Bueno, aquí vuelvo con más fanfic, espero que os esté gustando, se que los capis son cortitos, pero si subo con más frecuencia, pues si no no tengo tiempo para escribir.

Pues aquí vengo con lo de siempre:

DISCLAIMER: No me pertenece esta idea original y bla bla bla y sin ánimo de lucro y todo eso

AVISO: Esta historia puede (es decir que va a tener) Slash, para los que no lo sepais es relación chico chico, y lemon, estáis avisados, no quiero quejas de que he traumatizado ni nada de eso, porque estáis avisados.

Bueno, si después de esto seguís queriendo leer bienvenidos a mi pequeño relato, espero que os guste, y dejad REVIEWS, los amo ya lo sabéis, me alegran la vida :3

Intentaré publicar como mínimo una vez a la semana como mínimo, pero no puedo prometer nada, lo siento amores... PERO BUENO Aquí sigo con la historia a tope, espero que os guste leerla tanto como a mi escribirla. Si, se que he tardado mucho en actualizar... Y lo siento mucho D: Exámenes y cosas asi.

"Si mi señor, Draco se ha quedado en Hogwarts tal y como usted pidió" dijo Narcisa Malfoy muy rígida. "Potter también se ha quedado, y mi hijo me ha jurado que estaba observando todo el tiempo posible al director"
"El joven Draco" dijo la espeluznante voz de Voldemort "y sus secretos con Potter" prosiguió para después reir fuertemente.
Me desperté sudando, él lo sabía? ¿sabía lo que yo estaba sintiendo por Malfoy?... Pero espera, si estaba diciendo eso, era porque Draco también estaba igual, ¿no? Y Voldemort lo iba a usar, como el ser retorcido que era.
Tenía que olvidarme del rubio ya. Además, él ya tenía novia, y volvería dentro de unos pocos días, cada vez más cercanos al colegio.
Miré el reloj, todavía eran las 9 a.m. Supuse que no habría nadie en desayunando y por tanto podría estar tranquilo. Me fui al baño para darme una ducha relajante. Sequé rápidamente mi cabello, pero no intenté peinarlo porque sabía que no serviría para nada. Anudé mi corbata rápidamente, por lo que me quedó bastante mal e intenté taparlo con mi túnica y puse rumbo al Gran Comedor.
Vi a una cabeza plateada. Me senté lo más alejado posible de Malfoy, pues todavía la pesadilla estaba reciente, intentando obiar que estaba allí.
Cogí un bollo relleno de chocolate y zumo de naranja. Noté la mirada de Draco sobre cada uno de mis movimientos y sin saber por qué levanté la mirada y verde y gris chocaron, conexión que se cortó cuando Dumbledore (que personalmente no se como se las apaña para estar en el momento más oportuno en el sitio indicado siempre) entró y la puerta rechinó con su sonido característico.

-Yo ya me iba- dijo Malfoy cortante y se dispuso a salir de la habitación.
El profesor se sentó cerca de mi pero no intentó sacar conversación, cosa que agradecí, y al rato yo también hube terminado, sin dejar de pensar en los ojos grises que tan pendientes habían estado de mi, sintiendome como un niño pequeño con zapatos nuevos.
-Debo irme ya, hasta luego, señor- me despedí cordialmente.
-Harry- me dijo, y yo me giré-. Hay veces que los sentimientos son complicados, y para hacer el bien hay que pensar en uno mismo y olvidarse de lo demás- yo asentí y me dirigí a mi habitación... Otra vez Dumbledore se las había apañado para saber que pasaba por su castillo sin ni siquiera salir de su despacho. Además, ¿no podía decir algo directamente por una vez? ¿sin indirectas?

Los días de vacaciones pasaron lentísimos, acaba en los primeros cinco días los deberes y pasé mucho tiempo practicando Quidditch y hasta estudié. Casi no me carteaba con Ron y Hermione, ya que no tenían tiempo y tampoco teníamos nada tan importante que decirnos.

Por fin llegó el fin de las vacaciones, otra vez el castillo se llenaría de gente y de vida, pero yo no había conseguido aclararme ni hablar con Malfoy.

Aparté todos los pensamientos de mi cabeza y salí a recibir a mis amigos.

-¡Harry!- Hermione corrió hacia mi y me abrazó. Justo después abracé a Ron. Verdaderamente los había echado de menos, pero mi mirada, sin yo quererlo buscó a Malfoy, esperando no verlo, pero ahí estaba él, sonriendole a su novia y sonriendola, y mi sangre hervía en mis venas al verlo.

-Vamos dentro- dije de bastante mal humor. Nos dirigimos al Gran Comedor oara la cena.

-¿Y qué habeis hecho?- les pregunté.

-"Pueg eeh mi casa gan venio Bil y Cahrly"- contestó Ron con la boca llena.

-Ron- le regañó Hermione, aun que este siguió sin inmutarse-. Yo he estado con mis padres. También vinieron mis abuelos, me hicieron un montón de preguntas sobre mi colegio, y ya no sabía como solventarlas, porque ellos no saben que soy bruja, ya lo sabes.

Casi no cenamos contando todo sobre nuestras vacaciones.

-Hermione...- dijo Ron suplicante una vez acabó de engullir-, me falta la redacción de pociones... ¿Crees que me podrías ayudar? Por favor...

-Cuantas veces te habré dicho que no lo dejes todo para el último momento. Bueno, vamos pero que no se vuelva a repetir.

Cuando nos estábamos marchando noté una mano sobre mi hombro, era Ginny.

-Bueno, os dejamos- dijo Hermione tirando de Ron hacia la salida del Gran Comedor. Vi que al otro lado Draco y su novia también se dirigian a la puerta y di un largo suspiro.

-He estado pensando- dijo Ginny- y creo que he sido injusta contigo, quería disculparme.

-No te preocupes- dije con una sonrisa forzada-. Está todo olvidado.

-Bueno, en ese caso me voy- me dio un beso en la mejilla y se dirigió a hablar con sus amigas al otro lado de la mesa de Gryffindor.

Me dirigí al pasillo, de camino a la Sala Común.

[Drarry puro, aviso.]

-Vete a la jodida mierda Draco- gritó esa voz tan familiar en los últimos días.
-Déjame en paz ¿quieres?- contestó él.
-¿No piensas decirme por qué cortas conmigo?
-La verdad es que no.
Pasé rápidamente delante de ellos... Malfoy acababa de cortar con su perfecta novia... Mi corazón empezó a latir con fuerza... ¿Era lo que sentía alegría?
De repente oí pasos detrás de mi, alguien se acercaba... Malfoy me empujó contra la pared, y miró a ambos lados y sin previo aviso metió su lengua en mi boca...
"Harry... Tranquilízate* me dije a mi mismo. Llevaba no se cuanto tiempo intentando olvidar mis sentimientos por el rubio... Y ahora... Debía separarme, tenía que demostrar que no me importaba, pero un gemido me delató cuando salió de mi garganta. Presionó su cuerpo más fuerte contra el mío.
-Malfoy...-conseguí decir- Aquí no... Ven.-
Tenía muy claro donde acudir, esa sala que solo estaba para quien más lo deseaba justo con lo que deseaba dentro... Y en ese momento yo solo quería una maldita cama.
Conforme nos acercamos a la pared y pasé por ella tres veces.
-Pero...¿que...?- preguntó el rubio confuso.
-Te presento la sala de los menesteres, en ella se encuentra lo que más...
Abrimos la puerta y yo me quedé sin palabras. Una preciosa habitación verde y plateada con una chimenea que emitía fuego rojizo, a su alrededor un sillón en forma de "L" y en el otro lado una cama.
-Se desea- completo Malfoy mi frase inacabada.
Le oí tragar, esa fue mi señal. Ya había desaparecido la puerta tras de nosotros. Cogí a Malfoy del cuello de la camisa y le arrastré hasta lo que parecía una comoda cama, lo tumbé deborándo sus labios y casi arrancando su ropa. Su blanco y esbelto cuerpo resplandecía ante mis ojos y mis labios, deseosos de recorrerlo. En menos en lo que se tarda en decir Hogwarts ya estabamos los dos completamente desnudos, casi todo el trabajo fue mío, que nos quité a los dos la mayoría de la ropa. Me fui a abalanzar sobre sus labios de nuevo cuando Malfoy me paró.
-Ya te has divertido suficiente- dijo con voz ronca-. Me toca a mi.
Se colocó encima mio, sentado sobre mis caderas, oprimiendo mi erección, gemí al notarle sobre ella.
-Limitate a estar muy quieto- dijo. Sus ojos penetraban en los míos. ¿Quieto? ¿Como se suponía que iba a estar quieto mientras el hiciese lo que se disponía?
-Quiero besar cada milímetro de tu jodido cuerpo Potter.
Ahora era yo el que tragaba fuerte.
Se acercó a mis labios y los besó concienzudamente, los mordió con lentitud, y después se dispuso a bajar tortuosamente hasta mi cuello, besando tranquilamente mi nuez.
Gemí, necesitaba más velocidad, más pasión, maldito Slytherin, era tan sumamente frio hasta para follar, tan calculador...
-Mmm- abrí los ojos.
Acababa de mordisquear mi pezón derecho, atrapándolo con los dientes y tirando hacia arriba, lo que hizo que un escalofrío recorriera mi espina dorsal, y se disponía a hacer lo mismo con el izquierdo.
Mi cuerpo tuvo el acto reflejo de contorsionarse ante su gesto.
-No te muevas Potter, a no ser que quieras que te ate.
¿Atarme?, por Godric Gryffindor, iba a explotarme la polla del calentón, y parecía que al rubio también, pero aun asi, siguió lentamente por mi cuerpo hasta llegar a mi ombligo.
Rozó mi género con su mejilla y mi cuerpo volvió a convulsionar. El rubio cogió su varita que estaba a la derecha de la cama, y como había amenazado me ató de manera que no podía moverme, solo podía extrangular los bordes de la cama con las manos, hasta hacerme daño en ellas.
Malfoy por su parte siguió con su tortura. Besó el interior de mi muslo izquierdo y a mi casi me daba algo, para después ir al derecho, después subió mis piernas y mordió mi culo para despues lamerlo. No sabía lo que podría pasar como siguiese tan lento. Ahora su mirada estaba fija en el erecto pene que tenía tan cerca de su boca.
-No es una amenaza - advertí-pero como me roces me corr... AHH.
Antes de que pudiera reaccionar Malfoy había introducido mi género en su boca y un dedo en mi ano y se movía a la par.
Yo ya no podía más, iba a correrme y no podía esperar ni un segundo. Él gimió levemente en señal de que lo hiciese, y sin hacerme de rogar expulsé todo el semen retenido a su boca mientras gritaba algo que no estoy muy seguro si era su apellido, joder, un gemido o las tres cosas a la vez. El siguió sorbiendo todo el semen que quedaba para que yo aprovechase las replicas de mi orgasmo.
Buscó mis labios subiendo tan lentamente como antes.
-Aprende... A... Disfrutar... Potter- dijo entre beso y beso.
-Bueno, creo que tengo que terminar de divertirme- notaba su polla dura contra mi cadera, deseosa de que llegase su turno-. Mirame- le dije al oido, antes de bajar lamiendo su torso desnudo con mi lengua.
Él estaba a punto de decir algo, pero no lo pude oir pues estaba pajeando su duro miembro con mi mano a la vez que lo iba comenzando a chupar.
Yo era mucho más impaciente que él, mucho más rápido, pero eso no parecía molestar al rubio, notaba como su erección, caliente se metía en mi boca y chocaba con su paladar, masajeé sus huevos y en poco tiempo el se corrió.
-Sabes raro- dijo cuando le besé.
-Ese es el sabor de tu polla Malfoy, no se de que te quejas.
Él sonrió de lado.
-Esto a nadie Potter.
-A nadie.

Bueno hasta aqui el capítulo de hoy, espero que os haya gustado, sobre todo la parte Drarry fuerte. Espero vuestras opiniones

Respuestas a Reviews:

Gabriela Cruz: bueno, yo creo que ya se entiende bastante bien el motivo jajaja.

Montze: GRACIASSSS :3 espero que sigas leyendoooo :D

Renesmee Black Cullen: Bueno, aquí ya has tenido Drarry para dar y tomar jajja