"Me quedé callada, aún observando cómo ambos jóvenes se comían a besos. Me mordí el labio de forma ligera, intentando comprender lo que estaba viendo. ¿Acaso Harry no amaba a Luna? Ella no se merecía tampoco que la engañasen. Se seguían besando con desespero, para después, Harry, apartase a Draco con fuerza. Se miraron jadeantes, tal vez aún sintiendo su corazones latir. Draco miraba a Harry, dándole la sombra y este, apoyado en la pared, se tapó el rostro, intentando analizar lo que acababa de ocurrir
-¡Eres estúpido Malfoy!-Contestó el pelinegro, mientras se limpiaba los labios, tal vez intentando así eliminar el pecado que acababa de cometer, aunque daba más que pensar… ¿El pecado de la infidelidad o de lo "impuro"?
-Puedes decir lo que quieras Potter…Pero nunca podrás negar que este beso te ha gustado tanto como a mí…
-Claro que puedo… Porque no ha sido así…Lo repudio, no quiero volver a sentirte cerca Malfoy…Amo a Luna con todas las fuerzas de mi corazón
-Te parecerá esto un pecado Potter…Pero en realidad, tú no sabes lo que es en realidad un pecado…Y te lo voy a decir. Un pecado es negar tus sentimientos y engañar a los demás…Pero sobre todo a ti mismo… No sé a quién intentarás convencer, si a mí, o a ti mismo. Pero a mí no me sirven tus excusas baratas. Me podrás decir mil veces que no te ha gustado el beso, y sin embargo tus labios decían justamente lo contrario
-Eso nunca Malfoy-Contestó Harry. El rubio se acercó, acorralando al otro en la pared. Sus bocas estaban otra vez a escasos centímetros. Draco miraba con tentación a Harry, y este, la gracia era que si no estuviera Draco tan cerca, para poder sostenerle, se desmayaría al instante. Draco empezó a jugar con los labios de Harry y este sin poder evitarlo, seguía el juego con algo de pasión y necesidad. Sin embargo, esta vez el que se separó fue Malfoy, mirando con satisfacción a Harry. Este lo miró confuso y Malfoy se giró, mirando al frente en el pasillo para después marcharse con cierta rapidez. Harry se quedó anonadado y algo confuso, para después dejarse caer sobre el frío suelo y apoyarse sobre la pared. Echó la cabeza hacia atrás y las lágrimas de impotencia tal vez y dolor empezaron a recorrer su rostro. Sin duda, Harry necesitaba una mano ayuda… ¿Pero cómo iba a aparecer yo, ahí, de repente, como si nada? Me mordí el labio y salí corriendo hacia la sala común. No podía de dejar en pensar en esa escena, y sobre todo, pensar en que tenía que contárselo a Hermione. Entré, aunque me quedé en la puerta, algo oculta en la pared. Si, ese día estaba algo a lo James Bond… El caso es que, me quedé callada, y observé cómo Hermione estaba abrazada a Luna.
La muchacha de cabello rubio se abrazaba a Hermione con fuerza. Hermione la correspondía cerrando los ojos. Los celos empezaban a recorrer mi corazón con velocidad, mientras Hermione seguía abrazada a la otra muchacha. Parecía que la rubia estaba llorando, pues se escuchaban los sollozos desde cierta distancia. Hermione la acariciaba la espalda, intentando transmitirla confianza
-Te amo Hermione-Dijo la rubia, dejándome anonadada. ¿Pero qué…? ¿Acaso estaba enamorada de mi castaña? Hermione abrió los ojos, tal vez algo desconcertada aunque no molesta
-Yo también te amo Luna…-Contestó. Me quedé callada y dolida. ¿Hermione amaba a Luna? ¿Entonces qué pasaba conmigo? ¿Acaso estaba jugando conmigo? Se separaron y Hermione limpió una lágrima de su rostro
-No sé qué haría sin ti Hermione…-Murmuró Luna, mirándola a los ojos. Hermione sonrió a duras penas. Antes de que pudiera decir nada Hermione, me asomé. Luna sonrió al percatarse de mi presencia y Hermione se giró, dedicándome una perfecta sonrisa. Luna se levantó-¿Encontraste a Harry?-Negué con la cabeza-Iré a mi sala común entonces… Nos vemos chicas…Y gracias Hermy-Hermione sonrió y la dijo adiós, al igual que yo. Luna salió por la puerta y yo me quedé observando a Hermione. Me senté a su lado, mirándola a los ojos
-¿De verdad que no has encontrado a Harry?-Me preguntó algo suspicaz. Suspiré. Hermione me conocía demasiado
-Si…Le vi…Pero andaba algo ocupado…
-¿A qué te refieres?-Me preguntó con curiosidad
-A que le vi con Malfoy…-Contesté algo cortante
-¿Te ocurre algo?-Me preguntó, sentándose más cerca de mí. Negué con la cabeza
-¿Sois muy buenas amigas, no?-La pregunté, notándose así mi tono algo celoso. Ella me miró sin entender
-Pues…Si…La verdad…La conocí el año pasado. Ella es de un curso inferior y al principio chocábamos un poco porque somos algo diferentes…Pero siempre ha sido mi mejor amiga…
-¿Mejor amiga? ¿Nada más?-La pregunté vacilante
-¿A qué te refieres?-Me preguntó interesada
-No sé…Amiga con derecho a roce quizás…-Tras decir esto, ella sonrió y negó con la cabeza
-¿A qué ha venido eso?
-No sé… Es que esos "Te amo" y "Yo a ti también" sonaban algo… ¿Cómo decirlo?-Pregunté con cierta ironía. Hermione me miró levantando la ceja y me acarició la mano. Sonreí sin poder evitarlo. Incluso aunque estuviera enfadada, conseguía que sonriera de forma nerviosa
-Es mi mejor amiga Ginny…Siempre ha estado a mi lado en momentos difíciles. En momentos donde ni siquiera Harry podía comprenderme, ella lo hacía. No tienes porque sentirte celosa…
-No estoy celosa-Ella me miró sonriendo. De acuerdo… ¡Malditos celos! Sin embargo ella se acercó algo más a mí y miró a los lados. Fruncí el ceño y antes de que pudiera evitarlo, su mano se había deslizado hacia mi barbilla y me había levantado el mentón, uniendo así sus labios con los míos en un beso dulce. Era lento, que saboreaba con amor y necesidad. Me encantaba sentir sus labios, poder sentirla tan cerca. Me conseguía derretir sin poder evitarlo, y es que, sin duda alguna, Hermione me enamoraba cada vez más. Se separó un momento. Aún sentía el roce de sus labios con los míos. Su aliento recorrer mi rostro. Después se separó aún más, para poder observar mis ojos. Me quedé sorprendida. ¿Cómo podía dejarme sin palabras una mirada suya? Me acarició la mejilla y me dedicó un gesto cariñoso
-Por supuesto que no, cariño…-No pude evitar ruborizarme al oír esas palabras de sus labios. Me sonrió-Seguro que no…En tal caso, te lo aclaro…Por si surge la duda
-¿Me lo has aclarado? Porque si esa es tu forma…Que sepas que sospecho de Ron, ¿eh?-Dije juguetona. Ella sonrió tontamente, mientras me seguía acariciando. Entonces, su mano se deslizó hacia mi cadera y me estrechó más a su cuerpo. Entonces, me empezó a hacer cosquillas-¡No! ¡Por favor! ¡Ten piedad de mí!-Contesté separándome. Me miraba amenazante
-No juegues con fuego…
-No me digas eso…Que tal vez quiera…-Contesté preparada
-¿Quieres quemarte con la llama?-Me preguntó sorprendida
-Por supuesto…Quiero quemarme con la llama de tu amor…-Se sonrojó de forma notable. Se levantó y temí haberla asustado. Se colocó detrás de mí, apoyando sus manos sobre mis hombros. Giré un poco mi rostro, fijando mi vista en su mano derecha y ella se apoyó un poco sobre mi hombro izquierdo, para susurrarme al oído
-Tal vez te abrases demasiado…-Me ruboricé y se separó, para girarse y empezar a subir las escaleras-¿Vienes?
-No, prefiero quedarme un rato más…
-Como quieras…Buenas noches princesa…-Se despidió, y desapareció. Me quedé allí, observando la llama de fuego de la chimenea…Se convertiría en una costumbre, el "Buenas noches princesa"…Una bonita y dulce costumbre…"
