Mismagius, por favor que tu llanto no llegue a molestarnos a nosotros. Dusknoir, por amor a Arceus no te lleves el alma de nadie. Y Banette, ten mucho cuidado con lo que haces con Dusknoir.- advirtió la chica. Halloween o no, Ruby no permitiría que sus Pokémons la desobedecieran.- ¿No crees que Shedinja también merece salir?- preguntó al moreno.

- Tienes razón. ¡Sal, Shedinja!- el muchacho lanzó su Pokéball y el Pokémon dentro levitó junto a los otros cuatro.

- Vayan y jueguen un rato con otros Fantasmas.

- ¡Gengar! ¡Gengar gen gengaaar!- Gengar salió volando directamente hacia el bosque junto a Mismagius y se perdieron allí.

- Dusknoir...- Dusknoir y Banette, sin embargo, decidieron levitar un par de metros por sobre Ike y Ruby así estarían solos un rato. Shedinja sólo se quedó levitando por la zona felizmente.

- Me pregunto cómo lo harán.- preguntó de repente el moreno.

- ¿Cómo harán qué?

- Ya sabes. Cómo es que los Pokémons Fantasma pueden criar y tener Huevos Pokémon.- hubo un corto silencio, donde Ruby lo miró algo confundida, cambiando su cara a una de profundo asco.

- ¡Eww! ¡Mierda, es un asco! ¡Ike!

- ¿Qué? Yo jamás dije que te lo imaginaras.

- Si, pero de todas formas es asqueroso.

- Claro...- murmuró.- Luego tendremos que ver qué es lo que le ven de divertido.- aseguró con una sonrisa. En menos de un segundo Ruby le hundió el puño en la cara y lo hizo rodas unos metros.- N-no hacía f-falta esa agresión.

- Si, si lo hacía. Te lo mereces por pervertido.

- Mira quién habla.

- Cállate.- el silencio reinó otra vez mientras que Ike se levantaba y se sacudía la tierra de sus ropas para acercarse a la chica y sentarse a su lado en el tronco caído.- ¿Te preguntas cómo está tu hermano?- le preguntó viendo la cara que tenía la chica.

- Claro que no, lo odio.- dijo apretando los puños.- Él me prometió que jamás les haría daño... ¡Me lo juró! ... Pero... *suspiro* rompió su promesa...- su semblante se volvió triste.- ¿Por qué lo hizo?

- Yo me pregunto lo mismo por Kyle. La verdad que cuando me enteré, grité tanto que creí... creí que mi garganta se rasgaría.

- Nuestros hermanos son unos bastardos.

- Tienes mucha razón, Ruby, mucha razón.

*O*O*O*O*O*O*O*O*O*

- Uf... Estoy exhausto...- dijo Kenny tumbándose en el sillón de la casa.

- Si, yo también. De verdad que ese Team Aqua es muy persistente.

- Si, pero para nosotros es muy fácil. Casi todos sus Pokémons son Tipo Agua, que son débiles contra los Tipos Eléctrico y Hierba.- suspiró aliviado.

- Lo bueno es que desde aquí hay una vista perfecta para ver la noche de Halloween.- Butters se asomó al balcón y se apoyó en el barandal.- ¿No lo crees, Kenny?- silencio.- ¿Kenny?- iba a voltearse pero el rubio mayor lo abrazó por la cintura y por detrás.

- ¿Si?

- Que es una vista muy bonita.

- Tú eres muy bonito.- dijo besándole el cuello.

- K-Kenny... espera...

- Oh, vamos.- pidió.

- Tú nunca cambiarás, ¿verdad?

- Por supuesto que no, jamás.- aseguró con la sonrisa tan típica de él.

- Está bien, como quieras.- los dos fueron dando tumbos hacia la habitación, donde pasarían una linda noche juntos.

Kyuubi: Y ya.

Sheza: Tú estas buscando que te mate, verdad -.-?

Kyuubi: Si, mátame. Me lo merezco T-T

Sheza: Eh? Por qué?

Kyuubi: Porque cometí un error terrible, horrible, imperdonable!

Sheza: Qué o.o?

Kyuubi: Las partes que yo describí como negras en el Absol de Tweek... No son negras! *sacude un poco a Sheza* Son azules, son azules! Azuuuuuleeeeeees T-T!

Sheza: O...k... Creo que... es mejor que te tomes un fin de semana de descanso n.n

Kyuubi: No puedo! Soy una organizadora de los eventos de Halloween y no debo relajarme!

Sheza: Está bien, como quieras n.ñ"

Kyuubi: Pero bueno... Pasen un muy Feliz Halloween! Coman muchos caramelos, miren películas de terror, escriban los números '666' en un espejo del baño con un lápiz labial rojo Muling Rush o algo así y abran un paraguas con la puerta cerrada y la luz apagada a las doce de la noche...

Sheza: Y eso para qué?

Kyuubi: Pues... No sé, supuestamente aparece el Diablo y te mata ^^

Sheza: ... No voy a dejarte visitar a Luka y Julieta otra vez.

Kyuubi: Bueno, como sea -.- Pásenla muy bien! Y dejen sus reviews!

Sheza: Cada vez que dejan un review, Blade mata a un fan de Twiligth!

Kyuubi: Dios, odio esos libros y esas películas xD

Sheza: Saludos y que la pasen bien!

Kyuubi: Por cierto, Chocobollo, quisiera que me pasaras esa foto de Halloween que hiciste para DeviantArt! Pero asegúrate de poner asteriscos cada tanto para evitar que lo tomen como spam xD

Ahora si, nos despedimos. Saludos!