Disclamer: Los personajes pertenecen a la maravillosa mente de Naoko Takeuchi. La historia es mía sin fines de lucro, solo para un momento de esparcimiento
•·.·´¯`·.·•Ƹ̴Ӂ̴ƷREENCUENTROƸ̴Ӂ̴Ʒ•·.·´¯`·.·•
Serena se despertó confundida… abrió poco a poco los ojos -¿Dónde estoy? – murmuró… lentamente reconoció el techo de la sala de la casa de Seyia… movió un poco las manos y se dio cuenta que estaba en el sofá -¿Cómo llegué aquí? – se preguntó de nuevo… le dolía un poco la cabeza pero se esforzó por recordar… se había despertado esa mañana… se había bañado… había desayunado… había hecho las caminatas que le recomendó el médico… recordó el antojo que tuvo de helado de chocolate… pasó la lengua por sus labios… si… definitivamente había comido chocolate… el timbre… la puerta – Darien – se enderezó de golpe y eso le provocó un mareo… se detuvo en seco
-ten cuidado – habló una voz a su espalda… una voz que le erizó la piel… una voz que era mil veces mejor que el chocolate – debes moverte con cuidado – se acercó a ella y le entregó un vaso con agua… la rubia se quedó estática – bebe – le acercó más el vaso – te caerá bien – Serena esquivó su mirada pero tomo el vaso – tómala despacio – le recomendó y ella le obedeció
Una vez que terminó el agua la dejó sobre la mesa ratona respiró profundo varias veces antes de hablar - ¿Qué haces aquí? – su voz era baja pero firme
-necesito hablar contigo – habló sin hacer intento de acercarse a ella… dadas las circunstancias sabía que no debía alterarla… la analizaba… hacia cuentas en su mente y algo en su corazón se hinchó ante tal descubrimiento
-yo no quiero hablar contigo – por más que trató de mantener la calma la voz delataba que se estaba empezando a alterar… estaba haciendo un esfuerzo casi sobrehumano por no llorar – tu no deberías estar aquí… - se quedó callada – tu no deberías estar aquí – repitió sin poder evitar sollozar un poco
-princesa – se arrodillo junto a ella y le tomó la mano
-no me toques – se soltó de su agarre aventando su mano – no quiero que me toques – se puso en pie pero le sobrevino un mareo… con rapidez Darien la tomó entre sus brazos
-tienes que estar tranquila – susurró en su oído y la sintió temblar… la depositó delicadamente en el sofá y de nuevo se hincó a su lado… la rubia sollozó en silencio pero sabía que Darien tenía razón tenía que estar tranquila – te propongo algo – tomó su rostro para que lo mirara a la cara… ella se resistió cuanto pudo pero al final sus ojos zafiros eran un imán para ella… lo miró tratando de mantenerse en calma – déjame hablar contigo… déjame decirte lo que he venido a decir… - hizo una pausa para tomar aire – y después me voy – no quería dejarla… no quería irse… pero sabía que antes que todo estaba la salud de ambos – te prometo que cuando te diga todo me iré de aquí – prometió mirándola a los ojos… la rubia solo asintió – todo lo que te dijo Neherenia es mentira – aun la miraba y esperaba que sus ojos reflejaran la verdad de su alma – yo jamás me he casado ni con ella ni con nadie… te juro por la memoria de mis padres que jamás te he mentido… te lo juro por Dios que yo nunca te he mentido… que jamás salí, ni anduve ni nada por el estilo con ella… solo he tenido ojos para ti desde que te conozco – le acarició las mejillas con ambas manos – te amo princesa… te he amado desde que te conozco y nunca… jamás en la vida voy a amar a nadie que no seas tu
La rubia se estremeció ante sus palabras… pero aun tenia miedo… aun sentía dudas… ¿Cómo podía creerle cuando esa mujer le enseño papeles? Y que decir de su embarazo… ¿Cómo podía no ser cierto?
-esa mujer esta loca – continuó Darien – es una enferma mental que se obsesionó conmigo porque yo no caí a sus pies como ella quería o esperaba
-pero te acostaste con ella – le reclamó Serena zafándose de su agarre – y ahora ella espera un hijo tuyo – no quiso hacerlo pero no pudo evitar alzar la voz llena de celos
-eso no es cierto – le tomó las manos entre las suyas – eso no es cierto… yo jamás me acosté con ella… y si ella esta embarazada ese hijo no es mio – le besó las manos… Darien contaba con poder convencer a Serena antes de que tuviera que irse… rogaba a todos los santos para que ella lo aceptara y no tuviera que cumplir su promesa de irse – te juro que yo nunca estuve con ella – susurró acercando su rostro al de ella… la rubia estaba paralizada así que lo aprovechó – a la única que amo es a ti – habló sobre sus labios – te amo princesa – dijo suavemente antes de besarla… la rubia se quedó quieta… no lo rechazó… pero no participo… aunque solo sentir sus labios la hizo temblar por dentro… Darien fue profundizando el beso poco a poco… al principio la rubia se resistió pero poco a poco se iba dejando llevar por la cadencia del beso – te amo Serena – dijo sobre sus labios – te amo y no quiero perderte – iba dejando suaves besos por su rostro… la rubia no quería dejarse llevar… pero lo amaba tanto y lo había extrañado tanto que no podía resistirse a su calor… a su olor… a sus besos – ahora somos una familia… nuestro hijo… tu y yo somos una familia – seguía esparciendo besos por su rostro
-este hijo no es tuyo – susurró alejando a Darien de ella… la cara de incredulidad del pelinegro le dio la fuerza para seguir alejándolo – ¿Qué te hace pensar que este hijo es tuyo? – despacio se puso en pie y se alejó del pelinegro… no sabía de dónde había salido eso pero no podía confiar en él
-ese hijo es mío – susurró algo impactado por el comentario de la rubia – ese hijo es mío – repitió con fuerza
-no lo es – se plantó en toda su pequeña estatura – este hijo no es tuyo
-¿entonces de quién es? – exigió saber algo cegado por los celos… solo de pensar que alguien más la tuvo entre sus brazos y la hizo suya le hervía la sangre – dime de quien es – se acercó a ella y la tomó de los brazos pero sin apretarla
La rubia desvió la mirada… primero para no caer de nuevo en el imán de sus ojos… y para tener unos segundos mientras pensaba en una respuesta… su atención recayó en una foto donde se veía a Seyia y a sus hermanos – Seyia – dijo con suficiencia
-¿Cómo? – Darien la soltó
-Seyia es el padre – levantó el mentón… Darien se quedo de piedra – querías saber quién es el padre… ya te lo dije
-así que Seyia es el padre ¿no? – preguntó Darien con una expresión extraña en su rostro… era como si quisiera reír… llorar… gritar… o todo al mismo tiempo… la rubia se sintió bien por ese golpe al ego de Darien… así que asintió con una sonrisa inocente – Seyia es el padre – repitió sonriendo – bien – se acercó a la rubia sin dejar de sonreír – Seyia – volvió a decir… antes de tomar a la rubia entre sus brazos y plantarle un apasionado beso – adiós princesa – se despidió dejándola confundida e irritada
-¿no debería estar lleno de rabia y de celos? – pensó en voz alta mientras se recuperaba del beso
XOXOXO
-¿Por qué no volviste antes? – preguntó una afligida Ikuko mientras tomaba las manos de su hija en la sala de la casa Tsukino
-¿no es obvio? – la rubia se miró el vientre con pena
-cariño… nosotros nunca te juzgaríamos – comentó su madre mientras le levantaba la barbilla – te queremos y sabes que esta es tu casa
-lo siento – sollozó abrazándose a su madre – pero me daba tanta vergüenza que me vieran así
-honestamente – dijo Kenji que estaba de pie – hubiera preferido verte casada antes que embarazada – ambas mujeres lo miraron con cierta tristeza – pero eres mi hija – se sentó a su lado – y te voy a amar y apoyar siempre – la rubia se lanzó a sus brazos sollozando
-lo siento papito – se chiqueo la rubia
-todo estará bien cariño – respondió su padre acariciando su espalda – y ahora – la enderezó para mirarla a la cara – es hora de que perdones a ese doctor para que se casen lo antes posible
-¿Qué? – preguntó la rubia totalmente extrañada
-ya me escuchaste – le habló como a una niña pequeña – tienes que ir a ver a Darien y arreglar las cosas con él
Serena miró a su madre con cierta preocupación en el rostro… tal pareciera que su padre se estaba volviendo loco – Darien ha estado muy preocupado por ti – dijo Ikuko – ha andado como alma en pena desde que te fuiste
-él me mintió – le dijo a su madre – se burló de mi… me hizo mucho daño – miró a su padre esperando que con eso la apoyara
-¿Qué no habló contigo? – le preguntó Kenji - ¿Qué no te explicó las cosas?
-si pero…
-todo fue una trampa – continuó Kenji – y yo le creo – comentó con suficiencia
-Darien te ama – secundó su madre – si tu lo hubieras visto en estos meses – a la rubia se le removió el corazón – cuando estaba de guardia llamaba para preguntar si teníamos noticias de tu paradero… y siempre venía aquí saliendo del hospital… incluso varias veces le tuve que pedir que durmiera un rato en el estudio porque se veía muy cansado – a Serena todo eso la hacia sentir muy mal
-tengo miedo – confesó
-y es comprensible – Ikuko la abrazó – pero tienes que admitir que todo fue muy extraño ¿no te parece?
La rubia no respondió… de todos modos no sabía que hacer… por lo pronto tendría que retomar su vida, sus actividades y esperar con ilusión la llegada de su hijo… de todas maneras lo que más necesitaba era tranquilidad… y arreglar las cosas con Darien por el momento le producía mas estrés que calma… así que decidió tomarlo con mucha calma… por suerte tenia a toda una familia gatuna que le hacía compañía
XOXOXO
-así que voy a ser tía – comentó Haruka en el umbral de la habitación de Serena
La rubia levantó la vista de su computadora… estaba en su escritorio revisando unos papeles y unos datos en la computadora – Haru – se levantó con cuidado pero con premura para abrazar a su amiga
-gatita – Haruka respondió al abrazo con afecto – te extrañé tanto
-yo también te extrañé – hizo pucheros la rubia mientras Haruka tomaba la silla donde había estado Serena y la acercaba a la cama donde la rubia se sentó
-¿Por qué no me llamaste? – preguntó directamente - ¿Por qué no me buscaste? Yo te habría ayudado – en sus palabras había un dejo de reproche
-lo siento Haru – bajo la mirada apenada – pero estaba tan triste… tan dolida… en ese momento lo único que quise fue desaparecer… huir
-valiente gatita – dijo con sarcasmo… la rubia lo miró feo – es cierto… fuiste una cobarde – continuo sin inmutarse
-Darien me hizo mucho daño con sus mentiras… él está casado y pretendía tenerme a mí de amante – se defendió con fiereza – ¿que se supone que debería yo hacer?
-enfrentarlo – dijo sin rodeos – aclarar las cosas… tomar al toro por los cuernos
-él lo habría negado todo… me habría dicho que todo era mentira… y yo le hubiera creido – finalizó frustrada
-y hubieras hecho lo correcto al creerle – la rubia la miro sin comprender su comentario… Haruka suspiro antes de continuar – Darien es un gran hombre… es trabajador… es honesto… se desvive por sus pacientes… ama su carrera… pero por sobre todas las cosas te ama a ti… él daría la vida por ti y tu lo sabes
Serena la miró como si le hubiera crecido otra cabeza - ¿Quién eres tu… y que has hecho con mi amiga? – preguntó en cuanto se recuperó de las palabras de Haruka
La aludida se rió divertida – en el fondo de tu corazón sabes que lo que te digo es cierto… muy en el fondo de tu alma sabes que tengo la razón
-un momento – comentó con premura la rubia – tu – la señaló – la que siempre estaba molestando a Darien y lanzándole indirectas y directas sobre tu desagrado a él… tú – de nuevo la señaló – que en cada oportunidad que tenías me decias que debía dejarlo – no podía ocultar su cara de asombro – vienes y me dices que Darien es prácticamente un caballero de brillante armadura – su tono denotaba los celos que sin proponérselos sentía
-no te pongas celosa – adivinó su amiga muy divertida por la reacción de la rubia
-yo no estoy celosa – se defendió de inmediato
-si que lo estas – se rio – pero deja te explico porque lo defiendo… - poco a poco y con lujo de detalle le fue contando a la rubia todo el episodio que había vivido con Zafiro y como Darien la había ayudado y defendido
-Darien es un caballero y un gran amigo – soltó la rubia sin proponérselo con una mirada ilusionada en su rostro
-lo sé… y si tu lo sabes no sé porque te niegas a creerle
-porque he oído de amigas cuyos novios o esposos las han engañado… les han mentido – explicó con premura – he visto como han sufrido ellas
-pero tu y yo sabemos que Darien no forma parte de ese grupo… solo es cosa que te quites esas telarañas de la cabeza… no seas una cabeza de chorlito – la retó
La rubia no respondió a su reto… pero definitivamente tenía que darle la razón a su amiga
-mira lo que te trajeron – entró Ikuko a la recamara cargando un pequeño ramo de rosas rojas finamente envuelto… le entregó una tarjeta
Para la mujer mas hermosa del planeta…
Estas rosas palidecen ante tu belleza… D
-¿Darien? – preguntó Haru
-quien más – dijo con algo de disgusto la rubia
-¿no te gustaron? – preguntó su amiga mientras su madre se llevaba las rosas divertida por la reacción de su hija
-no es eso… es solo que desde que regresé a casa me ha mandado un montón de detalles
-¿en serio? – preguntó intrigada
-puedes creerlo… me ha mandado rosas… muñecos de peluche… hasta me ha mandado un par de cosas para el bebé
-que tierno
-no Haru… no es nada tierno… se supone que este bebé no es suyo
-¿Cómo? – puso cara de extrañeza
Con detalle la rubia le fue narrando el encuentro que tuvieron cuando al fin la había encontrado y lo que le había dicho de que Seyia era el padre de su hijo
-¿pero por que hiciste eso?
-honestamente no lo sé – suspiró – solo quería lastimarlo… que le doliera aunque fuera un poco de todo lo que a mi me había dolido… pero – su amiga la animo a continuar con la mirada – no lo sé… tal pareciera que no se lo creyó – suspiró frustrada
-claro… porque él jamás dudaría de ti y de tu amor por él
-pues que engreído…
XOXOXO
-cariño ¿estas lista? – preguntó Ikuko entrando a la recamara de Serena
-ya casi mamá – le dijo terminando de ponerse los aretes y retocándose el peinado – yo no entiendo porque tanto afán de ir a no sé donde
-cariño – se acercó su madre a ella para ayudarla a ponerse el collar – desde hace días quedaste de ir con nosotros a cenar a casa del amigo de tu padre – comentó con algo de reproche
-ni siquiera sé de que amigo se trata – se quejó algo irritada
-ya te dijimos que es un compañero de la oficina y amigo de tu padre – le explicó tratando de ser paciente
-pero yo no recuerdo a ese amigo que mencionan – seguía debatiendo mientras su madre casi la arrastraba fuera de la recamara – todo me resulta tan extraño
-vamos cariño – le decía su padre mientras entraban en el auto – siempre te ha gustado ir a las reuniones de mis amigos… hasta te brillaban los ojitos solo de pensar en las delicias que estarían sirviendo
-si… pero antes no tenía esta panza de 6 meses – se quejó – no es que me queje – se sobó la tripa con cariño – pero no hay nada que prefiera más que estar en cama con mis pies levantados viendo películas románticas y disfrutando un delicioso chocolate caliente – suspiró solo de pensar en lo que había dejado por ir a esa reunión misteriosa
-estoy segura que habrá cosas deliciosas en la cena hija – dijo su madre tratando de animar a Serena
La rubia solo suspiró… además del hecho de tener que dejar la comodidad de su casa algo en su pecho la tenia inquieta… no era que temiera algún desastre o catástrofe… pero si se sentía nerviosa y no sabía porque… volvió a suspirar… solo le quedaba esperar que la noche pasara rápido para volver a casa… el trayecto no duró mucho… la idea la entusiasmó… al menos no tardarían mucho en regresar a casa… de pronto pensó en esos ojos que la hipnotizaba… aunque no lo dijera extrañaba demasiado a Darien… con intensidad
-llegamos – la sacó de sus ensoñaciones su padre mientras enfrenaba frente a una hermosa casa de estilo clásico… fallada blanca… un discreto pórtico… suspiró… la casa era hermosa
-buenas noches – los recibió en la puerta un hombre mayor con uniforme de mayordomo… - el señor vendrá en un momento – la estancia era amplia… había unas pocas personas sentadas y otras tantas de pie conversando… aunque la decoración era bastante austera tenía una belleza que tenía a la rubia fascinada
-Serena – se acercó un rubio torbellino sobresaltando a la aludida
-¿Mina? – Serena estaba sorprendida - ¿Qué haces aquí? – preguntó extrañada
-bueno – respondió Mina girando su rostro buscando ayuda a los demás
-pues también fuimos invitados a la reunión – decía Andrew quien se acercaba con Lita tomada de su brazo
-chicos – no pudo ocultar su sorpresa… y esperaba que no se notara que esto la estaba poniendo muy nerviosa… a lo lejos alcanzó a ver a Amy conversando con unas personas… la doctora la saludó de lejos… y cada vez se sentía mas nerviosa… vio a Haruka y Michiru sentadas en un lado de la estancia y se acercó a saludarlas… - chicas… ¿también fueron invitadas a la reunión? – preguntó con suspicacia… por toda respuesta las aludidas sonrieron con cierta complicidad… la rubia buscó con la mirada a sus padres y los encontró platicando con Nick y el abuelo de Rei… ya no tuvo dudas de que todo esto era obra de una persona… con poco disimulo empezó a girar el rostro a lo largo de la habitación buscando a alguien… buscando al motivo de sus sueños y de sus pesadillas
-buenas noches – habló alguien a su lado y la piel se le erizó… esa voz que tanto había anhelado y despreciado durante tanto tiempo… lentamente se giró y encontró al autor de sus sueños frente a ella… por un segundo se perdió en el hechizo de sus ojos… sentía que flotaba y por un momento temió que se le lanzaría a sus brazos y devoraría esos labios que tanto había añorado – bienvenida a tu casa – Darien aprovechando su estado de shock le tomó la mano y la besó con delicadeza… lo que devolvió a la rubia a la realidad… con poca sutileza la rubia le retiró la mano… y pudo percibir la tristeza en los ojos del pelinegro ante este acto… Serena se sintió culpable… el pelinegro se apartó y se acercó a los padres de la rubia para saludarlos… sus amigas la miraron con reproche
-¿Qué? – preguntó haciéndose la inocente… aunque por dentro sabía que se merecía ese reproche… pero por más que intentaba dejar todo atrás y ser feliz… aun le dolía lo suficiente y tenia tanto miedo como para no dejarlo atrás
Durante un rato estuvo con Haru y Michiru… después conversó con sus amigos mientras bebía una limonada
-¿Cómo te la estas pasando? – se acercó su madre en un momento que se fue a sentar
La rubia la miró con reproche – me engañaron – le reclamó haciendo pucheros… su madre solo sonrío divertida - ¿Por qué no me dijeron nada?
-porque era una sorpresa – respondió su padre que le llevaba unas bebidas a las dos
-sorpresa – bufó con ironía – vaya sorpresa… - su madre iba a decir algo pero Darien llamó la atención de todos
-gracias por venir esta noche – comenzó a decir el pelinegro – amigos… agradezco mucho que me estén acompañando en este día que es tan importante para mi – todos miraban a Darien y a la rubia le empezó a latir el corazón con rapidez – como todos saben estoy enamorado – algunas chicas suspiraron y otros invitados sonrieron – estoy enamorado de la mujer mas maravillosa que puede existir – lentamente mientras hablaba se iba acercando a Serena – sé que en estos momentos no soy su persona favorita – dijo en broma sonriéndole a la rubia – pero juro por mi vida que a la única que he amado y que amaré es a ella… y quiero hacerle un regalo que espero sea de su agrado – le tendió una pequeña caja que puso en su regazo… la rubia estaba tan sorprendida que no podía ni moverse
-ábrelo cariño – su madre la regresó a la realidad
Con torpeza la rubia desamarró el moño… abrió la caja y dentro encontró un juego de llaves - ¿unas llaves? – soltó sin darse cuenta, demasiado extrañada por el regalo
-quisiera decir que son de mi corazón… pero ese ya lo tienes – la rubia iba a decir algo pero Darien la interrumpió – por favor no lo rechaces – suplico ante la atenta mirada de todos – son las llaves de esta casa – con los brazos abarcó la estancia – esta casa que a partir de ahora es tuya – la rubia abrió los ojos como platos y si iba a decir algo lo olvido por la sorpresa
-yo… yo no – la rubia no tenia palabras… no sabía que decir mientras miraba las llaves… desde que llegó le había parecido la casa perfecta… la casa ideal para que ella formara su familia… sin darse cuenta se acarició el vientre
-solo piénsalo ¿si? – pidió el pelinegro mientras se arrodillaba frente a Serena – y también me gustaría que pensaras en algo más – Darien sacó una cajita de su pantalón… la abrió frente a sus ojos – quiero que pienses en compartir tus días conmigo… tus noches de sueño… tus malos momentos… tus buenos momentos… quiero que pienses en compartir tu vida conmigo… te amo y yo quiero vivir el resto de mi vida contigo – para ese momento a la rubia se le llenaron los ojos de lagrimas… le puso la cajita en sus manos – por favor… piénsalo – se le estranguló la voz al pronunciar esa petición… le besó los labios con suavidad… se puso en pie – se quedan en su casa – les dijo a los invitados que se habían quedado mudos ante tal escena… y sin decir una palabra más… Darien salió de la casa… la rubia no fue consciente de su partida hasta que se oyó el eco de la puerta al cerrarse…
XOXOXO
Serena llevaba días pensando una y otra vez en lo que había pasado esa noche con Darien… su mirada herida cuando lo saludo… sus ojos brillantes cuando habló del amor que le tenía… su voz estrangulada cuando le pidió que pensara en su propuesta… miró la cajita que sostenía en sus manos… dentro estaba el solitario más sencillo y más hermoso que jamás hubiera visto en su vida… era perfecto… delicado… sobrio… elegante sin ser ostentoso… definitivamente era el anillo que siempre soñó tener
-¿Cuánto más vas a hacer sufrir a ese hombre? – le preguntó su papá desde el umbral de su recamara
La rubia salto del susto – me asustaste – se quejó
-lo amas ¿no es cierto? – se sentó a su lado en la cama… la rubia solo asintió - ¿entonces? – silencio – cariño – le tomó la mano – la vida ya de por si es complicada… cada día nos enfrentamos a retos nuevos… ¿Por qué quieres hacer esto más difícil?
-tengo miedo – se defendió
-y es comprensible… pero no es justo que dos personas sufran tanto por culpa del miedo… toda tu vida has sido valiente… has sido temeraria – decía con orgullo – no lo pierdas cariño – sentenció
La rubia no respondió nada pero sabía que tenía razón… sabía que antes que todo tenía que arreglar las cosas antes de tomar cualquier decisión… se puso los flats tomó su bolso y le dio un beso a su padre antes de salir de la casa… sabía que era momento de tomar al toro por los cuernos y era esa su misión del día
-buenas tardes – saludó una enfermera a Serena en la recepción de urgencias
-buenas tardes… busco al doctor Chiba… ya fui a su consultorio pero no estaba – decía una Serena algo sofocada por la caminata
-lo siento… el doctor Chiba se retiró temprano el día de hoy… ¿quiere que le busque otro médico?
-no muchas gracias – se sentía decepcionada - ¿sabrá si está en su casa? – preguntó
-es lo más probable – respondió la chica – el doctor tuvo jaqueca en la mañana y el jefe de medicina lo mando a descansar –explicó con mucha confianza
Serena se preocupó un poco por el pelinegro – muchas gracias – salió del hospital y tomó un taxi al departamento de Darien… la rubia estaba nerviosa mientras el elevador la llevaba a su piso… cuando las puertas del elevador se abrieron se sorprendió de lo que vieron sus ojos… la supuesta esposa de Darien iba entrando a su departamento… por un momento sintió deseos de salir corriendo de ahí… pero algo la impulso a salir del aparato y a avanzar… caminó lentamente… esperando no hacerse notar… podía escuchar voces… en especial la de Darien
-… no te invité a entrar… como te atreves a meterte así a mi departamento – decía un molesto Darien
-vamos cariño… aunque lo niegues sé que quieres que esté aquí – decía Neherenia con un tono muy meloso… Serena se acercó a la puerta… estaba entreabierta así que se asomó… pudo ver a la mujer quitándose la gabardina dejando ver un conjunto de lencería más adecuado para un prostíbulo
-¿Qué se supone que estas haciendo? – gritó furioso el pelinegro – Por qué no entiendes que yo no te deseo… no me interesas ni como mujer ni como nada
-hay por favor… nadie se ha podido resistir a mi – dijo con suficiencia – y tu no vas a ser el primero – lo señaló con el dedo enfatizando la frase
-claro que me resisto a ti
-no me rechaces – se le lanzó la pelinegra… le tomó de la camisa – no me rechaces… yo te deseo tanto… te he deseado durante tanto tiempo
El pelinegro le tomó las muñecas para alejarla de él – pero tú nunca me has interesado – le dijo con asco
-es por ella ¿verdad?... es por esa ratita blanca sin chiste
-mide tus palabras – gritó el pelinegro – estás hablando de la mujer que amo
-es una idiota – gritó como loca – es una maldita insegura que se trago mi cuento – dijo con orgullo – le dije que era tu esposa y la muy idiota me creyó… - se regodeaba de su plan – le dije que esperaba un hijo tuyo y la muy estúpida se lo creyó – le brillaban los ojos con malicia – te imaginas arruinar mi figura por un engendro – dijo con desprecio – pero fue tan tonta – suspiró satisfecha – jamás pensé que sería tan fácil deshacerme de ella
-al parecer no te salió tan bien el plan – dijo Serena sonriendo con suficiencia
-¿tú qué haces aquí maldita rata? – preguntó Neherenia sorprendida y ofuscada por ver a la rubia en casa de Darien se le iba a acercar pero el pelinegro la tomó del brazo para que no lo hiciera - ¿qué hace ella aquí cariño? – le habló con pucheros mientras trataba de abrazarlo y se le restregaba… como le dio la espalda a Serena no fue consciente de nada hasta que la rubia la tomó del cabello y la alejó de Darien… Neherenia solo emitió un grito
-aléjate de él maldita zorra – Serena la tenía sujeta del cabello… Neherenia luchaba sin éxito por librarse del agarre de la rubia – Darien es mío… ¿entiendes? Y no te quiero cerca de él nunca más
-suéltame idiota – gritaba la pelinegra – te voy a matar maldita rata
Serena la tenia sujeta por el cabello mientras tiraba de ella para sacarla del departamento – tú y cuantas zorras más – una vez en la puerta la lanzó fuera del departamento… Neherenia hizo el intento de volver a entrar pero se encontró de frente con el puño de Serena que le daba justo en la cara
-mi nariz – gritó Neherenia mientras se cubría el rostro con la mano
-si te vuelvo a ver cerca de Darien o de mi tendrás que ir a un cirujano plástico para que te reconstruya la cara – el pelinegro le dio a Serena la gabardina de Neherenia y la rubia con un mínimo de delicadeza se la lanzó a la pelinegra para después cerrarle la puerta en la cara… se giró para encontrase a Darien con una sonrisa de oreja a oreja que no podía ocultar - ¿Qué? – preguntó como si nada
-wow – dijo sorprendido mientras la rodeaba con sus brazos – eso fue increíble – le llenó de besos el rostro haciéndola reír
-basta – decía la rubia riendo… Darien se puso serio y Serena dejó de reír - ¿Qué pasa? – preguntó extrañada
-¿te lastimaste? – le preguntó tomando su mano y revisándola… se veía un poco irritada pero nada más… la rubia se quejó un poco - ¿te dolió? – preguntó volviendo a revisarla
-no – se dobló un poco – me dio una punzada – se abrazó el vientre
-ven… vamos a sentarnos – le rodeó la cintura con el brazo y la ayudó a llegar al sofá… la sentó y después fue por su maletín de médico… sacó el estetoscopio y le empezó a tomar los signos… la rubia estaba embobada viendo como la revisaba… le escuchó el corazón… le tomó la presión – ¿te sigue doliendo?
La rubia negó – solo fue una punzada leve… pero ya estoy bien
-¿quieres que vayamos al hospital? – le acarició el vientre con preocupación… la rubia negó con la cabeza - ¿segura? No quiero que le pasé nada a este pequeño – le acarició el vientre con ternura
-Darien – dijo la rubia con un hilo de voz… el pelinegro la miró a los ojos y por un instante perdió el hilo de sus ideas… pero regresó pronto a la realidad – este pequeño es tuyo – bajó la mirada apenada
-lo sé – le tomó la barbilla para levantarle la cara… la rubia lo cuestionó con la mirada – aunque tu me soltaras que este hijo era de otro yo jamás lo creí… siempre he sabido que este pequeño – le acarició el vientre con devoción – es mío… es producto de nuestro amor
-quería herirte… quería hacerte daño – empezó a sollozar – no debí mentirte… perdóname – pidió afligida
-no tengo nada que perdonarte – le limpió las lagrimas con la mano – soy yo el que debe pedirte perdón por no haberte dicho la verdad desde el principio… pero pensé que ella era parte de un pasado que creí había quedado atrás
-¿tuviste algo que ver con ella? – preguntó con temor
Darien negó con la cabeza y poco a poco le fue relatando con detalle todo lo que había padecido desde que conoció a Neherenia… todo lo que le había hecho durante su estancia en Estados Unidos y todo lo que terminó haciendo para separarlos
-¿así que Seyia era su cómplice? – no daba crédito a lo que le decía - ¿pero cómo fue capaz? – le daba tristeza pensar en la traición de su amigo
-digamos que fue una medida desesperada de un hombre desesperado – lo defendió Darien – además al final recapacitó de su falla y gracias a él te encontré
-supongo que ahora que regrese de su viaje tendré que darle las gracias por ayudarte y un golpe en el rostro por ser un idiota
Darien se carcajeó ante el comentario y se dio cuenta que era mejor no hacer enojar a su rubio tormento o terminaría seriamente lastimado… la abrazó temiendo que desapareciera – te he extrañado tanto – le besó el pelo – pensé que iba a morir si no te encontraba… estaba desesperado – confesó – por favor – en su voz había suplica – por favor quédate conmigo el resto de mi vida…
La rubia negó con la cabeza y a Darien se le estrujo el corazón –no hasta que prometas que tú te quedaras conmigo para siempre – lo miró a los ojos… también había suplica en ellos
-siempre – susurró Darien para después devorar los labios de la rubia con pasión… con amor… con todo el anhelo que sentía después de haberla extrañado tanto – te amo… cabeza de chorlito
-te amo… arrogante
-¿me amas mucho? – la rubia lo miró con cierta picardía
-mucho – respondió el pelinegro perdiéndose en la brillante mirada de Serena
-¿mucho… mucho? – le besó el cuello
-mucho… mucho – cerró los ojos disfrutando las caricias que tanto extrañaba
-tengo un antojo – dijo como niña pequeña sin dejar de besar su cuello… su barbilla
Darien sonrió divertido… seguro estaba sobornándolo para que le diera alguna golosina o postre - ¿Qué se te antoja mi amor? – por toda respuesta sintió las pequeñas manos de la rubia en sus pantalones - ¿Serena? – abrió los ojos y encontró a su rubio tormento desabrochando su pantalón con rapidez
-tengo antojo – liberó su virilidad con sorprendente habilidad – de ti – se lamió los labios con evidente glotonería antes de lanzarse a devorarlo con premura
-cariño – siseó ante la sensación de sentirse envuelto… enredó los dedos en su cabello – cariño – repitió… adoraba la forma tan intrépida y desinhibida que a veces tenia Serena – necesito sentirte – temía explotar en cualquier momento ante las atenciones de la rubia… la obligó a soltarlo… la rubia hizo un puchero que al pelinegro le resultó tan adorable que se lanzó a devorarle la boca con pasión… la tomó entre sus brazos y con premura la llevo a su recamara… delicadamente la depositó en la cama para después arrancarse la ropa con prisa
-¿tienes prisa? – preguntó divertida mientras se iba desprendiendo de sus propias ropas
-pequeña bruja – dijo entre jadeos mientras le arrancaba la ropa haciéndola gritar entre risas – primero me torturas y luego te burlas de mi – la besó con intensidad mientras la recostaba en el colchón – ahora vas a pagar – amenazó mientras se iba a su centro… devoró… lamió… chupó y besó su punto de placer como un poseso… la rubia solo jadeaba y gemía al tiempo que le acaricia el cabello… no tardó mucho en romperse en mil pedazos mientras gritaba llena de placer
-wow – alcanzó a decir entre jadeos mientras volvía a la tierra… sintió como el pelinegro la recostaba sobre su costado
-aun falta lo mejor – susurró a su oído… podía sentir su presencia a su espalda
-¿Qué… que… haces? – alcanzó a preguntar extrañada
-esto te va a encantar – de una embestida la penetró por detrás… la rubia solo pudo gritar sorprendida al sentirse totalmente invadida… Darien se quedó quieto unos segundos… quería disfrutar la sensación… disfrutar la unión… lentamente se empezó a mover… sabía que no duraría mucho pero al menos quería llegar hasta el final con ella… la rodeó con los brazos… besó su cuello… acarició sus senos haciéndola jadear más… acarició su vientre con devoción… llegó a su punto de placer y lo empezó a acariciar rítmicamente… la rubia no podía emitir palabras… solo podía gemir y jadear… giró el rostro buscando sus labios… se besaron apasionadamente mientras se dejaban ir en un orgasmo devastador
Se quedaron en silencio… lo único que se escuchaba en la habitación eran los jadeos que daban para obtener un poco de aire
-te amo… cabeza de chorlito – comentó Darien unos minutos después acariciando el brazo de la rubia
-te amo… arrogante – dijo Serena con un hilo de voz
-esto significa que aceptas casarte conmigo ¿cierto? – preguntó el pelinegro… la rubia no respondió… - ¿Serena? – silencio – entiendo que te haya lastimado el que no hablara contigo desde el inicio – silencio – sé que debí contarte todo – silencio – es solo que yo no quería que nada arruinara las cosas… a veces quería pensar que esa parte de mi pasado había sido una pesadilla… producto de mi imaginación… no lo sé – silencio… Darien se estaba empezando a poner nervioso – cariño… no me tengas así… con la duda… - silencio de nuevo… el pelinegro se enderezó en la cama… se sorprendió ante lo que vio… no sabía si sentirse ofendido o enternecido… la rubia se había quedado dormida – cabeza de chorlito – comentó con ternura antes de besar su mejilla… la rubia suspiro entre sueños… con cuidado de no despertarla se levantó de la cama… fue al armario y saco una cobija… regresó al lado de la rubia y los cubrió a ambos con la cobija… la abrazó y se dejo arrastrar por el sueño sabiendo que de ahora en adelante nada ni nadie lo podía separar de su amada rubia…
•·.·´¯`·.·•Ƹ̴Ӂ̴ƷREENCUENTROƸ̴Ӂ̴Ʒ•·.·´¯`·.·•
Bueno… aquí un capítulo más… ¿Qué tal? Al fin las cosas se arreglaron… ¿Qué pasará ahora?... esta por demás decirles que esta historia está cerca de llegar a su fin… gracias como siempre por seguirme… por leerme… por agregarme a sus favoritos… prometo que ahora el muso sigue conmigo e insisto… tengo más ideas para otras historias que espero también sean de su agrado.
Besitos
Ángel Negro
