Hola! Nota importante al final!
Cap. 10
Eriol POV
Escuché la puerta principal y luego la de Shaoran en un tiempo record. No recordaba haberle visto subir tan rápido a una habitación, al menos no estando solo, y esta vez solamente había oído sus pisadas. Tenía la sensación de que había algo mal, pero comprobarlo supondría salir de la rutina de seguridad en la que me había sumergido toda esta semana para evitar conversaciones incómodas. Me levanté de la cama y pegué la oreja a la pared para ver si escuchaba algo. Nada. Esto era muy raro.
Finalmente, como buen amigo que soy, abrí la puerta de mi habitación y llamé un par de veces a la suya, sin respuesta ninguna. Probé una última vez, y al no recibir respuesta, giré despacio el pomo de la puerta. Una vez dentro, encendí la luz que estaba apagada y me encontré con Shaoran tumbado en la cama boca arriba, mirando el techo como si buscara ahí la respuesta al sentido de la vida.
- Hey
Él me miró como si no se hubiera dado cuenta aun de que había entrado.
- Hey – contestó
Parecía que la conversación iba a depender de mí. Me senté en el borde de la cama, intentando evitar pensar en lo que había pasado en esa misma cama una semana antes.
- ¿Estás bien Shaoran?
Él volvió al techo y suspiró.
- Me he enamorado de ella, Eriol
- Querer tirarte a una chica no es enamorarse, amigo – tenía la sensación de estar teniendo un deja-vu
- Esta vez es de verdad. Ni siquiera pienso en acostarme con ella, solo tengo ganas de abrazarla, de acariciarle el pelo, de ir al cine juntos...
No podía creer lo que estaba oyendo ¿desde cuándo mi amigo era capaz de sentir ese tipo de cosas? Esto parecía serio de verdad.
- ¿Has hablado de esto con alguien?
- Claro que no – respondió él casi ofendido – Yo no soy así, yo no me cuelgo de ninguna chica y mucho menos de una que me odia. ¿Cuándo se me va a pasar esto? ¿Qué tengo que hacer? ¿Hay algo que me pueda tomar? ¿Un ibuprofeno, paracetamol?
Intenté aguantar la risa pero no pude, Shaoran desesperado era una cosa nueva para mí y resultaba bastante cómico. Negué despacio con la cabeza y me levanté de la cama.
- Desgraciadamente, no hay ningún medicamento que te vaya a ayudar con eso, pero por suerte, eres mayor de edad y puedes beber legalmente hasta que lo superes
- No suena muy sano
- No lo es, pero al menos valdrá para esta noche
Cogí su chaqueta de encima de una silla y se la lancé.
- ¿De verdad quieres salir ahora Eriol? Acabo de llegar y...
- No aceptaré un 'no' por respuesta. Llamaré a un taxi para que nos lleve al centro y por el camino podemos a avisar a Takashi y los demás.
- Todos están en la fiesta de Kinomoto
¿Sakura organizaba una fiesta y no me había invitado? No es que fuera a ir, pero..
- Ha sido Daidouji la que ha invitado a la gente, no pienses que Sakura no quería invitarte
Eso tenía más sentido.
- Bueno, no importa, no será la primera vez que salimos tu y yo solos, de hecho, ya hace bastante tiempo desde la última vez, así que ya va siendo hora de recuperar antiguas costumbres
Shaoran acabó accediendo, no sin antes resistirse un poco más e inventar cuatro o cinco excusas nuevas, pero media hora después estábamos en el que era nuestro club favorito. Nos gustaba especialmente por la música, nada de esa basura comercial que ponían en todos los demás. También el ambiente era completamente distinto, sobre todo porque el precio de la entrada solía ser bastante caro, así que quien iba era porque de verdad gustaba del sitio.
Precisamente esa noche el ambiente no estaba muy enloquecido, muchas chicas bailando y grupos de chicos en la barra intentando parecer interesantes. Pedí un par de bebidas para empezar y eché un ojo alrededor.
- ¿Buscas a alguien? - me preguntó Shaoran
- No, sólo hago cálculos..
De verdad que no quiero sonar engreído, pero siempre, SIEMPRE, que salíamos los dos solos, varios grupos de chicas se acercaban a intentar algo. Quizás es porque solemos ser los únicos no babosos del local, o quizás es porque al fin y al cabo, tampoco estamos mal, pero la cuestión es que mirando un poco alrededor podía calcular más o menos, cuantas chicas se acercarían.
- Ocho
- Paso de tus cálculos, no quiero que se acerque ninguna que no sea Sakura..
Me giré hacia Shaoran y lo vi con la cabeza apoyada en la barra como si fuera a dormir en ella. Penoso.
- Oye – lo cogí por los hombros para que me mirara – Ya está bien. Estás experimentando algo nuevo, se llaman sentimientos, y puedes escoger entre usarlos a tu favor y disfrutarlos, o dejar que te dominen y te amarguen durante los tres próximos meses
- ¿Tres meses? ¿Tanto dura esto?
Su cara de asombro era entre ridícula e hilarante. Le di un par de palmaditas en la espalda y tiré de él hasta un grupo de chicas que bailaban en la pista.
Tomoyo POV
Me desperté un poco desorientada, la noche anterior no había bebido nada pero aún así, por unos segundos, no recordaba de quién era esa habitación. Era la habitación de invitados de la casa de Sakura. Sakura... Ella sí que había bebido y bastante además. Sólo recordar el numerito que montó me ponía la piel de gallina.
La vi entrar toda perturbada y me acerqué para saber qué había pasado.
- Sakura, ¿estás bien?
- Tomoyo – me miró a medio camino entre sorprendida y desconfiada, como si no le cuadrara que yo estuviera allí en ese momento – Tomoyo, tengo algo que contarte
Acercó su cara a la mía más de lo necesario, dándome a entender sin lugar a dudas que estaba muy borracha.
- A ver, cuéntame, ¿qué pasa?
Ella miró a ambos lados antes de empezar, pero no debió prestar mucha atención porque no creo que hubiera dicho lo siguiente si se hubiera dado cuenta de que la habitación estaba llena de gente.
- Tengo que acostarme con Li
La miré intentando reprimir mi sorpresa, pero obviamente yo no era la única sorprendida. La masa de gente que había cerca de la puerta, se dividió súbitamente para dar paso a Ryoko Masaki, que por desgracia, había alcanzado a escuchar la declaración de Sakura.
- Sakura, cariño, estás borracha, no sabes lo que dices.. - intenté quitarle hierro al asunto, pero mi risa nerviosa fue bastante patética
- No, Tomoyo. Osea, si, estoy borracha, pero también sé lo que digo. Ahora.. ahora todo tiene sentido ¿ves? - lo único que yo veía era la cara de Masaki pasando de su palidez natural, al rojo de furia – Él.. osea yo.. lo he pensado ¿sabes? Yo soy buena en la cama, tú lo sabes..
- Dios, Sakura, eso está tan fuera de lugar...
- Déjame hablar Daidouji.. yo soy buena y él debe serlo también, debe serlo porque la fama debe venir de alguna parte, además cuando nos bes..
Sakura calló después de que alguien, presumiblemente Masaki, saliera de la casa azotando la puerta como si ésta lo mereciera. La vi pasar echa una fiera por la ventana, y si no fuera porque la gente no puede ponerse de color morado, aseguraría que su cara estaba de ese color. La música había parado hacía un rato, como siempre que hay algún tipo de situación incómoda. Cogí a Sakura del brazo y tiré de ella escaleras arriba hasta su cuarto.
- ¿¡En qué estabas pensando!?
Ella me miró como si fuera yo la loca.
- Agh, Tomoyo, no te agobies, pareces Eriol... y ahora te sonrojas porque he dicho Eriol. Eres tonta, ¿te crees que no sé que os habéis acostado? Es asqueroso, pero no es mi problema y no os juzgo, haced lo que queráis con vuestros genitales...
Se echó hacia atrás en la cama y siguió hablando aprovechando mi momento de perplejidad, ¿cómo sabía eso?
- Mira, lo único que digo es que el único motivo por el cual me estaba resistiendo tanto a Li es porque... bueno, esa es la cuestión, que ni siquiera sé por qué, así que a lo mejor, lo que debo hacer es simplemente dejar que las cosas pasen y surjan... osea, le odio, es imbécil, pero también tiene esos hombros y esa cara y... si eso...
Con ese discurso Sakura se quedó dormida y yo me fui de la habitación a intentar convencer a todo el mundo abajo de que sólo había sido una broma. Qué inocente yo.
Shaoran POV
Tenía que reconocer que salir con Eriol había sido una gran idea. Estuvimos bailando y hablando con muchas chicas durante horas, también bebiendo claro, de otra forma no habría sido capaz de hablarle ni al camarero, y después de madrugada nos fuimos a comer unas asquerosas hamburguesas antes de volver a casa. Un plan simple pero efectivo. Me desperté bastante fresco, para mi sorpresa, y después de una ducha me puse a preparar un desayuno en condiciones para los dos.
Me encontraba más animado, en gran parte gracias a la última conversación que tuvimos en el taxi de vuelta. Tal y como lo planteaba Eriol, la situación no era tan grave. Era posible que simplemente estuviera confundiendo las cosas, nunca había estado enamorado, así que no podía saber realmente cómo era, por lo tanto cabía la posibilidad de que sólo estuviera encaprichado, al fin y al cabo, era la primera vez que no conseguía lo que quería. Según Eriol, sólo tenía que fijarme otros objetivos, que tampoco tenían por qué estar relacionados con las chicas, y él había prometido ayudarme con eso.
- Buenos días, afortunado amigo – lo saludé cuando entró en la cocina
- ¿Por qué soy afortunado, exactamente?
- Precisamente por tener un amigo como yo que se levanta a prepararte el desayuno
- Bueno, debo advertirte que la entrada a mi cama te va a costar mucho más que un desayuno, por muy bien que huelan esas.. ¿tortitas?
- En efecto, tortitas
Le planté un plato gigante de tortitas justo delante de él y su mirada se volvió la de un niño de 5 años. Adorable.
Empezamos a comer y a comentar la noche anterior, lo que hizo a Eriol acordarse de algo.
- Mira esto – me dijo sacando un folleto de la nada – ¿recuerdas aquél campamento de verano en el que tu hermana casi se come una ardilla porque se habían acabado los cereales para el desayuno y creía que se iba a morir de hambre? - me reí al recordar la escena
- Si, ¿qué pasa con ello?
- En ese campamento hicimos muchísima escalada, y a ti te encantó. Así que creo que uno de tus objetivos debería ser el retomar la escalada como hobby, y en algún momento escalar una montaña real ¿qué te parece?
Lo miré con desconfianza mientras cogía el folleto de su mano.
- Sabes que si me muero esta casa no será para ti ¿verdad?
- Lo sé, y me duele que no me tengas aún en tu testamento
Miré el papel que había entre mis manos. Era una publicidad sobre un club de escalada que se reunía varios días a la semana en varios sitios distintos de la ciudad. No pintaba nada mal, así que lo consideraría como una opción muy válida.
- Bueno – lo miré directamente a los ojos - ¿y qué vamos a hacer contigo?
De repente, se hizo pequeño en la silla.
Sakura POV
Por lo visto, ayer en la fiesta dije cosas que no debía. Esto es algo que siempre hago, pero al parecer ayer las dije en el momento menos adecuado, en frente de las personas menos adecuadas y en el tono de voz menos adecuado. Genial. Tomoyo pensaba que lo más seguro es que Ryoko ahora quisiera matarme, lo cual no celebro pero tampoco me disgusta mucho, digamos que me da igual. Lo que realmente me perturbaba era que, a pesar de que el alcohol ya había dejado de tener cualquier efecto sobre mi cerebro, la idea de acostarme con Li seguía brillando en mi cabeza como la solución a todo el ''problema''. Con problema básicamente me refiero a la tensión sexual que hay entre nosotros y que me está volviendo un poco loca. A ver, lo que quiero decir es que... hay que estar abiertos a nuevas experiencias, y estar con un chico sería básicamente eso, una experiencia ''casi'' nueva. No daré detalles de por qué el 'casi'. Así que quizás, deberíamos, los dos, manejar esta situación como adolescentes maduros que somos y... ponerle un punto y final a esta tensión que no lleva a ninguna parte. Si, eso es.
Me levanté de la cama y me senté frente a mi ordenador. Comprobé todas las inbox de todas mis redes sociales y para mi decepción, no había nada de Li, ni siquiera había leído el último mensaje que le mandé. Imbécil.
Cuando me decidí a bajar después de una ducha no lo suficientemente larga, me encontré a Tomoyo tirada en mi sofá viendo algún ridículo programa de la MTV y comiendo lo que imagino eran mis provisiones de helado de chocolate.
- ¿Por qué sigues aquí? - aparté sus piernas del sofá para hacerme sitio a mí misma y me senté
- Buenos días a ti también, y calla, esa chica de la tele está contando el problemón que tiene..
- ¿Qué problemón?
- Pues que es una alcohólica bocazas y que estando en una fiesta no se le ocurrió nada más que decir que tenía que acostarse con Li delante de su nueva novia
Vaya, ni siquiera lo había visto venir.
- Agh, Tomoyo olvídate de eso, nadie me toma en serio, seguro que hoy ya nadie se acuerda de nada...
- Sería posible que nadie se acordara si nadie hubiera bebido y si los celulares con cámara de video no existieran, pero esa no es la época en la que vivimos, Sakura
¿Alguien lo grabó? ¿Por qué? ¿Qué clase de persona es esa que siempre tiene un móvil en la mano para grabar cualquier desgracia que ocurre frente a ellos? El lunes iba a ser un día bastante embarazoso.
Shaoran POV
La vuelta a clase de hoy fue bastante interesante. En realidad 'interesante' es una palabra que no expresa en absoluto cómo fue. Estaba sentando en el sofá del salón, unas diez horas después de que Yamamoto me hubiera enviado ese video de la fiesta y aun estaba en shock. Por suerte, me tranquilizaba el saber que lo borró y que antes que a mí sólo se lo había enseñado a Yamazaki, es lo bueno de que algunas personas te tengan alguna clase de ''respeto''. En realidad lo borró porque le dije que si no lo hacía, le metería el móvil en la boca hasta que le saliera la batería por los ojos, pero eso no significa que no me respete. La cuestión es que, diez horas después de eso, aún reproducía el video una y otra vez, sin poder evitar la risita de idiota que me salía. Imaginaba que estaba borracha, Kinomoto dice cosas inapropiadas, pero no llega a tanto.
- ¿Qué crees que va a pasar ahora?
La voz de Eriol desde la puerta me sorprendió, no lo había escuchado bajar.
- No sé a qué te refieres – disimular nunca ha sido mi fuerte
- Yamazaki me lo contó esta mañana, y aunque no me lo hubiera contado, has visto ese video tantas veces desde que llegaste que ya creo que me sé todo el diálogo de memoria...
Sentí toda la sangre de mi cuerpo acumularse en mi cara.
- Si quieres mi opinión, creo que deberías pasar del tema, a lo mejor hoy apenas y se acuerda de lo que dijo, así que mejor que no te lo tomes en serio. - abrí la boca para decir lo que pensaba pero Eriol siguió hablando – Pero obviamente, sé que vas a hacer lo que quieras, así que te recomiendo que lo intentes una vez, pero si no funciona, una retirada a tiempo es una victoria.
Con eso dio un par de golpecitos en el marco de la puerta y se fue a su habitación. Estaba claro lo que tenía que hacer.
El viernes llegó pronto, aunque yo llegué tarde a clase, pues no había conseguido dormir ni una hora en toda la noche. No es que hubiera estado viendo el video sin parar, claro que no... quizás un poco, pero la razón principal por la que no pude dormir es porque tuve una idea brillante, un plan infalible que culminaría con Kinomoto y yo en la cama. INFALIBLE. Es un plan relativamente sencillo pero eficaz, meticuloso y brillante. Me puse a ello el lunes, y desde entonces, todas las noches había estado trabajando en esto. Mi primer paso a la hora de desarrollar este plan, ha sido el meterme en la cabeza de Kinomoto, para ello, he pasado horas y horas revisando toda la información que hay sobre ella en internet. Me refiero a sus redes sociales, claro. He visto todas y cada una de sus fotos de Facebook, varias veces, también he leído y releído todas las conversaciones que hemos tenido, todos los comentarios que ha hecho en el último año, y he revisado todos los amigos en común que tenemos. Ahora que pensaba en ello, sonaba bastante inquietante que me tomara estas molestias, pero valdría la pena. Ahora sentía que de verdad la conocía, que podía anticiparme a sus respuestas, lo que me daría una ventaja crucial a la hora de dar el siguiente paso. Tenía que ser todo muy sutil, que no pensara que lo había planeado. Iba a propiciar ciertos encuentros ''casuales'' entre nosotros, en los cuales dejaría caer algunos comentarios sobre intereses comunes para suscitar su interés. Después de eso, planearía ir al cine un día con todo nuestro grupo, pero al final sólo seríamos ella y yo, pero no intentaría nada para que vea que no es lo único que me interesa. Pensaba en esto y en la última fase de mi plan mientras salía de clase cuando me la encontré de frente.
- Oye, sé qué ya te has enterado de lo que pasó en la fiesta, así que no le voy a dar más vueltas. El domingo vuelven mis padres de viaje, ¿quieres venir a mi casa hoy para terminar con esto de una vez?
Vaya, una semana estudiándola para que a la primera de cambio me deje con la boca abierta. ¿Para qué había planeado tanto si al final era tan fácil?
- ¿Qué otras opciones tengo? - le pregunté intentando animar un poco la cosa. Ella resopló con aburrimiento.
- Yo qué se, ¿quieres venir o no?
- Claro, ¿cómo negarme cuando me lo propones de una manera tan romántica e interesante? - el sarcasmo no le sentó muy bien
- Lo siento, no sabía que debería haberte traído flores ¿o habrías preferido una caja de bombones?
En ese momento habría sido capaz de pasar, irme y dejarla con la palabra en la boca, lo estaba arruinando todo. Pero aún así, una parte de mí mismo me retuvo en el pasillo y me obligó a aceptar.
- ¿A qué hora quieres que vaya?
- No sé, cuando te apetezca, sólo avísame con tiempo
Sentí una brizna de esperanza con eso.
- ¿Por qué quieres que te avise?¿Vas a preparar algo?
Me miró divertida, como si lo que hubiera dicho fuera gracioso de alguna manera.
- Claro que no, sólo quiero asegurarme de que no interrumpes mi baño relajante de hoy.
- Ah, ok...
Sonrió y se fue.
Sakura POV
Llegué a casa temblando. Me había costado toda la confianza que tenía en mí misma el hablar con Li y fingir que me daba igual todo esto. No me entiendan mal, no es que signifique algo para mí, pero nunca es fácil abordar estas cosas, no soy una profesional. Me quité la ropa, me enrollé en la toalla más grande del mundo y me metí al baño. Una vez al mes me permitía el lujo de darme un largo baño con sales en la bañera gigante de mis padres, y había escogido este día por razones obvias. Aunque me avergonzara un poco admitirlo, también había planeado qué ponerme: por mi último cumpleaños, Tomoyo me había regalado un vestido diminuto a juego con una bata corta de seda. En principio le dije que no tenía pensado dedicarme a la prostitución mientras tuviera otras opciones, pero después vi que me quedaba bastante bien y me empezó a gustar. El problema es que no sabía cuándo darle uso, pues no es un pijama que pueda llevar mientras viva con mis padres y si me quedo sola en casa no me apetece estar ''sexy'' para mí misma. Aunque mi madre siempre me dice que aunque estés sola, siempre hay que estar guapa, nunca sabes lo que puede pasar y no quieres que cuando encuentren tu cadáver sientan más pena por tu aspecto que por tu muerte. Quiero a mi madre, pero la profesión la está volviendo loca.
Durante la media hora que estuve en el agua, en la cual creo que llegué a dormirme un poco, estuve imaginando muchas maneras diferentes en las que podrían darse las cosas esta tarde. Según mi cerebro, era inevitable que todas esas acabaran en desastre: Li no aparecería, o bien vendría pero se burlaría de mí por cualquier pequeño defecto, o me pondría nerviosa y metería la pata y él se acabaría riendo de mí igualmente. Desgraciadamente, cuando empecé a pensar en lo mala idea que había sido aquello, escuché mi móvil y supe que ya era demasiado tarde.
Salí de la bañera lo más rápido que pude, me sequé con mi toalla gigante y me cepillé el pelo sin mucho cuidado. Leí el mensaje mientras me vestía y me alegré de haberme dado mi baño justo al llegar a casa, porque en el sms simplemente decía ''10 minutos''. Estaba a punto de salir del baño cuando vi el delineador de ojos de mi madre. Era carísimo y yo lo amaba, y por desgracia no se me presentaban muchas oportunidades para usarlo, así que lo cogí y me maquillé los ojos más de lo que tenía planeado. Maldito lápiz embaucador. Bajé al salón y en vez de quedarme de pie delante de la puerta temblando como una idiota, corrí a la cocina y me serví los restos de vodka de la fiesta, con eso esperaba calmar mis nervios y no hacer el ridículo.
DING DONGGGG
¿Desde cuando el timbre de mi casa sonaba como una alarma anti-incendios? Caminé despacio hacia la puerta, sujeté el pomo con firmeza y respiré profundamente tres veces antes de abrir.
- Vaya, estás muy guapa - ¿soy yo o Li estaba sonrojado?
- Gracias, tú también estás bien, supongo
Cerré la puerta tras él y me dirigí hacia la escaleras confiando en que me seguiría.
- ¿A dónde vas, Kinomoto?
- ¿Cómo que a dónde voy? A mi cuarto ¿no? - vi su expresión contrariada y el amago que hizo de decir algo, pero volvió a cerrar la boca
- Creí que primero íbamos a... no sé, ver una peli o algo
¿A qué venía eso?
- Ver una película es la excusa para meterse mano, nosotros ya sabemos a lo que vamos, no hay por qué perder el tiempo, mientras antes acabemos con esto, mejor
- Joder, lo haces sonar como si fuera un examen o algo así, ¿de verdad quieres hacer esto?
- Claro que sí, lo único que pasa es que no quiero que se convierta en algo... no sé cómo explicarlo
- Oye, ¿por qué no confías un poco más en mí y me dejas llevar las riendas de esto? - se acercó a mi lentamente y deshizo el nudo de mi bata con una mano mientras con la otra iba tirando de ella hasta que cayó al suelo – Te prometo que no te vas a arrepentir...
Estuve a punto de lanzarme a sus brazos y decirle que hiciera conmigo lo que quisiera, pero en un intento de mantener algún control sobre la situación, al menos hasta llegar a la cama, respiré hondo y me dí la vuelta para empezar a subir.
- Está bien, pero ni se te ocurra decir ninguna estupidez
Shaoran POV
Lo último que esperaba al llegar a su casa, después de la manera en que me había propuesto esto, era verla vestida así. Jamás se me habría pasado por la cabeza que Kinomoto tuviera ese tipo de prendas tan delicadas y elegantes, por así decirlo. Además noté algo diferente en su mirada y al fijarme bien vi que se trataba de maquillaje, ¡maquillaje! Se había arreglado y maquillado por mí, ¿cómo de increíble era eso?
La seguí escaleras arriba, intentando convencerme a mí mismo de que en poco tiempo cambiaría esa actitud, y tratando de no sufrir un colapso ante la idea de besarla. Miré al frente para no caerme por las escaleras y la visión de lo que quedaba justo delante de mis ojos mientras subíamos casi me tira de espaldas ¿por qué hacían unos vestidos tan cortos?
- Que sepas que no me importa que me estés mirando el trasero
- Yo no te estoy mirandowomweojsldjf...
Genial, ahora olvidaba cómo hablar. Al menos eso la hizo reír un poco. Llegamos a la puerta de su habitación y se giró a mirarme.
- Te he dicho que te voy a dejar a ti llevar las riendas, así que...
Me miró a los ojos y supe que sólo tendría una oportunidad para el primer beso, así que llevé mis manos a su cara y la atraje suavemente hacia mí. Dudé un poco, pero en un segundo, mi cerebro se apagó y dejé de dudar. Acaricié su boca con mis labios a la vez que iba acercando mi cuerpo más al suyo, y cuando sentí cómo sus manos tiraban un poco de mi camiseta, la besé. Al principio solo uní mis labios con los suyos, pero pocos segundos después me aventuré a abrirme paso en busca de más calor. Era una sensación indescriptible, me sentía como si fuera de verdad mi primer beso, como si de repente mi boca tuviera mil veces más terminaciones nerviosas que antes y lo mejor de todo es que ella estaba respondiendo con las mismas ganas. Antes de que consiguiera quitarme la camiseta, me separé un poco de ella y supe que lo había hecho bien cuando escuché un suspiro por su parte.
- Eso... eso ha estado.. bastante bien – tragó saliva y abrió la puerta de la habitación.
/POV
Sakura seguía resistiéndose un poco a dejarse llevar, porque simplemente sería como aceptar que había caído como una más de esas tontas chicas que babeaban por él, pero en el fondo sabía que no sería así porque era imposible que a las demás las mirara como la miraba a ella. Cerró la puerta tras de sí y cuando se giró él la agarró por la cintura y volvió a capturar sus labios entre los de él. Tenía que admitir que si todo lo hacía tan bien como besaba, entonces se había ganado la fama. Tiró de su camiseta para deshacerse por fin de ella y se permitió recrearse con la visión de su torso desnudo por unos segundos. El hecho de que él se sonrojara un poco en ese momento sólo lo hacía más delicioso. Sonrió encantada y lo besó ella esta vez.
- Parece que te gusta lo que ves.. – dijo él entre besos
- No creo ser la primera a quien le gusta
- Pero sí la única cuya opinión me importa..
Ella rió y llevó sus manos al cinturón del chico. Notó cómo este agarraba su camisón y empezaba a subirlo para quitárselo, aunque no recordó que no llevaba sujetador hasta que fue demasiado tarde. La sensación del aire acariciando toda su piel la hizo recordar de repente todos los complejos en los que no había pensado desde hacía años, y en un intento por cubrirse un poco, soltó el cinturón que tenía entre las manos y se pegó a él completamente.
- ¿Qué haces, Kinomoto? - dijo él sorprendido
- Eh.. tengo.. tengo frío
- Hace como ochenta grados en esta habitación, no digas tonterías
La sujetó por los brazos y la obligó a apartarse de él, pero antes incluso de que viera nada, ella cruzó los brazos sobre su pecho.
- Tienes que estar de broma – dijo Li con una gran sonrisa – Es imposible que te estés tapando porque te da vergüenza
- ¡No me da vergüenza! - contestó ella roja como un tomate – Es solo que...
- Es solo que te da vergüenza y eso es absolutamente adorable a la vez que absurdo
Shaoran se acercó a ella y volvió a sujetar su cara entre sus manos. La besó despacio y de la manera más tierna que pudo, y empezó a acariciar su pelo hasta que sintió cómo se rendía y sus brazos caían a ambos lados de su cuerpo.
- Te prometo que no voy a mirar – le dijo mientras se alejaba lentamente de ella
- Eso es una gran mentira, y estoy en desventaja, tú incluso llevas zapatos aun..
Él rió ante eso y en pocos segundos se deshizo de sus zapatos
- ¿Y los pantalones? - dijo ella
- Si los quieres fuera tendrás que quitármelos tú misma...
Ella lo miró con desconfianza, y en un segundo, una idea iluminó su rostro. Rápidamente se puso detrás de él y con sus brazos rodeó su cintura hasta llegar a la hebilla del cinturón.
- Estoy muy seguro de que esta es la primera vez que alguien me quita la ropa así – dijo él divertido
- Siempre hay una primera vez para todo – dijo ella a la vez que se deshacía del pantalón y rozaba su perfecta espalda con la boca. - ¿Tienes cosquillas en alguna parte?
Sin esperar por una respuesta, aventuró sus manos por dentro de la ropa interior del chico y un jadeo por su parte le erizó la piel.
- Te estás aprovechando de mí, Kinomoto..
- Sólo me estoy divirtiendo un poco – dijo con una sonrisa
- Pues es hora de que nos divirtamos los dos
Él se giró y la rodeó con sus brazos para besarla. El contacto de piel con piel era electrizante, Sakura intentaba pensar y mantener algo de control sobre sí misma, pero era prácticamente imposible, sus labios no paraban de exigirle más y más, sólo dejándola respirar durante algunos segundos para volver a devorarse una y otra vez. Pronto se había olvidado de por qué se estaba tapando antes y la habitación de verdad empezaba a sentirse como si estuviera a ochenta grados. Dio unos pasos hacia la cama, empujándolo a él por el camino. Cayeron sobre el colchón suavemente y ella se acomodó sobre él en menos de un segundo.
- No entiendo cómo hemos tardado tanto en hacer esto – dijo ella entre suspiros mientras él paseaba sus labios por su cuello – Uff.. eso..
No pudo seguir hablando porque él había vuelto a invadir su boca de una forma desesperada. No podía pensar en nada, sólo podía tocarla, su piel era tan suave que parecía irreal, y su olor... seguía sin saber lo que era, pero lo convertía en un lobo hambriento. Quería seguir besándola pero también quería mirarla, quería ver qué era exactamente lo que intentaba esconder de él. Poco a poco fue deslizando las manos hasta su espalda, y sin previo avisó dio la vuelta sobre la cama hasta quedar encima de ella.
- Wow, eso ha sido rápido – dijo ella sonriente
- Déjame verte
- ¿Qué dices..? - ella seguía abrazando su cuello e intentando alcanzar sus labios mientras él se levantaba un poco para tener una mejor vista. A estas alturas sus complejos se habían fundido con el calor, así que simplemente dejó sus brazos por encima de la cabeza y arqueó un poco la espalda – Entonces.. ¿te gusta lo que ves? - dijo con una sonrisa divertida
Él sonrió y deslizó una de sus manos sobre su vientre.
- Me encanta.. - dijo mientras se inclinaba sobre uno de sus pechos – de hecho, me gusta tanto que me muero por probarlo
- E-Espera.. aahhhh... Shaoran..
Se agarró tan fuerte de su espalda que creía que le iba a hacer daño, pero no pudo evitarlo, se sentía como si su cerebro ya no tuviera ningún control sobre sus acciones, el calor y la humedad de su boca justo en esa zona iba a derretirla y estuvo a punto de colapsar cuando volvió a invadir su boca. Él estaba seguro de que nunca antes había sentido nada igual con nadie, era como si quisiera gastarla, como si fuera imposible tener suficiente de ella. Su nombre no había sonado nunca tan bien en boca de nadie. Su boca... su boca y su piel, sus ojos brillantes cuando lo miraba con la respiración agitada, todo lo estaba volviendo loco, ¿cómo pudo llegar a pensar que no estaba enamorado? Lo que sentía iba mucho más allá de lo físico, más allá de todo lo que había experimentado hasta ahora. Se separó un poco de sus labios para recuperar el aire y cuando ella volvió a tirar de él para darle un tierno beso en la boca, el único pensamiento que rondaba por su cabeza en esos momentos, saltó de sus labios sin pedir permiso.
- Te quiero
Ella se quedó muy quieta durante un par de segundos, pero después lo miró y empezó a reírse.
- Casi me lo trago por un momento, eres idiota Li
Sakura fue a besarlo otra vez pero él se echó atrás.
- No es ninguna broma, Kinomoto – respondió él seriamente. Ella lo miró confusa y volvió a sonreír.
- Ya está bien de esto, al final me vas a cortar el rollo...
- Sakura..
- ¡No! Sakura no, esto es lo que es, tu y yo en una cama, divirtiéndonos, no hablando de-de... de amor, o lo que sea de lo que estás hablando
Él se levantó despacio y ella se cubrió con la sábana.
- Tampoco tienes por qué ponerte así Kinomoto, esto tampoco es fácil para mí ¿sabes?
- ¿No es fácil para ti?¿el qué?
- Sentir esto, nunca me había pasado antes – él la miró con resignación
- Tú no sientes nada por mí Li, estás simplemente confundido
- ¡No me digas que estoy confundido cuando es la primera vez que estoy seguro de algo!
- Pues olvídate de eso... sabía que lo ibas a arruinar. Te has acostado con la mitad del instituto sin problemas, y cuando se trata de mí tienes que salir con esto. - Sakura encontró una camiseta grande que solía usar para dormir y se la puso para salir de la cama – Sabía que no podía ser buena idea, tú siempre estropeas todo lo que tocas
- Creo que eso que estás diciendo no es justo
- ¿Sabes qué es lo que no es justo? Que confíe en ti y que ahora me vengas con esto
- ¿¡Con qué Sakura!? ¿Qué cosa tan horrible te he hecho, decirte que te quiero? Pues vaya... que putada ¿eh?
Él empezó a vestirse para salir lo antes posible de allí, si perdía la paciencia iba a empezar a decir cosas que no sentía, aunque no iban a doler más que las que ella estaba soltando.
- No comprendo por qué es tan malo que te haya dicho lo que siento, creo que tengo derecho
- ¿Es que no lo entiendes?¿En qué posición me deja a mí eso?
- Podrías considerarlo al menos
- ¿No ves que es imposible?
- Creo que si fuera tan imposible como dices, hace un momento no habrías estado jadeando debajo de mí mientras te mordía el cuello
La dejó sin palabras. Para ella estaba claro que eso no tenía nada que ver, pero a la hora de explicarlo en voz alta, simplemente no encontraba la manera. Él estaba listo para marcharse y ella no iba a retenerlo bajo ningún concepto.
- Sólo te pido que pienses un poco en ello...
- Li... yo... - Sakura se miró los dedos de los pies incapaz de mirarlo a la cara - Simplemente entre nosotros no puede haber ese tipo de... relación. No es más que algo físico, es lo único que puedo ofrecerte, pero teniendo en cuenta eso que dices que sientes... no creo que sea buena idea para ti.
Él gruñó y se pasó una mano por el pelo.
- Está bien Sakura. Tú ganas, adiós.
Y sin más salió de la habitación. Pocos segundos después escuchó la puerta principal abrirse y cerrarse y supo que se había quedado sola.
- Idiota
N/A:
Holaaaaaaaa! Amigas y amigos, tengo que comentarles que no he podido actualizar antes debido a que he ganado la lotería y ahora soy una de esas personas ricas que se dedican a viajar, hacer ski, tomar el sol y nadar en piscinas llenas de billetes. Como comprenderéis, eso ocupa mucho tiempo.
Obviamente, esto es mentira y no he actualizado antes porque... bueno, no se me ocurría nada n.n
Os quiero mucho, y ojalá os regalen un gofre con nutella mañana en cualquier momento del día! :*
PDT: No recuerdo si ya comenté esto o no, pero recuerdo que hubo un review de alguien a quien le hizo mucha gracia lo de 'mejores amigas freidoras de pollo', y seas quien seas, he de decirte que deberíamos casarnos porque yo me reí lo que no es normal mientras lo escribía. Soy idiota :)
