¡HOLA! ;_; Espero estén bien, a mí... bueno a pesar de ser "vacaciones" ha sido un poco estresante xD en especial estos días, cuando pude ponerme a escribir me interrumpieron, hasta ahora que pude terminar el capi. Como siempre, agradezco sus reviews, favs y follow *-* siempre me hacen feliz~


¡ATENCIÓN, ATENCIÓN!

¡TENGO GRANDES NOTICIAS!

Por fin pude "aprender" a "dibujar" en photoshop es por eso que por fin pude publicar los dibujos de Haruka, Hikari y Yoru :) en mi página de deviant art pueden encontrarme por:

HaruakiSou

No son una gran "maravilla" considero que no soy muy buena dibujando xD Pero hago lo posible por mejorar :) al menos así pueden ver mejor a los personajes y sus diseños de ropa. Pronto publicaré unos cuantos más, cuando tenga tiempo.


~~Respuestas de reviews~~

gabriela andreina 127: Muchas gracias, me alegra que te guste mi fic ^_^ respecto a tu propuesta me sentiría muy honrada si puedes dibujar a algun personaje n_n como dije arriba, coloqué la página donde tengo mis dibujos de mis personajes (haruka, hikari y yoru)

Seshru: ¡Gracias por tu coment! n_n espero te guste este capi también w

Hana-chan: Gracias *O* considero que tardé un poco pero aquí ya traje el capi 10~

Sin más que decir doy comienzo al capi 10(?)


Capítulo 10

Descubrimiento

Haruka POV

-Impresionante, es una sala muy interesante – Pensé al entrar a un salón de muñecas de cera, no me había dado el tiempo de conocer el lugar donde vivía y me di el tiempo de hacerlo hoy. Pero, ¿por qué tendrían muñecas de cera? Me pregunté observando a cada muñeca notando lo bien arregladas que estaban.

Are you going to Scarborough Fair?

Mis pensamientos fueron interrumpidos por una hermosa voz cantando que tal vez no se había dado cuenta de mí presencia, di más pasos siguiendo el sonido de esa canción.

Parsley, sage, rosemary and thyme
Remember me to one who lives there
He once was a true love of mine

Llegué al fondo de todo el pasillo el cual estaba un poco oscuro, pero pude ver a Kanato sentado al lado de una de las muñecas.

-¿Haruka-san, qué haces aquí? – Kanato me miró pero no parecía enojado.

-Recorría un poco la mansión y descubrí este interesante salón de muñecas de cera, luego escuché esa canción y quería saber quién cantaba – Le admití.

-Ya veo ¿te gusta este lugar? – Lo miré un poco sorprendida al ver que no estaba molesto por interrumpirle.

-Sí, es muy interesante, las muñecas son lindas. Aunque me preguntaba porque tendrían un salón de estos – Le miré intrigada.

-Jeje, esta es mi lugar favorito. Venir aquí anima a Teddy también – Vi como una sonrisa se formaba en los labios de Kanato – Sabes, estas muñecas tienen mucha historia.

-¿A qué te refieres? – Le pregunté curiosa.

-Quiero decir, todas estas muñecas estaban vivos antes.

-¿Entonces, ellos eran… humanos…? – Pregunté con algo de temor.

-Jeje, entendiste rápido…

-¿Por qué ahora son muñecos? – Pregunté por mera curiosidad.

-Esa persona – Vi como Kanato señaló a un muñeco de cera detrás de mí – Era un jardinero de "esa persona" de quien estaba interesada…

-¿"Esa persona"?

-En ese tiempo fue muy querido – Vi como Kanato frunció el ceño – Esa persona se convirtió en muñeco después de 3 meses cuando "esa persona" se había cansado de él.

-¿Y quién es "esa persona"? – Pregunté nuevamente, el inclinó su cabeza.

-Hablaba de Teddy, ¿verdad, Teddy? – Parpadeé confundida ante sus palabras no entendía muy bien lo que quería decir con eso, tal vez solo jugaba conmigo, pero no estaba segura – Sabes, tú serías un linda muñeca – Vi como su sonrisa se formaba de nuevo.

-¿Q-qué? – Me sentí un poco aterrada por eso.

-Que hermoso serías un cadáver mudo… Cocería cuidadosamente esa ruidosa boca tuya… Con perlas de vidrios en tus ojos ¿Cuál sería un buen color? Tal vez el mismo que tienes, por alguna razón me parecen bonitos…

-E-espera, Kanato-kun ¿por qué dices esas cosas? – Dije nerviosa.

-Oye, ¿por qué no te haces una muñeca, justo aquí, ahora? – Se levantó del lugar y se acercó a mí, di pasos atrás – Te voy a adornar con gran cuidado, estoy seguro de que Teddy estaría muy feliz con una amiga así.

-¡Yo no quiero ser una muñeca! – Rechacé su oferta y negué con mi cabeza.

-Jeje, ¿de qué tienes tanto miedo? Haciendo esa expresión tan encantadora… ¿Por qué tu cara retorciéndote del miedo es tan linda?

-Kanato-kun…

-Bueno, como sea. Ya me voy… - Vi como Kanato salió del lugar dejándome sola, vi nuevamente a los muñecos y sentí un poco más de temor después de la historia que me contó Kanato, salí rápidamente del lugar.

-EN LA ESCUELA-

Nuevamente, decidí dirigirme a la biblioteca en hora del descanso para poder hacer mi tarea, sentándome y empezando a hacerla tranquilamente hasta que, de nuevo me interrumpieron.

-Oh~ Neko-chan es una buena alumna siempre haciendo la tarea – Era Kou, nuevamente.

-Pensé que entenderías que no puedo hablar contigo – Le dije cortante sin mirarlo.

-Ah~ pero te traje un regalo – Lo miré confundida.

-¿De qué hablas? – Pregunté a lo que él solamente sacó de su bolsillo una cajita con un lazo rosado.

-No tienes por qué dármelo, soy una recién conocida y no puedo acercarme a ti – Giré de nuevo mi mirada hacia mi cuaderno prosiguiendo con la tarea.

-Pero lo compre especialmente para ti, debes aceptarlo o me harás sentir mal... – Su tono de voz era casi irrechazable, él tomo mi mentón e hizo que girara a verlo – Neko-chan no seas mal educada y mírame cuando te hablo – Dijo sonriendo provocándome un leve sonrojo.

-Aléjate de ella – Ambos giramos nuestra mirada a Subaru quien había hablado.

-¡Subaru-kun! – Me alegré de que llegara justo a tiempo.

-Ah~ que aburrido, me iré entonces, espero te guste tu regalo Neko-chan – Dejo la cajita sobre la mesa y se fue del lugar dejándome sola con Subaru.

-Y tú, tienes que tener más cuidado, regresemos al salón – Me ordenó y obedecí enseguida guardando todo y el regalo de Kou lo guardé en mi bolsillo, pensando en abrirlo después.

-Gracias, Subaru-kun – Le dije mientras le seguía.

-No me mal entiendas – Fue lo único que dijo, yo sonreí ante su acción tan orgullosa. Podría decir que me parecía algo tierno y lindo.

Mis pensamientos fueron interrumpidos al ver un alboroto de alumnos.

-¡Vamos tu puedes! Jajaja – Escuché a un alumno decir.

-¡Más fuerte! ¡A él le gusta! Jajaja – Dijo otro.

-¿Qué está pasando allí? – Pregunté queriendo acercarme.

-No es de nuestra incumbencia – Me dijo Subaru – Mejor vayamos al salón.

-Ni hablar, iré a ver qué pasa. Si quieres tú ve y espérame – Me dirigí al lugar del alboroto, pasé entre los alumnos hasta ver a Azusa, siendo golpeado por unos cuantos alumnos.

-¡Denme más, quiero sentir más dolor! – Escuché decir de él ¿por qué? ¿Por qué dice esas cosas tan horribles? ¿Por qué ellos no se detienen? ¡Debo hacer algo!

-Si eso quieres – Dijo uno de los que lo golpeaban divertido.

-¡Detente! – Exigí a lo que todos voltearon a verme – Déjenlo en paz.

-¿Por qué me estás ordenando? ¿Qué Derecho tienes para hacerlo, niña? – Se acercó a mí con una actitud de malote – Ah, pero si eres muy linda – Me tomó el mentón – ¿Debería darte un premio por lo linda que eres? – Sonrió.

-Oye – Aquella persona levanto sin esfuerzo a ese abusador.

-¿¡P-pero qué!? – Él se giró y vio a Yuma.

-Si no quieres morir, más te vale dejes de dártela de la gran cosa, golpeando a Azusa y queriendo hacerle daño a la chibi – Le dijo mirándolo enfadado.

-¡Bájame! ¿Qué te crees que eres? – Exigió el chico que no era sino un poco más alto que yo, nada comparado con Yuma.

-Si tú lo quieres, tu peor pesadilla – Sonrió sádicamente a lo que asusto al chico.

-¡De acuerdo no haré más de estas cosas pero bájame! – Lloró el chico, Yuma lo bajó – Bien… - Luego de estar en el piso, él se giró para pegarle un puñetazo a Yuma, él con facilidad detuvo el golpe con su mano y con la otra le pegó un puñetazo en la cara sacándole un diente, y una patada en el estómago.

-Esto te pasa por no hacerme caso y fui amable – Dijo al ver al chico tirado en el piso, con mucho temor todos los alumnos se alejaron.

-Me las pagarás, maldito – el chico se levantó y salió corriendo del lugar, yo por mi parte me acerqué a Azusa quien yacía tirado en el suelo al parecer inconsciente.

-Debería ir a la enfermería – Dije un poco triste.

-Ah, claro. ¡Vamos! – Sin siquiera poder parpadear Yuma me agarró y me cargó sobre su hombro al igual que Azusa ¿cómo podía tener tanta fuerza?

-¿¡P-pero qué!? ¡Bájame puedo caminar sola! – Me quejé.

-Ni hablar, seguramente eres muy lenta – Salió corriendo hacia la enfermería.

-ENFERMERÍA-

-Bien, aquí está – Colocó a Azusa en la cama y a mí en el piso.

-Sigo diciendo que esto no era necesario… - Dije acomodando mi uniforme.

-Que linda eres… - Escuché la voz de Azusa decirme – Me gustaría que una persona como tú me cortara… - Sonrió.

-¿P-por qué dices esas cosas?

-Buenas noches – Escuché otra voz y me giré, viendo a un señor rubio y con anteojos, por alguna razón sentí como si lo conociera.

-Buenas noches – Sonreí amablemente - ¿Usted es…?

-¿No es obvio? Es el doctor de aquí – Me mencionó Yuma, ya lo sabía pero quería saber su nombre, ya que me parecía familiar.

-Creo que quiere saber mi nombre jovencito, después de todo es nueva aquí – Dijo con una sonrisa el hombre – Soy Reinhart; y, como su compañero dijo, soy el doctor de aquí.

-Y-ya veo.

-¿Y bien, qué pasó con el chico? – Miró a Azusa sobre la cama.

-Unos chicos estaban golpeándolo – Le expliqué.

-Veamos – Él se acercó a Azusa y lo examino – Nada grave, solo necesita reposo, pueden dejarlo aquí hasta que terminen las clases.

-Está bien – Dijimos Yuma y yo, para luego salir de allí dejando a Azusa.

-PASILLOS-

-¿Por qué te preocupaste por Azusa? – Me preguntó Yuma mientras ambos caminábamos hacia nuestra clase.

-N-no lo sé, pensé que necesitaba ayuda – Bajé mi mirada.

-Ya veo. Pensé que te alejarías de nosotros luego de lo ocurrido.

-Es lo que debo hacer – Suspiré.

-¿Por qué estás con los Sakamaki? – Me preguntó a lo que giré a verlo y me detuve, siendo seguida por él.

-No me quedaba otra alternativa, luego de no tener a donde ir, no sé realmente de donde soy - Salieron de mí aquellas palabras que no debía decir a cualquier persona, sin saber por qué lo hice.

-¿También tienes amnesia? – Preguntó y me sorprendí ante lo que decía – Quiero decir, yo perdí mis recuerdos hace mucho tiempo, tampoco recuerdo ni mi nombre por lo que este no es mi verdadero nombre – No puedo creer que conociera a alguien como yo…

-Este tampoco es mi verdadero nombre – Le admití.

-Bueno, antes estuve en una banda callejera, como no sabía mi nombre me llamaban bear por ser el más alto de todos – Me admitió haciéndome reír un poco.

-¿Y no te sientes mal? ¿No quieres recuperar tus recuerdos?

-A pasado tanto tiempo, realmente ya no importa. Estoy bien con mis hermanos, aunque realmente no lo sean, solo nos conocimos en el orfanato.

-¿Orfanato? – Nuestra conversación fue interrumpida por el timbre para regresar a clases.

-Cuanto tiempo ha pasado – Dijo Yuma – Bien, hablamos después, chibi – Alborotó mi cabello y se fue rápidamente sin darme tiempo de quejarme.

Así qué, él también tiene amnesia…

Pensaba sobre aquello que me dijo mientras me dirigía al salón.

-EN EL SALÓN DE CLASES-

Subaru estaba sentado en su lugar, me había olvidado completamente que me esperara.

-Subaru-kun, perdón por la tardanza – Me senté en mi lugar.

-Tch, no importa – Giró su mirada enojado.

A pesar de todo, por como hablamos normalmente, Yuma no me pareció un mal chico, me agradó hablar con él sobre aquello, pero debía evitar estar con los Mukami.

¿Por qué debía alejarme? Estaba harta de que no me dijeran una respuesta que me convenciera.

-DESPUÉS DE CLASES, MANSIÓN SAKAMAKI-

Me dirigía hacia mi habitación a dormir, hasta que vi a Shu en la sala de estar y me acerqué a él.

-Hola, Shu-san – Sé que para él es molesto que lo moleste mientras duerme, pero creo que le agarré un poco de costumbre.

-Hola – Me respondió, me di cuenta hasta ahora que siempre ha tenido esos audífonos, dándome curiosidad que era lo que oía.

-Shu-san ¿qué música oyes?

-Puedes tomar un audífono y escuchar - Me indicó.

-Está bien – Me senté a su lado y él tomó un audífono y lo dirigió hacia mí para que lo tomara, yo lo tomé rozando un poco mis dedos con los suyos, pude notar que abrió sus ojos ante eso.

-flashback-

Normal POV

-Varios años atrás-

-Hey, señorito de nuevo te escapas – Le dijo un niño de cabellos marrón a Shu quien estaba en el piso ya que se había caído.

-¡No me llames así! – Se quejó Shu.

-Con esas ropas que llevas es imposible no llamarte así – Se burló.

-Tch – Shu desvió su mirada.

Había conocido a ese chico, cuyo nombre era Edgar hace unos días después de escaparse de su madre y los deberes aburridos, a pesar de no llevarse bien, siguieron encontrándose por casualidad cada vez que él escapaba.

-¿Por qué no vamos a jugar mejor? – Le ofreció su mano para levantarlo.

-¿A qué viene eso? – Le preguntó sin confiar en él.

-Debe haber una razón por la que siempre te escapas, y es porque estás aburrido allá, divirtámonos jugando – Sonrió, Shu más confiado tomó su mano y se levantó.

Así se hicieron cada vez más amigos y siempre se juntaban para jugar juntos.

-Fin flashback-

Haruka POV

-¿Shu-san? ¿Shu-san? – Le llamé varias veces pero él no parecía estar prestando atención, luego por fin me miró – Al fin, ya escuché esta música, pero me parece extraña son solo mujeres haciendo sonidos extraños ¿qué tipo de música es? – Le pasé de nuevo el audífono esperando a que él lo tomara, pero al contrario de eso, él me empujó quedando acostada sobre el sofá - ¿¡Shu-san!? – Me asusté por su acción.

-Que interesante eres – Rio ¿acaso me está tomando el pelo?

-¿D-de qué hablas? – Él empezó a apartar mis cabellos mostrando mi cuello, cerré mis ojos con fuerza, ya sabía lo que pasaría, pero en vez de acercarse a mi cuello, él tomo mi mano y la acercó a su cara, sintiendo su frío rostro.

-¿Tienes miedo? Esa expresión tuya y como tu sangre corre por tus venas ¿sabes lo que pasará, cierto? – Llevó mi mano a su boca y mordió uno de mis dedos succionando sangre de allí, saliendo un pequeño quejido de mí.

-S-Shu-san, detente – Mordí mis labios sonrojada.

-Que pervertida, tu sangre está tan caliente, que mujer tan obscena – Su voz parecía sin interés, pero yo notaba que se burlaba de mí – Pero, tu sangre es de buena calidad, tengo que admitirlo, lamió la sangre que quedo resbalando por mi dedo yo la quite rápidamente, él me miró y se levantó para irse – No te acerques a mí – Fue lo último que dijo antes de irse.

-HABITACIÓN DE HARUKA-

-Shu-san actuaba muy raro – Dije mientras entraba en mi habitación – mmm, ahora que lo pienso, recorrí hoy la mansión y él único lugar que no he detallado bien es mi habitación, que tonta – Dije observando la habitación muy bien decorada femeninamente de color rosado - ¡Oh, ahora que también recuerdo! – Saqué de mi bolsillo la cajita de regalo de Kou, la abrí y vi un brazalete que parecía costar mucho dinero, era plateado con unas llaves y un candado como decorado - ¿por qué me regalaría esto? Debo devolvérselo, es mucho para mí, una recién conocida. Pero, es muy lindo – Dije mirándolo mejor – Lo guardaré para que no se pierda – Guardé de nuevo el brazalete en su caja y me dirigí hacia la mesa de noche, abrí la gaveta para poder guardarlo, pero vi una especie de diario dentro - ¿Qué es esto? – Deje la caja arriba de la mesa de noche y tomé el diario, abriéndolo.

"Mi nombre es Yui Komori, mi estadía en esta mansión ha sido muy aterradora para mí, no he sabido más de mi padre, con esperanza de que algún día viniera por mí seguí en este lugar, sin poder escapar realmente, aquellos vampiros solo deseaban mi sangre, a la final supe el porqué. Yo tenía el corazón de la madre de los trillizos, Cordelia. Una historia muy larga de contar, el por qué estoy aquí no era una coincidencia, yo debía estar aquí. Cordelia casi toma por completo mi cuerpo, pero los hermanos Sakamaki me salvaron, no volví a sentir mi corazón arder de dolor por Cordelia."

-Yui Komori… ella es… ¿la persona que vivía aquí antes que yo? – Dije mientras leía - ¿Cordelia la madre de los trillizos? ¿Ella tenía su corazón? ¿Eso es posible? – Muchas preguntas surgían que no podían ser respondidas ¿era esto verdad o mentira?

"Nuevos vampiros llegaron a la escuela, deseosos también de mi sangre. Me decían "Eva" aunque no entendí nunca el porqué. Uno de los Mukami me acosaba más que los demás. Me gustaba alguien, me gustaba tanto porque sentía que de alguna forma le importaba más que a todos los demás, aunque me mantuve en confusiones y desesperos."

-¿Los Mukami también la conocieron? ¿Eva? ¿Alguien le gustaba? ¿Quién sería esa persona? – Formulé más preguntas sin respuestas.

"Mis confusiones se fueron, de verdad lo amo. Lo amo tanto que lo deseo solo para mí. Tanto que si me entero que chupase la sangre de otra persona, lo mataría."

-¿Qué le pasa a esta chica? Siento que cada vez pierde más la cordura…

"Hoy llegó el día, le quitaré la vida, no importa que me pase después. Tal vez esta sea lo última vez que escriba aquí…"

-Y sí que fue la última vez, no hay más nada aquí – Dije pasando las demás hojas - ¿por qué este diario no ha sido apartado de aquí? ¿Cuándo tiempo ha pasado desde esto? Todo tipo de pregunta pasaban por mi mente pero la más importante era:

¿Quién es o era Yui Komori?


¡Fin del capítulo!

Yay~ me gustó mucho este capítulo y el "acercamiento" a Yuma me agradó bastante la verdad :)

Yui a pesar de todo no la dejé por fuera n_n

espero les haya gustado y hasta la próxima :)